DRAMATURGIA: JOAN YAGO
DIRECCIÓN: ISRAEL SOLÀ
INTÈRPRETES: XAVI FRANCÈS, AITOR GALISTEO-ROCHER, ESTHER LÓPEZ, MARC RIUS y JÚLIA TRUYOL
DURACIÓN: 75min
PRODUCCIÓN: LA CALÒRICA y TEATRE TANTARANTANA
TEATRE TANTARANTANA

Quizás sea mucho pedir salir de una sala de una manera diferente a la que entro, pero es lo que busco en el teatro. Aspiro a más,  a que me haga pensar, cuestionarme cosas, divagar,  soñar, pero a veces pasa que no consigo nada. De un tiempo a esta parte,  existe un teatro gamberro, con diferentes niveles de gamberrismo. Acostumbra a ser el de las jóvenes compañías,  que con afán de destacar o no,  lo utilizan. A veces justificado y maravillosamente explotado,  otras no comment

De La Calòrica destaca la utilización del humor para narrar acontecimientos comunes, como es el caso, ¿quién no ha tenido alguna vez en su vida un trabajo de mierda? Quien no lo haya tenido, enhorabuena, pero para el resto de los mortales nos sabemos sus intríngulis de memoria. Por eso quizás me esperaba más de esta obra. Esperaba que aún cayendo en los tópicos reales de las entrevistas de trabajo, y de su posterior contratación y ejecución, me devolviera algo más de lo que sabía o al menos me aportara otro ángulo de visión, uno de esos nuevos lenguajes narrativos con los que tanto nos llenamos la boca.

La dramaturgia juega con el prueba error, desde el simple inicio con un chiste hasta el final. Aunque a primera vista parezca un texto fácil, las bromas están medidas y probadas, nada de lo que se dice está porque sí, porque si no funcionara se eliminaría. Pero para mi gusto, la puesta en escena convencional le hace un flaco favor. Si bien es cierto que hay un momento rompedor que parece un lógico despegue, se queda en un simple instante.

Sobre el fenòmen de les feines de merda tiene un buen reparto, del que sobresalen Xavi Francés, cuya vis cómica nos regala el mejor momento del espectáculo y Júlia Truyol que desde la más absoluta seriedad e incredulidad de sus personajes nos despierta una risa, a medio camino entre la blancura y la negrura de la situación.

Esta vez El Ciclón me ha azotado con menos fuerza de lo esperado. Aún así siempre hay huesos más duros de roer que otros. Sobre el fenòmen de les feines de merda es un montaje que hace reír, y el lenguaje de la risa siempre es el ganador.

DRAMATURGIA y DIRECCIÓN: CESC GAY
INTÉRPRETES: PERE ARQUILLUÉ, ÀGATA ROCA, NORA NAVAS y JORDI RICO
DURACIÓN: 1h 20min
PRODUCCIÓN: ELEFANT, FOCUS y MOLA PRODUCCIONS
TEATRE ROMEA

Cuando me siento en una platea esperando que suba el telón me gusta que pase algo, que lo que suceda en el escenario me pase, me traspase y dentro de mí ocurra algo, lo que sea. El cine de Cesc Gay es así, intimista, cercano y con el que claramente te identificas. Els veïns de dalt conservan parte de la esencia de su cine: personas urbanitas de clase media y con problemas, en este caso de pareja, que al espectador le resultan cercanos.

A partir de la anécdota de una pareja de vecinos ruidosos en lo que a sus relaciones sexuales se refiere y con la excusa de un pica-pica para conocerse mejor se desencadenan una serie de situaciones en las que las verdades matrimoniales que se esconden bajo el colchón sale a la luz y dejan entrever que nada es lo que parece.

Comedia agil, con algunos chistes de trazo grueso, aunque la mayoría de giros inesperados hacen que el espectador ría a carcajadas, la dirección respeta las pausas comidas para reprender el vuelo y volver a disparar más comedia. No es light, hay discursos detrás de tanta risotada, alguien le recordará a lo que tenga o tuvo en casa.

Sugerente Ágata Roca que controla perfectamente un personaje que a la vez que muestra su fragilidad es la que lleva la voz cantante en la sarta de reproches que va lanzando contra el personaje de un Pere Arquillué maravillosamente divertido, irónico e incluso por momentos del juego cómico sale a relucir una parte de negrura, que acompaña a más de un personaje. Los papeles de Nora Navas y Jordi Rico no se quedan como meros espectadores de la batalla, sino que irrumpen en ella y echan más leña al fuego de la comedia.

