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Fuente: Irene Crespo | Andrea Aguilar (elpais.com) | Foto: Reuters
La dama, su alteza teatral y cinéfila, Helen Mirren fue la primera en subir al escenario del Radio City Music Hall el domingo durante la 69ª ceremonia de los premios Tony. Se alzó con el primer premio en la gran noche del teatro neoyorquino por su papel de Isabel II en la obra The Audience, de Peter Morgan, quien había firmado también el guion de la película La reina, por la que Mirren había ya ganado el Oscar. La actriz se convirtió así en la novena en lograr ambos premios por interpretar el mismo personaje en cine y teatro, aunque en este caso las historias fueran distintas.
El de Mirren era el galardón más previsto que, además, anticipó una ceremonia muy británica: la producción inglesa El curioso incidente del perro a medianoche fue la mejor obra, también ganó su protagonista, Alex Sharp; y Skylight se coronó como mejor revival de obra de teatro.
Todos ellos eran premios sobre los que había muy pocas dudas en una noche que se debatía más en el terreno musical entre el tributo a la película de Gene Kelly, Un americano en París; y la adaptación del cómic autobiográfico de Alison Bechdel, Fun Home.
Pero tras alzarse con cuatro de los premios más importantes (mejor dirección, libreto, protagonista masculino y música), parecía claro que la originalidad y canto a la aceptación de la diversidad y la identidad de Fun Home era la favorita. Y así se cumplió.
Joel Grey, uno de esos actores con Tony y Oscar en su haber por su papel de maestro de ceremonias en Cabaret, fue el encargado de presentar, junto a su hija la actriz Jennifer Grey, la actuación central de la noche que era, precisamente, una de las canciones pilares de Fun Home, que cuenta la historia de cómo Bechdel salió del armario de joven y, poco después, su padre, luchando contra su propia homosexualidad, moría en lo que parecía un suicidio.
La canción elegida para la ceremonia era muy poco representativa del estilo espectacular de los musicales de Broadway, pero tenía un valor especial por su mensaje –el momento en el que la protagonista, de 11 años, admite su homosexualidad–, que reforzaron al ser presentada por Grey, quien este mismo año, con 82, declaró públicamente su homosexualidad.
Ese fue, probablemente, uno de los momentos más emotivos y brillantes de una gala que partía con dos desafíos importantes. Por un lado, recuperar el glamour en su alfombra roja. Una labor para la que la American Theater Wing contrató a Anna Wintour (y si el éxito se mide en caras conocidas, tuits y vestidos de diseñadores famosos, triunfó). Y, por otro, no perder más audiencia. Una tarea complicada y encomendada a dos presentadores, Alan Cumming y Kristin Chenoweth, que tomaban el relevo de actores con tanto tirón como son Neil Patrick Harris (que tuvo su momento autoparódico, riéndose de su fracaso en los Oscar) y Hugh Jackman.
A pesar de no tener todo a su favor, Cumming y Chenoweth desplegaron todos sus pasos de bailes, su mejor voz, se lo pasaron mejor que nadie; y, sin embargo, no lograron encontrar el ritmo a una gala lastrada por un exceso de actuaciones, que solo son una suerte de reclamos comerciales de los musicales, nominados o no, en los que las compañías se gastan entre 100 mil y 400 mil dólares para atraer espectadores a su teatro. Una estrategia que parecía más innecesaria aún este año en el que Broadway ha superado un récord histórico de taquilla y audiencia.
El rey y yo, una de esas obras taquilleras de la temporada, fue la otra gran ganadora de la noche, consiguiendo cuatro de los nueve premios a los que aspiraba, entre ellos el de mejor revival musical. La obra llegó a Broadway por primera vez en 1951 con Yul Brynner, otro de esos actores con Tony y Oscar por un mismo papel a los que Helen Mirren acaba de unirse.
Porque si algo prueban los premios Tony es que el cine y el teatro, Hollywood y Broadway, están siempre más cerca de lo que parece. Y no sólo por sus actores estrella. No había más que mirar en la gala del domingo al patio de butacas, donde se sentaba relajado Harvey Weinstein; y también sobre el escenario, donde el temible Scott Rudin intentó suavizar su mala imagen tras los correos de Sony al recoger uno de los premios británicos de la noche para Skylight.

