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Bajo el lema Un clásico, un regalo, la 37 edición del Festival de Almagro se perfila como una cita imprescindible con la producción teatral más actual que se está realizando tanto dentro como fuera de nuestras fronteras. Por sus escenarios desfilarán grandes actores, actrices y directores: Carmen Machi, José Sacristán, José Luis Gómez, Natalia Millán, Israel Elejalde, Rafael Álvarez ‘El brujo', Helena Sanchís, Miguel del Arco, Helena Pimenta, Andrés Lima, Laila Ripoll, Lluis Pascual o Pablo Messiez. Entre los días 3 y 27 de julio un total de 52 compañías pondrán sobre las tablas 58 espectáculos en 98 representaciones. Para tal despliegue, el presupuesto total del festival ha ascendido a la cantidad de 1.312.763 euros, un 5,3% más respecto a 2013.


Asimismo, el XIV Premio Corral de Comedias, que se entrega el 3 de julio en el Corral de Comedias como acto inaugural, recae en esta ocasión en la actriz Julia Gutiérrez Caba de la que la organización ha destacado su carisma, rigor y elegancia. El clásico homenaje del festival será para el Centro de Documentación Teatral y tendrá lugar el 24 de julio.

Las 98 representaciones corren a cargo de 52 compañías. 41 de ellas tienen procedencia española: 24 de Madrid, cuatro de Castilla-La Mancha, tres de Cataluña, Islas Canarias, Castilla y León, Aragón, Comunidad Valenciana, Galicia y País Vasco. Las ocho restantes son internacionales y llegan desde Colombia, Cuba, Francia, Dinamarca, México, Reino Unido e Italia, que en esta edición es el País Invitado de Honor.

Este año tendrán una especial relevancia los espectáculos familiares que serán 25 en total. También se podrá disfrutar de 8 representaciones gratuitas, de las XXXVII Jornadas de Teatro Clásico de Almagro bajo el lema El dinero y la comedia española, de la IX Escuela de Verano de la Red para las profesiones técnicas del espectáculo en vivo; del II Encuentro Internacional de Crítica y Gestión Teatral y del Taller El camino del verso, impartido por Vicente Fuentes, entre otras muchas actividades.

El precio de las entradas oscilará entre los 4 y los 27 euros, con descuentos del 50% el día del espectador (por primera vez los jueves) y del 40% para menores de 21 años, mayores de 65 y desempleados. La programación se dividirá en varios espacios.

Corral de Comedias

Un día después de la entrega del premio Corral de Comedias a Julia Gutiérrez Caba, se podrá ver el estreno absoluto de Bobas & Gallegas en el mismo emplazamiento, el Corral de Comedias. El espectáculo dirigido por Quico Cadaval sobre textos de Calderón, Zamora y Lope durará hasta el 7 de julio. El 11 y 12 tendrá lugar otro estreno absoluto, Los brillantes empeños, función basada en textos del Siglo de Oro Español que corre a cargo del argentino Pablo Messiez.


Después será el turno de Confesiones de San Agustín el 13 de julio, obra dirigida por Juan Carlos Pérez de la Fuente sobre textos del propio San Agustín. El siguiente montaje se escenificará el 17 de julio con ¡Gaudeamus!, versión libre de El licenciado Vidriera de Miguel de Cervantes. El 18 de julio se pondrá en pie la obra Así es, así fue, escrita por Juan Carlos Plaza Asperilla y dirigida por Laila Ripoll. El espectáculo La puta enamorada, escrito por Chema Cardeña y dirigido por Jesús Castejón, se subirá a las tablas el 19 y 20 de julio.

Cuatro días después, el 24 de julio, tendrá presencia en el mismo espacio el homenaje al Centro de Documentación Teatral. El 25 y 26 de julio será el turno de De fuera vendrá, obra de Agustín Moreto que dirige Ángel García Sánchez. La programación en el Corral de Comedias se cerrará con la obra de Tirso de MolinaEl pretendiente al revésdirigida por José Maya.


Hospital de San Juan

La Compañía Nacional de Teatro Clásico lleva dos montajes a este espacio. Del 3 al 13 de julio tendrá lugar el estreno absoluto de Donde hay agravios no hay celos de Rojas Zorilla y dirección de Helena Pimienta. Este escenario también contará con la obra El caballero de Olmedo de Lope de Vega del 18 al 27 de julio, función que Lluis Pasqual dirige con la misma compañía y el Teatro Lliure.

