Mostrando entradas con la etiqueta Mercè Arànega. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Mercè Arànega. Mostrar todas las entradas

de ÀNGEL GUIMERÀ
versión y dirección CARLOTA SUBIRÓS
dramaturgista FERRAN DORDAL 
intérpretes MERCÈ ARÀNEGA, LAURA AUBERT, JAVIER BELTRÁN, ROGER CASAMAJOR, LAIA DURAN, ORIOL GENÍS, ALBA PUJOL / NIES JAUME y RAMON PUJOL
duración 1h 20min
fotografías DAVID RUANO
producción TEATRE NACIONAL DE CATALUNYA y TEATRE EN XARXA
SALA PETITA (TNC)

Desde la entrada a la sala ya se intuye la tragedia. Un pianista y un violinista tapan el silencio de los futuros llantos. Sol Solet es la obra más feminista de uno de los mejores dramaturgos de la literatura catalana, Àngel Guimerà. Y otra mujer, Carlota Subirós la ha sacado del olvido y de paso le ha quitado el polvo acumulado durante años.

En una escenografía minimalista pero de aspecto decadente se reúnen los personajes. Munda, Laura Aubert, eterna enamorada de Hipòlit, Roger Casamajor, espera la vuelta de su primo Bernabé, Ramon Pujol, y de su salvador, Jon, Javier Beltran, junto a su tía Gaetana, Mercè Arànega.



La puesta en escena es hipnótica. El foco central que se desliza a lo largo y ancho de la escenografía de Max Granezel es el encargado de enfatizar las luces y las sombras propuestas en los diálogos de Guimerà. La iluminación de Carlos Marquerie es simplemente exquisita y alcanza su punto máximo en la última escena, de aquellas que te atrapan y no te dejan ir.

Aunque durante los primeros momentos el montaje peca de un estatismo excesivo, éste se acaba rompiendo y el ritmo del montaje acaba por vencerle. Carlota Subirós consigue romper con la narración de esos primeros instantes y transformar el montaje en una especie de "thriller", donde los hechos/acontecimientos toman tanto protagonismo como la psicología de los personajes.



Laura Aubert vuelve al drama y nos traslada el dolor, la culpa y las dudas de una mujer doblemente abandonada, traicionada y que paga con la misma moneda a quien la ama. Aún así, quien se lleva la función de calle es Roger Casamajor, que le tiene pillado el truco a este tipo de personajes. Su Hipòlit es un arma de doble filo que intenta jugar con el espectador pero que acaba ganando la versión menos alentadora de este jugador posesivo y maltratador, que como tantos otros ama "sin medida". 



Uno de los grandes aciertos de la producción es el tratamiento de la figura de la Ombra, en mi caso interpretada por Alba Pujol, una especie de voz de la conciencia de los personajes, un eco que ayuda a situarse al espectador y que a veces, convierte a las escenas en espejismos. La Ombra se fusiona perfectamente en el espacio sonoro creado por Damien Bazin y que en este montaje tiene una importancia crucial a la hora de crear y amplificar las escenas más dramáticas.

Sol Solet es un montaje sugerente, provocador, lleno de simbolismos, una bomba ideológica brutal. Descender al infierno, a veces, tiene su recompensa. Sin duda, el mejor montaje de lo que llevamos de temporada del TNC.

SOL SOLET

by on 19:03
de ÀNGEL GUIMERÀ versión y dirección CARLOTA SUBIRÓS dramaturgista FERRAN DORDAL  intérpretes MERCÈ ARÀNEGA, LAURA AUBERT, JAVIER ...


TEXTO y DIRECCIÓN: MARC ROSICH
INTÉRPRETES: MERCÈ ARÀNEGA, LURDES BARBA, MONTSE ESTEVE, ÀUREA MÀRQUEZ, MIREIA PÀMIES y CARLES GILABERT
DURACIÓN: 2h 30min (entreacto incluido)
FOTO: DAVID RUANO
PRODUCCIÓN: TEATRE NACIONAL DE CATALUNYA
SALA PETITA (TNC)

Se'n fa una mica estrany escribir esta crítica en castellano. Creo que hoy le daré más patadas al diccionario de las habituales. Viví la época dorada del Pujolisme fuera de Catalunya, y aunque reconozco todos los sentimientos que ella despertó en la inmensa mayoría de los catalanes, he visto la obra desde dos lugares diferentes: una cercanía massa present y desde fuera, como si por un momento no me tocara. 

Reconozco en esta Magda Casals, una mezcla estraña entre Núria Feliu y Teresa Gimpera, a muchas tietes y abuelas que aún hoy desde sus pisos de Eixample pontifican que lo de Pujol i Convergència no es más que una trama urdida por Madrid para desastibilizar el procés. Ojos cerrados y el corazón que no sienta.

A tots els que heu vingut pone el dedo en la llaga, que todavía para algunos sangra, de lo que supuso la caída del Padre de todos, lo hace mediante una comedia surrealista y por momentos pasada de vueltas, que despega en el segundo acto, porque el primero es tedioso hasta la saciedad. No sé si sólo soy yo la que tiene tendencia a pensar que para hacer una gran obra no hace falta que llegue y supere las dos horas, que hay obras descomunales que en una hora nos lo han explicado todo y no le falta ninguna coma. 

Marc Rosich peca de esa tendencia, la primera parte le hace falta una retallada de esas que se les daba (sic) tan bien a Convergència. En diez minutos tienes un resumen perfecto, de la presentación de Magda Casals y el hombre de la barba sucia, que enlazaría a la perfección con la segunda parte donde el sufflé alcanza su máximo esplendor. Mercè Arànega brilla haga el papel que haga, estamos presenciando uno de los mejores papeles de su trayectoria, que queda a ratos un tanto ensombrecido por una dirección a la que le haría falta llevar el sarcasmo hasta el límite y hacer que se vea la broma, destapando el truco.

Fuera de la "diva", cabe destacar un soberbia, quizás la mejor del reparto, Àurea Màrquez a quien los papeles pasados de vueltas le van como anillo al dedo. Y aunque a ratos rallaría la hiperactuación, Lurdes Barba nos regala como Àgata Casals, la hermanísima, las mejores rialles de la noche. 

No se puede hablar de oportunidad perdida porque al texto le falte afinar bien sus teclas para que el resultado hubiera sido una clatejada de esas que dejan marca. Se tiene que aplaudir la valentía, de que ya nos podamos reír de uno de los episodios recientes que más daño han hceho al sentimiento catalán. Pero si una flor no fa estiu, no será Pujol quien nos amarge la primavera. 


