Mostrando entradas con la etiqueta Helena Pimienta. Mostrar todas las entradas
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Fuente: Rosana Torres (elpais.com)
Por fin! El Teatro de la Comedia de la calle Príncipe, uno de los más importantes de la ciudad, y por el que ha pasado lo mejor del teatro español e internacional desde 1875, vuelve a estar abierto para el público después de que en 2002 se cerrara para acometer unas obras de rehabilitación que parecían no acabar nunca. Las reformas han sufrido varios retrasos, no siempre por los responsables directos de la rehabilitación, sino también por dejación de funciones de algunos cargos de Cultura -en este periodo han pasado cuatro gobiernos diferentes, con sus consabidos ministros-.
Pero el pasado 14 de julio el teatro ha sido entregado a su propietario, el Ministerio de Cultura, ya rehabilitado y hoy mismo José María Lassalle, secretario de Estado para Cultura, Montserrat Iglesias, directora del INAEM (Instituto Nacional de las Artes Escénicas y de la Música) y Helena Pimenta, directora de la CNTC (Compañía Nacional de Teatro Clásico) han hecho las presentaciones, con paseíllo incluido, a la prensa.
Debe su nombre a un Real Decreto de 1849 que estableció una normativa por la que determinó que en la ciudad de Madrid existirían, entre otros, un teatro de declamación, sostenido por el Gobierno y denominado Teatro Español, y otros cuatro teatros de “número” que acogerían representaciones de drama, lírico español, lírico italiano y de la comedia. El denominado Teatro de la Comedia tendría como cometido, según este decreto, la representación de todas las obras que no sean tragedias, dramas o melodramas.
El Teatro de la Comedia es sede de la Compañía Nacional de Teatro Clásico desde 1986 y fue adquirido por Cultura en 1998. En el 2004, tras la celebración de un concurso público, el proyecto de obras fue contratado por el equipo de arquitectos Araujo & Nadal. La ejecución de las obras fue contratada a la empresa OHL en 2010 y ese año comenzaron las obras con un plazo inicial de ejecución de 24 meses.
Entre otras muchas intervenciones se ha realizado una gran excavación, que ocupa la totalidad del patio de butacas, para la creación de un gran aljibe que garantice el funcionamiento del nuevo sistema de extinción de incendios.
Especialmente impactante es la elevación del escenario, donde se ha instalado el peine y contrapeine, lográndose una altura libre total, desde el contrafoso a la cubierta, de 28 metros.
Las intervenciones más relevantes en el edificio histórico han sido la restauración del lienzo del techo y su recolocación en su emplazamiento original, la reposición de todas las pinturas decorativas de la sala, la restauración de todas las barandillas de palcos y de escaleras. Además, la ampliación del edificio permite aumentar su superficie en 750 metros cuadrados y crear una nueva sala multidisciplinar de 300 metros cuadrados con un aforo de 100 personas y preparada para ensayos, representaciones, talleres, actividades pedagógicas y laboratorios de creación, entre otros.
Aún quedan algunos elementos de infraestructura escénica y equipación que estarán finalizados en septiembre de 2017 y que supondrá un importe estimado de 5.864.877.40 euros.
El presupuesto inicial de las obras previsto por el Ministerio ascendía a la cantidad de 27,65 millones de euros, de los cuales 15.986.511 euros (IVA incluido, al 18%) correspondían a la ejecución de las obras y se estima que el total de las obras y equipamiento escénico sea de 20.353.504 euros.
La apertura al público del Teatro de la Comedía está prevista para el próximo octubre de 2015 en la que la Compañía Nacional de Teatro Clásico comenzará su temporada 15/16 con la versión dirigida por Helena Pimenta de El alcalde de Zalamea de Calderón de la Barca, con Carmelo Gómez al frente del reparto.
Pero un teatro, aunque lo fundamental sea el escenario, con lo que conlleva, y el espacio para el público, no es solo eso. También es un vestíbulo, accesos, pasillos, taquillas, ambigú….. Y ahí es donde sorprende la rehabilitación que más bien parece hecha para una tienda de moda, una clínica dental o un restaurante de franquicia.
Paredes blancas, suelo de baldositas de colores varios de 5x5 centímetros (a observar su comportamiento en días de lluvia), y las maderas, las maravillosas maderas del vestíbulo de la Comedia, pintadas en blanco roto, o blanco sucio, o blanco… (hay 28 maneras de llamar al color blanco) ¡pintadas!, al igual que las columnas de ese vestíbulo del teatro en el último siglo (su última y profunda rehabilitación fue en 1915 cuando se quemó). Ni una butaca, banco o sitio donde sentarse por los vestíbulos. ¿Dónde tumbarán a alguien que se ponga enfermo o indispuesto? Las puertas y paredes de los palcos por la parte exterior de una madera de armario poco noble.
El ambigú ha desaparecido. ¿Dónde se podrá comprar agua, o unos caramelillos, tan necesarios para los inoportunos ataques de tos?
Y tampoco queda claro dónde se cortarán las entradas , de manera que se pueda separar al público que ya ha pasado esa barrera del que esté por entrar.

