Fuente: Julio Bravo (abc.es)
«To be or not to be». Esta frase –sin duda la más célebre de la historia del teatro– se escuchará la semana que viene en los teatros del Canal. El Globe Theatre presenta «Hamlet» en Madrid, dentro de una ambiciosa gira de dos años por todo el mundo –«Globe to Globe»–, que arrancó hace justamente un año, el 23 de abril de 2014, fecha del 450 aniversario de la muerte de William Shakespeare. Durante dos años, «Hamlet» visitará noventa y cuatro países y recorrerá 126.272 kilómetros por los cinco continentes. A Madrid llega desde Namibia, y las siguientes actuaciones serán en Sri Lanka, las Maldivas y Malasia. Dominic Dromgoole, director artístico del Globe Theatre, es también el responsable de este espectáculo, en el que dos actores, Ladi Emeruwa y Naeem Hayat, se alternan en el papel titular.
¿Por qué, dentro de las obras de Shakespeare, eligió «Hamlet» como producción propia en el proyecto Globe to Globe?
«Hamlet» es… bueno, «Hamlet». Creo que «Hamlet», tan bello y tan perfecto en sus formas, ha sido una experiencia muy enriquecedora para la compañía. En el camino, ha madurado y se ha desarrollado: los actores la han hecho crecer, y su significado sigue haciendo reflexionar allá por donde viaja en el mundo. «Hamlet» es también una obra tan cambiante, que puede obtener respuestas muy diferentes en distintos lugares. En algunos sitios ha resultado retadora, en algunos ha servido de inspiración, en otros de consuelo. Sus temas, que incluyen la relación entre padres e hijos, la rebelión y la depresión son, además, casi universales. 
¿Qué tiene de especial esta obra dentro de la producción de Shakespeare?
Obviamente este proyecto es una forma de conmemorar dos aniversarios importantes, pero también de celebrar el hecho de que Shakespeare es un increíble artista que ha llegado a más territorios geográficos que, según creo, cualquier otro escritor en la historia de la humanidad. Nosotros queremos extender ese conocimiento aún más. Por supuesto, en muchos de los lugares adonde hemos ido o vamos a ir, el público conoce en profundidad el trabajo de Shakespeare, pero en otros sitios ha habido gente que nunca había oído hablar de él. Dicho esto, de momento todo el público que hemos tenido conoce la cita «Ser o no ser» e incluso hemos tenido a algunos miembros diciéndolo en alto a la vez que los actores. El hacer doblete y triplete ha dado a los actores un conocimiento muy profundo de la obra, así que las representaciones han sido un proceso mutuo de aprendizaje. 
Nos encanta el trabajo que hacemos de manera local y nuestra relación con el barrio londinense de Southwark ha sido inmensamente fructífero. Pero con esta gira también celebramos que el Globe ha desarrollado una red considerable de relaciones y amistades internacionales. Y ésa es la manera en que se mueve el mundo. 
Este «Hamlet» también tiene un elenco internacional verdaderamente placentero, mucha gente de diferentes culturas y tradiciones teatrales poniéndose de acuerdo, aportando diferentes ideas. Es un equipo de doce actores y cuatro regidores que viajan a todas partes. Todos comparten personajes, para poder tomarse un descanso y refrescarse. Rawiri Paratene (que protagonizaba la película «Whale Rider») es el rey de la escena maorí en Nueva Zelanda. Él interpreta a Claudio y Polonio. Uno de nuestros Hamlet, Ladi Emeruwa, es de Nigeria; el otro, Naeem Hayat, es de una familia musulmana del este de Londres y Jennifer Leong, una de nuestras Ofelias, es una «protegida» de la compañía de Hong-Kong Tang Shu-wing, quienes trajeron «Titus Andronicus» al Globe to Globe en 2012, y quienes vuelven este año con «Macbeth». 
Además de reponer las obras de Shakespeare y presentarlas con el «sabor» de la época, ¿qué otros objetivos tiene el Globe Theatre? 
Intentamos principalmente mirar el texto original y mantenernos tan fieles a las palabras de Shakespeare como nos sea posible. Después de eso, nuestro objetivo es conectar con el público tanto como podamos. Cuando estás en el Globe compartes una luz con el público, es una experiencia compartida. Cuando llevamos «Hamlet» de gira, queremos llevar el espíritu del Globe y la cercanía de los actores con el público a cada teatro que vamos. 
¿Cree que los textos clásicos deben presentarse al público de hoy sin tocar, o es partidario de las adaptaciones?
Nosotros usamos un texto que es una mezcla del texto de «Hamlet» del Folio y del Primer Cuarto. La versión del Primer Cuarto es prácticamente una adaptación para una gira, apenas dura la mitad de la del Segundo Cuarto. Eso conlleva que tenga mucha energía, con una claridad y narrativa de acciones muy rápidas. Se mantiene fresca gracias a que cada miembro de la compañía puede hacer doblete o triplete e interpretar muchos personajes diferentes. 
¿Cuál es el secreto para que Shakespeare nos siga hablando con tanta clarividencia? ¿O es una pregunta que no tiene respuesta?
Es en cierta manera impresionante lo poderoso, relevante y pertinente que Shakespeare sigue siendo. Ha estado ganado fuerza durante los últimos veinte años, parece que casi de forma exponencial. Y creo que esa tendencia no va a hacer sino crecer durante los próximos cien años más o menos, porque ahora hay un entusiasmo muy grande por Shakespeare en China, por ejemplo, y está creciendo en La India. Está muy vivo. Puedes oír referencias a sus textos en todos los culebrones, los políticos le citan y los teatros siguen estrenando sus obras.