DRAMATURGIA: JOSEP MARIA MIRÓ, basada en la novela Un cel de plom de Carme Martí
DIRECCIÓ: RAFEL DURAN
INTÉRPRETE: MERCÈ ARÀNEGA
DURACIÓN: 70min
FOTO: DAVID RUANO y ALBERT CARRERAS
PRODUCCIÓN: GREC 2015 FESTIVAL DE BARCELONA y SALA MUNTANER
SALA MUNTANER

Hace dos días pisé el horror y toqué el cielo. Nunca me cansaré de oír las historias de aquellos que sufrieron lo indecible, que están vivos por azar, de aquellos que no bajaron la cabeza y de los que hoy sus voces han de ser escuchadas, porque el horror se repite ahora en directo y nadie hace nada por evitarlo.

Escribo la crítica con lágrimas en los ojos, parecidas a aquellas que en medio de la oscuridad de la sala desfilaron mejilla abajo. Sí, yo conocía la historia de la Neus y la de otras mujeres que fueron torturadas por ser de una u otra manera, pero no por ello me impacta menos cada vez que lo vuelvo a sentir. Con un escenario casi vacío, la presencia de Mercè Arànega es lo único indispensable para que la maquinaria funcione. 

Sin aliento porque las palabras retumban, se hacen vida y la imaginación es tan poderosa que no hace falta acción en directo. No hay violencia, más allá que la imagen proyectada contra la pared de la Neus. Las palabras son suficientes para que todo se remueva, y aunque sentada sólo puedas escuchar y llorar, maldices por dentro, porque sabes que en numerosos lugares del mundo, Neus Català tiene otros nombres y otros cuerpos.

Brillante la dramaturgia de Josep Maria Miró, el resumen de la vida de la Neus en las diferentes etapas es conciso pero lleno de fuerza. El tono no decae, palabra detrás de palabra el ritmo aumenta, no hay tiempo de respiro, la cruda verdad y realidad se revela ante los ojos de los espectadores que son incapaces de dejar de mirar, de escuchar y muchos de ellos caen en la lágrima.

La dirección de Rafel Duran acompaña suavemente la dramaturgia, arropándola de pequeños cambios de posición para evitar el estatismo, dejar que las palabras fluyan sin cortapisas. El diseño de iluminación de Quico Gutiérrez invade la escena de oscuridad, apenas un toque de luz para iluminar lo importante, la actriz, el resto es tan oscuro como las palabras que brotan de su garganta.

Magistral Mercè Arànega en el papel más importante de su carrera. Nada fácil su gesta de interpretación, deja al público atónito desde el primer minuto y seguimos atónitos incluso después de los aplausos. La valentía, el coraje, las ganas de luchar, el no bajar la cabeza ni llorar, una fuerza arrolladora que nos deja compungidos por la historia y por haber presenciado una interpretación de las que no se olvidan.

Sin duda, el mejor montaje de lo que llevo de Grec 2015. Una obra difícil de digerir, pero que resuena por dentro y de las que tardan en abandonarte. La memoria viva de lo que nunca deberíamos olvidar. Para recordar que fueron y son con la cabeza bien alta. Imprescindible. Gràcies.

DRAMATURGIA: NARCÍS COMADIRA
DIRECCIÓN: XAVIER ALBERTÍ
INTÉRPRETES: MERCÈ ARÀNEGA, RUBÈN DE EGUIA, MARTA OSSÓ, ROBERT GONZÁLEZ, MONT PLANS, ORIOL GENÍS, CARLES CANUT, AINA SÁNCHEZ, ANTONI COMAS y RICARD FERRÉ
DURACIÓN: 1h 35min
FOTO: DAVID RUANO
PRODUCCIÓN: TEATRE NACIONAL DE CATALUNYA
SALA GRAN (TNC)

Quien mucho abarca poco aprieta que dicen, Narcís Comadira ha querido hacer una obra épica, la ópera de Catalunya. En ciertos momentos ves que la grandilocuencia de la puesta en escena supera a un texto inconexo, con personajes desdibujados y que ha dejado demasiado en el tintero. Las críticas y comentarios post estrena me habían creado unas expectativas que no se han satisfecho. 

La fórmula de una buena dramaturgia es que todas las piezas encajen y que la partitura suene al unísono. ¡Olvídate! En algún momento escucharás alguna nota discordante. De ópera a opereta grotesca sobre una familia ni catalana ni rusa, del común del mundo. Da igual, no importa donde se sirva la mesa si el ágape ya está frío.

Coral de voces desafinadas. Algunas tiran de oficio y se salvan, como Mercè Arànega más correcta que de costumbre, el papel no la hace brillar. Rubén de Eguia, bastante oscuro durante todo el montaje pero en la última escena la luz se apodera de su cuerpo y protagoniza la que es, sin duda, la mejor escena de toda la obra. Oriol Genís y Mont Plans son dos bufones aceptables dentro del cuadro a medio pintar.

No creo haber presenciado nunca, la Sala Gran tan vacía, aunque es cierto que la escenografía y la iluminación son dos de los aciertos del montaje, porque le otorgan un cierto simbolismo que lamentablemente no se ve compensado con la parte textual y queda un poco cojo, a expensas de que sea la mente del espectador quien logre acabar de encajar las piezas del puzle. Xavier Albertí ha optado por acercar la acción al público, eliminando las primeras filas, pero inexplicablemente después, la escena de la última cena, queda lejana, sumida en la oscuridad.

De Chéjov, a Jesucristo pasando por Shakespeare, están todos mencionados y simbólicamente representados, pero dentro de un cuadro estático, donde la vida está más disecada que los olivos del fondo. La forma se ha olvidado del fondo y la epifanía ha brillado por su ausencia.

L'HORT DE LES OLIVERES

by on 16:30
DRAMATURGIA: NARCÍS COMADIRA DIRECCIÓN: XAVIER ALBERTÍ INTÉRPRETES: MERCÈ ARÀNEGA, RUBÈN DE EGUIA, MARTA OSSÓ, ROBERT GONZÁLEZ, MONT...

