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Fuente: EP via lavanguardia.com

El Gran Teatre del Liceu de Barcelona celebrará el 15 aniversario de su reinauguración después del incendio de 1999 con una serie de actividades de agradecimiento a toda la ciudadanía, al barrio y a la sociedad, y entre las que destacan una gala lírica y el acercamiento del Liceu a Catalunya con el programa 'Ópera a la fresca'.

En rueda de prensa después de una cena de gala en el teatro, el director general, Roger Guasch, ha explicado que el coliseo celebrará esta efeméride con las máximas de "austeridad y sencillez en los actos y el objetivo de abrir las puertas y acercarse a la ciudadanía".

"Necesitamos recuperar el optimismo y la mirada al futuro", ha dicho Guasch, que ha instado a recuperar el espíritu de 1994 --cuando se incendió y toda la ciudadanía sumó esfuerzos-- pese a que la situación no sea la misma, ya que el Liceu es de todos y todos somos Liceu, ha remarcado.

El teatro reabrió el 7 de octubre de 1999 con Turandot, Giacomo Pucccini con dirección de Núria Espert, con la "voluntad de hacer el Liceu de todos", ha dicho Guasch, quien no podía dejar pasar la oportunidad de lanzar un mensaje de optimismo y futuro hacia la sociedad y también internamente para mostrar que el proyecto sigue adelante, ha dicho.

Mirar al futuro


"Todos los actos han estado pensados con una voluntad manifiesta de agradecimiento", ha expresado Guasch, que ha citado a la ciudad, vecinos, barrio y mecenas, y ha instado a mirar al futuro tras la crisis económica que ha sacudido bastante las estructuras del teatro lírico, por ello es importante pensar en esto.

La celebración ha arrancado este jueves con una cena de agradecimiento a los medios de comunicación por su papel estos años, y proseguirá el 15 de septiembre con la gala Catalunya aixeca el teló, donde los teatros privados presentarán su programación: "Es un acto de agradecimiento al sector público y privado".

El miércoles 24 de septiembre tendrá lugar un acto de agradecimiento a toda la ciudadanía con la aspiración de que se convierta en el concierto de "bienvenida de la temporada", y se concretará en un concierto de la Orquesta y Coro del Liceu en la plaza de la Catedral a las 20 horas, con la intención de que se consolide cada año.

Unos días después, el teatro agradecerá el mecenazgo del coliseo -que representa el 13%, 5.300.00 euros la pasada temporada y con un acumulado de 92 millones de euros desde su reinauguración en 1999-.

La inauguración oficial de la temporada el 14 de octubre se realizará con La Traviata, a la vez que el 2 de noviembre tendrá lugar un "acto curioso" consistente en un reconocimiento a Ciutat Vella, que ha vivido las obras acometidas en el teatro, y que pasará por un Concierto del Coro del Liceu en Santa Maria del Pi de Barcelona, cuyo beneficio se destinará a un proyecto de reconstrucción del teatro infantil -el Teatret- de la misma basílica.

Hasta el 19 de abril de 2015 no se celebrará el próximo acto con el concierto benéfico que mirará al futuro Nous valors, noves veus, en el que el teatro lírico se implicará en las voces emergentes tanto nacionales como internacionales.

Nueva revista


Fuera del programa oficial, el Liceu participará con su Orquesta y Coro en el disco de La Marató de TV3 --una colaboración de la que de momento no ha podido precisar más detalles--; ha preparado una revista informativa que será inicialmente bimensual --con una tirada de unos 11.500 ejemplares--, a la vez que convertirá el programa Òpera a la platja en Òpera a la fresca, para que sea una retransmisión de lo que sucede en el teatro en otros puntos, como Tarragona, Lleida y Girona.

Asimismo, Guasch ha anunciado en el mismo acto que Leticia Martín será la nueva directora artística adjunta del Liceu, en sustitución de Ivan van Kalmthout, bajo las órdenes de la nueva directora, Christina Scheppelmann: "Con esto tenemos completadas las vacantes", ha dicho.

El presidente del Patronato del Liceu, Joaquim Molins, ha asegurado que el teatro quiere "devolver a la sociedad lo que la sociedad ha hecho por el Liceu", un cometido en el que es muy importante la labor de los medios.

