Fuente: Rosana Torres (elpais.com)
Los sesenta ya los ha cumplido. Pero la edad de Mónica Cano nunca hay que delatarla del todo porque es de esas actrices que se saben capaces de transitar por un registro muy amplio de edades y no está dispuesta a dar pistas. Ella es una de esas cómicas (como se llamaba antes, y algunos aún ahora, a los intérpretes de manera general) que ha destacado en papeles de reparto. Nunca termina de ser acertado el uso, a veces tan equivocado, del término secundarios. Si para todos (actores y no) hay crisis, para las actrices de una cierta edad, aún más. Ella lo sabe y no está dispuesta a quedarse en su casa observando, con la mirada perdida, cómo no suena el teléfono.
Esta mujer de mirada dulce y hablar quedo ha obrado en ella misma un auténtico milagro. Se ha reinventado, a esa edad, y se ha puesto a escribir unos textos bellísimos, llenos de imágenes ácidamente poéticas, centrados en mujeres perdedoras de la España más profunda del franquismo. Además los dirige y los interpreta junto a otras actrices.
Empezó su aventura como dramaturga con Qué felices son los perros en la playa, a la que siguieron Historia de la Nati (con Silvia Vivó) yVitriolo (la interpreta con Saturna Barrio). Estas dos últimas y deliciosas obras están en cartel en la pequeña Sala Nudo, de la calle de la Palma, 18. Un espacio cada vez más conocido y reconocido por las gentes del teatro sabedoras de que en estos escenarios mínimos se está cociendo algo muy importante.
"Siempre me ha gustado escribir, pero no siempre he dispuesto de tiempo. He sido actriz, mamá, ama de casa, se hacían dos funciones diarias, y además fui de las bohemias del Café Gijón, la Cafetería del María Guerreo, del Bocaccio con mi amiga María Asquerino....", y añade, "escribir requiere tiempo, ejercicio, descubrir, aislarte, envalentonarte...", señala esta mujer que se ha desvelado como una gran dramaturga con pequeñas tragicomedias con las que dar testimonio y rendir su homenaje a mujeres que ha conocido a lo largo de su vida. "Historias sinceras de carpintería teatral sencilla, en las que están esas mujeres con las que sufro una empatía continua, por las maltratadas, lapidadas, asesinadas...., quiero acompañarlas con mis personajes, reivindicarlas".
Cano no olvida que era adolescente con la dictadura de Franco: "Aún persiste en mí la rabia que me producía vivir bajo aquel régimen totalitario. De la dictadura de aquellos analfabetos, germinaron muchas desgracias, la hambruna, el retroceso, el oscurantismo, la censura... El teatro tiene como misión primigenia la catarsis, la denuncia, la transgresión. Aún no hemos sacado de las cunetas los restos de muchos caídos por la libertad. Lo mejor que puedo hacer es escribir sobre ellos, tenerlos presentes". Y lo hace con una inteligente ironía. Ahora escribe una nueva función situada en 2013: "Curiosamente tienen los mismos problemas que los de la España profunda".
Cano, que se licenció en Arte Dramático, completó su formación con José Carlos Plaza y Mariano Barroso. En sus apariciones en obras de Antonio Gala, Valle-Inclán, Berkoff, Peter Weiss, García Lorca, bajo la dirección de profesionales como María Ruiz, José Carlos Plaza, Guillermo Heras, Miguel Narros y Amelia Ochandiano, siempre destaca su trabajo, algunas veces galardonado, por pequeño que sea, al igual que en sus intervenciones cinematográficas bajo las órdenes de realizadores como Jaime Chávarri, Fernando Colomo, Daniel Cebrián y Andrés Linares, entre otros.
El reinventarse como autora y directora en pequeñísimas salas alternativas es, por supuesto, porque en los teatros públicos no le dan espacio. Pero también le interesa la comunicación que se establece con el público. "Cuando me lo planteé me daba vértigo, además esta es una profesión de titanes, llegas a mayor muy perjudicada; pero tengo la inmensa suerte de haber podido consolidar un equipo de trabajo con compañeras que me estimulan y me alientan", dice de las mujeres de las que se rodea para trabajar. "Muchas son jóvenes, pero recomiendo a las mujeres mayores, sean actrices o no, que trabajen, que luchen, que estén vivas".
Tampoco ignora que los dramaturgos contemporáneos no escriben papeles y personajes para actrices maduras: "No lo hacen por marketing. La gente quiere ver belleza, lozanía, sexo. Estoy muy agradecida a los dramaturgos que crean personajes para mujeres mayores: Gala, Lorca...". En cualquier caso es rotunda cuando se le pregunta cómo ve la situación para actrices como ella: "Pues muy jodida", señala al tiempo que recuerda que, en contra de lo que se piensa en general, los actores son gente que vive con una humildad tremenda, salvo excepciones. "Con la subida del IVA hemos perdido un número de espectadores tremendo. Es una muy mala situación".
Atrás queda su Córdoba natal, de la que recuerda especialmente a sus padres y su casa "humilde, pero tremendamente bella". En su lugar han construido "unas casitas vulgares, allí deben seguir, en la calle Barrionuevo".



