Mostrando entradas con la etiqueta Broadway. Mostrar todas las entradas
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Fuente: Irene Crespo (elpais.com) | Foto: AFP
Los teatros neoyorquinos de Broadway cerraron el pasado domingo 31 de mayo su temporada 2014-2015 superando un récord histórico de taquilla y espectadores. La Broadway League anunció días después que las 40 salas que componen este distrito teatral recaudaron 1.219 millones de euros en las 52 semanas que ha durado esta temporada, un 7,6% más que en el periodo 2013-2014; y superaron los 13 millones de espectadores, un 7,3% más que el año anterior.
“La tendencia en ascenso continúa y no es una sorpresa. Llevábamos diciendo desde hace varios años que hay algo para todo el mundo en Broadway; haber aumentado la audiencia más de un 13% en los dos últimos años nos da claramente la razón”, asegura Charlotte St. Martin, presidenta de la Broadway League.
La variedad de espectáculos, la combinación de horarios —matinales y vespertinos—, la facilidad para la compra de entradas y el tirón de actores famosos en las obras son las razones para el aumento de taquilla y asistencia que apunta esta asociación, en la que se reúnen propietarios de teatros, productores, operadores, presentadores y managersgenerales.
La subida del precio de los billetes premium, que pueden estar entre 200 y más de 300 euros para hacerse con los mejores asientos en el teatro; y el boom turístico que está viviendo Nueva York son otros de los factores fundamentales para este buen momento en Broadway. Así como la existencia de obras destinadas a toda la familia y, como apunta The New York Times, la percepción de Times Square como un lugar más seguro.
En la temporada 2014-2015 se estrenaron 37 nuevas producciones, entre las que se incluían 15 musicales, 20 obras y dos especiales. Algunos de los cuales han dirigido esa taquilla y estarán presentes en los premios Tony, que se entregaron esta pasada madrugada. Como Un americano en París, uno de los grandes éxitos de la temporada de crítica y público con más de 10 millones de euros recaudados desde que se estrenara en marzo y 12 candidaturas a los Tony. O The King and I, un revival que ha recaudado, también desde marzo, más de ocho millones de euros, y acumula nueve nominaciones.

El triunfo de los veteranos

Sin embargo, son los musicales más veteranos los que siguen ocupando el trono de la taquilla; especialmente El rey león, en Broadway desde 1997, que esta temporada ha ingresado 91 millones de euros. Detrás quedan Wicked (81,9 millones de euros), The Book of Mormon (84,2 millones); y otros más recientes que continúan haciendo taquillas fuertes, como Aladdin (67,7 millones). El fantasma de la ópera, Matilda, Beautiful: The Carol King Musical y Kinky Boots también superan la barrera de los 40 millones.
Unas cifras alejadas de las que logran alcanzar las obras no musicales, aunque éstas también están viviendo sus mejores temporadas debido al aumento de estrellas de Hollywood en las producciones, el mayor atractivo para las audiencias. Por eso no resulta raro que entre las obras más taquilleras de este año estén o hayan estado Fish in the Dark, con Larry David; The Audience, con Helen Mirren; El hombre elefante, protagonizada por Bradley Cooper, y The River, que supuso el regreso de Hugh Jackman a Broadway.
Extrañamente, todas estas producciones con estrellas han sido superadas este año por dos obras de teatro sin nombres potentes en sus carteles, ni grandes promociones y que se valieron solo del boca oreja: It’s Only a Play, que recaudó 32,4 millones de euros y —una de las favoritas de los Tony— El curioso incidente del perro a medianoche, que lleva 25,7 millones desde su estreno en septiembre pasado.
A pesar del récord histórico, muchas obras han sucumbido y fracasado económicamente este año (como Doctor Zhivago o The Last Ship). Aunque esta temporada está ya cerrada, tras los Tony y con la llegada del verano es cuando las nuevas obras y musicales estrenados hace poco podrán demostrar su verdadero músculo en la venta de entradas: es la época que más turistas llegan a la ciudad, porque, según The New York Times, los visitantes suponen hasta el 70% de los espectadores de Broadway.
De hecho, la ciudad de Nueva York —que también batió el récord de turistas el año pasado con 56,4 millones— ha convertido su distrito teatral en una de sus atracciones más promocionadas en el extranjero. Actores de shows como El rey león, Chicago o Kinky Boots hicieron pequeñas giras en países como Brasil para atraer público que no sólo vaya hasta Times Square para ver sus luces y hacer compras, sino que llegue ya con sus entradas de teatro en la mano o espere la fila en mitad de la famosa tienda para conseguir asientos de último minuto con descuento.