El salón de una funeraria que arrasa en Broadway

El público rodea por los cuatro costados el escenario del Circle Theatre en Broadway donde el musical inspirado en la novela gráfica 'Fun Home' ha reventado la taquilla. Allí aparece recreada la mansión de Pensilvania donde la ilustradora Alison Bechdel creció, esa casa en la que su atormentado padre se volcó con obsesivo ahínco para restaurarla. Y allí conviven y van alternando sus voces las tres actrices que encarnan a Bechdel: como niña que no acaba de entender a su padre pero disfruta jugando con sus hermanos entre los ataúdes del negocio familiar y se niega a ponerse vestidos; como adolescente, que decide salir del armario y asumir su homosexualidad al llegar a la Universidad de Oberlin; y como adulta, convertida en ilustradora, tratando de dar forma a su peculiar historia en una novela gráfica. “Creo que necesitaría hacer otro libro para explicar todo el proceso de este musical”, explicaba la autora sentada en un parque de Nueva York a finales de mayo.
La compositora Jeanine Tesori y la dramaturga Lisa Kron (ganadoras de los galardones en sendas categorías en los Tony’s) trabajaron durante cerca de cuatro años en el libreto antes de que Bechdel viera esbozo alguno. En 2013 la obra se estrenó en el Public Theatre y este año llegó finalmente a Broadway. “¿Un musical sobre una lesbiana? ¿Sobre un suicidio? Cabría pensar que mucha gente se resistiera a verlo”, reflexionaba Bechdel a quien la fama teatral, y el haberse convertido en un rostro célebre aún la pilla por sorpresa. “Pero el musical es tan bueno, tan extrañamente alegre que supongo que por eso ha gustado tanto”.
La obra, de poco más de una hora y media de duración sin pausa, funde las 231 páginas de la autobiografía ilustrada que Bechdel publicó en 2007, con canciones que apuestan por un tono dialogado y no omiten el drama ni la intensidad de lo que se está contando. La autora escarba en su memoria y repasa su infancia para tratar de acercarse a su padre, un homosexual con refinado gusto, profesor de inglés en una escuela y encargado de la empresa familiar, que a pesar de sus escarceos no quiso salir del armario y acabó suicidándose unos meses después de que su hija, Alison, se declarara lesbiana. Las lecturas que su padre le recomendó, el piano que su madre tocaba, los apuestos jóvenes que cuidaban del jardín, y los juegos infantiles entre los hermanos Bechdel, se combinan en la escena con las preguntas que la ilustradora se hace mientras trata de plasmar su historia. El ritmo que no puede faltar en Broadway se adapta a la personal historia.
La novela “Fun Home” (Reservoir Books) se convirtió en un auténtico fenómeno entre la crítica y el público, lo mismo que ha ocurrido con el musical. “Creo que el hecho de que fuera una novela gráfica hizo que la historia llegara más a la gente, el momento en le que el libro salió coincidió con un auge de este género”, comentaba Bechdel. “La aceptación del gran público de esta historia no deja de sorprenderme”.

