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Por Elisa Díez (Butaques i Somnis)

El Maldà iniciará el mes de septiembre con una odisea eroticomusical. Basada en las Mil y una noches y el Decamerón de Boccaccio, el espectáculo nos introducirá en un viaje donde la música y la narración se entremezcla y se fusionan. Un espectáculo que explica cuentos eróticos, divertidos, emocionantes y mágicos, llenos de pasión, engaños, violencia y elegancia, ingenio y humor, que nos harán reír y pensar. 

Las mujeres serán las protagonistas, su ingenio, su determinación, su fuerza y sobre todo su placer. Dos reyes cornudos, una chica condenada, tres exclavas juguetonas, un monje perspicaz, una princesa aventurera... son algunos de los personajes que descubriremos en esta odisea de una hora de duración.

La perdiu és de qui la caça no es ni un concierto, ni un monólogo, ni un cuentacuentos, ni siquiera una lectura dramatizada. Es simplemente una historia, que pretende que el público se entretenga un rato antes de ir a dormir, y que su propia imaginación le ayuda a tener sus propios sueños eróticos.

La dramaturgia está firmada por Ariadna Pastor, que también es una de las protagonistas, junto a Laia Capdevila y su viola. La dirección corre a cargo de Montserrat Bonet y la música original está compuesta por Òscar Vilaprinyó. Todas las piezas para la viola están compuestas íntegramente para el espectáculo. Todos ellos forman la Compañía Tabú, un nombre muy apropiado para el tema principal del montaje.

La música se convierte en un protagonista más, con el que se juega y sirve como elemento para interectuar con él durante el transcurso de la historia, reforzando así el contenido dramático de la dramaturgia. De la misma manera que se aprovecha que el sonido de la viola cuya sonoridad es muy similar al de la voz humana, consiguiendo así un espacio sonoro muy equilibrado.




LIBRETO y LETRAS: STEVEN SATER
MÚSICA: DUCAN SHEIK
ADAPTACIÓN: DAVID PINTÓ
DIRECTOR: MARC VILAVELLA
COREOGRAFÍA: ARIADNA PEYA
INTÉRPRETES: ELISABET MOLET, MARC FLYNN, ELOI GÓMEZ, LAURA BAZA, JANA GÓMEZ, DÍDAC FLORES, MARC UDINA, ÀLEX SANZ, CLARA SOLÉ, MIREIA COMA, ROC BERNARDÍ, BITTOR FERNÁNDEZ, CLARA GISPERT, MINGO RÀFOLS y ROSA VILA
DURACIÓN: 2h 30min
PRODUCCIÓN: ORIGEN PRODUCCIONS
TEATRE GAUDÍ

Bien dicen que la buena confitura se encuentra en los tarros pequeños. El despertar de la primavera es sin duda el musical de la temporada. Y aunque, en un primer momento, al leer la sinopsis pensemos en que estamos delante de un espectáculo destinado al público adolescente, nada más lejos de la realidad. Sí que es verdad que el despertar sexual es un problema de esta edad, pero los temas secundarios son mucho más interesantes que el principal: la incompresión, la falta de diálogo, el sometimiento de la razón a los dictamines de la religión, la amistad, los sueños... en definitivamente los principales problemas a los que se enfrenta el ser humano independientemente de cuál sea su edad.

Con un elenco de jóvenes promesas del teatro musical catalán, entre los que destacan: Elisabet Molet, la ingenua protagonista de la historia principal, una mezcla de inocencia y de ganas de vivir. Impresionante la capacidad de recursos interpretativos que se despliegan con sólo una mirada. Elisabet otorga a su personaje una ternura inusitada que despierta en el público empatía al instante. De la misma manera que lo hace Eloi Gómez con su personaje Moritz, quizás la historia más potente de los "secundarios". Brillante interpretación de un personaje que es un caramelo con esquinas afiladas. Más en la sombra pero emitiendo una potente luz propia, Dídac Flores como Hanschen, que imprime la energía suficiente para levantar las escenas más pausadas. Fantásticos también, aunque las tablas se notan en la manera de pisar el escenario, un divertidísimo Mingo Ràfols y una sobria Rosa Vila.

El escenario del Teatre Gaudí se queda pequeño por momentos. Demasiados actores que comparten un espacio que ha sido milimetrado especialmente para cada movimiento. Sufrimiento en determinades escenas a los "afortunados" que se encuentran en primera fila. Ariadna Peya firma una coreografía precisa, imaginativa y que, ayudada por el potente diseño de iluminación de Dani Gener nos regala una excelente puesta en escena. Nada que envidiar a los espectáculos que se realizan en escenarios el doble de grandes. Guión, crítica, y quizás espectáculo, aparte necesitaría la teclista, "directora de orquestra", quizás excesivamente entregada a su trabajo, un espectáculo en sí misma. El despertar de la primavera es un rato de buen rollo magnífico. Hasta el 12 de febrero!

Tranquilos que no lo voy a escribir en inglés, confieso que no sé si sería capaz.

THE LION KING. Domingo 4 de diciembre de 2016.

La primera vez que vi un musical en Londres, hace 4 años, yo que no soy demasiado dada a los musicales, dije que me costaría ver un musical patrio. Después de ver El Rey León en Broadway lo confirmo. Es imposible ver algo así ni en Madrid ni en Barcelona, primero porque no tenemos teatros habilitados para tal ingeniería y segundo no podemos pagar 150€ por una entrada y abarrotar el teatro función detrás de función. Los actores quizás sea la parte más fácil de copiar. 

Musical familiar con una puesta en escena apabullante en todos los sentidos, desde la escenografía, que sale, entra, se esconde, hasta un vestuario que te deja boquiabierto. Pero quizás lo que más me llamó la atención es el uso, en el fondo y en la forma de los títeres. Cómo desde el minuto uno dejas de ver al humano que los mueve y empiezas a ver el animal. Impresionante.

Ni que decir tiene que la música, las canciones que ya conocemos firmadas por Elton John y unas voces espectaculares te dejan sin aliento. Ya sea el mítico Hakuna Matata, que obviamente te sabes en castellano, por la malección establecida en España de traducirlo todo, pero que en inglés combina mejor.

Sin entender nada de inglés, como le pasó algún miembro de mi família, sólo por ver lo que se llega a desplegar en el escenario, es dinero bien invertido. Tendrá que pasar mucho tiempo hasta que vea algo similar. 