La escenografía de Alejandro Andújar acentúa la posición social y cultural de la  pareja, entre libros, un piano, una cocina office aunque lo que captura la atención de los espectadores sea una simple alfombra. La puesta en escena es el contexto que engalana las palabras. Una dramaturgia aparentemente sencilla pero espectacularmente eficaz.

No se si es aconsejable verla en pareja por los posibles efectos secundarios, pero lo que si es cierto es que si vas acompañado o solo, reirás y dependiendo de la lectura que hagas te quedará un regusto más cómico o amargo. Els veïns de dalt es la comedia de la primavera y un más que notable debut teatral de Cesc Gay que espero que no sea el último. 

ELS VEÏNS DE DALT

by on 15:10
DRAMATURGIA y DIRECCIÓN: CESC GAY INTÉRPRETES: PERE ARQUILLUÉ, ÀGATA ROCA, NORA NAVAS y JORDI RICO DURACIÓN: 1h 20min PRODUCCIÓN: ...

Fuente: Javier Yuste (elcultural.es)

20 años han pasado desde que Jordi Galcerán (Barcelona, 1964) irrumpiera vigorosamente en la escena teatral con Dakota, una alocada comedia que sigue los pasos de un dentista que, tras sufrir un accidente, sueña con extraños personajes que predicen el futuro. Desde entonces el dramaturgo se ha convertido en uno de los valores más seguros del teatro con fenómenos como El método Grönholm, una obra que se ha hecho en más de 60 países; Burundanga, que lleva 4 años en cartel en el Teatro Lara; o El crédito, su último éxito indiscutible (en la actualidad en el Teatro Maravillas). El Teatro del Temple, que también cumple 20 años, llega precisamente al Teatro Lara este martes y los próximos 9 y 23 de abril, con el montaje de Dakota. Hablamos con Galcerán de lo que significó esta historia para su trayectoria.

¿Cómo valora que una compañía como Teatro del Temple seleccionara Dakota para celebrar su 20 aniversario?
Estoy encantado. Para mí es un privilegio que las compañías de teatro sigan haciendo mis obras. Además Dakota también celebra 20 años, se estrenó en el 95. Me hace especial ilusión que después de tanto tiempo todavía alguien tenga interés en hacer una comedia como ésta. Por otra parte Dakota es atemporal, es una comedia que se podrá hace toda la vida porque trata temas universales y atemporales.

¿Qué importancia tuvo Dakota para su trayectoria como dramaturgo?
Dakota fue, para entendernos, el factor que cambió mi vida. La acogida que tuvo me llevó a abandonar definitivamente mi trabajo para ponerme a escribir. Es la primera comedia que estrené profesionalmente aunque estaba escrita para hacerla con mi grupo de teatro de aficionados. La envié a un premio [el Ignasi Iglesias] y lo ganó y en tres meses pasé de hacer mis obras en el teatro parroquial a hacerlas en el Poliorama. Y fue gracias al éxito de Dakota que conseguí trabajo escribiendo guiones para televisión y otros encargos. Es la obra que cambio mi vida.

¿Cuál fue la inspiración para esta obra?
Dakota es una comedia muy loca. Recuerdo que la escribí sin ningún plan en absoluto, como poseído por una locura, aunque casi siempre escribo de esta forma. Pero a veces las cosas cuadran. La historia se va creando ella sola y, mientras unas cosas se van sumando a otras, al final se cierra y parece que hubiera estados diseñada en torno a un plan desde el principio. Dakota es una obra muy surrealista, quizá la mas rara de las que he escrito, con muchas escenas, sueños y cosas extrañas. Todo se iba sumando y al final se construyó casi sola.

¿Por qué el mundo onírico funciona tan bien en la comedia?
La trama sigue a un dentista que cree tener sueños premonitorios que predicen el futuro. Vamos viendo estos sueños que pueden coincidir o no con lo que esta pasando en la realidad. Ese juego crea unos momentos de comedia muy divertidos pero el camino era este juego. Es decir, ¿qué pasaría si alguien viera su propio futuro y como reaccionaría? Y a partir de esta premisa cómica voy desarrollando la comedia.