Fuente: Julio Bravo (abc.es)
Audra McDonald es historia de Broadway. Literalmente. El año pasado se convirtió en la primera (y por ahora la única) intérprete que lograba seis premios Tony, los mayores galardones del teatro estadounidense, superando a dos actrices legendarias, Julie Harris Angela Lansbury, que habían logrado cinco cada una. La cantante y actriz debutará el próximo 31 de enero en España con un recital en el Teatro Real en el que ofrecerá un recorrido por el teatro musical americano de la mano de cuatro de sus grandes autores: George Gershwin, Stephen Sondheim, John Kander, Fred Ebb y Michael John La Chiusa.
«Ragtime» (1988), «Master Class» (1996), «Carousel» (1994), «A raisin in the sun» (2004), «Porgy and Bess» (2012) y «Lady Day at Emerson’s Bar and Grill» (2014) son las obras que han convertido en leyenda a Audra McDonald. En su hasta ahora último trabajo, «Lady Day at Emerson’s Bar and Grill», la actriz encarnó a Billie Holiday, en una interpretación unánimente aplaudida: «Merece la pena soportar los aspectos más viscosos y apagados -escribió el New York Times- por escuchar a la señora McDonald respirar dolor y vida en algunas de las más grandes canciones de Holiday.
En conversación telefónica, Audra McDonald hablaba con ABC sobre esta interpretación, que reconocía como «el mayor reto de mi carrera». «Encarnar a una mujer como Billie Holiday es absolutamente fascinante; para mí supuso una gran dificultad, porque me exigía un trabajo extraordinario para lograr que mi voz de soprano se asemejara a la suya, mucho más grave e irregular, aunque de una expresividad increíble. Me siento muy afortunada de haber podido ponerme en su piel y de haber profundizado en el sufrimiento de esa gran artista».
El concierto del Teatro Real supondrá la primera actuación de Audra McDonald en nuestro país, que apenas conoce. «Estuve hace varios años en Barcelona, pero no he vuelto a España desde entonces». Conoce poco nuestra música. «Trabajé de estudiante algunas canciones de Granados, pero nada más. He escuchado poca música española, pero me encanta el corazón y la pasión que tiene». 
Audra McDonald nació en 1970 en Berlín, donde estaba destinado su padre. Estudió canto lírico en la prestigiosa escuela Juillard de Nueva York, y pronto dirigió sus pasos hacia el teatro musical. Su primer trabajo fue en «The secret garden», y con el siguiente, «Carousel», logró su primer Tony. Ha actuado en una docena de obras en Broadway, y ha protagonizado también óperas como «La voz humana», de Poulenc, o «Ascenso y caída de la ciudad de Mahagonny», de Kurt Weill. El teatro y los conciertos son su principal actividad, aunque ha participado en series televisivas como «Wit» (con Emma Thompson), «The good wife» o «Sin cita previa», y en películascomo «Abajo el telón» o «Cosas de familia». «Me consideran una cantante fundamentalmente, pero mis dos facetas, la de actriz y la de cantante, no se entienden la una sin la otra. Son complementarias y se alimentan la una a la otra». Conseguir seis Tonys es fruto, dice, de un trabajo muy duro, «pero he tenido mucha suerte. Puedo asegurar que, en mi caso, los sueños se han hecho realidad».
En su concierto madrileño unirá los nombres de compositores universales como Gershwin y Sondheim con uno de los autores más representativos del nuevo teatro musical en Estados Unidos: Michael John Lachiusa. «Es un músico con un talento increíble -explica Audra McDonald-. Hay un momento creativo fascinante en Broadway; desgraciadamente, poner en pie un musical es algo muy caro, y no todos tienen la oportunidad de estrenar; pero hay músicos muy interesantes, que están trayendo nuevas ideas y desarrollando todo tipo de estilos».

Fuente: EFE vía lavanguardia.com

No hubo ni sorpresas ni grandes perdedores en la 67 edición de los premios Tony, donde el canto tolerante de Kinky Boots, compuesto por Cyndi Lauper, solo sonó un poco más fuerte con seis premios que los cuatro de Matilda y para Pippin o los tres de ¿Quién teme a Virgina Woolf? y The Nance.

"Todos queremos ser aceptados tal como somos y sobre esto va nuestro musical", decían desde el escenario del Radio City Music Hall todo el equipo de Kinky Boots, el musical que retomó la historia de una película británica independiente y arrasó en los teatros de Broadway gracias a la mano de Harvey Fierstein, que ya había ganado antes cuatro premios Tony.

Resurrección artística de la cantante pop de la década de 1980 Cyndi Lauper, que también recibió su premio a la mejor composición, y apoyada en la también galardonada interpretación de Billy Porter, Kinky Boots partía como favorita con 13 nominaciones y no perdió tal condición, llevándose además los premios a mejor musical, mejor coreografía, mejor diseño de sonido y mejor trabajo de orquestación.

Lauper, que además interpretó el tema True Colors para recordar a los fallecidos del año, subió emocionada al escenario y dijo "Gracias a Broadway por darme esta generosa bienvenida (...) No negaré que no había preparado este discurso varias veces en la ducha".

Los premios Tony habían arrancado con una declaración de intenciones en el espléndido número musical del maestro de ceremonias por cuarta vez, Neil Patrick Harris, que advertía con humor y un espectacular despliegue de medios que la familia de Broadway era cada vez mayor.

Así, la "adopción británica" de Matilda, importada de la Royal Shakespeare Company y que ya había arrasado en los premios Olivier, se llevó el premio al mejor libreto, el de mejor actor de reparto, para Gabriel Ebert, el de mejor diseño de iluminación y mejor diseño escénico.

