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de ÀNGEL GUIMERÀ
versión y dirección CARLOTA SUBIRÓS
dramaturgista FERRAN DORDAL 
intérpretes MERCÈ ARÀNEGA, LAURA AUBERT, JAVIER BELTRÁN, ROGER CASAMAJOR, LAIA DURAN, ORIOL GENÍS, ALBA PUJOL / NIES JAUME y RAMON PUJOL
duración 1h 20min
fotografías DAVID RUANO
producción TEATRE NACIONAL DE CATALUNYA y TEATRE EN XARXA
SALA PETITA (TNC)

Desde la entrada a la sala ya se intuye la tragedia. Un pianista y un violinista tapan el silencio de los futuros llantos. Sol Solet es la obra más feminista de uno de los mejores dramaturgos de la literatura catalana, Àngel Guimerà. Y otra mujer, Carlota Subirós la ha sacado del olvido y de paso le ha quitado el polvo acumulado durante años.

En una escenografía minimalista pero de aspecto decadente se reúnen los personajes. Munda, Laura Aubert, eterna enamorada de Hipòlit, Roger Casamajor, espera la vuelta de su primo Bernabé, Ramon Pujol, y de su salvador, Jon, Javier Beltran, junto a su tía Gaetana, Mercè Arànega.



La puesta en escena es hipnótica. El foco central que se desliza a lo largo y ancho de la escenografía de Max Granezel es el encargado de enfatizar las luces y las sombras propuestas en los diálogos de Guimerà. La iluminación de Carlos Marquerie es simplemente exquisita y alcanza su punto máximo en la última escena, de aquellas que te atrapan y no te dejan ir.

Aunque durante los primeros momentos el montaje peca de un estatismo excesivo, éste se acaba rompiendo y el ritmo del montaje acaba por vencerle. Carlota Subirós consigue romper con la narración de esos primeros instantes y transformar el montaje en una especie de "thriller", donde los hechos/acontecimientos toman tanto protagonismo como la psicología de los personajes.



Laura Aubert vuelve al drama y nos traslada el dolor, la culpa y las dudas de una mujer doblemente abandonada, traicionada y que paga con la misma moneda a quien la ama. Aún así, quien se lleva la función de calle es Roger Casamajor, que le tiene pillado el truco a este tipo de personajes. Su Hipòlit es un arma de doble filo que intenta jugar con el espectador pero que acaba ganando la versión menos alentadora de este jugador posesivo y maltratador, que como tantos otros ama "sin medida". 



Uno de los grandes aciertos de la producción es el tratamiento de la figura de la Ombra, en mi caso interpretada por Alba Pujol, una especie de voz de la conciencia de los personajes, un eco que ayuda a situarse al espectador y que a veces, convierte a las escenas en espejismos. La Ombra se fusiona perfectamente en el espacio sonoro creado por Damien Bazin y que en este montaje tiene una importancia crucial a la hora de crear y amplificar las escenas más dramáticas.

Sol Solet es un montaje sugerente, provocador, lleno de simbolismos, una bomba ideológica brutal. Descender al infierno, a veces, tiene su recompensa. Sin duda, el mejor montaje de lo que llevamos de temporada del TNC.

SOL SOLET

by on 19:03
de ÀNGEL GUIMERÀ versión y dirección CARLOTA SUBIRÓS dramaturgista FERRAN DORDAL  intérpretes MERCÈ ARÀNEGA, LAURA AUBERT, JAVIER ...

PÀTRIA
de ESTEVE SOLER 
con ANDRES HERRERA y JORDI RICO

VIS-A-VIS
de VICTÒRIA SZPUNBERG
con TXELL BONET

LA PEIXERA
de MARC ARTIGAU
con JORDI RICO

TRAÏCIÓ
de MARTA GALÁN
con NÚRIA LLOANSI

CONSTITUCIÓ
de GUILLEM CLUA
con RAMON PUJOL y JAUME ULLED

Escribo esta crónica en caliente, nada más salir del teatro, cosa que habitualmente no hago, siempre dejo reposar sentimientos y pensamientos. Pero esta vez, algunos llevan reposando desde el fatídico 1 de octubre. Anuncio para que nadie se lleve a malentendidos que la crónica será bilingüe, un reflejo de como hablo, un reflejo de como soy. Es una licencia que me permito. Google os traducirá las palabras en catalán.

Asisto a la función de las 19h, abierta a prensa, autoridades y público. Lazos amarillos, muchos, pero también personas sin ellos. No problem. Aquí no se juzga quién lleva qué. Como cualquier función se apagan las luces y empieza el espectáculo.



Abre fuego Esteve Soler con Pàtria, una comedia surrealista que toma como base una anécdota, dos vecinos se disputan quien es más patriótico por temas tan banales como el tamaño de la bandera que cuelga de su balcón, la facilidad de lenguaje o la manera de caminar. Andrés Herrera y Jordi Rico están soberbios. Por su parte, la dramaturgia destila mala baba y una sonora crítica a los extremistas que ya se pueden ver en las obras de Soler.

