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TEXTO: DAVID HARROWER
TRADUCCIÓN: YANNICK GARCÍA
DIRECCIÓN: ANDRÉS LIMA y MARTÍ TORRAS MAYNERIS
INTÉRPRETACIÓN: ÀNGELS BASSAS
DURACIÓN: 1h 20min
FOTO: GERARD RANCHAL
PRODUCCIÓN: ÀNGELS BASSAS, BOHÈMIA'S y AJUNTAMENT DE FIGUERES
TEATRE AKADÈMIA

Estamos acostumbrados a dos tipos de monólogos: los stand-up (los del club de la comedia, para entendernos) y los intrínsecos (donde la protagonista te explica su historia pero que explotan para dentro). Sin embargo, Ciara, explota para fuera, es el público el que recibe el interrogante, quién es preguntado, quién es juzgado. 

Ciara es una mujer que vive y ha vivido en un mundo de hombres, los cuales se han creído siempre con derecho a todo, y mucho más fuertes que ella. Pero la situación nos demuestra lo contrario. Aquella flor empieza a desperezarse dentro de su capullo y sale despedida como si de una bala se tratara. Vive en un mundo de gánsters, pero no todos son masculinos.

Impresionante interpretación de Àngels Bassas a la que te cuesta mantener la mirada fija, cuando mientras te explica su tragedia se te queda mirando, con los ojos como si te perforaran, mientras la empatía te atrapa y te sientes parte de su drama.

Con una escenografía desnuda, impotente vacío el de las paredes blancas características del Teatro Akadèmia, la voz circula libremente. No hay trabas para un texto que pocas veces te permite respirar. Necesita de tu atención, de aquellos que hasta el final no te desvela sus verdaderas intenciones. 

Habla de cuadros, de arte, de familia, de relaciones, y de una sociedad tan corrupta que ni los pilares más fuertes la sostienen. Ciara es un montaje de cocción lenta, de aquellos que poco a poco van entrando hasta que llegan a un punto donde explotan. No te dejan hecho añicos, porque no hay lecciones, simplemente una historia, la geganta (ens) ha despertat.

CIARA

by on 16:39
TEXTO: DAVID HARROWER TRADUCCIÓN: YANNICK GARCÍA DIRECCIÓN: ANDRÉS LIMA y MARTÍ TORRAS MAYNERIS INTÉRPRETACIÓN: ÀNGELS BASSAS D...
Fuente: Elisa Díez (Butaques i Somnis) | Foto: David Ruano

En el último mes, hemos visto una serie de propuestas para la rentrée teatral que se producirá de aquí a unos días con la habitual gala de Aixeca el teló, aunque cada uno lo levantará en su justo momento. Hoy cerramos capítulo con las últimas recomendaciones, antes de volver a la dura realidad y empezar a deshacer las maletas y desenvolver las temporadas de los teatros que aún nos quedan por conocer.

Del 23 de septiembre al 25 de octubre- Terra Baixa- Teatre Borràs

El clásico catalán de Àngel Guimerà que el dúo Pau Miró y Lluís Homar convirtieron en un maravillosos monólogo y que, sin duda, se convirtió en en uno de los montajes de la temporada pasada, vuelve durante un mes, tras agotar entradas, a la cartelera del Teatro Boros  Después de esta versión para una sola voz, Terra Baixa formará parte para siempre de la figura de Lluís Homar. Viajaremos por todos los papeles de la obra concentrados en una misma figura: Manelic, Marta, Sebastià... Por fin puede decir: "He mort el llop, he mort el llop".

+CRÍTICAS

El Lliure abre (Gràcia) con dos monólogos de Stefano Massini sobre los conflictos Checheno y Palestino con dos mujeres de armas tomar: Rosa Maria Sardà y Míriam Iscla. Dirige Lluís Pasqual que se enamoró de ambos textos al instante.

Del 22 de septiembre al 11 de octubre- CrecEnUnSolDeu- Lliure de Gràcia

Como tantas veces, el teatro se plantea preguntas en voz alta sobre un tema que nos afecta, que nos conmueve día tras día y al que la mayoría de las veces no tenemos respuesta. ¿O alguien cree poseer las respuestas a las preguntas que explotan todos los días, en carne viva, en este pedazo de tierra milenaria denominada Franja de Gaza? ¿Alguien sabe qué más decir? O, simplemente, ¿qué decir?



Del 23 de septiembre al 3 de octubre- Dona no reeducable- Lliure de Gràcia

Segundo monólogo del italiano Stefano MassiniDona no reeducable, que trata de la periodista Anna Politkóvskaya, asesinada en el año 2006 por estar en contra del posicionamiento ruso en el conflicto checheno. El autor que ha deslumbrado a los espectadores esta temporada con Lehman Trilogy escribió hace tres años, en homenaje a la periodista rusa Anna Politkóvskaya, asesinada por el denominado terrorismo de estado, un texto: Mujer no reeducable. Teatro de urgencia. Urgentes. Necesarios.


Y más mujeres...

Un día antes de la Mercè levantará la persiana la Sala Atrium con El desvetllament d'una papallona nocturna, un espectáculo de Eles Alavedra a partir de textos de Virginia Woolf y con Anna Sabaté como única protagonista. El montaje recrea fragmentos de la obra literaria de Woolf donde el esfuerzo por mantenerse honesta en el oficio de escritora la lleva a cuestionarse la responsabilidad que tiene que asumir respecto a las cuestiones sociales, desde reclamar el acceso al democrático acceso a la enseñanza hasta una convivencia más poética. El tono del montaje oscila entre la intimidad susceptible al predominio de la violencia en su entorno a un humor que hace de espejo con una elegante ironía.



Ciara de David Harrower es el espectáculo escogido para abrir la temporada del Teatre Akadèmia. Muchos nombres aparecen en el cartel, dirigida por Andrés Lima y Martí Torras Mayneris y protagonizada por Àngels Bassas. Un inicio de temporada de altura a tenor de lo que está publicado en su web.
Ciara es todo un reto interpretativo, un verdadero ejercicio de virtuosismo actoral. Un thriller lleno de poética y brutalidad al mismo tiempo. Una mujer fuerte en un mundo de hombres. Hija de un reconocido criminal, una especie de Padrino a la escocesa. Refugiada en el mundo del arte, aislada de la delincuencia y del mundo de los gángsteres de su padre, pero finalmente... la herencia vital y familiar no la podrá evitar.