THE WOLVES. Texto: Sarah Delappe's. Dirección: Lila Neugebauer. Intérpretes: Kate Arrington, Brenda Coates, Jenna Dioguardi, Samia Finnerty, Midori Francis, Lizzy Jutila, Sarah Mezzanotte, Tedra Millan, Lauren Patten y Susannah Perkins. Duración: 90min. Foto: The New York Times. The Duke on 42nd Street. (Lunes 5 de diciembre de 2016)

Hecho inaudito, obra escrita por una mujer, dirigida por una mujer, protagonizada por mujeres y que habla de lo que le pasa al género femenino. Y sí, había hombres en el público. No era una secta. Juventud, una obra de juventud, con caras muy jóvenes, actrices que en algunos casos no parecen haber llegado ni a la mayoría de edad. 

Un equipo de fútbol europeo, el soccer allá es muy de chicas, se reúne para entrenar y durante los entrenamientos vamos conociendo las personalidades de sus protagonistas, sus miedos, sus anhelos, sus deseos, lo que en algunos casos simplemente parece un cúmulo de hormonas y otras un desarrollo de pequeñas historias con una intensidad sin límites. 

The Wolves más que tener un argumento de presentación, desarrollo y desenlace es un ejercicio de estilo que desarrolla el lenguaje, una verborrea que no cesa, a veces varias conversaciones a la vez, en una sala de pequeñas dimensiones, poco más de cien espectadores por función, un Off Broadway, que ha convencido al público y a la crítica. 

The Wolves es una bomba preparada para estallar, un buen ejercicio, lleno de ritmo que mantiene al espectador expectante y que guarda una sorpresa final. La manera como la dramaturgia te va llevando a su terreno, poco a poco sin revelarte casi nada es excepcional. He visto pocas obras que sin explicarte casi nada te mantengan en vilo de esta manera. Eso sí, si no dominas el inglés, te perderás buena parte del hilo. La atención a la acción es casi tan importante que te olvidas que estás en una sala. Eres tu, ellas y el impulso natural de querer saber de qué están hablando. 


THE NUTCRACKER. 2017 Winter Season New York City Ballet. Lincoln Center. Martes, 6 de diciembre de 2016

Actividad familiar que se salta mi poca disposición a las puntas. Me gusta la danza contemporánea pero no el ballet, y aunque la experiencia fue más que satisfactoria, la danza clásica me sigue sin gustar. Sólo recuerdo haber visto El Cascanueces una vez, y he de decir que no recordaba toda la parte teatral, gracias a esta gran carga interpretativa, superé con éxito no quedarme dormida (dicho sea de paso los días como turista en Nueva York son agotadores).

Pero aunque no me hubiera gustado la representación, el mero hecho de entrar en uno de los teatros del Lincoln Center, David H. Koch (la profesión tira) ya valió la pena la experiencia. Impresionante auditorio, donde la tecnología moderna se atisba a primera vista, pero que en esta ocasión lo moderno no está reñido con la belleza. 

Impresionante también el conjunto de la New York City Ballet Orchestra acompañada del New York Ballet. El despliegue de medios a nivel de escenografía, vestuario, iluminación es absolutamente majestuoso, incomparable con nada que hayan visto mis ojos hasta el momento, y dudo mucho que vuelvan a ver algo similar. Quizás no sea mucho de puntas, pero hay experiencias que vale más vivirlas.

Fuente: Elisa Díez (Butaques i Somnis)

El verano es la estación ideal para ver comedias y eso lo saben muy bien en el Versus-Teatre Gaudí, los únicos teatros del circuito comercial que no bajan la persiana por vacaciones y aprovechan este agosto para entretenernos y para hacer caja ya que no tienen competencia.

La historia nos traslada al Nueva York actual para seguir la vida de cuatro personajes (Claire, Jason, Warren y Deb) y explorar de que forma conectan sus vidas ordinarias de una manera casual pero extraordinaria. Durante las 19 canciones de las que se compone el musical conoceremos las vidas de los protagonistas y observaremos los lazos que les unen y les desunen, los puntos que tienen en común cada una sus personalidades aunque al principio parezcan muy diferentes.

Claire, 30 años, está a punto de irse a vivir con su pareja, Jason, pero antes tiene que enfrentarse a algunos fantasmas de su pasado. Jason, 30 años, romántico empedernido, luchará durante todo el montaje para que su relación con Claire prospere. Deb, 25 años, cínica, se muestra constantemente a la defensiva. A punto de acabar sus estudios, todavía no sabe cuál será su objetivo en la vida. Deb conoce a Warren, un artista en proyecto porque este encuentra una libreta en la calle con las notas de la tesina de Claire. Warren es divertido y demasiado optimista, de aquellos que encuentra la belleza en las pequeñas cosas de la vida. Su relación con Deb comienza con mal pie pero poco a poco comenzarán a encontrar puntos en común.

Desde el 14 de agosto hasta el 27 de septiembre podremos ver Dies Normals, un musical de Adam Gwon que en 2008 se estreno en el Off del West End y un año más tarde en el Off Broadway, consolidando a Adam Gwen como uno de los compositores mas prolíficos de la nueva generación musical de Broadway, avalado por diversos premios por obras como Ordinary DaysThe Boy detective fails o CloudlandsDies Normals (Ordinary Days) nunca se ha estrenado ni en castellano ni en catalán por lo tanto estamos de suerte. La producción catalana de TeatreOff está dirigida por Ferran Guiu y protagonizada por Gràcia Fernández, Víctor Gómez, Marta Capel, Xavi Duch, Maria Santallúsia y Albert Bolea.

+INFO

Fuente: Julio Bravo (abc.es)
«La Celia», el espectáculo musical basado en la vida de Celia Gámez, con libreto de Santiago Castelo, subdirector de ABC recientemente fallecido, ha obtenido seis candidaturas para los premios ACE, los más importantes del teatro bonaerense. Interpretado por Ivanna Rossi, el espectáculo se estrenó en noviembre de 2014 en el teatro Maipo, y llegará a la Sala Verde de los teatros del Canal el próximo 15 de octubre. Cuenta con dirección de Emilio Sagi, escenografía de Daniel Bianco, vestuario de Renata Schussheim e iluminación de Juanjo Llorens
Las seis candidaturas obtenidas por «La Celia» son: mejor Espectáculo Musical: Santiago Castelo; mejor director en Musical: Emilio Sagi; mejor actriz en Musical: Ivanna Rossi; mejor coreografía: Sibila; mejor vestuario: Renata Schussheim; y mejor producción: Lino Patalano.
En «La Celia» se rinde homenaje a la que fue sin duda la reina de la revista española y que, precisamente, empezó su carrera en el teatro Maipo. El origen del espectáculo está en un regalo que Santiago Castelo le hizo al productor Lino Patalano. «Aunque conocía a Celia y sabía que había actuado en su teatro -relataba su autor poco antes del estreno-, no era consciente de su significado, porque ella en Argentina no era tan conocida como en España. Así que le regalé un CD con sus canciones, y le encantaron. Se quedó prendado de su voz».
«La Celia» es un monólogo en el que la cantante, en primera persona, recuerda su trayectoria. Desde su venida a España, en 1925, hasta su triunfo. «Celia Gámez –recordaba Castelo– llegó a nuestro país con su padre, que venía a cobrar una herencia en Málaga. Desembarcaron en Barcelona, y en el tren hacia Madrid empezó a cantar tangos para entretener a los viajeros. La escuchó la marquesa de la Corona, que estaba organizando un festival benéfico, y la contrató». 
Aquel fue el comienzo de la historia de una artista que lo fue todo en la escena española durante varias décadas, y que estrenó obras como «Las Leandras», «El baile en el Savoy», «El águila de fuego» o «Las siete en punto», entre otras.. En el espectáculo se escuchan varias de las canciones que popularizó Celia Gámez, entre ellas «Los nardos», «Pichi» o «El beso».