Fuente: Esther Alvarado (elmundo.es)

Juan Carlos Pérez de la Fuente camina a toda prisa dando instrucciones, de un extremo a otro del escenario de la sala 1 de Matadero. Prepara el pase gráfico de 'Pingüinas', el estreno del año en el Teatro Español, que también dirige. La alfombra roja se colocará el 29 de abril, pero la primera representación será el 23, coincidiendo con el Día del Libro y como homenaje a los 400 años de la publicación de la segunda parte del 'Quijote' y también a los 400 de la inauguración del entonces Corral del Príncipe. 

Son muchas efemérides y, además, es la primera decisión artística que puede llamar enteramente 'suya' desde que tomó las riendas del Teatro Español. Decisión, como mínimo, valiente: pedirle un texto nuevo e inédito a Fernando Arrabal, el gurú de la patafísica. Con todo lo que ello significa...

Hablamos del texto y del subtexto y de lo difícil que ha sido para él trasladarlo a una puesta en escena con 10 mujeres, un hombre, 10 motos, el fuselaje de una nave voladora y siete gallinas.

Este texto, como casi todo Arrabal, es deliberadamente críptico.

Yo creo que lo hacen a propósito. Los autores se vuelven muy crípticos. Se lo decía a Paco Nieva también cuando hice con él 'Pelo de tormenta': "Paco, parece que queréis ocultárselo al público", y mi obligación es transportar texto al espectador. Sabiendo que en el público habrá unos cuantos a los que les interese Arrabal, pero a mí no me interesa eso; me interesa que venga la gente a la que le gusta el teatro, porque esto es una obra de teatro.

¿Por qué Arrabal?

Uno de los grandes hallazgos, después de 'Carta de amor', en Arrabal es la emocionalidad. La emoción, si no cuentas con ella, lo que te queda es un texto caótico. 

¿Acertó con el encargo?

¿Sabes? A las gentes del teatro nos faltaba una obra libre como ésta sobre el 'Quijote'. Y me he dado cuenta de que no me equivoqué y que el encargo que le hice a Arrabal estaba bien. Fue una corazonada. No había leído muchos de los ensayos de Arrabal sobre Cervantes, pero le ha ido como anillo al dedo. Sólo le di una indicación: que Sancho y Quijote fueran mujeres. Y al final ha salido esto.

¿Qué pretende contar?

Lo que al público le va a llegar es muchísimo más de lo que crees. Es la historia de unas mujeres del siglo XVII, las 'Cervantas', trasladadas al siglo XXI. Las protagonistas son 10 mujeres que conformaron el universo femenino de Cervantes, no sus personajes; su familia. Las 'Cervantas' fueron famosísimas en el Madrid del XVII: mujeres de armas tomar, mujeres libres, mujeres que en un mundo de analfabetos sabían leer y escribir y, aunque eran costureras, eran unos auténticos cerebros. Hasta tal punto que, una vez que te adentras en su universo, llegas a entender mejor a Cervantes. 