Fuente: David Moran (abc.es)
En la platea no hay ni un alma, pero el escenario y la caja escénica del Gran Teatro del Liceo es un ir y venir constante de cajas con ruedines, telones, operarios con cables y pesadas piezas de escenografía. En un rincón, justo frente a la boca del escenario, unos cuantos fusilesdescansan a la espera de que alguien se anime a empuñarlos. Un poco más allá, detrás de la inmensa caja negra que sustituye al escenario rotatorio de anteriores montajes, se amontonan carromatos, tramos de escaleras, barriles de explosivos con amenazantes calaveras garabateadas en blanco y, en fin, todas y cada una de las 90 toneladas de material que «Los Miserables» moviliza cada vez que sale de gira y aterriza en una nueva ciudad con sus once trailers y su aún más voluminosa historia de récords y aplausos a cuestas.
No en vano se trata de uno de los grandes musicales que ha dado el género, una pieza que han visto más de sesenta y cinco millones de personas de cuarenta y dos países desde su estreno en Londres en 1985 y que mañana desembarca a lo grande en Barcelona con casi todas las localidades vendidas para seguir haciendo lo que mejor sabe hacer. Esto es: historia. Sobre el escenario, el clásico de Víctor Hugo y la trágica epopeya de Jean Valjean, un exconvicto encerrado durante veinte años por robar un pedazo de pan, volverán a sumergir a los espectadores en este fresco musicado de la Francia de la primera mitad del siglo XIX. Una historia inmortal y universal repleta de venganza, redención, traición y amor cuya puesta en escena requiere decuatro días de montaje así como de un centenar de operarios que se turnan para cubrir jornadas que se alargan durante 24 horas.
Unos números que, sumados los 34 actores-cantantes que desfilan sobre el escenario y a los catorce músicos que dirige desde el foso el malagueño Arturo Díez, hacen de la versión española de «Los miserables» la producción de mayor envergadura que ha girado por la península, como señala el responsable técnico del montaje, Francisco Grande. Y no solo eso: con su estreno en el Liceo, la obra se convertirá en el primer musical en hacerse un hueco entre las magnas paredes del coso operístico barcelonés. «Que ahora “Los Miserables” llegue al Liceo, un espacio propio de la música culta, es como un reconocimiento que tiene este musical, del nivel de su música, de su producción y de la historia que explica; en suma, de la capacidad de emocionar que tiene», señalaba el director de la versión española,Daniel Anglés, en una entrevista reciente.

Espacio ideal

Normal que los responsables del montaje consideren el Liceo como un espacio inmejorable —no hay más que ver la gigantesca caja escénica, con espacio suficiente como para que los trailers descarguen directamente todo el material a pie de escenario— para un espectáculo que, entre bambalinas, combina los elementos de telar por contrapesada y de suelo con cambios automatizados. «“Los miserables” es una producción que donde mejor luce es un teatro a la italiana. Gana vistosidad y proximidad», reconoce Grande, responsable de que todo esté perfectamente engrasado y no haya ningún contratiempo durante los sesenta cambios de escena que se suceden durante las dos horas y media que dura la obra. Un auténtico maratón escénico tras el que se esconde el trabajo de una treintena de técnicos que no pierden detalle de lo que ocurre sobre el escenario.«Nuestra misión es facilitar el trabajo de los actores», reconoce Grande, quien, pese a no estar del todo seguro, cree que ya ha escuchado la obra completa en cerca de 200 ocasiones.
La precisión, asegura, es clave. También uno de los rasgos distintivos de una obra que, como le gusta subrayar al productor inglés de la obra, Cameron Mackintosh, se ha convertido en uno de los hitos del teatro musical porque el montaje es exactamente el mismo allá donde se represente. Da igual que sea en Londres, Nueva York, Toronto o, como es el caso, Barcelona. Los decorados, las coreografías y, cómo no, los números musicales, tienen que ser idénticos. Podrá cambiar el espacio y la manera de trabajar —hay pocos recintos, reconoce Grande, en los que uno pueda disponer de 15 toneladas de paneles y decorados sujetos al telar—, pero la ejecución siempre es la misma.
En este caso, la versión de «Los Miserables» que llega a Barcelona —después de bajar el telón el 3 de agosto, seguirá girando por Bilbao, Salamanca, Logroño y Valencia— es la que se ideó con motivo del XXV aniversario de la obra y que incorporó, como parte del decorado, la proyección de dibujos creados por el propio Víctor Hugo y que, a fuerza de combinarlas con la iluminación, crean imágenes cercanas al 3D.
Una novedad que sobre el escenario compartirá protagonismo con Felipe Forastieri (Jean Valjean), Ignasi Vidal (Javert), Elena Medina (Fantine), Carlos Díaz (Enjol Ras), caras visibles de un reparto ligeramente diferente al que pudo verse cuando el montaje pasó por el Barcelona Teatre Musical en 2013 pero que siguen apuntalando un musical de récord que actualmente se representa de manera simultánea en Londres, Broadway, Melbourne, Corea, Japón y, claro, España, donde el Liceo es la gran conquista.

