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Fuente: Julio Bravo (abc.es)
Es un homenaje a la sencillez juanramoniana, en un guiño a la particular y reconocible pronunciación con que suele llamar al festival el público madrileño». Así justifican los responsables del Frinje (antiguo Fringe) el cambio, más cosmético que estético, en el nombre de un festival que en apenas tres años (su primera edición fue en 2012, como parte de los Veranos de la Villa) se ha consolidado como uno de los mejores escaparates del denominado off de la escena española (ya incluído en la programación del Teatro Español). 
Más de medio millar de proyectos se presentaron a la convocatoria de este año, que ha reducido a casi la mitad el número de espectáculos que se presentarán en el certamen; se quiere primar así la calidad por delante de la cantidad y cuidar más a las compañías participantes. Seis son las secciones en que se han dividido los espectáculos, que se presentarán todos ellos en distintos espacios de Matadero MadridLa actualidad a escena, Creación en grupo, Cuerpos en movimiento, Otros enfoques Experiencias singulares. Además, el Frinje cuenta con una programación infantil y un apartado para la música y el audiovisual. «Frinje Madrid -añaden los responsables del certamen en su presentación- escribe un manifiesto artístico que reinvidica un diálogo activo entre creadores y espectadores, entre las realidades múltiples y las utopías (o distopías), entre la vanguardia y la tradición).
Dos de las propuestas más atractivas sobre el papel de esta edición del Frinje abren su programación: «Danzad, malditos», dentro de Cuerpos en movimiento; y «El rastro», en la sección Otros enfoques. «Danzad, malditos» (3 y 4 de julio) es una pieza dirigida por Alberto Velasco sobre un texto de Félix Estaire basado en la película de Sidney Pollack «Danzad, danzad, malditos». En el reparto, Guillermo Barrientos, Carmen Del Conte, José Luis Ferrer, Rubén Frías, Karmen Garay, Ignacio Mateos, Nuria López, Sara Párbole, Rulo Pardo, Txabi Pérez, Verónica Ronda, Sam Slade Ana Telentin. «El rastro», por su parte, es un montaje procedente de Argentina. Analía Couceyro ha adaptado, con la colaboración de Alejandro Tantanian, la novela homónima de la escritora mexicana Margo Glantz. La propia Couceyro interpreta la obra, dirigida por Tantanian, y con el músico Rafael Delgado en directo. 

Propuestas

Entre las propuestas, destacan «#lodelmono», de Javier Sahuquillo, interpretada por Carlos Beluga, Esther Díaz de Mera, Claudia Galán, María Lodeiro y Víctor Sainz; «La fiesta», con texto de Spiro Scimone, dirección de Jorge Muñoz e interpretación de Jorge Basanta Marta Betriu; Desde aquí veo sucia la plaza, con dirección de Chiqui Carabante y un reparto integrado por Font García, Vito Sanz Juan Vinuesa; «Añicos», un nuevo texto de Carlos Be, con dirección de Pablo Martínez Bravo, e interpretado por Raquel Pérez, Sara Moraleda, David González y Carlos López; «La mujer del monstruo», una dramaturgia de Alberto Conejero sobre algunos dictadores del siglo XX que dirige Salva Bolta; «Calderón cadáver», con dirección de Ernesto Arias e intepretación de Elena Tur y Paco Gámez; e «Invernadero (La nada verde)», un trabajo creado durante el festival, dirigido por Darío Facal a partir de los textos surgidos de la tercera edición del Taller de Investigación Dramatúrgica site-specificimpartido por José Manuel Mora, y creados especialmente para uno de los recintos de Matadero.

Font: ara.cat
'In His Own Write', 31 textos breus, poesies i il·lustracions que destil·len ironia i amb els quals Jonh Lennon va debutar a les llibreries el 1964, tindrà una adaptació teatral.
L'obra, en què es llegiran els poemes força surrealistes del líder dels Beatles, es podrà veure al Festival Fringe d'Edimburg aquest estiu. L'obra, que s'ha finançat amb una campanya de micromecenatge, té el recolzament de la vídua de Lennon, Yoko Ono, que ha dit que segurament viatjarà fins a Escòcia per veure-la.
Obtenir el permís d'Ono és força difícil. Jonathan Glew, un actor i director de 35 anys, ho va aconseguir: "Vaig passar-me una setmana escrivint la millor carta de la meva vida", assegura a ' The Guardian'
A la ciutat escocesa es podrà veure una altra obra inspirada en el líder dels Beatles: 'Lennon: Thorough a Glass Onion', que serà en part un concert i en part una biografia. Lennon anava sovint a Edimburg quan era petit a veure la seva tieta i els seus cosins i més tard a passar les vacances amb Ono.