Cerrando los premios para el género musical, la reinvención del circo de Pippin, que nació con coreografías de Bob Fosse, también alcanzó el cuarteto de galardones, entre ellos el de mejor actriz para Patina Miller y el de mejor secundaria para Andrea Martin pero, sobre todo, el de mejor dirección para Diane Paulus.

No es habitual que una mujer gane este premio, pero menos todavía (de hecho, solo había ocurrido en otra ocasión) que los dos premios de dirección hayan sido para dos mujeres, puesto que en la categoría de obra no musical ganaba Pam MacKinnen por su revisión de ¿Quién teme a Virigina Woolf?, de Edward Albee, demostrando así el esfuerzo de dirección que requieren lo que en Broadway llaman "revivals".

Esta obra, de hecho, se convirtió en la ganadora moral de la noche, al acumular tres premios importantísimos: además del de MacKinnen se llevaba el de mejor reposición dramática y el de mejor actor, para Tracy Letts, que así ganaba su segundo Tony tras el que recibió como dramaturgo por Agosto.

"Las dos cosas son muy difíciles en distintas maneras. Cuando actúo, pienso que es muy difícil estar ocho días a la semana y que si estuviera escribiendo con mi aire acondicionado sería feliz. Si estoy escribiendo, pienso en esos afortunados actores que están ahí simplemente sobre el escenario", bromeó este polifacético artista.

Quedaba así patente que los estrenos dramáticos de esta temporada no han alumbrado ningún fenómeno. Lucky Guy, de la fallecida Nora Ephron y con la superestrella Tom Hanks, se desinfló en esta ceremonia, donde consiguió premios para el mejor secundario, para Courtney B. Vance, y un premio técnico.

La favorita de la crítica, The Assembled Parties, se conformaba con el premio a la mejor actriz secundaria, para Judith Light (en su segundo premio consecutivo tras Other Desert Cities) y la ganadora en la categoría de mejor obra, Vanya and Sonia and Masha and Spike, una reinvención de Chéjov de Christopher Durang, no se llevaba ningún premio más.

Otra reposición, en cambio, generaba uno de los momentos más emotivos de la noche la veterana Cicely Tyson, quien tras treinta años de carrera conseguía su primer Tony por Regreso a Bountiful y, con un vestido azul sobrecargado de volantes, se extendía en el discurso sin pudor, ante la mayor ovación de la noche.

Cuando subieron la música para que fuera terminando dijo: "Me están intentado decir que me dé prisa, la misma que se han dado ellos en darme el Tony", bromeó la actriz afroamericana.

Finalmente, los tres premios técnicos para The Nance y el de mejor vestuario para "Cenicienta" completaron una gala de tres horas de duración en la que los premios honoríficos fueron para Bernard Gersten, Paul Libin y Ming Cho Lee, pese a la defensa a ultranza de los talentos netamente teatrales, no faltó el glamour de grandes estrellas como Scarlett Johansson, Jake Gyllenhaal, Sigourney Weaver o Kathleen Turner.


