Fuente: Clara Morales (elpais.com)
El momento más emotivo de la compañía Caídos del Cielo con su nuevo espectáculo, Magia Café, no fue su estreno, ni conseguir representar en la sala madrileña Cuarta Pared hasta el 5 de abril. Lo mejor fue presenciar cómo Julián Asensio, actor y persona sin hogar, se reencontraba con su madre tras años de lejanía. "Fue impresionante. Alguien nos avisó, salimos todos corriendo, y estuvimos apoyándole mientras se reconciliaban", narra su directora, Paloma Pedrero, mientras Asensio mira con ojos pantanosos. La actriz Esperanza Pedreño (conocida por la serie televisiva Cámera Café) toma la palabra: "Aquí el fin es no estar solo, sacar lo mejor de ti, utilizar las herramientas del teatro para ponerlas a favor de nosotros mismos. Y todos estamos en esa labor, no hay diferencia de ningún tipo".
A lo que se refiere Pedreño es que actores profesionales como ella o su compañero Germán Torres (Ivan-off, Amar en tiempos revueltos) se funden con actores amateur como Asensio, un grupo que en este caso incluye desde sin techo a personas en riesgo de exclusión social, gracias a su colaboración con la Fundación Trébol. A esto aspira Varela Producciones, la compañía de teatro de Blanca Marsillach, que acaba de estrenar la obra Enamórate de Lope, lleva cinco años trabajando con discapacitados y acaricia su sueño de hacer un grupo permanente formado por estos y actores profesionales. Ambos proyectos caminan por la misma senda: la del cambio social a partir del teatro.
Caídos del cielo lleva recorriéndola más tiempo, desde que Pedrero comenzó a tantear con la Fundación Rais de apoyo a personas sin hogar la posibilidad de trabajar a través del teatro, allá por 1998. Todo empezó en el Rincón del Encuentro, un espacio que la asociación reservaba para que las personas sin hogar tuvieran un "momento de techo". El taller de la directora y dramaturga se superponía con siestas, juegos de cartas, lecturas de periódico: "Uno podía estar roncando, otros pegándose; pero lo veían y poco a poco se iban enganchando. Y se fue creando un grupo, aunque muy difícil, porque esta gente estaba la mayoría en la calle".
Desde entonces hasta el estreno de la obra Caídos del cielo (que daría nombre a la compañía) en el Festival de Otoño de 2008, todo fue lentamente, paso a paso. Su obra trataba el crimen cometido contraRosario Endrinal, una mujer sin techo que fue quemada viva por dos niños bien en Barcelona dos años antes. Los planetas se alinearon, y a la programación se le unió el dinero: "Ha sido la única vez en que hemos podido hacer la obra aproximadamente como queríamos. Aunque la nuestra fue la única compañía a la que no pagaron". Gracias a ese bendito 2008 los escollos a salvar se fueron reduciendo.
Ahora estrenan en una sala conocida dentro del circuito madrileño, con las mismas condiciones que el resto. Su Magia Café es la historia de un espacio abandonado que es ocupado por algunos vecinos para "transformar el dolor en belleza: el que quiere decir algo tiene que hacer un monólogo, una canción. El lamento no vale". Esa agrupación anárquica recuerda al Rincón del Encuentro en el que Pedrero comenzó la andadura: todos juntos y revueltos y un caos ordenado que no se sabe muy bien cómo se estructura.
Pero no solo retrata la experiencia propia. En palabras de Esperanza Pedreño, esta obra, aunque escrita en 2005, "tiene mucho que ver con todos los movimientos actuales, después del 15-M, que buscan otras formas de convivencia al margen del sistema. Movimientos que rompen las jerarquías, y que en realidad son muy políticos. No solo a nivel de organización de trabajo, sino a nivel familiar: tú eliges la familia que quieres tener". Julián, además de la biológica, recién recuperada, ha elegido esta: "Todo el mundo tiene miedo al acercarse a algo que no conoce, y yo a trancas y barrancas lo estoy consiguiendo. Me quedo con todos los amigos que he hecho". Germán Torres sabe de lo que habla. Tras un buen rato sin pronunciar una palabra, toma aire y suelta: "Cuando tenía 17 años, salí de la calle gracias al teatro. Llego aquí y estoy en paz".
Hay salida. De la calle, o de la vida limitada que parece imponerse cuando se diagnostica una discapacidad intelectual. Nada de eso: la compañía de Blanca Marsillach se empeña en demostrarlo desde hace cinco años. En su grupo, personas con síndrome de down o con parálisis cerebral exploran sus talentos sobre escena. "Nuestro sueño es crear una compañía estable para personas con otras capacidades", explica la actriz y directora, que está cerca de cumplirlo: todo depende de que la Fundación Repsol dé el visto bueno definitivo al proyecto para que "todo aquel que quiera dedicarse al teatro pueda hacerlo y se les considere gente apta para ser empleados".
En parte como homenaje a su padre, Adolfo Marsillach, creador de la Compañía Nacional de Teatro Clásico, y al Siglo de Oro, acaban de estrenar en el Teatro Casa de Vacas de Madrid Enamórate de Lope, un recorrido por la obra del escritor que une verso, amor y música en una pieza creada para que los actores interactúen con el público. Con la ayuda de profesores y trabajadores sociales, consiguen "que el teatro sea una terapia". La próxima obra, esa que, esperan, les convierta en una compañía profesional, será de Marsillach padre. "Como él decía: 'No soy tan ingenuo como para pensar que el teatro puede cambiar a la sociedad, pero sí puede ayudar a despertarla".