Un teatro con historia

En la década de los setenta del siglo XIX se encargó al arquitecto Agustín Ortiz de Villajos la construcción de un edificio específico para acoger las representaciones del Teatro de la Comedia. A este arquitecto se deben, también, los proyectos de otros dos célebres teatros: el Circo Teatro Price -inaugurado en 1883- y el Teatro de la Princesa – actual Teatro María Guerrero, que fue inaugurado en 1885-. Los tres teatros son ejemplos representativos de la denominada “arquitectura del hierro madrileña”, al haber sido realizados con hierro colado, en vez de madera, tanto la estructura como los elementos decorativos, consiguiendo con ello unos edificios elegantes y ligeros. El proyecto de Villajos para el Teatro de la Comedia fue retomado por el arquitecto Godofredo Ros de Ursinos, pocos años después.
El espectáculo que inauguró la nueva sede del Teatro de la Comedia, el 18 de septiembre de 1875 (140 años y tres días antes que la inauguración de ahora), fue la comedia de un acto El espejo de cuerpo entero y las de tres actos El templo de la inmortalidad Me voy de Madrid. En el reparto de esas obras estaban reconocidos artistas como Dolores Fernández, Balbina Valverde, Carmen Genovés, así como al empresario del teatro y actor Emilio Mario.
Con posterioridad han sido numerosas las modificaciones que se han llevado a cabo para mejorar las prestaciones del teatro, entre las que destaca la instalación del alumbrado eléctrico en 1887, hecho que conllevó la protesta de los vecinos por el excesivo ruido que producían las máquinas generadoras y la inmediata clausura de la instalación por el Ayuntamiento. También es digna de destacarse la obra de embellecimiento de la fachada llevada a cabo en 1897. La tercera intervención relevante tras el incendio de 1915.

Fuente: Saioa Camarzana (elcultural.es)

Cuenta Helena Pimenta (Salamanca, 1955) que "le va la marcha". Después de haber pasado por las tablas del festival de Almagro este verano, repone ahora en el Teatro Pavón la obra Donde hay agravios no hay celos de Franciso de Rojas Zorrilla. La directora de la Compañía Nacional de Teatro Clásico y dramaturga se pone al frente de un elenco a la altura para narrar una historia de segundas oportunidades en una sociedad donde el sentido del honor lo copa todo. Una comedia amarga que camina entre la risa y la angustia.

Tras la representación en Almagro de Donde hay agravios no hay celos, ¿ha habido algún cambio en la puesta en escena?

