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dramaturgia y dirección MARTA BUCHACA
interpretación ANNA ALARCÓN, MARIA PAU PIGEM y BERNAT QUINTANA
duración 80min
fotografías XAVI BUXEDA
producción GREC 2018 FESTIVAL DE BARCELONA y FIXENTIA SL.
LA CUINA (LA BONNE, GREC2018)

Estamos viviendo un clima donde se nos hiela la sangre día a día. No cabe más horror en nuestras retinas, no hay tiempo de recuperación entre tragedias, pero aún así todavía lo vemos lejano, como una pantalla que no nos pertenece y que nunca traspasaremos

Sin pantalla y a escasos metros del escenario, en un ambiente tan íntimo como "agobiante" como es La Cuina de La Bonnemaison nos encontramos a la Eva (Anna Alarcón), Pau (Bernat Quintana) y su terapeuta, interpretada por Maria Pau Pigem. 

La escenografía de Sebastià Brosa nos sitúa en una antigua y medio destartalada oficina de protección de la mujer, pero ya sabemos cómo va lo público. En un seguido de escenas alternas nos encontraremos a la terapeuta con Pau y Eva. La dramaturgia nos hace pensar que cada respiración cuenta. Poco a poco descubrimos la historia, y sin desvelar nada, un cosa diré nunca las cosas son como parecen.



Una de las piezas claves junto con la dramaturgia y la dirección es la composición musical de la Clara Peya que aumenta la intriga y la angustia tanto en platea como en escena. Esas ganas de entender qué algo está pasando más allá de lo que es explicado y que a ti como espectador se te escapa.

A nivel interpretativo la representación de la realidad es absolutamente verosímil. En ningún momento se tiene la sensación de estar delante de una ficción, es como si nos sintiéramos partícipes de un secreto, de algo privado que no deberíamos estar escuchando. Como público permanecemos atónitos, escuchando, mirando y reflexionando ante situaciones que nos perturban e indignan a partes iguales.

En Només una vegada Marta Buchaca no da respuestas sino que abre la caja de las preguntas y hace que el espectador se replantee los matices, aquello que pensamos que no va con nosotros pero que nadie nos asegure que al dar la vuelta a la esquina nos lo encontremos. Simplemente cómo algunas de las reacciones de los protagonistas nos pueden convertir en verdugos de nuestras propias palabras.

PS. Si Shenzhen tiene una ficha artística que sólo conjuga en masculino, parece que Marta Buchaca ha encontrado como hacerlo en femenino y se agradece.

NOMÉS UNA VEGADA

by on 19:27
dramaturgia y dirección MARTA BUCHACA interpretación ANNA ALARCÓN, MARIA PAU PIGEM y BERNAT QUINTANA duración 80min fotografías XA...

Fuente: Javier López Rejas (elcultural.es)

Hubo un antes y un después en la carrera de Marta Buchaca (Barcelona, 1979) al conocer el trabajo de los argentinos Rafael Spregelburd y Javier Dualte. "Gracias a ellos entendí que el texto se acaba en el escenario y que el autor debe ser también el director de la obra". Con esa premisa, y con la experiencia del éxito en 2011 de El año que viene será mejor, ha afrontado Las niñas no deberían jugar al fútbol, un texto que llega este lunes a la sala Negra de los Teatros del Canal. El montaje fue un encargo del Grec y tenía que partir del personaje de Medea pero el resultado final se ha alejado bastante del mito griego. Todo, porque un día vio un accidente de coche. Acababa de hablar con su padre por teléfono desde el trabajo y pensó: "¿Y si no fuera verdad?, ¿Y si me llamaran ahora y me dijeran que acaba de tener un accidente a cien kilómetros de Barcelona?" 

A partir de esta anécdota nació la obra. Un accidente con tres personas. Un padre de 56 años, una niña de 12 y una chica de 26. En escena, la sala de espera de la UCI de un hospital público. La madre de la niña, la hija del hombre y el novio de la chica. Ninguno de los tres sabían quiénes eran las otras personas que iban en el coche. Y ninguno de los tres sabían nada de que sus familiares tuvieran que coger el coche para ir en dirección a Sitges. Tensión desde el minuto cero. 

¿Es la incomunicación el tema último de la obra?

Sí, y también la mentira. El engañar a los otros, lo fácil que resulta simular que somos alguien que no somos. Y también lo fácil que es que se desmorone todo. Sara piensa que su padre es una buena persona, que sería incapaz de hacer daño a nadie, pero enseguida empieza a sospechar de él.Si le ha mentido sobre su paradero del fin de semana, ¿por qué no le podría haber mentido en otras cosas? 

¿Cómo ha planteado la puesta en escena?

De una forma sencilla. La obra así lo requiere. El texto necesita un espacio realista y buenos actores. Y nada más. Estoy muy contenta con el. El público vive la historia desde el primer momento, se respira tensión en la sala. Y eso no es fácil de conseguir. 

¿Cómo ha manejado la violencia a la hora de dibujar a los personajes?

No quiero hacer spoliers, pero la violencia está muy presente. Los personajes tienen miedo, están en una situación desconocida y descontrolada. Ese miedo es el que los hace relacionarse con violencia (aunque sea sólo verbal). Especialmente el personaje de la Madre… pero en un clima tan asfixiante también hay espacio para el humor. De hecho, pienso que en las situaciones más tensas es dónde más sentido del humor tenemos. 

¿Cómo ha sido la experiencia de El año que viene será mejor? ¿A qué le achaca su éxito?

Ese proceso fue un lujo. Surgió de un encargo de Carol López, que por entonces era la directora de la Sala Villarroel. Nos propuso crear una obra desde cero a Victoria Szpunberg, Mercè Sarrias y a mí. Carol también escribió con nosotras y con la complicidad de la directora Mercè Vila y de las actrices, al final la obra resultó un éxito. Fue un proceso lúdico y fácil. Creo que esa fue la clave de su éxito. Al final la obra estuvo en cartel más de un año. No lo esperábamos, pero con la primera previa nos dimos cuenta de que el público se identificaba al cien por cien con lo que pasaba en el escenario. 

¿Puede hablarse en estos momento de una nueva generación de dramaturgos? 

Actualmente el teatro español goza de una magnífica salud. Hay numerosos autores entre los 30 y 45 años que están trabajando mucho. Podemos hablar, sin duda, de una nueva generación. De mis compañeros me interesa especialmente lo que están haciendo Guillem Clua, Jordi Casanovas, José Padilla, Pablo Messiez... La lista es larga pero si una cosa tenemos en común es que todos escribimos y dirigimos nuestros textos y pienso que ésta es la gran diferencia respecto a la generación que nos precede. 