Fuente: Josep Sandoval (lavanguardia.com) | Foto: Lester Cohen-GYI

El miércoles se levantó el telón para On your feet! en Chicago, en una de estas funciones previas que suelen hacerse con los grandes espectáculos antes de llevarlos a la Gran Manzana.

La obra está escrita por Alexander Dinelaris (autor entre otros éxitos, del guión de Birdman y la versión de otro musical de éxito, The bodyguard), y tiene su parte dramática centralizada en el accidente de coche que sufrió la cantante en 1990 durante una gira, que le ocasionó múltiples problemas en la espina dorsal.

En el primer acto vemos cómo pasa sus años de adolescencia en Miami una bella Gloria (Ana Villafane) y cómo comparte su vida con Emilio Estefan luchando para introducirse en el mundo musical hasta que lo logran con el popular Conga.

Si esta primera parte está marcada por la música, el drama llega en el segundo acto, con los problemas de Gloria y Emilio con la madre de ella (Andrea Burns) y la reconciliación familiar con motivo del accidente, lo que da origen a la canción estrella de la función, escrita por Gloria y su hija, hasta llegar a los triunfos de la American Music Awards.

Las primeras críticas se ceban en la dramaturgia del guionista, al que achacan una cierta dosis de ridículo, y que sigue una estructura similar al montaje de Beautiful basada en la vida de otra celebridad, Carole King (y que actualmente se representa en Broadway).

En cambio alaban la incorporación de las canciones de la pareja que no están presentados cronológicamente sino en función de la trama. Y elogian asimismo las coreografías brillantes de Sergio Trujillo, primer bailarín, y de Eduardo Fernández, salido del America's got talent, que interpreta a Nayib, hijo de los Estefan.



Fuente: Julio Bravo (abc.es)
Una fotografía de John LennonRingo StarrPaul McCartney George Harrison cruzando por un paso de peatones fue la portada de uno de sus más célebres discos, titulado Abbey Road. En esta tranquila calle londinense se encuentran los estudios de grabación de los que salieron casi todos los discos del mítico cuarteto. Aquella icónica foto, repetida diariamente por decenas de turistas de todo el mundo, convirtió en legendarios a aquellos estudios.
Ahora, las históricas sesiones de grabación de los Beatles en Abbey Road se va a convertir en un musical, que se estrenará el 1 de abril de 2016 en el Royal Albert Hall londinense. «The sessions at Abbey Road» es su título Su responsable es el director estadounidense Stig Edgren, que ha dicho que el espectáculo «será un documental musical que ofrecerá al público un divertimento fiel, respetuoso y auténtico de la manera cómo se escribe la historia musical».
El musical reproducirá el célebre Estudio 2 de Abbey Road a tamaño real (18 x 11,5 metros, con paredes transparentes que permitirán al público seguir la acción. Cuarenta y cinco artistas en escena recrearan el proceso creativo del cuarteto de Liverpool, que cambiaba sus canciones sobre la marcha en el estudio.
«Esto será un ballet técnico, un flujo constante de movimientos de actores y músicos», ha dicho a AFP el director del espectáculo, Kim Gavin, que pretende «recrear la atmósfera de estas famosas sesiones de Abbey Road». No se buscará, sin embargo, llevar a los Beatles a escena. Se trata de recrear la música bastante más que la apariencia del grupo, dijo a The Times Stig Edgren. «No habrá pelucas ni disfraces».
El musical está inspirado en las memorias de Geoff Emerick, ingeniero de sonido que trabajó con frecuencia con el cuarteto de Liverpool, y que es además consultor artístico del espectáculo. Uno de sus productores, Jef Hanlon, ha dicho que se ha investigado mucho para ser «lo más fieles posible al proceso original. Toda la instrumentalización, los arreglos y las voces serán ejecutados de manera idéntica a los originales y habrá ocho cantantes para recrear los diferentes registros vocales de los Beatles».

Fuente: Irene Crespo (elpais.com) | Foto: AFP
Los teatros neoyorquinos de Broadway cerraron el pasado domingo 31 de mayo su temporada 2014-2015 superando un récord histórico de taquilla y espectadores. La Broadway League anunció días después que las 40 salas que componen este distrito teatral recaudaron 1.219 millones de euros en las 52 semanas que ha durado esta temporada, un 7,6% más que en el periodo 2013-2014; y superaron los 13 millones de espectadores, un 7,3% más que el año anterior.
“La tendencia en ascenso continúa y no es una sorpresa. Llevábamos diciendo desde hace varios años que hay algo para todo el mundo en Broadway; haber aumentado la audiencia más de un 13% en los dos últimos años nos da claramente la razón”, asegura Charlotte St. Martin, presidenta de la Broadway League.
La variedad de espectáculos, la combinación de horarios —matinales y vespertinos—, la facilidad para la compra de entradas y el tirón de actores famosos en las obras son las razones para el aumento de taquilla y asistencia que apunta esta asociación, en la que se reúnen propietarios de teatros, productores, operadores, presentadores y managersgenerales.
La subida del precio de los billetes premium, que pueden estar entre 200 y más de 300 euros para hacerse con los mejores asientos en el teatro; y el boom turístico que está viviendo Nueva York son otros de los factores fundamentales para este buen momento en Broadway. Así como la existencia de obras destinadas a toda la familia y, como apunta The New York Times, la percepción de Times Square como un lugar más seguro.
En la temporada 2014-2015 se estrenaron 37 nuevas producciones, entre las que se incluían 15 musicales, 20 obras y dos especiales. Algunos de los cuales han dirigido esa taquilla y estarán presentes en los premios Tony, que se entregaron esta pasada madrugada. Como Un americano en París, uno de los grandes éxitos de la temporada de crítica y público con más de 10 millones de euros recaudados desde que se estrenara en marzo y 12 candidaturas a los Tony. O The King and I, un revival que ha recaudado, también desde marzo, más de ocho millones de euros, y acumula nueve nominaciones.