La verdad que en Almagro fue una sorpresa extraordinaria ver que el público lo acogía maravillosamente y se convertía cada noche en una fiesta. Quizá la diferencia de Almagro con el Teatro Pavón es, por un lado, que el espacio era más grande y que el hecho de estar al aire libre en verano se prestaba a esa festividad. Cuando íbamos a hacerlo ahora tenía miedo que se perdiera ese toque pero no se ha perdido el tono festivo. Lo que sí es cierto es que los espectáculos ganan, y sobre todo cuando son comedias y con actores disciplinados como estos, con el paso de las actuaciones. El público te va dando pistas porque es quien completa el espectáculo. Hemos reflexionado de nuevo y lo hemos adaptado al espacio. La comedia es muy divertida y hemos podido profundizar en el carácter de los personajes, son más complejos y tenemos una comedia con un humor muy popular pero también fino cuyos personajes son profundos. 

Felipe Pedraza calificó esta obra como "la comedia olvidada", ¿cuál es la importancia de recuperar esta pieza?

He hablado de ello con mucha gente, con hispanistas y especialistas en el Siglo de Oro y desde luego hay momento en el que Lope y Calderón ocupan y se comen todo el mercado de la época, porque verdaderamente son muy brillantes pero eso no quiere decir que este no lo sea. Curiosamente los extranjeros lo entendieron muy bien y copiaron la obra. Esa ironía que se gasta el autor, ese parodiar el sentido del honor exacerbado quizá no fue bien visto en algunos momentos y apenas fue retomada por cierta prudencia respecto a los espectadores, yo creo. Es muy coral y son nueve actores, se hace todo en un tiempo muy limitado y ese aspecto coral es muy novedoso para el Siglo de Oro. Por fortuna, a veces resultó difícil, nos enamoramos de ella y conseguimos reírnos y llorar con ella. Y a día de hoy creo que está servida con mucha pasión y los actores son increíbles. 

El elenco está a la altura

Lo está y tienen este desdoblamiento de ser capaces de trabajar muy en serio para que ese personaje que es cómico pero le está sucediendo una tragedia llegue al espectador se ría de su mal. Si lo subrayaran demasiado no sería creíble pero lo hacen en serio. Viaja con mucha facilidad de un tono a otro y hablan muy bien. En la comedia son muy importantes los colores, que un verso vaya de un tono, el siguiente pase a un tono medio y el siguiente sea de tono grave. No está tan igualado como una tragedia porque requiere mucha habilidad con los colores. 

Estamos ante una comedia que habla de cosas serias, de segundas oportunidades, por ejemplo. 

Lo bueno de las buenas comedias es que tocan temas serios y lo hacen con humor pero por momentos es amargo. A mí me encanta el cine mudo y nos reímos de la caída de una persona. Nos reímos del error del otro. En esta función todos han cometido errores, están metiendo la pata y el espectador lo sigue pero podemos reírnos de ello porque está muy bien construido por parte del autor. Y para mí es fundamental sin que la obra tenga que tener ese peso... sino al revés, tiene que ser ligera. Pero se ve la profundidad. La segunda oportunidad en la vida, por qué vamos a estar atados por unas reglas y unos agravios, cada vez se hace más abstracto y más incapacitados están los personajes a vivir la vida que les ha tocado. 

¿Qué otros temas aborda la obra? 

El tema de la libertad, de la mujer y su lucha por elegir su propio camino hacia la felicidad está presente. La diferencia entre las clases sociales y las contradicciones que supone tener el mando o estar sometido y los intercambios aparte de la comicidad. Luego está el tema del perdón, el momento en el que el agravio se vuelve abstracto y te ves capaz de formular con palabras, con razones, con ternura lo que pasa. Esos temas me parecen fundamentales y en una comedia el público lo recibe muy bien y se queda pensando. 

Además está escrita en un momento en el que el sentido del honor rige la sociedad.

Claro y entonces predominaban las apariencias. Un armazón social que se hace para sentirse seguro, era el privilegio de los más nobles y eso no hay quien lo soporte. Ese plano tan rígido de normas, trasladado al plano actual es inhumano, se confunden los valores morales importantes con los rígidos que lo que hacen es anular al ser humano. En ese momento había un decaimiento de la riqueza y todo era muy forzado, las mujeres no pintaban nada, eran meros objetos. Y ellas dicen que su albedrío es suyo. Y es que tienes derecho de volver a empezar si te has equivocado, por qué ¿quien se atreve a juzgar tu vida?. 

