
Los seguidores de Animalario, cuando se enteran de que va a estrenar Tito Andrónico, se sorprenden y lanzan exclamaciones del género "¡eso hay que verlo, puede ser tremendo!". Algo que se puede hacer desde hoy mismo en el Festival de Teatro de Mérida (8 al 12) y en semanas posteriores en Almagro (Ciudad Real), Santander, Niebla (Huelva), Madrid (donde permanecerá todo agosto), para después iniciar una larga gira nacional e internacional.
Pero no hay que confundirse. El teatro de Animalario no se construye con provocaciones y numerazos con los que escandalizar. Bucea hasta el fondo y hasta las últimas consecuencias en cada texto que cae en sus manos. Su teatro es fruto de trabajo, reflexión y ensayo. Todos están involucrados en este proceso, no sólo Lima y los actores, también su músico de cabecera, Nick Powell, el conocido iluminador francés Dominique Borrini y, sobre todo, Beatriz San Juan, responsable de la escenografía y vestuario de todos los montajes de Animalario.
Durante las últimas semanas, los actores del grupo estaban deseando confrontar su trabajo con el público. La obra ya estaba armada después de pasar varios días celebrando unos imaginarios, tensos o desternillantes banquetes familiares en los que cualquiera se podría sentir reflejado. Cada día el anfitrión era un actor del reparto, compuesto por Alberto San Juan, Nathalie Poza, Javier Gutiérrez, Elisabet Gelabert, Enric Benavent, Fernando Cayo, Julio Cortázar, Alfonso Begara, Juan Ceacero, Luis Zahera y Tomás Pozzi, todos con edades que no corresponden necesariamente con las de los personajes: "Shakespeare escribía para la imaginación", apunta Lima.
"La obra es muy volcánica, una espiral de violencia", asegura el director, que ha situado a los actores sobre una plataforma que empieza a girar con el primer asesinato y aumenta su velocidad con cada nuevo crimen. Este montaje se inició con un taller seis meses antes de empezar los ensayos, que se han desarrollado en una gran nave llena de antigüedades. Unos ensayos a los que los actores llegaron ya abducidos por el texto y por los personajes.
"¡Shakespeare es tan bueno! Textos así son los que sirven para investigar en el teatro; el análisis que aquí hace el autor de las relaciones violentas entre los seres humanos es atroz y terriblemente contemporáneo, la paradoja es que el mayor imperio que ha existido se rigió, como ocurre hoy, por el ojo por ojo, basado en una estructura familiar y sostenido a base de violencia y miedo. Tito es una gran obra de arte con la que pasear por el ser humano, te hace ver los entresijos de los hombres de Estado", dice Lima del texto.
"Si ahora mismo me dijeran que los próximos cinco años me los pasaría haciendoshakespeares estaría encantado", sostiene Alberto San Juan, quien aclara que no pierde ni un segundo en pensar que no tiene ni la edad ni la experiencia vital de su personaje: "Todos sabemos lo que es la pérdida, el dolor, el miedo a vivir y la dificultad para amar. Creo que ése es el problema de este personaje, una auténtica metáfora de esta sociedad, en la que aceptamos la violencia como forma de arreglar conflictos, cuando el mal está en el sistema que hemos construido".
Nathalie Poza es una de las pocas actrices que están integradas en Animalario. No esperó a que Lima le ofreciera el papel de la sanguinaria Tamora. Se lo pidió. "Para bien y para mal es fascinante", señala esta actriz que se ha quedado impresionada al descubrir su propia violencia interior, "es un placer sacarla así, haciendo poesía, es una gran liberación". Su personaje es uno de los más brutales de la literatura dramática universal: "Una mujer que es, al tiempo, víctima y manipuladora y cuya necesidad de venganza la convierte en una asesina sin piedad, con una gran fuerza sexual. Tamora es muy versátil, lo tiene todo".
Font: Rosana Torres (www.elpais.com)

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Se trata de un montaje brillante que ha contado con la dirección del canario Rafael Rodríguez y con una versión limpia y clarificadora de Rafael Pérez Sierra, responsable también de la que se utilizó para la película El perro del hortelano,dirigida por Pilar Miró y por la que el citado estudioso del teatro clásico recibió un Goya. Eduardo Vasco, director de la CNTC, recordaba después del estreno que esta obra atípica de capa y espada y de sátira costumbrista, tan desconocida para el público español, ha figurado en el repertorio del Deutsches Theater.
La pugna entre una madre soltera (Pepa Pedroche) y su hija casadera (Eva Rufo) por el amor de un alférez (David Boceta), al que creen sobrino y primo, aparece como el núcleo central de esta comedia, por la que desfila una galería de tipos de la España del XVII y que abarca desde soldados de Flandes a indianos, pasando por criadas de origen morisco. Todo ello con ágiles movimientos en escena, acompañados de una vistosa escenografía móvil, un cuidado vestuario de época y una música de baile tocada en directo por cuatro intérpretes.