El triunfo de los veteranos

Sin embargo, son los musicales más veteranos los que siguen ocupando el trono de la taquilla; especialmente El rey león, en Broadway desde 1997, que esta temporada ha ingresado 91 millones de euros. Detrás quedan Wicked (81,9 millones de euros), The Book of Mormon (84,2 millones); y otros más recientes que continúan haciendo taquillas fuertes, como Aladdin (67,7 millones). El fantasma de la ópera, Matilda, Beautiful: The Carol King Musical y Kinky Boots también superan la barrera de los 40 millones.
Unas cifras alejadas de las que logran alcanzar las obras no musicales, aunque éstas también están viviendo sus mejores temporadas debido al aumento de estrellas de Hollywood en las producciones, el mayor atractivo para las audiencias. Por eso no resulta raro que entre las obras más taquilleras de este año estén o hayan estado Fish in the Dark, con Larry David; The Audience, con Helen Mirren; El hombre elefante, protagonizada por Bradley Cooper, y The River, que supuso el regreso de Hugh Jackman a Broadway.
Extrañamente, todas estas producciones con estrellas han sido superadas este año por dos obras de teatro sin nombres potentes en sus carteles, ni grandes promociones y que se valieron solo del boca oreja: It’s Only a Play, que recaudó 32,4 millones de euros y —una de las favoritas de los Tony— El curioso incidente del perro a medianoche, que lleva 25,7 millones desde su estreno en septiembre pasado.
A pesar del récord histórico, muchas obras han sucumbido y fracasado económicamente este año (como Doctor Zhivago o The Last Ship). Aunque esta temporada está ya cerrada, tras los Tony y con la llegada del verano es cuando las nuevas obras y musicales estrenados hace poco podrán demostrar su verdadero músculo en la venta de entradas: es la época que más turistas llegan a la ciudad, porque, según The New York Times, los visitantes suponen hasta el 70% de los espectadores de Broadway.
De hecho, la ciudad de Nueva York —que también batió el récord de turistas el año pasado con 56,4 millones— ha convertido su distrito teatral en una de sus atracciones más promocionadas en el extranjero. Actores de shows como El rey león, Chicago o Kinky Boots hicieron pequeñas giras en países como Brasil para atraer público que no sólo vaya hasta Times Square para ver sus luces y hacer compras, sino que llegue ya con sus entradas de teatro en la mano o espere la fila en mitad de la famosa tienda para conseguir asientos de último minuto con descuento.

Cifras imperiales

La temporada 2014-2015 se cerró el pasado domingo 31 de mayo en las 40 salas que componen el distrito teatral neoyorquino
En taquilla las obras recaudaron 1.219 millones de euros, lo que supone un 7,6% más que la temporada anterior; y superaron los 13 millones de espectadores, un 7,3% más en 2013-2014.
Por géneros, en esas salas se vieron 37 nuevas producciones, entre las que se incluían 15 musicales, 20 obras y dos especiales.
Los musicales son los espectáculos que mejor funcionan en económicamente: El rey león, en Broadway desde 1997, ha ingresado 91 millones de euros esta temporada. Detrás quedan Wicked (81,9 millones de euros), The Book of Mormon (84,2 millones); y otros más recientes, como Aladdin(67,7 millones).

Font: Laura Serra (ara.cat) | Foto: Ruth Marigot
El director Joan Lluís Bozzo retrata una època gairebé mítica del teatre català a Memòries trobades en una furgoneta (Empúries), on repassa els primers èxits de la companyia, del 1977 al 1985: No hablaré en claseAntavianaNit de Sant Joan i Glups!! Ja té el segon volum escrit i ara rumia quin nou musical posaran en solfa a partir del 2016. “És espectacular les poques coses que s’escriuen sobre el teatre”, diu. 
Començant per l’obra No hablaré en clase, que no està escrita enlloc. 
Allò va ser una badada estratosfèrica. Érem molt joves i no pensàvem que les coses s’havien de guardar. Però sí que teníem la sensació que érem els protagonistes de la història: amb la furgoneta, solcant les carreteres, obrint camí. Estàvem convençuts que el filofeixisme, el conservadorisme i les dretes no tornarien a aparèixer, i que anàvem cap a una vida socialment equilibrada i políticament generosa. Després ens hem adonat que érem il·lusos i que els poders reals soterrats són els que realment escriuen la història, i que la vella societat franquista va rebrotant. I encara estem emmerdats. 
Llavors l’objectiu dels artistes era formar companyia independent.
De tota la vida, l’aspiració d’un artista havia sigut tenir una companyia i que dugués el seu nom. Als 60 i 70 es va consolidar el treball col·lectiu i cooperatiu, i va semblar que s’havia acabat amb el vell sistema jeràrquic. Això anava acompanyat d’uns temps polítics i d’unes influències que ens arribaven dels Estats Units, de França, d’Anglaterra, del moviment beatnik, de l’estètica comunal hippie..., escoltàvem Bob Dylan, Led Zeppelin i música rock i folk anglosaxona, i llegíem Marx, Marta Harnecker i Gramsci. 
Potser lligat al canvi polític actual, últimament han sorgit companyies joves que treballen per vocació i a cost zero , com diu d’aquella època. Hem anat 40 anys enrere?
Pot ser que el moviment indignat hagi fet ressorgir el sistema assembleari, l’autogestió, una manera de fer col·lectiva i avantguardista, i me n’alegro. Però la nostra època no és comparable amb avui: ens sentíem desgraciats en un país desgraciat. La societat era molt precària en tots els nivells, hi havia un gran endarreriment. Ara és precarietat en una societat rica, en una ciutat que és objectiu turístic mundial, amb teatres institucionals que tenen pressupostos generosos. No té res a veure. 
I no és pitjor ara, doncs, per als joves?
Molt pitjor. Per això els artistes emergents han de tenir una idea molt clara. Només tenen una salvació: el públic. Si no, no sobreviuran. Quan arribem nosaltres, el teatre a Catalunya està molt malament, agònic, i la feina que s’ha de fer és recaptar públic. Encara hi estem compromesos. Si hem anat bé durant 40 anys és perquè tenim públic.
Per aquesta obsessió diu que se’ls ha acusat de comercials. 
És que nosaltres vam ser una miqueta provocatius. Per a Glups!! o Nit de Sant Joan em vaig inventar l’etiqueta “el nou teatre comercial”, amb ganes de provocar. A tota la vella escola progressista polititzada els posava histèrics, i això a mi m’encantava. I ho hem pagat força car. L’etiqueta de teatre comercial ens ha donat molts disgustos, perquè està connotada negativament. L’hem substituït per popular
Què va significar Antaviana
Va donar per tancada l’etapa antifranquista, polititzada, en què tot espectacle havia de respondre a l’obligació no escrita de posicionar-se ideològicament. Si no, es considerava frívol i, en una paraula molt de l’època, alienant. No podies fer teatre alienador perquè servia per a l’evasió de les masses proletàries, les distreies de la seva missió històrica, que era la revolució de classe, i feies el joc al sistema. Amb Antaviana diem: “A prendre pel cul! Volem fer teatre alegre, divertit, colorista, màgic”. I tothom diu: “Per fi! Ja era hora!” Ningú salta dient: “I la lluita, companys?” Ningú. 
Q uin creu que ha sigut el secret de Dagoll Dagom?
Una suma de criteri en la producció, pensar en el públic i una part de talent artístic. Hem tingut molts llocs on agafar-nos: primer el públic, segon la tele i, a part, les subvencions, les escoles, el màrqueting. Però hem sigut molt cauts econòmicament, molt pagesos, cosa de l’Anna Rosa Cisquella, que aquí ha creat el concepte modern de producció implicada en el fet artístic. Hi havia una idea romàntica i despectiva del diner. S’ha valorat el talent artístic i la llibertat personal i s’han menyspreat els aspectes econòmics. Això ha sigut la base del fracàs de moltes iniciatives, perquè ningú s’havia pres la molèstia de fer quatre sumes, i n’estan orgullosos. 
Per què Dagoll Dagom no ha fet el salt a nivell estatal?
El factor identitari és important. Fa anys que es covava la distància sentimental i emocional entre Espanya i Catalunya, i ara ha quedat palès. Hi ha una reacció molt adversa. 
Vostè ha tingut fills en dècades diferents. Creu que el seu esperit de joc va lligat al fet de ser pare?
Completament. En Víctor té 28 anys, en Dimas en té 17 i treballa a Mar i cel, i en Jaume en té 4 i està fascinat pel món pirata. Això et dóna l’energia, la il·lusió i les ganes de fer coses que puguin veure tots tres.