Al ser una obra del Siglo de Oro, ¿ha habido partes que hayan tenido que reformular para traerla al presente?

Sí, desde el punto de vista del léxico pactamos muy pronto que el humor tenía que encontrar unas palabras más actuales sin perder la idea del pasado. El humor se desgasta muy pronto al estar descontextualizado. No podemos vulgarizar el humor, no podemos actualizarlo introduciendo un 'mola'. Y luego pequeños ajustes para para clarificar porque hay gente que dice que el título es raro. Cuando hay ofensas uno solo se ocupa de eso y no se puede ocupar de sentir, por tanto, de sentir celos. Más complicado fue, no en el texto sino en los actores, la verosimilitud. Imaginarnos una sociedad que tiene esos valores tan metidos que sientes una vergüenza y ganas de matar y sacar la espada porque sientes que han ofendido a tu dama. Eso fue lo más difícil, crear esa verosimilitud para luego parodiarla. Pero lo hemos consiguido y el público lo entiende. Usar un lenguaje complicado para el tema del honor en realidad colaba más. 

¿Cuál es el verdadero trasfondo de la pieza?

Hay muchos pero fundamentalmente el de la segunda oportunidad. El autor quería parodiar el sentido del honor, por eso los actores no son niños sino gente con una experiencia y madurez excepcional. El derecho a elegir el camino en el mundo femenino, el perdón, y la razón frente a la rigidez mental. Están enlazados los tres. Como es una comedia se mueve muy rápido. El derecho a la propia felicidad que a lo mejor hay que reencontrarla en la inocencia, porque tienes derecho a empezar de nuevo. La inocencia como una mirada frente al mundo.

Fuente: Macarena P. Lanzas (elmundo.es)
Dice haber heredado un tesoro, aquel que pulió Adolfo Marsillach hace ya casi 30 años. Un regalo que hay que hacer crecer, hermosear, para dejar al siguiente lo mejor. Para Helena Pimenta, directora de la Compañía Nacional de Teatro Clásico, el momento actual es uno 'dulce', aunque aderezado en ocasiones por esa amargura en forma de IVA y crisis económica.
"Fue un golpe terrible, de desesperación sobre todo para el teatro privado, porque el IVA de las entradas supone un desgaste enorme", ha explicado Pimenta esta mañana antes de su ponencia en los Cursos de Verano de la Universidad Complutense de Madrid.
A pesar de ello, "creo que el teatro tiene una capacidad de resistencia extraordinaria. La gente ha seguido peleando. Aunque ha habido caída de compañías, es cierto. Porque aunque en el teatro público el IVA cultural del 21% no afecte a todas las zonas, sí lo hace en las diferentes operaciones de gastos, que anteriormente sólo alcanzaban porcentajes del 4% u 8%. No obstante, el teatro clásico ha atraído en dos años a una media de 70.000 espectadores más".
Pero si aquellos que viven sobre un escenario están dispuestos a luchar, también lo está el público. "Es un momento de mucha apertura hacia el teatro. Existe una recuperación por entusiasmo, por valentía", ha destacado la directora.
Porque si hay un arte necesario es el que se desarrolla tras un telón. "El teatro en la sociedad no es recomendable, es necesario. Por eso hay que crear las circunstancias que lo permitan, no lo considero un artículo de lujo, es absolutamente necesario para la ciudadanía".
Sobre su ponencia, la misión del teatro público en tiempos de crisis, Pimenta ha señalado que "sirve para construir ciudadanía, facilitando la existencia de profesionales de mucha altura, ofreciendo al espectador una gran variedad, que no sea un privilegio de unos pocos". Y es que "los que se dedican a ver teatro clásico, a ver belleza y a reflexionar sobre ella van a ser mejores personas, porque estamos más dispuestos a tolerar, a construir el encuentro, en vez de lo contrario".
Un ejemplo de ello ha sido el Festival de Almagro, donde "las calles eran una fiesta". Un futuro que, además, se presenta esperanzador gracias a un gran repertorio. "El teatro clásico tiene un camino y un patrimonio todavía por descubrir", ha asegurado.