Después de los aplausos se instala el silencio sepulcral. Surt a escena la Txell Bonet, dona de Jordi Cuixart, empresonant fa gairebé 4 mesos. El texto, Vis-a-vis, escrito por Victòria Szpunberg con la colaboración de la propia Txell es una docuficción de los hechos y de la vida de Bonet desde que su marido entra en prisión. El "personaje" interpretado por Txell se somete a un casting para interpretar a la dona del Jordi Cuixart. Por muchas veces que la haya escuchado narrar su día a día, y han sido unas cuantas, me sigo estremeciendo.

Después de una sonora ovación a ella y a su marido, nos sumergimos en las cargas policiales del 1 de octubre. Marc Artigau analiza lo sucedido a través de los días posteriores en un colegio de primaria en La Peixera. Cómo actuar a las preguntas de los alumnos, cómo explicarles la situación. El público se somete a la explicación de un profesor, Jordi Rico, del resultado de un ejercicio de creación libre para que los alumnos expresaran sus sentimientos ante lo acontecido. Sin duda el ejercicio le ha salido redondo a Artigau, con una moraleja, que a pesar de haber sido repetida mil veces a lo largo de la Historia, no nos cansamos de revisar.

El ejercicio de Marta Galán en Traïció es performático, con un texto excesivamente narrativo, que liga la violencia del 1 de octubre a otros hechos violentos históricos como la Segunda Guerra Mundial o la Revolución Rusa y lo engloba todo en la lucha por la virilidad. Violencia y masculinidad donde las mujeres ponen su cuerpo a l'ordre dels mascles. Simon Weil, Paul Valery o Ortega y Gasset se pasean entre vómitos, caretas y desparrames por el suelo.

Después de tanta reflexión llegó el momento de ponernos serios a leer la Constitució, en un inicio la Española de 1978 en català per Ramon Pujol, hasta que resuena, també en català, la Catalana de la República Catalana de 2017 (sic) vía Jaume Ulled. Guillem Clua enfrenta a las dos constituciones, primero de manera dialéctica y después no tan dialogante. Si es verdad que primero "golpea" Espanya, Catalunya no se quedará atrás. ¿Se puede dialogar contra una pared, con una persona que hace oídos sordos? Ahí queda la reflexión.

Sonora ovación final para todos y nos queda la segunda parte el lunes 19 de febrero. Conservamos las ganas de darnos un segundo baño de realidad. Mientras la vida sigue dilucidándose entre TN y TN. 


EN PROCÉS 1

by on 21:52
PÀTRIA de ESTEVE SOLER   con ANDRES HERRERA y JORDI RICO VIS-A-VIS de VICTÒRIA SZPUNBERG con TXELL BONET LA PEIXERA d...

AUTOR: MARIO GAS y ALBERTO IGLESIAS
DIRECCIÓN: MARIO GAS
INTÉRPRETES: JOSEP MARIA POU, CARLES CANUT, AMPARO PAMPLONA, PEP MOLINA, BORJA ESPINOSA, RAMON PUJOL y GUILLEM MOTOS
DURACIÓN: 90min
FOTO: JERO MORALES
PRODUCCIÓN: GREC 2015 FESTIVAL DE BARCELONA, TEATRE ROMEA y FESTIVAL INTERNACIONAL DE TEATRO CLÁSICO DE MÉRIDA
TEATRE ROMEA

Por poco que sepas, algo sabes de Sócrates, aunque sólo sea por lo que es mundialmente famoso: "Sólo sé que no sé nada". Para los que estudiamos en otras épocas aprendimos su cuidado por la palabra, por la libertad, por la justicia, por la honradez, por el conocimiento. Hoy en día son palabras desgastadas y algunos van a oírlas como parte de su postureo. El individuo, ciudadano o no, que tenía a mi lado soltó antes de empezar: "Somos intelectuales por venir a ver una obra sobre Sócrates". Ahí queda eso, al medio minuto de empezar la función le sonó el móvil, la intelectualidad quedó en entredicho.

Sócrates es Josep Maria Pou o Josep Maria Pou es Sócrates, no me ha quedado muy claro donde empieza el actor y acaba el personaje. Le va como anillo al dedo. Un hombre de palabras, una entonación poderosa, una manera de explicar la historia amigable, sincera. Pou hace que Sócrates sea interesante incluso para aquellos a los que le cueste la filosofía.

El Teatre Romea se queda pequeño, no sólo por las entradas agotadas, sino porque la escenografía de Paco Azorín más bien pensada para la magnanimidad del Teatro de Mérida queda encerrada en el escenario del Romea. Falta visibilidad, no sé como se verá desde platea, desde el segundo anfiteatro se pierden algunas réplicas y se intenta inútilmente presenciar el monólogo a pie de platea de Amparo Pamplona, uno de los momentos más cómicos de la noche. Le hubiera quedado mejor el traje del Anfiteatro del Grec, si hablamos de Atenas que mejor paisaje.

Pero Josep Maria Pou no está solo, aunque lleve el peso de la función, le acompaña un coro de voces de entre los que destaca Pep Molina y Carles Canut, a lo que la experiencia gana a la hora de explicar la tragedia de Sócrates, que se niega a salvarse de la muerte, comprando su libertad. Honestidad hasta el final. Hora y media de alimentación para el intelecto, un tanto adormecido debido al calor excesivo de la sala. Ahora ya sabemos algo más.

SÓCRATES

by on 18:31
AUTOR: MARIO GAS y ALBERTO IGLESIAS DIRECCIÓN: MARIO GAS INTÉRPRETES: JOSEP MARIA POU, CARLES CANUT, AMPARO PAMPLONA, PEP MOLINA, BO...