Fuente: Rocío García (elpais.com) | Fotos: Gorka Lejarcegi
El Teatro de La Abadía de Madrid será en unos días el ágora, esa plaza pública de la antigua Grecia, ese lugar de reunión y discusión, las asambleas que concitaban a ciudadanos de toda clase y condición. Será una ágora en torno a la tragedia griega, al origen del teatro, con la representación de tres obras míticas y universales —Antígona, Medea y Edipo Rey—, que llegarán al escenario de La Abadía a partir del próximo martes día 21 bajo la dirección de tres grandes de la dramaturgia española, Miguel del ArcoAndrés Lima y Alfredo Sanzol. Será una ocasión para entrar en la esencia de la condición humana, a través de la vida de héroes y de mitos, de muertes y venganzas, de amores e inmortalidad, de celos. Nace así el Teatro de la Ciudad, uno de los proyectos más ambiciosos y novedosos en el panorama teatral español, con el objetivo de aunar esfuerzos de creación colectiva y generar un espacio físico y humano que sirva de investigación, producción y exhibición de las obras que se vayan poniendo en marcha.
El Teatro de la Ciudad, impulsado por Del Arco, Lima y Sanzol como una gran fiesta ciudadana y colectiva en torno al teatro, cuenta con el apoyo decidido y entusiasta del director de La Abadía y benefactor de esta iniciativa, José Luis Gómez, —”nunca ha habido nada parecido”—. La vocación de esta aventura es la de ser sostenible en el futuro y la de abrir sus puertas a otros creadores contemporáneos y a nuevos valores de la escena teatral.

Antígona


Antígona es la obra de Sófocles que dirige Miguel del Arco. La protagonista se enfrenta a los dictados políticos del rey de Tebas, su tío Creonte, anteponiendo lo que cree ser su realidad familiar. Junto a Manuela Paso (Madrid, 1969) intervienen en la obra Carmen Machi, Ángela Cremonte, Cristóbal Suárez, Raúl Prieto, José Luis Martínez, Silvia Álvarez y Santi Marín.


Compartiendo un mismo espacio escénico, los montajes de las tres tragedias griegas se irán alternando a lo largo de los días (del 21 de abril al 21 de junio), de tal modo que los espectadores podrán asistir en una misma semana a las tres representaciones. Al frente de las tres tragedias griegas están grandes nombres de la interpretación, junto a actores de sólidas carreras en la escena. En Antígona de Sófocles, dirigida por Miguel del Arco, la actriz Carmen Machi se meterá en la piel de un hombre poderoso, Creonte, el rey de Tebas enfrentado a su sobrina Antígona, papel que interpreta Manuela Paso. Aitana Sánchez Gijón será Medea, la obra de Séneca que dirige Andrés Lima, y Juan Antonio Lumbreras hará de Edipo Rey en la pieza de Sófocles dirigida por Alfredo Sanzol. Esta propuesta se completará con unas veladas a las que han puesto el nombre de Entusiasmo, una combinación de locura y sabiduría a celebrar los fines de semana, en los que reinará el factor sorpresa, un espacio imprevisto, que un día se puede convertir en un baile, otro en un coloquio, un discurso, una canción o un debate. El espectador no sabrá de antemano cuando o dónde se producirá el hecho teatral.
Ya hace días que el ágora ha entrado en esos patios idílicos de La Abadía. Lo hizo en la primavera pasada cuando unos talleres de investigación unieron a actores, directores, investigadores, dramaturgos, escenógrafos y oyentes en tono a las claves de las tragedias griegas, su puesta en escena y las motivaciones de los personajes, y lo hace ahora en un enérgico trajín de idas y venidas, de ensayos finales en el espacio escénico elegido, en el que no faltan los nervios pero tampoco el júbilo y la pasión.

Creonte


En la versión escrita por Miguel del Arco, Creonte es una mujer. Carmen Machi (Madrid, 1963) resalta que tanto Antígona como Creonte son unos personajes con los que cualquiera puede empatizar. “He aprendido que en la tragedia el que tiene la palabra tiene el poder y el que habla tiene la razón. Este el dilema de la tragedia, abocada a un final terrible”.


Aitana Sánchez-Gijón tiene la garganta destrozada y la boca llena de llagas. Sabe que será cosa de apenas unos días, que ese dolor emocional que se ha traducido en dolores físicos desaparecerá. Está sin duda ante uno de los papeles más atrayentes de su carrera, Medea, esa hija de reyes, descendiente del linaje del dios Sol, abandonada, desterrada, repudiada como si fuera basura, una mujer poderosa a la que le es arrebatada de un plumazo su dignidad y que decide vengarse dando muerte a sus propios hijos. “He pasado la fase inicial del miedo y el peso que supone interpretar a un personaje mítico como este, llevado a escena a lo largo de la historia por grandísimas actrices, he superado ese primer momento que puede llegar a paralizarte y ahora me siento como si llevara los 46 años que tengo preparándome para poder afrontar algo así. El proceso de trabajo e investigación que hemos realizado me ha ayudado mucho a naturalizar de alguna manera ese acercamiento a Medea, a no sentirme aplastada por el peso de los siglos y la historia y a sentirlo como algo propio". El personaje de Medea se ha ido infiltrando en el subconsciente de la actriz, —“en algún lugar que no controlo racionalmente”— y poco a poco se ha ido apoderando de ella. “Todo esto ha ido brotando en los ensayos desde el primer día de manera muy clara, como que el camino del dolor estaba ya trazado y a partir de ahí todo ha ido saliendo como sin esfuerzo. Como si de alguna manera se hubiera apartado de mí el lado racional y analítico que tengo, me he quitado resistencias y control y me he dejado llevar”. Sánchez Gijón sabe del poder de las palabras y de la acción de esta mujer desbocada por el amor al guerrero Jasón. Como madre, —“al principio no podía leer sin sollozar la escena de la matanza de los hijos”— decidió dejar a un lado a “Aitana” y meterse en “el dolor de una mujer que ya está muerta, que ha antepuesto su amor ante todas las cosas, que ha sido ya capaz de matar en el pasado, de despedazar a su propio hermano”. “He intentado comprender desde ese dolor que te inunda y te obsesiona y te hace escoger el camino de la destrucción total. Medea raya la locura, pero no está loca. Lo más terrible de todo es que uno puede llegar a comprender en qué momento se traspasa esa línea en una mente que no está enferma. Mata a sus hijos y se arrepiente pero a continuación clama: ‘Un intenso placer me penetra a mi pesar y crece".
La escenografía en la sala Juan de la Cruz, de La Abadía, es la misma para los tres montajes, unos cortinajes negros de flecos y el espacio ovalado del teatro, aunque con diferentes elementos. En Medea uno entrará como en un paisaje oscuro de ceniza, lava y rocas, con dos muñecos de barro de terracota, un contrabajo a un lado, dos sillas que se moverán y un traje de novia colgado al fondo en referencia a Creúsa, la hija de Creonte causante del repudio de Jasón a Medea. Una larga mesa de banquete, con restos de comidas y bebidas y centros de flores, acogerá el drama de Edipo Rey, mientras que Antígona utilizará una gran bola transparente colgada del techo sobre la que proyectarán imágenes.