La crisis de las horas extra en el Inaem

El problema originado por el pago de las horas extra en el Instituto Nacional de la Artes Escénicas y la Música, del que forma parte la Compañía Nacional de Teatro Clásico, tiene su origen en la Ley de Presupuestos de 2013. La nueva regulación impide al Inaempagar más de 60 horas extras anuales a sus trabajadores. El conflicto llega cuando la superación de ese tiempo es una práctica habitual.
"Es un tema en vías de solución que nos ha obligado ya a suspender algunas actuaciones por la falta de técnicos. Nuestros horarios son distintos al del resto de las ministraciones públicas, que no incluyen fines de semana o nocturnidad. Se está trabajando en ello, porque necesitamos un convenio diferente", ha explicado Pimenta.

Fuente: Julio Bravo (abc.es)
La Compañía Nacional de Teatro Clásico mantiene desde hace años un idilio con el festival de Almagro. De hecho, no podrían entenderse el uno sin el otro. El certamen es la residencia veraniega del conjunto, que en cada edición pone en pie un nuevo montaje en el Hospital de San Juan, que desde 1993 es su sede. Este año no será una excepción, y Helena Pimenta, su directora, ha elegido «Donde hay agravios no hay celos», una comedia de Francisco Rojas Zorrilla, con versión de Fernando Sansegundo y dirección de la propia Helena Pimenta. David Lorente, Jesús Noguero, Óscar Zafra, Rafa Castejon, Marta Poveda, Clara Sanchis, Fernando Sansegundo, Natalia Millán y Mónica Buiza componen el reparto
-¿Qué le ha llevado a elegir esta obra?
«Es una comedia deliciosa -explica Helena Pimenta- que tuvo un éxito increíble. Hay datos de sus muchas representaciones en España en los siglos XVII y XVIII. Una obra de las de «arrasar en las taquillas». La tomaron los franceses y los ingleses como modelo, y extrañamente desapareció. Volvió a aparecer como zarzuela y en otras formas escénicas durante el siglo XIX... Es un texto incuestionable y posee una carpintería teatral extraordinaria; es una de las grandísimas comedias de nuestro siglo de Oro, que no se había hecho nunca en la Compañía, y era de justicia recuperarlo. Es mi responsabilidad sacar a flote títulos como éste, que como comedia tiene rasgos de perfección, y que yo comparo con las grandes comedias de Shakespeare.
-¿Y cómo se afronta?
-Se trabaja desde la verosimilitud. Siempre se ha hablado de que las comedias españolas, como hablan del honor, de la virtud, de la virginidad..., son muy difíciles de conectar con la sociedad actual, de encontrar las referencias que el público pueda reconocer. Y lo que tenemos es que crear un contexto que la haga creíble. Y aunque los temas puedan estar alejados de nuestra realidad, hemos de rescatar su gran comicidad en, por ejemplo, la construcción de personajes. Es una obra muy coral, con personajes deliciosos -los tres femeninos son magníficos-. Es un texto calderoniano, pero por otro lado reivindicativo y muy crítico.
-¿Cuál es ese punto de enganche con la sociedad actual?