¿Cómo es la relación con autores más veteranos? 

Creo que conviven dos generaciones y eso es fantástico. No hemos tenido que matar a nuestros padres, como ha pasado en otros períodos de la literatura. Convivimos con la generación anterior (Belbel, Galcerán, Mayorga, etc.) en la cartelera y con muchos de ellos tenemos una fantástica relación. De hecho, creo que en Cataluña cada uno de nosotros es admirador y se siente afín de algún miembro de la anterior generación. En mi caso, sin duda, ése referente es Galcerán. 

¿Cree que las obras de estos "novísimos" llegan suficientemente a los grandes escenarios?

Es difícil ver autores de nuestra generación en los grandes escenarios. No se apuesta por nosotros en los teatros grandes. Además, la crisis ha creado la tendencia de que hagamos obras para cinco personajes como máximo. Cuando empecé a escribir no me planteaba cuántos personajes pondría, y ahora, por desgracia, sí. Pero tengo ganas de escribir una obra grande. Ahora en el Festival Temporada Alta varios autores presentaremos versiones de textos clásicos. No hace faltar recurrir a versiones de autores extranjeros de obras clásicas. Aquí también lo podemos hacer. Y ésa confianza es la que creo que falta ahora mismo. Sergi Belbel, en su última temporada del TNC, sí que apostó por la dramaturgia catalana contemporánea y encargó a cuatro autores que escribieran una obra para la Sala Grande del TNC. Pero, sinceramente, no sé si eso va a volver a pasar en breve. Es una pena.

Fuente: Rocío García (elpais.com)

Una virgencita, metida en un hueco en la pared, vigila a los 26 espectadores que caben en esta pequeña sala sin ventanas y presidida por un enorme espejo enmarcado en oro. Fotos, cuadritos, lámparas de araña, recuerdos familiares. Todo cabe en este espacio que se está convirtiendo en uno de los testigos privilegiados de las propuestas más estimulantes y singulares de los nuevos dramaturgos quienes, desamparados por la falta de apoyo institucional y olvidados en la programación de los teatros públicos, han encontrado un lugar en el que mostrar y hacer llegar a la gente toda esa explosión creativa teatral que se vive ahora en Madrid, algo a remolque de lo que viene pasando hace años en Barcelona.