¿Cervantes en femenino?

Las 'Cervantas', sin haber movimientos feministas, eran absolutamente descaradas; por momentos podían ser putas o santas. En la obra, les han prometido ir a la luna; se lo ha prometido la televisión. Esa mezcla de escenas muy costumbristas con escenas muy filosóficas... ha hecho una textura emocional alucinante.

Y luego está Miho.

Es el trasunto de Miguel de Cervantes. Es como el dios de estas mujeres. No habla porque era tartamudo.

¿Qué peculiaridades tienen estos personajes?

Cervantes era una gran persona, pero sus personajes están a ras de suelo. En las obras de Lope o Calderón, los personajes siempre acaban casados o con un final conveniente. En las de Cervantes no. Aquí todas son lesbianas. Yo creo que aquí Arrabal introduce un tema muy interesante que está más allá del sexo. Éstas son mujeres que han vivido la vida en plenitud y ya no necesitan al hombre; se creen mujeres perfectas y se casan entre ellas, en parejas o en tríos. Las tres protagonistas son la hermana, Luisa de Belén; Constanza, la sobrina y la abuela, Torreblanca.

¿Y sus actrices?

Salvo Ana Torrent, todas salieron de las pruebas a las que se presentaron 1.400 mujeres. Me dio miedo este reparto porque pensé: "Si las actrices son como los personajes, un día se rebelan contra mí y me matan". Hacía falta gente muy trabajadora que no se diera nunca por vencida. Hemos construido personajes desde un sitio en el que nunca se había hecho. Ha sido muy duro, pero muy satisfactorio.

¿Cómo es la puesta en escena?

Pocas veces en mi vida me he enfrentado a un espectáculo tan complejo. Estrenamos con ella la sala Fernando Arrabal. Tenemos 10 motos tuneadas, una estructura vertical, siete gallinas y un gallo... Se va acercando la fecha del estreno y a veces pienso qué locura es ésta. Hay una última verdad: a veces crees que lo sabes todo de la obra y te llevas una sorpresa. Yo creo que es un espectáculo del siglo XXI, dialogando con el siglo XVII, que nos habla de la grandeza de este hombre.

No fue el mejor autor de teatro de su época.

No nos hemos portado bien con Cervantes. Incluso ahora, que nos peleamos por sus huesos.

Ésta es la obra con la que celebra 400 años del Español.

Y una nueva etapa. Echando una ojeada a los teatros públicos españoles desde la llegada de la democracia te diré que ningún compañero mío ha tenido la valentía de iniciar una etapa así con un texto nuevo, de un autor vivo y en una celebración. Aquí se corren muchos riesgos y estoy orgulloso de correrlos, pase lo que pase. Creo que hacía falta. Y el día del estreno os guardo una sorpresa: quiero que salgan a saludar los científicos que buscaron los restos de Cervantes.

¿Por qué?

Por causalidad. En una reunión con Madrid Destino, me dijo el concejal: "Te voy a dar una sorpresa". Me llevó al convento de las Trinitarias, me dejaron unos guantes y me dijeron que Cervantes podía ser aquella calavera. Hasta lloré y entonces me di cuenta de que era 27 de febrero, justo el aniversario de la publicación de la segunda parte del 'Quijote'. Así que les invité a venir aquí el día del estreno porque yo creo que es bonito que nos unamos la gente de la ciencia y de la cultura en honor a Cervantes. En esta obra se habla mucho de conceptos filosóficos y cuánticos y lo mejor es que al final la obra te habla de la espiritualidad, del amor. 

¿Le gustaría esta obra a don Miguel?

Ahora estoy tan metido en esto que yo creo que se sentiría muy orgulloso porque sus mujeres eran maravillosamente libres en una España compleja y gracias a ellas cada vez me llega más la bondad de Cervantes. Hubiera podido ser un revolucionario si le hubiera dado la gana, motivos tuvo, y sin embargo nunca guardaba rencor ni odio. En un mundo en el que todo pasa por revoluciones ya conocidas ya sabemos que en un mundo que no pase por el encuentro con la parte más hermosa del ser humano que no sea el amor y la libertad.