-Me costó encontrarlo. Me llamaba la atención el título y la palabra agravio. Y pensé que a veces jugamos con el término con cierto victimismo Nos sentimos agraviados y justificamos una cantidad de actitudes heroicas que, en mi opinión, se acerca del centro, de la imperfección del ser humano. Era evidente que la obra trataba de hacer una parodia o una crítica del sentido del honor exacerbado, que a día de hoy ya no existe, por lo cual podía perder cierto valor. Pero existe de muchas formas. Seguimos forjándonos rígidos credos para protegernos; nos consideramos los guardianes de la moral, no importa el color ni la ideología. Y eso nos da una superioridad moral con respecto a los demás, con lo cual nos alejamos cada vez más de la verdad. Hacemos un discurso de apariencias y no un discurso real. Este ha sido mi punto de partida, al que hay que sumar un aspecto característico de Rojas Zorrillas: los apartes. Media obra está escrita en apartes, y la reflexión que hicimos Fernando Sansegundo y yo es que los personajes no se atreven a hablar sinceramente de forma directa. Tenía que ser en un aparte al público o en un monólogo. Al principio nadie habla, todos están heridos. Nadie es capaz de razonar. Pero conforme transcurre la obra, y llegamos a la tercera jornada, los apartes empiezan a desaparecer, y los personajes empiezan a ser capaces de verbalizar sus pensamientos. Y es cuando llega el perdón, cuando llega el amor. Cuando uno se siente agraviado, no es capaz de sentir ni de amar, y está perdido. El silencio y la incapacidad de expresar lo que se siente es otro lazo con el presente que he utilizado.
-Todo ello dentro de una comedia.
-Es que la obra posee una carpintería única, con una sola trama, lo que no es nada habitual, con ocho personajes sobre los que recae toda la acción y a los que cruza para conseguir una coherencia cómica y argumental impresionantes. Siempre me gusta trabajar la comedia desde el trasfondo, no me gusta trabajarla de un modo superficial.
-¿Los apartes son una complicación para la puesta en escena, sobre todo cuando hablamos de una comedia, que exige su ritmo?
-Fue la primera complicación que yo vi, y el primer elemento de provocación. Y comprobé que los apartes bajan de número en la segunda jornada y casi desaparecen en la tercera. Es decir, los personajes están muy solos y no son capaces de hablar entre ellos, porque están limitados por las reglas sociales en toda la primera parte. Y van aceptando y aprendiendo a comunicarse. Hay una dinámica muy bonita de juego de voces, y yo lo he resuelto creando un universo propio, con los ocho personajes que forman un coro. A mí me gusta unir los montajes a mis sentimientos actuales, y en ellos hay muchos silencios, muchas cosas que no decimos por miedo a perder algo o por miedo a hacer daño a nuestros hijos. Me siento orgullosa de lo que me ha tocado vivir, muy afortunada de estar donde estoy, pero al mismo tiempo muy responsable, y necesitaba expresar el dolor por la herida que tienen en este momento las artes escénicas y también la ilusión y lo importante que es para nosotros el rito, la ceremonia.