Font: Antoni Ribas Tur (ara.cat) | Foto: Jero Morales
Mario Gas i Josep Maria Pou han trigat 22 anys a tornar a treballar junts després de Golfus de Roma, de Stephen Sondheim, el muntatge que van presentar al festival de teatre clàssic de Mèrida el 1993. Aquest any han tornat a Mèrida amb una obra que, en comptes de la comèdia i el musical, reivindica un altre tipus de teatre: Sócrates. Juicio y muerte de un ciudadano. Una setmana després de l’estrena a Extremadura, l’obra arriba aquesta nit al Teatre Romea en el marc del Grec. A més de dirigir l’espectacle, Mario Gas també és l’autor del text, juntament amb l’actor i dramaturg Alberto Iglesias. El resultat és un espectacle molt auster i sobri en què la paraula adquireix tot el pes. “Gairebé té el to d’un oratori”, diu Josep Maria Pou, que interpreta el filòsof. 
Les idees de Sòcrates es remunten al segle V aC però no han perdut vigència en ple segle XXI. “El discurs continu de Sòcrates a l’entorn de la virtut i l’honestedat i el seu mètode de voler esbrinar-ho tot qüestionant les coses una vegada i una altra és un consell per a tothom. Però el que el posa d’actualitat és la visió que Mario Gas i Alberto Iglesias posen de relleu en l’espectacle: no tant la del gran filòsof sinó la d’un ciutadà d’Atenes que emprenya el poder contínuament i que ensenya als joves del seu voltant que no han d’admetre les veritats dels seus pares ni dels governants perquè sí, sinó que ho han de qüestionar tot”, subratlla l’actor.
Un home coherent fins al final
Sòcrates no va deixar les seves idees per escrit i el seu pensament ha perviscut gràcies, sobretot, als diàlegs de Plató, que han servit de material per construir la dramatúrgia de l’espectacle, juntament amb textos de Plató, Xenofont, Diògenes Laerci, Aristòfanes, a més de Gas i Iglesias. “El que em sembla més important de l’espectacle és l’actitud de Sòcrates un cop l’han condemnat a mort, quan els mateixos jutges que l’havien condemnat donaven per fet que s’escaparia i que no arribaria mai a morir, ja que la corrupció estava tan generalitzada que els mateixos jutges i els guardians estaven esperant que Sòcrates els donés uns diners perquè el deixessin escapar. El que va sorprendre tothom i el que segueix sorprenent avui -assegura Pou-és que Sòcrates va dir que si la democràcia l’havia condemnat a mort segons unes lleis que havia jurat respectar i que respectava, havia de morir. Perquè, si no, s’estaria burlant de la democràcia i les lleis i els faria molt mal. Això em sembla la millor conseqüència de l’espectacle”. 
“Aquella jove democràcia no païa la independència, l’agudesa i l’ètica d’un home íntegre, valent, irònic, coherent i enfrontat per la seva actitud a l’obscuritat d’un sistema anomenat democràtic disposat a devorar els seus fills més valuosos. Els sona d’alguna cosa?”, es pregunta Mario Gas al text de presentació de l’espectacle, que està dedicat “al poble grec i al seu govern, esperant que el cas de Grècia serveixi perquè l’Europa dels ciutadans avanci i l’Europa del gran capital retrocedeixi”. 
Sócrates. Juicio y muerte de un ciudadano agafa el relleu de l’espectacle sobre el filòsof que Adolfo Marsillach i Enrique Llovet van muntar el 1970, i del qual Marc Antoni Broggi va fer una versió catalana que no es va arribar a estrenar. A més de Josep Maria Pou, el repartiment de l’obra inclou Carles Canut, Amparo Pamplona, Borja Espinosa, Guillem Motos, Pep Molina i Ramon Pujol. L’obra estarà en cartell fins al 2 d’agost i farà temporada al Teatro Español de Madrid el febrer de l’any que ve després de fer gira per l’Estat.
La necessitat d’un teatre polític
Tot i que Gas i Pou creuen en la càrrega política del teatre, la seva intenció no és fer proselitisme. “Crec molt en l’escenari convertit en tribuna de debat. El Mario i jo pertanyem a una generació que va començar a fer teatre als anys 60 i 70, en una època convulsa en què teníem el concepte d’un teatre de debat, d’un teatre d’oposició -recorda Pou-. Fèiem un teatre en oposició al franquisme i fèiem unes obres per dir damunt l’escenari moltes coses que no es podien dir en altres llocs a causa de la censura. Amb la democràcia aquest teatre més brechtià va perdre força i potser ara és el moment de recuperar-lo. Però això no vol dir que cada espectacle s’hagi de convertir en un míting polític. No hem d’oblidar que, per damunt de tot, el teatre ha de ser un producte artístic i també d’oci, i es pot aconseguir que el públic surti del teatre fent-se preguntes o havent trobat algunes respostes”.
El de Sòcrates s’afegeix dins la trajectòria de Josep Maria Pou a una llarga llista de grans personatges, sovint amb una força i una complexitat molt potents, com Roy Cohn, a Àngels a Amèrica, el rei Lear i el director d’orquestra Wilhelm Furtwängler de Prendre partit. “No els busco. Són els directors, els productors i els mateixos autors que em veuen o m’imaginen fent aquests personatges i per això me’ls ofereixen. No tinc un interès a fer-los, però un cop els assumeixo els disfruto com un bèstia i em permeten explorar la meva maleta de registres i treure partit de totes les meves capacitats”, diu Pou.
Fuente: Rocío García (elpais.com) | Foto: Gianluca Battista 