¿Esta es la obra más difícil que ha hecho?

Sí, incluso más que 'Pelo de tormenta', porque aquella tenía más materia y maquinaria teatral. Arrabal no ha dado ninguna indicación y eso no está mal. Si no hubiera dirigido tantas veces a Arrabal esto sería imposible. El teatro psicologista ha triunfado en el mundo, pero tenemos que olvidarnos de eso. Estos personajes están hechos de mucho material de derribo que, cuando unes las piezas, te va a dar España por los cuatro costados. Algunas personas, viéndome dirigir, me preguntan: ¿tú no te drogarás, no? Y es que aquí está el sueño y la vigilia, el amor y el dolor, el éxtasis...Esta función no va a dejar indiferente a nadie. ¿Le asustan los detractores?No. La obra da trastazos a diestro y siniestro. Y, al ser así, corres muchos riesgos; eso es de lo que se trata. Este es el teatro que me gusta, teatro de ceremonias, teatro español hasta la médula. España es un patio de vecinos a mitad de camino entre un prostíbulo y una iglesia donde pueden suceder auténticos milagros.

Font: EFE via ara.cat | Foto: Garrick Theatre
L'actor i director de cinema britànic Kenneth Branagh ha format la seva pròpia companyia de teatre. Judi Dench, Lily James, Rob Brydon i Richard Madden formen part del repartiment que Branagh ha reunit per interpretar cinc obres amb la companyia, que porta el seu nom, la Kenneth Branagh Theatre Company.
Branagh serà l'encarregat de dirigir una temporada teatral al teatre Garrick de Londres anomenada 'Plays at the Garrick'. La companyia interpretarà obres de Shakespeare, com 'Romeo i Julieta' i 'Conte d'hivern', en què Branagh interpretarà el personatge de Leontes i Dench, el de Paulina. El grup teatral actuarà al llarg d'aquest any i interpretarà també l'obra de Terence Rattigan 'Harlequinade', així com 'The Painkiller', de Francis Veber, o 'The Entertainer', de John Osborne.
A la presentació de la companyia, Branagh ha expressat que l'objectiu d'aquest projecte és "connectar amb l'audiència" i veure el teatre amb "els ulls" dels espectadors. "Durant molt de temps volia tenir l'oportunitat de ser en un teatre on preparar una programació completa en comptes d'obres aïllades", ha afegit. Branagh treballarà en aquest projecte juntament amb el director Rob Ashford i el dissenyador Christopher Oram.