Fuente: Saioa Camarzana (elcultural.es)

El teatro puede conmover, puede emocionar, puede estar sujeto a susceptibilidades y puede llegar a un espectro amplio. Los festivales españoles del verano, como pueden ser el Grec, Fringe Madrid o el Festival de Almagro, además de congregar a un público amplio, acerca a muchos oteadores y programadores de festivales internacionales que acuden a la cita con la idea de ver algunas de las obras con la intención de hacerlos viajar a sus países de origen y programarlos internacionalmente. En este caso, gracias a la colaboración del Programa de Internacionalización de la Cultura Española (PICE), han acudido Lieven Bertels, director del Festival de Sydney, Juan Meliá del INBA (Coordinador Nacional de Teatro del Instituto Nacional de Bellas Artes de México) y Celso Curi director del Festival de Curitiba de Sao Paolo, con quienes hablamos de su visita y el sabor de boca que les ha dejado el teatro español y sus profesionales. 

Meliá comenta que su visita a España, en esta ocasión, se ha basado en tres dimensiones diferentes: "Asistir a representaciones teatrales tan diferentes como el Festival Internacional de Almagro o el Fringe Madrid, el desarrollo de reuniones y la participación en rondas de negocios para el conocimiento de nuevas producciones españolas y su posible presencia en México", comenta. Por su parte Bertels, quien ha acudido al Grec y a Fringe Madrid cuenta que "ha sido gratificante conocer a profesionales de la danza en Barcelona". Destaca el trabajo de Roberto Oliván, a quien no había visto en los últimos años. Aunque, sobre todo, destaca el Fringe al cual ha acudido por primera vez. "Ha sido un descubrimiento. Es un festival con un buen público y una programación variada y aventurera presentada de una manera muy profesional en espacios bonitos. Este es el festival del futuro", promete. 

Además, Meliá alaba las nuevas tendencias desarrolladas en salas alternativas de pequeño formato. "Me han gustado mucho varias de estas salas que están desarrollando dinámicas muy propias y necesarias", apunta. Y trae al frente la labor de Matadero donde "se puede apreciar su amplia dimensión de centro cultural". No da nombres de las obras que podrían viajar con él a México. Y este mismo secretismo guarda el australiano quien nos cuenta que hay dos obras que ha visto y va a negociar su viaje: "No puedo revelar cuáles son porque mantenemos en secreto nuestro programa hasta el lanzamiento oficial, pero ambas obras serían un buen escaparate para el talento español", apunta. Curi va un poco más allá que sus colegas y se atreve a dar algunos títulos que le han gustado: "Me gustaria mucho programar algunas de las obras que he visto, como A House in AsiaNumax y especialmenteLa noche justo antes de los bosques, de Roberto Romei con Óscar Muñoz.


El teatro español en ojos ajenos


Si hay algo de lo que se hacen eco es de lo mucho que ha afectado la crisis al sector pero, a su vez, las ganas que tienen las compañías de seguir trabajando y superar esta situación. "Se está viviendo un momento importante desde su nueva dramaturgia y sus nuevos espacios de representación", opina Meliá. Y este sentido, Bertels no difiere mucho cuando comenta que muchas de las compañías han sufrido "pero las artes escénicas tienen una gran capacidad de resistencia y es reconfortante ver cómo muchas pequeñas empresas tiene un espíritu positivo". Por otro lado, se apena de que las grandes compañías no participen más en la coproducción internacional como las de México o Argentina o como "el Teatro Real bajo la dirección de Gerard Mortier. Parece que las grandes empresas nacionales son totalmente invisibles en la escena internacional", concluye. Algo en lo que no parece estar del todo de acuerdo el mexicano ya que tiene la impresión de que "su intención de internacionalizar lo español, así como de servir de puente de lo Iberoamericano hacia Europa es clara". 

También coinciden en que "es innegable que se cuenta con una infraestructura importante", en palabras del director del INBA. Este mismo discurso es el que emplea Bertels cuando comenta que "justo antes de la crisis se invirtió mucho dinero en infraestructura. Sería bueno que, cuando acabe, el gobierno apoye más los contenidos: el desarrollo de un nuevo trabajo, coproducciones internacionales, la formación profesional de los jóvenes productores, ayuda con la traducción, etc".