Antigua Universidad Renacentista, AUREA

Los días 4 y 5 de julio comparece el espectáculo Amleto en la Antigua Universidad Renacentista. Basado en Hamlet de Shakespeare, la obra la dirige el italiano Andrea Baracco. Un día después, el 6 de julio, otro espectáculo de Shakespeare se sube a este escenario, en esta ocasión Otelo, puesto en escena por Eduardo Vasco.


Del 9 al 13 de julio será Lope de Vega quien con dirección de Josep María Mestres escenificará La cortesía de España a cargo de la Joven Compañía Nacional de Teatro. El 18 y 19 de julio vuelve a este espacio un texto de Shakespeare con Los Mácbez, dirigida por Andrés Lima y basada en el original MacbethEl día siguiente, el 20 de julio, se representará Las amistadas peligrosas de Choderlos de Laclos que dirige Dario Facal. Cinco días después, el 25 de julio, será la dirección de Gustavo Tambascio con ¿El Greco, decís?.

El 26 de julio será el turno de El castigo sin venganza de Lope de Vega que Ernesto Arias dirige con la Fundación Siglo de Oro (RAKATá). Otro texto de Lope de Vega, esta vez El perro del hortelano, también a cargo de la Fundación Siglo de Oro, se representará con dirección de Laurence Boswell y Rafael Díez-Labín. El último espectáculo que cerrará la programación de la Antigua Universidad Renacentista será Misántropo de Moliere, con versión y dirección de Miguel del Arco.


Espacio Miguel Narros

Este espacio anteriormente denominado como Plaza de Santo Domingo y que adquiere este nombre tras el fallecimiento del reconocido director Miguel Narros, arranca su programación los días 4, 5 y 6 de julio con La hermosa Jarifa,dirigida por Borja Rodríguez a partir de Historia del Abencerraje y de la hermosa Jarifa de Antonio de Vilegas, el Romancero popular y otras fuentes. Dos días después, se escenificará el nuevo espectáculo de Rafael Álvarez “El Brujo” La luz oscura de la fe el 8 y 9 de julio.


El 11 y 12 de julio la compañía Ron Lalá hace una versión libre de la novela de Cervantes con su espectáculo En un lugar del Quijote. Moliere es el autor que el 13 de julio se sube a las tablas del Espacio Miguel Narros con Anfitrión, un texto que dirige Eduardo Vasco. Tres días después, el 16 de julio, será el turno de la Banda Municipal, que actuará también el 23 de julio. El Teatro de la Danza lleva a las tablas el 18 de julio su espectáculo El lenguaje de tus ojos, escrito por Marivaux y dirigido por Amelia Ochandiano. El 19 y 20 de julio vuelve Lope de Vega con Las dos bandoleras de la Compañía Nacional de Teatro Clásico y Factoría Escénica Internacional, dirigido por Carme Portaceli. Por último, el espectáculo El burgués gentilhombre de la compañía Mephisto Teatro es la función encargada de clausurar la programación en este espacio el 25 y 26 de julio.


Teatro Municipal

El Teatro Municipal de Almagro inaugura su programación con el ciclo Cómicos de la Lengua de la Compañía Real Academia Española, que se compone de los siguientes espectáculos: Escrito por Teresa de Ávila, interpretado por Julia Gutierrez Caba el 4 de julio; La Celestina, escenificado por Beatriz Arguello,Israel Elejalde y Carmen Machi también el 4 de julio; Cantar del Mio Cid,puesto en pie por José Luis Gómez el 5 de julio; Duelo de plumas: Góngora - Quevedo, interpretado por Helio Pedregal y José Sacristán también el 5 de julio. Y, por último, Don Quijote de la Mancha, a cargo de Ernesto Arias el 6 de julio.


En este mismo espacio también tiene lugar el 3° certamen Barroco Infantil que se desarrollará del 11 al 16 de julio. El espectáculo ganador del certamen exhibirá como premio su espectáculo los días 19 y 20 de julio. En el Teatro Municipal, además, tendrá lugar la representación de La discreta enamora de Lope de Vega el 22 de julio con dirección de Gonzála Martín Scherman y Cuento de Invierno de Shakespeare el 23 de julio con dirección de Carlos Martínez Abarca.