"Os vamos a contar lo que Atenas hizo conmigo”. El oráculo dijo de él que era el más sabio de todos los hombres. Sócrates, el maestro de Platón, que combatió como pocos la ignorancia, el primer filósofo que habló de la moral y fue condenado a muerte por la misma democracia que contribuyó a crear y en la que creyó. Un hombre olvidadizo, vago y un tanto desastrado que denunció la corrupción y las libertades pisoteadas por aquellos que ostentan el poder y sus círculos clientelares. Sócrates, acusado de burlarse de los dioses de Atenas y de corromper a la juventud, se dispone a tomar la cicuta que acabará con su vida. “Os vamos a contar lo que Atenas hizo conmigo”. Clara y poderosa, la voz de José María Pou inunda el escenario. “Se han dicho muchas cosas de mí. No soy nadie. La historia me atribuye una frase que no fue cierta: ‘Solo sé que no sé nada’. Soy un minúsculo guijarro pensante al que le invade el placer de hurgar en todo lo que hay que aclarar”. De blanco y con una túnica neutra, austera, casi monacal, Pou advierte al público que van a asistir a una representación del ciudadano Sócrates, de su juicio, de la sentencia y de la muerte por cicuta. Es entonces cuando José María Pou se retira al fondo del escenario, un círculo con dos pequeñas gradas donde aguardan sus fieles amigos y su mujer, pero también sus enemigos, y empieza la función: Sócrates. Juicio y muerte de un ciudadano.
El director Mario Gas y el actor José María Pou han unido sus fuerzas y su talento para llevar por primera vez al Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida la tragedia de este filósofo que se vio obligado a morir en el año 399 antes de Cristo, después de haberlo puesto todo en duda, hablando, razonando, especulando y descubriendo. Este Sócrates, una coproducción del teatro Romea, el Festival de Mérida y el Grec e interpretado, junto a Pou, por Carles Canut, Amparo Pamplona, Borja Espinosa, Guillem Motos, Pep Molina y Ramon Pujol, se vislumbra como uno de los grandes espectáculos del verano, del que ya se anuncia amplia gira para la próxima temporada teatral. En la retina, aquel Sócrates que levantó Adolfo Marsillach, en 1972, en versión de Enrique Llovet. “Es mejor sufrir la injusticia que cometerla”. Marsillach reflexionaba años después de esta puesta en escena tan polémica, todavía bajo la dictadura franquista, cómo la frase de Sócrates le había perseguido de por vida. Algo parecido a lo que está experimentando esta pareja de teatreros que recibieron a Babelia la semana pasada después de un ensayo de la obra en Barcelona.
¿Por qué tantos años sin Sócrates? “No entiendo”, comienza Mario Gas, “por qué desde Marsillach no se había vuelto a abordar el tema. Sócrates es siempre un personaje interesante. Un demócrata que es masacrado por la propia democracia, y más en los tiempos que vivimos me parece un tema muy atractivo. Es un texto necesario hoy en día, no el texto en sí mismo, sino el hecho de abordar la verdad de Sócrates. Es una reflexión necesaria que clarifica mucho todo lo que está ocurriendo”. José María Pou se ha calzado (toda la función la realiza con los pies desnudos) y se ha quitado ya la túnica de Sócrates. “A mí me parece importantísimo el subtítulo de esta obra: ‘Juicio y muerte de un ciudadano’. Es el enganche completo con la actualidad. El público va a ser consciente en el espectáculo de estar viendo a un ciudadano, no sé si víctima o mártir, pero en cualquier caso sí una víctima de la democracia. Sócrates es el primer ciudadano condenado a muerte en la democracia. Esto no va a ser una lección de filosofía, sino que vamos a centrarnos en la vida del personaje, que es un señor que lo pone todo en duda, esa es la base de la filosofía socrática. Sócrates fue indiscutiblemente un personaje incómodo, alguien a eliminar. Sus dudas, sus preguntas, su empeño en encontrar respuestas, su continuo cuestionamiento de todo es lo que le hace actual, y más en este momento histórico de este país nuestro”.
Basándose en textos del discípulo Platón (Fedón y Critón) y del historiador Diógenes Laercio —ya se sabe que Sócrates no dejó escrito ningún pensamiento—, Mario Gas y Alberto Iglesias, los autores de la dramaturgia, se han centrado en el juicio que sufrió el filósofo tras haber denunciado la corrupción de Atenas y haber advertido sobre el papel supersticioso y manipulador de la religión oficial. “En Sócrates hay muchos asuntos, pero a mí me parecía que el tema principal estaba en el enfrentamiento con la propia democracia y el porqué le sometieron a ese juicio. Alrededor de ello, van apareciendo fragmentos de su relación con los amigos, sus reflexiones sobre la amistad, la ética y la moral, la vida y la muerte”, advierte Mario Gas, que ha llegado al ensayo alegre cantando “Flor de té, flor de té…”. “¿Estamos todos contentos, tranquilos, concentrados para hacer un ensayo completo?”, les pregunta cantarín el dramaturgo a los actores que ya esperan en el escenario.