Fuente: Carlos Marcos (elpais.com)
Javi y Javi están con resaca. Ayer, después de la función, se fueron a celebrarlo con el equipo. Arrastran los pies por el vestíbulo del madrileño teatro Lara. Sus rostros exhiben profundas ojeras. Pero están ahí, entusiastas, como en todas las representaciones desde hace dos años, más de 200. Ellos son los madrileños Javier Ambrossi (30 años) y Javier Calvo (24 años), creadores (escribiendo y dirigiendo) del fenómeno teatral de la temporada, La Llamada.“Nos parece fundamental dar la cara, que haya unos responsables a la salida del teatro a los que la gente alabe o critique”, señala Ambrossi para justificar su presencia en todas-y-cada-una-de-las-representaciones. Despiden al público en un pequeño puesto donde venden camisetas, libros, posters y demás cacharrería de su obra. Llevan polos estrechos, pantalones pitillos y zapatillas de deporte. Su perro, Susi,pequeño, da saltitos entre las piernas de sus amos. Es domingo, 23 h., y la función está en su apogeo. La platea, llena, estalla en carcajadas.
Pocos se han resistido a La Llamada, un musical asquerosamente divertido, que combina canciones de Whitney Houston (¡y Presuntos Implicados!), monjas lesbianas y tralla electrolatina. “Habla de cuando pasas de la juventud a la madurez. Y de hacerlo siendo tu mismo”, afirman sus creadores. Y este mensaje tan simple, que parece sacado de una rutinaria lección de un profesor de un reality, es la que ha calado en las miles de personas que han visto la obra.
Javi y Javi, pareja sentimental, tienen una carrera como actores con algún pico de popularidad. Por ejemplo, el Javier más joven, Calvo, fue uno de los protagonistas de la última serie española sobre adolescentes con éxito, Física o química. Ambrossi también ha despuntado con papeles en series televisivas con tirón, como Sin tetas no hay paraíso, Amar en tiempos revueltos o Cuéntame. Esta vez, dejan su faceta interpretativa para escribir y dirigir La Llamada.
Urdieron la obra juntos, en su pequeño piso alquilado en el barrio madrileño de Malasaña, muy cerca del teatro donde ahora se representa. “Enviamos un mail al director del Lara. Insistimos mucho. Hasta que nos dijo: ‘Os dejo el halldel teatro y haced lo que os dé la gana”, explican. En ese momento estaban sin trabajo en la interpretación: trabajaban de camareros. Se pusieron manos a la obra. Primero con el atrezo. Necesitaban dos camas. Teclearon en Ebay. “Se las compramos a una señora de Vicálvaro (Madrid) por 100 euros. Nos dijo que sus hijos ya se habían hecho mayores y se había independizado”. Estos camastros fueron, en un principio, la mayor inversión. Empezaron a desarrollar la obra aprovechando los elementos del vestíbulo: un espacio pequeño, una escalera… “Y también Macarena, porque siempre pensábamos en ella como protagonista”, señalan.
Ella es la actriz Macarena García, que venía de ganar un Goya a la mejor actriz revelación por Blancanieves. “Les veía tan ilusionados a los dos que no me pude negar. Además, me dijeron que sólo eran dos meses. A lo mejor, si llego a saber que eran dos años les hubiese dicho que no, porque yo quería hacer otras cosas. Pero ninguno sabíamos que aquello que se representó humildemente en el hallfuese a ser tan grande”, comenta la actriz, de 27 años, hermana de uno de los Javieres (Ambrossi). Macarena acaba de dejar, después de casi 200 interpretaciones, La Llamada, para afrontar otros proyectos. “Venían unas 100 personas. Se llenaba el vestíbulo. Armábamos un buen escándalo, con el humo helado, la banda tocando en directo…”, explica. Hasta que la cosa se hizo tan grande que el director del teatro decidió trasladar la obra a la sala principal del local, con 450 localidades. A partir de ahí, tres funciones semanales, lleno diario.
“Cuando empezamos nuestras carreras de actores íbamos a castingse intentábamos hacer de galanes, o imitar perfiles como el de Mario Casas. Hasta que nos dimos cuenta de que eso no servía de nada. Nos dijimos: ‘Es que yo no soy así. Ni lo voy a ser’. Nos dimos cuenta de que teníamos que ser nosotros. De eso trata La Llamada, de no dar 80 vueltas a las cosas, de disfrutar, de conceder valor a las cosas que te gustan, aunque sean ridículas”, explica Javier Calvo. El divertimento comienza en un campamento de verano gestionado por monjas. Dos chicas pizpiretas comparten habitación y grupo, Suma Latina. Una de ellas ve apariciones en forma de un cantante maduro y galán que entona I will always love you, aquel baladón que nos dejó Whitney Houston antes de atiborrarse a drogas. Dos monjas, una devota y otra con dudas; una banda de rock tocando en directo; chistes; improvisación…
“No sólo es un musical que dura dos horas. Es algo más, algo que te llevas a casa, una filosofía, una forma de ver la vida que parece que ha calado hondo”, apunta Javi Calvo mientras engulle una lata de calamares para supurar la resaca. Los seguidores de la obra, que se denominan Llamaders, han conformado una armada con extensas ramificaciones en Internet. Se convocan por Twitter, graban vídeos con su reinterpretación de fases de la obra que luego cuelgan en YouTube, o ponen como estado de ánimo de whatsapp “lo hacemos y ya vemos”, lema de las dos protagonistas.
Los dos creadores exponen sus referentes: Madonna, la película de Disney Mulan o Una rubia muy legal, la serie Glee, Lady Gaga… Y, por supuesto, el héroe del electrolatino, Henry Méndez, cuya música suena en la obra. Méndez, incluso, estuvo en la función especial del segundo aniversario interpretando un papel. También participó Sole Giménez, de Presuntos Implicados, que forma parte de la banda sonora. “Mi madre era muy fan de Presuntos. Siempre ponía su música en casa, en el coche. De hecho, el disco que sale de una maleta durante la obra es de ella”, informa Ambrossi.
El fenómeno La Llamada comenzó primero arropado por el público gay, luego acudieron los culturetas, más tarde las adolescentes… “Ahora incluso vienen curas y monjas, porque se ha corrido la voz de que ofrece una visión distinta de la religiosidad”, dicen los creadores. Hace unos días, una monja se fue de la función antes de que finalizara. A la salida estaban, como siempre, los dos Javieres, que le preguntaron a la religiosa si no le había gustado. Ella les dijo, con educación: “Bueno, me he reído mucho, pero la última media hora me ha parecido una blasfemia”.
Es frecuente ver a personajes populares en las butacas. Ya han pasado Jorge Javier Vázquez, Blanca Portillo, Leticia Dolera, Alaska y Mario Vaquerizo, Juan Antonio Bayona, Leiva, David Sánchez Arévalo, Lucía Etxebarría, Lydia Bosch, Belén Rueda (cuatro veces), Carmen Maura (dos días), María Barranco, Santiago Segura, Andreu Buenafuente, Tamara Falcó…
La Llamada ha sido representada en 30 ciudades, una de ellas Moscú. En unas semanas los dos viajarán a México para supervisar una versión de la obra con actores de allá. Luego llegará Argentina, Perú… Se está negociando en Francia y Portugal. Y siguen en el teatro Lara. Les han propuesto subir de división en cuanto al recinto, representarla en teatros que triplican la actual capacidad, pero quieren mantenerse fieles a quien apostó por ellos desde el principio. “La Llamada ha generado dinero, pero hay que repartir entre mucha gente. Cobramos todos lo mismo, el elenco y nosotros. Luego los técnicos tienen un fijo. Somos 25 personas, de una media de 25 años, que llegamos a fin de mes sin que nos falte lo esencial. Todos dados de alta”, informa Ambrossi. Calvo añade: “Con poco más de 2.000 euros, para qué quieres más”. Y remata su compañero: “Nuestro caso te da qué pensar. Los grandes productores de teatro que se quejan están mintiendo. Se puede vivir de esto, pero a lo mejor ellos tiene el objetivo de hacerse millonarios”.
Estos días confeccionan la versión cinematográfica de su obra, además de escribir otra historia que ya tienen en la cabeza. Y continúan con su filosofía: “Lo hacemos y ya vemos”.

