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Por Elisa Díez (Butaques i Somnis)

Fotos: Perejaume | Diari de Vilanova | Xavi Buxeda | Cristina Sánchez | Ros Ribas | Beigott |

Parece que fue ayer cuando estaba escribiendo el balance 15-16 y se ve que ya ha pasado un año y tenemos otra temporada en nuestras espaldas. Personalmente la temporada 16-17 se ha caracterizado por un drástico recorte en mi asistencia a las salas, debido a que me he centrado en otros intereses que requerían toda la atención posible. Cansada estaba de contar obras, como si ir al teatro fuera hacer maratones, esta temporada que dejamos atrás me he centrado en lo que realmente quería ver, el tiempo apremiaba y de agendas mensuales de hasta veinte obras, he pasado a cuatro o cinco. Pero, a pesar del cambio considero que no me he perdido ninguna de las maravillas que se han visto en la cartelera barcelonesa. Ahora lo descubriremos…

Todas las temporadas empiezan igual con un nombre propio Fira Tàrrega, en esta ocasión volvimos a disfrutar de teatro de aquí y allá, pero uno de los nombres propios fue el tándem Roberto G. Alonso / Marc Rosich y que después de pasar por algunos espacios convencionales parece ser que la temporada que viene recalarán a la renovada La Seca Espai Brossa. Expectante por ver el recibimiento que otorgará el público barcelonés a A mi no me escribió Tennesse Williams.

A la vuelta de Tàrrega esperaba con ánsias a la Agrupación Señor Serrano, que por fin conseguían entrar en el teatro público, Teatre Lliure, donde presentaron en formato trilogía Katastrophe, A house in Asia y Brickman Brando Bubble Boom, una de las tardes-noches más interesantes que recuerdo esta temporada. Aún me queda por atrapar Birdie, se me escapó en el Festival Grec de 2016 y parece ser que en Barcelona fuera de festival les cuesta entrar. Wait and see.

Con la llegada del otoño llegó la revolución que aún sigue y que este otoño dará mucho que hablar. Enric Cambray y Ricard Farré nos regalaban una versión libre de Les Dones Sàvies que provocó más colas y listas de espera que un concierto de la última diva del pop/rock. Y la verdad, por una vez la moda estaba más que merecida. Una servidora está deseando que llegue el otoño, no sólo para que se acabe el bochorno veraniego, sino para volver a desternillarme en el Maldà.

Antes del invierno todavía nos deparaba una sorpresa en pequeño formato. Abandonamos la cartelera barcelonesa, a la que parece que el espectáculo se resiste, para irnos de gira al Atrium de Viladecans donde descubrimos una pequeña joya llena de magia,  Pluja. El espectáculo que une en el escenario los títeres de Guillem Albà y la música de Clara Peya. Espero que no sólo haya bolos sino que pronto se puedan dar las condiciones para que el público de Barcelona disfrute de este momento mágico.

Antes de las Navidades una servidora se marcó un viaje a Nueva York y pude disfrutar de una pequeñísima parte de la vida teatral de Nueva York. En primera parte, las experiencias tradicionales, y en la segunda entrega la mayor experiencia de lo que llevo de vida teatral, Sleep no more.

Con la llegada del nuevo año, empezó la gran trilogía del año, la Sala Atrium nos regaló tres de los personajes femeninos más importantes de la historia teatral contemporánea: Nora de Ibsen, Júlia de Strindberg y Nina de Chéjov. Todas ellas adaptadas a la realidad actual por Raimon Molins. Algunas más acertadas que otras, yo la última me la ahorré, después de escuchar comentarios de todo tipo. Júlia, interpretada por Patricia Mendoza, me dejó tan impresionada, después de llevar años sin mostrar un gusto excesivo por este personaje en versión original, tanto la interpretación de Mendoza como la versión de Molins es sobresaliente.

En esta temporada también ha habido momento para recuperar algunos de aquellos montajes que parece que vas persiguiendo pero nunca atrapas. Es el caso de Iaia, memòria històrica que pude recuperar en la Sala Fènix. Un montaje que me dejó sin palabras, de una belleza impresionante y con una protagonista, Alba Valldaura, magistral. De esos que si vuelve a la cartelera, es imprescindible.

Durante una semana en el mes de febrero sólo se escuchaba hablar de La Sala Roja, un montaje de pequeño formato de teatro argentino que se representaba en, una desconocida hasta el momento, La Badabadoc. El montaje nos descubrió un espacio pequeño pero exquisito y donde el trato con el espectador es de aquellos que apenas se recuerdan, una pequeña familia. La pequeña de sala ya se ha convertido, para una servidora, en un espacio muy a tener en cuenta en la agenda mensual. Y la próxima temporada ya apunta maneras.

Sin abandonar febrero, el Teatre Auditori de Sant Cugat nos regaló un The Winter Tale dirigida por Declan Donellan, teniendo en cuenta que una servidora se había saltado el Temporada Alta, supuso poder ver teatro internacional en temporada, una ocasión entre pocas. Esperemos que no sea la última y los viajes a Sant Cugat sean más regulares. 

A principios de marzo la cartelera explotó literalmente, en menos de diez días nos maravillamos con L’ànec salvatge (Teatre Lliure), Firefly (Tantarantana), Yerma (Teatre Akadèmia) y La filla del seu pare (Espai Lliure). Cuatro de los mejores montajes de la temporada. En abril, y tras algunos fracasos sonados que mejor ni mencionar, el Lliure de Gràcia nos sorprendió con un combo de obras de Shakespeare, Complete Works: Table Top Shakespeare, interpretados por unos ‘actores’ poco convencionales. He de decir que sólo escogí 4 piezas, pero una vez superado el miedo inicial, me hubiera quedado a vivir en el Lliure.

El mes de mayo tuvo tres nombres propios en formato tàndem: Rigola/Chéjov y su maravillosa adaptación de Ivànov, Prat i Coll / Rebekka Kricheldorf y su hilarante versión de Las tres hermanas de Chéjov en Els Tres Aniversaris y Els Pirates Teatre / Shakespeare, que firman la mejor versión en mucho tiempo de Somni d’una nit d’estiu.