Fuente: Mercè Pérez Pons (elpais.com) | Foto: Joan Sánchez
La intensa vida de Neus Català (Els Guiamets, 1915), última superviviente catalana del campo de exterminio nazi para mujeres de Ravensbrück, será llevada al teatro. La actriz Mercè Arànega encarnará a esta mujer valiente que justo el pasado lunes recibió de manos del presidente de la Generalitat, Artur Mas, la Medalla de Oro, la máxima distinción de la institución, por su lucha para salvaguardar la memoria de los deportados y en favor de los derechos democráticos.
El montaje, que se estrenará en el Festival Grec de este año, se representará durante el mes de julio en la Sala Muntaner y después marchará de gira. La obra será una adaptación de la biografía novelada Un cel de plom, en la que Carme Martí plasmó las vivencias de Català. La adaptación la está llevando a cabo Josep Maria Miró, la dirección correrá a cargo de Rafel Duran, con quien Arànega ya ha trabajado en muchas ocasiones, y de la producción se encargará Carles Manrique, explica la actriz. El monólogo “es un orgullo y un regalo”, afirma Arànega. “Tengo la sensación de que por el hecho de dar a conocer el testimonio de Català esta obra implica una gran responsabilidad ética y social”, añade la actriz.
De hecho, Arànega quiso estar presente en el homenaje celebrado en el Palau de la Generalitat. Precisamente durante el acto, Martí fue la encargada de pronunciar la glosa de homenaje a la superviviente y luchadora antifascista. Como en Un cel de plom, Martí viajó con sus palabras hasta Els Guiamets, el pequeño pueblo del Priorat plagado de viñedos en el que Català nació en el seno de una familia de payeses, y donde ahora vive en el geriátrico local. “Nadie está por encima de nadie, nunca bajes los ojos por nadie”, le decía su padre, recordó Martí.
Arànega revivirá la trepidante vida de Català, que con solo 14 años ganó su primera huelga al exigir cobrar como los hombres. Después, con el estallido de la Guerra Civil, los vecinos crearon una milicia popular para salvar las cosechas y más tarde marchó con un grupo del PSUC a Barcelona, donde estudió enfermería, su profesión soñada.
Con escasos 20 años se hizo cargo de más de 180 niños en una colonia de refugiados en Premià de Dalt y cuando las tropas franquistas entraron en Barcelona huyeron a Francia. Un Cel de plomrecorre también las penurias en el exilio pasadas por Català durante la Segunda Guerra Mundial y cómo durante su noche de bodas ella y su marido acogieron a los dos primeros guerrilleros. La activista hacía de enlace de los maquis y les pasaba mensajes después de un largo recorrido en bicicleta, en barca, en autobús, hasta que el matrimonio fue descubierto. Tras dos meses de prisión, la deportaron. Su vida, relata Un cel de plom, estaría marcada siempre por el viaje hacia el infierno del campo de exterminio recorrido junto a 80 mujeres, durante cinco días, en un vagón de tren.
Su primer recuerdo al llegar al campo, el olor a carne quemada que inundaba un cielo de plomo, da título a la novela escrita por Martí. Català saboteó a los nazis inutilizando armamento y al ser testigo de las miles de mujeres que murieron a manos de los nazis hizo una promesa: Que las vidas de las personas desaparecidas en los crematorios no fuesen nunca olvidadas.
Por este motivo Català, con solo 30 años, inició otra lucha; la de la memoria, recordó Martí en su glosa. Volvió a casarse (su primer marido no sobrevivió a la barbarie) y desde Francia trabajó incansablemente para derrocar el franquismo. Tuvo dos hijos, y eso que pensó que los nazis la habían esterilizado. Durante la dictadura pasó documentación clandestina y nunca dejó de la militancia comunista. Después recogió el testigo de 50 mujeres españolas en el libro De la resistencia a la deportación. Porque las mujeres, ha defendido siempre, fueron la gran infraestructura de la resistencia.
“Con el proyecto en marcha fuimos a conocerla a Els Guiamets, al lado del geriátrico”, dice Arànega recordando la primera vez que la vio en persona. Los fantasmas volvieron a Català tras ingresar, con 95 años, en el asilo al ver las sábanas de su cama de rayas. Su hija exigió que las cambiaran. Con el estreno de la adaptación, Català, a punto de cumplir 100 años, volverá a ser partícipe de su gran afición de juventud, el teatro.

Font: Xavier Cervantes (ara.cat)
La Madeleine i la Frances són dues dones madures que durant un dia i una nit parlen sobre les seves vides i la relació amb l’home amb el qual han compartit 25 anys, una com a amant i l’altra com a esposa, i que les ha deixat per anar-se’n amb una de més jove. Aquesta és l’estructura argumental de L’alè de la vida, l’obra del dramaturg britànic David Hare que han adaptat Magda Puyo i Mònica Bofill i que es pot veure a la Sala Muntaner de Barcelona fins al 7 de març. “És alta comèdia britànica”, diu Puyo sobre una obra estrenada l’any 2002 a Londres amb Judi Dench i Maggie Smith com a protagonistes i basada en un diàleg en què la ironia més esmolada i els retrets conviuen amb la tendresa.
En l’adaptació catalana de L’alè de la vidales protagonistessón les actrius Mercè Arànega i Anna Güell, que, segons Puyo, interpreten “dues maneres de viure molt representatives de finals del segle XX”. La Madeleine, l’amant, és una dona alliberada, independent i compromesa políticament que viu sola. La Frances és una dona que ha dedicat la vida a ser esposa i mare i que fins a la maduresa no ha descobert que tenia la possibilitat de triar un altre camí. “L’obra mostra dues maneres d’entendre el món, dues cares d’una mateixa moneda que en trobar-se esclaten. Totes dues han lluitat per aconseguir la felicitat perseguint l’amor, i ara s’adonen que potser aquest no era el camí”, diu Puyo. Tot i el decencís de totes dues, Hare organitza el diàleg des d’una perspectiva “irònica, divertida”, amb moments de molta tensió però també amb tendresa. 
Arànega descriu la Madeleine com una dona que “amaga les veritats” sota una capa de cinisme, que defensa amb rotunditat els ideals polítics però que no sap expressar les emocions més íntimes. Davant hi té la Frances, que, segons Güell, es deixa emportar per “la curiositat” de conèixer la dona que ha sigut l’amant del seu marit.
L’acció L’alè de la vida transcorre en un embarcador a l’illa de White, un territori que va acollir un festival de música en els temps més lliures de la revolta hippy però que avui s’ha convertit en parada i fonda per a jubilats. Segons l’escenògrafa Montse Amenós, l’embarcador és “un espai de trànsit que uneix l’illa i un altre lloc, dos espais metafòrics”. 
Homenatge a Mercè Anglès
L’alè de la vida, que es va estrenar al Teatre Alegria de Terrassa el 25 de gener, és un projecte de la companyia Q-Ars Teatre, fundada per Anna Güell i Mercè Anglès, que va morir l’agost passat a causa d’un càncer als 53 anys. En la seva memòria, Güell va decidir tirar endavant el muntatge en què Anglès havia de fer d’ajudant de direcció. També tindrà continuïtat la companyia Q-Ars Teatre.

