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de GUILLEM MORALES basado en la novela de MARY SHELLEY
dirección CARME PORTACELI
intérpretes JOEL JOAN, ÀNGEL LLÀCER, LLUÍS MARCO, MAGDA PUIG, ALBERT TRIOLA, PERE VALLRIBERA, ALBA DE LA CRUZ
duración 2h 20min
fotografías DAVID RUANO
producción TEATRE NACIONAL DE CATALUNYA y FACTORIA ESCENICA INTERNACIONAL
SALA GRAN (TNC)

No soy muy de monstruos yo, así que acudí a la magnánima sala del TNC con cierta cautela. Nunca me he leído la novela de Mary Shelley, sí algunas partes en castellano y otras de inglés. Pero a pesar de todo, lo que más me atraía era la puesta en escena, como con los "infinitos" recursos del TNC me iban a hacer creíble la historia. Pero, los recursos no siempre lo son todo.

Sobriedad absoluta presenciada nada más entrar en la sala, hacía mucho que no veía tan despejado el escenario de la sala grande. En un principio podemos pensar que ya de por sí da miedo de lo que nos puede venir encima, pero que equivocados que estaríamos.

La escenografía diseñada por Anna Alcubierre, acompañada por una parte audiovisual de Miquel Àngel Raió, le va como anillo al dedo al montaje, incluso me atrevería a decir que lo eleva, hace que el espectador fije su atención en la escena, te atrapa



La poda dramatúrgica es espectacular. Guillem Morales consigue lo que no consiguió la versión londinense, otorgar el mismo peso al doctor Frankenstein que a su creación. Aunque sigue siendo bastante fiel a la versión original, el intento por acercar la novela hasta nuestros días a través del acento en los conflictos morales del protagonista resulta de lo más acertado.

El mayor problema del montaje es la interpretación. La elección de sus dos protagonistas no ha estado la más adecuada. Si bien Joel Joan se transforma en un monstruo bastante óptimo y sólo desentona en algunos momentos donde el personaje se le va de las manos el movimiento físico, su compañero Àngel Llàcer está demasiado ausente. Llàcer pasa por el doctor Frankenstein sin tocarlo, ni en los momentos de relax ni en su camino hacía la locura, siempre nos regala las mismas expresiones, la misma cara, no hay verdad.



Y aunque los mayores aplausos fueron para sus protagonistas, la mejor interpretación (y de lejos) nos la regala un incombustible Lluís Marco. Es un auténtico mestre, dentro y fuera del personaje. Una lección de interpretación. Y dentro de los actores de reparto, una luz, Magda Puig, que ciega como Agatha y deslumbra como Elisabeth.



Frankenstein vuelve a poner sobre la mesa el eterno debate, a veces reñido, entre si vale todo para vender entradas. El marketing de la obra confundía al espectador sin dejar claro quien era el doctor y quien era el monstruo, imitando a la versión inglesa (donde los actores se intercambiaban los papeles). Polémicas a parte, a esta versión le hubiera hecho falta una pasarela mayor de posibles doctores Frankenstein. 

FRANKENSTEIN

by on 20:01
de GUILLEM MORALES basado en la novela de MARY SHELLEY dirección CARME PORTACELI intérpretes JOEL JOAN, ÀNGEL LLÀCER, LLUÍS MARCO...


TEXTO: ABI MORGAN
TRADUCCIÓN: NEUS BONILLA BENAGES y CARME CAMACHO PÉREZ
DIRECCIÓN: CARME PORTACELI
INTÉRPRETES: MÍRIAM ISCLA, LLUÏSA CASTELL, GABRIELA FLORES y LAURA AUBERT
FOTOGRAFIA: ARNAU ORIOL
DURACIÓN: 1h 45min
PRODUCCIÓ: GREC 2016 FESTIVAL DE BARCELONA y FEI FACTORIA ESCÈNICA INTERNACIONAL
TEATRE ROMEA

Inicio el Grec 2016 con una propuesta que sobre paper prometía un teatro de fuerza protagonitzada por mujeres. Cuatro mujeres esperan a un dictador en el salón de la mujer de este, fuera ha estallado la revolución. Cada una parece tener alguna cosa que esconder, diferentes personalidades y una tensión usual en este tipo de reunions comprometidas. 

La estructura dramática de añadidos y llena de flashbacks no ayuda a que el texto tenga una fluidez y el ritmo adecuados para que no caiga en la monotonía. Ya no es culpa de las continuar repeticiones de diálogo más los añadidos que en cada paso nos pueden animar a mantener la atención, sino que estamos a la espera de que pase algo, que de alguna manera resuelva la situación de estatismo dramático a la que nos somete la escena. Alguien podría compararlo con un teatro próximo a Chéjov, pero creo que incluso se podría afirmar sin equivocación que en Chéjov encontraríamos más acción.

Esta temporada hemos visto dos grandes interpretaciones de Míriam Iscla, Només són dones i Dona no reeducable, pero en esta ocasión no la veremos brillar, muy al contrario, está excesivamente sobreactuada y con una clara falta de naturalidad, se puede ser pija pero natural. Ella es la mujer del dictador, una mujer que ha dedicado la vida a acompañar a su marido y que cierra los ojos ante los acontecimientos que suceden de puertas para fuera. Mientras en su pequeño gran refugio todo se mantenga intacto, ella mantendrá las formas. 