Medea


Uno de los grandes personajes de la literatura, Medea, de Séneca, fue una mujer que, desquiciada por los celos y la amargura, mató a sus hijos. A Andrés Lima, su director, le inquieta desde hace tiempo ese crimen, “el más atroz que uno puede imaginar”. Junto Aitana Sánchez-Gijón (Roma, 1968) interpretan la obra Joana Gomila, Laura Galán y Andrés Lima.


“¿Te parece una locura que Creonte sea una mujer?” La pregunta que le planteó Del Arco a Carmen Machifue toda una sorpresa. “Espérate que lo lea de nuevo y te digo”, le contestó cauta. Hoy la actriz, que vuelve de nuevo con la obra de Sófocles a romper moldes interpretativos, revisó el texto una y otra vez y no vio nada que impidiera que ese poderoso rey de Tebas fuera una mujer. “En ningún momento hemos echado de menos algo que nos diera a entender que estábamos traicionando la verdad. Por el hecho de que Creonte sea una mujer ni mejora ni empeora la función, pero sí creo que en el enfrentamiento con Antígona se afronta de manera más directa la lucha de poderes. El poder no tiene sexo. Son dos personajes muy orgullosos que se creen en posesión de la verdad. Al ser dos mujeres, la situación se iguala mucho y a mí eso sí que me parece interesante. Noto además que crece en potencia sobre todo en la escena con su hijo Hemón”.
Es domingo, acaba de terminar un ensayo y Machi se ha vestido de Creonte para la foto: botas altas, camisa transparente negra y una casaca también negra, que contrastan con los labios rojos. Independientemente del hecho de que ese rey de Tebas ahora sea una reina, a la actriz le ha cambiado mucho la percepción que se tiene de Creonte. “Creo que estamos un poco equivocados. Le defiendo porque le tengo que interpretar pero también porque tengo fe en su honestidad. Lanza un discurso al pueblo en su toma de posesión al que yo votaría con los ojos cerrados. Quiere un país democrático donde haya paz y donde se respeten las leyes. Para ello comienza elaborando una decreto que afecta a su propia familia, pero lo último que se espera es que sea un miembro de esa familia, su sobrina Antígona, la que socave la autoridad. Ahí empieza el conflicto y ante la envergadura de ese enfrentamiento rechaza la corrupción y el tráfico de influencias llegando hasta sus últimas y trágicas consecuencias. Visto así, creo que Creonte está cargado de razones. No creo que represente el abuso de poder, sí el poder y la autoridad. Es la ley", asegura Machi que reconoce, sin embargo, que el orgullo y la cabezonería terminan por socavar las razones de este mito de Sófocles.

Edipo rey


Escrita por Sófocles, es, según Aristóteles, la tragedia más perfecta. “Me impresiona mucho la historia de un hombre que descubre que toda su vida está construida sobre una mentira”, dice su director, Alfredo Sanzol. Junto a Juan Antonio Lumbreras (Cáceres, 1973) trabajan Natalia Hernández, Elena González, Eva Trancón y Paco Déniz.


No lo tiene tan claro Manuela Paso que ve en su personaje, Antígona, a una mujer que lucha contra el sistema y unas leyes injustas e inhumanas. También contra el abuso de poder que cree representa sin dudas Creonte. ¿Dónde está la ley? ¿dónde están sus límites? ¿quiénes imponen esas leyes y desde dónde lo hacen? ¿las leyes se tienen que imponer o puede haber un diálogo con el ciudadano? Todas estas preguntas han atravesado las reflexiones de Manuela Paso, que confiesa que Antígona es el gran personaje de su carrera, uno de los papeles más desafiantes a los que se ha enfrentado nunca. “Tiene una fuerza extraordinaria. No es fácil encontrar papeles con el misterio, la garra y la fuerza de esos mitos del teatro griego. Es lo más potente que una actriz puede hacer sobre un escenario. Es una experiencia poderosísima”, asegura Paso, que sigue el consejo que le dio su profesor Juan Pastor: ‘a un actor entregado se le perdona todo’. Y ella se entrega con tal sentimiento que tiene la sensación de que aparca su vida como Manuela y entra literalmente en cada función a vivir la de Antígona.
Y en esto que llega el padre, Edipo rey, al que Antígona acompañó al exilio tras su expulsión de Tebas, tras matar accidentalmente a su padre y casarse con su madre. La tragedia de Edipo nunca deja de interesar. Ese mito con pies de barro es para su intérprete, Juan Antonio Lumbrera, un ejemplo de dignidad. Fue Alfredo Sanzol quien le aconsejó rebuscar en experiencias personales existencias trágicas. Y él la encontró en su bisabuela que perdió de manera violenta y terrible a casi todos sus hijos y que, sin embargo, nunca se vino abajo. “Esa dignidad y verticalidad es la que yo he intentado impregnar a Edipo, un personaje cuyo afán de saber y de conocer, pese a quien pese y cueste lo que cueste, le llevan a la desgracia. “Con Edipo uno descubre que muchas veces el conocimiento te hace muy desgraciado, como se puede ver hoy con los ejemplos de personas como Snowden, Falciani o Julian Assange y sus papeles de Wikileaks. Todos estos personajes demuestran que todavía sigue habiendo gente que quiere llegar al fondo de la verdad pese a las dificultades y desgracias que recaen sobre ellos”.
Analogías o no, las tres tragedias griegas son para sus directores una oportunidad de mirarse en el espejo para plantearse preguntas y no sentencias, para mostrar el lado más oscuro del ser humano, sin rehuir la mirada al conflicto. “Queremos meter el dedo en nuestras llagas y mirar de frente el dolor”.