Font: Belen Ginart (ara.cat)
El somni d’una nit d’estiu és, segons els estudiosos de l’obra de Shakespeare, la millor de les seves comèdies romàntiques. El director escènic Joan Ollé confessa que a ell no li agradava gaire. “Però és que no l’havia llegit bé”, aclareix. Ara s’hi ha capbussat a fons i amb l’ajuda del crític René Girard, el dramaturg Peter Brook i l’assessora literària de l’obra al TNC, Lola Jossa, s’ha enamorat d’una esquitxada d’equívocs, de màgia, de contrastos entre fantasia i realitat. Sovint -en el teatre però també en el cinema i la música- l’obra s’ha representat adornada de flors i violes. Ollé, que hi ha sabut trobar la part més crua, “el malson de l’amor”, ens ajuda a desgranar els personatges clau d’una obra coral.
Oberon (Lluís Marco) És el rei del bosc. Un rei malenconiós que beu xampany francès. Ha viscut tants milions d’anys que ja ho ha vist tot. Ja no el mou cap malignitat ni picaresca, però està enfadat amb la seva dona, Titània, perquè ha adoptat una criatura vinguda de l’Índia que el rei vol per al seu seguici. Potser li fa mal no haver donat un fill a la seva dona.
Titània (Mercè Arànega) Reina del bosc. Té un seguici de fades amb les quals organitza festes harmonioses: és el conclave feminista. Es mouen en un paisatge de flors i bellesa, però al bosc també hi ha molts llimacs, escarabats i salamandres. No són ben bé una parella d’amants en actiu, i han decidit organitzar els cors dels altres. Com que ells no s’avenen, a la Terra les coses no funcionen com ho haurien de fer. La parella de reis té alguna cosa dels protagonistes de Les amistats perilloses, i per això a l’obra tenen un look del segle XVIII. 
Teseu (Pere Eugeni Font) Duc d’Atenes. És el polític de grans discursos, un parauler que no para d’autoproclamar la seva bondat. Representa el teatre de la política. Va capturar Hipòlita, reina de les amazones, però mentre prepara el casament amb ella ja s’està enviant SMS amb Fedra. Es troba atrapat en els excessos de la llei.
Hipòlita (Victòria Pagès) Reina de les amazones, conquerida per Teseu. És una dona del bosc portada a la ciutat. Tant el seu com el de Teseu són papers breus, però comparteixen el moment culminant: aquell en què Teseu diu que no creu ni en l’amor ni en la poesia, perquè els poetes i els enamorats deformen la realitat. Hipòlita li fa notar que la cara de felicitat dels enamorats de l’obra és autènticament real.
Troca (Xicu Masó) Personatge clau de l’obra en tant que principal representant del grup dels artesans, gent del poble que en el casament de Teseu i Hipòlita obsequien els nuvis amb la representació teatral d’una tragèdia terrible on es diu que l’amor és una porqueria. És l’home que es veu capaç de fer tots els papers. Puck el converteix en ase i, per art de la màgia trapella del follet, Titània se n’enamora.
Puck (Pau Vinyals) És un follet “una mica Tim Burton”. És l’energia d’Oberon, però sempre s’equivoca, sovint amb una intenció juganera. És un trapella a qui li agrada provocar confusió a fi de divertir-se. Per això executa amb picaresca les ordres que li dóna el rei, i amb la màgia de les flors fa que els enamorats mudin la diana del seu desig. “Shakespeare va escriure la peça per al casament d’un amic i això el fa contenir-se, però aquesta és una obra sobre la volubilitat de la condició humana, que no necessita flors per canviar l’objecte del seu amor”.
Hèrmia (Claudia Benito), Helena (Laura Pujolàs), Lisandre (Albert Prat) i Demetri (Guillem Motos) Són els quatre personatges joves de l’obra, i formen dues parelles d’enamorats una mica desequilibrades per culpa de la màgia que Puck aplica de manera arbitrària. “Són personatges sense personalitat pròpia, fan una mena de ménage à quatre ”. Fugen al bosc per escapar de les lleis d’Atenes, que obliguen les noies a casar-se amb el que el seu pare vulgui, i en arribar-hi es troben amb les lleis del bosc.  
'El somni d’una nit d’estiu', de William Shakespeare. Dir.: Joan Ollé. Amb Joan Anguera, Mercè Arànega, Clàudia Benito, Enric Majó, Lluís Marco 
TNC (Barcelona). Del 19 de novembre al 18 de gener
Font: Belen Ginart (ara.cat)
Totes tres són actrius. I, a més, comparteixen nom amb la copatrona de Barcelona. Mercè Pons, Mercè Arànega i Mercè Sampietro, un trio d’intèrprets amb dècades d’ofici per explicar que també tenen en comú l’amor per una ciutat que està a punt per començar la seva festa major. Cadascuna té les seves raons per estimar-la. Els hem demanat que ens les expliquin, i que ens parlin dels seus racons favorits, sense obviar la cara menys amable de la ciutat.
Les tres Mercès disfruten passejant per la Barcelona dels barris, de la distància curta, de descobrir nous racons amagats en una ciutat que, malgrat tenir unes dimensions humanes, saben capaç de sorprendre fins i tot els que la coneixen millor. Però també deploren la massificació turística, la pèrdua de personalitat que se’n deriva i la retallada en serveis en nom d’una crisi que, denuncien, assola també amb cruesa el món al qual es dediquen. Totes tres, en definitiva, comparteixen igualment la passió per l’ofici i la sort, de vegades esquiva, d’estar treballant en allò que els agrada.
Mercè Arànega: “M’encanten els barris que tenen illes de vianants”
L’actriu Mercè Arànega no s’hi ha de pensar dos cops a l’hora de decantar-se per una de les moltes propostes del programa de la Mercè: el correfoc. Durant molts anys, s’oferia per portar-hi els fills dels amics: els infants i els valents són els que més disfruten del ball enfurismat dels diables. “Quan era jove no me’n perdia cap, ara ja no hi vaig”, diu, malgrat que la seva vitalitat i la brillantor dels seus ulls contradiuen la pressa del calendari. Ja no es veu amb cor de córrer sota la pluja d’espurnes, però cada any es reserva algun dia per viure les festes de la patrona, ja sigui assistint a algun concert, ja sigui fent una volta pel Parc de la Ciutadella, un dels escenaris que més li agraden per l’ambient que s’hi genera.