Fuente: Prado Campos (elpais.com)
“Donde quiera que haya sociedad humana, el irreprimible espíritu de la representación se manifiesta”. Estas palabras que el dramaturgo y director sudafricano Bret Bailey ha escrito en el manifiesto del Día Mundial del Teatro son perfectas para describir la importancia de las artes escénicas en la vida. Todos tenemos un recuerdo sobre una obra, un actor o unas líneas que nos atraparon e inocularon la adicción por el teatro. Y para celebrar su día grande, más allá de itinerarios y actos, queremos aprovechar para pensar en esa magia que provoca la escena. Para ello, le hemos pedido a cinco actores, dramaturgos y directores que compartan con nosotros el momento más vívido –desde un recuerdo a una anécdota o ese clic que marcó su carrera–, que han experimentado en el teatro ya sea desde el patio de butacas como desde las tablas.

Ernesto Arias, actor

Lo primero que recuerdo fue la primera vez que fui al teatro. Tendría ocho años y fue en la Casa de la Cultura de mi pueblo, en Lugones (Asturias). Vi una función que se titulaba En la calle y me marcó. De hecho, al primer espectáculo que dirigí le puse ese nombre en homenaje. Esta obra estaba representada por chavales del pueblo que eran un poco mayores que yo y conocía perfectamente pero, de repente, les vi sobre el escenario disfrazados, maquillados, transformados y, sobre todo, disfrutando. Me impactó tanto que me dije “yo quiero pasarlo así de bien”. Luego entré en el grupo de teatro de la Casa de la Cultura con 9 años. Jesús Pérez-Llana, el director, me enganchó porque me veía muy interesado. No puedo olvidar esa primera vez que subí al escenario. Pero más que recordar la función –la Cantata de Santa María de Iquique y Fulgor y muerte de Joaquín Murieta–, recuerdo ese primer paso en el escenario y la ovación final. Con Jesús seguí trabajando hasta que me vine a Madrid y es una figura muy importante para mí. Me dijo que había una escuela de teatro en Gijón y fue una conversación determinante porque no tenía pensado estudiar teatro.
Y como espectador he tenido varios impactos absolutamente mágicos: Me impresionaron mucho Malas noticias acerca de mí mismo, de la Compañía del Norte de Asturias, que aún funciona y con la que después trabajé, Woza Albert! de Peter Brook, que vi en el Campoamor de Oviedo, y La calle de los cocodrilos de Théâtre de Complicité. Desde el punto de vista profesional, creo que entrar en el Teatro de La Abadía y hacer al rey don Pedro en la Baraja del rey don Pedro, de Agustín García Calvo, es uno de esos momentos importantes, aunque todo son como escalones o piedras en la que se uno se apoya para seguir saltando el río.

Dionisio Ridruejo. Una pasión española. Hasta el 13 de abril en la sala Francisco Nieva del Teatro Valle-Inclán. Hoy descuento del 20%, lectura del manifiesto antes de la representación y encuentro con el público al finalizar la función.