Fuente: Julio Bravo (abc.es)
Alfredo SanzolAndrés Lima Miguel del Arco son los tres pilares sobre los que se asienta Teatro de la Ciudad, un proyecto que incluye «investigación, reflexión, producción y exhibición», según han explicado en su presentación. Son tres de las figuras descollantes de la escena española actual, y su unión ha generado una notable expectación en el mundo del teatro.
El deseo de los tres directores de hacer algo conjuntamente y el descubrimiento de que a los tres les apetecía poner en pie una tragedia fue el detonante del proyecto, en el que han involucrado a los productores con los que habitualmente trabajan (Joseba GilGonzalo Salazar-Simpson Aitor Tejada) y a sus respectivas «familias escénicas»: actores, escenógrafos, diseñadores de vestuario o músicos que trabajan regularmente con los tres.
Con la mirada puesta en un futuro montaje de tres tragedias grecolatinas -«Antígona», «Medea» y «Edipo»-, el Teatro de la Ciudad arrancó en junio del pasado año con un taller, «Mito y Razón», dedicado a las tres obras y realizado conjuntamente por los tres directores. En él participaron actores como Carmen Machi, Bárbara Lennie, Israel Elejalde, Cristóbal Suárez, Aitana Sánchez-Gijón, Irene Escolar o Lucía Quintana, e intervinieron Mario Gas, Nuria Espert Alberto Conejero, entre otros.
A éste taller han seguido otros dedicados a la dramaturgia y el estudio de los tres personajes centrales. El teatro de La Abadía, que ha acogido estas actividades, será el escenario donde se representarán en abril las tres tragedias: «Antígona», dirigida por Miguel del Arco, y con Carmen Machi Manuela Paso al frente del reparto; «Medea», dirigida por Andrés Lima y protagonizada por el propio director junto a Aitana Sánchez-Gijón; y «Edipo Rey», con dirección de Alfredo Sanzol y un reparto que incluye a Natalia Hernández Juan Antonio Lumbreras, entre otros. Además, habrá otro espectáculo, titulado «Entusiasmo»; un término griego que tiene que ver, según Sanzol, con «la posesión y la creación». No es, explicó Lima, un cuarto montaje, «Es una manera de prolongar la experiencia para el público, hacerles partícipes de la experiencia», dice Lima, que anuncia sorpresas en este «Entusiasmo». 
Los tres directores coinciden en señalar que el trabajo conjunto y el enriquecimiento con las ideas de los demás es lo más interesante para ellos del proyecto: «La dirección es una tarea con muchas inseguridades e incertidumbres, y compartirlas te hace más valiente», dice Miguel del Arco. «La unión hace que superes el miedo», tercia Lima. Miedo y libertad son, precisamente, dos conceptos que tienen que ver con la Revolución francesa, que ha inspirado igualmente el nombre del proyecto, Teatro de la Ciudad.
José Luis Gómez ha acogido en el teatro de La Abadía, que él dirige, el proyecto; allí se han celebrado los talleres y se estrenarán los espectáculos. «Ha sido un golpe de corazón», argumenta, y recuerda que en París, en los años veinte, cuatro directores -Louis Jouvet, Charles Dullin, Gaston Baty y Georges Pitoëff-, alumnos de Jacques Copeau, crearon un proyecto similar, que se conoció como el Cartel de los cuatro. Define a los tres directores como «gente que tiene un instinto reformador», y su manera de entender el trabajo teatral coincide plenamente con el espíritu de La Abadía.
¿Y por qué han escogido la tragedia para echar a andar el proyecto? ¿Creen que es un buen camino de establecer un diáglogo con el público? Dice Alfredo Sanzol que él tenía «el impulso de contar una tragedia. Es importante escribir y dirigir para saber lo que se quiere contar, pero eso se descubre al final». Andrés Lima, por su parte, añade que «el público tiene necesidad y ganas de abrir los ojos y mirar de frente, y el teatro es un espejo en el que mirarse y una forma de reflexionar. «El teatro siempre ha funcionado en tiempos de crisis -añade-; y cuanto mayor es la tragedia, se cuenta de manera más bonita». El público, concluye Lima, necesita belleza, pero también encontrarse con la realidad. Y añade Del Arco: «Los clásicos lo son precisamente porque están en permanente transformación».
Es inevitable en cualquier proyecto teatral referirse al 21 por ciento del IVA cultural, y la presentación de Teatro de la Ciudad no es una excepción. Andrés Lima lo califica de «cuchillada», y José Luis Gómez va más allá cuando se refiere a la situación como un «suicidio cultural». «Unirse -dice- es una manera de resistir». ¿La creación de Teatro de la Ciudad es entonces un acto de resistencia?, se les pregunta. «No -dice Sanzol. Es un acto de movimiento, de alerta, de creación».

Fuente: EFE via abc.es

El director Andrés Lima lleva el espíritu de Lou Reed al espectáculo musical «Desde Berlín», con el que el próximo 9 de septiembre se abre la temporada del Teatro Romea de Barcelona, que ha definido como «un poema audiovisual» y que cuenta con la actuación de Nathalie Poza y Pablo Derqui.
El director artístico del Romea, Borja Sitjà, que debuta en el cargo con «Desde Berlín», ha explicado hoy en la presentación que el proyecto surgió de muchas conversaciones y pensamientos, de ganas de trabajar a partir de la obra de Lou Reed y su manera de enfocar el arte.
Ese enfoque genérico se centró de manera específica en el disco de Lou Reed «Berlín», un álbum que, como recordaba hoy Sitjà, fue destrozado por la crítica cuando apareció en 1973.
Sexo, muerte, autodestrucción y suicidio conforman el eje temático de este disco, que habla de la historia de amor de dos personajes, Caroline, una prostituta drogadicta, y Jim, un proxeneta maltratador, y a partir de ese disco el Romea pidió a tres escritores de tres generaciones diferentes, Juan Villoro, Juan Cavestany y Pau Miró, que enviaran escenas inspiradas en el álbum para construir el espectáculo.

Espectáculo poético

Partiendo de las escenas enviadas por los tres autores, Andrés Lima añadió algunos textos y construyó la dramaturgia de la obra.
Lima ha dicho que «igual que Lou Reed decía que sólo hacía rock and roll y que lo importante era hacerlo desde el corazón, esta obra debe acometerse del mismo modo, desde el corazón» y añade: «Lou Reed era un poeta, además de un músico, y por esa razón hemos afrontado el espectáculo de una manera poética».
Con una cama de matrimonio como elemento escénico centraly un biombo en el que se proyectan vídeos y textos sugerentes y alegóricos, «Desde Berlín» aparece ante el espectador como «un poema visual» que, en palabras del director, «no rehuye la mirada hacia el lado salvaje y oscuro de la vida, porque en definitiva estamos ante una historia completa llena de tragedia y comedia».
El elemento común de «Desde Berlín» no sólo es la música de Lou Reed y su disco «Berlín» sino también la influencia que tuvo el rockero en muchas generaciones, por su forma de ver la vida y de expresarse, que tiene mucho que ver con Nueva York, la Factory, Warhol, o la tradición poética urbana de Delmore Schwartz, Saul Below o Allen Ginsberg.
Para la actriz Nathalie Poza, el espectáculo es difícil de definir: «cada día tengo más claro que es un trabajo poco intelectual, en el que ya sólo cabe tirarse al abismo».
La actriz, que toca el piano y canta en directo, ha confesado: «Lou Reed es el artista de mi vida y «Berlín» disparó mi imaginación con sólo 11 años, porque fue un disco que rompió las barreras que separan la poesía de la música y del teatro».
Pablo Derqui, popular por su interpretación de Enrique IV en la serie televisiva «Isabel», no ha ocultado sus nervios ante la inminencia del estreno de una obra en la que debe tocar la guitarra eléctrica en directo.
Los arreglos musicales para la obra han corrido a cargo de Jaume Manresa, exteclista del grupo Antònia Font.
Tras hacer temporada en el Romea hasta el 19 de octubre, el espectáculo se representará en Valencia y posteriormente durante cinco semanas en el teatro Matadero de Madrid.