Cifras imperiales

La temporada 2014-2015 se cerró el pasado domingo 31 de mayo en las 40 salas que componen el distrito teatral neoyorquino
En taquilla las obras recaudaron 1.219 millones de euros, lo que supone un 7,6% más que la temporada anterior; y superaron los 13 millones de espectadores, un 7,3% más en 2013-2014.
Por géneros, en esas salas se vieron 37 nuevas producciones, entre las que se incluían 15 musicales, 20 obras y dos especiales.
Los musicales son los espectáculos que mejor funcionan en económicamente: El rey león, en Broadway desde 1997, ha ingresado 91 millones de euros esta temporada. Detrás quedan Wicked (81,9 millones de euros), The Book of Mormon (84,2 millones); y otros más recientes, como Aladdin(67,7 millones).

Fuente: Irene Crespo | Andrea Aguilar (elpais.com) | Foto: Reuters
La dama, su alteza teatral y cinéfila, Helen Mirren fue la primera en subir al escenario del Radio City Music Hall el domingo durante la 69ª ceremonia de los premios Tony. Se alzó con el primer premio en la gran noche del teatro neoyorquino por su papel de Isabel II en la obra The Audience, de Peter Morgan, quien había firmado también el guion de la película La reina, por la que Mirren había ya ganado el Oscar. La actriz se convirtió así en la novena en lograr ambos premios por interpretar el mismo personaje en cine y teatro, aunque en este caso las historias fueran distintas.
El de Mirren era el galardón más previsto que, además, anticipó una ceremonia muy británica: la producción inglesa El curioso incidente del perro a medianoche fue la mejor obra, también ganó su protagonista, Alex Sharp; y Skylight se coronó como mejor revival de obra de teatro.
Todos ellos eran premios sobre los que había muy pocas dudas en una noche que se debatía más en el terreno musical entre el tributo a la película de Gene Kelly, Un americano en París; y la adaptación del cómic autobiográfico de Alison Bechdel, Fun Home.
Pero tras alzarse con cuatro de los premios más importantes (mejor dirección, libreto, protagonista masculino y música), parecía claro que la originalidad y canto a la aceptación de la diversidad y la identidad de Fun Home era la favorita. Y así se cumplió.
Joel Grey, uno de esos actores con Tony y Oscar en su haber por su papel de maestro de ceremonias en Cabaret, fue el encargado de presentar, junto a su hija la actriz Jennifer Grey, la actuación central de la noche que era, precisamente, una de las canciones pilares de Fun Home, que cuenta la historia de cómo Bechdel salió del armario de joven y, poco después, su padre, luchando contra su propia homosexualidad, moría en lo que parecía un suicidio.
La canción elegida para la ceremonia era muy poco representativa del estilo espectacular de los musicales de Broadway, pero tenía un valor especial por su mensaje –el momento en el que la protagonista, de 11 años, admite su homosexualidad–, que reforzaron al ser presentada por Grey, quien este mismo año, con 82, declaró públicamente su homosexualidad.
Ese fue, probablemente, uno de los momentos más emotivos y brillantes de una gala que partía con dos desafíos importantes. Por un lado, recuperar el glamour en su alfombra roja. Una labor para la que la American Theater Wing contrató a Anna Wintour (y si el éxito se mide en caras conocidas, tuits y vestidos de diseñadores famosos, triunfó). Y, por otro, no perder más audiencia. Una tarea complicada y encomendada a dos presentadores, Alan Cumming y Kristin Chenoweth, que tomaban el relevo de actores con tanto tirón como son Neil Patrick Harris (que tuvo su momento autoparódico, riéndose de su fracaso en los Oscar) y Hugh Jackman.
A pesar de no tener todo a su favor, Cumming y Chenoweth desplegaron todos sus pasos de bailes, su mejor voz, se lo pasaron mejor que nadie; y, sin embargo, no lograron encontrar el ritmo a una gala lastrada por un exceso de actuaciones, que solo son una suerte de reclamos comerciales de los musicales, nominados o no, en los que las compañías se gastan entre 100 mil y 400 mil dólares para atraer espectadores a su teatro. Una estrategia que parecía más innecesaria aún este año en el que Broadway ha superado un récord histórico de taquilla y audiencia.
El rey y yo, una de esas obras taquilleras de la temporada, fue la otra gran ganadora de la noche, consiguiendo cuatro de los nueve premios a los que aspiraba, entre ellos el de mejor revival musical. La obra llegó a Broadway por primera vez en 1951 con Yul Brynner, otro de esos actores con Tony y Oscar por un mismo papel a los que Helen Mirren acaba de unirse.
Porque si algo prueban los premios Tony es que el cine y el teatro, Hollywood y Broadway, están siempre más cerca de lo que parece. Y no sólo por sus actores estrella. No había más que mirar en la gala del domingo al patio de butacas, donde se sentaba relajado Harvey Weinstein; y también sobre el escenario, donde el temible Scott Rudin intentó suavizar su mala imagen tras los correos de Sony al recoger uno de los premios británicos de la noche para Skylight.