Font: Xènia Pérez Frisas (ara.cat) | Foto: ACN
‘Guapos & Pobres’ és una representació de la vida quotidiana de vuit joves que “sobreviuen” els estralls de la crisi. Interpretats per actors avesats al món del musical com Ivan Labanda, Elena Gadel o Mariona Castillo, entre d’altres, els protagonistes mostren una generació que, malgrat tenir estudis i experiència, no aconsegueix arribar a final de més i ha de viure en un entorn que no els permet desenvolupar els seus coneixements.
Xavier Torras i Toni Martín són els creadors d’aquest musical “amb esperit optimista” que, segons Martín, busca transmetre l’impuls d’arriscar-se a deixar-ho tot i “lluitar per fer el que ens agrada, encara que el context no ajudi”. L’obra està basada en el llibre ‘Guapos y pobres: una nueva clase social’, d’Alfredo Ruiz, un recull d’entrevistes a gent real de Barcelona que descriuen com es senten en la seva situació social i econòmica.
A diferència del llibre de Ruiz, que exposa diferents històries independents, ‘Guapos & Pobres’ estableix un fil comú entre les vides dels personatges i els mostra en escenes quotidianes interrelacionades entre elles. “Arribes a estimar molt als personatges, hi reconeixes gent amb qui has conviscut i a tu mateix”, assegura Josep Maria Pou, director artístic del Teatre Goya, que afirma que l’obra és emocionant no només per la història i la qualitat de la interpretació sinó per la implicació dels actors i els creadors.
Torras, encarregat de posar la música a projecte, ha destacat que és “un musical a l’ús i sense complexos” que, igual que els personatges s’arrisca en un format “de gran envergadura”. ‘Guapos & Pobres’ s’estrenarà el 14 de maig al Teatre Goya, que tanca la temporada amb la primera estrena d’un musical a les seves sales.


Fuente: Josep Sandoval (lavanguardia.com)

Gran expectación en Londres por el retorno a la escena de sus grandes estrellas, Emma Thompson después de 25 años de ausencia. Su carrera teatral es muy breve, pero su categoría de estrella ha hecho que ese regreso sea todo un acontecimiento, a pesar de que, insistimos, su carrera se basa en "Mucho ruido y pocas nueces", dirigida por Judi Dench, donde conoció al que fue su primer marido, Kenneth Branagh, con quien estuvo casada seis años, y en "Me and my girl", su último papel, hace 25 años.

