El actor madrileño Vicente Haro, padre del también intérprete Quique San Francisco y del productor Vicente Haro, ha fallecido hoy en Madrid a los 80 años. La empresa del teatro Maravillas, donde San Francisco interpreta Arte, ha informado hoy del fallecimiento de Haro e indica que sus hijos comunicarán también a través de ella dónde y cuándo será el funeral en memoria del actor.

Compañero de generación de Agustín González, Fernando Guillén, Jesús Puente o Juanjo Menéndez, algo más joven que Manuel Alexandre o José Bódalo y mayor que Juan Diego o Emilio Gutiérrez Caba, nombres con quienes ha compartido escena, Haro pertenece a ese gran grupo de actores españoles de sólida formación.

Haro, que también hizo en el cine, desde 1961, varias películas, una de ellas la de David Trueba Bienvenido a casa, debutó como galán joven de la compañía teatral de Ernesto Vilches. En el teatro Infanta Isabel interpretaría obras policíacas como La Ratonera, Testigo de cargo o Milagro en la plaza del Congreso, entre otras. Tras diversas temporadas en el teatro Lara, comenzó a trabajar en el María Guerrero y allí formó parte del elenco de clásicos de la escena como Los verdes campos del edén o Eloísa está debajo de un almendro. Más tarde, con Javier Escrivá y Ana María Vidal, con la que tuvo una larga relación sentimental de la que nació su hijo Vicente, forma su propia compañía teatral y estrena Juegos de medianoche.

Después, en el Teatro Español representaría obras como Las mocedades del Cid, Tres sombreros de copa o Don Juan Tenorio. En pleno despegue de la televisión, Haro participó en los espacios más prestigiosos del medio y era una presencia habitual en las Novelas y Estudio 1 de TVE. En la "era de las series" sus últimos trabajos realizados incluyen, entre otros, Colegio Mayor, Farmacia de guardia, Pepa y Pepe, Médico de Familia y Al salir de clase, aunque en los últimos años estaba prácticamente retirado de la interpretación.

El Festival Internacional de Cine de Comedia de Peñíscola otorgó en 2006 su premio Pepe Isbert a Haro por ser uno de los actores de reparto "más conocidos y estimados" del cine español. Enrique San Francisco es hijo de Vicente Haro y de la también actriz Enriqueta Cobo, fallecida hace ya unos años.

Fuente: www.elpais.com


José Luis Gómez une a Samuel Beckett y a Krystian Lupa. El Teatro de La Abadía estrena este miércoles la obra del autor irlandés, Fin de partida que dirige el polaco. El montaje es una coproducción del centro madrileño con otros teatros españoles que, tras finalizar sus funciones en La Abadía el 23 de mayo, viajará hasta Girona, Santander, Bilbao y Valladolid.

Fin de partida supone el debut al frente de un montaje español de quien es considerado "uno de los grandes referentes escénicos de nuestro tiempo", según Gómez, uno de los actores del montaje junto a Ramón Pons, Susana Sánchez y Lola Cardón. La producción también es el estreno de Lupa en el duro mundo del dramaturgo. "Quería haber hecho Beckett varias veces, pero nunca lo había conseguido hasta ahora", asegura el director polaco, quien le define como "un autor muy contemporáneo a pesar de estar muy vinculado al orden de después de la Guerra, a todo ese ambiente del racionalismo, todos esos valores perdidos, sobre todo los del bien y del mal".

Para Lupa la clave del autor y especialmente de la obra está en lo que no dice el dramaturgo. "Aunque es un genio de los diálogos y hace muchas indicaciones, la verdad no aparece en ningún lado, la realidad está en los silencios de Beckett", continúa el director. "Es como un pintor chino que se ocupa de pintar lo que está alrededor y no la parte de la tela donde está el objeto que quiere pintar hasta que al final éste se hace visible". Entonces, en el caso de Fin de partida aparece un mundo terrible, habitado por un ciego que no puede levantarse de una silla de ruedas, un asistente que no puede sentarse, más unos padres a los que les faltan las piernas y están dentro de un cubo de basura aunque en el presente montaje se encuentren en una incómoda especie de pecera.

Con esos mimbres, creados como el resto de la escenografía por el propio Lupa, los actores han debido conjurarse para "arrancar tantas carcajadas como sea posible con esta cosa atroz", en palabras del propio Beckett. Algo que no se sabe si conseguirán extraer del público, pero que sí les ha servido para no dejar de repetir alabanzas de Lupa, ya que la experiencia le ha parecido muy grata a todo el equipo del teatro madrileño.