El salón de una funeraria que arrasa en Broadway

El público rodea por los cuatro costados el escenario del Circle Theatre en Broadway donde el musical inspirado en la novela gráfica 'Fun Home' ha reventado la taquilla. Allí aparece recreada la mansión de Pensilvania donde la ilustradora Alison Bechdel creció, esa casa en la que su atormentado padre se volcó con obsesivo ahínco para restaurarla. Y allí conviven y van alternando sus voces las tres actrices que encarnan a Bechdel: como niña que no acaba de entender a su padre pero disfruta jugando con sus hermanos entre los ataúdes del negocio familiar y se niega a ponerse vestidos; como adolescente, que decide salir del armario y asumir su homosexualidad al llegar a la Universidad de Oberlin; y como adulta, convertida en ilustradora, tratando de dar forma a su peculiar historia en una novela gráfica. “Creo que necesitaría hacer otro libro para explicar todo el proceso de este musical”, explicaba la autora sentada en un parque de Nueva York a finales de mayo.
La compositora Jeanine Tesori y la dramaturga Lisa Kron (ganadoras de los galardones en sendas categorías en los Tony’s) trabajaron durante cerca de cuatro años en el libreto antes de que Bechdel viera esbozo alguno. En 2013 la obra se estrenó en el Public Theatre y este año llegó finalmente a Broadway. “¿Un musical sobre una lesbiana? ¿Sobre un suicidio? Cabría pensar que mucha gente se resistiera a verlo”, reflexionaba Bechdel a quien la fama teatral, y el haberse convertido en un rostro célebre aún la pilla por sorpresa. “Pero el musical es tan bueno, tan extrañamente alegre que supongo que por eso ha gustado tanto”.
La obra, de poco más de una hora y media de duración sin pausa, funde las 231 páginas de la autobiografía ilustrada que Bechdel publicó en 2007, con canciones que apuestan por un tono dialogado y no omiten el drama ni la intensidad de lo que se está contando. La autora escarba en su memoria y repasa su infancia para tratar de acercarse a su padre, un homosexual con refinado gusto, profesor de inglés en una escuela y encargado de la empresa familiar, que a pesar de sus escarceos no quiso salir del armario y acabó suicidándose unos meses después de que su hija, Alison, se declarara lesbiana. Las lecturas que su padre le recomendó, el piano que su madre tocaba, los apuestos jóvenes que cuidaban del jardín, y los juegos infantiles entre los hermanos Bechdel, se combinan en la escena con las preguntas que la ilustradora se hace mientras trata de plasmar su historia. El ritmo que no puede faltar en Broadway se adapta a la personal historia.
La novela “Fun Home” (Reservoir Books) se convirtió en un auténtico fenómeno entre la crítica y el público, lo mismo que ha ocurrido con el musical. “Creo que el hecho de que fuera una novela gráfica hizo que la historia llegara más a la gente, el momento en le que el libro salió coincidió con un auge de este género”, comentaba Bechdel. “La aceptación del gran público de esta historia no deja de sorprenderme”.