Acompañan a Míriam Iscla, una efectiva Lluïsa Castell, no será uno de sus grandes papeles pero, al menos, en algún momento consigue que empatices con su personaje. Pocas pistas llegamos a tener de él pero al llegarnos de otra manera, se nos hace más cercano. Laura Aubert, la traductora de la periodista, tira de recursos cómicos, a veces demasiado remarcados por la dirección, que convierten a su personaje en un monito de feria, pero que lejos de la cercanía su personaje maneja una frialdad que no nos deja entrever si es más víctima o verdugo de la situación. Por último, Gabriela Flores dibuja la que quizás sea la mejor interpretación de la noche, una periodista que ha venido a fotografiar al dictador y que espera su "inminente" llegada. Ella desencadena toda la reunión, y es el punto de "suspense" de la obra. Quizás la más cercana al espectador ya que durante caso toda la obra parece que se mira la acción desde fuera, está en un plano más cercano al público que al resto de los personajes.

Reconozco que llevaba una idea diferente de lo que me encontré. Entré con una idea de un teatro femenino, feminista del que nos tiene acostumbrados Carme Portaceli, con personajes fuertes, luchadores y con un claro discursos que transmitir. Salí con la idea de haber visto cuatro mujeres, que supongo que tendrían una historia que contar pero que me he quedado con las ganas de escuchar. He visto retazos de lo que podría haver sido una buena obra, pero que tanto en discurso, como en interpretación y dirección se me han quedado a medias.

ESPLENDOR (GREC 2016)

by on 16:54
TEXTO: ABI MORGAN TRADUCCIÓN: NEUS BONILLA BENAGES y CARME CAMACHO PÉREZ DIRECCIÓN: CARME PORTACELI INTÉRPRETES: MÍRIAM I...

TEXTO: CARMEN DOMINGO
DIRECCIÓN: CARME PORTACELI
INTÉRPRETES: MÍRIAM ISCLA, XARO CAMPO y MAIKA MAKOWSKI
COREOGRAFIA: SOL PICÓ
DURACIÓN: 1h 20min
FOTO: DAVID RUANO
PRODUCCIÓN: FACTORIA ESCÉNICA INTERNACIONAL
SALA PETITA (TNC)

Soy mujer, optimista y visceral. Reconozco que muchos de mis actos están escritos bajo la segunda característica, y quizás fue ese feminismo, a veces rozando la radicalidad, el que hizo esperar más ruptura de Només són dones. No dudo de la necesidad de dar voz a aquellas olvidadas, que aún hoy siguen con un exceso de tierra encima que no les deja gritar, pero ese exceso hace que el grito necesite ser ensordecedor. Y mis oídos, aunque a alerta siguen intactos.

Carme Portaceli reconocida feminista ha suavizado el discurso buscando hacer un espectáculo apto para todos aquellos que les guste escuchar verdades pero que huyan de una violencia excesivamente dura. Y, aunque los hechos relatados nos son fáciles de digerir y la suma de lenguajes: interpretativo, danza y música, provocan una cierto desasosiego, la narración queda lejana, como si un velo de tiempo excesivo hubiera tapado lo más difícil.

Con los ovarios puestos o no encima de la mesa y después de ver una interpretación excelsa de Míriam Iscla en Dona no reeducable, aquí no acaba de sobresalir. Con uno de los personajes que interpreta, una mujer con pocos recursos físicos, intelectuales y emocionales, difícil tarea de interpretarlo de manera natural, por eso quizás fue más fácil caer en el estereotipo, quizás buscando más una de las pocas sonrisas de la noche, que una profundidad emocional y empática.

Lo más destacable del montaje es la parte coreografiada de la Sol Picó, que llega a su culmen con la danza entre las botellas, donde sólo por un momento el montaje consigue despegar y salir del letargo para comenzar a caminar, o a bailar como sería el caso. Maika Makowski, de la que ya habíamos podido disfrutar en otros montajes completa los puntos fuertes de un montaje que supone la primera piedra para dar voz a las que nunca la tuvieron, y a partir de ahora quizás recuperen el tiempo perdido. 

NOMÉS SÓN DONES

by on 17:06
TEXTO: CARMEN DOMINGO DIRECCIÓN: CARME PORTACELI INTÉRPRETES: MÍRIAM ISCLA, XARO CAMPO y MAIKA MAKOWSKI COREOGRAFIA: SOL PICÓ DU...