Des de fa 19 anys casa seva és fora de Barcelona, però la feina, els amics i les aficions, com anar al teatre o a veure una exposició, la porten sovint a uns carrers, unes places i uns equipaments que coneix pam a pam. Arànega va néixer a Buenos Aires el 1957. Als 10 anys va anar a viure a Badalona i es va instal·lar a Barcelona quan va començar els estudis a l’Institut del Teatre, en un edifici del carrer Elisabets que avui acull el Cidob i on ha elegit retratar-se en homenatge als vells temps. El seu domicili a la ciutat va anar canviant d’ubicació (“al carrer Portaferrissa, al de Còrsega, al davant del que ara és el TNC, al carrer Tordera…”) fins que va recalar en un pis gracienc on es va estar 15 anys. Gràcia, que ha vist canviar molt, continua tenint un lloc privilegiat entre els seus racons preferits de Barcelona. Però la seva llista de llocs on està a gust és extensa. “M’encanten els barris amb illes de vianants, com Sants i Sant Andreu”, explica.
Un altre lloc on li agrada escapar-se és la muntanya de Montjuïc. Hi va ser fa pocs dies, per visitar l’exposició del MNAC dedicada a Josep Tapiró, que la va entusiasmar, però també hi puja de tant en tant simplement per gaudir de les vistes sobre la ciutat. “El mirador és un espai meravellós”, diu amb la vehemència amb què defensa els seus personatges, que li ha valgut nombrosos reconeixements, entre ells el Premi Nacional de teatre per la seva Dona Obdúlia a la Mort de dama dirigida per Rafel Duran.
Però també hi ha molts llocs de la ciutat on Mercè Arànega no està còmoda. Són aquells on la proliferació del turisme la fa sentir “com si fos en un parc temàtic”. La Rambla és, segurament, el que més li desagrada. “Em sembla horrorós el que han fet amb les antigues parades d’ocells i flors. Ara són botigues de souvenirs barats”. Per això defensa: “Hem de pensar bé quin model de ciutat volem. Jo no sóc la persona més adequada per dir què s’ha de fer, però sí per queixar-me, perquè sóc una ciutadana”. Un cop obert el pot de la queixa, a la Mercè Arànega se li enfosqueix la mirada pensant en tanta i tanta gent que les passa magres. “Ja ho entenc, que no hi ha diners. Però és que abans n’hi havia i els van robar. No sé d’on han de sortir els recursos, però d’entrada se’ls han d’exigir a la gent que els ha robat, d’aquest país i del país veí, que és Espanya”.
Mercè Arànega està indignada amb les causes i les conseqüències d’una crisi que també afecta de ple la seva professió. Però, per sort, després d’uns mesos en parada forçosa, se li obre una temporada plena de feina: dues obres al TNC ( El somni d’una nit d’estiu, al novembre, que espera amb la il·lusió que a un actor li fa sempre trobar-se amb Shakespeare, i al febrer L’hort de les oliveres, una obra molt contemporània i molt crítica de Narcís Comadira que li permetrà treballar amb el director Xavier Albertí) i The breath of live, de David Hare, al gener a la Sala Muntaner, amb la productora Q-Ars Teatre, que era “el projecte de vida” d’una gran amiga seva, l’actriu Mercè Anglès, morta prematurament aquest estiu, “així que és una obra molt sentida i especial”.
Mercè Sampietro: “El Liceu m’agrada molt: jo hauria volgut ser cantant”
La Mercè Sampietro (Barcelona, 1947) treballava de secretària quan el destí la va anar a buscar: una companyia madrilenya de teatre li oferia feina i no s’ho va pensar dos cops. Així començava la sòlida trajectòria professional d’una actriu que, si no ho hagués sigut, s’hauria volgut dedicar al cant. “M’hauria fet molt feliç”, assegura, però també reconeix la sort de no haver-s’hi obsedit: “Canto fatal”. Sampietro té debilitat per l’òpera, i el Teatre del Liceu, que a més li sembla un edifici de gran bellesa, és un dels seus racons favorits en el seu itinerari íntim per la ciutat on va néixer.

I va ser justament un naixement, en aquest cas el de la seva primera néta, el que va empènyer l’actriu cap a un barri que fins aleshores només coneixia de passada, Sant Andreu. “El meu fill i la meva jove hi vivien”, precisa la matriarca de La Riera. “El meu marit i jo vam decidir traslladar-nos-hi per estar a prop de la nena”. No és que Sampietro no conegués el barri, esclar. Però més enllà de la Rambla, la plaça d’Orfila i el carrer Gran hi havia passejat poc, per no dir gens. “O sigui que puc dir que el vaig descobrir fa pocs anys, i m’encanta”, diu la intèrpret, una dona vitalista amb interessos múltiples, entre els quals l’arquitectura (“especialment el racionalisme; el Modernisme no m’entusiasma, tot i que considero Gaudí un geni; i m’encanta la Torre de Collserola”).
A l’hora d’enumerar els encants de Sant Andreu, n’hi surten un reguitzell: “Està molt cuidat i molt rejovenit. M’agraden els carrerons, les cases baixes, l’espai Can Fabra, que ha quedat preciós i encara té molt potencial, i, per descomptat, la plaça d’Orfila”. Per raons de feina, Sampietro s’ha passat tota la vida a cavall entre Madrid i Barcelona, i té casa als dos llocs. Però confessa que a la capital espanyola hi troba a faltar una mica l’ambient proper i càlid d’aquí. “M’agrada molt la vida de barri, el tracte familiar dels botiguers, que la gent es conegui”, diu la intèrpret, molt amiga d’anar al mercat i a comprar a botigues on se sent ben tractada.
Però a la llista de Mercè Sampietro no tot són lloances. Dotada d’un admirable esperit crític, no s’està de dir també les coses que no li agraden. I quan s’hi posa n’hi surten una pila. Una de les que més la indignen és la brutícia i la desatenció de tot el que no sigui el centre, tant del districte on viu com de tot Barcelona. “La ciutat en conjunt està molt descuidada. Es cuida molt el circuit del turisme i prou. Ara tot s’atribueix a la crisi, però l’excusa no serveix”.
També parla amb preocupació dels problemes derivats de la massificació turística, que és “espantosa, carregosa”. “Cal descentralitzar el turisme, però el risc és que la massificació arribi als barris. És un problema difícil de resoldre”. En qualsevol cas, ja fa temps que el centre de la ciutat no forma part del centre vital de Mercè Sampietro. Sí que ho era en els seus anys d’estudiant. “Quan tenia 20 anys vaig viure molt Ciutat Vella, el Born, però ara no hi passejo: sempre penso que amb tant turisme no es pot veure res”. El Liceu, que visita de tant en tant, és una excepció. I una curiositat: podeu estar segurs que, per molt que li vingui de camí, per arribar al Liceu la Sampietro no ha passat mai pel mig de la plaça de Catalunya. “Em fan por els coloms. No he travessat mai la plaça, és un lloc on de ben segur que no m’hi trobaran”. Tampoc li agraden les aglomeracions i aquesta és una raó per la qual ha viscut “poquíssim” la Mercè; a més, sovint les festes l’agafen de viatge, treballant.
Bé, últimament és més difícil que li passi perquè La Riera ocupa el gruix del seu temps. “Quan vam començar ens pensàvem que duraria un any o dos. I ja anem per la sisena temporada. Tots els que la fem no parem de donar gràcies, perquè en temps d’incertesa com aquests tenir feina continuada és un regal”. Quan pot, busca forats per treballar en teatre: el seu pròxim projecte és un paper en el repartiment d’una Fedra que Sergi Belbel dirigirà al Romea a partir del gener. “Em fa molta il·lusió”, reconeix, abans d’acomiadar-se entre presses, i malgrat tot satisfeta, perquè la seva agenda treu fum.
Mercè Pons: “Barcelona sempre té alguna sorpresa amagada”
Els assajos de l’obra que acaba d’estrenar a la Sala Muntaner, Pensaments secrets, han permès que l’actriu Mercè Pons (Arbúcies, 1966) hagi pogut fer un descobriment que la té captivada: les instal·lacions de l’Ateneu Barcelonès, al carrer Canuda, on la companyia ha assajat uns quants dies. Li agrada especialment la magnífica biblioteca, que a més guarda certa relació amb el seu personatge a l’obra, la d’una professora d’escriptura creativa. Però l’estricta normativa de l’ateneu impedeix que li puguem fer allà la fotografia per a aquest reportatge. Pons acaba posant a l’encisador jardí romàntic, un regal d’arbres, plantes, aigua i peixos de colors, a recer del ritme embogit dels carrers del centre de Barcelona. “Una de les coses que m’agraden de la ciutat és que sempre té alguna sorpresa amagada -afirma-. Malgrat que és petita, mai l’acabes de descobrir del tot”.