Antes de entrar en modo Grec, la Sala FlyHard, en la que hacía tiempo que no ponía los pies, nos devolvió su esencia con #LifeSpoiler, un thriller futurístico con unas brillantes Vicky Luengo (que ya nos maravilló en Ivànov de Rigola) y para la que ha sido una gran temporada y Bruna Cusí. En septiembre vuelve a la FlyHard.

Primer Grec de Cesc Casadesús pero todavía con una clara injerencia de Ramon Simó, su antecesor que le traspasó el testigo a finales de noviembre. Poco tiempo para hacer una programación completa. Menos espectáculos y una sensación más de calma entre los que, como una servidora, se dedican a hacer maratones en julio, la que no hice durante la temporada, a recuperar el tiempo perdido. 

El 75% de ocupación, el primer Grec de Casadesús ha sido todo un éxito (teniendo en cuenta de dónde veníamos). Personalmente, tengo claro mi top five (entre las 22 propuestas que he disfrutado): 1- La Grenouille aviat raison (James Thierrée); 2- Utopia (Cia Ignífuga); 3- Perra de Nadie (Marta Carrasco); 4- Aüc. El so de les esquerdes (Les Impuxibles+Carla Rovira); 5- We love Arabs (Hillel Kogan). 
Todas las críticas de la edición 2017 del Grec las puedes recuperar AQUÍ.


Con la agenda de Fira Tàrrega 2017 preparada, el Festival TNT en el horizonte, las programaciones de Maldà, Lliure y TNC presentadas, con otras por presentar como Temporada Alta, cierro la maleta teatral de la temporada 16-17. Como siempre a finales de agosto, con las programaciones adelantadas de algunas salas abriré la temporada 17-18, un aperitivo al primer maratón de la temporada, el soñado oasis de Tàrrega.


PS: Y aunque la maleta teatral esté cerrada, la actividad del blog seguirá, será un agosto de anuncios y de novedades teatrales de cara al otoño, el telón nunca acaba de caer del todo. Y por supuesto te animo a seguir nuestro Instagram, Twitter y Facebook. ¡Qué el ritmo no pare!


TEXT ORGINAL: ANTON CHÉJOV
VERSIÓN LIBRE Y DIRECCIÓN: ÀLEX RIGOLA
DRAMATURGISTA: FERRAN DORDAL
INTÉRPRETES: NAO ALBET, ANDREU BENITO, JOAN CARRERAS, PEP CRUZ, SARA ESPÍGUL, VICKY LUENGO, SANDRA MONCLÚS, ÀGATA ROCA y PAU ROCA
DURADA: 1h 30min
FOTO: BEIGOTT
PRODUCCIÓN: TEATRE LLIURE
SALA FABIÀ PUIGSERVER (LLIURE MONTJUÏC)

No, no iba a ver Ivànov, iba a ver un Rigola y me encontré con la esencia de los dos. El pusilánime personaje maravillosamente interpretado por Joan Carreras y la mejor cara de los montajes de Rigola. Cada vez más cercanos al teatro alemán contemporáneo, con una clara influencia de maestros como Ostermaier, el montaje es una pasarela de animales humanos heridos bañada por áurea de naturalismo interpretativo y en el uso del lenguaje que pone los pelos de punta.

Lo que se podría quedar en una gamberrada superflua made in Rigola, en los últimos veinte minutos cuando todo estalla, todo cobra un sentido más allá de lo se muestra. Leer entre líneas es imprescindible para sacarle todo el jugo al montaje. Desde la metáfora de las copias de uno mismo, los gatos dorados de la buena suerte que parece que no le ha acompañado a la gran esperanza blanca, Ivànov, que aparentemente lo tenía todo de cara para ser el triunfador de sus comunidad y que pasa las horas entre lloros por lo que podía haber sido y el "cuidado" de su mujer enferma. 

Pero Rigola no ha dejado toda la carne en el asador de Ivànov sino que ha dibujado con detalles precisos las dos mujeres que más influencia tienen en la vida de nuestros antihéroe. Magistrales su mujer, Sara Espígul y su inocente y eterna enamorada, Vicky Luengo. Rigola se olvida de personajes juega una partida a muerte con el naturalismo, los personajes se llaman igual que sus actores, llevan su ropa y microfonados se hablan en la distancia, no hay roce, parece más bien una pantalla que una sala de teatro, de hecho la técnica se lleva consigo algún actor, cuya interpretación se queda más plana de lo que hubiera sido conveniente. Es lo que tiene tener que actuar sin teatralidad, con un excaso conflicto visible, el sobre esfuerzo actoral es enorme.

Siempre insisto que los clásicos están para ser leídos, que al teatro el espectador ha de llegar con una idea clara, el teatro es más que un texto, si se superan barreras del conservadurismo teatral se podrá uno deleitarse con esta versió extremadamente libre de Ivànov, sino siempre nos quedan las bibliotecas. By the way, una servidora se lo ha pasado bomba. Por cierto, brillante la sinopsis del espectáculo. No tiene pérdida.
  

IVÀNOV

by on 20:27
TEXT ORGINAL: ANTON CHÉJOV VERSIÓN LIBRE Y DIRECCIÓN: ÀLEX RIGOLA DRAMATURGISTA: FERRAN DORDAL INTÉRPRETES: NAO ALBET, ANDREU B...


Elisa Díez (Butaques i Somnis)

Sí, vuelve ser agosto y muchos cambiamos las plateas por las playa para hacer borrón y cuenta nueva de cara a septiembre, a finales de agosto para los que no se puedan esperar y necesiten comenzar con esta "droga" legal llamada teatro. Pero antes de ir a buscar las olas hagamos memoria de lo que ha dado de sí esta temporada en la que la recuperación de las plateas se ha notado, más para unos que para otros, y el que siempre sale ganando, el señor Montoro y compañía, porque, y aunque no sea 21 de mes todavía, ahí sigue día a día, machando la cultura.

La temporada 15-16 ha sido sensacional en números para el Teatre Lliure y para el Teatre Nacional de Catalunya, que ha dado un salto de público importantísimo. Ambas dos han presentado unas temporadas 16-17 que a los teatreros se nos hace la boca agua. En lo referente a las obras ha habido de todo como en botica. Ya se nos han olvidado las decepciones, soy de olvido fácil.