En una calle tranquila del Madrid más castizo, en el portero automático de un edificio corriente un simple cartelito —Casa de la Portera— indica que ahí dentro, en esa minúscula vivienda, con la virgencita en una sala y un teléfono negro colgado de la pared del pasillo, algo mágico y nuevo encontrarás. No es el único caso en la capital. Desde un tiempo atrás están surgiendo como setas lugares y espacios pequeños —El Sol de YorkKubik Fabrikla sala Tú, el Teatro del ArteMicroteatro por Dineroy muchas más— siguiendo el ejemplo de la sala FlyHard en Barcelona o, un poco más lejos, la experiencia de Timbre 4, una casa en Buenos Aires, la del dramaturgo Claudio Tolcachir, en la que comenzó a mostrar a amigos y conocidos sus propuestas y que, poco a poco, el timbre sonó tantas veces que las colas en el 640 de la avenida Boedo se hicieron tan largas que lograron crear una compañía.
“¿Por qué pensar que el teatro importante, el que más cuenta, es el que se está haciendo en otro lugar, distinto de aquel en que estamos nosotros haciéndolo?”. La frase del dramaturgo Javier Daulte llena de esperanzas a esta generación de jóvenes, y no tan jóvenes, que contra viento y marea, con el único objetivo de contar sus historias, están sacudiendo la escena teatral en España. Nombres como José Padilla,Carlos BeDenise DespeyrouxPaco Bezerra y Pablo Messiez, en Madrid, y Marta BuchacaGuillem Clua y Marc Crehuet, en Barcelona, vienen demostrando, con tesón y trabajo y sin ningún tipo de ayudas, que tienen muchas cosas que contar y que no están dispuestos a bajar del escenario. Hay más ejemplos y más nombres. Como el del actorJuan Diego Botto, que se hará cargo de la programación de la sala Mirador de Madrid la próxima temporada, atrapando la explosión con lo que él llama teatro urgente. “Lo que está claro es que ahora los que menos pesan en el teatro son la vanguardia. Me apetecía formar parte de esta explosión y más en el momento social en el que vivimos, en el que hay muchos autores que buscan y están encontrando la compañía del público con historias que hablan de cosas que a todos nos interesan”, defiende Botto.
Como la mayoría de sus compañeros, Denise Despeyroux, uruguaya de 38 años, criada en Barcelona y ahora instalada en Madrid, no puede vivir del teatro. Guiones, trabajos editoriales, series de televisión, pero también cuidador de ponis o celador en una clínica psiquiátrica, como Carlos Be, han sido y siguen siendo el sustento económico de algunos de ellos. La mirada en el panorama teatral, dice Despeyroux, se ha horizontalizado.
Creo que cada vez más dirigimos la mirada a nuestros pares. En lugar de mirar en vertical, hacia arriba, hacia aquellos que aparentemente detentan un poder, el de ofrecer o negar ayudas económicas, espacios o reconocimiento, la mirada se horizontaliza, y pasan a ser nuestros propios pares los que nos hacen sentirnos autorizados, reconocidos, legitimados y, en definitiva, protagonistas”.
Después de nueve producciones de obras propias, la última La realidad, una inteligente y brillante apuesta con Fernanda Orazzi como única protagonista. Logró el “privilegio” de representarse con una más que buena acogida del espectador en el teatro Fernán Gómez de Madrid, con toda esa visibilidad que una sala pública ofrece. Pero su trayectoria está en esos espacios alternativos, que son los “únicos” que están dando oportunidades a autores como ella.
“Espero que con el tiempo y esta crisis que descoloca tantas cosas, las fronteras que a veces dividen tan marcadamente el teatro alternativo, el institucional y el comercial se vayan difuminando. Ojalá podamos tener un teatro comercial cada vez más alternativo, en el sentido de singular, estimulante e inteligente, y un teatro alternativo cada vez más comercial, en el sentido de que nos resulte a todos cada vez más rentable desde el punto de vista económico”, dice la autora y directora de Un infierno con fronteras, un insólito y fantástico juego sobre los psicoanalistas que se representó esta primavera pasada en La Casa de la Portera, el local regentado por José Martret y Alberto Puraenvidia.
Un actor, dos, tres como mucho. Más casi es un lujo. José Padilla (Tenerife, 1976) ha contado con siete enSagrado Corazón 45, una de las obras más impactantes de esta temporada, también en La Casa de la Portera, en la que cada lunes (dos funciones) había lleno total y una lista de espera imposible de atender. Escrita por el propio Padilla y codirigida con Eduardo Mayo, la obra, tres instantes de la vida en una misma casa, se estrenó el 15 de abril y se prorrogó hasta finales de junio. “Para nosotros ha sido determinante que confíen en nosotros los responsables de estas salas alternativas. No quiero ni pensar cómo sería si no existieran este tipo de espacios.
La perspectiva sería horrible. No habría forma de renovar el teatro, y que no se renueven dramaturgos, autores y actores implica que tampoco se renueva el teatro. Todo esto, añadido al disparate de la subida del IVA, acabaría en un desierto en el que solo quedaría El Rey León y poco más”, asegura Padilla, que critica la programación de muchos de los teatros públicos en España, que piensan más en elmarketing que en abrir caminos nuevos. “Con todos mis respetos, no entiendo que se programe en el Español toda la obra dramática de Vargas Llosa. Entiendo que se le represente porque no voy yo a descubrir los méritos que tiene Vargas Llosa, pero programar todas las obras, nueve en total, me parece que es fagocitar los recursos de un teatro público con un solo autor y que impide dejar espacio a otros”, denuncia Padilla, que el otoño próximo realizará en una institución privada, El Sol de York, una residencia artística para investigar y luego estrenar una nueva obra con un grupo de actores.
“Este tipo de procesos es el que tenía que apoyar el sector público, que nos tiene completamente abandonados. Existimos, estamos aquí”. Casi un grito de desesperación de este hombre que ha vivido, sin embargo, una temporada brillante. Además de Sagrado Corazón 45 ha visto representar sus dos versiones de Enrique VIII, de Shakespeare, dirigida por Ernesto Arias, y La importancia de llamarse Ernesto, de Oscar Wilde, dirigida por Alfredo Sanzol.
Menos mal que a Carlos Be le queda Praga. Otro ejemplo de medio exilio de talentos. Este autor, nacido en Vilanova i la Geltrú en 1974 y que abandonó a un año de licenciarse la carrera de Medicina para dedicarse al teatro y crear su propia compañía The Zombie Company, vive a caballo entre Madrid y Praga, donde en estos momentos está escribiendo tres textos que se estrenarán la próxima temporada: Autostop (para el teatro Lara), otra obra para La Casa de la Portera y una versión a partir del Fausto de Goethe, que se estrenará en Bogotá. Be resalta la nula ayuda institucional para su compañía en contraste con la que sus tres montajes están recibiendo en Praga.
“Quizás en España sea algo difícil de comprender, pero en la República Checa es muy palpable entre los profesionales del teatro porque su verdadero motor no habla de triunfos sino de felicidad. En Praga, la calidad es un medio, no un resultado”, asegura el autor de Elepé y La pecera, las dos estrenadas en Madrid. Para Be, los escenarios en España son el reflejo del estado cultural de un país y las ganas de creatividad, ahínco y voluntad, que chocan con esas puertas cerradas del llamado “gran teatro”. “Sin la ayuda de este tipo de salas mi trayectoria y la de la compañía habrían seguido otros derroteros bien distintos. Generalmente, quienes llevan estos espacios son tremendamente generosos y luchadores. Les une un frente común que es el de satisfacer al público con propuestas interesantes, pero nunca gratuitas. Saben que no se la pueden jugar con supercherías como los teatros subvencionados”.
Lo que le obsesiona a Pablo Messiez, argentino de 39 años, son las palabras. Esas palabras —“elegidas responsablemente”, dice— que explosionan en las cuatro obras (Los ojosLas criadasAhora y La muda), que desde su llegada a Madrid, en 2008, ha conseguido estrenar y que le apuntan ya como una de las voces más estimulantes del teatro en español. “Mi mundo es un mundo de relatos que necesitan intimidad, un lenguaje que no se parece al que se puede ver en un aforo de 500 personas”. Por supuesto que le gustan los espacios grandes, pero ante la falta de ellos y la precariedad en las producciones, Messiez, ya definitivamente asentado en España, escribe pensando en ese teatro pequeño, simple, cotidiano, brillante.
“Es la necesidad de contar cosas la que nos ata al teatro. Llevo casi cinco años aquí y nunca había visto esta explosión de creatividad alejada de los grandes centros. Veo una gran vitalidad en espacios pequeños y una enorme desorientación en los grandes, atemorizados y que no quieren saber nada de riesgos”, asegura Messiez, sentado frente a una coca-cola en el café del Espejo de Madrid. Y cuando habla de riesgos se refiere a aquellos que buscan la renovación de nombres y autores, de responsables teatrales capaces de no ir siempre a lo seguro, de indagar y dar voz a los que quieren contar las cosas como sea. Pero, como buen argentino, sabe de crisis y su mirada es más que optimista.
“Las crisis económicas solo sirven y son buenas para una cosa: para preguntarnos qué deseo y necesidad tenemos de escribir, sin romanticismos”. Pero algo de romanticismo hay, aunque sea una gota, en la nueva propuesta que Messiez ensaya estos días en Madrid y para la que necesita, esta vez sí, un espacio grande. Su título, ya era hora,Las palabras, es una historia de amor hablada en verso. “Es mi pequeño homenaje a la poesía, tratar de decir lo indecible”. Las palabras, que se representará por primera vez a principios de octubre en Avilés, está a la búsqueda de espacio para su estreno comercial. “Me está costando horrores conseguirlo. Parece que hay interés, pero no se concreta nada”.
El que no busca espacios ni teatros ni escenarios grandes o pequeños es Paco Bezerra, almeriense de 35 años, premio Nacional de Literatura Dramática en 2009 por Dentro de la tierra, un thriller rural sobre los invernaderos del Sur. Lo de Bezerra, aunque de sus labios ha salido alguna queja por la falta de escenarios para algunas de sus obras —“las obras de dramaturgos jóvenes y con pintas no interesan”, “para que te escuchen tienes que tener barba y barriga”—, está en el papel. Él, con todas las obras escritas publicadas, lo que ya es todo un hito en la literatura dramática, nunca ha escrito para ningún montaje, ni grupo, ni sala.
“Yo escribo literatura dramática. La obra de teatro para un dramaturgo no existe. Solo las palabras. No escribo necesariamente para que mi obra se represente. ¿Que se lleva al teatro?, ¡fenomenal! ¿Qué no?, pues ahí está el libro. Mi trabajo está en el libro. No tengo control sobre la puesta en escena de mis obras ni lo quiero”, dice seguro y poderoso. Pero ahí está el montaje de Grooming, que eligió nada más y nada menos que José Luis Gómez para dirigirlo en el Teatro de La Abadía, o la más reciente, Ahora empiezan las vacaciones, adaptación de la obra de Strindgberg, El pelícano, con un humor negro, corrosivo y duro, y que se incluyó en la programación de La Casa de la Portera y que el próximo 6 de septiembre se estrenará en Montevideo con la Comedia Nacional de Uruguay. “Me siento satisfecho con que se complete el ciclo de mi escritura, pero si pienso en la escena me coarta mi creatividad y libertad. Además, creo que el teatro no avanza si se piensa todo el rato en la escena”, dice Bezerra a quien le gusta más leer teatro que verlo. “Yo moriré y mis textos quedarán”.
En pleno Raval de Barcelona, en ese jardín gótico que alberga la Biblioteca Nacional de Catalunya, se han dado cita tres conocidos del mundo de la escena, Guillem Clua, Marta Buchaca y Marc Creuhet, que esta temporada han visto relucir sus nombres en oro, como sus obras, a reventar de público, han pasado de las salas alternativas a los grandes centros. No es nuevo esto en Barcelona. Ni tampoco son meros debutantes. La capital catalana lleva ya mucho camino recorrido en esta búsqueda de nuevas voces en teatro. Las flores salen cuando hay alguien que las riega. Y el agua en Barcelona ha salido de varias mangueras, como la del trabajo obsesivo e indesmayable de la Sala Beckett, fundada por Sanchis Sinisterra, y auténtico semillero de la dramaturgia en catalán o de salas como la FlyHard o el Espai Brossa, indispensables para dar visibilidad a los que están tocando la puerta de los teatros.
Una mezcla de talento y medios que el espectador ha acogido con pasión. Es el caso de Litus, la sexta obra de Marta Buchaca (Barcelona, 1979), que convoca a unos amigos en torno al aniversario de la muerte de un músico de rock que dejó cinco cartas sin leer. Litus se representó dos meses en la FlyHard para pasar luego al Lliure. “Estamos como en Argentina hace años. Levantar un proyecto es muy complicado. Los medios que tenía hace años me parecen ahora ciencia ficción. En el caso de Cataluña nos ha costado años demostrar a los productores que podíamos llenar un teatro”, lamenta Buchaca, quien califica de “triste” lo que está pasando en los teatros públicos que no se atreven a dar el paso de abrir sus espacios a otras voces.
Guillem Clua, con 40 años recién cumplidos, rechaza el calificativo de “nuevo”. “Quizás lo somos a nivel de público porque no se nos conoce demasiado, pero estamos en la primera fila hace mucho tiempo”. Es precisamente en el público en el que confía Clua para salir de ese anonimato y poder pisar con orgullo y decisión aquellas salas que ahora se les niega. “La obligación y prioridad de un teatro público es cuidar de su gente y no perpetuar la precariedad en la que estamos cayendo”. Su obra Smiley, una comedia gay con dos actores, alegre y optimista, también realizó el camino desde la FlyHard al Teatre Lliure, con un taquillazo en torno a los 15.000 espectadores.
Clua defiende con ardor que el teatro entre Madrid y Barcelona debe viajar más y mejor, que la dramaturgia entre ambas ciudades no puede ser algo ajeno. De esto sabe algo Marc Crehuet, cuyo viaje del norte al centro, de Barcelona a Madrid, no pudo ser más bonito. Crehuet (Santander, 1978) no salió de su asombro cuando le llamaron del Lara en Madrid para representar en el hall del teatro El rey tuerto, su segunda obra, y otro triunfo en la FlyHard de Barcelona esta temporada. Las entradas de los cuatro días para ver El rey tuerto, una comedia negra, mezcla de irónica crítica a la situación actual y patético encuentro entre un policía antidisturbios y un joven al que dejó tuerto en una manifestación, se pudo ver en el Lara, con un aforo de unas cien personas, se habían agotado con bastante antelación. El rostro de satisfacción de Creuhet, en la noche madrileña, no ocultaba su preocupación por el anquilosamiento del teatro oficial. “Siempre son los mismos. Hay gente de mi generación que no va al teatro. Tenemos que conseguir nuevo público porque las salas oficiales están muy alejadas de la calle. No confían en nosotros. No somos adolescentes”.
Pues les tendrán que oír y que ver y que festejar. Como se rindieron ante La función por hacer, la obra dirigida por Miguel del Arco y producida por Aitor Tejada, de Kamikaze Producciones. “Sí se puede”. El lema que llevó a la presidencia de Estados Unidos a Barack Obama sirve también para seguir el ejemplo de esta obra, que comenzó como experimento en un garaje, saltó al Off del Lara y ya es sin duda uno de los hitos teatrales de los últimos años.
La explosión está aquí y todo el mundo la aplaude. Pero, ¡ojo!, el fogueo de estas nuevas voces no se puede quedar en eso. Como asegura Aitor Tejada, la industria tiene que apoyar a esta nueva generación y no perpetuar su precariedad. “La puerta no puede permanecer más tiempo cerrada”.