Font: Reuters via ara.cat
Broadway tindrà per primera vegada en la seva història una protagonista lesbiana gràcies a 'Fun home', un premiat musical sobre la família, la sexualitat i l'acceptació que s'estrena el pròxim mes. L'obra està basada en la novel·la gràfica homònima d'Alison Bechdel (publicada en català per La Magrana), una història de iniciació a l'edat adulta en què l'autora examina la seva família disfuncional i la relació amb el pare, un home gai sense sortir de l'armari que dirigia una funerària i ensenyava anglès en un poblet de Pennsylvania.
El musical, finalista per al premi Pulitzer 2014 al millor drama, comença les seves funcions al Cercle al Teatre Plaza el 19 d'abril després d'un ple total en les seves funcions a l'Off Broadway. "És el primer personatge principal lesbià en la història del teatre musical i és una història que necessita ser explicada", ha declarat el director Sam Gold. "Sembla un bon moment en la nostra cultura per donar veu a aquest personatge."
La múltiple nominada al Tony Lisa Kron va adaptar el llibre i va escriure les líriques a partir de la música de Jeanine Tesori. Tres actrius interpreten Bechdel –de nena, d'universitària i d'adulta– en l'obra, que no té una estructura lineal. Bet Malone és la Bechdel adulta i Emily Skeggs i Sydney Lucas interpreten versions més joves de l'autora quan ella revisa la seva infància i fa les paus amb la seva pròpia sexualitat i la tensa relació amb el pare. "Aquestes coses serveixen a 'Fun home' per parlar de l'alt preu de la culpa i de la redempció que s'aconsegueix a través del perdó i vivint en la veritat", ha afirmat Malone.