"Es una forma de trabajar muy diferente", explica Gómez. "A partir de la historia de Beckett, Lupa no te dice si lo que haces está bien o mal, haz esto o lo otro; deja que tu imaginación, tu intuición sea la que indique el camino que tienes que seguir", continúa el responsable de La Abadía. "Te hace transitar con los ojos vendados por un bosque en el que te laceras y pinchas, pero en el que hay unos cráteres de donde salen unas erupciones que, poco a poco, te hacen entender lo que hay que hacer".

Esa manera de guiar al actor por sí solo, Gómez la considera única. Tanto que el teatro que dirige piensa publicar un libro que cuente todo el proceso seguido en la preparación de Fin de partida "con la única finalidad de que la experiencia sirva para otros", ya sean directores, actores o cualquier persona interesada en conocer el trabajo de la referencia polaca.

Fuente: Rafael Esteban (www.elmundo.es)


La Royal Shakespeare Company, junto con la productora Mudlark -que realiza aplicaciones de entretenimiento para teléfonos móviles-, ha lanzado una versión interactiva de Romeo y Julieta en Twitter, llamada Such Tweet Sorrow, donde las diatribas en inglés se sustituyen por 'tweets' de 140 caracteres. Que tiemblen los puristas.

Durante cinco semanas, seis actores improvisan una historia, basada en una interpretación libre de la trama de Romeo y Julieta, en el popular sitio de 'microblogging'.

Con mensajes enviados directamente desde sus teléfonos móviles, los actores podrán también interactuar con el "público" en Twitter.

Julieta, interpretada por Charlotte Wakefield, es un adolescente que se queja de que nunca ha tenido un novio constante a través del 'chat'. El pasado lunes publicó un vídeo en YouTube en el que muestra su habitación y una foto enmarcada de su madre, Susan Capuleto, muerta hace diez años en un accidente de coche según esta peculiar versión de la obra.

He aquí algunos ejemplos del estilo de esta 'obra': camino de la escuela, esta particular Julieta publica un 'tweet' plagado de faltas de ortografía en el que se queja de que no tiene acceso a Twitter en la escuela, por lo que volverá a escribir después.

La participación de Romeo en el mundo de mensajería vendrá más tarde ya que "está muy ocupado jugando en su Xbox". "No tenemos una idea clara de qué pasará en las próximas cinco semanas", dijo Charles Hunter, de Mudlark.

El hermano de Julieta en la obra de Shakespeare, Tibaldo, interpretado en Twitter por Mark Holgate, es un joven a quien están a punto de expulsar de la escuela. Uno de sus primeros mensajes rezaba: "Uno puede pasarse setenta años sin follar, pero puede morir en una semana si no evacúa".

Los actores tienen un perfil muy detallado y escriben sus 'tweets' basados en la procedencia social de su personaje.

Michael Boyd, director artístico de la RSC, comentó que la compañía estaba buscando siempre nuevas fórmulas para atraer a nuevas audiencias. "Esperamos impacientes la acogida del público a esta nueva manera de actuar", dijo.

"Los teléfonos móviles no tienen que ser necesariamente el Anticristo del teatro. Este experimento digital... les permite a nuestros actores utilizar sus celulares para relatar su historia en tiempo real y llegar a las personas donde sea que estén en un teatro global", concluyó.

Fuente: www.elpais.com / www.elmundo.es


"Abril es el mes más cruel: engendra / lilas de la tierra muerta, mezcla / recuerdos y anhelos, despierta / inertes raíces con lluvias primaverales". Así empieza La tierra baldía, uno de los poemas más sobrecogedores del siglo XX, que T. S. Eliot dedicó a Ezra Pound en 1922. Lo que seguramente no imaginaba su autor es que esos versos serían elegidos por una de las directoras escénicas más importantes del siglo XX y lo que llevamos del XXI para llevarlos al teatro interpretados por la portentosa actriz Fiona Shaw.

Y en una tarde de abril, la de ayer, esa directora, Deborah Warner, escudriñaba el escenario del Teatro Español donde The waste land se representará del 4 al 6 de junio, dentro del Festival de Otoño en Primavera (no es una errata, son cosas de Esperanza Aguirre, presidenta de la Comunidad de Madrid). Tres días, pero seis representaciones, para compensar que la directora no quiere más de 250 espectadores por función para lograr la intimidad y recogimiento necesarios: "Es muy importante sentir la respiración", señala Warner, que ha pedido que no haya sobretítulos, ya que considera fundamental que se escuche a Shaw en el idioma original durante los 33 minutos de representación.