Comienza la función, con esa primera advertencia de Pou-Sócrates sobre lo que el público va a ver, en la que no falta un guiño a las molestas toses, los sonidos de los móviles y las lucecitas de los mensajes telefónicos, y el escenario se inunda de palabras sobre la democracia, las leyes, la honestidad y la amistad. “Aparte de los textos sobre los que hemos trabajado, nosotros hemos modificado y añadido otros donde especulamos, pensamos y nos preguntamos”, añade Gas, que ha dirigido el ensayo como si de un director de orquesta se tratara, moviendo una supuesta batuta, señalando los ritmos y las entradas —“es una obra musical y rítmica, en la que hay que marcar las pausas, los tempos…”—. “El texto lanza flechas para que la gente lea y se enganche a cosas que a lo mejor nosotros hemos tocado solo tangencialmente o has dejado ahí para que se expanda. No quiero ser pedante, pero creo que hemos planteado una multiplicidad de visiones”.
José María Pou está disfrutando como actor y como ciudadano. Este Sócrates le ha unido de nuevo en la escena a su gran amigo Mario Gas, con el que trabajó hace ya años, precisamente en Mérida y con Golfus de Roma —“fue una experiencia alucinante”, recuerda el actor—, pero también le abre la posibilidad de proclamar a viva voz este texto tan cercano a la realidad actual y más con lo que está pasando estos días en Grecia. “Poder decir estas cosas ante las 3.000 personas de Mérida o ante las 800 de cualquier otro teatro me hace inmensamente feliz. Tuve la suerte de poder inaugurar Mérida hace tres años con Hélade, que fue todo un homenaje a la Grecia de aquel momento que creíamos se merecía un acto de solidaridad del mundo entero. Entonces no llegamos a vislumbrar lo que se está viviendo ahora. Nos creímos que iba a ser fácil salir de aquello”, se lamenta. “A mí el hecho de que en el teatro de Mérida se estrene un espectáculo que se llama Sócrates es una manera de hacer justicia, de convertir a Sócrates en un gran personaje dramático que tiene su lugar de ser y su razón de ser en esas piedras del teatro romano, aunque él fuera griego. Aunque a algunos les pueda parecer un sacrilegio, es convertir a Sócrates en figura dramática a la altura de Edipo, Agamenón, Orestes”, explica Pou mientras Gas procede a terminar el pensamiento: “Además de todo, la resolución de su vida, su muerte, le convierte en un personaje trágico, un ciudadano frente a su destino. Acepta el destino que le es dado como ciudadano. Que la tragedia de Sócrates aterrice en las piedras de Mérida me parece estupendo y que lo haga corporeizado y personalizado por Pou es doblemente feliz”.
¿Siempre la razón triunfó en Sócrates sobre la emoción?
Mario Gas. Hay todo un mundo que no vemos. Creo que Sócrates es un hombre profundamente emotivo dentro de su razonamiento, como cuando le dice a su amigo: “Nunca me he dejado llevar por las pasiones”. Pero esa razón es muy humanística, llena de bondad y de humanidad. Dentro de este proceso civil de ciudadano, hemos intentado dibujar un personaje con resortes humanos, al modo de reconstrucción exterior. Definimos la humanidad de Sócrates a través de sí mismo, pero también de los otros personajes y de las mismas leyes. Unas leyes a las que el filósofo les lanza, a modo de monólogo, un bellísimo texto de respeto por ellas.
José María Pou. Se lo dice Sócrates en la cárcel a su amigo Critón: “Ir en contra de las leyes es destruir la ciudad, ¿cómo voy a destruir yo la ciudad y la sociedad que he creado?”. Es un razonamiento precioso, de una honestidad por encima de toda duda. Además hay que decir que Sócrates, siendo un filósofo, palabra que puede asustar mucho a un gran público, era un filósofo que caminaba por la calle, andaba a pie, se sentaba en la plaza, hablaba con la gente en los mercados. Ese monólogo final que ha escrito Mario en el que Sócrates se dirige a las leyes me parece bellísimo. Un monólogo en el que el ciudadano Sócrates lanza un alegato de respeto profundo a las leyes, a pesar de que con esas mismas leyes le han condenado a muerte y acepta morir en beneficio de esa coherencia.
Y llega la hora de la muerte. “Un hombre que ha dedicado su vida a la filosofía debe mostrarse animoso ante la muerte”, decía Sócrates. Encadenado con grilletes, sus amigos le visitaban a diario para hablar de la belleza, del alma y de la muerte. Esa mañana, su amigo Critón ha llegado temprano a la cárcel. “¿Por qué vienes tan pronto?”, le pregunta extrañado Sócrates. “Mañana es el día, mañana tienes que poner fin a tu vida”, le contesta Critón desolado, mientras le intenta convencer para que huya, para que escape a ese trágico final. Sócrates se muestra inflexible: “Convenimos que la vida había que vivirla con coherencia, honestidad y justicia. Por eso mismo hay que ser coherente hasta el final”. El ciudadano-filósofo apura de un trago la copa con cicuta. Hasta el guardia llora al despedirse. “He oído que hay que morir en un silencio ritual”. Sócrates lanza el último alegato: “Sé que siempre habrá alguien para pasear a mi lado y denunciar a los corruptos, a aquellos que se llenan los bolsillos… Nunca he dejado de creer en los hombres. Sed felices y respetuosos…”. Le comenzaron a pesar las piernas y, tal y como le habían recomendado, se tumbó boca arriba para esperar la muerte. Se hizo un silencio, que era un grito, un lamento que inundó la ciudad de Atenas.
Sócrates. Juicio y muerte de un ciudadano. Texto: Mario Gas y Alberto Iglesias. Dirección: Mario Gas. Intérpretes: José María Pou, Carles Canut, Amparo Pamplona, Borja Espinosa, Guillem Motos, Pep Molina y Ramon Pujol. Teatro de Mérida, del 8 al 12 de julio. Teatro Romea, Barcelona, del 16 de julio al 2 de agosto.