Andrés Lima, actor y director

Me fui a Italia a intentar a hacer teatro con 18 años y tengo un recuerdo muy emotivo y potente de cuando pude entrar a ver La persona buena de Sezuan del Piccolo Teatro. Fue emocionante. Solo con comprar la entrada ya daba botes de alegría, y ver la obra fue una revelación que me dura hasta hoy. Hay más pero eso lo recuerdo como impresionante, unido a un viaje en el que empezaba mi experiencia teatral con 18 años. La siguiente, y primera como actor y director, fue cuando montamos La siamesa del puerto, que me revelo muchas cosas de mí, del teatro y de la forma en la que quería hacer teatro, mucho más personal. Y la última, y tiene sentido ahora, es la obra con la que estamos: Los Mácbez. Ha sido todo un viaje iniciático y precioso que me ha hecho recordar lo que es el teatro y estos dos momentos. Y he comprobado que he vivido estos 30 años en el teatro, que no del teatro, y estoy muy orgulloso. Es una suerte y un privilegio pero también una convicción. Además ese viaje a Italia, que me volví sin poder entrar en la escuela que quería, lo hice con Chema Adeva, que ahora actúa en Los Mácbez.

Los Mácbez. Teatro Colón de A Coruña, 28 y 29 de marzo; Teatro Principal de Ourense, 30 de marzo; Teatro Circo de Murcia, 11 de abril; Teatro María Guerrero de Madrid del 30 de abril al 15 de junio.

Gorka Otxoa, actor

La primera una obra que vi en Donosti con mis padres fue en el Victoria Eugenia. Yo tenía entre 10 y 12 años y fue un monólogo de Moncho Borrajo en el que se pasaba dos horas encima del escenario, con el teatro lleno, recitando los versos que creaba, con su vacile e improvisación. La gente se reía mucho y había mucha emoción. Ese día pensé “cómo molaría hacer esto”, porque vi en directo lo que era provocar risas, emoción y que se te muevan las tripas. Y lo bonito, además, ha sido que luego acabé en Madrid trabajando en su teatro, en el Amaya, con Olvida los tambores y tuve la oportunidad de decírselo.
El teatro es muy especial. Y para un actor es una gozada. Por encima de la base de la interpretación, está el público, la inmediatez, el hecho de que todo lo que ocurre es único, el feedback… Lo que se crea no tiene precio, esa comunión entre publico y actores que saben que todo lo que pasa es solo ese día y es para ellos. Y como anécdotas recuerdo varios ataques de risas sobre el escenario… Llegan de repente, por un error, pero no te puedes reír. Basta que no puedas reír para que aumente la risa, como nos pasaba a todos en el cole, y lo pasas mal porque es imparable. Alguna vez me ha pasado de no poder hablar nadie en el escenario. Es muy curioso y al público también le suele gustar si surge.
Continuidad de los parques. Naves del Español. Matadero Madrid. Hasta el 27 de abril. Hoy descuento del 15%.

Miguel del Arco, director, dramaturgo y actor

La obra que me marcó fue una representación de La vida de Eduardo II de Inglaterra en el María Guerrero con dirección de Lluís Pasqual. Habían levantado el patio de butacas, los actores estaban en el centro y nosotros en los palcos. Creo que estaba en COU y ya hacía teatro semiprofesional pero esa fue una de las representaciones de las que salí totalmente abducido y pensando “yo quiero formar parte de esto”. Pero además de ese sentimiento, fue un momento de revelación.
Y en mi carrera, aunque todos han sido pasos muy especiales, radicalmente hay un antes y un después de La función por hacer. Es una función planteada sin ninguna pretensión y sin expectativas reales. La montamos en verano en el local de un actor para ver qué pasaba y ni siquiera teníamos el hall del Lara. Y ahora estamos conMisántropo, seguimos con La función por hacer de gira por el extranjero, he dirigido a la Machí, la Espert, hemos ganado Max… Realmente fue un antes y un después que en absoluto habíamos imaginado. Estábamos en Lara y empezó a salir la gira, nos llamaron del Español, de Barcelona, la gente quería venir a verla y empezamos allí, en el vestíbulo poniendo nosotros las sillas para el público y haciendo todo. Todos los días pasaban cosas importantes con esta obra. Recuerdo uno, antes de la función, que los actores estaban esperando a que llegáramos para ver qué había pasado ese día y no había pasado nada. Era tal lo que sucedía en torno a esta obra que el día que no pasaba nada era como anodino. Recuerdo ese invierno en Madrid por las nevadas y como una celebración casi permanente de alegría.
Misántropo. Teatro Español. Del 23 de abril al 22 de junio. Y después sigue la gira por toda España.