Font: Jordi Bordes (elpuntavui.cat)
En tenien ganes. I per això, després de tres anys de tossuderia, presenten espectacle musical al Teatre Gaudí Barcelona amb temporada tancada, fins al 31 d'agost. Són 20 actors i 5 músics que han embrancat tot un equip de professionals, Daniel Anglès al capdavant, en aquesta aventura d'entusiasme. Per sobre de totes les coses és la il·lusió que aquests intèrprets (molts pràcticament debuten) i també l'emoció d'aquest jove personatge que es reconeix homosexual en un internat catòlic i nota com la seva parella és incapaç d'afrontar la seva condició, per por de perdre el futur que ja imaginen els pares: universitat, família, progrés. Aquesta setmana també arrenquen les funcions de Los miserables, que Stage Entertainment presenten al Liceu (del divendres fins al 3 d'agost) i va fent darreres funcions (fins diumenge, si no hi ha pròrroga) d'un dels títols més desinhibits d'aquest Grec: Merda d'artista, al Poliorama. I, en un ambient molt més íntim, el grup Els Pirates signen, fins a l'1 g'agost, Les golfes del Maldà, al Círcol Maldà.
Anglès ho deia des de bon començament. Aquesta obra és inviable perquè hauria de tenir un pressupost de 600.000 euros. I com que el director només la imagina en un espai de proximitat (i, per tant, un aforament no superior als 200 espectadors) resulta pràcticament impossible cobrir despeses. És inviable però es fa pel concepte de “teatre de trinxera”. Anglès s'ha afegit a la iniciativa perquè hi veia l'entusiasme, “però això només és una flamarada si al darrere no hi ha determinació”. El fre del cost no els ha rendit.
Bare (l'original que ha traduït amb prou encert Marc Gómez (Deudeveu i Un cau de mil secrets) és una òpera-pop del 1991. Anglès ha mantingut l'època i ha obviat els telèfons mòbils. Les trucades amb el fix de casa i les notes amagades tenen tot el pes en una obra de secret, de pensaments controvertits entre la creença catòlica i el descobriment de la sexualitat personal. Com a La llamada (després d'un any voltant per Madrid va fer provatura de tres funcions al Barts, al juny) la religió és un punt clau en la trama de la peça. Però es presenten uns personatges ambigus per no judicar res. De fet, a Per sobre de totes les coses, la monja (Lucy Lummys, Los productores, Chicago) canta un Déu ho fa tot bé per justificar l'amor entre dos nois mentre el mossèn de l'internat (Eduard Doncos, Germans de sang) prefereix amagar la controvèrsia de la sexualitat, que acabarà resultant fatal. Els papers principals són per a Marc Flynn (Un cau de mil secrets, Gerónimo Stilton), en el paper de Peter; Jan Forrellat en el paper de Jason (que ha estat la descoberta del càsting i que consta la peça com el seu debut) i Anna Herebia (La flauta màgica-Variacions Dei Furbi) fent d'Ivy. També destaca Ester Bartomeu (Chicago, Off Broadway, Merrily we roll allong), que és la mare de Peter, que també mira d'obviar l'homosexualitat del fill perquè veu que el farà patir. L'obra, tot i poder-se considerar un musical de culte pel col·lectiu homosexual, i que també podria ser la comèdia romàntica de Smiley de Guillem Clua, en realitat és per a molts més públics. Perquè hi ha la mare que pateix; els companys que són fidels, al final de tot; la noia que s'enamora; la que no té mai la resposta que voldria dels pares i de la colla: en definitiva, personatges que es troben en el creuament de camins de l'adolescència.
Ben diferent és Los Miserables. Va ser al BTM on es va fer el debut internacional de la nova posada en escena del musical del productor Cameron Mackintosh, quan feia 25 anys de l'estrena. En la nova versió s'hi s'incorporaven il·lustracions del propi Víctor Hugo com a decorat de fons. Stage Entertainment deebuta al Gran Teatre del Liceu. La gran productora de musicals internacional, torna a Barcelona, tot i que sigui només per uns dies, després de la seva època al BTM, on sí que va aconseguir triomfar amb Mamma mia i La Bella y la bestia. Los miserables és la peça més ben acabada que ja parteix d'un original tràgic i controvertit, que es complementa amb una partitura èpica i romàntica.
I diferents són també els dos últims casos d'uns musicals que ja tanquen la seva estada a Barcelona. Per una banda, hi ha Merda d'artista, al Poliorama, que aguantarà fins al 27 de juliol. Creada pels impulsors dePegados (una parella es queda enganxada fent l'amor i han d'anar a urgències perquè els deslliurin), en aquest nou títol parteixen del fet real de Piero Manzoni, un artista conceptual que es va fer famós venent llaunes amb els seus propis excrements. La peça, hilarant i desbarrada, és intel·ligent quan manté el diàleg entre el músic i els personatges. El Círcol Maldà proposa una obra amb música dels anys 50 presentant un cabaret estival (cançons, coreografies, crítica, humor i striptease) amb la presència de tres actrius, un actor i una pianista. També auguren sorpreses diàries amb l'aparició d'artistes convidats.