¿Cree que los 20 años que han pasado desde que la escribió han modificado de alguna manera el sentido de la obra?
Hay un momento en el que un personaje llama por una cabina de teléfono. Hace 20 años no había móviles y ahora parece raros. Pero, a parte de todos estos detalles puramente prácticos, la comedia está exactamente igual. No he tocado nada porque la obra habla de ciertos sentimientos, como los celos, que son universales. Dakota no tiene ningún problema de ubicación en el tiempo y en el espacio.

¿Las claves de la comedia de Jordi Galcerán se han modificado en todo este tiempo?
Pues no lo sé. Después de Dakota y Palabras encadenadas, que funcionaron muy bien, pasé mi propia crisis de éxito. No sabía que escribir y estuve 5 o 6 años en el dique seco hasta que salió El método Grönholm y entonces volvimos a llenar. Ahora me tomo mi trabajo con mucha más tranquilidad. Escribo cuando se me ocurre algo. Por ejemplo, ahora, desde que escribí El crédito hace ya como 3 años, no se me ocurre nada interesante. Sigo escribiendo, trabajo mucho, traduzco, hago guiones para televisión, musicales, hago muchos encargos... Pero, respecto a obras propias, me lo tomo con mucha calma porque he llegado al convencimiento de que si no tienes una buena idea es mejor que no escribas y encontrar una buena idea para mí es muy difícil. Me gustaría ser Woody Allen que cada año hace una película pero lamentablemente no soy así.

Le inquieta que tarde en aparecer una idea...
No porque al final siempre tengo trabajo. Si no escribo otra buena comedia hasta dentro de 5 años pues no pasa nada y si no escribo ninguna más pues tampoco pasa nada.

¿Cuándo escribe donde le gusta hacer mas hincapié, en la trama o en los personajes?
En las historias. Me considero un autor de tramas. A mí lo que me atrapa es una buena historia, una buena expectativa. Todo lo demás viene luego: los personajes, la estructura, la forma... Pero lo primero es tener una buena pregunta sin respuesta.

Llega Dakota al Teatro Lara donde se ha hecho fuerte otra de sus obras, Burundanga. ¿Cómo valora el hecho de que esta obra aguante tanto tiempo en cartel en este teatro?
Lo mejor que le puede pasar a una obra de teatro es lo que le ha pasado a Burundanga. También le pasó a El método Grönholm, que se convirtió en un pequeño fenómeno y parecía que había que que ir a verla. Lo de Burundangaes algo que solo puede pasar en Madrid porque hay más cantidad de público potencial para el teatro. En Barcelona es imposible. Además, ahora está haciendo las mejores recaudaciones de toda su historia. Después de cuatro años en cartel es cuando mejor va. Es sorprendente pero la gente es libre, si quieren ir que vayan, yo no se que decir... [risas].

¿Qué le parece el momento que atraviesa en la actualidad el teatro?
Yo soy muy optimista. Lo he sido siempre pero últimamente lo soy todavía más. El ecosistema teatral está muy equilibrado. Hay teatro para todo tipo de público y de todo los tamaños posibles, que es lo que tiene que pasar. También tengo la sensación de que, cada vez más, el público, cuando quiera salir de casa, irá al teatro y a espectáculos en vivo y en directo. El futuro del teatro es muy esperanzador.