Mercè Pons va créixer entre Arbúcies i Arenys. Quan era adolescent, les Festes de la Mercè suposaven el final de festa perfecte a l’estiu amb la colla: “Recordo haver passat moltes nits de concert i després, al matí, sense dormir, agafar el tren per tornar a Arenys”.
Reconeix que ha viscut molt la dimensió musical de les festes, però que la seva condició de mare li ha fet valorar el programa d’una altra manera. “Enguany hi portaré per primer cop la petita, que té tres anys”, diu. L’actriu confessa que la notorietat de la seva onomàstica té un valor afegit: cada any rep trucades d’amics i coneguts amb qui fa molt que no es veu. Tothom recorda que és el seu sant i volen felicitar-la i, de passada, reforçar uns llaços que potser les obligacions quotidianes van desfent. “El dia del meu sant me’l passo al telèfon”, confessa, agraïda per aquesta allau de felicitacions-retrobament.
Fent un salt enrere en el temps, Mercè Pons admet que la seva relació amb Barcelona ha anat variant amb el pas dels anys i l’acumulació d’experiències. “Quan no hi vivia em semblava excessiva i incòmoda. Després, quan vaig començar a viatjar i a conèixer altres llocs, em vaig adonar que en realitat és petita i meravellosa, ofereix moltes opcions i té un ambient que m’agrada molt”, explica. També en destaca l’oferta cultural, no només pel que fa al teatre sinó també a “la seva arquitectura meravellosa i els museus”.
Pons va començar a viure a la ciutat quan va debutar professionalment en el món de la interpretació, quan tenia 23 anys. Si es descompten els sis anys que va viure a Madrid, porta gairebé vint anys a Barcelona. La major part del temps, casa seva ha estat a la part de sota del passeig de Sant Joan. “Un dels meus indrets preferits de Barcelona, que he vist canviar molt”, destaca. Encara no fa un any es va instal·lar amb la seva família al barri de Gràcia. N’està enamorada. “I això que l’Eixample m’encanta”, diu. Però als carrerons graciencs hi ha trobat el caliu de la distància curta, la vida de barri que la reconforta. “Suposo que perquè sóc de poble. I aquí l’ambient és molt familiar”, afegeix. Li agrada passejar-hi, anar al mercat, portar els fills al parc, vagarejar-hi amb el seu gos.
Si ha de triar una cosa que no li agrada de la ciutat, destaca “l’excés de turisme en determinades èpoques” i el fet que alguns serveis semblin més orientats als visitants que als ciutadans, tot i que entén que “criticar és molt fàcil” i també que “el turisme és necessari”. I entre les incorporacions recents a la fesomia de la ciutat, n’hi ha una que la disgusta especialment: l’Hotel Vela, que ha transformat el perfil marítim i ha trencat la línia neta de l’horitzó: “Visualment, em molesta”.
Però hi ha una altra cosa que encara molesta més la Mercè Pons: la crisi dins la crisi que viu la seva professió. “Els treballadors de la cultura ho estem passant molt malament. Ara hi ha molt poca feina i s’estan vivint situacions personals molt dramàtiques. I el pitjor és que gairebé ni se’n parla”, es lamenta l’actriu.
De moment, el seu horitzó laboral passa per aquests Pensaments secrets que coprotagonitza a la Sala Muntaner juntament amb Àlex Casanovas. Escrita per David Lodge, és una comèdia romàntica “que no fa riure, sinó més aviat somriure” on es contraposen dues maneres d’entendre el món. L’obra ha arribat als escenaris per la perseverança del seu traductor i productor, Llorenç Rafecas. I suposa el debut en la direcció de l’actor Lluís Soler. “Que et dirigeixi un actor és un privilegi. El Lluís ens ha donat molta llibertat”, diu l’actriu, encantada amb la feina, el personatge i un espectacle al qual desitja llarga vida.

TEXTO: FEDERICO GARCÍA LORCA
DIRECCIÓN: JOAN OLLÉ
INTÉRPRETES: NORA NAVAS, MERCÈ ARÀNEGA, CARME ELIAS, LAURA GUITERAS, MARTA BETRIU, MIREIA LLUNELL, VICTÒRIA PAGÈS, ALBA PUJOL, CANDELA SERRAT, ENRIC MAJO, ALBERT TRIOLA, JOAN ANGERA, ORIOL GENÍS i ENRIC CAMBRAY
DURACIÓN: 1h 40min
PRODUCCIÓN: TEATRE NACIONAL DE CATALUNYA
SALA GRAN (TNC)

Quizás sí, quizás no entendí Lorca, aunque lleve leyendo sus páginas hace muchos años. Quizás tampoco sea su mejor obra, pero el montaje de Joan Ollé desmonta cualquier signo de alegría que en la lectura del original le pudiera quedar al lector. Este devenir, sacado de las páginas de chejovianas, este aguantar, ver la vida pasar y ni inmutarse es lo que más me entristece, porque Lorca es vida, incluso en obras como La casa de Bernarda Alba o en Yerma y aquí Ollé marchita el capullo.