Afamats de musicals

by on 17:42
Font: Jordi Bordes ( elpuntavui.cat ) En tenien ganes. I per això, després de tres anys de tossuderia, presenten espectacle musical al...

Font: Valerie Gaillard (elpuntavui.cat)
Després de l'èxit de Street Scene, de Kurt Weill , l'any passat, el Gran Teatre del Liceu acull a partir d'avui un altre de les grans òperes jazzístiques del segle XX: Porgy & Bess (1935) de George Gershwin. La producció que es podrà veure fins al 19 de juliol en deu representacions és de la companyia sud africana Cape Town Opera Company, i es va estrenar el 2009 a Cardiff. La producció, dirigida per Christine Crouse, trasllada l'acció a un township dels setanta. “Ens vam inspirar en fotografies de Soweto d'aquells anys, i en la revista Drum. Vam trobar el lligam entre Sud Àfrica i els Estats Units per la gran tradició del jazz que hi ha en els bars, i també per la religió, ja que a Sud-Àfrica tenim l'església sionista implantada per un nord americà”.
La mateixa cantant Nonhlanhla Yende, que encarna Bess en el primer cast, explica com es va criar en un suburbi similar a Soweto, on la misèria i els abusos com els que apareixen en l'obra són, encara avui, el pa de cada dia. “Bess és una noia condicionada pel seu entorn, que pateix una situació de rebuig i busca protecció en Porgy, però quan més el necessita, ell no hi és, i acaba caient de nou en les drogues”. Segons Philisa Sibeko, Bess en el segon cast, l'obra gira al voltant del concepte de la prosperitat, “Bess és una noia que intenta millorar la seva situació, tot i que al final no ho aconsegueix”.
El director musical, Tim Murray, defensa que la connexió entre la història de Porgy & Bess i l'entorn en què van créixer el conjunt dels cantants de la companyia aporta una gran dosi “d'emotivitat” a la producció. “Les veus són fantàstiques, diferents de les europees, i traspuen passió, alegria i honestedat”, va afegir Crouse.
Un problema amb què es van trobar, però, en aquest repartiment cent per cent sud africà, és amb el de l'accent. “Hem treballat molt la pronuncia perquè surti a la llum el dialecte dels cantants, i no slang negre de Nova York, com en l'original”.
Seixanta nou músics de l'Orquestra Simfònica del Gran Teatre del Liceu animaran aquesta partitura, que durant anys s'ha intentat convertir en un musical: “És ben bé una òpera i la música explica una història, no una alternació entre parts cantades i altres parlades”, puntualitza Murray. La versió de la partitura de Gershwin no és l'original, sinó la que el compositor va utilitzar a la primera ronda de representacions a Nova York, “amb les seves esmenes”, adverteix el director.
Amb aquest títol es tanca la temporada del Liceu, una obra amb la que s'ha posat en marxa el programa Seient Secret, que continuarà la propera temporada oferint butaques de més de 44 euros a la meitat de preu. “Ho farem per a tots els títols, però no per totes les representacions”, va explicar Agustí Filomeno, director de màrqueting.