Fuente: Laura Kumin (elcultural.es)

La contribución de España a las grandes compañías del mundo no va a impedir que en nuestro país las celebraciones por el Día Internacional de la Danza, este lunes, traten de resolver una incómoda paradoja: la de un público que crece y una taquilla que se desploma. Confirmada la ineficacia del nuevo IVA y mientras se ultiman los detalles de la ineludible Ley de Mecenazgo, ¿qué cambios se avecinan en el sector? 



Cada año, desde 1982, el 29 de abril la danza celebra su día internacional. La fecha conmemora el nacimiento en 1727 del pedagogo y coreógrafo francés Jean-Georges Noverre Bailarín. Desde entonces, el Día Internacional de la Danza viene siendo una celebración del cuerpo bailado, de un arte con una capacidad de comunicación que trasciende cualquier idioma. En España, país de baile por antonomasia, resulta inevitable que la profesión comparta en estas fechas una reflexión sobre el estado de cosas. Si las artes escénicas llevan mucho tiempo en convulsión, planteando estrategias para sobrevivir en un contexto sociopolítico que parece valorar bien poco la cultura, en el caso de la danza la situación es aún más acuciante.

Es el momento de examinar, con cifras y letras, en qué punto nos encontramos desde antes incluso de que el pánico presupuestario pegara un varapalo a valores que la sociedad daba por conquistados. El recorte de las ayudas a las artes y su efecto directo en la programación, combinados con la brutal subida del IVA aplicado a las entradas, entre otros factores, ha movilizado al mundo de la cultura. A sabiendas de que la danza sigue dependiendo en buena medida de las aportaciones de las instituciones públicas, lo que la hace especialmente vulnerable.

A falta de algunos datos que permitirán un análisis más completo (entre ellos, los de la SGAE relativos a 2012 y un estudio de la Fundación AISGE que examina la vida laboral de los intérpretes) los números disponibles entre 2009 y 2011 con- firman el impacto de un proceso que, desde hace varios años, pone en jaque la viabilidad del modelo de financiación clásico.

Empecemos por citar dos datos positivos sacados del Anuario de Estadísticas Culturales de 2012 publicado por el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte. En la temporada 2011-12, el 9,8 % de las enseñanzas artísticas del régimen especial corresponden a la danza, la proporción más grande después de la música y con un aumento progresivo desde 2006. Es decir, el interés por estudiar danza ha aumentado, al igual que el público que hace cola a los pies de la taquilla. La misma fuente cita un aumento continuo del porcentaje de la población que asistió a obras de ballet o danza (curiosa división), desde un 4,6% en 2003, pasando por un 5,1% en 2007, hasta un 6,1% en 2012. Si bien el gasto por persona empezó a reducirse a partir de 2011.

Aunque sigue aumentando el número de compañías de danza en el país, desde 803 en 2009 a 875 en 2011, el dato no puede ser tenido en cuenta a la ligera. Una simple observación del sector demuestra que el número de compañías estables va disminuyendo. Basta con acudir al Anuario del MECD para darnos cuenta de que el empleo en el sector disminuye. Lo que ocurre es que hay un aumento en el número de proyectos de pequeño formato, que obedece a las exigencias de las actividades a taquillas en estos tiempos tan malos para los cachés. Y ocurre que muchas compañías de danza, sobre todo de contemporánea, se fundan para un proyecto específico, lo que permite una mayor flexibilidad de elencos y facilita la participación de intérpretes concretos.