Bajo el lema Un clásico, un regalo, la 37 edición del Festival de Almagro se perfila como una cita imprescindible con la producción teatral más actual que se está realizando tanto dentro como fuera de nuestras fronteras. Por sus escenarios desfilarán grandes actores, actrices y directores: Carmen Machi, José Sacristán, José Luis Gómez, Natalia Millán, Israel Elejalde, Rafael Álvarez ‘El brujo', Helena Sanchís, Miguel del Arco, Helena Pimenta, Andrés Lima, Laila Ripoll, Lluis Pascual o Pablo Messiez. Entre los días 3 y 27 de julio un total de 52 compañías pondrán sobre las tablas 58 espectáculos en 98 representaciones. Para tal despliegue, el presupuesto total del festival ha ascendido a la cantidad de 1.312.763 euros, un 5,3% más respecto a 2013.


Asimismo, el XIV Premio Corral de Comedias, que se entrega el 3 de julio en el Corral de Comedias como acto inaugural, recae en esta ocasión en la actriz Julia Gutiérrez Caba de la que la organización ha destacado su carisma, rigor y elegancia. El clásico homenaje del festival será para el Centro de Documentación Teatral y tendrá lugar el 24 de julio.

Las 98 representaciones corren a cargo de 52 compañías. 41 de ellas tienen procedencia española: 24 de Madrid, cuatro de Castilla-La Mancha, tres de Cataluña, Islas Canarias, Castilla y León, Aragón, Comunidad Valenciana, Galicia y País Vasco. Las ocho restantes son internacionales y llegan desde Colombia, Cuba, Francia, Dinamarca, México, Reino Unido e Italia, que en esta edición es el País Invitado de Honor.

Este año tendrán una especial relevancia los espectáculos familiares que serán 25 en total. También se podrá disfrutar de 8 representaciones gratuitas, de las XXXVII Jornadas de Teatro Clásico de Almagro bajo el lema El dinero y la comedia española, de la IX Escuela de Verano de la Red para las profesiones técnicas del espectáculo en vivo; del II Encuentro Internacional de Crítica y Gestión Teatral y del Taller El camino del verso, impartido por Vicente Fuentes, entre otras muchas actividades.

El precio de las entradas oscilará entre los 4 y los 27 euros, con descuentos del 50% el día del espectador (por primera vez los jueves) y del 40% para menores de 21 años, mayores de 65 y desempleados. La programación se dividirá en varios espacios.

Corral de Comedias

Un día después de la entrega del premio Corral de Comedias a Julia Gutiérrez Caba, se podrá ver el estreno absoluto de Bobas & Gallegas en el mismo emplazamiento, el Corral de Comedias. El espectáculo dirigido por Quico Cadaval sobre textos de Calderón, Zamora y Lope durará hasta el 7 de julio. El 11 y 12 tendrá lugar otro estreno absoluto, Los brillantes empeños, función basada en textos del Siglo de Oro Español que corre a cargo del argentino Pablo Messiez.


Después será el turno de Confesiones de San Agustín el 13 de julio, obra dirigida por Juan Carlos Pérez de la Fuente sobre textos del propio San Agustín. El siguiente montaje se escenificará el 17 de julio con ¡Gaudeamus!, versión libre de El licenciado Vidriera de Miguel de Cervantes. El 18 de julio se pondrá en pie la obra Así es, así fue, escrita por Juan Carlos Plaza Asperilla y dirigida por Laila Ripoll. El espectáculo La puta enamorada, escrito por Chema Cardeña y dirigido por Jesús Castejón, se subirá a las tablas el 19 y 20 de julio.

Cuatro días después, el 24 de julio, tendrá presencia en el mismo espacio el homenaje al Centro de Documentación Teatral. El 25 y 26 de julio será el turno de De fuera vendrá, obra de Agustín Moreto que dirige Ángel García Sánchez. La programación en el Corral de Comedias se cerrará con la obra de Tirso de MolinaEl pretendiente al revésdirigida por José Maya.


Hospital de San Juan

La Compañía Nacional de Teatro Clásico lleva dos montajes a este espacio. Del 3 al 13 de julio tendrá lugar el estreno absoluto de Donde hay agravios no hay celos de Rojas Zorilla y dirección de Helena Pimienta. Este escenario también contará con la obra El caballero de Olmedo de Lope de Vega del 18 al 27 de julio, función que Lluis Pasqual dirige con la misma compañía y el Teatro Lliure.

Antigua Universidad Renacentista, AUREA

Los días 4 y 5 de julio comparece el espectáculo Amleto en la Antigua Universidad Renacentista. Basado en Hamlet de Shakespeare, la obra la dirige el italiano Andrea Baracco. Un día después, el 6 de julio, otro espectáculo de Shakespeare se sube a este escenario, en esta ocasión Otelo, puesto en escena por Eduardo Vasco.


Del 9 al 13 de julio será Lope de Vega quien con dirección de Josep María Mestres escenificará La cortesía de España a cargo de la Joven Compañía Nacional de Teatro. El 18 y 19 de julio vuelve a este espacio un texto de Shakespeare con Los Mácbez, dirigida por Andrés Lima y basada en el original MacbethEl día siguiente, el 20 de julio, se representará Las amistadas peligrosas de Choderlos de Laclos que dirige Dario Facal. Cinco días después, el 25 de julio, será la dirección de Gustavo Tambascio con ¿El Greco, decís?.