Fuente: Julio Bravo (abc.es)
Audra McDonald es historia de Broadway. Literalmente. El año pasado se convirtió en la primera (y por ahora la única) intérprete que lograba seis premios Tony, los mayores galardones del teatro estadounidense, superando a dos actrices legendarias, Julie Harris Angela Lansbury, que habían logrado cinco cada una. La cantante y actriz debutará el próximo 31 de enero en España con un recital en el Teatro Real en el que ofrecerá un recorrido por el teatro musical americano de la mano de cuatro de sus grandes autores: George Gershwin, Stephen Sondheim, John Kander, Fred Ebb y Michael John La Chiusa.
«Ragtime» (1988), «Master Class» (1996), «Carousel» (1994), «A raisin in the sun» (2004), «Porgy and Bess» (2012) y «Lady Day at Emerson’s Bar and Grill» (2014) son las obras que han convertido en leyenda a Audra McDonald. En su hasta ahora último trabajo, «Lady Day at Emerson’s Bar and Grill», la actriz encarnó a Billie Holiday, en una interpretación unánimente aplaudida: «Merece la pena soportar los aspectos más viscosos y apagados -escribió el New York Times- por escuchar a la señora McDonald respirar dolor y vida en algunas de las más grandes canciones de Holiday.
En conversación telefónica, Audra McDonald hablaba con ABC sobre esta interpretación, que reconocía como «el mayor reto de mi carrera». «Encarnar a una mujer como Billie Holiday es absolutamente fascinante; para mí supuso una gran dificultad, porque me exigía un trabajo extraordinario para lograr que mi voz de soprano se asemejara a la suya, mucho más grave e irregular, aunque de una expresividad increíble. Me siento muy afortunada de haber podido ponerme en su piel y de haber profundizado en el sufrimiento de esa gran artista».
El concierto del Teatro Real supondrá la primera actuación de Audra McDonald en nuestro país, que apenas conoce. «Estuve hace varios años en Barcelona, pero no he vuelto a España desde entonces». Conoce poco nuestra música. «Trabajé de estudiante algunas canciones de Granados, pero nada más. He escuchado poca música española, pero me encanta el corazón y la pasión que tiene». 
Audra McDonald nació en 1970 en Berlín, donde estaba destinado su padre. Estudió canto lírico en la prestigiosa escuela Juillard de Nueva York, y pronto dirigió sus pasos hacia el teatro musical. Su primer trabajo fue en «The secret garden», y con el siguiente, «Carousel», logró su primer Tony. Ha actuado en una docena de obras en Broadway, y ha protagonizado también óperas como «La voz humana», de Poulenc, o «Ascenso y caída de la ciudad de Mahagonny», de Kurt Weill. El teatro y los conciertos son su principal actividad, aunque ha participado en series televisivas como «Wit» (con Emma Thompson), «The good wife» o «Sin cita previa», y en películascomo «Abajo el telón» o «Cosas de familia». «Me consideran una cantante fundamentalmente, pero mis dos facetas, la de actriz y la de cantante, no se entienden la una sin la otra. Son complementarias y se alimentan la una a la otra». Conseguir seis Tonys es fruto, dice, de un trabajo muy duro, «pero he tenido mucha suerte. Puedo asegurar que, en mi caso, los sueños se han hecho realidad».
En su concierto madrileño unirá los nombres de compositores universales como Gershwin y Sondheim con uno de los autores más representativos del nuevo teatro musical en Estados Unidos: Michael John Lachiusa. «Es un músico con un talento increíble -explica Audra McDonald-. Hay un momento creativo fascinante en Broadway; desgraciadamente, poner en pie un musical es algo muy caro, y no todos tienen la oportunidad de estrenar; pero hay músicos muy interesantes, que están trayendo nuevas ideas y desarrollando todo tipo de estilos».

Fuente: EFE via abc.es
Con 13,13 millones de espectadores y 1.360 millones de dólares (1.138 millones de euros) recaudados, Broadway ha cerrado con 2014 el mejor año de su historia, tanto en asistencia como en taquilla, informó ayer la Broadway League.
Con dos ya clásicos como «El rey león» y «Wicked» en lo alto de la taquilla (ambas alrededor de los 100 millones de dólares recaudados -unos 83 millones de euros-) y con nuevos títulos también muy rentables como «Aladdin» o «Beautiful» (más de 54 millones de dólares recaudados -más de 45 millones de euros-), Broadway ha registrado un 13% más de público que en 2013.
«Esto demuestra que nuestros productores están dando a los espectadores una amplia variedad de obras y espectáculos musicales para satisfacer a todos los gustos», explicó en un comunicado la directora ejecutiva de la Broadway League, Charlotte St. Martin.
El repunte de espectadores durante las fechas navideñas ha colaborado a alcanzar esta plusmarca, pues en la semana que finalizó el 28 de diciembre se vendieron 318.721 entradas, más de diez veces más que el año pasado, cuando se despacharon en esas mismas fechas apenas 28.334.