¿Teatro globalizado?


Hemos aprovechado para preguntarles acerca de las diferencias teatrales por países y culturas. En un mundo globalizado en el que todo se conoce y se puede observar lo que se hace en diferentes puntos del mundo, el teatro también ha podido sufrir una homogeneización. Aunque no del todo. "El teatro entra en contacto con las representaciones de otros países por la presencia de compañías internacionales en sus programaciones", cuenta Meliá. "En México trabajamos más en poner en nuestros escenarios la representación mexicana de la dramaturgia internacional. Aunque la apuesta de los textos clásicos es un tema que me llama la atención, si bien otros países también son escenificados, aquí se observa una verdadera preocupación", concluye. De este hilo que no se rompe también tira Lieven Bertels cuando dice que "los dramaturgos españoles tradicionales, como Cervantes, son en gran parte desconocidos en el mundo de habla inglesa, lo cual se explica por la naturaleza introspectiva de las artes escénicas españolas", opina. Aunque destaca dos estilos teatrales que funcionan en el resto del mundo; el teatro surrealista / absurdo y el teatro físico. Y Celso Curi cree que "España no es muy diferente a Brasil, las diferencias son muy débiles", y hace un guiño al programa PICE y su programa de internacionalización. 

En cambio, "entre las similitudes encontramos los poco subsidios para las artes escénicas", critica Curi mientras que el mexicano encuentra también similitudes, por ejemplo, en la gestión con la diversidad de esquemas de estímulo a la producción, la presentación y la circulación, y en las preocupaciones de los creadores por hacer teatro vivo y comprometido con los temas actuales de interés hacia los diversos públicos. En el caso de los directores australianos como Neil Armfield, Lindu Hume, Barry Kosky y Simon Piedra están trabajando a escala internacional pero "parece que nunca se presentan en España", se queja Bertels. Además, cuenta que el teatro de Australia "está a menudo entre los británicos y la escena norteamericana. Es un mercado pequeño de solo 22 millones de personas y las distancias entre las grandes ciudades son enormes lo que lo hace muy difícil de recorrer", concluye.


Fuente: Antonio Nieto (elpais.com)
Fringe significa algo así como alternativo, marginal, del submundo. Que un festival con este nombre y, por tanto, estas aspiraciones, llegue a partir de una iniciativa municipal… “Es una gran paradoja”, subraya el equipo organizador de esta cita, que en su segunda edición llevará las artes escénicas a las entrañas de Matadero Madrid, del 5 al 27 de julio. Una contradicción en forma de propuesta ecléctica con más de un centenar de espectáculos: microteatro, danza, instalaciones, pintura, robots, marionetas, polipoesía, performance, por enumerar solo algunos. La programación fue presentada este jueves por Natalio Grueso, director de Artes Escénicas del Ayuntamiento de Madrid; Manuel Lago, director de Actividades Culturales de Madrid Arte y Cultura (Macsa) y el equipo de Fringe.
Este homenaje a la contracultura nació en Edimburgo en 1947, a raíz de una iniciativa de las compañías cuyas obran no eran admitidas en el programa oficial del festival de esta ciudad. De eso, lo que llegó a Madrid el año pasado recoge solo parte del espíritu. “La organización es diferente. Es un modelo de apoyo claro a las compañías. En Edimburgo no hay selección y hay que pagar para poder actuar. En Madrid, la organización pone los medios y si la cosa no va bien se garantiza unos ingresos de 600 euros”, explica un portavoz del equipo.
Este año, la convocatoria recibió 500 propuestas de todos los géneros. El criterio para filtrar las mejores se basó en que las propuestas fueran site specific, es decir, que estuvieran pensadas y personalizadas para algunas de las 26 salas de Matadero. Esta es una de las novedades de la segunda edición: la singularidad de los escenarios. Un ejemplo. Un patio de luces que funciona como respiradero, de unos cinco metros cuadrados, con el zumbido de un transformador de fondo que los artistas deberán integrar de alguna forma en su espectáculo de danza para no más de 15 espectadores. De ahí se podrá pasar a la Cantina, al plató de la Cineteca o a la Nave 16. De espacios minúsculos y oscuros, a escenarios amplios y diáfanos; de un monólogo en el tejado a una obra de microteatro en el baño.
“El espacio se vuelve una propuesta en sí misma, el diálogo entre espacio y actriz, se elimina todo hasta la mínima expresión”, reza la carta de presentación de Lo único que necesita una actriz es una gran obra y ganas de triunfar, del grupo mexicano Vaca 35, una de las obras de teatro contemporáneo que se podrá ver por 10 euros en Fringe. Aunque quien lo prefiera podrá elegir algo más interactivo. "¿Qué se siente al ponerse en la piel de otro?", se pregunta Teatro OJO a partir de su instalación Ponte en mi pellejo, que desde el día 6 moldeará pieles de látex para que se las ponga el público interesado. Algo más que simplemente observar la mirada de "el otro", que no es poco.
Con respecto a la primera edición, el festival ha ganado en tamaño, aunque haya perdido una semana. Ha pasado de 37 a 43 estrenos y de 5 a 26 espacios que serán transformados por 20 compañías de Madrid, 16 del resto de España y 14 internacionales. En un baño, en un tejado o en un callejón.