Font: Jordi Bordes (elpuntavui.cat)
Carme Portaceli és de les directores de teatre lluitadores. Per la seva militància a un teatre compromès i la voluntat que els actors siguin potents en totes les sessions i pel seu treball incansable. Sense ella pretendre-ho, ara veu com coincideixen Krum, al Lliure de Gràcia (es va estrenar al Festival Grec i comença temporada demà mateix), i El president, a la Sala Tallers del TNC, estrenada el 25 d'octubre a Temporada Alta. Convençuda que cal defensar la discriminació positiva en els càrrecs de direcció, es va quedar a les portes de la direcció del Centro Dramático Nacional (CDN) i també del Teatre Nacional de Catalunya (TNC). És una de les veus que entren a totes les travesses en cada nova convocatòria. Ella, mentre treballa amb la Factoria Escènica Internacional i a l'Institut del Teatre, on ara està dirigint, tots els matins els alumnes de quart que preparen El drac d'or. Quasi res.
Bernhard marca com s'han de pujar les seves obres a escena...
Són una partitura. És com Pinter, que marca molt clar què és una pausa curta i què un silenci. És imprescindible seguir aquestes pautes perquè els autors saben el recorregut interior dels personatges per cada rèplica. Si no compleixes amb els temps, no es pot entendre com han arribat a aquelles conclusions.
No seria millor titular-la La presidenta?
M'agrada molt el personatge de la presidenta. Però és el president el que mana i el que rep l'amenaça de mort.
Però ell haurà d'acceptar que el gos entri al llit durant anys i també és ella la que li recomana que viatgi a Estoril, després de l'atemptat.
En realitat el personatge pateix un lapsus linguae. Diu que la seva dona li ha dit “vés a Estoril...” però acaba la rèplica dient “vaig dir-me”. Ella es posa histèrica amb la mort del gos; ell és el que decideix fer un funeral d'estat pel coronel.
És original la referència a l'atemptat a la dona del president del Tribunal Constitucional?
Sí, perquè Bernhard sap bé què ataca. A les nostres funcions el públic riu.
No seria el mateix fora de la situació de descrèdit polític d'avui... S'ha d'aprofitar la coincidència?
No, no cal.
Rosa Renom fa una genial presidenta amb aires que recorden el clown. És buscat?
El meu teatre sempre fuig del naturalisme i està molt marcada la gestualitat. És la manera de fer teatre que vaig aprendre fent d'ajudant de direcció de Fabià Puigserver quan era una nena des de Fulgor y muerte de Joaquín Murrieta, i depsrés amb El MisantropL'hèroe Al vostre gust.... Jo crec en el teatre que posa el diafragma més amunt; no pots treballar com si fos una sitcom. No vam marcar gens l'aire de clown però sí que és veritat que Bernhard té un toc de grand guignol perquè és sarcàstic amb els personatges que ataca. A El muntaplats, de Pjnter, vaig entendre que els protagonistes eren clowns, sense ser-ho. Si segueixes el que demana l'autor sortirà de forma natural. Els canvis de la presidenta porten a veure aquest to de clown.
El protagonista de Krumel Crosta, recorda el marit d'Hedda Gabler, incapaç d'acabar res. Hanoch Levin és deixeble de Txèkhov?
Imagino que hi conflueixen perquè són personatges universals. Són personatges perdedors d'una societat que proposen somnis impossibles.
Per això els dóna un aire de farsa, desproporcionat?
Trio obres que ensenyin que hi ha molt més al darrere. Levin tria uns personatges que només saben volar baixet. Quins somnis té una persona de la Mina? Suposo que deuen ser com els de tots, però no es compliran mai. Hi ha una noia a Krum que desitja treballar de caixera fora del barri i que un home del barri del nord la tregui d'aquell ofici. Com si fos la Julia Roberts de Pretty woman. Levin és un gran poeta israelià que es representa sovint a França i a tot el món. L'altre dia va visitar al Lliure de Gràcia el director polonès Kristian Lupa. Quan li vaig dir de quin autor era la funció que preparava sabia perfectament de qui es tractava. Fa temps que volia fer aquest espectacle però costava perquè té un repartiment molt gran...
Un repartiment ampli com el de La nostra classe (Grec, 2011), d'un altre autor inèdit a Catalunya, Tadeusz Slobodzianek.
En aquella ocasió vam tenir la sort que el llavors director del Grec, Ricardo Swarcer, va llegir l'obra i el va impactar. La vam fer amb els mínims pressupostaris possibles i també vam fer temporada a Madrid. És una obra que voldria recuperar un dia a Barcelona perquè només va estar 21 dies en cartellera.
Ara té dues produccions notables, al Lliure i al TNC. Creu que propiciarà el trànsit dels espectadors dels dos teatres?
No ho sé. Hi ha ciutats en què el públic és molt d'un teatre o d'un altre. Però aquí no em sembla que hi hagi tanta divisió. El públic viatja del TNC al Lliure i viceversa, tot i que hi ha fórmules com els abonaments que busquen fidelitzar el públic en cada equipament. La veritat és que ningú va buscar aquesta coincidència. Quan vaig reprendre Krum el cap se'm va col·lapsar. Per sort, només va ser el primer dia. Aquestes coincidències no solen ser tan boniques com semblen.
És millor dirigir a Madrid que a Barcelona? Hi va haver una època que tothom agraïa una direcció a l'Español de Mario Gas...
Els artistes també ho estan passant malament a Madrid. El que passa és que generalment ens contracten els teatres públics i així és més fàcil. Ara estem fent una coproducció de Las 2 bandoleras amb la Compañía del Teatro Clásico. Els recursos econòmics els ha posat quasi tots el teatre i la Factoria Escènica Internacional (FEI) hi ha posat la feina.
Aquest treball haurà de permetre noves produccions...
Des que el ministeri ha creat el programa Platea l'Inaem paga el 65% i l'altre 35% s'ha d'aconseguir de taquilla. Els ajuntaments, que ja no tenien recursos per fer programacions, ara no han de fer res. Hem anat a ciutats que no han penjat ni un sol cartell anunciant la nostra obra. Totes les companyies estan destrossades. Estan aconseguint carregar-se les petites empreses teatrals.
Què en pensa, de les programacions del TNC i el Lliure, equipaments en què va constar com a candidata?
Del Lliure mai he estat candidata. Sí que ho vaig ser del CDN i del TNC. Pel que fa al TNC, combrego totalment amb el que està fent Xavier Albertí. Lluís Pasqual està aconseguint omplir el teatre i, a més, portar el més interessant del que es mou per l'Estat espanyol.
On es troben les dones en la cúpula dels teatres?
En general, les dones patim una invisibilitat al llarg de la vida. És difícil que et facin cas. Només cal mirar quantes dones ocupen direccions en equipaments oficials, amb dotació econòmica. Helena Pimenta, que dirigeix ara el Clásico dels cinc grans equipaments estatals, és l'excepció. I que n'hi hagi una, ja es considera suficient.
Cal establir quotes, doncs?
Si no es fan, no trencarem mai la dinàmica històrica. No pot ser que siguem tan inútils si sortim més ben preparades de les universitats i tenim una actitud a la vida diferent, que ara és molt és adequada. Cal discriminació positiva.
Font: Jordi Bordes (elpuntavui.cat)
La directora Carme Portaceli feia dos anys que perseguia la manera d'estrenar Krum (la crosta) en català. L'obra de l'autor israelià més controvertit, Hanoch Levin, parla de personatges perdedors que remeten als còmics de Makinavaja, a la qual cosa s'ha de sumar “l'alçada poètica de Txékhov”, comenta la directora. Avui s'estrena al Mercat de les Flors. S'hi estarà fins dissabte. Afortunadament, aquesta peça, protagonitzada per Pere Arquillué i amb una desena d'actors contrastats acompanyant-lo, farà estada al Lliure, el curs vinent. És la mateixa operació d'un altre drama sublim que va defensar Portaceli: La nostra classe, del polonès Tadeusz Slobodzianek (Grec, 2011).
Per la directora, l'autor, que va morir als 55 anys amb 75 obres escrites, és un “Lorca israelià”. Tot i això, els personatges són universals. No apareix per enlloc el rerefons polític tan marcat entre palestins i israelians. Es parla d'un escriptor frustrat que no aconsegueix publicar el primer llibre. El Crosta torna a casa per mirar d'explicar la història de la seva vida. No ha fet res de bo durant anys. I tot sembla indicar que els seus companys de barri tampoc han millorat, ni hi ha indicis de canvi. Aclaparadorament nihilista. La peça imagina que el retrobament es produeix al cap del Crosta.