Fuente: EFE vía larazon.es
El musical "Kinky Boots" logró hoy trece candidaturas a los premios Tony de teatro, entre cuyos aspirantes destaca además Tom Hanks por su papel en "Lucky Guy" y en los que se quedaron fuera nombres tan populares de la interpretación, como Scarlett Johansson.
La lista de nominaciones divulgada hoy coloca como obra con más nominaciones y una de las grandes favoritas a "Kinky Boots", una adaptación para el teatro de la película británica del mismo nombre producida en 2005, con música de la cantante Cyndi Lauper.
Esta obra narra cómo un joven que hereda una fábrica de zapatos clásicos se lanza a fabricar productos fetichistas y para "drag queens" como única forma de salvar el negocio y los empleos de sus trabajadores.
"Kinky Boots" logró, entre otras, las nominaciones a mejor musical, libreto, música, dirección y coreografía (estas dos últimas para Jerry Mitchell), así como la de actor protagonista, que recae sobre Billy Porter y Stark Sands.
Su principal rival en estos prestigiosos galardones será "Matilda", un musical creado originalmente en Inglaterra y basado en una novela de Roald Dahl, que se hace con doce candidaturas, entre ellas mejor musical, libreto, música, actor principal (Bertie Carvel), dirección (Matthew Warchus) y coreografía.
Completan las nominaciones a mejor musical "The testament of Mary" y "Vanya and Spnia and Masha and Spike".
Por lo que se refiere a obras de teatro, la nueva versión de "Golden Boy" (una obra sobre el mundo del boxeo estrenada en 1937) se llevó el mayor número de nominaciones, entre ellas la del televisivo Tony Shalhoub ("Monk") como mejor actor de reparto.
Destacan también las seis candidaturas de "Lucky Guy", un drama estrenado hace pocas semanas y muy apreciado en Nueva York por su autora (la guionista y directora de cine Nora Ephron, fallecida el año pasado) y por tener a Tom Hanks como protagonista, que se disputará el premio a mejor actor.
El drama narra la historia real del periodista Mike McAlary, sensacionalista e implacable, pero ganador de un premio Pulitzer por una investigación sobre un caso de malos tratos policiales y muerto en 1998 a los 41 años a causa de un cáncer.
Junto a Hanks, se disputarán el Tony al mejor actor teatral Nathan Lane ("The Nance"), Tracy Letts ("Who's afraid of Virginia Woolf?"), David Hyde Pierce ("Vanya and Sonia and Masha and Spike") y Tom Sturridge ("Orphans").
En categoría femenina, Laurie Metcalf ("The Other Place"), Amy Morton ("Who's afraid of Virginia Woolf?"), Kristine Nielsen ("Vanya and Sonia and Masha and Spike"), Holland Taylor ("Ann") y Cicely Tyson ("The Trip to Bountiful").
Sin embargo, en estas nominaciones hay una larga lista de grandes nombres de Hollywood y de los escenarios que están ausentes después de los que se especuló con que podrían ser candidatos.
Scarlett Johansson ("La Gata sobre el tejado de zinc"), Jessica Chastain ("The Heiress"), Bette Midler ("I'll Eat You Last"), Al Pacino ("Glengarry Glen Ross") y Alec Baldwin ("Orphans") son algunos de esos nombres.
Los premios Tony se entregarán en una gran gala que se celebrará el próximo 9 de junio en Nueva York.


El musical Once, un drama amoroso en Dublín entre un músico y una florista inmigrante, acaparó la entrega de la 66 edición de los premios Tony a las mejores producciones teatrales y musicales de EE.UU., al hacerse con ocho galardones, entre ellos el de mejor musical.
Once, que había logrado once candidaturas, se llevó también el Tony al mejor actor de musical, Steve Kazee, y sumó los de mejor libreto musical (Enda Walsh), diseño escénico (Bob Crowley), iluminación (Natasha Katz), sonido (Clive Goodwin), dirección musical (John Tiffany) y orquestación (Martin Lowe).
The Gershwins' Porgy and Bess, un relato clásico estadounidense que transcurre en un vecindario de Charleston (Carolina del Sur) en los años treinta, se llevó el premio al mejor reestreno musical y batió así a las producciones Follies, Jesucristo Superstar y Evita, cuyos protagonistas, el puertorriqueño Ricky Martin y la argentina Elena Roger interpretaron uno de sus números. El Tony a la mejor actriz protagonista de musical fue para Audra McDonald por su papel en The Gershwins' Porgy and Bess.
Uno de los números de The Book of Mormon, el musical ganador de 2011, abrió el espectáculo, presentado por tercera vez por el actor Neil Patrick Harris, que además de cantar, bailar y bromear, introdujo uno de los premios emulando al protagonista de Spiderman colgado de una tela de araña.
Durante la noche de los premios Tony, en la que competían 30 producciones teatrales y musicales y que se celebró en el teatro Beacon de la Gran Manzana, hubo la cifra récord de 16 números musicales y escenificaciones teatrales. Harris, de 38 años y que ya presentó las galas en 2009 y 2011, contó con la ayuda de otros actores de Broadway y de Hollywood como la veterana Angela Lansbury, Ellen Barkin, Candice Bergen, Jessica Chastain, Nick Jonas, Sherryl Crow, Mandy Patinkin, James Marsden o Christopher Plummer, entre otros.
La mayor competidora de Once fue la inventiva pieza teatral Peter and the Starcatcher, de Rick Elice, sobre el clásico del origen de Peter Pan, y que acumuló los premios al mejor actor secundario de su categoría (Christian Borle), vestuario (Paloma Young), iluminación teatral (Jeff Croitner), sonido (Darron West) y diseño escénico (Donyale Werle). Pero el Tony a la mejor obra de teatro en Broadway en 2012 fue par Clybourne Park, de Bruce Norris, que ya en 2011 fue Pulitzer a la mejor obra dramática, y que relata una ficción inspirada en hechos históricos sobre la evolución de un barrio de Chicago.
Mike Nichols ganó el premio a la mejor dirección teatral por la trágica Death of a Salesman (Muerte de un viajante), de Arthur Miller (1915-2005), que también se quedó con el galardón al mejor reestreno de teatro. Esta despiadada crítica al capitalismo de Miller, que ya en 1949 ganó el Tony a la mejor obra teatral y un premio Pulitzer y se ha representado en Broadway en 1975, 1984 y 1999, venció a sus competidoras Gore Vidal's The Best Man, Master Class y Wit.