Fuente: Rocío García (elpais.com)
"Vamos ya a dotar a todo esto con una emoción. Ahora vamos a trabajar con el miedo”. Andrés Lima se dirige a un grupo de actores, unos quince, todos juntos en el centro del escenario, y va preguntando a los reunidos por sus recuerdos personales en torno a situaciones de miedo. “Recordad con detalle e imitad el sonido de aquello que vivisteis, lo que sentisteis, lo que hicisteis realmente, que todo lo que aquí hagáis responda honestamente a vuestro terror”, les anima el dramaturgo, mientras les incita también a concentrarse y, al mismo tiempo, a ser permeables. Y a la voz de Lima, ese grupo, compacto a modo de coro griego, va expresando individualmente sus lamentos y sus lloros, sus gritos o su parálisis aterradora. El ejercicio apenas dura un minuto, pero la sensación de angustia colectiva y coral es tan seca y brutal que el público, oyentes ajenos al teatro allí presentes, lo cierra con un aplauso que tiene mucho de liberador.
Las mañanas de la sala José Luis Alonso del Teatro de La Abadía de Madrid se han convertido por unos días este mes en el escenario de una nueva experiencia teatral liderada por tres sólidos dramaturgos, Miguel del Arco, Andrés Lima y Alfredo Sanzol, que responde al nombre de Teatro de la Ciudad. Una iniciativa insólita, con talleres de estudio y trabajo, que busca una diferente manera de acercarse al teatro y al público, jugando juntos, investigando, colaborando y compartiendo reflexiones y modos de afrontar cada una de las obras. El Teatro de la Ciudad nace con el objetivo de unir fuerzas a través de diversos talleres de investigación que se irán desarrollando a lo largo del año para montar espectáculos diferentes pero con vocación de diálogo que compartirán visión, producción, espacios escénicos y, por encima de todo —dicen sus responsables— entusiasmo. Las obras que de aquí salgan se estrenarán en el Teatro de la Abadía, ese lugar magnético siempre atento a las más rompedoras propuestas. Cada uno de los directores ha invitado a participar en esta experiencia a actores de sus compañías y a otros más. Carmen Machi, Bárbara Lennie, Israel Elejalde, Aitana Sánchez Gijón, Lucía Quintana, Irene Escolar, Luis Bermejo, Raúl Prieto, Miriam Montilla son solo algunos de los que en esta ocasión van a poner en común sus dotes artísticas y sus reflexiones para compartir experiencias vitales y maneras de trabajar.
Y qué mejor elección que empezar con la tragedia griega, el origen del teatro tal y como lo concebimos hoy. MedeaAntígona y Edipo, dirigidas respectivamente por Andrés Lima, Miguel del Arco y Alfredo Salzón, son las tres obras elegidas para el estreno de este Teatro de la Ciudad y que se representarán la misma semana, en días consecutivos, y en el mismo escenario la próxima temporada en La Abadía. Una fiesta ciudadana y colectiva a la imagen de las que se vivían en la Atenas de hace 2.500 años para empaparse de este teatro que José Luis Gómez, benefactor de esta iniciativa, define como de “ideas y poético, de la palabra y el lenguaje”. Una ocasión también para entrar en la vida de héroes y de mitos, de ciudadanos, de muertes y venganzas, de amores e inmortalidad. En definitiva, como señala Carlos García Gual, ponente en una de las jornadas de este primer taller en torno al coro griego, de la condición humana.
Ese coro griego que esa mañana han formado el grupo de actores, después de asistir, muchos de ellos bolígrafo y papel en mano, a la ponencia de García Gual, filólogo y traductor, y que contó también con la participación del actor y director Mario Gas y de José Luis Gómez, académico y responsable de La Abadía, además de una treintena de oyentes anónimos. “El coro griego era la voz de los ciudadanos medios frente a los héroes y refleja la emoción ante lo que va sucediendo en la escena y marca las impresiones que puede ir teniendo el público. Es el intermediario sentimental”. La explicación de García Gual golpea en las emociones posteriores de los actores, ya en ropa cómoda y descalzos, que investigan sobre los mecanismos del coro, a las órdenes de los tres directores que se van turnando en los ejercicios propuestos por cada uno e interrumpiendo y aportando miradas diferentes de abordar el trabajo.
Después de un calentamiento corporal y emocional en un corro en el que los actores van buscándose con la mirada y, a una leve señal con la cabeza o los ojos, cambian de sitio y de ritmos, despacio, deprisa, corriendo, a cámara lenta, con la música de Dos gardenias para ti de fondo, Miguel del Arco toma el relevo a Lima y propone un ejercicio de sonidos y de respiración, todos en bloque y al unísono en una misma dirección, imitando el movimiento de las bandadas de los estorninos. “Hay que sentir, no hay que pensar mucho”, apunta Lima. “Hay que escuchar desde el primer momento, esto tiene que ser una decisión conjunta”, añade Del Arco. Por su parte Sanzol plantea un juego en torno a generar textos para la que propone tres momentos y tres reacciones a lo largo de una historia. Los intérpretes deben de crear frases como colectivo para expresar la alegría, la incertidumbre y, finalmente, la conmoción y el lamento. Las palabras elegidas, acompasadas también con el movimiento de los estorninos, van surgiendo feroces de las voces de esta quincena de actores, mientras los directores observan concentrados e intervienen de manera muy natural en los ejercicios de sus compañeros. “Este experimento sirve para buscar los mecanismos para apropiarse de un texto que no es nuestro y comprobar que las dificultades no las genera el texto, sino que somos nosotros los que tenemos que darle vida como colectivo pero sin perder la individualidad”, explica Sanzol.
Toda una manera diferente de compartir visiones y trabajo desde dentro y hacia fuera, hacia el público. Esa es la pretensión presente y futura del Teatro de la Ciudad. “Somos de la misma generación. Aunque somos muy diferentes en la manera de abordar el trabajo nos unifican muchas cosas, como la mirada contemporánea, la necesidad de hablar de gente de aquí y de ahora, además de esa manera de aglutinar gente a nuestro alrededor y hacer compañía. Es una forma de enfrentarnos a la soledad, de compartir e intercambiar ideas, empaparnos de nuestros colegas en vivo y en directo”, explica Del Arco, al frente esta temporada de Misántropo, de Molière, uno de los éxitos teatrales en el Español. Coinciden los tres en que esta iniciativa tendrá muy en cuenta al público, a semejanza del teatro en Atenas, y así completar la experiencia con los espectadores y hacer de ello un acontecimiento ciudadano y colectivo. “Un acto de fratenidad”, apunta Lima, cuyo espectáculo Los Mácbez ha estado en el María Guerrero de Madrid. “Para conseguirlo, debemos dotarnos de un marco y empezar a pensar en esa forma de compartir, reproducir, agrandar y llevarlo al público”, añade Del Arco.
Sanzol, cuya última obra Aventura! se ha representado en el mes de mayo en los Teatros del Canal, recuerda a Sanchís Sinisterra para proclamar la atemporalidad del teatro. “Él dice que comienza a pensar que en el teatro no hay ni pasado, ni presente, ni futuro, que solo hay un presente contínuo en el que resultan vivas historias que se vienen contando desde hace 2.000 años, que las seguimos escuchando como si estuvieran escritas hoy. Por eso creo que la misión del teatro es la de romper el tiempo, la de romper con la falsa idea del progreso que solo se refiere al científico. Hay un progreso que es humano, existencial y vivencial del que se ocupa el teatro”, dice Sanzol.
En este baño colectivo ninguno de los tres tiene miedo a perder su propia personalidad a la hora de enfrentarse a las obras. “Es más necesario que nunca bañarse juntos, volver al ágora. Lejos de quitarnos personalidad nos va a fijar más la nuestra”,explica Lima, mientras Sanzol apunta en la misma idea. “Estar con ellos dos me enriquece mi carácter de artista, mi personalidad creativa. Lo que hacen conmigo es expandilrla. Yo llego hasta un lugar y luego Andrés o Miguel lo recogen y siguen por otro lado”. Un baño que para Irene Escolar tiene mucho de generosidad, lujo e idilio. “Ójala siempre se pudiera trabajar así, llegando al fondo de los temas, compartiendo maneras diferentes de afrontar el trabajo, aportando cosas. Da igual de dónde vengas y qué carrera tengas, ahí somos todos iguales, investigando y reflexionando sobre el objetivo último del teatro que es el de ser un teatro para el pueblo”
Todo en una casa común en la que se ha convertido La Abadia, ese lugar soñado por tener un espacio donde explorar juntos. En el descanso del taller, en el pequeño patio del teatro, coinciden Irene Escolar, comiendo un plátano, Carmen Machi, con su botella de agua, mientras Aitana Sánchez Gijón se ha quedado en el interior haciendo estiramientos. Sentado en un banco, José Luis Gómez, con una taza de café, rechaza el calificativo de “benefactor” con el que le han obsequiado los directores. “Les ofrecí esta casa porque aquí también trabajamos así desde hace 20 años. No puedo estar de espaldas al impulso reformador que bebe de las mismas fuentes de La Abadía, con esa voluntad de unir sinergias en un proyecto tan extraordinario. En La Abadía hemos hecho talleres monotemáticos, pero esta experiencia colectiva sobre el estudio e investigación de la tragedia griega es una iniciativa insólita”. No oculta su entusiasmo, al igual que el resto de los participantes, Nuria Espert incluida, que aportó su experiencia en el teatro griego. Un entusiasmo semejante al que Dionisos, el dios del teatro, hizo entrar en éxtasis a sus adoradores y adoradoras para apoderarse de ellos y hacerles partícipes de su divinidad.