Vivimos un boom en el teatro. Las salas alternativas, sobre todo en Madrid, se multiplican; los nuevos dramaturgos también. Pero nos da en la nariz que en todo este proceso hay unapresencia escasa de mujeres. ¿Es cierto o es sólo una sensación? Para afinar, hemos hablado con tres directoras que han estrenado sus montajes esta temporada en Madrid: Carme Portaceli, Laila Ripol y Carolina África.
Para enfocar: unos datos numéricos. Una de las entrevistadas para este reportaje, Carolina África, ha ganado el Premio Calderón de la Barca para autores noveles en 2012, reconocimiento que, desde el año 2000, han obtenido nueve hombres y cinco mujeres. Otra cifra más para centrarnos: en la última edición de los Premios Max de teatro, los galardones de más peso -autor, autor revelación, versión y director de escena- recayeron en hombres, mientras que las mujeres conseguían escenografía, figurinista y composición musical.
“Con mi currículo, un hombre tendría una visibilidad mayor que la que yo tengo. Me acuerdo de una frase de María Jesús Valdés que decía: ‘Los hombres no es que no nos quieran, es que no nos ven’. Yo creo que ese es el problema”, opina Carme Portaceli, que ha estrenado en el Teatro Clásico Nacional Bandoleras, de Lope de Vega, la historia de dos hermanas que luchan contra las imposiciones masculinas (muy significativo). “Es como en el siglo XVII, que no se tenía en cuenta a las pintoras, aunque sí las había, y muy buenas; pero que en el siglo XXI se haga una retrospectiva y se siga sin tenerse en cuenta a las pintoras… Es un ejemplo. Hay un techo de cristal, eso es obvio. Está clarísimo; si no, no habría cuotas femeninas; y suerte que hay cuotas, porque, de lo contrario, no estaríamos en ningún sitio”.
“Yo no creo que haya pocas mujeres en el teatro; hay muchas, pero estrenamos menos. Hay muchas jóvenes; conozco a más autoras que autores”, asegura Laila Ripol. “¿Que si yo he tenido problemas en alguna ocasión por ser mujer? Todos los del mundo. Una vez, en un pueblo de Zaragoza, me tuve que encerrar en un camerino porque un bruto me quería pegar porque decía que él no aceptaba órdenes de una mujer. Fue hace seis años. Era el encargado de sonido. Luego nos enteramos de que, aparte de un poco maltratador, era el hijo del policía local, por lo que era intocable. Anécdotas, muchas. Sobre todo, en la dirección, porque como dramaturga trabajas más sola. Pero como directora, es más habitual, porque hay todavía mucho cabestro que no concibe que una mujer pueda tomar decisiones y tenga poder”.
Carolina África también ve ese doble rasero: “En las obras de clásico suele haber más papeles para hombres; bueno, lo mismo pasa en las no clásicas, la verdad. Tenemos a Lorca para agarrarnos un poco, pero en general hay más personajes masculinos y, sin embargo, hay más actrices que actores”. En cuanto a sus otras facetas, la de autora y directora, cree que sí que a las mujeres les cuesta más lograr las cosas: “Hay mujeres dramaturgas muy talentosas, pero creo que el concepto de mujer de teatro no está tan consolidado como el de los hombres. Los pedagogos, profesores de talleres y de seminarios casi siempre son hombres. Y también son ellos los que dirigen y programan teatros. La puerta se está abriendo con mujeres como Natalia Menéndez (directora del Festival de Almagro) y Helena Pimenta (directora de la Compañía Nacional de Teatro Clásico), pero el porcentaje es mínimo”.
Para seguir indagando, veamos cómo han sido las trayectorias profesionales de estas tres mujeres.
Carme Portaceli, valenciana de nacimiento y catalana de adopción, llegó a Barcelona muy joven y allí estudio Historia del Arte, “porque había que estudiar algo, pero yo siempre quise dedicarme al teatro”. En 1982 entró en el Teatre Lliure como ayudante de dirección de Fabià Puigserver, “mi gran maestro”, y Lluís Pasqual. “Ahí empecé a trabajar como directora autodidacta; en ese momento no había estudios de dirección. Cuando volví de París de hacer una asistencia con Antoine Vitez, monté un Pinter en el Lliure (El montaplatos) y también el primer Bernard-Marie Koltès que se ha hecho en este país:Combate de negro y de perros, en catalán. Hice un montón de autores alemanes. Soy pionera de muchos autores contemporáneos que se han hecho en este país. Bandolerases mi primer Lope de Vega, y me ha resultado impresionante. Creo que tenemos una literatura dramática poco valorada y fabulosa. Es la historia de dos hermanas que no se resignan a lo que les imponen, su padre, sus amantes, la sociedad, y se rebelan. ¿Pero cómo se van a resignar? Es como lo que ha pasado en Murcia con la niña embarazada que no la dejan ir a clase para que no la vean. Eso no puede ser, eso es infame”.