Empezamos la temporada con una joyita, André y Dorine (Teatro Poliorama) nos robó el corazón con una historia emotiva, que al más duro le hizo llorar y una de las pocas veces que la máscara no era importante porque la humanidad que destilaban los muñecos la hacía desaparecer desde el minuto uno. FiraTàrrega nos regaló un montaje que ha estado en boca de todos durante toda la temporada, Las Gallinas, como popularmente de le conoce a Most of all, you've got to hide it from the chicks, Carla Rovira nos convirtió en niños y nos quitó el miedo a hablar de cualquier cosa, aunque sólo fuera durante lo que duró el espectáculo.

Es la temporada de los monólogos protagonizados por mujeres, y aunque hay uno que ha sobresalido por encima del resto, no nos olvidemos de la tremenda interpretación de Anna Alarcón que va devolver a la vida de manera magistral a Sarah Kane en Psicosi 4.48 y Míriam Iscla hizo lo propio con Anna Politkóvskaia en su Dona no reeducable. Bravo a las dos!

Personalmente, ha sido la temporada de la reconciliación con la dramaturgia de Jordi Casanovas, después de algunos montajes con los que no había acabo de conectar, Vilafranca (Teatre Lliure) me devolvió a sus primeras dramaturgias tras su boom. Más tarde, en el Grec, Port Arthur consiguió mantener una tensión similar a la que viví en los primeros montajes de la Sala FlyHard.

Los buenos números de TNC empezaron a notarse con el sold out de Molt Soroll per no res, que en la próxima temporada regresa con un reparto renovado y que consiguió ganarse a adultos y jóvenes. Nunca Shakespeare había sido tan divertido ni había sonado tan bien. Una que yo sé ya tiene fecha y hora para repetir.

Al novembre un nombre acaparó todos los titulares habidos y por haber, Clara Segura, sin duda la actriz del año, conseguia dejarnos ojipláticos con su magnífica interpretación de una madre 24/7 y su Conillet (Teatre Lliure- Romea) que aún hoy sigue teniendo pilas. Y no había acabado el mes y nos llegó una maravilla, Top Girls (Teatre Akademia), magníficamente dirigido e interpretado por la compañía Projecto Ingenu, sin duda la compañía teatral del año. Top Girls, Hamlet (Sala Atrium) y Romeu i Julieta (La Seca Espai Brossa) dan buena muestra de ello.

Mención especial lo que consiguió Àlex Rigola en la Sala Gran del TNC con El Público, una de las obras más difíciles de representar de Federico García Lorca y como si fuera magia, consiguió trasladarnos al universo de Lorca con un magnífico montaje del que sólo pudimos disfrutar poco más de diez días.

Y no hay que olvidarse tampoco de Xavier Bobés y su mini espectáculo lleno de magia, Cosas que se olvidan fácilmente, donde sólo 5 afortunados espectadores por función se dejan llevar por un sinfín de sorpresas. Esta temporada, la magia continua, no te olvides!

Temporada de clásicos como viene siendo habitual, destacar uno, Fuenteovejuna de la companyia Obskené en una Seca completamente desconocida y con una adaptación que se olvida del aburrimiento de este tipo de obras y sumerge al espectador en una fiesta para los sentidos.

Otro de los nombres propios que suena y resuena es Oriol Pla, su Ragazzo (Teatre Eòlia) que la temporada que viene se podrá volver a ver al Lliure fue uno de los éxitos del boca-oreja. Y por si teníamos poco, nos regaló un espectáculo indescriptible lleno de música, clown, teatro físico, Be god is donde queda claro que es uno de los nombres imprescindibles de la nueva hornada de actores.

Y la Sala Beckett abandonó Gràcia... Y al septiembre será una de las programaciones, que falta por descubrir, que con más ganas se esperan. La Beckett, Temporada Alta, el Festival TNT... Y en poco más de un mes el maratón teatral de la temporada comienza irremediablemente en FiraTàrrega. Agendas listas y maletas preparadas, que esto no ha hecho más que empezar. Feliz agosto!

AUTOR: FEDERICO GARCÍA LORCA
DIRECCIÓN: ÀLEX RIGOLA
INTÉRPRETES: NACHO VERA, PEP TOSAR, NAO ALBET, GUILLERMO WEICKERT, LAIA DURAN, DAVID BOCETA, JESÚS BARRANCO, PAU ROCA, MARÍA HERRANZ, JORGE VARANDELA, JAIME LORENTE, DAVID LUQUE, IRENE ESCOLAR, JUAN CODINA, JOSÉ LUIS TORRIJO
ESPACIO ESCÉNICO: MAX GLAENZEL
ILUMINACIÓN: CARLOS MARQUERIE
DURACIÓN: 1h 20min
FOTOGRAFIA: ROS RIBAS
PRODUCCIÓN: TEATRO NACIONAL DE CATALUNYA y TEATRO DE LA ABADÍA
SALA GRAN (TNC)

Escribo esta crítica pensando que soy incapaz de abarcar con mis palabras el brutal universo que describe Federico García Lorca en El Público. Inconmensurable obra llena de simbolismo, con una imaginación desbordante y que provoca diversas miradas sobre la obra, para los que sean capaces de sumergirse en ese universo y para aquellos, que aún sabiendo que hay cosas que se les escapan, optan por quedarse en una primera lectura, (a la salida de la sala siempre pueden leerse el magnífico programa de mano).

Con una Sala Gran recortada, con una escenografía de vibrante e imponente de Max Graenzel (con una iluminación poderosísima de Carlos Marquerie) que acompaña al espectador desde que éste entra por la puerta y le acompañará mucho tiempo después de la salida. Entre brillos y arena se dan cita los fantasmas del autor, sus miedos, sus frustraciones, sus deseos, la pulsión entre sus deseos más íntimos y lo que la sociedad marca, el teatro y la vida. Un teatro, que se ha aburguesado, ha dejado de interesarse por la vida, está muerto, y que Lorca a través del surrealismo intenta resucitarlo (las hormigas de Dalí o una Elena que no puede irse como si fueran los personajes burgueses de "El ángel exterminador" de Buñuel).