Pau Durà, actor y director


Recuerdo Como en las mejores familias, la última función que hice hace 10 años con Javier Cámara, Blanca Portillo, Nathalie Poza, Julieta Serrano y Gonzalo de Castro. Hay una anécdota divertida de la última función de la gira, tras más de 200. En esa función yo salía barriendo en una escena y jamás olvidaré la cara de Cámara y Poza cuando saqué, en vez de una escoba, una aspiradora industrial, con el enorme ruido que provocaba. Fue muy hilarante porque el ruido no dejaba continuar con la escena y ellos estaban riéndose sin poder seguir.
Pero además de como actor, esta obra es muy especial para mí porque la acabo de dirigir en el Romea, llamada Un aire de familia. Es la primera dirección que hago y somos candidatos a cinco Premios Max. Y además la dirigí en un teatro como el Romea, al que le tengo mucho aprecio porque fue el primero que pisé como espectador cuando llegué a Barcelona con 18 años. ViRestauración de Eduardo Mendoza, y tanto me marcó que la fui a verla varias veces. Y al cabo de 25 años, cuando estrenamos en septiembre la obra en el Romea, la emoción fue muy grande. Además de tener como protagonista a Ramón Madaula, que actuaba casualmente en esa primera obra que yo vi allí.
La punta del iceberg. Teatro de la Abadía. Hasta el 30 de marzo. Hoy coloquio con la compañía al finalizar la función. Después seguirá gira por todo el país.
Fuente: Àngel Luis Sucasas (elpais.com)
Chéjov bajo el prisma de Beckett. Literalmente. En un cubo con el suelo de formica y una pared de metacrilato que devuelven reflejos enturbiados, como el pasado que evoca la memoria, las Tres hermanas del autor ruso se redescubren con ecos del autor de Esperando a Godot. Los responsables son Carles Alfaro (director) y José Sanchis Sinisterra (adaptador) que estrenan hoy en Madrid el primer Chéjov del teatro de la Abadía. “No es una adaptación, sino más bien una visión beckettianade la obra”, señala Alfaro, solo en la defensa de este salto mortal porque Sanchis Sinisterra se encuentra de viaje por México. “Es un ejercicio de funambulismo, tanto para los actores, como para mí. Pero el texto de Sanchis Sinisterra lo merece. Conserva el alma de Chéjov y le da un aroma a Beckett”.
La deuda con el autor de Esperando a Godot está en conectar la obsesión con el paso del tiempo de Chéjov con su prolongación infinita, al absurdo, de Beckett. El Moscú con el que sueñan las hermanas, un lugar en el que proyectar todos sus deseos e insatisfacciones, suena a un Godot que nunca llega. También los ramalazos de humor absurdo. En el tercer acto las tres rompen a cantar en inglés. La actriz Mamem García reconoce que fue una idea feliz que tuvo durante los ensayos: “Me puse a cantar al piano: ‘We are going to MoscuWe are going to Moscu’. Al final cantamos las tres y se quedó en la obra. Creo que es un momento en que nos relajamos y el público también”.
Los cambios de esta Tres hermanas van más allá de los guiños a Beckett. Para empezar, el tajo al reparto. De 12 personajes al trío protagonista: la mayor, Olga (Julieta Serrano), Mascha (Mariana Cordero) e Irina (Mamen García), la benjamina. Pero este recorte es solo el primer paso. La edad de las actrices, todas en la madurez, choca frontalmente con las veinteañeras sobre las que fabuló Chéjov. El director y escenógrafo se justifica: “No me las podía imaginar de otra manera. Los personajes de Chéjov son muy complejos. Necesitaba a actores con el recorrido y la perspectiva vitales que da la madurez”.
Hay un cuarto personaje, inmóvil y mudo, en la obra. El cubo, la crisálida de seis caras encierra a Olga, Mascha e Irina en un “limbo de tiempo suspendido”, según lo define Alfaro. Este singular espacio escénico está específicamente pensado para la Sala José Luis Alonso del teatro de la Abadía. En el centro se encuentra el cubo, con dos de sus caras expuestas al público. En ellas introduce Alfaro la concepción estética de toda la escenografía: “Hay un velo muy fino, de malla hexagonal, que deja visible un 90% la escena. Se percibe como si hubiera un vaho”. Luego, sobre el escenario, el suelo y una de las paredes reflejan a actores y atrezo de manera también inexacta: “Una superficie pulida y oscura ahúma el reflejo. El planteamiento era suspender a estas hermanas en un limbo, convertirlas en voyeur de sus propias vidas. Esta era una manera de trasladarlo al escenario”. Alfaro hubiera querido llevar la idea al extremo, teniendo dos paredes reflejantes enfrentadas (un espejo ante un espejo es infinito), pero tuvo que renunciar para asegurar la visibilidad de las entradas y salidas. El vestuario —las tres van en camisón— y el atrezo —un piano cubierto de pajaritas de papel, tres sillas y dos sofás— sí cumplieron los deseos del director: reforzar la idea del limbo, del tiempo en suspensión.
Recuperar a Chéjov se explica para el director y su trío de actrices por su plena actualidad. “En este tiempo sin referentes, el mensaje de Chéjov, usad vuestras vidas para algo que os satisfaga, cobra nueva relevancia”, subraya Alfaro. Mariana Cordero, la Mascha de esta versión, bromea con sus expectativas: “Yo creo que se entenderá lo que queremos hacer. ¡Solo espero que no nos apedreen!”.