Font: Antoni Ribas Tur (ara.cat) | Foto: Sorein Meisner
¿Una oficina qualsevol es pot convertir en el camp de batalla d’una pel·lícula d’acció? La companyia danesa Neander ha convençut que sí el públic del Fringe d’Edimburg i també del Teatre Peacock de Londres amb Blam!,un espectacle de teatre físic que barreja comèdia amb els estralls de films com Rambo i La jungla de cristall. Els Neander també s’han guanyat la programadora de la sala Barts, Sílvia Berna, i Blam! - que es presenta amb el subtítol Hollywood es cola a la teva oficina- serà la primera estrena internacional de la sala i el plat fort dels espectacles que presentaran la temporada vinent. “Transformen l’ambient d’una oficina en totes les pel·lícules d’acció imaginables”, va subratllar Berna, orgullosa d’estrenar aquest espectacle, que porta el segell dels productors del conegut espectacle de percussió i humor Stomp a l’Estat. La sala del Paral·lel va fer balanç ahir del segon any sota la gestió de la promotora The Project i van avançar alguns dels noms que farciran el cartell del 2015. Els més immediats són concerts que formen part del Guitar BCN o bé de la cartellera musical del Grec (Matthew Herbert, Joan Miquel Oliver, Lambchop, Albert Pla, Christopher Cross, Lila Downs, The Waterboys i Jethro Tull, entre altres). De teatre, a més dels Neander, que desembarcaran a Barcelona a l’octubre, el primer espectacle que es podrà veure serà VIP, una comèdia àcida dels Joglars sobre la infantesa: el tracte que els pares donen als fills pot acabar creant petits tirans. L’obra formarà part de la programació del Grec i tornarà a la sala al setembre. “L’espectacle agrada molt sobretot als professors”, va bromejar Alba Espinasa, l’encarregada de producció de la companyia. 
“Antonia San Juan torna a casa”, va dir també Berna. Però en aquesta ocasió l’actriu no interpretarà els monòlegs que l’han fet més coneguda sinó una comèdia de creació pròpia sobre l’amistat, la parella i la família. Porta per títol Lo malo de ser perfecto. Així mateix, Sílvia Berna va explicar que han designat el monologuista Goyo Jiménez, còmic resident de la sala i que hi estrenarà els seus pròxims espectacles.
També va apuntar que l’exitós musical El Petit Príncep podria tornar a la sala i que també s’hi farà la segona edició del cicle de conferències Instint, que van inventar Andreu Buenafuente i Albert Om. 
A l’hora de fer balanç dels dos últims anys dirigint la sala, van destacar que des del novembre del 2012 s’hi han fet 382 activitats, entre concerts, espectacles, obres infantils i conferències, entre altres. La mitjana d’ocupació del 2013 va ser del 70% i l’any passat es va mantenir en el 71%. “Els taxistes ja saben on és el Barts”, va exemplificar Tito Ramoneda, president de The Project. “El present és de satisfacció i el futur és il·lusionant -va afegir-. D’ara endavant tenim dos reptes: millorar aquesta xifra i mantenir el nivell de qualitat dins l’eclecticisme de la filosofia de la sala”. “El que programem té qualitat i agrada al públic”, va subratllar Joan Roselló, també fundador de The Project.
Pel que fa als espectadors, la xifra ha augmentat. Entre els últims mesos del 2012 i el 2013 en va rebre 147.596 (368 funcions) i l’any passat 160.197 (en 450 funcions). Van exhaurir entrades en 96 funcions.

Fuente: Rocío García (elpais.com) | Fotos: Gorka Lejarcegi
El Teatro de La Abadía de Madrid será en unos días el ágora, esa plaza pública de la antigua Grecia, ese lugar de reunión y discusión, las asambleas que concitaban a ciudadanos de toda clase y condición. Será una ágora en torno a la tragedia griega, al origen del teatro, con la representación de tres obras míticas y universales —Antígona, Medea y Edipo Rey—, que llegarán al escenario de La Abadía a partir del próximo martes día 21 bajo la dirección de tres grandes de la dramaturgia española, Miguel del ArcoAndrés Lima y Alfredo Sanzol. Será una ocasión para entrar en la esencia de la condición humana, a través de la vida de héroes y de mitos, de muertes y venganzas, de amores e inmortalidad, de celos. Nace así el Teatro de la Ciudad, uno de los proyectos más ambiciosos y novedosos en el panorama teatral español, con el objetivo de aunar esfuerzos de creación colectiva y generar un espacio físico y humano que sirva de investigación, producción y exhibición de las obras que se vayan poniendo en marcha.
El Teatro de la Ciudad, impulsado por Del Arco, Lima y Sanzol como una gran fiesta ciudadana y colectiva en torno al teatro, cuenta con el apoyo decidido y entusiasta del director de La Abadía y benefactor de esta iniciativa, José Luis Gómez, —”nunca ha habido nada parecido”—. La vocación de esta aventura es la de ser sostenible en el futuro y la de abrir sus puertas a otros creadores contemporáneos y a nuevos valores de la escena teatral.

Antígona


Antígona es la obra de Sófocles que dirige Miguel del Arco. La protagonista se enfrenta a los dictados políticos del rey de Tebas, su tío Creonte, anteponiendo lo que cree ser su realidad familiar. Junto a Manuela Paso (Madrid, 1969) intervienen en la obra Carmen Machi, Ángela Cremonte, Cristóbal Suárez, Raúl Prieto, José Luis Martínez, Silvia Álvarez y Santi Marín.