Interpretaciones

James Corden, por su interpretación en One Man, Two Guvnors, y Nina Arianda, por la suya en Venus in fur, fueron merecedores de los Tony al mejor actor y actriz protagonistas en obra teatral. Judith Light se llevó el premio a la mejor actriz secundaria de obra de teatro por su papel de alcohólica en Other desert cities. En la categoría de musicales el premio a la mejor partitura fue para Newsies, que también se alzó con el de mejor coreagrafía (Christopher Gatelli), un galardón para el que estaba nominado Evita que también se quedó sin ese premio.
El musical Nice work if you can get it logró los galardones a los mejores actores secundarios en Judy Kaye y Michael McGrath, para el que también compitió, entre otros, Michael Cerveris que hace de Juan Domingo Perón en Evita, una obra con tres nominaciones y que se quedó sin reconocimiento.
Los premios no competitivos, establecidos en 1990, fueron para el productor teatral Emanuel Axenberg, por su trayectoria profesional, mientras que el regional de teatro fue para la Compañía Teatral Shakespeare de Washington DC.
La actriz Bernardette Peters se llevó el galardón Isabelle Stevenson, que reconoce a un profesional del mundo teatral por su contribución social, mientras que el premio especial Tony fue para el actor Hugh Jackman, y el de honor a la excelencia teatral para el músico y abogado Freddie Gershon, el supervisor de obras teatrales Artie Siccardi y para el programa educativo Theatre Development Fund Open Doors.
Fuente: EFE vía www.abc.es

El musical Once, adaptació de la pel·lícula sobre la història d'amor d'un músic irlandès i una immigrant txeca, lidera amb 11 nominacions els premis de teatre més prestigiosos dels EUA, els Tony, que avui s'han fet públics a Nova York i que s'entregaran el 10 de juny.

Once es disputarà el Tony al millor musical amb altres èxits d'aquesta temporada a Broadway com Leap of Faith, Newsies i Nice Work If You Can Get It, mentre que al premi de millor obra de teatre hi aspiren Clybourne Park, de Bruce Norris, Other Desert Cities, de Jon Robin Batz, Peter and the Starcatcher, de Rick Elice, i Venus in Fur, de David Ives.
El musical Evita, que protagonitzen el porto-riqueny Ricky Martin i l'argentina Elena Roger, té tres candidatures: la de millor reestrena, per la qual competirà amb Follies, The Gershwins Porgy and Bess i Jesus Christ Superstar. Evita té dues nominacions més: el premi al millor actor secundari de musical per la interpretació que fa Michael Cerverís de Juan Domingo Perón i la millor coreografia per la feina de Rob Ashford.
Per darrere de Once se situen, amb deu nominacions, produccions com The Gershwins Porgy and Bess i Nice Work If You Can Get It, seguides de Peter and the Starcatcher, amb nou, Follies i Newsies, totes dues amb vuit, Mort d'un viatjant i One Man, Two Guvnors, també amb set, i Other Desert Cities, amb cinc.
Al premi al millor actor de teatre hi aspiren coneguts intèrprets de l'escena novaiorquesa com James Corden, Philip Seymour Hoffman (per Mort d'un viatjant), James Earl Jones, Frank Langella (Man and Boy) i John Lithgow. El de millor actriu es decidirà entre Nina Arianda, Tracie Bennett, Stockard Channing, Linda Lavin i la popular Cynthia Nixon (Wit), que protagonitza la sèrie televisiva 'Sex and the City'.
Font: EFE vía www.ara.cat