Fuente: Alberto Ojeda (elcultural.es)

La querencia de Sanchis Sinisterra (Valencia, 1940) por Beckett no decae ni cuando tiene entre las manos a Chejov. Su escritura dramática, de manera más o menos explícita, siempre acaba en los limbos del dramaturgo irlandés. Incluida su versión de Las tres hermanas que estrena este jueves en La Abadía, dirigida por Carles Alfaro e interpretada por Julieta Serrano, Mariana Cordero y Mamen García. La ha titulado Éramos tres hermanas. Variaciones de Chejov y sitúa la acción (acaso sería más acertado decir inacción) en un presente "inmóvil, frágil y quebradizo". El autor valenciano, mentor de la generación de Mayorga, Belbel, Cunillé..., ha podado además el texto original para concentrarlo en la decadente evocación de Olga, Irina y Masha. No es la única licencia que se permite: también ha injertado reflexiones del propio Chejov. El laboratorio dramático de Sanchis Sinisterra sigue funcionando a buen ritmo, ajeno a las potenciales denuncias de sacrilegio que le puedan interponer. 

"Una obra maestra del teatro universal vista con otros ojos". Así se promociona la obra. ¿Qué ojos son esos? 
Los de un hombre de teatro del siglo XX (aunque comprometido con el siglo XXI), que ha sido testigo y a menudo cómplice de algunas transgresiones de la verosimilitud y del principio mimético dominantes en la escena occidental. O, dicho de otro modo, con los ojos de alguien que duda de que la realidad (¿?) pueda ser llevada al teatro sin replantearse las formas heredadas de la tradición. 

Su versión se concentra en las tres hermanas. Los personajes que las circundan "aparecen a través de un juego de continuos quiebros". ¿En qué consisten esos quiebros? 
La expresión no es mía, pero supongo que alude al hecho de que la acción de la obra es evocada y convocada desde un tiempo fluctuante, como si el pasado y el futuro se entrelazaran en un presente inmóvil, fragil, quebradizo. Y cuando, además, la soledad arrecia, los "otros" se van transformando en vestigios que flotan alrededor, como psicofonías que nos habitan. Hay mucha gente que vive así, ¿no cree? 

¿Puede afirmarse que ha cogido las tres hermanas de Chejov y las ha colocado en una obra de Beckett? 
En la medida en que, a mi entender -y no solo al mío-, Chejov anticipa, en cierto modo, a Beckett, pero también a Pinter y a otros importantes renovadores del teatro del siglo XX, podría decirse que sí. Pero, más exacto que "en una obra de Beckett", sería "en un territorio vagamente beckettiano".