Tres obras, tres miradas

Antígona

Antígona se enfrenta a los dictados políticos del rey de Tebas, su tío Creonte, anteponiendo lo que cree su deber familiar. La obra de Sófocles es la elegida por Miguel del Arco. “Todo viene de la necesidad de buscar la verdad, de ver cual es el posicionamiento del individuo frente a la sociedad. Antígona está convencida de lo que hace y Creonte decide, en el desarrollo del poder, lo que cree es mejor para la ciudad, caiga quien caiga. La obra bien podría titularse Creonte, porque éste tiene mayor protagonismo en extensión y desarrollo.

Medea

Uno de los grandes personajes de la literatura, Medea, de Eurípides, fue una mujer que desquiciada por los celos y la amargura mató a sus hijos. A Andrés Lima le inquieta desde hace tiempo ese crimen, “ el más atroz que uno puede imaginar”. “Medea nos mete directamente, tanto a los hombres como a las mujeres, en nuestro lado más osucro. El valor del teatro tiene directa relación con las preguntas que plantea esta obra. A mí me gustaría enfrentarme a estas preguntas para intentar aprender de ellas”.

Edipo

Es, según Aristóteles, la tragedia más perfecta, aquella que narra como Edipo mató a su padre y se casó con su madre sin saberlo. Ninguna tragedia suscitó tanta compasión y tanto terror. La relación de Alfredo Sanzol con esta obra de Sófocles es muy fuerte. “Me impresiona mucho la historia de un hombre que descubre que toda su vida está construida sobre una mentira e ir viendo como va descubriendo su verdadera identidad. De siempre ha sido una historia que me ha atrapado”.