Sueño común

MIGUEL DEL ARCO
Qué está sucediendo en el sector teatral que, según algunas fuentes, tiene un 90% de paro, donde las producciones son cada vez más escasas, más pequeñas y con menos capacidad para sobrevivir. Donde las giras son casi una entelequia. En el que baja el número de espectadores y cierran muchas salas de exhibición. Donde los teatros institucionales y privados acuden a reposiciones de producciones anteriores. Donde el 21% de IVA causa estragos en la taquilla y la inversión de dinero público es cada vez menor… Qué sucede en este sector, ninguneado por el ministro de —no sé si de deportes, de cultura ya te digo yo que no— para que, sin embargo, hayan surgido en poco tiempo un buen número de creadores que han servido como revulsivo del panorama teatral. Pues francamente, no tengo ni idea. La coyuntura invita a hacer las maletas y marcharse (muchos lo han hecho) a hacer compañía a los científicos e investigadores que huyen de forma masiva de nuestro país. Lanzo una teoría: ¿será que nos hemos impuesto la autoexigencia? Esperamos poco de la clase política (y digo poco por no cerrar del todo la puerta. Soy un tipo optimista). Qué se puede esperar de ellos cuando no son capaces de apartar el partidismo, el cortoplacismo y ponerse las gafas de visión de Estado para consensuar algo tan fundamental como una ley de educación. El teatro, por el contrario, para que esté vivo, debe ser un espacio de diálogo y encuentro entre seres humanos. Sus profesionales tienen la obligación de entenderse para después hacer extensible esta experiencia al público. Un público que, a pesar de las dificultades, sigue acudiendo para celebrar con nosotros este espacio de libertad. Ahora que estoy preparando un nuevo trabajo con mi compañía, encontrando todo tipo de problemas, me fuerza a seguir adelante la alegría del equipo. El compromiso de los profesionales que me rodean para sacar adelante un sueño común. Resistamos compañeros. Seamos exigentes. Estrictos con nuestro sentido de la responsabilidad. A lo mejor conseguimos que se les pegue algo.
Miguel del Arco es autor y director teatral.
ara.cat