Font: J.B. (elpuntavui.cat)
L'any passat, el director del Lliure, Lluís Pasqual, es va inventar amb la complicitat de Pau Carrió, un flirteig per la correspondència privada d'artistes. Un moment d'intimitat, a cop de faristol, que apropaven actors i espectadors. Ara, tot i que haguessin pogut fer una nova sèrie de correspondència privada, s'han decantat per explicar la història d'Europa a través dels artistes. Des de Georg Büchner, que dóna veu al somni i desengany de la Revolució Francesa, fins a Peter Weiss, que mimetitza fragments dels judicis contra els nazis a Nuremberg. També aquest cicle recull l'estroncament cultural a la Catalunya de la República a través de cartes (és l'excepció) entre Eduard Toldrà i el promotor cultural Manuel Clausells. El quart autor en discòrdia és August Strindberg, precursor del naturalisme a escena, que traslladava el conflicte a l'individu, a l'espectador. El cicle, que arrenca aquest dimecres i dura fins al 4 de juny, tindrà els actors que mantenen assaigs i funcions a la temporada del Lliure. Totes les funcions comencen a dos quarts de nou del vespre i es programen al Lliure de Gràcia. Moltes sessions són dobles, de manera que es fa un espectre molt més ampli dels autors i es garanteix que les sessions seran de més d'1 hora de durada. Això també permet que en un dia un actor interpreti dos papers diferents.
Dimecres i dissabte vinent és el torn de Strindberg. Es llegeix La tempesta (dirigit per Juan Carlos Martel), La casa cremada (Lluís Pasqual): un fill torna a casa després d'anys que ha patit un incendi i descobreix que tot allò que l'apartava de la família era mentida. Dissabte, La sonata dels espectres (Pau Carrió), amb banda amb un Elvis particular que formarà el mateix Carrió, Pau Miró i Jordi Oriol. També El pelicà revisada per Miró: “Una tragèdia, per ridícula pot ser comèdia.”
David Selvas i Miró (19 i 20 de febrer) fan una fusió de WoyzeckLa mort de Danton i El correu de Hessen jugant a un fals documental amb una posada en escena entre discursiva i lúdica. Carme Portaceli aproparà La indagació (un oratori en onze cants) de Peter Weiss, el 23 i 24 de febrer, amb dramatúrgia de Miró. L'autor va acudir als judicis d'Auschwitz com a testimoni. Miró diu que, tot i ser un tema molt tractat, “cada vegada que el llegeixo em deixa tocat”: una mostra de la crueltat humana directa a la vena de l'espectador, sense cap filtre dramatúrgic.
Finalment, Rosa i Queco Novell presenten el 28 de maig i el 3 i 4 de juny Fragments de converses (epistolari Eduard Toldrà i Manuel Clausells). Toldrà va ser un músic que va haver de sobreviure tocant cada nit en un local. Clausells, avui desconegut, va ser un activista que buscava reptes artístics. En les seves cartes, que van des de l'època de la dictadura de Primo de Rivera al 1935 retraten, sense saber-ho, els elements que provocarien la Guerra Civil. Clausells, avi dels Novell, va ser assassinat l'any 1937. Els néts l'han descobert reordenant les cartes. Fins llavors, era un dolor silenciat al cor de la seva mare.