Por su parte, el Centro de Documentación de Música y Danza arroja luz sobre el panorama nacional tras encuestar a profesionales de compañías, teatros y festivales. Según esta fuente, entre 2010 y 2012 los estrenos censados (no todos los celebrados en España) se redujeron en un 32%. Hubo en 2012 115 espectáculos de danza contemporánea frente a 43 de danza española, que es, junto al ballet, la preferida por el público.

Por lo tanto, un primer análisis nos llevaría a concluir que cada vez hay más gente que estudia danza, que el público es aún minoritario pero en una línea de constante crecimiento, que el número de compañías y proyectos aumenta pero que el trabajo remunerado, la programación y los ingresos por taquilla siguen cayendo.

Los datos de 2011 reflejados en el Anuario de la SGAE muestran una realidad sombría. El descenso en el número de funciones programadas ha sido constante desde 2009, pero entre 2010 y 2011 hubo una caída del 13,8% y una consecuente reducción en un 11% del número de espectadores en 2011 (1.187.962). Según el citado Anuario, la mayor parte de la programación se la reparten Madrid y Cataluña, seguidos por Andalucía y el País Vasco.

Dinero que ‘IVA' a la danza
Los datos de la SGAE reflejan también cambios en la recaudación. En 2011, la danza recaudó 12.073.948 euros, un 18% menos que el año anterior. Si sumamos esta caída al 18% que arrastraba en 2009 y 2010, la situación habla por sí sola.

La subida del IVA para la cultura, del 8% al 21%, también ha tenido un efecto devastador. No podemos olvidar que España tiene el valor añadido a la cultura más alto de toda la Comunidad Europea. Noruega aplica un 0% y la cifra más alta (13%) corresponde a Portugal. Razón por la cual la Federación Estatal de Asociaciones de Empresas de Teatro y Danza (FAETEDA) encargó un informe a ICC Consultores sobre el impacto real de esta subida durante los primeros meses de su aplicación que concluye que las variaciones de público y de recaudación neta achacables al aumento del impuesto son -17,48 y -20,20%, respectivamente, superando cualquier supuesto aumento de los ingresos.

A pesar de todo, la danza es un sector que sigue creando empleo. Lo dice elDiagnóstico de Situación de las Organizaciones Pertenecientes a la Plataforma de Artes Escénicas de la Comunidad de Madrid realizado por el Departamento de Gestión Cultural del ICCMU-UCM. Las tres organizaciones analizadas son ARTEMAD, la Red de Salas Alternativas de la Comunidad de Madrid y EMPRENDO Danza, cuyas compañías generan los mayores gastos de personal, en su mayoría personal artístico y de producción. Son también las que más dependen de subvenciones públicas y las únicas que no reciben ingresos por patrocinios privados, lo que nos lleva a hablar de la ineludible Ley de Mecenazgo.

Laguna de mecenazgo
El informe recoge también un dato primordial que se suele obviar cuando se habla del relevo del patrocinio privado a la financiación pública. La mayoría de las compañías son empresas, condición para poder optar a muchas de las subvenciones públicas. Sin embargo, nuestra Ley de Mecenazgo está concebida para entidades sin ánimo de lucro, es decir, asociaciones culturales y fundaciones. Es una laguna importante que habría que subsanar cuanto antes, pues los países donde el patrocinio privado está normalizado cuentan con marcos legales para empresas culturales que reinvierten sus ganancias en sus propios proyectos.

Pero, mientras esto ocurre, ¿cómo se prepara el sector? “Trabajamos para formar bailarines, coreógrafos y docentes capaces de poner en marcha y defender sus propios proyectos, tanto aquí como en el extranjero”, cuenta a El Cultural Virginia Valero, directora del Conservatorio Superior de Danza María de Ávila de Madrid. “Su calidad, nivel y profesionalidad serán la garantía de su acceso y permanencia en la danza. Por eso trabajamos con la perspectiva de que puedan colaborar con compañías internacionales o proyectos independientes”.