Su intención era conectar la emblemática pieza de Chejov con el mundo de hoy. ¿Cómo ha intervenido en el texto para conseguir ese efecto? 
Desde el punto de vista de la forma dramática, el texto aspira a sintonizar con el modo fragmentario, discontinuo, acausal y, en cierto modo, caótico con que percibimos el mundo. Y tal opción permite resaltar algo que ya se insinúa en la obra original: la erosión de la voluntad y el deterioro de la acción comunicativa. 

En esta versión parece que recuerdos e imaginación acaban enredándose sin saber donde terminan unos y comienzan los otros, ¿no? 
De ahí, en parte, su realismo y su actualidad. A estas alturas de la vida, todos sabemos que la memoria es una gran fabuladora, benévola unas veces, maligna otras, interesada siempre. 

Introduce injertos de reflexiones del propio autor. ¿Qué tipo de reflexiones? ¿Qué papel quiere que jueguen? 
Algunos de tales injertos han sido parcialmente "podados" o atenuados en este montaje, pero me interesaba insinuar que, por mucha verdad que pretendamos insuflar en un universo dramático, la obra de arte es ante todo un "artefacto", un artificio que solo puede aspirar a remedar la vida. 

¿Cuál diría que es el peso específico de Las tres hermanas dentro de la obra global de Chejov? 
En opinión de algunos estudiosos, esta sería "la más chejoviana" de sus obras. Ahora bien, si me preguntara usted qué quieren decir con tal adjetivación, me pondría en un aprieto… Yo me limitaría a considerarla como la que suscita una empatía más compleja en el lector/espectador. Pero esto no deja de ser una opinión más. 

¿Por qué no deja de crecer la onda expansiva chejoviana con el paso de los años? ¿Por qué es tan grande Chejov? 
Sus obras logran conciliar el rigor clínico y la compasión en el tratamiento del ser humano, como si fuera posible -y en él lo es- encontrar un equilibrio entre materialismo e idealismo. Además, supo dotar al drama de la densidad y complejidad de la novela, cosa que aún hoy resulta infrecuente. 

Lleva ya varios años volcado en su Nuevo Teatro Fronterizo. ¿Cómo valora la marcha hasta la fecha de este proyecto? 
En cuanto a la marcha del Nuevo Teatro Fronterizo, confieso que produce en mí valoraciones contrapuestas. Por un lado, a veces me irrita la indiferencia de las instituciones ante la labor que estamos realizando desde hace tres años. Por otro, y más a menudo, me gratifica y me estimula la creciente "onda expansiva" de solidaridad y complicidad que percibimos en nuestro entorno. El balance, pues, sería positivo, pero incierto. Sobre todo, con respecto al futuro. ¿Hasta cuándo podremos resistir? 

Fuente: Saioa Camarzana (elcultural.es)

"Donde quiera que haya sociedad humana, el irreprimible espíritu de la representación se manifiesta". Así comenzaba el discurso del dramaturgo surafricano Brett Bailey para el Día Mundial del Teatro. Esta forma de arte nos traslada hasta la época griega donde los dramas y las comedias cobraban vida en el ágora. Ha pasado, tal vez, demasiado tiempo desde que Pericles creara un fondo público para los ciudadanos con menos recursos. Pero aún conservamos algo de esa tradición y es que Madrid celebra este jueves la séptima edición de La noche de los teatros, coincidiendo con el Día Mundial del Teatro. Con una agenda de más de 200 espectáculos en 100 centros y salas con descuentos hasta del 50%, la jornada comenzará a las cinco de la tarde en la calle Fuencarral con un público infantil y juvenil como protagonista a ritmo de pasacalles a cargo de cinco compañías especializadas en teatro de calle.