El vehículo para este retorno ha sido "Sweeney Todd, el diabólico barbero de Fleet Street", donde interpreta a la señora Lovet, pareja del protagonista, cómplice en una carrera de asesinatos consecuencia de una calculada venganza del barbero tras la desaparición de su mujer e hija: la señora Loet se encarga de convertir los cuerpos de los asesinados en hamburguesas de éxito. Un musical extravagante y violento que gracias al talento de Stephen Sondheim se ha convertido en referencia de musicales de todos los tiempos.

La versión que ahora llega a Londres y se representan en el London Coliseum, sede de la ENO, English National Opera, aparece en formato concierto, con la orquesta sobre el escenario. Esta producción se estrenó en el Lincoln Center de Nueva York donde se hicieron cinco representaciones y se grabó para televisión, al igual que otras producciones de Sondheim, por ejemplo "Company" con Neil Patrick Harris. La crítica se cebó un tanto con Thompson, al cuestionar de nuevo si la obra es una ópera para cantantes o un drama para actores que entonan con cierta gracia. En aquella ocasión el beneficiado fue Bryn Terfel, un impresionante barítono que llega a unas notas bajísimas, ideal para las composiciones de Sondheim y sus complicadas partituras. Y lo mismo le sucede aquí: Terfel vuelve a ser el rey de la función, aunque Thompson, que se desenvuelve con eficacia en los cantables, araña constantemente con su presencia cada una (y son muchísimas) cada una de sus apariciones conjuntas- Thompson va siempre en contra de una dirección global, dirigida al grand guiñol tratado con exquisita elegancia mientras ella camina por la caricatura, gesticulando, recreando muecas y buscando la complicidad con un público que le ríe las gracias. Y eso que el montaje asusta al principio con la aparición del elenco en plan formato concierto, ellos de esmoquin y ellas de largo, todos de negro menos Thompson de rojo: En un plis plas cambia todo: Terfel tira su partitura al suelo, Thompson le sigue hasta con el atril y a partir de ahí todos se desgarran la ropa hasta quedar en un efecto tan brillante como eficaz: la versión sigue siento convierto aún con la ropa hecha girones: hasta los harapos podría firmarlos Chanel. El momento cumbre de este insólito inicio lo marca cuando el gran, enorme, piano de coa es izado por varios hombres que le quitan las patas y lo tiran al suelo convirtiéndolo en un elemento escenográfico más de la función, como la mesa tambor que suple las veces a la cocina de la señora Lovet, la trompeta trituradora o los platillos bandeja.

El montaje es sólido, la incorporación de la orquesta llega a momentos fascinantes incluso es atractiva la utilización de la 'latea en determinadas secuencias. Las más de cien personas en escena (9 personajes principales, 30 de coro y 60 músicos) crean un universo particular, atractivo y, especialmente, bien servido de voces: una delicia, aunque parezca un contrasentido, esos asesinatos musicales producto de una rebeldía con causa a la que no escapa mortal alguno. Al fin y al cabo la vida de muchas vueltas y todo se acaba pagando, a veces con mayor crueldad que el fondo de inversión utilizado. Un gran reparto, un gran montaje en el que también está Emma Thompson que quizá se equivocó al elegir esta obra para su retorno, que quizá ella creyó que iban a cambiar los títulos y lo anunciarían como "La señora Lovet, esposa de Sweeney Todd", subtitulada "La esposa del diabólico barbero de Fleet Street", pero no es así: se equivoco la actriz, o su director.

Aviso a posibles visitantes: el London Coliseum es grande, 2356 plazas y suelen tenerlas todas vendidas: no desesperen, pues para el mismo día de la función, tres o cuatro horas antes se encuentran tickets verdaderas gangas, pues si la entrada más barata cuesta 95 libras, a esa hora la mejor localidad sale por 7, exactamente la mejor. Y siempre hay en taquilla.

Font: Reuters via ara.cat
Broadway tindrà per primera vegada en la seva història una protagonista lesbiana gràcies a 'Fun home', un premiat musical sobre la família, la sexualitat i l'acceptació que s'estrena el pròxim mes. L'obra està basada en la novel·la gràfica homònima d'Alison Bechdel (publicada en català per La Magrana), una història de iniciació a l'edat adulta en què l'autora examina la seva família disfuncional i la relació amb el pare, un home gai sense sortir de l'armari que dirigia una funerària i ensenyava anglès en un poblet de Pennsylvania.
El musical, finalista per al premi Pulitzer 2014 al millor drama, comença les seves funcions al Cercle al Teatre Plaza el 19 d'abril després d'un ple total en les seves funcions a l'Off Broadway. "És el primer personatge principal lesbià en la història del teatre musical i és una història que necessita ser explicada", ha declarat el director Sam Gold. "Sembla un bon moment en la nostra cultura per donar veu a aquest personatge."
La múltiple nominada al Tony Lisa Kron va adaptar el llibre i va escriure les líriques a partir de la música de Jeanine Tesori. Tres actrius interpreten Bechdel –de nena, d'universitària i d'adulta– en l'obra, que no té una estructura lineal. Bet Malone és la Bechdel adulta i Emily Skeggs i Sydney Lucas interpreten versions més joves de l'autora quan ella revisa la seva infància i fa les paus amb la seva pròpia sexualitat i la tensa relació amb el pare. "Aquestes coses serveixen a 'Fun home' per parlar de l'alt preu de la culpa i de la redempció que s'aconsegueix a través del perdó i vivint en la veritat", ha afirmat Malone.