Font: Jordi Bordes (elpuntavui.cat)
Borja Sitjà és el primer gestor cultural que assumeix la direcció del Romea, després d'una dècada llarga de la gestió de Focus. Sitjà, exdirector del Festival Grec, entre moltes altres direccions de risc, manté les accions paral·leles al vestíbul o en espais entorn de la sala (que es va inventar l'anterior director artístic, Julio Manrique); recupera el valor del teatre internacional (que va poder segellar Calixto Bieito durant el seu llarg mandat) després que l'operació Barcelona International Theater (BIT) naufragués a conseqüència de les retallades; també s'associa amb Viu el Teatre i Taller de Músics per recuperar la programació familiar dels anys 80 del Romea, que l'any passat va celebrar 150 anys i que és la sala no lírica degana de Barcelona.
El Romea prepara un cartell de profunda intensitat. Perquè les seves propostes són molt solvents o amb una notable capacitat de persuasió. Obrirà a mitjans de setembre amb Des de Berlín (L.R.), un sentit homenatge de Lou Reed que pareix del disc homònim i amb l'escriptura de Juan Villoro, Juan Cabestany i Pau Miró. Andrés Lima dirigeix Pablo Derqui i Nathalie Poza, “el projecte més emocionant de la meva vida”, rematava ella.
Abel Folk proposa una versió teatral de la novel·la L'última trobada, de Sándor Marai. Es tracta d'una adaptació que, adverteix l'actor, director i coproductor, ha tingut clamorosos èxits “i clamorosos no èxits”. Pentación Espectáculos serà per Nadal amb En el estanque dorado, d'Ernest Thompson, amb Lola Herrera i Héctor Alterio liderant el repartiment. Sergi Belbel torna al Romea amb Fedra, protagonitzat per Emma Vilarasau (acompanyada de Lluís Soler i Jordi Banacolocha). Belbel va fer la tesina de filologia francesa traduint aquesta peça en alexandrins catalans.
El Romea també incita al debut teatral del director de cine Cesc Gay. Els veïns de dalt és una comèdia amb molta relació de parella, habitual en la filmografia de Gay però amb un ritme i un to molt diferent, cosa que li va fer veure que “era més apropiada per al teatre que per al cine”. Àgata Roca, Pere Arquillué, Nora Navas i Jordi Rico són els quatre actors d'una comèdia àcida. El darrer títol de la programació anunciat és Entremeses, breus relats de Cervantes que José Luis Gómez ja va utilitzar per inaugurar el Teatro de la Abadía i que ara reprèn amb un repartiment jove, novament.
Sitjà té clar que aconseguir la projecció internacional al Romea no és suficient programant espectacles més enllà de les fronteres de prestigi, “això es resol amb bon gust i un talonari”. Romea serà internacional perquè aconseguirà coproduir espectacles propis perquè viatgin més enllà. Sitjà vol que les estrenes al Romea estiguin marcades en vermell a les agendes dels principals programadors internacionals. Per això confia en crear una nova aliança amb teatres com l'Odeón de París, l'Stabile de Nàpols, La Abadía de Madrid o el Nationale de Brussel·les per guanyar un projecte europeu, afegint-se a un projecte similar al de Cities on Stage, en el qual van participar teatres d'una dimensió i concepció similar a la del Romea; “el teatre privat més públic”, segons paraules del mateix Sitjà. Per ara, hi ha previstos tres espectacles que es podran veure a partir del juny; probablement, Fiona Shaw representarà The rime of the Ancient Mariner, un títol que ha segellat èxits a Londres Epidaure i Nova York. També es portarà La nit de Helver, interpretada per una actriu habitual en els films de Kosturica, que coprodueix l'espectacle. Finalment, Patti Smith parlarà, cantarà i llegirà Virginia Woolf.
I els solos?
Probablement, la primera gran aportació de Sitjà en la programació del Romea sigui Solos, una sèrie de 20 vetllades, els dilluns, on actors, directors i escriptors (destaca Juan Villoro i el crític Marcos Ordóñez) comparteixin fins a 60 minuts per destapar-se en algun fet que mai havien presentat abans. Per exemple, Xavier Albertí diu que explicarà la seva aventura al servei militar acompanyat d'un piano! Sitjà reivindica que el teatre només és possible amb artistes i per això els cedeix l'espai. Seran accions que s'aniran alternant amb el que segueixi programant la Fundació Romea.
La marca Viu el Teatre ja va normalitzar el teatre familiar els dissabtes a la tarda a l'antic teatre del CCCB. Ara planteja un programa al Romea en què s'hi pot veure el musical Patatu (a partir d'un personatge creat per l'actriu Àngels Bassas, fa uns anys vinculada a la companyia Romea de Bieito). També hi haurà elPerduts a la Viquipèdia, un divertit viatge per dins d'Internet, que es va estrenar al Grec de l'any passat. Completen el programa Els secrets de mr. Stromboli (la versió sala de l'espectacle de carrer inaugurat a la Mostra d'Igualada)i El venedor d'històries, del cantaire i músic Ireneu Tranis. Per a la iniciació a la música, se signa un programa i un cicle escolar amb Taller de Músics.
Finalment, l'Offside. Sitjà confia que hi poden haver fins a quatre propostes. Arrencarà a l'octubre amb unMinimacbeth, que serà l'aportació al Festival Shakespeare, que torna al Raval a la tardor.

Martínez: “Cal un terratrèmol”

Daniel Martínez, president del grup Focus, apel·la al terratrèmol per recuperar els ànims en els espectadors. Tot i que el Romea sigui de les poques places que ha mantingut el tipus en la cartellera de Barcelona (1,4 milions de recaptació, 60% d'ocupació), ja es detecta que la temporada 13/14 no haurà pogut recuperar el mig milió d'espectadors
perduts del curs 12/13.
Daniel Martínez, que els darrers mesos s'ha desvinculat de la presidència d'Adetca (Associació d'empresaris de teatre de Catalunya i també de la Faeteda (l'entitat de productors estatal) admet
la seva derrota: no ha sabut convèncer el ministre d'Hisenda del mal que està infringint l'IVA cultural al 21%. Només aspira ara que sigui la gent la que s'adoni de qui és el responsable de la desfeta cultural. Els productors han hagut d'assumir l'IVA que no pagaven els espectadors i
això ha implicat que es redueixi la seva capacitat de producció. Focus, que habitualment produïa una dotzena d'espectacles per temporada, s'ha vist forçada a produir-ne fins a 15. No hi ha gires, però tampoc suficient producte de qualitat que giri.

El Romea refà ponts

by on 15:42
Font: Jordi Bordes ( elpuntavui.cat ) Borja Sitjà és el primer gestor cultural que assumeix la direcció del Romea, després d'una ...



Bajo el lema Un clásico, un regalo, la 37 edición del Festival de Almagro se perfila como una cita imprescindible con la producción teatral más actual que se está realizando tanto dentro como fuera de nuestras fronteras. Por sus escenarios desfilarán grandes actores, actrices y directores: Carmen Machi, José Sacristán, José Luis Gómez, Natalia Millán, Israel Elejalde, Rafael Álvarez ‘El brujo', Helena Sanchís, Miguel del Arco, Helena Pimenta, Andrés Lima, Laila Ripoll, Lluis Pascual o Pablo Messiez. Entre los días 3 y 27 de julio un total de 52 compañías pondrán sobre las tablas 58 espectáculos en 98 representaciones. Para tal despliegue, el presupuesto total del festival ha ascendido a la cantidad de 1.312.763 euros, un 5,3% más respecto a 2013.


Asimismo, el XIV Premio Corral de Comedias, que se entrega el 3 de julio en el Corral de Comedias como acto inaugural, recae en esta ocasión en la actriz Julia Gutiérrez Caba de la que la organización ha destacado su carisma, rigor y elegancia. El clásico homenaje del festival será para el Centro de Documentación Teatral y tendrá lugar el 24 de julio.

Las 98 representaciones corren a cargo de 52 compañías. 41 de ellas tienen procedencia española: 24 de Madrid, cuatro de Castilla-La Mancha, tres de Cataluña, Islas Canarias, Castilla y León, Aragón, Comunidad Valenciana, Galicia y País Vasco. Las ocho restantes son internacionales y llegan desde Colombia, Cuba, Francia, Dinamarca, México, Reino Unido e Italia, que en esta edición es el País Invitado de Honor.

Este año tendrán una especial relevancia los espectáculos familiares que serán 25 en total. También se podrá disfrutar de 8 representaciones gratuitas, de las XXXVII Jornadas de Teatro Clásico de Almagro bajo el lema El dinero y la comedia española, de la IX Escuela de Verano de la Red para las profesiones técnicas del espectáculo en vivo; del II Encuentro Internacional de Crítica y Gestión Teatral y del Taller El camino del verso, impartido por Vicente Fuentes, entre otras muchas actividades.

El precio de las entradas oscilará entre los 4 y los 27 euros, con descuentos del 50% el día del espectador (por primera vez los jueves) y del 40% para menores de 21 años, mayores de 65 y desempleados. La programación se dividirá en varios espacios.