Una posible solución pasaría por la unión global de los profesionales del sector. Pero, en una disciplina que requiere de una larga formación y una preparación continua, parece difícil aparcar las exigencias diarias para pensar en medidas a largo plazo. En España una de las mayores fuentes de trabajo para los bailarines es el teatro musical. Cada vez más compañías y centros de formación internacionales vienen a realizar audiciones. La profesión se mueve más que nunca y nuestro país sigue aportando al panorama escénico mundial grandes intérpretes y coreógrafos que triunfan, eso sí, allende nuestras fronteras.

Figuras como Tamara Rojo (nueva directora del English National Ballet), Nacho Duato (director del Ballet del Teatro Mikhailovsky en San Petersburgo y al frente, el año que viene, del Staatsballet de Berlín), Blanca Li (afincada desde hace años en París, donde tiene su propia compañía), Ramón Oller (del Ballet Hispánico de Nueva York) o Sol León (Nederlands Dans Theatre) son sólo algunos ejemplos del talento patrio.

Una verdad incómoda
Cabría preguntarse qué harán todos estos portentos cuando dejen de bailar. Cuestión baladí en España pero que ya se han planteado nuestros vecinos europeos y es merecedora de debate en Estados Unidos. Urge, por tanto, dar cobertura y apoyo a dicha transición profesional, antes de que los bailarines lleguen a preguntarse: ¿para qué? Y, si algo hemos aprendido de los países con mayor tradición, es que la primera medida ha de ser la integración de esta disciplina en la educación básica.

Por lo demás, la danza vive hoy inmersa en una vorágine de colaboraciones internacionales que apuestan por cambiar la escala del trabajo aprovechando nuevos espacios, apostando por una mayor libertad creativa y suplantando el aforo por la fidelidad en su lista de prioridades. La situación es inquietante, pero el potencial es enorme. Faltan subvenciones, más apoyo del sector privado y algo de público, pero sobra inteligencia, creatividad y disciplina. La danza vive en un i+d permanente, reinventándose en cada esquina. Nuestros bailarines y coreógrafos se podrían ir con la danza a otra parte, sí, pero España tiene mucho que más ganar si se quedan.


Celebraciones, paso a paso

Con ocasión del Día Internacional de la Danza, que se celebra el lunes, la Compañía Nacional de Danza, en plena gira española del Romeo y Julieta de Goyo Montero que acaba de triunfar en el Teatro Real, ha organizado una clase de ballet abierta en Matadero de Madrid. Su nuevo director artístico, José Carlos Martínez, y varios bailarines de la compañía acompañarán a los participantes de este taller en una serie de ejercicios al ritmo de todo tipo de músicas. El domingo se celebrarán los Asaltos de la Danza, una serie de breves acciones de danza aparentemente espontánea que tomarán plaza en distintos espacios del Museo Reina Sofía de Madrid y cuya filmación se distribuirá en tiempo real a través de diferentes plataformas de internet y redes sociales a fin de hacer la danza más visible y cercana a todo tipo de públicos. Esa misma tarde, el Teatro Campoamor de Oviedo recibe al Ballet Nacional de Lituania, fundado en el silgo XVI, para la versión revisada de Konstantin Sergeyev de El lago de los cisnes de Tchaikovsky. Repiten al día siguiente con Tristán e Isolda de Krzysztof Pastor para celebrar el bicentenario de Wagner antes de ceder el testigo, los días 9 y 10 de mayo, al Ballet de la Ópera Nacional de Burdeos de Charles Jude. Los Teatros del Canal de la Comunidad de Madrid se suman a la fiesta los días 1, 2 y 3 de mayo con Sem mim y O Corpo, espectáculo del Grupo Corpo que desde 1978 lidera Rodrigo Pederneiras que sublima el arte brasileño con una mezcla explosiva de ballet clásico y danzas folclóricas.