TEXTO: HAROLD PINTER
TRADUCCIÓN: JOAN SELLENT
DIRECCIÓN: XAVIER ALBERTÍ
INTÉRPRETES: JOSEP MARIA POU, LLUÍS HOMAR, RAMON PUJOL i DAVID SELVAS
DURACIÓN: 1h 40min
PRODUCCIÓN: TEATRE NACIONAL DE CATALUNYA
SALA PETITA (TNC)

Decir a estas alturas de partida que Harold Pinter es un autor difícil sería mentir. Sí que es verdad que algunos de sus textos juegan tanto con el lenguaje que se pueden complicados de entender. Soy consciente de que nos encontramos con uno de ellos. Xavier Albertí estrena Terra de ningú, una obra bastante desconocida, en Catalunya, del autor inglés que necesita, según mi parecer, una lectura o contextualización previa, antes de su visión para no perderte, como es mi caso, más de la mitad de la obra. Lo cual me resulta de una gravedad importante que espero solventar con la lectura del texto si es que algún día se publica.

Hace dos semanas que asistí a una Sala Petita llena para ver a Pou y a Homar, no sé si del todo conscientes, la gran mayoría, de lo que iban a presenciar. Es un combate entre dos pesos pesados de la escena catalana, del que sin duda sale victorioso Lluís Homar, con una de sus mejores interpretaciones de los últimos años. Sólo por observar sus gestos, Spooner es un personaje que conmueve, al mismo tiempo que descoloca porque no sabes con exactitud quién es hacia donde te llevará su historia. Sin embargo, Pou (Hirst) repite parámetros interpretativos ya observados en anteriores papeles y cada vez me cuesta más diferenciar actor y personaje.

La puesta en escena es sorprendente. Escenario con graderías a dos bandas, una enorme licorera en el medio que preside cada escena. Xavier Albertí ha querido respetar hasta el extremo el texto de Pinter en lo que se refiere a la iluminación, demasiado estática, y que sólo cambia en los momentos de día y de noche. Este estatismo se traduce también durante buena parte de la obra en la dirección de actores. No sé si debido a la dirección o más bien a la interpretación de David Selvas y Ramon Pujol, que sus personajes nos llegan como meras marionetas física y artísticamente.

Pese al desconocimiento previo de la obra es de agradecer el esfuerzo del TNC por hacernos el que puede ser uno de los mejores textos de Harold Pinter, pero nuestra educación teatral tan pobre no nos ha permitido apreciarlo como debiera. Todo un principio de intenciones que Xavier Albertí inicie su andadura con esta Terra de ningú, al igual que se ha de agradecer al maravilloso equipo del TNC la elaboración de un programa de mano que para su lectura con deleite aconsejaría llegar con tiempo al Nacional. Por cierto, en enero llegará a Madrid en castellano. 

TERRA DE NINGÚ

by on 20:09
TEXTO: HAROLD PINTER TRADUCCIÓN: JOAN SELLENT DIRECCIÓN: XAVIER ALBERTÍ INTÉRPRETES: JOSEP MARIA POU, LLUÍS HOMAR, RAMON PUJOL i D...