¿Qué proyectos tiene a corto plazo?
Tengo muchos pero puede que alguno no llegue a buen puerto. Estoy haciendo una serie de televisión para TV3 que todavía me llevará unos meses escribir, estoy con proyectos para musicales y tengo traducciones por hacer y una comedia por acabar. Muchas cosillas, a ver si alguna llega a buen término.
Font: Laura Serra (ara.cat)
La companyia La Brutal, que codirigeixen David Selvas i Julio Manrique, ha fet un Occupy Espai Lliure. Durant els pròxims tres mesos, tres espectacles de la seva factoria ocuparan la sala petita de Montjuïc. Es tracta d’un projecte insòlit, no només perquè Tot pels diners és un tríptic que aborda una mateixa temàtica des de tres mirades diferents -i això ja implica que s’han produït de cop tres espectacles de nova creació amb textos de dramaturgs catalans-, sinó perquè és una companyia privada la que ha projectat tot el cicle sencer que després acull i coprodueix un teatre públic. Nous temps, noves fórmules. 
La voluntat de trencar inèrcies i connectar amb nous temes i públics són precisament els puntals filosòfics de La Brutal. “Volem parlar del que està passant a la societat, de coses que ens toquen, i donar joc a veus que ens agraden i interessen. Volem teixir complicitats amb els públics que estan mirant les sèries de la HBO i els fa mandra anar al teatre, amb els quals ens sentim identificats”, explicava ahir Selvas. 
Tot pels diners La Brutal han fet la funció de comissaris d’exposició. Van buscar un tema actual i provocador (els diners en relació amb l’art, amb l’estructura social i les relacions personals), van optar per llenguatges i formats diferents però sempre contemporanis (i d’aquí l’elecció dels tres autors a qui van encarregar les peces) i van imaginar maneres per fer que el públic visqui “una experiència” total: per això hi haurà videoinstal·lacions de Mürfila, activitats paral·leles i fins i tot estudien programar el tríptic sencer, com si fos una temporada sencera de House of cards (el Lliure ha creat un abonament especial de 12 euros per espectacle). 
Les obres són del tot independents en estètiques i arguments, però comparteixen un nexe temàtic, una caixa escenogràfica i un personatge que les creua totes tres, interpretat per l’actor Manel Sans. La resta d’actors són diferents en nombre i noms a cada peça. “Ell és com Batman, que a la història ha tingut diferents dibuixants però al final és el mateix personatge amb els mateixos poders”, deia Marcel Borràs. “Per a mi és un personatge que encarna la cultura del pelotazo però des del punt de vista del perdedor”, afegia Iván Morales. 
Una paràbola de la guerra a Síria
El tàndem creatiu de Marcel Borràs i Nao Albet encetarà el cicle amb Mammón -del 10 al 26 d’abril-, un títol que prové, diuen, d’“un mite fenici que significa riquesa i prosperitat”. En la història que Borràs assegura que li va explicar un arqueòleg quan va visitar Síria el 2011, Mammón és una divinitat que descendeix del cel i acaba portant pel pedregar tot el poble d’una vall que estava plena de riqueses naturals sense explotar i on no hi havia ni rastre d’odis, enveges i mals pensaments entre els habitants. “El mite té forts paral·lelismes amb la situació del país i es pot extrapolar a la condició de l’home en relació amb els diners, amb l’avarícia”, deia Albet. Alhora, a la ficció hi sumen la suposada creació d’una tragèdia teatral que té problemes de finançament. A Albet, Borràs i Sans els acompanyen en escena Javier Beltrán, Paula Blanco i Mima Riera. 
Dominar el món des del Poble-sec
Iván Morales també beu d’un mite antic, Cleòpatra -del 6 al 24 de maig a l’Espai Lliure-, per abordar diverses problemàtiques socials d’actualitat (la prostitució, la transformació de barris com el Poble-sec, el 15-M, la participació política) a través d’una història “de personatges que ens importen, perquè són els nostres veïns”, diu. Els interpreten Sans, Clàudia Benito i Anna Azcona. 
Rates per a un sistema podrit
L’onzena plaga, de Victoria Szpunberg -del 4 al 21 de juny-, hi ha una veritable plaga de rates a casa d’una parella tan precària que no es poden ni separar per culpa dels diners, però les rates en el fons són símbol “d’una plaga sistèmica, invisible, que ho converteix tot en mercaderia”, diu l’autora. Els sis actors de la Kompanyia Lliure, Selvas i Sans viuran la “decadència de la burgesia, que s’ha d’acostumar a viure sense diners i a deixar activitats diàries com comprar”.

Fuente: Fernando Díaz de Quijano (elcultural.es)

Iñaki Miramón (Bilbao, 1957) es un veterano del teatro, del cine y de la televisión. Se convirtió en un rostro conocido en los ochenta a raíz de su participación en series como Página de sucesos o Media naranja y su mayor éxito cinematográfico le llegó con You're the one, de José Luis Garci, que le valió una candidatura a los Goya como actor de reparto. Tras su paso por la serie Con el culo al aire, coincide de nuevo con Toni Acosta en la obra de teatro De mutuo desacuerdo, que narra el conflicto entre dos padres recién separados con un hijo en común de nueve años. Escrita por Fernando J. López y dirigida por Quino Falero, esta comedia aterriza este miércoles en el Teatro Bellas Artes de Madrid.

¿Cuál es el tono de esta comedia?
Ver esta obra, como el teatro en general, es como asomarse a una mirilla y ver los entresijos de una familia. En ese sentido, tiene ese punto voyeurque hace que lo que para los personajes son dramas de mucha seriedad, para el público no lo sean tanto. De hecho, muchos espectadores están separados y la función les sirve de terapia, para reírse de situaciones similares por las que ellos también han pasado.