M.B. |Sempre diem que un dia "muntarem un bon pollastre". Per què t'agradaria muntar-ne un?
G. C. |Ara el que més em preocupa és el desmantellament de l'estat del benestar per part dels nostres governants. Des que em van nominar als Max, somio a guanyar i dedicar-li quatre paraules al ministre Wert.

Estàs nominat als Max com a millor autor en castellà i tu sempre escrius en català.
Vaig traduir l'obra jo mateix, com faig amb totes les meves obres. N'hi ha que les he escrit directament en castellà, com Invasión i El sabor de las cenizas. Crec que és un privilegi dominar prou dues llengües i poder-les utilitzar indistintament. Un altre tema són les categories dels Max, que divideixen els millors textos per llengües, un criteri que pot incórrer en nominacions absurdes.

Amb Smiley dirigeixes per primera vegada. Què has après?
Que l'única persona que serà fidel a la visió original que tens de la teva obra ets tu mateix. Amb un altre director pot acabar sent millor o pitjor, però sempre serà menys autèntica. Si hi ha d'haver errors a la posada en escena és preferible que els cometi jo i no algú altre.

Tornaràs a deixar que et dirigeixin?
Quan em facin encàrrecs d'escriptura o em muntin obres fora, probablement sí. Però els meus projectes personals els tiraré endavant tot sol, segur.

Has tingut moltes propostes per portar al cinema obres teves (KillerMarburgLa pell en flamesSmiley). ¿No t'agradaria escriure un guió original?
Justament estic treballant en això. Però no ho diguis a ningú!

Per què creus que Smiley ha tingut i està tenint tant èxit?
Per una cosa terriblement difícil: fa feliç la gent.

Quina obra t'agradaria haver escrit? I per què?
En puc dir dues? La primera, Àngels a Amèrica de Tony Kushner. És una obra d'alt voltatge polític que defineix una època i s'acaba convertint en un clàssic èpic de referència. Crec que al nostre teatre li falten obres d'aquest tipus. I la segona, seria un gran musical com Wicked. (Sí, sóc molt ianqui).

El teatre és bo quan és personal?
Diria que és l'única condició indispensable. Que sigui personal, honest i de veritat no vol dir sempre que sigui bo, però només serà bo si compleix aquests requisits. Això no vol dir que el teu teatre hagi de parlar de la teva vida personal, sinó que la teva vida personal no s'entengui sense el teatre.

ara.cat

G.C.|Per què tens pàgina web?
M.B.| Perquè sóc una dona pràctica, i és pràctic. En lloc de fer un e-mail d'una pàgina explicant qui ets poses un enllaç.

Vas començar escrivint, després vas dirigir... ¿El pas següent és produir-te les obres?
Doncs sí. Ara per ara tothom produeix sense diners, així que jo produeixo posant-hi la meva feina. Amb la meva pròxima obra, Losers, la idea és fer-ho així.

Qui és la persona que més t'ha influït professionalment?
Rafael Spregelburd. Em va fer entendre que el teatre no es podia escriure com una novel·la. Que s'havia d'acabar de fer el text a peu d'escenari i que havies de dirigir les teves obres. Des de llavors he dirigit totes les meves obres, i això que quan començava sempre deia que jo no volia dirigir. Em feia pànic la relació amb l'actor, i ara és el que m'agrada més de fer teatre.

Creus que escrius més bé quan ets infeliç?
Sens dubte. Quan sóc feliç no necessito respostes, simplement visc: faig l'amor, estimo, llegeixo, comparteixo, viatjo... És quan estic trista que necessito escriure per entendre el món.

Moltes de les teves obres van sobre l'amor. Necessites fer-ho per poder-hi creure?
Sóc una romàntica de manual. Ara estic acabant Losers, que és una comèdia romàntica en dues parts: la primera, l'enamorament, i la segona, "el després". Totes les pel·lícules romàntiques acaben amb el petó dels protagonistes, però no en sabem res més. A Losers el repte és parlar de què passa després del petó. M'ho estic passant bomba.

Diuen que formes part d'una nova generació de dramaturgs i que estàs de moda. T'agrada que et pengin etiquetes?
Que formem part d'una nova generació de dramaturgs és evident. Però què és estar de moda? Sortir als mitjans de tant en tant? Si estigués de moda viuria del teatre, i no és així.

Quan et donin un Max (i fixa't que no dic "si te'l donen"), a qui li dedicaràs?
A la meva mare. Si escric teatre és perquè ella em va ensenyar a estimar-lo.

Què t'agradaria escriure que encara no hagis escrit?
Un musical. N'estic preparant un, però necessito diners. O sigui que si hi ha cap voluntari...

Tu i jo hem fet més d'un viatge junts. On vols que anem aquest estiu?
Vam quedar que només aniríem a illes, oi? Fa uns mesos vaig anar a Split perquè hi estrenaven Les nenes no haurien de jugar a futbol i em van agafar moltes ganes d'anar a les illes croates.