Corral de Comedias

Un día después de la entrega del premio Corral de Comedias a Julia Gutiérrez Caba, se podrá ver el estreno absoluto de Bobas & Gallegas en el mismo emplazamiento, el Corral de Comedias. El espectáculo dirigido por Quico Cadaval sobre textos de Calderón, Zamora y Lope durará hasta el 7 de julio. El 11 y 12 tendrá lugar otro estreno absoluto, Los brillantes empeños, función basada en textos del Siglo de Oro Español que corre a cargo del argentino Pablo Messiez.


Después será el turno de Confesiones de San Agustín el 13 de julio, obra dirigida por Juan Carlos Pérez de la Fuente sobre textos del propio San Agustín. El siguiente montaje se escenificará el 17 de julio con ¡Gaudeamus!, versión libre de El licenciado Vidriera de Miguel de Cervantes. El 18 de julio se pondrá en pie la obra Así es, así fue, escrita por Juan Carlos Plaza Asperilla y dirigida por Laila Ripoll. El espectáculo La puta enamorada, escrito por Chema Cardeña y dirigido por Jesús Castejón, se subirá a las tablas el 19 y 20 de julio.

Cuatro días después, el 24 de julio, tendrá presencia en el mismo espacio el homenaje al Centro de Documentación Teatral. El 25 y 26 de julio será el turno de De fuera vendrá, obra de Agustín Moreto que dirige Ángel García Sánchez. La programación en el Corral de Comedias se cerrará con la obra de Tirso de MolinaEl pretendiente al revésdirigida por José Maya.


Hospital de San Juan

La Compañía Nacional de Teatro Clásico lleva dos montajes a este espacio. Del 3 al 13 de julio tendrá lugar el estreno absoluto de Donde hay agravios no hay celos de Rojas Zorilla y dirección de Helena Pimienta. Este escenario también contará con la obra El caballero de Olmedo de Lope de Vega del 18 al 27 de julio, función que Lluis Pasqual dirige con la misma compañía y el Teatro Lliure.

Antigua Universidad Renacentista, AUREA

Los días 4 y 5 de julio comparece el espectáculo Amleto en la Antigua Universidad Renacentista. Basado en Hamlet de Shakespeare, la obra la dirige el italiano Andrea Baracco. Un día después, el 6 de julio, otro espectáculo de Shakespeare se sube a este escenario, en esta ocasión Otelo, puesto en escena por Eduardo Vasco.


Del 9 al 13 de julio será Lope de Vega quien con dirección de Josep María Mestres escenificará La cortesía de España a cargo de la Joven Compañía Nacional de Teatro. El 18 y 19 de julio vuelve a este espacio un texto de Shakespeare con Los Mácbez, dirigida por Andrés Lima y basada en el original MacbethEl día siguiente, el 20 de julio, se representará Las amistadas peligrosas de Choderlos de Laclos que dirige Dario Facal. Cinco días después, el 25 de julio, será la dirección de Gustavo Tambascio con ¿El Greco, decís?.

El 26 de julio será el turno de El castigo sin venganza de Lope de Vega que Ernesto Arias dirige con la Fundación Siglo de Oro (RAKATá). Otro texto de Lope de Vega, esta vez El perro del hortelano, también a cargo de la Fundación Siglo de Oro, se representará con dirección de Laurence Boswell y Rafael Díez-Labín. El último espectáculo que cerrará la programación de la Antigua Universidad Renacentista será Misántropo de Moliere, con versión y dirección de Miguel del Arco.


Espacio Miguel Narros

Este espacio anteriormente denominado como Plaza de Santo Domingo y que adquiere este nombre tras el fallecimiento del reconocido director Miguel Narros, arranca su programación los días 4, 5 y 6 de julio con La hermosa Jarifa,dirigida por Borja Rodríguez a partir de Historia del Abencerraje y de la hermosa Jarifa de Antonio de Vilegas, el Romancero popular y otras fuentes. Dos días después, se escenificará el nuevo espectáculo de Rafael Álvarez “El Brujo” La luz oscura de la fe el 8 y 9 de julio.


El 11 y 12 de julio la compañía Ron Lalá hace una versión libre de la novela de Cervantes con su espectáculo En un lugar del Quijote. Moliere es el autor que el 13 de julio se sube a las tablas del Espacio Miguel Narros con Anfitrión, un texto que dirige Eduardo Vasco. Tres días después, el 16 de julio, será el turno de la Banda Municipal, que actuará también el 23 de julio. El Teatro de la Danza lleva a las tablas el 18 de julio su espectáculo El lenguaje de tus ojos, escrito por Marivaux y dirigido por Amelia Ochandiano. El 19 y 20 de julio vuelve Lope de Vega con Las dos bandoleras de la Compañía Nacional de Teatro Clásico y Factoría Escénica Internacional, dirigido por Carme Portaceli. Por último, el espectáculo El burgués gentilhombre de la compañía Mephisto Teatro es la función encargada de clausurar la programación en este espacio el 25 y 26 de julio.


Teatro Municipal

El Teatro Municipal de Almagro inaugura su programación con el ciclo Cómicos de la Lengua de la Compañía Real Academia Española, que se compone de los siguientes espectáculos: Escrito por Teresa de Ávila, interpretado por Julia Gutierrez Caba el 4 de julio; La Celestina, escenificado por Beatriz Arguello,Israel Elejalde y Carmen Machi también el 4 de julio; Cantar del Mio Cid,puesto en pie por José Luis Gómez el 5 de julio; Duelo de plumas: Góngora - Quevedo, interpretado por Helio Pedregal y José Sacristán también el 5 de julio. Y, por último, Don Quijote de la Mancha, a cargo de Ernesto Arias el 6 de julio.


En este mismo espacio también tiene lugar el 3° certamen Barroco Infantil que se desarrollará del 11 al 16 de julio. El espectáculo ganador del certamen exhibirá como premio su espectáculo los días 19 y 20 de julio. En el Teatro Municipal, además, tendrá lugar la representación de La discreta enamora de Lope de Vega el 22 de julio con dirección de Gonzála Martín Scherman y Cuento de Invierno de Shakespeare el 23 de julio con dirección de Carlos Martínez Abarca.

Por último, en el singular espacio de La Veleta vuelve a celebrarse, por cuarto año consecutivo, el Certamen Internacional Almagro Off del 14 al 23 de julio y la Plaza Mayor, al aire libre, acogerá tres espectáculos: Un viaje a través de la historia de la tarantela de la compañía italiana Arakne Mediterranea el 3 de julio;El enfermo imaginario de Moliere con dirección de Severiano García Noda el 16 de julio; y La banda de Lázaro el 24 de julio, basada en Lazarillo de Tormes y con dirección de Antonio Laguna.