Font: Xavier Cervantes (ara.cat)
Diu Josep Maria Pou que avui serà "un dia important" i que sent alhora "felicitat, por, terror" i sobretot "il·lusió". Tot plegat perquè arriba al Teatre Nacional Terra de ningú , una obra de Harold Pinter representada per primer cop a Londres l'any 1975 i un fragment de la qual va ser triat per l'autor anglès per ser llegit en el seu funeral. "La vaig veure fa gairebé trenta anys i de seguida vaig pensar que volia fer aquesta funció", recorda Pou. Perquè el seu desig es fes realitat ha calgut que el director del TNC, Xavier Albertí, decidís dirigir el muntatge i que Joan Sellent fes l'adaptació al català del text del premi Nobel de literatura.
Albertí, que ja havia abordat altres peces de Pinter, considera que Terra de ningú "està condemnada al fracàs si els intèrprets no s'hi impliquen". Sortosament, implicació és el que assegura que ha trobat en Pou i Lluís Homar, protagonistes d'una obra que ha sigut interpretada per actors com ara John Gielgud, Ralph Richardson, Jason Robards, Christopher Plummer, Michael Gambon, Ian McKellen i Patrick Stewart.
Terra de ningú , que es representarà a la sala petita del TNC fins al 24 de novembre, és una reflexió sobre l'èxit i el fracàs, i sobre la possibilitat de la redempció a partir del llenguatge. Albertí la descriu com "un enorme, profund, màgic i salvatge al·legat a la funció de la paraula en la nostra cultura". L'obra es construeix a partir de la trobada entre dos homes d'uns seixanta anys, Hirst (Pou) i Spooner (Homar). El primer és un escriptor d'èxit assetjat per la culpa que turmenta la consciència de qui ha aprofitat el talent d'altres per enlairar el seu art. Spooner apareix com un fracassat que, com Hirst, "amaga més del que diu". Entre ells s'estableix un diàleg en què cadascú fa de mirall distorsionat de l'altre. "Són dues imatges de l'èxit i del fracàs, i Spooner es descobreix com la possibilitat de salvació de Hirst", explica Albertí. "Què és pitjor, l'èxit o el fracàs?", pregunta Homar, que s'enfronta per primera vegada a un text de Pinter. El quadre es completa amb dos personatges més, l'assistent i el criat de Hirst, interpretats per David Selvas i Ramon Pujol.
Crisi d'autenticitat
La complexitat emocional de Terra de ningú s'adiu amb el conflicte que Pinter va viure a principis dels anys 70, quan trontollava el seu matrimoni amb l'actriu Vivien Merchant i ell mateix es qüestionava el seu talent com a autor. "Pinter tenia una profunda crisi sobre l'autenticitat de la seva literatura", recorda Albertí. Potser per trobar-hi respostes l'autor anglès va recórrer a l'infern de Dant i a La terra eixorca i L'honorable home d'estat de T.S. Eliot, cites explícites a Terra de ningú.
Josep Maria Pou recorda que l'any passat va transmetre a Lluís Homar el seu entusiasme per Terra de ningú quan encara no sabia que acabaria fent el paper de Hirst. "M'era igual, perquè Hirst i Spooner són dos personatges que tenen el mateix misteri, la mateixa carn, la mateixa potència", explica Pou alhora que manifesta un desig: "Que el TNC es quedi l'obra en el repertori i que l'any que ve intercanviem els personatges". Homar assegura que des del principi volia fer l'Spooner, però coincideix amb Pou: més endavant li agradaria fer de Hirst. De moment, repetiran en la versió en castellà, que es farà a Madrid a partir del 15 de gener.


Fuente: EP vía lavanguardia.com

Los actores Josep Maria Pou, Lluís Homar, David Selvas y Ramon Pujol protagonizarán a partir del próximo jueves en el Teatre Nacional de Catalunya (TNC) el espectáculo Terra de ningú, basado en la obra maestra de Harold Pinter, que en este texto reflexiona en profundidad sobre los "falsos éxitos" y los infiernos contemporáneos, ha anunciado el director del teatro y de la obra, Xavier Albertí.

En rueda de prensa, Albertí ha significado que esta obra supone un "enorme, profundísimo y mágico alegato a la función de la palabra", ya que el lenguaje es el único capaz de salvar a las personas por su capacidad de captar la esencia del alma humana, y ahí puede salir la conciencia personal de la identidad, ha indicado.

El espectáculo, del que Pinter pidió que se leyera un fragmento en su funeral, empieza con el encuentro nocturno en un pub de Londres en los años 70 de dos antiguos amigos -Hirst y Spooner- que han olvidado todos los vínculos que les unían antes de la Segunda Guerra Mundial.

El alcohol preside el primer acto de la obra, en que ambos personajes hablan de cosas diversas como el sentido de la fuerza, del éxito, la poesía y los recuerdos, y "el espectador va viendo como estos dos hombres esconden más de lo que afirman", ha señalado Albertí.

Se trata de una ceremonial de palabras en toda regla, que da cuenta de que Hirst -que interpreta Josep Maria Pou- se encuentra ante muchos abismos, y Spooner le ayudará a viajar por todos ellos, con una segunda parte en que el espectador descubrirá qué esconden las memorias transformadas de estos personajes: "El destino no opera nunca gratuitamente, sino que le ha facilitado la reconciliación consigo mismo", ha referido Albertí.

Este "descenso a los infiernos contemporáneos" Pinter lo hace acompañado de su admirado poeta T.S.Eliot, por lo que la fuerza de la poesía guarda un lugar destacado en el espectáculo, que exige cierta disposición de escucha, ha señalado un Albertí visiblemente emocionado con la pieza teatral.

Ha revelado que Pinter pasaba una época personal compleja cuando escribió el texto, momento en que él trabajaba para Hollywood y el reconocimiento era un valor importante, y él vislumbraba contradicciones, que le confirmaban que "el éxito sin la paz presente" no tiene sentido.

"Los falsos éxitos y espejismos en los infiernos de nuestras almas nos destruyen más poderosamente que la construcción de un presente activo y real", ha señalado Albertí sobre el texto.

Pou, que hace años que quería representar esta obra, ha destacado la "magia y misterio especial" del espectáculo, que tiene lo que las grandes funciones de teatro, las tragedias de Shakespeare, y que ha visto inabarcable por esconder miles de mares y océanos, que cuando vio por primera vez le dejaron atónito por su complejidad y fascinado por sus múltiples capas.

Homar ha considerado este trabajo una "obra maravillosa", que supone muchos descubrimientos para la vida, y que ha celebrado especialmente representarla al lado de Albertí, con el que siente una afinidad profunda desde hace años.