Esta cita se entiende como un encuentro para el fomento de la cultura de la danza y el teatro. Pero además, se desarrolla una agenda de actividades como encuentros con actores, coloquios o visitas a las bambalinas de diferentes teatros de la región. La mayoría de los espectáculos se concentran en la capital pero los pueblos de toda la Comunidad se enclavan en la propuesta. Tras la inauguración de la calle Fuencarral, a las 18:00 en la Plaza de Santa Ana y frente al Teatro Español podrá verse el Duelo de esgrima y palabra de mano de La Irremediable Escuela de Esgrima Ateneo de Madrid. Y un poco más tarde, a las 18:30 en la plaza de la Villa se representaráFuenteovejuna, una versión actual del clásico de Lope de Vega de la compañía Obskené. 



Asimismo, La escalera de Jacob se une a la propuesta con su espectáculo de improvisación, No form, el CDN acoge Dionisio Ridruejo. Una pasión española, El arte de la entrevista y El viaje a ninguna parte seguido de un encuentro entre el equipo técnico y el público. El Centro Cultural Paco Rabal enseñará a la audiencia los secretos y entresijos del mundo de la actuación y el Corral de Comedias de Alcalá de Henares mostrará la evolución de sus instalaciones. Además, como ya es tradición en esta cita clave de los teatros, el Círculo de Bellas Artes de Madrid acoge el homenaje a uno de los imprescindibles de las letras españolas. La noche de Max Estrella celebra la figura de Ramón María del Valle-Inclán con la representación de Luces de Bohemia, obra escrita en 1920 que dio inicio a la corriente hoy conocida como el esperpento.



Entre las actividades especiales para esta jornada, se puede destacar el duelo poético Lope vs Shakespeare que ha sido creada exclusivamente para La noche de los Teatros. Se representará en la Casa Museo de Lope de Vega con las actuaciones de Eusebio Poncela y Grez Hicks. 



No obstante esta cita no se queda en la región madrileña sino que se extiende por todo el país. La compañía Grup Focus está integrada en el Día Mundial del Teatro y ofrece un %50 de descuento en sus entradas para obras como El Crèdit, Resofocos, L'Orfe del Clan des Zhalo, y T'estimo, ets perfecte ja et canviaréLa sala valenciana Russafa reestrena su sátira política De Hiroshima y Nagasaki a mitad de precio y regala a los 30 primeros en comprar sus entradas un ejemplar del libro Teatro del tiempo con piezas como Mentirosas, Réquiem, El Xanadú y Contratiempos de Chema Cardeña. Y, por si fuera poco, invitará a todos los espectadores a tomar La pócima de Julietaen el bar del centro cultural donde los alumnos del taller de teatro recrearán la escena del balcón de Romeo y Julieta


Y en Bilbao las actrices Izaskun Agirresarobe y Barbara Govan ofrecerán una lectura dramatizada del Mensaje Internacional de Bertt Bailey en la Plaza del Arriaga a las 12 de la mañana. Asimismo la compañía Gaitzerdi representará en El Arenal la obra Media Vuelta y el viernes 28 Bilbao Eszena celebrará su décimo cumpleaños con la lectura del manifiesto de Ramón Barea, rindiendo homenaje, así, a la figura del Premio Nacional de Teatro del pasado año 2013. Además, Itziar Lazkano interpretará Lorquianas. 


¿Pero cuál es la verdadera situación del teatro en nuestro país? 


El teatro y la danza en cifras

Del informe de INAEM se sacan varias conclusiones y es que, al parecer, a pesar de la subida y golpe tortuoso del IVA la situación del teatro ha vivido una leve mejora. De las instituciones que ellos gestionan, dice el documento, la cantidad de abonados en el año 2013 ha crecido en 730 respecto a la temporada del 2012. Asimismo, la asistencia de público también se ha visto aumentada en un %18,8 respecto a la temporada anterior, que combinándolo con la ocupación de las salas, la cual ha mejorado un %7,13, asciende al %82,85. 


En cambio, las estadísticas y conclusiones que se pueden extraer del informe de Faeteda (Federación Estatal de Asociaciones de Empresas de Teatro y Danza) sobre el impacto del incremento del IVA en el sector, en términos de recaudación, es adverso. Los números advierten de un descenso monetario considerable, en términos generales, la recaudación durante el periodo de septiembre de 2012 a agosto de 2013 ha vivido un descenso global de un %26 y las empresas han sufrido un descenso del %33,99 de la recaudación.