Compartiendo un mismo espacio escénico, los montajes de las tres tragedias griegas se irán alternando a lo largo de los días (del 21 de abril al 21 de junio), de tal modo que los espectadores podrán asistir en una misma semana a las tres representaciones. Al frente de las tres tragedias griegas están grandes nombres de la interpretación, junto a actores de sólidas carreras en la escena. En Antígona de Sófocles, dirigida por Miguel del Arco, la actriz Carmen Machi se meterá en la piel de un hombre poderoso, Creonte, el rey de Tebas enfrentado a su sobrina Antígona, papel que interpreta Manuela Paso. Aitana Sánchez Gijón será Medea, la obra de Séneca que dirige Andrés Lima, y Juan Antonio Lumbreras hará de Edipo Rey en la pieza de Sófocles dirigida por Alfredo Sanzol. Esta propuesta se completará con unas veladas a las que han puesto el nombre de Entusiasmo, una combinación de locura y sabiduría a celebrar los fines de semana, en los que reinará el factor sorpresa, un espacio imprevisto, que un día se puede convertir en un baile, otro en un coloquio, un discurso, una canción o un debate. El espectador no sabrá de antemano cuando o dónde se producirá el hecho teatral.
Ya hace días que el ágora ha entrado en esos patios idílicos de La Abadía. Lo hizo en la primavera pasada cuando unos talleres de investigación unieron a actores, directores, investigadores, dramaturgos, escenógrafos y oyentes en tono a las claves de las tragedias griegas, su puesta en escena y las motivaciones de los personajes, y lo hace ahora en un enérgico trajín de idas y venidas, de ensayos finales en el espacio escénico elegido, en el que no faltan los nervios pero tampoco el júbilo y la pasión.

Creonte


En la versión escrita por Miguel del Arco, Creonte es una mujer. Carmen Machi (Madrid, 1963) resalta que tanto Antígona como Creonte son unos personajes con los que cualquiera puede empatizar. “He aprendido que en la tragedia el que tiene la palabra tiene el poder y el que habla tiene la razón. Este el dilema de la tragedia, abocada a un final terrible”.


Aitana Sánchez-Gijón tiene la garganta destrozada y la boca llena de llagas. Sabe que será cosa de apenas unos días, que ese dolor emocional que se ha traducido en dolores físicos desaparecerá. Está sin duda ante uno de los papeles más atrayentes de su carrera, Medea, esa hija de reyes, descendiente del linaje del dios Sol, abandonada, desterrada, repudiada como si fuera basura, una mujer poderosa a la que le es arrebatada de un plumazo su dignidad y que decide vengarse dando muerte a sus propios hijos. “He pasado la fase inicial del miedo y el peso que supone interpretar a un personaje mítico como este, llevado a escena a lo largo de la historia por grandísimas actrices, he superado ese primer momento que puede llegar a paralizarte y ahora me siento como si llevara los 46 años que tengo preparándome para poder afrontar algo así. El proceso de trabajo e investigación que hemos realizado me ha ayudado mucho a naturalizar de alguna manera ese acercamiento a Medea, a no sentirme aplastada por el peso de los siglos y la historia y a sentirlo como algo propio". El personaje de Medea se ha ido infiltrando en el subconsciente de la actriz, —“en algún lugar que no controlo racionalmente”— y poco a poco se ha ido apoderando de ella. “Todo esto ha ido brotando en los ensayos desde el primer día de manera muy clara, como que el camino del dolor estaba ya trazado y a partir de ahí todo ha ido saliendo como sin esfuerzo. Como si de alguna manera se hubiera apartado de mí el lado racional y analítico que tengo, me he quitado resistencias y control y me he dejado llevar”. Sánchez Gijón sabe del poder de las palabras y de la acción de esta mujer desbocada por el amor al guerrero Jasón. Como madre, —“al principio no podía leer sin sollozar la escena de la matanza de los hijos”— decidió dejar a un lado a “Aitana” y meterse en “el dolor de una mujer que ya está muerta, que ha antepuesto su amor ante todas las cosas, que ha sido ya capaz de matar en el pasado, de despedazar a su propio hermano”. “He intentado comprender desde ese dolor que te inunda y te obsesiona y te hace escoger el camino de la destrucción total. Medea raya la locura, pero no está loca. Lo más terrible de todo es que uno puede llegar a comprender en qué momento se traspasa esa línea en una mente que no está enferma. Mata a sus hijos y se arrepiente pero a continuación clama: ‘Un intenso placer me penetra a mi pesar y crece".
La escenografía en la sala Juan de la Cruz, de La Abadía, es la misma para los tres montajes, unos cortinajes negros de flecos y el espacio ovalado del teatro, aunque con diferentes elementos. En Medea uno entrará como en un paisaje oscuro de ceniza, lava y rocas, con dos muñecos de barro de terracota, un contrabajo a un lado, dos sillas que se moverán y un traje de novia colgado al fondo en referencia a Creúsa, la hija de Creonte causante del repudio de Jasón a Medea. Una larga mesa de banquete, con restos de comidas y bebidas y centros de flores, acogerá el drama de Edipo Rey, mientras que Antígona utilizará una gran bola transparente colgada del techo sobre la que proyectarán imágenes.