Una lupa per a Europa

by on 16:41
Font: J.B. ( elpuntavui.cat ) L'any passat, el director del Lliure, Lluís Pasqual, es va inventar amb la complicitat de Pau Carri...


Fuente: Rocío Huerta (www.elpais.com)
Las encuestas de hábitos de consumo, esas molestas llamadas telefónicas o irrupciones en mitad de la calle por parte de alguien interesado en conocer los hábitos y gustos personales de uno, no son otra cosa que la ruptura del muro que separa las relaciones íntimas y los diálogos entre desconocidos. A partir de este planteamiento el autor británico Martin Crimp (Kent, 1956), extrabajador de una empresa de estudios de mercado, se adentra en una historia que separa dos mundos, el de los que ven y el de los que son vistos. Dirigida por Carmen Portaceli, traducida por Joan Sellent, y protagonizada por Gabriela FloresFrancesc Garrido y Albert PérezNadie verá este vídeose estrena hoy, jueves 13, en el Teatro Valle-Inclán de Madrid como una de las apuestas del arranque de temporada.
Pudiendo presumir de tener 56 espectáculos a sus espaldas, Portaceli cuenta que escogió esta comedia rabiosamente contemporánea de Martin Crimp “por la frescura del autor novato”. La pieza, escrita en 2006, cuenta con una estructura fragmentada, superando así el esquema clásico de planteamiento, nudo y desenlace. “Existe una distorsión, una manipulación que se refleja en la influencia de la locura que vivimos”, explica Portaceli.
Ambientada en 1991 con la caída del muro de Berlín latente (a pesar de que solo se hace referencia a este detalle en una ocasión), Nadie verá este vídeo cuenta la historia de tres personajes que casualmente, por una entrevista sobre pizzas congeladas, se cruzan en el camino. En palabras de su directora, “la obra habla de cuando algo comienza y no tiene freno, como el capitalismo que vivimos. Es una especie de retrato de Hopper de la realidad actual”.
Con claras influencias de Pinter y Beckett, y utilizando el recurso de actores desdoblados en dos y hasta tres papeles distintos (nueve personajes encarnados por seis actores), Crimp se sumerge en el eterno problema de la dialéctica y la sociedad: la verborrea, el exceso de la palabra, todo el mundo habla pero nadie comunica. La actriz Gabriela Flores destaca la dificultad energética de los personajes: “El caos interno de los protagonistas se refleja en el lenguaje veloz que generan, lo que requiere concentración y agilidad mental para tener muy claro cada uno de los personajes”.
La historia arranca cuando una mujer para a otra por la calle para hacerle un cuestionario sobre sus hábitos a la hora de comprar. A través de la aparente inocencia de la entrevistadora, las preguntas van poco a poco entrando en el terreno de la vida privada de la encuestada, que va descubriendo su historia, el reciente abandono por parte de su marido, su estado depresivo... A partir de esta escena los personajes, en un peligroso juego de palabras, desvelan involuntariamente aquello que no quieren decir ni saber. Eso sí, siempre bajo la advertencia de confidencialidad en las entrevistas que da título a la obra. “Es una comedia casi siniestra, cuyos personajes están invadidos por una tristeza y una soledad que ni siquiera conocen. Martin Crimp es un virtuoso de la palabra”, asegura Portaceli.
La escenografía, minimalista y conceptual, también se convierte en metáfora del coflicto que plantea el autor en torno a la ruptura del ámbito de lo público y de lo privado: Lo de fuera entra dentro, los decorados de exteriores se meten en los interiores, de manera que un paso de cebra o una cabina de teléfonos se cuelan en el salón de casa. Jordi Collet, responsable de música y espacio sonoro, recuerda las dificultades de ambientar esta obra, por un lado actual y cosmopolita, pero que por otro requiere una iconografía sonora anterior a los teléfonos móviles: “Hemos intentado circunscribir la música que forma parte de los lugares y bares en la Inglaterra de principios de los noventa”.
Coproducida por el Centro Dramático Nacional, la Factoría Escènica Internacional (FEI) y la compañía Grec de Barcelona, con Nadie verá este vídeo se levanta el telón de la primera programación confeccionada por Ernesto Caballero desde que se puso al frente del organismo público el pasado 1 de enero, y estará en cartel hasta el 14 de octubre.