"Es una joya muy valiosa. Tito Andrónico era como una corrida de toros bravos, incluso Julio César, pero este montaje es un pariente cercano a Días felices, tiene que ver con el universo de Beckett", dice comparando su montaje con sus dos shakespeares y con el beckett que ha paseado por España y que han convertido a la Warner en un icono escénico en nuestro país.

El montaje de The waste land nació hace 15 años por encargo. "Nos pidieron que eligiéramos un texto poético y experimentamos si podíamos convertir La tierra baldíaen un montaje. El resultado es una obra teatral fantástica", explica con pasión la directora teatral británica. La puso en pie en un momento en el que le interesaba especialmente la relación entre los textos poéticos y el espacio arquitectónico: "Buscaba abrir una nueva vía provocadora", señala Warner, que llegó a intentar que le dejaran la sala grande circular del Parlamento Europeo en Bruselas y la planta 93 que estaba vacía de la torre norte de las entonces aún existentes Torres Gemelas de Nueva York. En ambas ocasiones rechazaron su propuesta porque pensaban que no era buena idea ver esos espacios relacionados con ese título tan árido y metafórico.

Una vez estrenado el espectáculo recorrió durante cinco años numerosos países. Donde tuvo más éxito fue en Nueva York y Londres. En la ciudad americana se representó en el Liberty Theater, un teatro abandonado y casi en ruinas, sin calefacción y en invierno. La crítica se rindió a sus pies y John Heilpern, del New York Observer escribió: "Una experiencia teatral inolvidable y un logro impresionante de la más grande actriz a ambos lados del Atlántico".

Pero en la capital británica Warner consiguió su mayor logro en el Wilton' s Music Hall, "un maravilloso teatro antiguo, que se utilizaba para rodar películas, situado en el East End, zona a la que hace numerosas referencias el poema, era el lugar perfecto y 10 años más tarde, las chicas que luchan para recuperar este espacio pidieron a Fiona que recuperáramos el espectáculo un día para recaudar fondos", cuenta.

Encontraron un buen motivo para regresar a algo de lo que se habían despedido y Ariel Goldenberg, director del Festival de Otoño, las repescó para que vinieran a un país que no visitaron en su periplo de hace tres lustros.

"No sabíamos en qué había cambiado el montaje con el tiempo, cuando lo montamos por primera vez las Torres Gemelas estaban en pie, no había ocurrido lo del tsunami... Son acontecimientos que el poema de Eliot evoca de una forma casi premonitoria, porque es un texto que contiene cosas en su interior que aún no han ocurrido, y además también se trataba de ver cómo nosotras habíamos cambiado, después de 10 años la muerte está más cerca de todos nosotros", dice mientras toma una y otra vez el poema entre sus manos y lee fragmentos con los que demostrar sus teorías.

"The waste land ha tenido éxito por su naturaleza fragmentaria, es algo casi deconstruido, y eso es algo que ahora nos interesa mucho en este 2010 de tiempos convulsos", dice esta mujer que dedicará los próximos años a montar óperas para la Scala de Milán (Muerte en Venecia, de Benjamin Britten, con el tenor Ian Bastridge, primero; luego será Eugene Onegin, en Inglaterra y Nueva York, y algún que otro título más).

Mientras tanto, el Barbican de Londres espera que Deborah Warner elija un título teatral: "Pero tengo una auténtica crisis decisoria", cuenta ella riéndose y aclarando: "El teatro sirve para tener salud mental, es algo que vuelve a ser muy importante, dado que las iglesias están muy debilitadas: si ese alimento espiritual falla, el teatro recupera ese lugar importante y, desde luego", concluye, "mi responsabilidad con respecto al teatro es que siempre debemos estar buscando formas nuevas".

Fuente: Rosana Torres (www.elpais.com)


Lluís Pasqual vuelve a casa. El fundador del histórico Teatre Lliure de Gràcia, junto a Fabià Puigserver y Pere Planella, entre otros, volverá 35 años después a llevar el timón del prestigioso centro, que el próximo septiembre recuperará, con la cara renovada, la sede original de la calle Montseny.

El patronato del Lliure, presidido por Antoni Dalmau, no dudó hoy, en la reunión que han mantenido sus miembros para consensuar el relevo del actual director, Àlex Rigola, en dar su apoyo mayoritario al elegido: 37 votos a favor, ningún voto en contra y cinco abstenciones. Pasqual, que no ha podido asistir porque estrena en Madrid su nueva ópera, dirigirá el Lliure desde la temporada 2011/2012 hasta la del 2014/2015, y su contrato será renovable.