Pero teatro no es sólo texto, con una poesía y un puñal en cada verso, también es catarsis colectiva, brillantemente dibujada en en penúltimo cuadro, cuando Nao Albet canta "La canción del Pastor Lobo" y Laia Duran da luz a los versos a través de una hipnótica danza. Sin hacernos sangre, el último compás está marcado por esa desilusión que parece no tener fin y teñir la escena. Moribundo y sin opción, el teatro deja pasar a sus espectadores, que no han sido lo suficientemente valientes de presenciar la muerte en escena.

Federico García Lorca guardó en un cajón una obra que el pensaba que el público no estaba preparado para verla, después de acabar de escribirla en 1930. Hoy, y después de observar el comportamiento de la sala, no estoy del todo segura de que haya cambiado el signo de la afirmación. Gente abandonando su asiento antes de que acabarán los aplausos, ni el más mínimo bravo a una compañía, a la que una servidora hubiera estado aplaudiendo días, y para un texto, que a día de hoy está más vivo que nunca. El teatro sigue moribundo y sólo depende de nosotros resucitarlo, por lo que diría, y aunque no es de este texto, "tócala otra vez, Sam". Gracias, Rigola! 

EL PÚBLICO

by on 16:44
AUTOR: FEDERICO GARCÍA LORCA DIRECCIÓN: ÀLEX RIGOLA INTÉRPRETES: NACHO VERA, PEP TOSAR, NAO ALBET, GUILLERMO WEICKERT, LAIA DURAN, D...

BASADO EN UN GUIÓN DE WOODY ALLEN
TRADUCCIÓN, ADAPTACIÓN y DIRECCIÓN: ÀLEX RIGOLA
INTÉRPRETES: ANDREU BENITO, JOAN CARRERAS, MÒNICA GLAENZEL, SANDRA MONCLÚS, MAR ULLDEMOLINS y LLUÍS VILLANUEVA
DURACIÓN: 1h 30min
FOTO: PROJECTE FONAMENTUM
PRODUCCIÓN: HEARTBREAK HOTEL, TEATRO DE LA ABADÍA, TRÀNSIT PROJECTES y FOCUS
LA VILLARROEL

Preparados para diseccionar parejas, relaciones sentimentales que se alargan en el tiempo y que el acomodo y la rutina pasan a formar parte de su día a día. Preparados para saber qué pasa después de el The End de cualquier película romántica, el "fueron felices y comieron perdices" lo desterraremos para mejor ocasión.

Quien haya visto la película, el argumento no será un misterio, para quienes no la hayan visto tampoco, quizás incluso lo hayan vivo en primera persona. Sea como fuere estamos delante de una comedia, no de aquellas que nos harán reír a carcajadas de cualquier locura que se la haya ocurrido escribir al dramaturgo de turno, sino de aquellas con poso, de las que te ríes de sus ingenios y te deja pensando lo que se esconde detrás de tu risa.

Magnífica puesta en escena a cuatro bandas la que nos presenta Àlex Rigola, quién ya dirigió su versión castellana en el Abadía hace unos años y que dirige la pieza con precisión milimétrica de sabérsela al dedillo. Un apunte, si en taquilla les ofrecen la posibilidad de sentarse en uno de los sofás que pueblan el escenario, sin miedo decir que sí, la experiencia sin duda será única y mucho más especial que presenciar los toros desde la barrera, es decir, verla como una espectador más desde platea.

Reparto de altura para unas interpretaciones magníficas. Desde un fanfarrón Andreu Benito pasando por las extraordinarias Sandra Monclús i Mònica Graenzel hasta a la precisión interpretativa que despliegan Mar Ulldemolins y Joan Carreras. Si te encuentras sentado en el sofá, como era mi caso, notarás las interpelaciones que los actores lanzan a este público más próximo, lejos de la interacción te acercan más a la obra, te sientes un poco arte y parte.

Àlex Rigola solventa con precisión, rigor y un ritmo sorprendente la difícil tarea de adaptar una película en teatro. Se veía venir que sería uno de los éxitos de este otoño y, aunque tienen todavía tres meses por delante de representaciones, no te duermas, las entradas están volando. ¡No te la pierdas!

MARITS i MULLERS

by on 11:56
BASADO EN UN GUIÓN DE WOODY ALLEN TRADUCCIÓN, ADAPTACIÓN y DIRECCIÓN: ÀLEX RIGOLA INTÉRPRETES: ANDREU BENITO, JOAN CARRERAS, MÒNICA ...

Por Elisa Díez (Butaques i Somnis)

¡Es la guerra! O al menos lo ha sido durante las últimas tres temporadas para el Grupo Focus: Condal, Goya, Romea y La Villarroel. Y una guerra, que como bien afirmaba su presidente, Daniel Martínez, ha sido muy dura, y que no han acabado de ganar. Al ya consabido 21% de IVA, que no baja y el que le quita el sueño a más de uno, incluido Martínez, que afirma que no sólo afecta al bolsillo sino psicológicamente, hay que unirlo la falta de interés por el teatro (la cultura en general) del público. El Conseller de Cultura Ferran Mascarell cerraba con su parlamento la rueda de prensa afirmando que en los últimos cuatro años el consumo cultural ha bajado un 20%. Tanto desde Focus como desde la consejera afirman que la temporada 15-16 será la temporada del cambio, de la recuperación, pero lo cierto es que llevamos dos temporadas con las misma cantinela, y la temporada del cambio de momento sigue ausente.

Pero bueno mejor mantener el optimismo y entrar en materia, teatro por teatro, nombre tras nombre. Consulta, compara, compra tu entrada, pero sobre todo no te quedes en casa. Ellos (21%) no pierden, perdemos todos. 

TEATRE ROMEA

Como bien comenté hace unas semanas, iniciará temporada con un montaje esperado, El Grito en el Cielo de la compañía andaluza, La Zaranda. Un imperdible que lleva unos cuantos meses de gira recibiendo alabanzas a diestro y siniestro y que todavía no habíamos podido disfrutar en Barcelona. Del 8 al 20 de septiembre.

Después la primera reposición, Sócrates de Mario Gas e interpretado por Josep Maria Pou, que llenó el Romea en julio y que es un éxito seguro del 24 de septiembre al 18 de octubre.

A finales de octubre nos llega El Largo viaje del día hacía la noche de Eugene O'Neill con Mario Gas y Vicky Peña, que llenó la temporada pasada en Madrid, dejando a espectadores en la calle y con buenas críticas.