De no funcionar la adaptación o el aire que Joan Ollé ha querido impregnar en ella, se podía pensar que las interpretaciones tiraran del carro, pero la cuerda se rompe, y no hace falta esperar mucho para comprobarlo. Interpretaciones planas, incluso en el caso de la Nora Navas, personalmente admirada, que no convence y que en el tercer acto parece levantar el vuelo pero simplemente es un espejismo. Muchos han destacado el papel de Mercè Arànega, quizás porque le va como anillo al dedo, y sí son los mejores momentos de toda la obra, cuando su desparpajo y su maestría invaden el escenario y te animan a pensar "venga, va que ahora vendrá lo mejor".

La blancura escenográfica, como si se quisiera abrazar Andalucía, esa Granada de Lorca en un sólo vistazo. Perfecto, pero falta algo, hay demasiado vacío, demasiados instantes donde sientes que no hay conexión entre textos, actores y puesta en escena.

Las flores están cortadas, han dejado de crecer y se han marchitado demasiado pronto. Joan Ollé ha intentado repetir la jugada que también le salió con A la ville de Barcelona, pero esta vez el veredicto no le ha otorgado ninguna medalla.
Font: Jordi Bordes (elpuntavui.cat)
Després de La rosa tatuada a la Sala Gran del TNC, és molt coherent que la següent referència sigui Doña rosita la soltera. No és cap casualitat. Si Tennesse Williams va desplaçar-se a Barcelona per imbuir-se de la poètica de Lorca (a la ciutat adoptiva, que amb el padrinatge de Margarida Xirgu el va acollir amb els braços oberts), el poeta granadí va trobar en les floristes de la Rambla unes còmplices inesperades. La setmana passada el director de la producció, Joan Ollé, i el director artístic del TNC, Xavier Albertí, ho van voler recordar fent una visita a Carolina Pallés, la néta de la florista que tindria per Lorca un respecte profund. El drama lorquià, el darrer que va poder veure estrenar, arrenca temporada aquest vespre a la Sala Gran del TNC i estarà en cartell fins al 6 d'abril.
Joan Ollé s'ha convertit en un autor expert a traslladar poetes a escena. Ja ho va fer amb Vicent Andrés Estellés (Coral romput) o Salvador Espriu (El jardí dels cinc arbres). Ara té l'oportunitat de presentar el món poètic, però pensat per a l'escena, de Lorca. L'obra, escrita en plena efervescència de la República, es remunta a una època grisa anterior. La Granada més tradicional en les etapes de 1890, 1900 i 1910. És un passatge d'una noia òrfena, que viu amb els oncles i que espera amb confiança (i aquests també hi confien) el retorn del cosí per casar-s'hi; una dona que, cap al final de l'obra, ja s'acosta a la cinquantena i fa anys que té l'aixovar complet, i un oncle que s'ha arruïnat per pagar-li un llit de matrimoni. Lorca retrata, com també feia a La casa de Bernarda Alba (Sala Petita, 2009) o a Yerma(actualment, al Teatre Tívoli amb Sílvia Marsó de protagonista) una societat tancada, empresonada per uns hàbits caducs. Lorca manté fins al final la seva voluntat de fer pedagogia a través del teatre adreçant-se a les classes més populars.De fet, li van respondre.
Doña Rosita la soltera es va estrenar al Teatre Principal el 1935, amb la musa Xirgu de protagonista. Ara és Nora Navas l'actriu que interpreta aquella dona que està esperant el retorn del seu xicot de l'Argentina, davant de la incredulitat del veïnat. Tot i que és poc habitual que una actriu es vulgui influenciar per altres artistes que han interpretat el paper, Navas celebra la generositat de Núria Espert, que li va donar algunes claus per dur Rosita a escena: el seu personatge “és ple de vida”. És una peça coral, insistia la setmana passada la protagonista, que es completa amb Joan Anguera, Mercè Arànega, Marta Betriu, Enric Cambray, Carme Elias, Oriol Genís, Laura Guiteras, Mireia Llunell, Enric Majó, Victòria Pagès, Alba Pujol, Candela Serrat i Albert Triola.
Cada vespre Margarida Xirgu rebia un misteriós ram de flors d'un anònim. L'equip artístic va esbrinar que, en realitat, eren les floristes de la Rambla les que li feien l'homenatge diari. Per aquest motiu, Lorca va decidir fer una funció dedicada a les floristes, d'ara fa quasi 80 anys, tot recitant “con el cariño con que os saludo bajo los árboles como transeúnte desconocido, os saludo esta noche aquí, como poeta, y os ofrezco, con franco ademán andaluz, esta rosa de pena y palabras: es la granadina Rosita la soltera”.

Rosita s'espera

by on 15:14
Font: Jordi Bordes ( elpuntavui.cat ) Després de  La rosa tatuada  a la Sala Gran del TNC, és molt coherent que la següent referència s...

TEXT: DAVID LINDSAY-ABAIRE
TRADUCCIÓ: JOAN SELLENT
DIRECCIÓ: DANIEL VERONESE
INTÈRPRETS: MERCÈ ARÀNEGA, ÀLEX CASANOVAS, NIES JAUME, CAROL MUAKUKU, RUBEN AMETLLÉ i ÀNGELA JOVÉ
DURADA: 1h 45min
PRODUCCIÓ: FOCUS
TEATRE GOYA

He de confessar que m'ha costat apropar-me al Teatre Goya per veure aquesta funció. El motiu principal era que aparegués Daniel Veronese en els crèdits i una altra vegada s'hagués deixat la seva companyia argentina a casa. Deu costar molt creuar l'Atlàntic. A diferència d'altres vegades amb actors castellans, Bona Gent entra, te la creus i és més del que sembla a primera vista. La direcció funciona i per això estic mig reconciliada amb Veronese, però segueixo amb morriña transatlàntica.

Bona Gent és irregular, amb escenes potents, sobretot la darrera quan la Margaret (Mercè Arànega) es presenta a casa del Mike (Àlex Casanovas), les escenes entre el conill i els formatges són els millors moments de l'obra. Abans d'això, però, hi ha tota una primera part de presentació dramatúrgica on els personatges es dilaten en el temps amb explicacions sobre la seva vida que es fan una mica llargues, en especial l'escena a la cuina amb la Margaret, la Jean (Nies Jaume) i la Dottie (Àngela Jové).

Escenografia rotatòria al Goya que amaga tres dels cinc espais de l'obra: un consultori mèdic, la cuina i la sala d'estar de casa del Mike. Els dos restant no necessitaran de mobles estàtics: el magatzem d'on és acomiadada la Margaret i el bingo on es reuneixen part dels protagonistes a explicar-se les penes.