Por último, en el singular espacio de La Veleta vuelve a celebrarse, por cuarto año consecutivo, el Certamen Internacional Almagro Off del 14 al 23 de julio y la Plaza Mayor, al aire libre, acogerá tres espectáculos: Un viaje a través de la historia de la tarantela de la compañía italiana Arakne Mediterranea el 3 de julio;El enfermo imaginario de Moliere con dirección de Severiano García Noda el 16 de julio; y La banda de Lázaro el 24 de julio, basada en Lazarillo de Tormes y con dirección de Antonio Laguna. 

Fuente: Rosana Torres (elpais.com)
Rafael Álvarez El Brujo, uno de los grandes actores juglarescos que hay en España, ayer se enfrentó por quinta vez a estrenar en el Teatro Romano de Mérida dentro de su conocido festival de temática grecolatina. Esta vez lo ha hecho a lo grande ya que se ha atrevido a ofrecer el estreno mundial de El asno de oro, de Lucio Apuleyo, autor que junto con Petronio está considerado como uno de los padres de la novela y de hecho, está escrita en torno al año 180 que ahora sube a los escenarios, se considera la primera conservada íntegra.
La simbiosis entre Apuleyo (que parece ser que tomó el nombre de Lucio de su personaje convertido en asno), que pertenecía al grupo de los llamados neosofistas, y El Brujo no puede ser mayor. Ambos son oradores ambulantes, ambos ejercen una personal filosofía y los dos fascinan echando mano de la magia (uno con potingues y otro con trucos escénicos), de las narraciones fantásticas y de su facundia expandida alrededor de aquel, y de este mundo mediterráneo durante años.
Álvarez cree que no se ha llevado nunca a los escenarios El asno de oroporque es difícil verle el teatro a la novela. “Esta es una novela con una gran cantidad de aventuras, una acción trepidante, con relatos que aparecen unos dentro de otros, como cajas chinas”, dice el actor de esta obra de Lucio Apuleyo que le recuerda, en su estructura, a otras como Las mil y una noches o El manuscrito encontrado en Zaragoza. “El caso es que eso asusta y cuando todo eso hay que limitarlo, solo ves un rompecabezas que es tremendo”. Él sí lo ha llevado a escena ¡y cómo!. Y no es extraño que lo haya hecho, porque El Brujo ve el teatro en función de un estilo muy propio, muy personal e irreproducible que es más narrativo que dramático. El que desarrolló durante cerca de tres horas ante casi tres mil personas que le siguieron con atención, silencios y carcajadas en el Teatro Romano. La noche del estreno sin embargo su personal estilo se volvió algo contra él ya que el espectáculo duró más de lo que tenía previsto el propio actor y director, que se hizo acompañar por tres músicos (Daniel Suárez Sena, Julián Martínez y Javier Alejano) que tienen una importante presencia y que, como si de un espectáculo circense se tratara, seguían con sonidos y repiques los movimientos y gestos de El Brujo.
Como narrador de esta historia no ha escogido un capítulo o historia, como se hace con otras novelas río, tipo El Quijote, sino que ha realizado un resumen desde el principio hasta el final, evitando los pasajes accesorios y tratando de coger la línea directa más esencial. Pero junto a las rocambolescas historias de Lucio, antes de ser y mientras es un hombre dentro del cuerpo de un burro, El Brujo, a modo de juglar contemporáneo, rompe una y mil veces la cuarta pared, hasta el punto de abandonar la orquesta (donde situó la escena en el teatro romano) y mezclarse con el público, y cuela su habituales morcillas, o sus reflexiones personales, que en este caso son continuas y protagonizadas por elementos de absoluta actualidad. Rajoy, sobres, cárceles, Ikea, Punset, Urdangarín, low cost, Sálvame de luxe, Ferrán Adriá y mucha bronca con su caballo de batalla (el IVA cultural) y otros temas que no le cuesta mucho encajar dentro del argumento de El asno de oro, novela en la que Apuleyo relata las muchas corruptelas y los muchos abusos que termina viendo en su vida de burro, ya que poderosos y no tanto, hablan de cualquier cosa delante de él pues su apariencia y su imposibilidad para hablar no dejan entrever en ningún momento que dentro de ese cuadrúpedo vive un ser humano que reflexiona.