Otros que llenaron y arrasaron fueron Els Veïns de dalt, la ópera prima teatral del cineasta Cesc Gay, que esta temporada repite escenario y reparto de 11 de noviembre al 24 de enero.

Noticias frescas nos esperan a finales de enero con Panorama des del pont de Arthur Miller, dirigida por Georges Lavaudant y con un reparto de lujo: Eduard Fernández, Jordi Martínez, Mercè Pons, Marina Salas, Marcel Borràs y Pep Ambrós. Del 30 de enero al 10 de abril.

A mediados abril Mérida se instalará un poco más de 15 días en Barcelona, hablo del espectáculo César & Cleopatra protagonizado por Ángela Molina y Emilio Gutiérrez Caba. Del 13 de abril al 1 de mayo.

¡Vuelve Oriol Broggi al Romea! con Els cors purs, basada en el relato Mary de Cork de Joseph Kessel con dramatúrgia del propio Broggi y Marc Artigau en el reparto Pablo Derqui, Miranda Gas y Borja Espinosa. Mes de mayo y junio.

A falta de concretar el espetáculo del Grec 2016, la temporada del Romea, se completa con Teatro Familiar, los Solos (Mario Gas, Juan Echanove, Emma Vilarasau, Lluís Soler, Josep Maria Pou y Vicky Peña) y el OFF SIDE con La revolta dels Àngels de Enzo Corman protagonizada por Xavi Sáez, Guillem Motos y David Menéndez del 25 de septiembre al 18 de octubre y Plató ha mort de Manuel Dueso.

TEATRE GOYA

Como también comenté, la temporada del Goya comienza con Allegro de Paco Mir y el Cor del Teatre del 12 de septiembre al 4 de octubre. Del 6 al 11 de octubre vuelve a Barcelona, Autorretrato de un joven capitalista español protagonizado por Alberto San JuanY otra gran vuelta a su teatro, tal y como afirma Josep Maria Pou es la de Concha Velasco con Olivia y Eugenio del 15 de octubre al 15 de noviembre.

Uno de los platos fuertes de la temporada es el musical de pequeño-mediano formato, pero producido cuidando los detalles, según explica el mismo Pou, 73 raons per deixar-te de Guillem Clua y Jordi Cornudella con la dirección de Elisenda Roca y la dirección musical de Andreu Gallén, y un reparto que quita el hipo: Abel Folk, Mercè Martínez, Mone Teruel, Marc Pujol. Del 1 de diciembre al 10 de enero.

En febrero llega la gran sorpresa del Goya, Joan Pera protagonizará L'Avar, la comedia de Molière revisionada por el actor catalán y para lo que Pou anuncia que es un cambio de registro en lo que habitualmente estamos acostumbrados a ver en Joan Pera. ¿Seguirá siendo una comedia, L'avar? Del 7 de febrero al 1 de mayo lo descubriremos.

Y seguimos con los retornos, Lolita Flores se volverá a subir a las tablas del Goya para dejar volar a su Colometa en la versión del Joan Ollé de La Plaza del Diamante que ya pudimos degustar la temporada pasada. Del 4 al 28 de mayo.

Y falta un espectáculo que es del Grec 2016, así que colgaremos el cartel del "To be continued".

LA VILLARROEL

Abre fuego el duo Àlex Rigola- Woody Allen con Marits i Mullers con Andreu Benito, Joan Carreras, Mònica Graenzel, Sandra Monclús, Mar Ulldemolins (que substituye a Alba Pujol) y Lluís Villanueva. Del 16 de septiembre al 18 de octubre. Durante estos días habrá OFF SIDE con la obra de la compañía mexicana Vaca 35 que se estrenará en Fira Tàrrega, Cuando todos pensábamos que habíamos desaparecido.

En enero llega la joya de la corona, Infamia de Pere Riera, acompañado de su musa Emma Vilarasau, Jordi Boixaderas, Anna Moliner y Francesc Ferrer, una obra sobre la vida, los deseos, las elecciones vitales y los caminos de decidimos seguir. Del 16 de enero al 14 de febrero.

El abril se presenta con aires madrileños, con La Estupidez de Rafael Spregelbrud protagonizada por Fran Perea, Toni Acosta, Ainhoa Santamaria, Javi Coll y Javier Márquez. Del 12 de abril al 1 de mayo.

Y acabando la temporada y antes de que empiece el Grec 2016 con la versión teatral de la película Smoking Room de J.D. Wallovits y Roger Gual con Abel Folk, Pau Roca y Joan Carreras... todo bajo el sello de Sixto Paz Teatre durante mayo y junio.

TEATRE CONDAL

Y para acabar seguimos con Emma Vilarasau y el mejor cómico del país, Jordi Bosch, como afirmó Jordi González, director de contenidos de Focus, en Caiguts del Cel dirigidos por Sergi Belbel y acompañados por Anna Barrachina y Carles Martínez. Del 4 de septiembre al 25 de octubre.

El resto de temporada la protagonizará el nuevo show del Mag Lari, OZOM del 1 de diciembre al 31 de enero. Taxi de y con Josema Yuste del 24 de febrero al 24 de abril. Y en mayo Reload 4.0, un coro gospel.


Fuente: Elisa Díez (Butaques i Somnis)

Hace un par de años conocíamos la versión teatral en castellano de la película de Woody Allen Husbands and Wives que Àlex Rigola había adaptado y dirigido en el Teatro La Abadía de Madrid, esta temporada llega su versión catalana, que comienza a rodar el 16 de septiembre en La Villarroel.

La película estrenada en 1992 es uno de los mejores guiones de Woody Allen, el mismo ha declarado en numerosas ocasiones que es una de sus películas favoritas. La temática gira alrededor de las relaciones de pareja, en que a través de los conflictos matrimoniales se esconden la inercia vital y las inseguridades. La película rodada cámara en mano, es en realidad un falso documental que permite transmitir de forma hiperrealista las tensiones que se producen entres sus personajes y da la impresión de colar una cámara oculta en medio de un matrimonio real, un puro ejercicio de voyeurismo.