Todo esto deriva en cifras negativas en el impacto fiscal, con pérdidas económicas de 14.507.755 euros y un choque negativo sobre los ingresos de los derechos de autor y el impuesto de sociedades lo cual concluye en un descenso del 21% de IRPF. Pero esto no es todo sino que aboga irrevocablemente en la pérdida de trabajos. Exactamente han sido 1.800 los empleos destruidos a causa de la subida del IVA. 

Además, atañe proporcionalmente en la creación de nuevos espectáculos en España y, asimismo, en la competitividad internacional y en su consiguiente coproducción interestatal. "Nosotros, los artistas de escenarios y ágoras, ¿nos conformamos con las demandas asépticas del mercado, o utilizamos el poder que tenemos: para abrir un espacio en los corazones y las mentes de la sociedad, para reunir gente a nuestro alrededor, para inspirar, maravillar e informar, y para crear un mundo de esperanza y colaboración sincera?", concluía Brett Bailey. 

Font: Jordi Camps i Linnell (elpuntavui.cat)
Que un teatre d'un petit poble de tan sols 5.000 habitants com és Bescanó s'acosti als 16.000 espectadors anuals, que hagi augmentat més d'un 50% la xifra d'entrades venudes en els seus quatre anys de funcionament i que, a més, una de les seves campanyes promocionals hagi transcendit en l'àmbit mundial, mereix una atenció especial.
És per això que, aprofitant la presència del director general de Creació i Empreses Culturals, Jordi Sellas, ahir els seus màxims responsables, amb Quim Marcé –el seu director– i l'alcalde Xavier Soy al capdavant, van convocar els mitjans per oferir un extens balanç que, amb els números a les mans, només es pot qualificar de “positiu” i “molt satisfactori”.
La trajectòria ascendent d'aquest equipament cultural municipal des que l'Ajuntament va rehabilitar ara fa quatre anys l'antic Teatre Municipal és espectacular. Només per començar, si el 2010 el teatre va encetar la programació amb 49 espectacles, el 2013 es va arribar als 66. I si a l'inici van passar per l'equipament un total de 10.321 espectadors, el 2013 ho van fer 15.757, un 52% més. Una altra xifra que pot deixar més d'un programador garratibat és la de gent que disposa del carnet d'Amics del Teatre –targeta de fidelització que atorga certs avantatges i descomptes–, que és de 2.671 persones. Tot això, en un municipi que no arriba als 5.000 habitants i que està a tocar de poblacions amb gran potencial cultural com Girona i Salt.
L'alcalde de Bescanó, Xavier Soy, no es podia sentir més satisfet i per afegir dades positives va destacar el fet que la programació és “autosuficient” i que, per tant, el consistori es limita a sufragar les despeses de manteniment. El pressupost del teatre és de 107.833 euros.
Un elogiat Quim Marcé, per la seva banda, va remarcar com de clau ha estat per donar a conèixer el teatre i oferir espectacles de primera línia el fet de ser escenari dels festivals de la transcendència de Temporada Alta i Black Music Festival.
Precisament, el director de Temporada Alta, Salvador Sunyer, va aprofitar per qualificar d'“excepcional” la tasca que es fa al Teatre de Bescanó. “Si Bescanó té 5.000 habitants i en porta 15.000 al teatre, vol dir que, si ho comparem amb Catalunya, que té set milions de persones, pels teatres catalans hi haurien de passar 21 milions d'espectadors, quan, realment, només n'hi ha uns dos milions”, va reflexionar Sunyer. Realment, extraordinari.

Una petita (gran?) revolució

Entre les claus de l'èxit del Teatre de Bescanó hi ha, sens dubte, les diverses iniciatives i campanyes promocionals que s'han endegat. La de les pastanagues, concebuda per queixar-se de la pujada de l'IVA cultural –quan va passar del 8% al 21%–, va aconseguir una notorietat que va traspassar fronteres. Aquella iniciativa que va captar l'atenció de mitjans de comunicació d'arreu del món va concloure l'any passat en un congrés a Nova York per explicar l'experiència. Ahir, el director del teatre va aprofitar la presència de Jordi Sellas per demanar que la Generalitat lideri accions en contra de l'IVA cultural en l'àmbit de país. “Si la campanya de les pastanagues la féssim a totes les sales del país, passaria de ser una queixa a ser una petita revolució”, va dir Marcé a un receptiu Sellas.