El estadounidense Neil LaBute (Detroit, 1963) y el italiano Marco Calvani llegan al festival Fringe Madrid con su proyecto Author directing Author bajo el brazo, que, como su nombre indica, consiste en el intercambio de una obra para dirigir cada uno la del otro. Ambos autores mantuvieron ayer un encuentro abierto con el público para responder a sus preguntas y presentar las obras que llevarán solamente hoy y mañana al escenario de Conde Duque: Lovely Head (Miel en los labios), escrita por LaBute y llevada a escena por Calvani, y Roba de questo mondo, del italiano, dirigida por el primero. Darán vida a sus personajes los actores Kiti Mánver, Chema Coloma, Adolfo Simón y Marta Rubio.

El experimento nació en Italia, en el marco del Festival de Spoleto. Luego viajó a Estados Unidos, Reino Unido y finalmente recala en España. “El teatro consiste en comunicar, por eso hacerlo en un idioma que no es el tuyo es una cuestión difícil”, reconoce LaBute. “Primero lo hice en italiano, ahora en español, y en medio he participado durante cuatro veranos en un taller de la Sala Beckett de Barcelona, que era mayoritariamente en catalán”.

Calvani y LaBute eligieron un tema del que partir: la familia, uno de los más recurrentes en la obra del estadounidense. De hecho, el autor reconoce: “Aunque no hubiésemos delimitado el tema, probablemente la habría escrito de esta manera”.

“En ambas obras observamos cuán elástica es la palabra “familia”. Miel en los labios está protagonizada por una mujer establece una relación extraña con otro miembro de la familia. De cuántas maneras diferentes puedes amar a una persona”. La identidad de este pariente no se desvela casi hasta el final.“Lo que ves al principio no es necesariamente la verdad, eso es algo común en mis obras. Lo que hace que floten muchas preguntas en el aire”.

El autor de En compañía de hombres es bien conocido por su mirada mordaz y su humor cáustico, que adquirió ya de pequeño: “En mi casa sentía una especie de peligro en el ambiente. Había mucha presión entre mis padres, podía ver esa dinámica típica de “familia disfuncional”. Por eso escribo sobre personas que usan el amor como poder y se relacionan de forma extraña”.

Explica LaBute que su propósito a la hora de escribir no es pedagógico, aunque matiza: “Sí quiero confrontar al público con situaciones que no han vivido y sitios que no han visto antes, pero en el fondo se trata de que vengan a ver la obra y pasen una buena velada, que salgan diciendo: “¡Qué divertido!” o “¡Qué tenebroso!”

El festival Fringe acaba de llegar a Madrid importado de tierras escocesas. Nació hace décadas al margen -de ahí su nombre- del Festival de Edimburgo con las propuestas minoritarias y arriesgadas que no encajaban en aquél, pero acabó fundiéndose con el oficial después de que público y críticos se quedaran prendados de lo que allí se cocía. En inglés el término se usa como adjetivo para designar a todo lo que sucede en los cauces más alternativos de la cultura, pero LaBute no se ve a sí mismo luciendo esta etiqueta: “He hecho de todo, Broadway, Off-Broadway (el circuito alternativo de Nueva York), teatros pequeños, grandes teatros de Londres... Me encanta haber tenido todas esas experiencias diferentes, lo importante es que alguien se interese por mis obras y decida llevarlas a escena, y estoy feliz porque eso es lo que ha ocurrido hasta ahora”.

Fuente: Fernando Díaz de Quijano (www.elcultural.es)