Alex, escritor y profesor de literatura, y su mujer Carlota, que trabaja en una revista de arte, no se pueden creer que sus mejores amigos, Alícia y Josep Lluís, aparentemente una pareja perfecta, hayan decidido separarse. A partir de este hecho, la pareja comienza a plantearse si su matrimonio se basa en una relación realmente sólida.

Àlex Rigola segura que la obra es un retrato "crudo y obsceno" de las relaciones de pareja a través del humor, y que el texto, "más próximo a la literatura que al cine", ofrece "mucha posibilidades escénicas".

Marits i Mullers es una coproducción entre Heartbreak Hotel, La Villarroel, Teatro de La Abadía y Trànsit Projectes, adaptada y dirigida por Àlex Rigola y que cuenta con un reparto coral: Andreu Benito, Joan Carreras, Mònica Glaenzel, Sandra Monclús, Alba Pujol y Lluís Villanueva.


Fuente: Alberto Ojeda (elcultural.com) | Foto: David Ruano

Àlex Rigola (Barcelona, 1969) dejará Venecia este verano, después de seis años al frente de la sección de teatro de la Bienal. Es el desenlace previsible al cambiar el festival de presidente. La costumbre es que el nuevo designe a su propio equipo. En este tiempo, el director catalán ha sembrado la capital véneta de laboratorios escénicos, en los que algunos tótems del teatro europeo han desarrollado los embriones de sus espectáculos fronterizos e híbridos. Muy difícil es deslindar ya en ellos la sintaxis teatral tradicional de la cultivada por las artes plásticas. Esa es la corriente que se impone en Venecia y cuya onda expansiva intenta abrirse paso en las carteleras. Tendrán que salvar inercias y prejuicios que pretenden encauzarla hacia un espacio marginal.

Tanta experimentación también ha calado en el trabajo Rigola, que no ha dejado de manufacturar sus propios montajes, cada vez con una vocación de vanguardia más explícita. Acaba de presentar en el Teatro Nacional de Cataluña su adaptación de Incerta glòria, el novelón de Joan Sales sobre la Guerra Civil, poco conocido hasta la fecha pero que va cobrando impulso. Al decir de algunos críticos, esta obra es lo más cerca que ha estado la narrativa catalana de Dostoiesvki. Y para octubre desvelará en la Abadía su versión del cóctel de abstracción y onirismo que Lorca derramó sobre El público. De todos estos trabajos (más bien desafíos) y de su fértil paso por la Bienal habla con El Cultural, al teléfono desde su casa en Barcelona, mientras sus dos hijos, de 6 y 8 años, se le van cayendo dormidos a su lado en mitad de la noche.

Llegó a Venecia con la intención de potenciar los talleres. ¿Han dado los frutos esperados?
Esta vez sí estoy safisfecho. Y mire que eso es difícil: soy insoportablemente autocrítico, rara vez me quedo contento con lo que hago. No quería reproducir el modelo de otro festival, sino hacer algo específico, adaptado a la idiosincrasia de una ciudad en la que casi todo el mundo está de paso. La idea era que grandes figuras organizasen talleres en los que sus participantes, casi todos profesionales jóvenes en proceso de asentar su personalidad artística, pudieran absorber su magisterio. Ellos se ponen a las órdenes del maestro pero la investigación es un esfuerzo conjunto. De esos laboratorios han salido algunos espectáculos y muchas conexiones. Todo en un ambiente muy cosmopolita, en una auténtica Babel escénica.

El Frinje ha redoblado su apuesta por los laboratorios y reducido la exhibición. Parece que su modelo va calando...
En Madrid impartirá de hecho un taller Carlota Ferrer, que ha estado en Venecia varios años. Quizá la diferencia es que el Frinje está pensado para un entorno más local, pero es cierto que hoy día juega un papel crucial, tras la desaparición del Escena Contemporánea. Las políticas públicas han dejado caer muchos festivales. Los más afectados han sido los que apuestan por un teatro que se funde con otras artes y que necesita más tiempo para implantarse por su carácter novedoso. Espacios como el Frinje son absolutamente necesarios. Las artes escénicas también necesitan su I+D para avanzar, como cualquier otro sector. El modelo de ensayar dos meses un texto ya escrito y estrenarlo después no le vale. Aquí el texto puede nacer en el propio taller, a partir del trabajo de cada día. Los recortes han dejado a España en una posición de inferioridad para competir en este terreno.

¿Cuáles son los países a la cabeza en I+D escénico?
Hay personalidades geniales que pueden aflorar en cualquier lugar. Pero se nota que donde el apoyo institucional es más fuerte, donde se plantan semillas, los resultados son mejores. Frente a Francia y Alemania, tenemos poco que replicar. Por ejemplo, es envidiable su canal de televisión, Arte, dedicado sólo a cultura y arte. Y el fenómeno de Bélgica es impresionante. De allí han salido Plattel, Lauwers, Fabre, Van der Keybus, Rosas... No es casualidad esa hornada.

Creo que no le tiene mucha fe al cacareado mecenazgo...
No son las empresas las que deben decidir la cultura de un país, son los ciudadanos. Una compañía se rige por la lógica de la rentabilidad. Difícilmente apostaría por un teatro experimental. Y hay que preguntarse también por el dinero que dejarían de ingresar las arcas públicas debido a las desgravaciones. Veo algo ingenua esa ilusión por el mecenazgo.

Volviendo a Venecia. No parece que sea fácil poner a remar coordinadamente a tanto gurú. ¿Cómo ha manejado todos esos egos revueltos?
Uno ya tiene cierto oficio. Hay que explicarlo todo muy bien de entrada. Todos han querido repetir, porque en Venecia pueden confrontar su trabajo con profesionales y tener una reacción directa e inmediata.

De España ha contado con Lluís Pasqual y con La Zaranda.
Pasqual ha desarrollado buena parte de su carrera en Italia, casi tanta como en España. Los italianos le conocen muy bien y les gusta. Por eso tenía sentido que estuviera aquí. Todo lo contrario con La Zaranda. Apenas se les conoce. Creo que era un regalo traer su personalísimo estilo. Eso es lo que busco: que vengan artistas reconocibles con un solo un trazo. Para mí La Zaranda es a las artes escénicas españolas lo que Tadeusz Kantor a las polacas.