“Imaginemos que Rajoy tuviera un burro así… ¡lo que sabría ese burro! y si pudiera hablar y contarle al juez las historias que ha oído. Pues eso es lo que hace nuestro asno, pero en todo en plan cachondo, sobre todo las costumbres sexuales romanas, pero no hay que olvidar que tiene una parte poética y filosófica”
Es una farsa mitológica antigua y el burro Lucio reflexiona, y mucho, como se pudo ver la noche del estreno en la que no se sabía si era la bestia de carga o el propio Brujo el que concluía que el problema con que se encuentra la sociedad que vivimos no son los jueces o los políticos que se corrompen, sino unos dioses que invierten los valores del mundo, por lo que burro y Brujo concluyen que lo mejor es desterrar a esos dioses.
“Hablamos de un sistema de creencias”, apuntó Álvarez nada más terminar la función, “yo no diría nombres propios, es algo más profundo, la enseñanza que se extrae de esta obra es que, entonces y ahora, vivimos en un sistema de valores compartido, tanto por el que está en la cúspide, como el que está en la base. La corrupción es una cadena de complicidades y permisividad hasta que alguien para y dice tolerancia cero”, y añade pesaroso, “aquí el listo es el que roba, eso está arraigado en la sociedad, es picaresca, y esta obra es una reflexión sobre la picaresca”.
Álvarez no para en elogios hacia Apuleyo y hace especial hincapié en que se destaque que la influencia de su obra es inmensa en la posteridad, sobre todo a partir del Renacimiento. “Desde san Agustín, Marlowe o Milton pasando por Shakespeare, Gracián, Cervantes o Lope de Vega hasta Ionesco y Kafka, o Ruleus, Goya y Rodin, su huella es constante en la creación artística occidental”, sostiene. Lo cierto es que los expertos y especialistas así lo acreditan y los eruditos citan El asno de oro como fuente en muchas importantes obras. “Es El lazarillo puro; aquí lo que ve y experimenta este hombre convertido en burro por una serie de peripecias, es la corrupción del bajo Imperio romano”.
Y sobre el inmenso escenario que recorre permanentemente habla de los abusos que se cometen y, como todo es metáfora, lo hace delante de todo tipo de autoridades que acuden a verle al Teatro Romano. Y cuando ya no tiene público delante añade: “Los que están ahí, en la cumbre, se tocan el jigo porque a ellos no les afecta lo de los astilleros, ni otras cosas…, todo es una falta de conciencia de la responsabilidad de la función pública. Veo que la gente está tan madura que saben que hay que perdonarlos y los mileuristas tienen la gran moral y decencia de perdonar a todos estos que generan sufrimiento, dolor, pérdidas para innumerables personas, la gente está descubriendo que los reyes magos son los padres, pero que esos compran los juguetes con la hucha de los hijos y encima inflan el precio de los regalos…Si el hijo ya no madura después de eso”.
El Brujo también ve la solución: “Que la gente diga basta, pero de verdad, mientras la gente tenga miedo a perder más todavía, seguirán extorsionándonos y presionándonos, a mí me aprieta mi jefe, al jefe el gobierno, al gobierno Europa y a Europa los poderes financieros” y concluye “Si hubiera elecciones y la abstención fuera del 100% , ¿qué haríamos?. Pero como tenemos miedo al caos seguimos tirando y hay que darse cuenta, que como en el Imperio romano los bárbaros van a venir, están ya muy cerca, ¡pues que vengan ya!”.