De gran experiencia internacional, Pasqual fue nombrado en 1983 --con apenas 32 años-- director del Centro Dramático Nacional - Teatro María Guerrero de Madrid, y en 1990 se fue a París para dirigir durante seis años el Odéon-Théâtre de l'Europe. En 1995 dirigió la Bienal de Teatro de Venecia, y entre 1997 y 1999 fue comisario del proyecto Ciutat del Teatre, por encargo del Ayuntamiento de Barcelona. Desde el 2004 pasó a formar parte del Teatro Arriaga de Bilbao donde, además de ser asesor artístico, impulsó un laboratorio de formación, colaboración pedagógica y promoción y creación de espectáculos contemporáneos.

Entre los premios que ha recibido se cuentan el Nacional de Teatro y Danza del Ministerio de Cultura en 1984 y 1991, el de la Generalitat de Catalunya en 1988, el Ciutat de Barcelona en 1985, y además fue nombrado Caballero de la Legión de Honor francesa en 1996.

El último espectáculo que dirigió Pasqual (Reus, 1951) en nuestro país fue La casa de Bernarda Alba, con Núria Espert y Rosa Maria Sardà, estrenado en el Teatre Nacional de Catalunya (TNC) el año pasado.

Fuente: Inma Fernández (www.elperiodico.com)

TEXT: YASMINA REZA
TRADUCCIÓ: JORDI GALCERAN
DIRECCIÓ: TAMZIN TOWNSEND
INTÈRPRETS: RAMON MADAULA, JORDI BOIXADERAS, VICENTA NDONGO i ROSER CAMÍ
PRODUCCIÓ: FOCUS, RAMON MADAULA SL i TRASGO PRODUCCIONES SL
TEATRE GOYA


Dues parelles es troben per a resoldre una baralla que han tingut els seus fills, del qual el plançó de la parella Verònica (Roser Camí)/ Miquel (Ramon Madaula) ha sortit ferit a la boca i amb dues dents trencades. L'objectiu principal de la reunió, tractar de que tots dos nens es demanin perdó i facin les paus, aviat és convertirà només en una excusa per posar damunt la taula temes més complexos. ¿Els fills es comporten com es comporten, de vegades pel que observen a casa? Alguns es limiten a imitar el comportament dels seus pares?

La trobada, que en una primera ullada podia semblar pacífica entre quatre adults aviat, es transformarà en una tempesta de retrets i insults. ¿Què ha passat amb les bones maneres i els codis de convivència? Un Deu Salvatge se'ns presenta com una comèdia, on la gent riu sense parar de les continues mostres d'hilaritat dels seus protagonistes. Però realment de tot allò que riem és una tragèdia, tant per part dels fills, causants de la trobada dels seus pares, com per part d'aquestos al no saber respectar els codis socials i comportar-se com autèntics animals incivilitzats.

Les interpretacions de Ramon Madaula, un home aparentment pacífic que es dedica a vendre material de ferreteria, però profundament cansant i avorrit de la vida matrimonial, i Jordi Boixaderas, un agressiu advocat compromès a defensar la causa d'uns laboratoris farmacèutics que han de ser jutjats per cometre una malaptesa criminal, resulten més que convincents i són els que més joc donen per a jugar amb el públic. Roser Camí es mostra més segura que Vicenta Ndongo damunt l'escenari. Però tots quatre conformen un dels millors quartets de comèdia que hem vist en les darreres temporades.

La nova versió de Un Deu Salvatge va signada per Jordi Galceran que l'allibera de les tradicions franceses i l'apropa al públic català, sense deixar de mantenir el segell marcat per Reza en el text original. Potser no és la millor obra de Yasmiza Reza, si tenim en consideració només el text, però està clar que la connexió amb el públic segueix intacta en cada obra del seu univers.

El text funciona a la perfecció perquè els seus intèrprets han estat perfectament coordinats per la mà de Tamzin Townsend. És una feina de grup, però també és una feina individual, casdacun d'ells ha sabut modelar el seu personatge per a que no caigui en l'histrionisme i ratlli la credibilitat dintre de la comèdia.

UN DEU SALVATGE

by on 19:12
TEXT: YASMINA REZA TRADUCCIÓ: JORDI GALCERAN DIRECCIÓ: TAMZIN TOWNSEND INTÈRPRETS: RAMON MADAULA, JORDI BOIXADERAS, VICENTA NDONGO i ROSER C...