El Liceu, més accessible

El Liceu ofereix a partir de l'estrena de Porgy & Bess un suport per a les persones amb problemes auditius per fer més accessible la seva oferta. El projecte consisteix en un bucle magnètic installat a la sala principal i en altres espais del teatre que es connecta amb les pròtesis auditives i permet transmetre i millorar la recepció del so i la seva qualitat. El director general del Liceu, Roger Guasch, va destacar ahir la importància dels projectes socials en el pla estratègic a través del programa El Liceu accessible: “És un edifici històric amb gran complexitat arquitectònica però pretén millorar els espais per a discapacitats, a més d'auditius, també físics i visuals per eliminar les barreres d'accés.” La iniciativa ha estat impulsada per la Confederació Espanyola de Famílies de Persones Sordes i l'entitat confederada a Catalunya, la Federació d'Associacions Catalana de Pares i Persones Sordes, en col·laboració amb l'Obra Social La Caixa, la Fundació ONCE i la Fundació Vodafone.

Misèries de sempre

by on 15:46
Font: Valerie Gaillard ( elpuntavui.cat ) Després de l'èxit de  Street Scene , de Kurt Weill , l'any passat, el Gran Teatre d...
Fuente: Blanca Cia | Javier Pérez Senz (elpais.com)
Llegó al teatro del Liceo hace ocho meses para ocupar la presidencia del Patronato de forma permanente porque así lo acordaron las administraciones. Joaquim Molins (Barcelona, 1945) es un apasionado de la ópera de toda la vida y, como político que es, ha mantenido un mutismo absoluto ante la crisis institucional, financiera, y la fuga de directivos artísticos que asola al teatro. Reconoce que en los últimos meses ha hecho una inmersión intensiva en la gestión de los teatros de ópera. Y ahora ha roto su silenciotras nombrar a Roger Guasch, que ayer firmó su contrato como nuevo director general y mantuvo su primera reunión con el comité de dirección.
Aumentar recursos propios, mejorar el mecenazgo, rentabilizar los conciertos externos de la orquesta y el coro del teatro. ¿Qué es lo más urgente?
Todo junto. Generar más ingresos y que las administraciones den más dinero. Hace falta un nuevo plan de mecenazgo con más productos y más competitivo.
¿Hay que alquilar más la sala a promotores privados?
Ya se está haciendo. Anoche y hoy, por ejemplo, actúa Raphael.
Hay otros equipamientos, como el Palau de la Música que alquilan más sus espacios.
No tenemos tanto margen por la complejidad de los montajes operísticos, que limitan las fechas disponibles. Un concierto del Palau necesita un día o dos como máximo. Nosotros, hasta varias semanas, según el montaje. Además, el Palau tiene más ventajas: la fama del edificio le reporta unos ingresos por visitas que ya nos gustaría tener. El Liceo hace visitas turísticas pero el modernismo tiene mucho gancho.
Además de conciertos, ¿no se puede alquilar la sala para otros espectáculos?
Hacemos bodas, presentaciones de actos privados pero para acoger espectáculos tendríamos que ajustar la temporada y disponer de un mes libre que es lo que nos piden, como mínimo, los promotores de musicales, como Los Miserables, por ejemplo. En cualquier caso, no está claro que un musical rinda más que una buena ópera. Hemos de aprender a hacer óperas que nos den más dinero.
¿Cómo valora los pobres resultados de taquilla en los conciertos de la orquesta del Liceo en el Palau con cifras maquilladas por el reparto masivo de invitaciones?