¿De cuándo acá nos vino? entusiasmó al público de Almagro. Sin duda alguna, las dos actrices principales estuvieron muy bien secundadas por el resto de la compañía en esta obra que llegará a Madrid, Barcelona y Valencia en los próximos meses.
También se creó un clima muy especial en los estrenos de Arte nuevo de hacer comedias en este tiempo, de Micomicón Teatro, y Somewhere... La Mancha, una propuesta de la directora anglofrancesa Irina Brook, que confesó haber tenido la carne de gallina durante la representación debido al ambiente mágico de estas tierras del Quijote, personaje a partir del que ha montado su espectáculo. Irina Brook también ofrecerá mañana su conocida versión del shakespeariano El sueño de una noche de verano denominada Attendant le songe (Esperando el sueño). Más allá de Lope, de Cervantes y de Shakespeare, el público del festival aguarda la presencia de profesionales de la talla de Josep Maria Flotats, con El encuentro de Descartes con Pascal joven, o Miguel Narros, con su montaje de Fedra, entre otros. Son algunas de las propuestas de este festival que, junto a incuestionables nombres de la escena, ha incluido en su cartel a excesivos grupos de aficionados de escaso peso dentro del panorama teatral.
La Compañía Nacional de Teatro Clásico estrena en Almagro '¿De cuándo acá nos vino?', una sátira de Lope

Plaza estrenará el próximo día 21 en Granada el montaje de la obra de Federico García Lorca Poema del cante hondo en el Café de Chinitas y demuestra de este modo, una vez más, su pasión por el escritor granadino. Sin ir más lejos, dirigió una versión memorable de La casa de Bernarda Alba. La política surge en la conversación y uno de los directores de escena más aclamados de España comenta que, cuando habla de políticos, se refiere a los del PP. "No soporto esa ambigüedad tan utilizada", afirma, "de meter a todos los políticos en el mismo saco, porque todos no son iguales, ni mucho menos. De hecho el barrizal de basura que está echando el PP es tal que la gente huye a refugiarse en el teatro, donde puede tener en sus manos la honestidad, la verdad". Plaza se indigna y añade: "El capitalismo, la derecha, el PP, han creado esta especie de peste que se ha producido, con el abandono de la sanidad, de la educación... ¡y la mitad del país les sigue votando!".
La profesión teatral considera a José Carlos Plaza el heredero escénico de su gran maestro, William Layton. Pero no sólo estudió con aquel hombre de teatro que marcó toda una época. También se formó con Miguel Narros, Arnold Taraborrelli, Roy Hart, Tamara Shie. Asimismo estudió interpretación en Nueva York con la mítica Stella Adler o con profesionales como Sandford Meisner, Utta Hagen y Geraldine Page, entre otros. Ahora bien, ninguno influyó en Plaza y en su concepción de lo que debe ser el teatro tanto como Layton: "No hay ni un solo día que no me acuerde de él", señala este hombre de teatro que a los 22 años fundó junto con otros profesionales el TEI (Teatro Experimental Independiente), que funcionó de 1965 a 1977, y que dio paso más tarde al TEC (Teatro Estable Castellano), fundado y codirigido con Layton y Narros. Fue Plaza también el responsable del Pequeño Teatro, en Madrid, que alcanzó gran popularidad entre los seguidores del vitalista teatro independiente español. Todo ello sin dejar de colaborar con el Laboratorio William Layton, una escuela privada que funciona desde 1961 y de la que se ha desligado física, pero no sentimentalmente. El premiado con el Corral de Comedias de Almagro puso en pie su propio proyecto, el Programa de Estudios Artísticos del Centro de Estudios Escénicos Profesionales en Andalucía, más conocido como Escénica Artística. Esta dedicación profesional obliga a Plaza a residir a caballo entre Sevilla y Madrid.
La cabeza de Plaza bulle por múltiples proyectos, entre los que se encuentra el Julio César, de Shakespeare, que contará con versión de Luis García Montero, y con el que pretende hacer una reflexión radical sobre el poder actual, la manipulación de las masas, y analizar cómo algunos ciudadanos apoyan actitudes de corrupción. Al margen de sus montajes de Lorca y Shakespeare, piensa estrenar en Sevilla Los calcetines Opus 124, una fábula sobre la amistad de Daniel Colás; en noviembre, Bodas de sangreen el Centro Dramático Nacional; y reponer Fedra en Madrid.
Para la próxima primavera espera llevar a escena un ambicioso proyecto que no es otro que una adaptación teatral de la novela de José Luis Sampedro La sonrisa etrusca. "La crisis me ha traído mucho trabajo", concluye Plaza, un director de ópera y de teatro que no sólo trabaja en España, sino también en Francia, Inglaterra, Italia o Argentina. Esta noche recibirá de nuevo los aplausos del público en un espacio tan simbólico para la historia del teatro como el Corral de Comedias de Almagro.El artista recibe hoy el Premio Corral de Comedias en el Festival de Almagro.
Fuente: Rosana Torres (www.elpais.com)