Font: Laura Serra/ Antoni Ribas (ara.cat)
L'any teatral acaba amb una situació d'excepció. Mentre que les xifres de la temporada anterior indicaven que el sector capejava la crisi -amb gairebé 2,9 milions d'espectadors-, l'inici d'aquesta ha estat marcat per la davallada de l'oferta i la demanda -en part, conseqüència de la crisi i de l'augment de l'IVA al 21%-. Però el teatre també ha demostrat que la seva mala salut és de ferro amb diversos espectacles que quedaran per al record. D'acord amb les obres més lloades pel públic -a través de l'Ara.cat- i la crítica, se'n poden extreure diverses constatacions. Que la companyia d'Oriol Broggi La Perla 29 s'ha convertit en un dels grans centres de creació del país, sorgit al marge de les institucions però amb el favor constant del públic. Que l'univers de la Sala FlyHard, de Jordi Casanovas, és un altre focus essencial per entendre la dramatúrgia contemporània. I que el Grec i el Temporada Alta queden com els dos únics reductes per descobrir produccions internacionals a Catalunya. La centralitat teatral ara resideix en grans idees. Aquestes són les que més han enlluernat els espectadors el 2012.
'Incendis'
La Perla 29 es consolida com una companyia escènica central
El dolorós drama d'uns germans per descobrir els seus orígens ha encimbellat la companyia d'Oriol Broggi al número 1 de les millors produccions de l'any. Més enllà dels cinc premis Butaca que acaben de guanyar, Incendis -un text de Wajdi Mouawad protagonitzat per Clara Segura i Julio Manrique- ha aconseguit el repte d'omplir cada nit. Més de 40.000 persones hauran vist l'obra, que es reposa aquests dies al Teatre Romea. La Perla 29, a més, ha tingut una altra estrena d'èxit: Cyrano de Bergerac .
'Pàtria'
Un assaig sobre la identitat en plenes eleccions catalanes
Després de triomfar amb Una història catalana al TNC -on es reposarà el 2013-, Jordi Casanovas tornava al Lliure amb el segon capítol de la seva trilogia sobre la identitat: Pàtria . Ficció i realitat es trobaven: al teatre es preguntava sobre el nacionalisme mentre al carrer es vivia un esclat independentista i les posteriors eleccions. L'oportunitat -no oportunisme, perquè l'autor assegura que l'obra protagonitzada per Francesc Orella estava embastada feia temps- es va convertir en un èxit que reflexiona sobre l'ara i aquí.
'Acorar'
Un relat local que es converteix en memòria comuna a través del teatre
L'obra revelació de les Illes Balears el 2011 també va triomfar a Catalunya. L'actor Toni Gomila va prorrogar a Barcelona a La Seca amb el seu debut com a dramaturg. Acorar -la tècnica de degollar el porc clavant-li el ganivet al cor- repassa la progressiva amnèsia de la societat illenca a partir del ritual de la matança.
'Litus'
Marta Buchaca treu partit de la FlyHard i del teatre de proximitat
A un pam, un actor i un text no poden enganyar. La Sala FlyHard, la més petita de Barcelona, és una prova de foc. Litus la va passar i va prorrogar a principis de temporada al Lliure. Marta Buchaca va escriure un text tendre, trist i emotiu sobre el dol, l'amistat i l'amor, i el va posar en mans d'actors de sala gran (Anna Alarcón, Borja Espinosa, David Verdaguer, Jacob Torres i Sara Espígul). El resultat trenca el cor.
'The master and Margarita'
Una victòria i un cant d'amor a la literatura i al teatre
El director britànic Simon McBurney i els seus còmplices de la companyia Complicité van tornar a Barcelona amb una gran victòria sota el braç: haver concentrat en tres hores de teatre magistrals la desbordant novel·la de Mikhaïl Bulgakov El mestre i Margarida . Amb el seu domini de les projeccions, el moviment i la música, els Complicité van convertir el Teatre Lliure en la Jerusalem de Ponç Pilat i en la Rússia prerevolucionària.
'Campanades de boda'
Una proposició indecent: el possible comiat de La Cubana
Sota l'amenaça de plegar, perquè el director, Jordi Milà, deia que havien invertit tot el que els quedava en Campanades de boda , La Cubana va tornar al març al teatre barceloní Tívoli. I encara hi continua. El seu llenguatge i estètica, la paròdia i els estereotips, sobreviuen amb èxit. La Cubana va inventar un estil i n'ha sabut mantenir l'ADN i alhora fer-lo evolucionar. El premi és un públic que no els vol deixar marxar tan fàcilment.
'Play'
La connexió indobelga de Sidi Larbi Cherkaoui
Cada vegada que Sidi Larbi Cherkaoui torna a Catalunya és un esdeveniment. El Temporada Alta va acollir aquest any Play , en què el moviment fluid de l'intèrpret belgomarroquí es trobava amb la dansa tradicional índia de Shantala Shivalingappa. Els dos ballarins desplegaven a escena un joc tan simple i bell com profund i transcendent. El públic va sortir de l'espectacle sent més feliç.
'El nom'
Misèries no tan petites amagades sota la catifa del bon gust
Joel Joan va fer el salt a la direcció teatral dirigint -i protagonitzant- al Teatre Goya Codorníu el fenomen teatral francès del 2010. A El nom Matthieu Delaporte i Alexandre de la Patellière van portar al límit del ridícul dos matrimonis tan cultes com carregats de misèries. Jordi Galceran va ser l'encarregat de traslladar l'obra de París al Born.
'La bête'
Belbel s'acomiada del TNC amb un tiberi literari i teatral
La magnífica traducció de Joan Sellent va fer possible que Sergi Belbel dirigís al TNC el debat sobre el teatre culte i el popular que el dramaturg nord-americà David Hirson va escriure en decasíl·labs. Jordi Bosch va haver de substituir Anna Lizaran en un temps rècord en el paper de Valère, un còmic de carrer tan genial com groller. La bèstia es podria tornar a despertar al teatre privat quan Lizaran s'hagi recuperat.
'El principi d'Arquimedes'
Una mirada incisiva a les pors de la societat contemporània
Quines pors ha generat l'excés de correcció política? El dramaturg Josep Maria Miró es va convertir en la revelació autòctona de l'última edició del Grec amb un text que explora els límits entre l'afecte i l'abús. Un monitor de natació pot fer un petó a un nen? La Villarroel la reposarà a la primavera.