No estamos contentos con el resultado del ciclo de conciertos de la orquesta del teatro del Liceo con Josep Pons. Hay que revisar el modelo y ajustar algunos de los proyectos para mejorar el nivel de la orquesta.
¿Por qué el Teatro Real de Madrid tiene un 25% de patrocinio y el Liceo solo un 13%?
Esta temporada hemos mejorado y estamos en el 15%, algo que tiene mérito en época de crisis. Lo importante es que ha cambiado la tendencia, aunque las cifras no son para tirar cohetes. En cuanto al Teatro Real...… yo no pongo en duda nada, pero pido las cifras y no me las dan. Está muy bien que las administraciones públicas nos pidan mejorar las aportaciones del mecenazgo, pero necesitamos su ayuda. Está claro que no podemos mejorar nuestros ingresos si nos dan la castaña del IVA —este año se ha incrementado al 21%— y no hay una ley del mecenazgo para hacerlo más atractivo.
¿Hay mecenas del Liceo que hacen negocio con los servicios que prestan porque cobran tarifas por encima del mercado?
En absoluto. Hay empresas que tienen firmados convenios de mecenagzo y que no han ganado concursos cuando se ha licitado servicios de mantenimiento.
El Palau obtiene un 20% de sus ingresos con el mecenazgo. ¿Le gana la partida al Liceo?
Si es así, felicitaré a su presidenta, Mariona Carulla. Más que hablar de porcentajes, lo difícil es conseguir dinero. Dicho esto, el esfuerzo de esta casa en este aspecto es manifiestamente mejorable aunque difícil, difícil, difícil.
¿Habrá más ajustes de personal?
No. El ERE ha sido una barbaridad. Y en cuanto a los despidos — algunos de los 11 músicos han ganado ante los tribunales— se irán incorporando porque no hay dinero para indemnizarlos.
En un contexto de recortes y ajustes, ¿por qué el capítulo de comunicación y márketing se ha duplicado?
No es exacto hablar solo de comunicación, también incluye, el sistema de venta de entradas.
Pero el Liceo contrató a una empresa de comunicación externa con un coste de 3.000 euros al mes, teniendo un departamento propio...
Es cierto, pero este año no se ha renovado.
¿Se reducirá alguna de las áreas del Liceo?
Más que despidos lo que se contempla es la posibilidad de externalizar algunos servicios para ahorrar.
¿Es verdad que Joan Francesc Marco —el anterior director general— cobraba en torno a los 170.000 euros como apunta el comité de empresa?
Es una información personal que no tiene que ser pública.
Pero el Liceo se nutre de fondos públicos...
Hay una cosa que es discreción. Lo cierto es que está muy por debajo de lo que dicen.
Otras fuentes dicen 115.000 euros al año.
Esa cifra está más cerca de la realidad y el nuevo director cobrará menos.
¿Y usted, cuánto cobra?
Yo, nada. Mi motivación es otra, para mí el Liceo ha sido muy significativo desde pequeño...
¿Con un ajuste generalizado de costes, y un presupuesto de 39 millones de euros, el Liceo podrá seguir contando con las mejores voces?
Los que contratan voces en el Liceo tienen un límite. No se pueden gastar lo que quieran. Pero lo cierto es que algunos cantantes han estado tres años sin venir y ahora vienen porque los honararios han caído en todas partes.
¿Aprovechará para fichar al nuevo director artístico —tras la marcha de Joan Matabosch— entre algunos de los candidatos que propuso Gerard Mortier al Teatro Real para su relevo?
Bueno, son nombres que están en el mercado. Uno de ellos, Viktor Schoner —de la Ópera de Múnich— es una opción a tener en cuenta. Pero no es el único. Eso sí, lo que no podremos hacer será pagar 300.000 euros por un gestor estrella.