Font: Belen Ginart (ara.cat)
És temps de coses petites. Artesanes. Personals. En què, a banda de recursos, els projectes es teixeixen amb il·lusió, imaginació i entrega. "L'escassetat estimula la creativitat" comença a ser una veu unànime en el món de les arts escèniques. Les grans produccions han entrat en període sabàtic (i sembla que indefinit). En aquest context es cuina a Barcelona la primera sala estable dedicada al microteatre, una fórmula que triomfa des de fa anys a Madrid i a mig món: permet fer espectacles d'una manera molt immediata, sense diners ni necessitat de grans engranatges.
D'aquí un parell de setmanes obrirà les portes Minitea3, un local amb quatre sales amb una capacitat màxima per a 15 espectadors asseguts on cada nit, de dimecres a diumenge, s'oferiran sis sessions de quatre obres de quinze minuts de durada, amb preus a partir de quatre euros per a cada una de les representacions.
TEATRE CAPITAL
Madrid, tardor del 2009. El realitzador Miguel Alcantud llança un repte a un grup d'actors, autors i directors: okupar un antic bordell de la ciutat amb 13 habitacions i fer a cadascuna un espectacle sobre la pornografia. Així van néixer l'equip, la filosofia i el nom de Microteatro por Dinero, avui una sala estable de la capital espanyola amb una manera de fer i entendre les arts escèniques que aviat va tenir la seva rèplica. Els mallorquins Somni Microteatre també van actuar a les despulles del Mustang Ranch, el bordell de més anomenada d'una ciutat, Palma, on el format ha fet força fortuna, i la flama del microteatre va cremar per tot l'Estat, a més de replicar-se en altres sales madrilenyes.
I és d'aquell mateix foc d'on ha sorgit el Minitea3 barceloní, impulsat per tres socis procedents del món audiovisual i de l'entreteniment. No és que fins ara no se n'hagués fet, de microteatre, a Barcelona. La companyia Aixopluc va ser pionera en aquest camp, i en espais com el Teatre Lliure hi van obrir una finestra esporàdica. La novetat és que, per primer cop, el microteatre tindrà un espai estable a la ciutat.
UN POL DE CULTURA I OCI
Minitea3, avui en obres, organitzarà els espectacles a partir d'una proposta temàtica. Els seus fundadors són els productors audiovisuals Amparo Miralles i Ramón Corella, l'actor Carlos Fuentes i la pintora Elena Camacho. Paula Miralles (a la foto), actriu i responsable de la programació, explica que el primer cicle girarà al voltant del concepteUn gran dia . Entès en un sentit ampli: un gran dia per a les confessions, per al sexe... Els actors Tonino i Carlos Fuentes i el prestigiós director de càsting Pep Armengol són tres dels creadors que participen en els espectacles inaugurals.
A més de veure teatre, el públic d'aquest espai hi podrà contemplar exposicions relacionades amb la temàtica de cada mes, prendre-hi una copa i fer-hi un mos ràpid. "La veritat és que des de l'Ajuntament ens han donat moltes facilitats per obrir la sala. Han entès el seu potencial com a dinamitzador d'aquesta zona del Raval", valora Miralles. La vocació lògica és que aviat el carrer Robadors s'incorpori a la ruta dels aficionats al teatre català.