Fuente: Julio Bravo (abc.es)
La Medea del Ballet Nacional de España (la coreografía fetiche de la compañía) volverá a Mérida para abrir la LIX edición del festival de teatro clásico, que se ha presentado en la ciudad extremeña. que se desarrollará del 5 de julio al 25 de agosto, dirigido por Jesús Cimarro. No será la primera vez que en el festival se pueda ver este ballet de José Granero, Miguel Narros y Manolo Sanlúcar sobre uno de los mitos más vinculados al certamen. En esta ocasión, el conjunto que dirige Antonio Najarro estará acompañado en el foso por la Orquesta de Extremadura.

Carmen Machi Nathalie Poza son los dos nombres confirmados en el reparto de Fuegos, que dirigirá José María Pou a partir de dos obras de Marguerite Yourcenar: Fuegos y Las caridades de Alcipo. Se trata de textos de prosa poética inspiradas en mitos griegos, que Pou ha convertido en un espectáculo para cuatro actríces.
Rafael Álvarez «El Brujo» estará en Mérida con El asno de oro, de Lucio Apuleyo, un autor de la Roma clásica. El protagonista, según El Brujo, «se ha convertido en un asno y vive con su alma humana en el interior de un cuerpo animal un largo espacio de tiempo hasta recobrar su forma humana otra vez con la luz ahora de un nuevo nacimiento. Es una historia de caída y redención, de crisis y conversión. Se ha relacionado el relato con los rituales procesos psicológicos vinculados con los antiguos misterios, especialmente los mitos de Isis y Osiris».
Shakespeare
La siguiente cita tiene como protagonista a Shakespeare. El director y escenógrafo Paco Azorín dirige Julio César, con un reparto en el que están confirmados Sergio Peris-Mencheta (Marco Antonio), Mario Gas (Julio César) y Tristán Ulloa (Bruto). «Creo firmemente -dice Azorín- en la oportunidad y conveniencia de la lectura en clave contemporánea (aunque no únicamente actual) de Julio César, en un momento claro de banalización del lenguaje y de pérdida de valor de las palabras y, por lo tanto, de las ideas».
A pesar de haber anunciado su retirada, Concha Velasco sigue atada a los escenarios. En Mérida vuelve a trabajar con uno de sus directores favoritos, José Carlos Plaza, y será la protagonista de Hécuba, de Eurípides, en una versión de Juan Mayorga. El dramaturgo se refiere a la obra como «la tragedia de la venganza».
Producciones locales
Las tesmoforias, de Aristófanes, llegará a Mérida en versión de las compañías extremeñas Samarkanda Teatro y Triclinium Teatro. Dirige Esteve Ferrer, que dice sobre la obra, un capítulo más en la guerra literaria que sostenían su autor y Eurípides: «Es una de las comedia más blancas y brillantes de la segunda etapa de la gran producción de Aristófanes».
Cerrará el festival otra producción local: Los gemelos, de Plauto, con dirección de Paco Carrillo. Se trata de una de las comedias de Plauto de mayor éxito e influencia, es el más significativo ejemplo de comedia de equívocos de toda su producción,
El festival se completará con la programación off, que incluye talleres formativos, representaciones en el Templo de Diana, un ciclo cinematográfico, pasacalles y conferencias. También acogerá el certamen la segunda edición de los premios Ceres.


Fuente: elpais.com
El actor cordobés Rafael Álvarez El Brujo sube a los escenarios de los Teatros del Canal a partir del viernes para interpretar su adaptación de La Odisea de Homero, que ha definido como una “síntesis”.
El Brujo aseguró ayer en un encuentro con la prensa que su intención al retomar la obra clásica es lograr explicársela de una forma directa a aquellos que “no tienen tiempo de leerla con calma”, lo que representa a su juicio “el 99%” de la población. El actor ha definido a esa mayoría como “público popular” y se ha incluido en ella. El espectáculo, de dos horas de duración, narra las peripecias de Ulises “como si fuera un guía que le explica a un grupo de turistas la catedral de Notre Dame”, ha explicado el intérprete, que considera que la narración se hace digerible gracias a las pausas en las que comenta “detalles actuales”, incluidas alusiones a “Rajoy o la prima de riesgo”.
El espectáculo carece de grandes artificios escenográficos. Su base es la palabra recitada, y el actor solo se apoyará en la música en directo que interpretan dos percusionistas dirigidos por Javier Alejano.
El Brujo reconoció que, al tratarse de una obra tan icónica como La Odisea, los cambios que ha introducido pueden recibir duras críticas, pero ha matizado que no considera que el respeto a la hora de adaptar un texto deba ser “reverencial”, añadiendo que el suyo es un teatro “de hoy para gente de hoy”.
La obra llega tras su estreno en el pasado Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida, donde fue la función más vista. El intérprete ha sido muy prolífico en los últimos meses, con obras como El lazarillo de Tormes o Cómico esencial, todas interpretadas por él mismo.
La Odisea. Teatros del Canal. Del 10 de enero al 10 de febrero.


Perfil

Tiene 62 años y cuatro hijos, dos de ellos pequeños, con los que pasear " es un regalo impresionante". Hace pilates y nada en verano, pero lo que le encanta es irse a su finca de Extremadura, "donde está el bosque de los pájaros que saludan", y en el que se pasa horas tumbado. Presume de espaguetis a la boloñesa y de arroz, aunque el último lo hizo hace diez años, "para seducir a mi mujer". La seduciría, pero desde entonces cocina ella.