Font: Laura Serra (ara.cat)
És el dia del judici final. Després de nou setmanes de combats, la victòria es juga en una única batalla. Jordi Casanovas surt engalanat i amb la barba arreglada i anuncia que es retirarà de presentador del Torneig de Dramatúrgia del festival Temporada Alta, un invent divertit que va sortir del seu cervell hiperactiu ara fa dos anys per incentivar l'escriptura teatral. Però no hi ha temps per lamentar-se perquè de seguida sona la banda sonora de Carros de foc de Vangelis i anuncia (crida) el nom dels contrincants: Marta Buchaca i David Plana han arribat a la gran final després de deixar noquejats els autors Ferran Joanmiquel, Carles Batlle, Joan Yago, Blanca Bardagil, Carles Alberola i Marc Angelet.
Una moneda decideix que el primer revés el doni el text de Marta Buchaca, Losers, que interpreten aquest cop Sergi López i Marta Marco. Les normes del concurs marquen que l'autor escrigui una obra de 40 minuts, només amb dos actors, que no sàpiga quins intèrprets tindrà fins a unes hores abans de la representació i que a cada eliminatòria siguin diferents. A més, només poden assajar quatre hores comptades i al ring! Buchaca (PlastilinaLitus) s'ha inventat una història d'amor contemporània: una noia amb un iPhone addicta a les aplicacions per lligar -tot i que mai ho reconeixeria: "és de losers"- s'enamora del dependent de la botiga de mòbils que té un simple Nokia perquè li van robar l'iPhone i així viu "més tranquil". Els conflictes virtuals són la clau còmica del text: teleoperadores de Colòmbia que no parlen català, banyes per Skype i espionatge via Facebook. Funciona: la gent aplaudeix a mitja obra.
El punch de David Plana (Mala sang, Dia de partit ), però, també està molt afinat tot i que feia temps que havia abandonat el teatre pels guions televisius. Arrenca La casa del bosc amb una sessió d'un incrèdul Pep Cruz a la consulta d'un guru de les teràpies alternatives interpretat per David Pagès. El pseudometge li remena el tercer xacra -arran de les parts nobles-, li recomana "ser propietari del teu temps" i "buscar el camí cap a tu mateix" . I quan té el públic a la butxaca gràcies a un senyor que confessa que ho fa tot malament -menjar, fumar, beure, drogar-se, estressar-se i no fer esport-, s'inventa una secta naturista en un bosc, una filla segrestada pels neohippies i planteja un gran dilema. El pare intenta totes les tàctiques perquè li tornin la noia, des d'amenaçar amb "dues hòsties perquè et trobis els meridians i els paral·lels" fins a intentar comprendre els "místics dels collons". Però la noia ja no només no li riu les gràcies al pare -"mentre hi ha humor hi ha esperança", pensava ell- sinó que menja quefir i algues. I llavors ve la proposició indecent i definitiva: refusaria un milió d'euros?
El públic vota mentre fa la copa de cava -tot el pack val un trist euro-. Minuts després, amb un autor engrapat per cada mà, Casanovas fa sortir el guanyador de l'any passat. Jordi Galceran fa de vedet del combat ensenyant el premi (un sopar al Celler de Can Roca). I per fi, el presentador canta: contra tot pronòstic, perquè ha superat les eliminatòries pels pèls, David Plana triomfa. Això sí, hi ha esportivitat: aquesta nit sopen tots plegats.

Font: Xavier Castillón (elpuntavui.cat)

David Plana (Manlleu, 1969) va guanyar ahir el II Torneig de Dramatúrgia Catalana de Temporada Alta, que el va enfrontar a la final amb Marta Buchaca (Barcelona, 1979). L'enfrontament va ser a la sala La Planeta, com totes les eliminatòries del torneig, iniciades el 8 d'octubre. Plana, cap de guionistes de la sèrie La Riera i amb una llarga experiència en teatre i televisió, va presentar el text La casa del bosc, una confrontació entre un pare descregut i un sanador il·luminat que li tanca l'accés a la seva filla aïllada del món, interpretats per Pep Cruz i David Bagés. Buchaca va competir amb Losers, un enamorament entre noves tecnologies, defensat en el ring per Marta Marco i Sergi López.

DRAMATÚRGIA i DIRECCIÓ: MARTA BUCHACA
INTÈRPRETS: SARA ESPÍGUL, BORJA ESPINOSA, JOSEP SOBREVALS, SERGI TORRECILLA i DAVID VERDAGUER
PRODUCCIÓ: FLYHARD PRODUCCIONS S.L.
ESPAI LLIURE

La factoria de la Flyhard no para de fer èxits un darrere un altre. Al juliol passat en plena voràgine del Grec ens trobaven aquesta petita joia que ha tingut una segona oportunitat al recuperat Espai Lliure. Ben és cert que passar d'una sala com la Flyhard de gairebé 40 butaques a l'Espai Lliure amb més de cent, l'obra perd proximitat i el grau d'angoixa es veu minvat. Però Litus segueix funcionant i emocionant als espectadors.

La majoria del públic és jove, fet positiu que al menys un cert tipus de teatre convoqui a part de la nova generació d'espectadors. Ho cert és que és una obra força generacional, ideal pels Peter Pan que s'aproximen als trenta o que ja visquin en aquesta dècada. Segur que hi ha persones majors que l'entenen, però a d'altres que no comparteixen univers els pot xocar.

El germà del Litus reuneix als 5 amics per entregar-les una carta que el seu germà va deixar-li abans de morir. A partir d'aquí l'espectacle serà una muntanya russa emocional que passa del riure al plor en qüestió de segons i que no deixa a cap espectador indiferent. Havent vist les dues versions, a la Flyhard amb l'Anna Alarcon enlloc de la Sara Espígul i el Jacob Torres enlloc del Sergi Torrecilla es poden observar els canvis que ha tingut el muntatge. A la versió Flyhard tot era més intens, també perquè l'Anna Alarcón és més intensa que la Sara Espígul que és més dramàtica però des d'una aparent tranquil·litat. El mateix succeïx amb el Sergi Torrecilla que resulta un personatge més introvertit que el Jacob Torres.

L'escenografia és la mateix, però amb més amplitud que aporta aquest espai. El text ha canviat, perquè a la Flyhard els moments de riure estaven concentrats al principi del muntatge. A l'Espai Lliure el text s'ha destensat i es pot riure ben bé fins a gairebé el final de l'obra. Tots els personatges aporten a l'obra un toc de comicitat però sense dubte el millor és el David Verdaguer, que arrenca les riallades més grans.

Marta Buchaca s'ha posat el llistó molt alt per la seva propera obra i ha entrat amb pas ferm com una de les dramaturges que cal seguir de ben a prop. Ens cal més teatre com aquest: proper, honest, amb un bon text i uns bons actors que el sàpiguen defensar. Ni més ni menys.

LITUS

by on 16:52
DRAMATÚRGIA i DIRECCIÓ: MARTA BUCHACA INTÈRPRETS: SARA ESPÍGUL, BORJA ESPINOSA, JOSEP SOBREVALS, SERGI TORRECILLA i DAVID VERDAGUER ...