Fuente: Lola Hierro (elpais.com)
Bruno, un virtuoso del violonchelo que estremece a quien le escucha, tiene un enorme problema: ha entrado en una crisis creativa de la que no sabe si saldrá. Su hermano Ariel, que es sordomudo, no entiende qué sienten las personas que escuchan la música que Bruno crea, y tampoco que alguien que genera esas pasiones puede estar tan deprimido, pero aún así decide ayudarle y para ello contacta con Victoria, una antigua amiga de cuando su hermano iba al conservatorio, que también le enseñará a través del ritmo a sentir la música que no puede oír.
Así arranca Mi piedra Rosetta, un texto escrito por José Ramón Fernández, Premio Nacional de Literatura Dramática 2011, para la compañía Palmyra Teatro, pionera en la integración de personas con discapacidad en el mundo de las artes escénicas. “Es una obra que habla de la mirada hacia la discapacidad y de poner la atención sobre lo que la sociedad deja de lado”, relata David Ojeda, el director del espectáculo.
El reparto está formado por cuatro personas, de las que dos tienen algún tipo de discapacidad física o sensorial. “La única petición que le hicimos a Fernández fue que tuviera en cuenta las particularidades de los actores”, explica Ojeda. Así, se trata de un libreto adaptado a ellos pero que también les ha obligado a trabajar y enfrentarse a retos personales.
Es el caso de Jesús Barranco, que interpreta a Bruno, “un personaje misántropo y deprimido que busca la muerte, todo lo contrario a cómo es Jesús en realidad”, asegura Ojeda. “Para él ha sido un reto preparar un personaje así”. La coreógrafa Patricia Ruz también ha hecho un gran esfuerzo porque es la primera vez que interpreta un papel como actriz. “Hasta ahora se había limitado a su trabajo como coreógrafa y bailarina”, asegura Ojeda.
Los dos actores con discapacidad son Christian Gordo y Tomi Ojeda. El primero interpreta a Ariel, el hermano de Bruno. Padece sordera, pero tiene un trabajo gestual “muy creativo y muy artístico”, según su director. El reparto lo completa Ojeda, que interpreta el papel de Victoria. Desde una silla de ruedas, demuestra que no hace falta usar las piernas para bailar, porque se baila con todo el cuerpo y con el corazón.
Mi piedra Rosetta, es después de todo, la historia de cuatro personas que acaban por necesitarse unas a otras. “Unos arreglan a otros y todos se necesitan”, aclara el director. “Todos se enfrentan a una posibilidad y a una limitación”.
Para lograr que la obra sea accesible a todo el mundo, la compañía Palmyra pone a disposición de los espectadores varios sistemas para las personas con discapacidades de visión o de audición y que han sido desarrollados con la colaboración de la Universidad Carlos III de Madrid y del Centro Español de Subtitulado y Audiodescripción (CESyA).
Las personas ciegas dispondrán del sistema Whatscine, que les permitirá recibir información a través de sus teléfonos móviles y además podrán realizar una visita al escenario 60 minutos antes de la función para palpar la escenografía de la obra.
Del mismo modo, las personas sordas contarán con un sistema de sobretitulado que les permitirá seguir el desarrollo de la obra.
Mi Piedra Rosetta es teatro, danza y música, pero adaptada a todos los públicos. Para Ojeda, lo más complicado ha sido contar una historia teniendo en cuenta hasta ocho sistemas de comunicación diferentes y sin dar más importancia a uno sobre otro. “Se trata de hacerlo accesible para todos y de demostrar que no cuesta ni mucho esfuerzo ni mucho dinero”, resume.
Mi piedra Rosetta. Sala La Cuarta Pared. (Ercilla, 17) 26 y 27 de abril; 2, 3 y 4 de mayo. 21.00. 14 euros.

Baile desde el corazón

by on 16:05
Fuente: Lola Hierro ( elpais.com ) Bruno, un virtuoso del violonchelo que estremece a quien le escucha, tiene un enorme problema: ha ...

Font: Jordi Bordes (elpuntavui.cat)

El Teatre Romea confia amb la regla de tres: si va agradar al públic Incendis, també ha de funcionar Litoral, que pertany a la mateixa trilogia sobre la identitat de l'autor libanès i quebequès Wajdi Mouawad. L'obra, dirigida ara per Raimon Molins en la primera producció d'Atrium fora de la seva sala de l'Eixample, coincideix a buscar la veritat dels personatges i donar-los profunditat. L'obra s'estrena aquest dilluns que ve i estarà en cartell fins al 9 de juny.

Set actors es desdoblen en uns 32 personatges. Lluís Marco és el pare mort, que viatja acompanyant el fill (Marc Rodríguez) al costat del cavaller imaginari (Xavier Ruano). El jove protagonista fa un viatge iniciàtic al seu país d'infància per poder enterrar el pare, resoldre els enigmes familiars i, en definitiva, saber qui és ell mateix. David Verdaguer, Mireia Trias, Patrícia Mendoza i Pepo Blasco completen el cartell. Marco s'ha reconciliat amb el teatre comprovant l'energia que posen aquests joves actors en els seus personatges (“mai havia vist plorar tant en uns assajos”). Però no per això la peça té un fort component còmic. I és que la notícia de la mort del pare la rep per telèfon el noi en un moment d'extrema intimitat amb la seva parella. Càustic.

Raimon Molins admet que aquesta obra exigeix ser interpretada des d'un compromís humà, des d'una veritat que fereix i allibera alhora. És la fórmula per aconseguir que s'activin els ressorts emocionals amb què poder desenvolupar la riquesa de temes i de mirades poètiques.