Fuente: Karmentxu Marín (elpais.com)

Usted le da mucho al monólogo. ¿No tiene con quién hablar?
No, es porque estamos en crisis, y la producción de un espectáculo con más gente es mucho más cara.
¿Por qué su último espectáculo, Cómico?
Porque he decidido presentarme ante el público en estado puro: sin escenografía, pero con vestuario, para no infringir las normas de la moral, y llegar a un destilado alquímico total de la esencia de la comedia.
Ha sido Lazarillo de Tormes y Francisco de Asís. ¿Se ve más pícaro o más santo?
Me veo más pícaro.
¿Qué picardías tiene?
La de jugar constantemente con las situaciones que sé que van a provocar una tensión, y a base de humor tratar de eludirla.
¿Sería capaz de comerse las uvas del ciego?
Sí, por supuesto. De hecho, a veces me las como. Soy un cómico superviviente. Llevo cuarenta años haciendo teatro en España, con los concejales de cultura de todos los partidos.
¿Y es también capaz de hablar con los animales, aunque sólo sea para evitarse los monólogos?
Da hecho, les hablo. Tengo un bosque en Extremadura adonde voy de vez en cuando. Los pájaros notan la presencia, y si les hablas, contestan.
Para ver pájaros alrededor no hace falta moverse de donde estamos.
Pero aquí son más pajarracos. Pajarracos y pájaras.
¿El Brujo se lo pusieron en el escenario o en la cama?
Ni en el escenario ni en la cama, en la calle. Un compañero me dijo un día que era un brujo, mis amigos empezaron a llamármelo y me lo puse para el escenario.
Y en la cama, nada.
En la cama sólo me meto más tiempo del necesario cuando tengo gripe.
¿Qué le lleva a afirmar que Rajoy es un enigma cuántico?
Su capacidad para estar en dos posiciones distintas a la vez, y al mismo tiempo en ninguna de ellas.
Dice que en España con Felipe González hubo dos grandes cambios: el AVE y el tamaño de las bragas. ¿Cuál fue más importante?
El tamaño de las bragas, seguro. Sin bragas pequeñas no hubiera habido AVE. La braga pequeña nos hace intrépidos, nos permite asumir nuestro propio yo, salir de la mamá. Braga pequeña como paradigma de mentalidad hacia el progreso. Progreso que tiene también sus jodiendas, porque trae más estrés, más inseguridad psicológica y mucha frustración.
Vamos, que no sabemos a qué braga quedarnos.
Es como el progreso. No sabemos a qué braga quedarnos. Tampoco el Gobierno sabe a qué braga quedarse.
IVA del teatro, 21 por ciento; IVA del fútbol, 10 por ciento. Digale algo al ministro de Hacienda.
Le digo que a mí me daría vergüenza una cosa tan flagrante; que si hay que subir el IVA como necesidad recaudatoria, el fútbol recaudaría más; y que tienen más miedo a Florentino Pérez que a Angela Merkel.
Quedó fascinado por el Evangelio de San Juan. ¿Cuando escucha a Rouco o a Martínez Camino se le baja el soufflé?
A Martínez Camino se le oye más, porque habla más. Pero el soufflé ni se me sube ni se me baja. Amo la figura de Jesucristo, y más con la belleza poética del Evangelio de San Juan.
¿Por qué dejó la prometedora carrera de monaguillo? Podría habernos evitado sus espectáculos.
El público no piensa igual sobre esa perversidad que acaba de decir. De monaguillo cogí el entrenamiento del púlpito para después emplear esa técnica en el escenario con otra finalidad distinta: no para producir miedo, sino para liberar del miedo con la risa.
De niño jugaba a ser obispo, marino mercante o indio. Ande que cabar de actor, pudiendo haber sido jefe sioux...
Bueno, realmente estaba haciendo de actor. Pasaba de Martínez Camino a Águila Roja.
¿Cómo se sobrevive a cinco matrimonios?
Con la esperanza de que pueda haber uno más.
Pensé que por eso iba usted tanto al monasterio de Silos. A darle un descanso al cuerpo.
No sólo al cuerpo, que en definitiva es un bulto. La que trabaja es la mente. Y el corazón.
¿Fue allí donde se le ocurrió su piadosa autodefinición: “Tengo una mala hostia del carajo”?
Pero la conocen solamente mis íntimos, y a veces algún periodista impertinente.
¿Debo de temer algún arranque?
No, no. Sólo varones, porque soy muy caballero.
Confiesa que siempre que se pierde en escena acaba haciendo el Lazarillo. En la vida, ¿se estrella contra el poste o se come la longaniza?
Yo soy más de los que se comen la longaniza, pero en el amor me he estrellado contra el poste.