¿Tiene intención de dirigir de nuevo un teatro u otro festival? ¿Hay ofertas?
Hoy mismo me acaban de llamar para proponerme encabezar un teatro con tres salas y les he dicho que no. Estar viviendo todo el tiempo con las maletas hechas no es sencillo. Esa es la vida del artista, a la que mi en caso se suma la de gestor. No descarto nada pero me apetece parar y centrarme en propios proyectos.

El último que ha presentado es Incerta glòria. ¿Qué aporta la voz de Joan Sales al numeroso coro de narradores que se han ocupado de la Guerra Civil?
La guerra no es la protagonista, sino el desencadenante de reflexiones filosóficas. Son pensamientos y dilemas propios de una persona que encara la senectud pero aquí están en boca de jóvenes de menos de 30 años, a los que la contienda los ha hecho envejecer aceleradamente. La novela se centra en el frente del Ebro, en la peripecia de un teniente republicano muy crítico con su bando. Kierkegaard está de fondo y la angustia existencial que implica la libertad de decidir sobre todo, desde la cuestiones más mundanas hasta si creer en Dios.

¿Y qué le ha empujado a El público?
La locura. Es un texto que me apasiona. No sé si llegaremos a la excelencia de Lluís Pasqual a mediados de los 80, un hito de la escena española. Me apetecía porque es una obra que cuestiona el papel del artista. Tiene un grado de simbolismo extremo pero la poesía lorquiana te permite saber qué terreno pisas en cada momento.

Algunos la consideran irrepresentable: por su carácter abstracto e inacabado...
Yo estoy cada vez más lejos de la lógica aristotélica, del teatro lineal con un planteamiento, un nudo y un desenlace. No entiendo por qué si en pintura hemos asumido perfectamente a Rothko, en teatro cuesta tanto asimilar ciertas propuestas. Creo en la sucesión de chispazos de belleza y de sugestión, sin agobiarme con el sentido y sin aburrir, claro.

¿Vio El público del Real?
No, pero se me hace extraño encerrar y acotar este texto en una partitura.

Ha dirigido tres óperas, la última, Madama Butterfly, en la Fenice, como parte de su compromiso con la Bienal. ¿Tiene una querencia natural hacia el género lírico o se aproxima a él sólo a golpe de encargo?
De la ópera me llama la música, que tiene ese componente dionisíaco que tanto me atrae. Te induce sensaciones imposibles de racionalizar, como la poesía. El problema es que lo que más me gusta de ella no se lo puedo ofrecer al público: es ensayar un dúo a las 10 de la mañana, cuando tu cuerpo está todavía arrancando para el nuevo día. Es un gozo esa intimidad. Los cantantes trabajan con el piano y no tienen la preocupación de atravesar con la voz una orquesta. Se relajan y dan lo mejor de sí mismos, con sencillez y sutileza, ajenos al histrionismo habitual de la ópera.

¿Sigue leyendo a Bolaño con ánimo de escenificarlo?
Sí, ya hay un nuevo proyecto en marcha pero no puedo decir mucho todavía. Parte de Chile y quizá acabe en coproducción con España.

Un idiota en la platea

Dice que hay montajes que le hacen sentirse un idiota. ¿Qué le lleva a esa impresión?

Es curioso que hay grandes actores de cine que cuando se suben a un escenario se convierten en momias antiquísimas. Te quedas alucinado. No sé qué piensan del teatro. Luego hay un tipo de director que te puntúa hasta los momentos en que debes reír. Por favor...

Denuncia que España ha sufrido un grave retroceso en las artes escénicas durante la crisis. Ahora que empezamos a ver algo de luz, ¿qué balance hace de estos ‘años críticos'?
Los avances cívicos de Europa habían ruborizado a muchos. La crisis se ha utilizado para desmantelarlos y ha dejado claro que el poder de los gobiernos es minúsculo frente al de las grandes corporaciones. Para el desmontaje es necesario anular el pensamiento, para lo que es necesario anular el conocimiento, para lo que es necesario anular la educación y la cultura. Y atiborrar a la gente de mucho fútbol. Que no falte en la televisión.


Entre Pasqual y La Zaranda

Serán 13 espectáculos los que se levanten en la Bienal. Asomarse a los nombres de sus autores es hacerlo a la historia de la vanguardia escénica europea en las últimas décadas. Veamos: Ostermeier, Castellucci, Latella, Richter, Lauwers, Marthaler... Este último abre la fastuosa programación con Das Weisse vom Ei/Une île flottante, obra inspirada en Le Poudre aux yeux de Eugène Labiche en la que retrata las trampas del lenguaje. El director suizo recogerá también el León de Oro. El de Plata tendrá destinataria catalana: la Agrupación Señor Serrano, capaz de importar desde el teatro los códigos del cine. En esa constelación de figurones, Rigola le ha hecho hueco a dos insignes representantes de nuestras tablas. Lluís Pasqual esgrimirá la finura de su Caballero de Olmedo y La Zaranda levantará acta de su pesimismo respecto al homo contemporaneus, sometido, a su jucio, al Régimen del pienso.

TEXTO: JOAN SALES
ADAPTACIÓN y DIRECCIÓN: ÀLEX RIGOLA
INTÉRPRETES: NAO ALBET, ANDREU BENITO, MARCEL BORRÀS, AINA CALPE, JOAN CARRERAS, LAIA DURAN, TONI MIRA, PAU ROCA y MAR ULLDEMOLINS
DURACIÓN: 3h 15min (con dos entreactos incluidos)
PRODUCCIÓN: TEATRE NACIONAL DE CATALUNYA y HEARTBREAK HOTEL
SALA PETITA (TNC)

Palabras mayores adaptar una obra como Incerta Glòria a la escena, pero si detrás está Àlex Rigola, la cosa da menos miedo. No conocía la obra, no he sido de esas personas que admite haberla devorado, pero de historias de la Guerra Civil aquí o allá conozco. Avisada estaba que durante la primera parte había una amalgama de personajes, pero a los que llevamos muchas series a nuestras espaldas, este hecho no nos debería asustar aunque aquí no haya un rewind posible.

Una vez metidos en harina, de la primera parte impresiona casi más la puesta en escena que la historia en sí. La sala petita desnuda, o más oscura de lo que nos tiene acostumbrados, con un mobiliario que nos produce una sensación de frío, más allá del que nos producirá algunas de las palabras pronunciadas. Sin duda la interpretación clave de esta parte corre a cargo del Pau Roca, y sobre todo en la escena final que es memorable.