El 26 de julio será el turno de El castigo sin venganza de Lope de Vega que Ernesto Arias dirige con la Fundación Siglo de Oro (RAKATá). Otro texto de Lope de Vega, esta vez El perro del hortelano, también a cargo de la Fundación Siglo de Oro, se representará con dirección de Laurence Boswell y Rafael Díez-Labín. El último espectáculo que cerrará la programación de la Antigua Universidad Renacentista será Misántropo de Moliere, con versión y dirección de Miguel del Arco.


Espacio Miguel Narros

Este espacio anteriormente denominado como Plaza de Santo Domingo y que adquiere este nombre tras el fallecimiento del reconocido director Miguel Narros, arranca su programación los días 4, 5 y 6 de julio con La hermosa Jarifa,dirigida por Borja Rodríguez a partir de Historia del Abencerraje y de la hermosa Jarifa de Antonio de Vilegas, el Romancero popular y otras fuentes. Dos días después, se escenificará el nuevo espectáculo de Rafael Álvarez “El Brujo” La luz oscura de la fe el 8 y 9 de julio.


El 11 y 12 de julio la compañía Ron Lalá hace una versión libre de la novela de Cervantes con su espectáculo En un lugar del Quijote. Moliere es el autor que el 13 de julio se sube a las tablas del Espacio Miguel Narros con Anfitrión, un texto que dirige Eduardo Vasco. Tres días después, el 16 de julio, será el turno de la Banda Municipal, que actuará también el 23 de julio. El Teatro de la Danza lleva a las tablas el 18 de julio su espectáculo El lenguaje de tus ojos, escrito por Marivaux y dirigido por Amelia Ochandiano. El 19 y 20 de julio vuelve Lope de Vega con Las dos bandoleras de la Compañía Nacional de Teatro Clásico y Factoría Escénica Internacional, dirigido por Carme Portaceli. Por último, el espectáculo El burgués gentilhombre de la compañía Mephisto Teatro es la función encargada de clausurar la programación en este espacio el 25 y 26 de julio.


Teatro Municipal

El Teatro Municipal de Almagro inaugura su programación con el ciclo Cómicos de la Lengua de la Compañía Real Academia Española, que se compone de los siguientes espectáculos: Escrito por Teresa de Ávila, interpretado por Julia Gutierrez Caba el 4 de julio; La Celestina, escenificado por Beatriz Arguello,Israel Elejalde y Carmen Machi también el 4 de julio; Cantar del Mio Cid,puesto en pie por José Luis Gómez el 5 de julio; Duelo de plumas: Góngora - Quevedo, interpretado por Helio Pedregal y José Sacristán también el 5 de julio. Y, por último, Don Quijote de la Mancha, a cargo de Ernesto Arias el 6 de julio.


En este mismo espacio también tiene lugar el 3° certamen Barroco Infantil que se desarrollará del 11 al 16 de julio. El espectáculo ganador del certamen exhibirá como premio su espectáculo los días 19 y 20 de julio. En el Teatro Municipal, además, tendrá lugar la representación de La discreta enamora de Lope de Vega el 22 de julio con dirección de Gonzála Martín Scherman y Cuento de Invierno de Shakespeare el 23 de julio con dirección de Carlos Martínez Abarca.

Por último, en el singular espacio de La Veleta vuelve a celebrarse, por cuarto año consecutivo, el Certamen Internacional Almagro Off del 14 al 23 de julio y la Plaza Mayor, al aire libre, acogerá tres espectáculos: Un viaje a través de la historia de la tarantela de la compañía italiana Arakne Mediterranea el 3 de julio;El enfermo imaginario de Moliere con dirección de Severiano García Noda el 16 de julio; y La banda de Lázaro el 24 de julio, basada en Lazarillo de Tormes y con dirección de Antonio Laguna.