Carme Portaceli dirige en el Grec un espectáculo en donde la transcripción de un vídeo de encuestas se convierte en un relato sórdido sobre las verdades que esconden las respuestas banales, con el que la directora abrirá en septiembre la temporada en el Teatro Valle-Inclán del Centro Dramático Nacional.
La obra, basada en un texto del británico Martin Crimp, estará en el escenario del Mercat de les Flors de Barcelona del 20 al 22 de julio con el título El vídeo no el veu ningú, y dará el pistoletazo de salida del 13 de septiembre al 14 de octubre a la temporada del Valle-Inclán de Madrid, donde se representará con el título Nadie verá este vídeo.
El propio Crimp trabajó en una empresa de estudios de mercado transcribiendo cintas de entrevistas realizadas a determinados grupos de personas, ha explicado Portaceli.
En esas encuestas, el autor del texto percibió que cualquier pregunta sobre hábitos de consumo puede abrir "una grieta en nuestro interior y desvelar cosas, incluso sentimientos y realidades, que ignorábamos, y cuyo desconocimiento nos hacía estar más cómodos, pero no más felices".
Carme Portaceli ha considerado que la obra "crea un retrato demencial y cómico de una sociedad de la década de 1990 y habla anecdóticamente de la caída del euro y del comienzo de la vorágine capitalista".
Muestra "una sociedad infeliz que no sabe qué tiene que sentir, y es también una crítica a la sociedad patriarcal", ha señalado la directora, que ha explicado que la trama arranca en el año 1991 y que muestra la evolución de unos personajes a lo largo de un año, en pleno 'thatcherismo'.
La directora teatral ha escogido poner en escena este texto "porque es una comedia hilarante y demencial" que guarda similitudes con la situación actual".
Ocho personajes, interpretados por un elenco de cinco actores, tal y como determina Crimp, se encuentran en la calle por azar, a causa de una encuesta de pizzas congeladas.
Con esa excusa llena de ironía el texto se va adentrando en sus mentes, en sus vidas y en todo lo que no dicen, ha explicado Portaceli.
Francesc Garrido interpreta a Colin, uno de los 'yuppies' que hace entrevistas sobre la importancia de añadir o no queso a la pizza.
Gabriela Flores es Elisabeth, madre de una adolescente tremenda que trabaja para una empresa misteriosa donde unos pederastas contratan niñas.
Albert Pérez interpreta tres personajes, los de John, Roger y Nigel, que dan vida a dos clientes y a un policía.
Diana Torné recrea a Karen y Sally, encuestadora y encuestada, víctima y verdugo, en un elenco que se completa con Martí Salvat en el papel de Paul.
El espacio escénico en el que se puede seguir la proyección del vídeo con las encuestas está firmado por Paco Azorín y la música de Jordi Collet pone una banda sonora inquietante a la trama.
A juicio de Portaceli, Martin Crimp, un autor que se escapa de las normas convencionales de la dramaturgia británica, empieza a ser muy reconocido en Barcelona por su destacado acercamiento a la realidad.
En opinión de la directora teatral, "se trata de una obra excepcional", de un autor "que no es críptico, tal y como se ha dicho en alguna ocasión"
Crimp "es un gran heredero de Harold Pinter y Samuel Beckett, es irónico y tiene muy claro el monólogo interior de sus personajes", ha asegurado Portaceli.
Fuente: EFE vía www.lavanguardia.es
Xavier Albertí, Oriol Broggi, Josep Maria Mestres i Carme Portaceli. Aquests són els candidats, per ordre alfabètic, a la direcció artística del Teatre Nacional de Catalunya (TNC). La persona seleccionada pel consell d'administració la setmana vinent conviurà un any amb el director artístic actual, Sergi Belbel. Mentre aquest resoldrà els possibles conflictes de la temporada en curs, el nou director artístic s'encarregarà de dissenyar la primera de les seves quatre temporades, que aniran del 2013/2014 fins al 2016/2017.
La comissió d'experts va aprovar quatre candidatures (podia triar de tres a cinc aspirants) fa unes setmanes. Als quatre escollits se'ls va demanar que presentessin un projecte per dirigir el TNC durant quatre temporades. El termini de presentació es va acabar la setmana passada i ara els membres del consell d'administració (que seran els encarregats de triar el guanyador del concurs) s'estan estudiant els informes, que rebatran amb una exposició oral dels candidats. El veredicte final s'estima que serà en el consell previst per dijous.
Xavier Albertí és un director consumat en les produccions més variades possibles. Darrerament, ha destacat per la voluntat de rescatar un patrimoni, tingut per menor, que va ser bandera dels anys trenta al Paral·lel. Bernhard i Verdaguer també figuren dins del seu univers dramatúrgic amplíssim que presenta, tant en sales alternatives com en públiques. Oriol Broggi és el director de moda: Incendis ha estat l'èxit de la temporada. Ara, amb Cyrano, es postula com un director que sap tractar textos clàssics, amb un gust per allò artesanal envejable. Al TNC, ha interessat la seva Primera història d'Esther, però no va reeixir El cercle de guix caucasià, la seva única Sala Gran, per ara. 
Josep Maria Mestres és el director, de tots quatre, que més presència ha tingut a la Sala Gran, la pedra a la sabata d'aquest teatre públic. Presenta al TNC produccions espectaculars com ara El ventall de Lady Windermere, però també textos valents, tot i que pocs hagin vist, com ara El maletí o la importància de ser algú. Es considera el candidat a la continuïtat, tot i que també s'ha prodigat en direccions en teatres privats. 
Carme Portaceli, que també ha triomfat amb L'auca del senyor Esteve a la Gran podria ajudar a marcar perfil al TNC: una dona compromesa al capdavant del teatre públic de referència. Però més enllà de la quota, imposa la seva trajectòria incessant. Té una àmplia carrera dirigint obres tant a Catalunya com a l'Estat, tant en teatres públics com en produccions humils. Va quedar a les portes de la direcció del Centro Dramático Nacional.La carrera contrastada de tots quatre candidats destaca per motivacions diferents. La tria del consell ajudarà a consolidar un projecte o bé a donar un hipotètic canvi de rumb, si hem de jutjar per les trajectòries dels quatre candidats. El nou aspirant podria mantenir (sempre amb matisos personals) la línia del teatre públic o bé buscar nous impulsos. S'haurà de dirigir en una conjuntura en què, a més, s'ha de saber treure rendiment de l'últim euro. Juntament amb el Liceu, el TNC té les ocupacions, de mitjana, més elevades de la cartellera barcelonina (se supera el 70%). L'aspirant guanyador serà la quarta persona al capdavant de la direcció artística del teatre. Després de Josep Maria Flotats i de Domènec Reixach, Sergi Belbel l'ha dirigit els últims set anys mantenint la presència d'autoria contemporània de casa i dels d'abans (recuperant patrimoni teatral o rescatat de la novel·la). Ara és el torn de la nova direcció. Hi podria haver una voluntat de rejovenir el teatre. També hi podria haver el salt a la primera direcció artística femenina del teatre públic. O, per contra, podria permetre la consolidació de directors amb una carrera contrastada.