‘Incendis' ‘vs'. ‘Litoral'

Les comparacions són possibles amb Incendis? Té por el director Raimon Molins de presentar Litoraldesprés de l'èxit, durant dues temporades? Ell creu que, al contrari, té tots els avantatges. Marc Rodríguez celebra que s'ampliï l'exposició de la trilogia. Marco opina que “el teatre pot ser fet des de l'honradesa o des de la vanitat, però que mai es pot comparar”. Xavier Ruano (que ha participat en tots dos títols) està orgullós de tots dos treballs, de veure “com dos talents aixequen l'obra: té el mateix traç, el mateix color, però és una peça més de la mateixa sèrie”. I és que el director artístic del Romea, Julio Manrique (que també és protagonista a Incendis) entén que s'ha de mirar tota la trilogia de La sang de les promeses com si fos una retrospectiva d'un pintor.

Poètica, tràgica i còmica

En aquest sentit,Litoral manté la mateixa poètica i inquietud per descobrir-se a un mateix. És la constant de la trilogia La sang de les promeses (que, posteriorment, tancaria amb una quarta peça). Molins opina que és la més autobiogràfica de totes, en ser la primera de la sèrie. Aporta un punt còmic en la primera part (amb temes com ara la burocràcia de la mort a Occident) però excessivament tràgica en la segona (que transcorre al seu Líban natal.

Julio Manrique no amaga el desig de poder presentar el tercer treball, Boscos, la temporada vinent. Entén que és un autor molt ric que ha connectat amb el públic de Barcelona. Però caldrà comprovar la fidelitat de l'audiència en aquests temps d'apatia i de crisi (agreujada amb l'increment de l'IVA, des de setembre).

Per Molins, Litoral és la més utòpica i coincideix amb un públic militant, enèrgic, adolescent. Marco ho relativitza, perquè l'adolescència occidental d'avui va “dels 12 als 35 anys”. És una peça en què hi ha molts emmirallaments amb la joventut. Litoral també fa disfrutar del viatge, que dura tres hores, amb l'entreacte.

Marea d'emocions

by on 16:01
Font: Jordi Bordes ( elpuntavui.cat ) El Teatre Romea confia amb la regla de tres: si va agradar al públic Incendis, també ha de fun...


Font: ACN via ara.cat
El Consorci del Teatre Fortuny de Reus (que gestiona aquest teatre, el Bartrina, el CAER i el festival Trapezi) va acomiadar dimecres 5 treballadors fixos. La reestructuració que temien els, fins llavors, 18 treballadors del centre es va fer efectiva dos dies després que les entitats que gestionen aquest Consorci (Ajuntament de Reus i Diputació de Tarragona) presentessin la nova temporada. Les persones acomiadades són, segons NW, tres tècnics, una administrativa i la cap dels festivals Trapezi i Cos, que han de començar d'aquí a 15 dies. 
La crisi del Fortuny, que encara no tenia programació, es va fer evident fa dues setmanes, quan la Generalitat va anunciar que sortia del consorci, en acord amb les altres dues institucions que el formen. Llavors es va acomiadar el director i el gerent del centre, que havien sigut nomenats fa 16 mesos. 
Dilluns, amb tres mesos de retard, el Teatre Fortuny va presentar la nova programació, amb nou espectacles entre l'abril i el juny, com l'adaptació lliure de 'La flauta màgica', de Gemma Beltran, la sarsuela 'La tabernera del puerto', de Pablo Sorozábal, o 'Bona gent', amb Mercè Arànega i Àlex Casanovas. Les nou propostes estan pressupostades en 40.000 euros –en comparació amb els 63.000 de la primavera anterior, sense incloure la coproducció 'Mequinensa', del CAER, que va suposar 35.000 euros més. 
Les primeres paraules de l'alcalde van servir per demanar disculpes als reusencs pel retard en presentar aquesta programació d'"urgència". Amb tot, no s'han resolt moltes de les incògnites sobre com serà el nou consorci i com funcionarà el Teatre Fortuny a partir d'ara. "En qualsevol cas, el consorci estava caducat", va dir l'alcalde. Ara per ara, però, es desconeix quin percentatge assumiran Ajuntament i Diputació, quina serà l'aportació de la Generalitat en el nou contracte-programa ni quant durarà, o quin pressupost global es mourà –s'ha avançat que serà un 30% inferior–. "La situació ara és una altra i haurem de retornar a quotes del 2004", ha conclòs l'alcalde.