Selvas ha remarcado que en esta obra, traducida por Joan Sellent, "no hay suficiente con dirigir, se debe iluminar" a través de alguien que la comprenda profundamente y la quiera explicar, como ha sido el caso del director del TNC.

El espectáculo, que se podrá ver hasta el 24 de noviembre en el TNC, incorporará como novedad funciones accesibles para personas con discapacidad auditiva y visual, así como actividades de lectura dramáticas, coloquios y cine en la Filmoteca de Catalunya.


Font: Laura Serra (ara.cat)
El Teatre Lliure ha anunciat que acollirà tres nous espectacles a l'Espai Lliure: 'Smiley' de Guillem Clua –un altre èxit de la Sala Flyhard que fa el salt, com va passar amb 'Litus' de Marta Buchaca–, 'Imatges gelades' d'Indi Gest i 'Paisaje sin casas' de La Virgueria.
La filosofia segueix sent la de programar espectacles petits, "maneres de fer diverses i acords variats amb gent molt diferent", en "aquests temps de crisi que obliguen a reinventar-se". 
'Smiley' de Guillem Clua es farà del 12 de febrer al 10 de març (de dimarts a diumenge); 'Imatges gelades' de Kristian Smeds amb direcció Alícia Gorina (de la cia. Indi Gest) es podrà veure del 14 al 23 de març i 'Paisaje sin casas' de Pablo Ley i direcció d'Aleix Fauró (cia. Virgueria)  es farà del 24 de març al 5 de maig. 


Font: L.S. (ara.cat)
Després d'un mes de representacions amb la sala FlyHard plena de gom a gom, l'obra de teatre de Guillem Clua Smiley arrenca el seu segon mes d'exhibició amb totes les reserves exhaurides fins al 4 de febrer, data en què finalitzarà la pròrroga programada. Com que la sala té previst un nou espectacle, El rei borni, de Marc Crehuet, que s'estrena al febrer, intentaran buscar per a Smiley una sala més gran, com ja va passar amb Burundanga i Litus, que van anar a La Villarroel i al Teatre Lliure. Per ara, 2.000 persones han vist la comèdia romàntica de Clua, interpretada per Ramon Pujol i Albert Triola.
A més, la Sala FlyHard ha encetat una col·lecció de llibres amb els textos teatrals contemporanis que han anat estrenant a la sala. Per ara ja n'ha publicat tres del 2012 (Litus, Les millors ocasions i Smiley), i serà una constant amb els propers espectacles, amb l'objectiu de "fer circular encara més els textos teatrals catalans entre els lectors de casa nostra", han anunciat.

DRAMATÚRGIA i DIRECCIÓ: GUILLEM CLUA
INTÈRPRETS: RAMON PUJOL i ALBERT TRIOLA
DURADA: 1h 25 min
PRODUCCIÓ: FLYHARD PRODUCCIONS S.L.
SALAFLYHARD

Entrar en la SALAFlyHard és fer-lo en un univers màgic ple d'emocions i sorpreses. 40 butaques, 40 ànimes disposades a gaudir de la millor estona de teatre. Històries contemporànies, reals i properes. Sigui comèdia o drama, els muntatges de la SalaFlyhard sempre triomfen, l'espectador els fa seus a l'instant. Màxima connexió.

Des de finals de novembre, això passa amb Smiley de Guillem Clua. Un text que va néixer pel Torneig de Dramatúrgia de l'any passat i que ha crescut a la SALAFlyHard. Una comèdia romàntica a l'estil europeu, és a dir, sense nyonyeries. Peculiaritat: els protagonistes són dos homes que ens endinsen en el seu món gai. 

Guillem Clua s'havia tornat tot un expert en fer-nos treure el mocador per plorar (de pena) en els seus anterior muntatges. Aquí també l'hem de treure per plorar (de riure). Monòlegs, diàlegs, apel·lacions directes al públic, tot una sèrie de trucs ben travats faran que no puguem separar la vista de l'escenari i la gairebé hora i mitja.

Dos homes incompatibles segons els cànons gais. Ramon Pujol és l'Àlex un noi que es dedica a cultivar-se en el gimnàs. Albert Triola és Bruno que prefereix cultivar la seva ànima al seu cos. Una casualitat fa que es coneguin i així començarà la seva peculiar història d'amor. El muntatge no discrimina, amb acotaments per heteros, tothom que vagi entendrà què passa en tot moment.

Albert Triola està magnífic, insuperable els seus moments de "mariloca" on la ploma no és l'important sinó les seves ganyotes. És el moment ideal per morir-se de riure, l'eclosió és tal que ens podrien estar hores mirant al seu personatge sense cansar-nos.

Un bon dramaturg (complert) ha de saber fer riure i plorar. Fins ara, Guillem Clua tenia amagada la seva vis còmica. M'encanten els seus drames, però de tant en tant cal poder somriure. Amb Smiley passa i molt. Smiley és bona, molt bona per seguir creient que tot és possible.

SMILEY

by on 19:28
DRAMATÚRGIA i DIRECCIÓ: GUILLEM CLUA INTÈRPRETS: RAMON PUJOL i ALBERT TRIOLA DURADA: 1h 25 min PRODUCCIÓ: FLYHARD PRODUCCIONS S.L....