En la segunda parte me hubiera quedado toda la vida, pasamos del frío a la ternura, dios mediante un intermedio, con una espectacular Mar Ulldemolins, cuya interpretación pone los pelos de punta y nos deja lágrimas en los ojos. Una escena muy íntima, donde el tiempo pasa volando y al volver a la realidad de la sala sientes un y mil punzadas en el estómago.

La puesta en escena de la tercera parte es espectacular, grandilocuente. Quizás sea el tiro certero final para un cúmulo de sensaciones que vas acumulando durante toda la obra y que estalla definitivamente. 

La dirección magistral de Àlex Rigola rezuma en todo el montaje, desde la dirección de actores a una puesta en escena espectacular (de Max Graenzel, escenografía, y August Viladomat, iluminación). Las palabras y los pensamientos de los personajes de Joan Sales son un cúmulo de vida, muerte, religión, ética, estética, amor o política y, aunque la tijera era necesaria en una obra literaria tan amplia, la esencia está en cada discurso, en cada réplica. La obra explica una historia ardua, pero que se entiende. Siempre nos quedan las estanterías de cualquier biblioteca para profundizar en ella.

Dichosos sean los ojos que me han servido para presenciar la mejor obra del Teatre Nacional de Catalunya esta temporada, con entradas agotadas desde hace días, muchos esperan que la temporada que viene alguien la vuelva a programar. La gloria aunque incierta es un éxito seguro y merecido.

INCERTA GLÒRIA

by on 17:19
TEXTO: JOAN SALES ADAPTACIÓN y DIRECCIÓN: ÀLEX RIGOLA INTÉRPRETES: NAO ALBET, ANDREU BENITO, MARCEL BORRÀS, AINA CALPE, JOAN CARRERA...
Font: Belén Ginart (ara.cat) | Foto: Francesc Melcion
D’on neix el desig d’adaptar al teatre Incerta glòria?
El meu avi havia estat a la Guerra Civil, i quan jo era petit me l’explicava per capítols i em fascinava: des de com va entrar a l’exèrcit fins a la fugida del camp de concentració d’Argelers. I la meva àvia m’explicava què succeïa aleshores a la ciutat de Barcelona. Era un material que ja tenia al cap.
O sigui que és una idea que ve de lluny.
Sí. Jo estava pensant com traduir les vivències familiars a l’escena i fa uns deu anys vaig llegir Incerta glòria i vaig quedar atrapat. És una novel·la que parla de la guerra però és molt més que això, és una obra que es pregunta molt sobre el sentit de la vida. Té quatre protagonistes, d’entre 23 i 26 anys: la parella formada pel Lluís i la Trini, el Soleràs i el Cruells, i entre ells hi ha una trama amorosa.
I quin paper hi té la guerra?
La guerra és un catalitzador d’accions i de pensaments. Són pensaments que segurament apareixen quan ja has passat l’equador de la vida, però, en el seu cas, als 26 anys ja es fan preguntes que segurament no es farien i prenen determinacions que possiblement no prendrien.
Com s’adapta una obra tan extensa?
Amb molta tristesa, perquè has de prescindir de trames i personatges. No queda més remei que condensar-ho dramàticament i conservar les tensions que puguin mantenir l’atenció dels espectadors. Però l’adaptació només pot ser la cosina petita de la novel·la.
Com es modifica una novel·la pel fet de portar-la al teatre?
El teatre no pot ser acció, com el cinema. Quan trasllades una batalla al teatre és millor transcriure-la poèticament, però en canvi el cinema passa molt per sobre de la reflexió, mentre que el teatre és un terreny perfecte per a la reflexió i el debat. I els debats són el que realment té d’interessant la peça.
Què té d’interessant que un director de la teva generació miri al passat a través de la mirada de Sales?
Aquesta obsessió per Kierkegaard del mateix Sales, i sobre l’existencialisme, que fa que et facis preguntes, crec que no és una mirada al passat, sinó una contínua reflexió amb vistes al futur.
¿Ha sigut complicat treballar amb actors a qui no havies dirigit mai?
No. Crec que pugen bones generacions actorals. M’he sentit molt còmode, ens hem entès molt bé escènicament. El problema sempre està a com mantenir aquesta vida després de 40 funcions.
Quina clau els has donat?
La mateixa que he anat utilitzant en els últims anys. Cada vegada penso més que els actors haurien de ser ells mateixos a l’escenari. No sóc gaire partidari de la composició del personatge.
Com es crea un bon personatge?
Crec que el que crea el personatge són les accions i les reflexions; l’important és fer-los teus, que sembli que aquestes reflexions són teves. Cada vegada detesto més la farsa, l’exageració actoral. Em fa sentir estúpid a la platea. Aquest teatre en què amb el to ja t’indiquen on has de riure.
El detectes sovint?
És un vici que abunda, en aquesta ciutat n’hi ha molt. I a mi no m’agrada que als espectadors ens tractin com a imbècils, i detesto el teatre amb musiqueta, amb cantarella o amb indicacions a través de la veu d’on has de reaccionar o què has de fer.
Què en farem de la generació que puja?
El problema és què en farem del teatre. En el meu cas, aquesta peça no arriba perquè sí en aquest moment, com tampoc la pròxima que faré, El público, de Lorca. Tot i que he tingut la sort de poder escollir i aventurar-me en les obres que volia, em plantejo quines eren realment necessàries i quines no hauria d’haver fet. Em plantejo què representa la meva implicació amb el teatre.
Però no sempre es pot escollir.
Els artistes en aquest moment no són els que porten el timó del seu propi vaixell, des de fa temps es potencia més les empreses. Les subvencions estan pensades molt més per a les empreses que per a les companyies, i per això les que decideixen són les empreses. Hi ha empreses privades que fa 20 anys que reparteixen diners públics, quan hauria de ser al revés. |
‘Incerta glòria’ de Joan Sales Dramatúrgia i direcció: Àlex Rigola. Amb Nao Albet, Marcel Borràs, Aina Calpe, Joan Carreras, Laia Duran, Pau Roca. TNC. Del 20 de maig al 14 de juny