L'últim gran recanvi artístic dels teatres

És la darrera peça a canviar en la família del teatre públic a Barcelona. Després que es decidís, fa unes setmanes, que Francesc Casadesús repeteixi al Mercat de les Flors per consolidar-lo com a centre de les arts del moviment, ja amb referència internacional. Les operacions de recanvi van començar al Teatre Lliure, fa cosa de dos anys. Àlex Rigola va anunciar que plegava de la direcció del Lliure i, de seguida, es va obrir la cursa per substituir-lo. Hi havia tres candidats: Carme Portaceli, Julio Manrique i Lluís Pasqual. Els dos primers, van renunciar, oficialment, a presentar-se davant de la candidatura guanyadora d'una de les ànimes del Lliure el 1976.

El Romea, que havia anunciat també nova direcció per alliberar Calixto Bieito cap a un nou projecte d'internacionalització, va proposar Julio Manrique. Va ser tot molt ràpid. La primera temporada ha estat celebrada amb èxit. L'últim recanvi ha estat a L'Auditori (propiciat per la marxa de Joan Ollé al Palau de la Música). Després de l'ensopegada d'Oriol Pérez Treviño (va durar pocs mesos i se'l va convidar a dimitir), ara hi ha accedit Joaquim Garrigosa. També han canviat direccions festivals com ara Tàrrega (Jordi Duran), Grec (Ramon Simó), el Mercat Música Viva de Vic (Marc Lloret), la Mediterrània (David Ibáñez) i El Trapezi (Jordi Gaspar). Ferran Madico ha tornat al Centre d'Arts Escèniques de Reus recentment. Salvador Sunyer es manté al capdavant d'El Canal i de Temporada Alta, així com Pep Pla, al de Terrassa.

Font: Jordi Bordes (www.elpuntavui.cat)

TEXT: TADEUSZ SLOBODZIANEK
TRADUCCIÓ: JOAN SELLENT
DIRECCIÓ: CARME PORTACELI
INTÈRPRETS: DAVID BAGÉS, ROSA BOLADERAS, JORDI BRUNET, FERRAN CARVAJAL, ROGER CASAMAJOR, LLUÏSA CASTELL, ISAK FERRIZ, GABRIELA FLORES, ALBERT PÉREZ i XAVIER RIPOLL
PRODUCCIÓ: GREC 2011 FESTIVAL DE BARCELONA i FACTORIA ESCÈNICA INTERNACIONAL-FEI-
TEATRE LLIURE DE GRÀCIA

Un altre muntatge d'aquests que et deixa sense paraules. En un silenci absolut, amb la platea patint cada paraula de cada protagonista i totalment colpit perquè allò que escoltes és real i malgrat que ho has sentit un munt de vegades segueixes sense poder creure el que és capaç de fer l'ésser humà a altres iguals a ell.

Precisa i acurada direcció de Carme Portaceli, tres hores i mitja de duració però l'engranatge fa que et quedis pegat a la butaca sense poder moure't. Molt més esfereïdora la primera part que la segona, però malgrat que aquí només funciona l'imaginació, es fa poc ús de la violència en directe, les paraules resulten tant o més convincents alhora de descriure els fets que si estiguéssim veient les imatges.

Excel·lents interpretacions de tot el repartiment, d'entre les millors interpretacions destaca la de Xavier Ripoll i Roger Casamajor i per posar un però l'escena on la Dora (Rosa Boladeras) relata la seva història li manca una mica més d'emotivitat, sense necessitat de caure en la llàgrima fàcil, però està massa continguda.

L'escenografia ens trasllada a una classe d'escola on comença tota la història i que serveix per explicar-la sencera. Però aquí els mobles són secundaris, ho important és el que és diu, com es diu i que allò que es diu causi el terror en les orelles de qui ho rep. Res més colpidor que això.

Amb totes les entrades exhaurides per aquesta segona oportunitat després del Grec 2011, La nostra classe és més que una lliçó de història, és una obligació històrica de recordar-nos que això no hauria de tornar a passar i muntatges com aquest són la perfecta excusa per fer-lo.

LA NOSTRA CLASSE

by on 18:01
TEXT: TADEUSZ SLOBODZIANEK TRADUCCIÓ: JOAN SELLENT DIRECCIÓ: CARME PORTACELI INTÈRPRETS: DAVID BAGÉS, ROSA BOLADERAS, JORDI BRUNET...