¿Cuáles son los puntos más enquistados de ese conflicto?
Las reacciones al comportamiento del hijo. Lo importante para el padre es que saque buenas notas, mientras que la madre está escandalizada porque el niño ha llamado puta a una profesora. Para ella lo primero es que el hijo sea buena persona.

¿Cómo evoluciona el conflicto? ¿Van acercando posturas?
Hemos querido que haya una evolución en la discusión. Empiezan bastante bruscos, más de frente. Luego aprenden a encajar lo que ya saben que el otro va a responder. En ese sentido, quizá no se acercan demasiado, pero al menos aprenden a discutir.

¿Cuál es el más beligerante de los dos personajes?
Ella tiene un punto un poco histérico en determinadas cosas y él es más belicoso en otras. Lo interesante es que no hay malos ni buenos, cada uno tiene sus razones, como en la vida real.

Las víctimas de los divorcios siempre son los hijos. ¿La obra toca este tema?
Sí, es un tema muy presente. A menudo los padres discuten delante de los hijos y les hacen sufrir. Esta obra da la oportunidad para reflexionar al respecto.

Después de interpretar a unos marqueses en la serie de televisión Con el culo al aire, repite matrimonio con Toni Acosta, aunque en términos muy distintos. ¿Qué clase de personas son en esta obra?
Son dos personajes muy comunes y actuales. Los dos quieren continuar con sus vidas y evolucionar como padres, aunque ella exige al padre que se implique más. 

¿Es un obstáculo que el público les asocie con aquel otro matrimonio de la serie?
Interpretar a un matrimonio tan distinto a aquél ha sido un reto bonito para ambos. En la serie nos entendíamos muy bien y aquí también lo hemos conseguido. Para conseguir que dos personajes se lleven muy mal en el escenario, hay que llevarse muy bien fuera de él.

Imagino que Toni Acosta y usted llegan a ese entendimiento por caminos diferentes. ¿Cómo trabaja cada uno su personaje?
Estando juntos en escena trabajamos los dos de la misma manera, pero es cierto que para llegar a los personajes, ella es más meticulosa. Yo apunto menos, cojo algunas claves que me da la escena y voy jugando con ellas. Lo importante es que tenemos una gran confianza el uno en el otro.

Después de esta obra, ¿se quedará una temporada en el teatro o tiene ya algún proyecto televisivo en marcha?
Vamos a girar con esta obra el tiempo que haga falta. La estrenamos el pasado agosto, ahora tenemos esta prueba de fuego de Madrid y luego seguiremos con la gira. Si nos sale una serie compaginaremos las dos cosas. De hecho, Toni Acosta acaba de fichar por la serie Gym Tony, que está funcionando muy bien.

Fuente: abc.es | Foto: Javier Naval
El Instituto Nacional de las Artes Escénicas y de la Música (Inaem), ha puesto en marcha la segunda edición del plan Platea, el programa estatal que pretende reactivar la circulación de espectáculos de artes escénicas en los espacios teatrales municipales y autonómicos. En total, para esta segunda edición, se prevén 884 funciones –62 de circo, 209 de danza y 613 de teatro– a cargo de 280 compañías en teatros de 154 entidades locales.
El plan Platea, según en Inaem, cuenta de nuevo en esta edición con el apoyo de la Federación Estatal de Municipios y Provincias (FEMP), con la que firmó el pasado 4 de diciembre un protocolo de colaboración para su difusión y desarrollo. El programa, que cuenta con una dotación para su segunda edición de 5 millones de euros, se concentrará en los meses de actividad regular teatral de los espacios de las entidades locales: entre 1 de abril y el 30 de junio de 2015, y entre el 1 de septiembre y el 8 de diciembre de 2015.
Tras la experiencia en la primera edición, se han hecho algunos cambios en el plan. Las principales novedades, según sus responsables, son las siguientes: 
- «Se permiten hasta dos espacios escénicos por entidad local. Solo uno de ellos deberá cumplir el aforo mínimo de 250 localidades».
- «En caso de que la liquidación de taquilla a favor de las compañías, sumado a la aportación del Inaem en virtud de este programa, sea inferior al caché pactado, las entidades locales realizarán una aportación suplementaria hasta llegar al 100 % del caché, por un importe máximo igual al 18 % de dicho caché pactado. El objetivo de esta medida es incrementar la corresponsabilidad de las entidades locales en publicidad, comunicación y desarrollo de públicos, asumiendo la mitad del riesgo que antes corrían las compañías.