Bona Gent contraposa dos mons cada vegada més presents en el nostre dia a dia. La gent que s'ha passat la vida treballant de classe mitja-baixa i que al final la vida sempre els dóna una bufetada. I l'altra cara de la moneda, els que van néixer en aquest món però amb sort i/o amb ajuda han aconseguit sortir-se i ara pertanyen al món burgés, acomodat. 

La irregularitat que esmentava abans es corrobora en el terreny interpretatiu. Tres grans caps interpretativament brillants com són la Mercè Arànega, l'Àngela Jové i l'Àlex Casanovas. Aquest darrer es troba en un moment interpretatiu perfecte, cada paper es un nou repte superat amb tota i les seves interpretacions no només convencen sinó que enlluernen. Es menja Bona Gent i només per ell ja pot valer la pena.

BONA GENT

by on 20:02
TEXT: DAVID LINDSAY-ABAIRE TRADUCCIÓ: JOAN SELLENT DIRECCIÓ: DANIEL VERONESE INTÈRPRETS: MERCÈ ARÀNEGA, ÀLEX CASANOVAS, NIES JAUME...


Font: Laura Serra (ara.cat)
La Margaret viu en un barri pobre als afores de Boston, al Southie. Té una filla de 30 anys que és disminuïda física i mental. Treballa de caixera en una botiga de tot a 100 . Té amigues amb qui anar a jugar al bingo. No es queixa. Un bon dia l'acomiaden i comença la seva davallada als inferns. "Li prenen l'única cosa que la fa digna, que és la feina. Crec que és el que fa digna una persona", diu el director argentí Daniel Veronese, que després de l'experiència de Qui té por de Virginia Woolf? torna a dirigir actors catalans al Teatre Goya. Les coses, però, encara li poden anar pitjor a aquesta dona dels baixos fons que interpreta Mercè Arànega.
Amb el títol -equívoc, irònic, optimista- de Bona gent, el dramaturg nord-americà David Lindsay-Abaire va voler retratar com és la vida al seu barri d'origen, sense pretendre fer un pamflet polític ni una denúncia social explícita. Aquest fill d'un venedor ambulant de fruites i un peó de fàbrica, becat per estudiar en una institució privada i finalment guanyador del premi Pulitzer el 2007, retrata les llums i ombres de l'essència humana a través de sis personatge que giren a l'entorn de la protagonista. "Al capdavall, els fills de puta també són persones", deixa clar Arànega. A ella li giren la cara la gent propera i l'estat, però continua nedant a contracorrent per capgirar la seva sort. "És un text que, amb uns diàlegs àgils propis d'una alta comèdia anglesa, que fa molt riure, tracta un drama social", explica l'actriu, que es manté tota l'obra a escena, durant 105 minuts. "Requereix molta agilitat actoral, per passar d'un estat anímic a l'altre, del drama a la comèdia", diu Arànega. Àngela Jové i Nies Jaume interpreten les seves amigues, Ruben Ametllé el cap que l'acomiada i Àlex Casanovas amb Carol Muakuku són els petitburgesos que han aconseguit escapar del barri.
Malgrat que retrati un lloc degradat, Bona gent no és una comèdia sobre persones tan diferents de les que poden anar al teatre. Els productors l'associen a una Aída teatral, "de més categoria i més mala llet", opina Jordi González, de Focus. "És una obra extrapolable aquí, on la gent es mata perquè perd la casa. Una persona no pot quedar al carrer, és una bogeria que ni Kafka s'hauria imaginat", diu Veronese.
Sovint la solidaritat prové de qui menys té. "La bona gent també té les seves prioritats i necessitats", excusa Jové. "La Margie no suplica, ni que la matin. Però no para mai de lluitar. I no es posa a plorar. Amb la seva actitud, gairebé infantil, demostra esperança", diu l'actriu. "De la mateixa manera que el valent no és el que no té por, sinó el que té por i igualment actua", hi afegeix Veronese. "Aquesta és una obra d'emocions -resumeix Arànega-. Per riure i plorar".
Font: elpuntavui.cat
Tot i el títol de l'espectacle, Bona gent és un cant a la paradoxa. Un clam en contra del maniqueisme: aclareix que la majoria de les accions, per benintencionades que siguin, també tenen la seva part que perjudica un tercer. El director Daniel Veronese repeteix direcció per a la productora Focus, amb una comèdia dramàtica que protagonitza Mercè Arènega i té, entre el repartiment, Àlex Casanovas, Nies Jaume, Carol Muakuku, Ruben Ametllé i Àngela Jové. L'obra s'estrena demà al Teatre Goya Codorniu de Barcelona i no té data de sortida.
Una mare soltera d'una filla discapacitada veu com el seu equilibri de vida vulgar es torça quan l'acomiaden del supermercat: sense sou, no pot pagar el lloguer i viu sota l'amenaça que la facin fora del pis. Veronese va acceptar la direcció d'aquesta obra –que era un èxit a Nova York per aquelles dates– el 2011, quan estava culminant la posada en escena de Qui té por de Virgínia Woolf? Des de llavors, el conflicte amb gent a qui fan fora de casa, no fa res més que augmentar. El director argentí està sorprès de la possibilitat que un veí, que fa anys que paga la seva hipoteca, es pugui quedar sense el pis i encara hagi de continuar pagant quotes. “És una situació obscena”, sentencia. Però Bona gent no es limita a denunciar un cas prou evident, sinó que furga en les contradiccions de la mateixa protagonista. Tothom és bona persona fins que no es demostri el contrari? Veronese no hi està d'acord. Prefereix dir que “tothom és bona i mala persona, fins que no es demostri el contrari”.
Bona gent “està plena d'humanitat” i, segons comenta el recentment premi Max Iberoamericà, juga amb intel·ligència tant la trama com l'humor. Com a bona comèdia, permet que cada espectador se senti interpel·lat.
Veronese és un autor i director molt respectat a Catalunya, des que el va descobrir el festival Temporada Alta. Se sent un privilegiat pel fet que el convidin a Barcelona per poder aixecar produccions, “quan hi ha molts bons directors catalans que no tenen feina”. Admet també que no coneix prou els actors de casa nostra per poder construir el repartiment de cada producció. El director, doncs, felicita Focus pel càsting que li va presentar tant per Qui té por... com per aquesta Bona gent.

Les bondats perverses

by on 12:40
Font: elpuntavui.cat Tot i el títol de l'espectacle,  Bona gent  és un cant a la paradoxa. Un clam en contra del maniqueisme: aclarei...