Fuente: Julio Bravo (abc.es)
Audra McDonald es historia de Broadway. Literalmente. El año pasado se convirtió en la primera (y por ahora la única) intérprete que lograba seis premios Tony, los mayores galardones del teatro estadounidense, superando a dos actrices legendarias, Julie Harris Angela Lansbury, que habían logrado cinco cada una. La cantante y actriz debutará el próximo 31 de enero en España con un recital en el Teatro Real en el que ofrecerá un recorrido por el teatro musical americano de la mano de cuatro de sus grandes autores: George Gershwin, Stephen Sondheim, John Kander, Fred Ebb y Michael John La Chiusa.
«Ragtime» (1988), «Master Class» (1996), «Carousel» (1994), «A raisin in the sun» (2004), «Porgy and Bess» (2012) y «Lady Day at Emerson’s Bar and Grill» (2014) son las obras que han convertido en leyenda a Audra McDonald. En su hasta ahora último trabajo, «Lady Day at Emerson’s Bar and Grill», la actriz encarnó a Billie Holiday, en una interpretación unánimente aplaudida: «Merece la pena soportar los aspectos más viscosos y apagados -escribió el New York Times- por escuchar a la señora McDonald respirar dolor y vida en algunas de las más grandes canciones de Holiday.
En conversación telefónica, Audra McDonald hablaba con ABC sobre esta interpretación, que reconocía como «el mayor reto de mi carrera». «Encarnar a una mujer como Billie Holiday es absolutamente fascinante; para mí supuso una gran dificultad, porque me exigía un trabajo extraordinario para lograr que mi voz de soprano se asemejara a la suya, mucho más grave e irregular, aunque de una expresividad increíble. Me siento muy afortunada de haber podido ponerme en su piel y de haber profundizado en el sufrimiento de esa gran artista».
El concierto del Teatro Real supondrá la primera actuación de Audra McDonald en nuestro país, que apenas conoce. «Estuve hace varios años en Barcelona, pero no he vuelto a España desde entonces». Conoce poco nuestra música. «Trabajé de estudiante algunas canciones de Granados, pero nada más. He escuchado poca música española, pero me encanta el corazón y la pasión que tiene». 
Audra McDonald nació en 1970 en Berlín, donde estaba destinado su padre. Estudió canto lírico en la prestigiosa escuela Juillard de Nueva York, y pronto dirigió sus pasos hacia el teatro musical. Su primer trabajo fue en «The secret garden», y con el siguiente, «Carousel», logró su primer Tony. Ha actuado en una docena de obras en Broadway, y ha protagonizado también óperas como «La voz humana», de Poulenc, o «Ascenso y caída de la ciudad de Mahagonny», de Kurt Weill. El teatro y los conciertos son su principal actividad, aunque ha participado en series televisivas como «Wit» (con Emma Thompson), «The good wife» o «Sin cita previa», y en películascomo «Abajo el telón» o «Cosas de familia». «Me consideran una cantante fundamentalmente, pero mis dos facetas, la de actriz y la de cantante, no se entienden la una sin la otra. Son complementarias y se alimentan la una a la otra». Conseguir seis Tonys es fruto, dice, de un trabajo muy duro, «pero he tenido mucha suerte. Puedo asegurar que, en mi caso, los sueños se han hecho realidad».
En su concierto madrileño unirá los nombres de compositores universales como Gershwin y Sondheim con uno de los autores más representativos del nuevo teatro musical en Estados Unidos: Michael John Lachiusa. «Es un músico con un talento increíble -explica Audra McDonald-. Hay un momento creativo fascinante en Broadway; desgraciadamente, poner en pie un musical es algo muy caro, y no todos tienen la oportunidad de estrenar; pero hay músicos muy interesantes, que están trayendo nuevas ideas y desarrollando todo tipo de estilos».

Fuente: G. Belinchón (elpais.com)
El Playhouse Theatre, en pleno centro de Londres, nació de algo muy español: la especulación inmobiliaria. En 1882, Sefton Parry, un hombre de negocios que invertía en terrenos, compró una parcela y erigió el Avenue Theatre, pensando que en poco tiempo la colindante estación de trenes de Charing Cross se ampliaría. Y que allí estaría él para ofrecer un buen solar.
Se equivocó. El ahora Playhouse Theatre (rebautizado así en 1907) ha sufrido sus más y sus menos —estuvo cerrado en los sesenta—, pero hoy resplandece con su decoración de inicios del siglo XX. Eso en el patio de butacas, porque en el escenario explotan los colores más pop de los ochenta almodovarianos: aquí es donde se estrena Mujeres al borde de un ataque de nervios, el musical basado en la película homónima de 1988 del cineasta español. “Es increíble ver en Londres una obra que hable de Madrid como madre cultural”, confesaba sonriente Almodóvar el pasado sábado, tras asistir al último pase previo con público antes de que oficialmente hoy se abra la temporada del musical, que estará en cartel hasta el próximo mes de mayo. Por si hay dudas, al inicio una pizarra juega con las tres primeras letras de Madrid, que en inglés significan “loco”. A partir de ahí, montaña rusa. “Hay planes para que viaje a Australia y a otros lugares. Estaremos controlando”, confirma Almodóvar.
Metido como está el cineasta en la preproducción de Silencio, su nuevo largometraje, ha dejado que el musical vuele alejado de él. “Cuando alguien adapta un trabajo mío pienso que me rinde un maravilloso tributo. Pero cuando acabo una película ahí queda, rematada. Una adaptación es dar nueva vida a algo ya finalizado. Y para eso hay que darle libertad a sus creadores”, resalta.
Ya se la otorgó la primera vez. Mujeres al borde de un ataque de nervios es una revisión del musical que se estrenó en el Lincoln Center de Nueva York en 2010, donde trabaja como director residente Bartlett Sher, responsable entonces y ahora del montaje. Hace ya casi siete años que comenzaron los primeros ensayos. “Entonces estuve muy presente”, cuenta el cineasta español. “Me enganchó el proceso de los ensayos, cómo se exprimía día a día el talento, y cómo crecía la comunicación con los actores. Es algo que yo he intentado en mi trabajo. Eso sí, di absoluta libertad a Bartlett y a su equipo”.
Aquella experiencia no cuajó. Quienes han visto las dos versiones aseguran que la neoyorquina tenía demasiados movimientos, pasaban demasiadas cosas en escena, lo que provocaba un jaleo narrativo. En Londres hay alguna canción nueva, sketchesrefrescados y, sin perder la locura almodovariana, cierto orden. Ya no hay un taxi entero en el escenario, sino dos sillas y un volante que agilizan la acción. Su conductor se ha convertido, todo un acierto, en un juglar que acompaña a Pepa en sus dos días de desesperación huracanada.
Por eso el sábado por la noche la troupe que acompañaba al cineasta vivía muy tranquila la representación. Sí, Pedro y su hermano, el productor Agustín Almodóvar, han realizado viajes previos y visitado los ensayos, pero ahora están en otra cosa. El fin de semana londinense sirvió más para la diversión y para el reconocimiento al cineasta. Primero, con la emisión en directo del coloquio posterior a la representación del sábado en siete cines de toda Inglaterra. Después, ayer, domingo, con la proyección de una copia restaurada de Mujeres al borde de un ataque de nervios en el British Film Institute con, también, charla posterior. Colas, risas y otra demostración de que el cineasta engancha al público independientemente del idioma que use. O los que mezcle.
Y, finalmente, con el estreno hoy, lunes, del musical. Por supuesto, para ninguno de los actos quedaban entradas días antes, y se notaba claramente la representación española en cualquiera de los eventos. A Almodóvar le han acompañado estos días, además de su hermano, miembros de su oficina e intérpretes como Rossy de Palma —como actriz de Mujeres… también ha charlado con el público—, Miguel Ángel Silvestre, Blanca Suárez o Elena Anaya. Hoy algunos de ellos retornan a Madrid, y en Londres se espera a Antonio Banderas.