Font: Jordi Bordes (elpuntavui.cat)
El II Torneig de Dramaturgs Catalans demostra que aquest “no és un país d'emprenedors, sinó de dramaturgs”, deia de broma el director del Festival de Temporada Alta, Salvador Sunyer. Enguany s'han trobat vuit nous valents, que han escrit un text de trenta minuts per a dos actors. Des de dilluns vinent (la final és el 3 de desembre) un text d'un aspirant (Blanca Bardagil, Marc Angelet, Joan Yago, Ferran Joanmiquel) lluitarà contra un d'un veterà (David Plana, Carles Alberola, Carles Batlle i Marta Buchaca)pel simple plaer de superar-lo. Els premis són gastronòmics. L'entrada, l'única a la qual no s'aplica l'increment de l'IVA, continua valent un euro, i dóna dret a votar per la millor peça, a prendre una copa de cava i a escoltar dos fragments en procés. Coordina el també dramaturg Jordi Casanovas, que admet que alguns autors han declinat la invitació a aquest torneig lúdic per por a perdre en la primera ronda.
Els textos ja estan tancats (tot i que sempre es poden fer petites revisions). No s'ha fet públic quins actors interpretaran cada text. Se sap quins seran els combats i els dies, però no es dirà quin text és de cadascú fins que hi hagi veredicte. Casanovas insinua que, si hi ha un empat tècnic, es podria demanar als púgils que escriguin una miniescena de desempat en deu minuts.
Evidentment, hi ha molt de joc i cap pretensió de signar un treball futur. Per a David Plana i Carles Batlle (és professor de la majoria dels candidats, excepte els més joves) l'obra els ha despertat el cuc de tornar a escriure teatre. Ferran Joanmiquel, l'únic que juga a casa, reconeix que ha escrit pensant en el medi, en el lloc i per al públic que ja ho espera. L'any passat, les rèpliques brillants se celebraven com si fos un gol. La provatura ha facilitat la trobada intergeneracional. Per Alberola, el repte serà haver d'acordar el text amb els dos actors en només tres hores d'assaig, “quan acostumem a discutir mesos amb els meus actors”. També a Marc Angelet, que tanca el text durant el procés d'assaigs, li ha obligat a canviar la fórmula. Batlle no tem perdre. Si ho fa, serà contra un dels seus alumnes. “Sempre serà culpa meva”, diu, indistintament de l'èxit dels seus papers.
L'any passat, tot i enumerar-lo com a primera edició, no pretenia res. El resultat, a més de divertit i fresc, va ser notable: dos dels vuits textos plantejats enguany seran estrena al Temporada Alta. És el cas de La nostra champions particular (un monòleg d'una parella a dues veus que navega de la comèdia al drama), de Cristina Clemente. També Red Pontiac, de Pere Riera, presentarà ampliat la trobada de dues mares al parc públic (amb maneres de protegir els fills oposades). Clemente va ser finalista del concurs. Riera va caure en segona ronda, als peus de la mateixa Clemente. El text de Guillem Clua ja té sala a Barcelona i una quarta pot ser realitat el curs vinent. Joc net.

Cop de puny teatral

by on 14:15
Font: Jordi Bordes (elpuntavui.cat) El II Torneig de Dramaturgs Catalans demostra que aquest “no és un país d'emprenedors, sinó d...
Fuente: EFE vía www.lavanguardia.es

Las obras de autores contemporáneos autóctonos, como Marta Buchaca, Jordi Casanovas, Marc Rosich, Jorge Picó, Alfredo Sanzol, Miguel del Arco y Albert Espinosa, protagonizan la primera mitad de una temporada teatral en Catalunya, marcada por los recortes presupuestarios.

El Teatre Lliure abrirá sus puertas el 13 de septiembre con la obra Litus, de Marta Buchaca, que salta de las 40 localidades de la Sala Flyhard a las 172 butacas del Espai Lliure, gracias al éxito de público que consiguió la pasada temporada.

La dramaturga catalana de 32 años Marta Buchaca, autora de obras tan bien acogidas por el público como El año que viene será mejor, narra en esta ocasión la historia de un grupo de amigos treintañeros, cada cual con sus particulares problemas existenciales, que se enfrentan a la trágica muerte de Litus, un amigo común.

No obstante, la nueva temporada oficial del Teatre Lliure se iniciará el mes de octubre, con el estreno en Montjuïc de Songs of wars I have seen, y el montaje Pàtria, de Jordi Casanovas, en la sala del barrio de Gracia. 

Casanovas, que forma parte de la misma generación de autores que Marta Buchaca, estrenará también en el Teatre Nacional de Catalunya (TNC), que este año apuesta por "autores vivos de alrededor de 40 años", tal como ha anunciado el director artístico Sergi Belbel, que se despide del cargo tras siete años al frente de este teatro público catalán.

Albert Espinosa, Marc Rosich y Pere Riera son algunos de los autores contemporáneos que en la temporada 2012-2013 estrenarán en la Sala Gran del teatro.

Frente a tal cantidad de obras de creadores jóvenes catalanes en las salas grandes de la ciudad de Barcelona, la Sala Becket, cuya razón de existir es la promoción de la dramaturgia contemporánea, ha optado por autores vivos, pero extranjeros.

Tres autores italianos ocuparán la Beckett este otoño: Davide Carnevali, Spiro Scimone y Antonio Tarantino.

Otra sala que tradicionalmente programa jóvenes autores autóctonos, como la Villarroel, mantiene el mismo criterio en su programación 2012-2013 e inicia temporada con la reposición de la obra de teatro-danza Dios Menguante de Mar Gómez.

Otra reposición, Luces de Bohemia, volverá a la Biblioteca de Catalunya el próximo 19 de septiembre de la mano de la compañía Laperla29, que dirige Oriol Broggi.

Este mismo autor también repondrá Incendis en el Teatro Romea en diciembre, en lo que parece una tendencia generalizada entre las salas teatrales, que capean la crisis como pueden y prefieren retomar obras que ya han demostrado su capacidad de atraer público en lugar de arriesgar con nuevas producciones.

La crisis es el elemento común de todas las programaciones, tal como ha reconocido el director del Teatre Lliure, Lluís Pasqual, que ha reducido el número de espectáculos y ha prescindido de las compañías internacionales.

En la misma línea, el Fetival Temporada Alta de Girona y Salt, que abrirá Alex Rigola el próximo 4 de octubre, reducirá el número de montajes de los 94 del año pasado a 60 este año.

Este festival ya ha confirmado la presencia de obras ya estrenadas y de éxito asegurado como Dubte, L'habitación blava, Incendis, Forever young o Splenda, así como el estreno de Aventura!, la nueva obra de la compañía T de Teatre que ha escrito Alfredo Sanzol.

En la programación de todas las salas teatrales, se observa un incremento de las obras con pocos actores en escena, mientras que los grandes montajes viven horas bajas.

Asimismo, las comedias siguen siendo un buen antídoto contra la crisis, tal como defienden los programadores del Teatro Borras, que inician temporada con Toc Toc, o del Teatro Coliseum, que recibe el mes de septiembre con el humorista Carlos Latre.