Medea


Uno de los grandes personajes de la literatura, Medea, de Séneca, fue una mujer que, desquiciada por los celos y la amargura, mató a sus hijos. A Andrés Lima, su director, le inquieta desde hace tiempo ese crimen, “el más atroz que uno puede imaginar”. Junto Aitana Sánchez-Gijón (Roma, 1968) interpretan la obra Joana Gomila, Laura Galán y Andrés Lima.


“¿Te parece una locura que Creonte sea una mujer?” La pregunta que le planteó Del Arco a Carmen Machifue toda una sorpresa. “Espérate que lo lea de nuevo y te digo”, le contestó cauta. Hoy la actriz, que vuelve de nuevo con la obra de Sófocles a romper moldes interpretativos, revisó el texto una y otra vez y no vio nada que impidiera que ese poderoso rey de Tebas fuera una mujer. “En ningún momento hemos echado de menos algo que nos diera a entender que estábamos traicionando la verdad. Por el hecho de que Creonte sea una mujer ni mejora ni empeora la función, pero sí creo que en el enfrentamiento con Antígona se afronta de manera más directa la lucha de poderes. El poder no tiene sexo. Son dos personajes muy orgullosos que se creen en posesión de la verdad. Al ser dos mujeres, la situación se iguala mucho y a mí eso sí que me parece interesante. Noto además que crece en potencia sobre todo en la escena con su hijo Hemón”.
Es domingo, acaba de terminar un ensayo y Machi se ha vestido de Creonte para la foto: botas altas, camisa transparente negra y una casaca también negra, que contrastan con los labios rojos. Independientemente del hecho de que ese rey de Tebas ahora sea una reina, a la actriz le ha cambiado mucho la percepción que se tiene de Creonte. “Creo que estamos un poco equivocados. Le defiendo porque le tengo que interpretar pero también porque tengo fe en su honestidad. Lanza un discurso al pueblo en su toma de posesión al que yo votaría con los ojos cerrados. Quiere un país democrático donde haya paz y donde se respeten las leyes. Para ello comienza elaborando una decreto que afecta a su propia familia, pero lo último que se espera es que sea un miembro de esa familia, su sobrina Antígona, la que socave la autoridad. Ahí empieza el conflicto y ante la envergadura de ese enfrentamiento rechaza la corrupción y el tráfico de influencias llegando hasta sus últimas y trágicas consecuencias. Visto así, creo que Creonte está cargado de razones. No creo que represente el abuso de poder, sí el poder y la autoridad. Es la ley", asegura Machi que reconoce, sin embargo, que el orgullo y la cabezonería terminan por socavar las razones de este mito de Sófocles.

Edipo rey


Escrita por Sófocles, es, según Aristóteles, la tragedia más perfecta. “Me impresiona mucho la historia de un hombre que descubre que toda su vida está construida sobre una mentira”, dice su director, Alfredo Sanzol. Junto a Juan Antonio Lumbreras (Cáceres, 1973) trabajan Natalia Hernández, Elena González, Eva Trancón y Paco Déniz.


No lo tiene tan claro Manuela Paso que ve en su personaje, Antígona, a una mujer que lucha contra el sistema y unas leyes injustas e inhumanas. También contra el abuso de poder que cree representa sin dudas Creonte. ¿Dónde está la ley? ¿dónde están sus límites? ¿quiénes imponen esas leyes y desde dónde lo hacen? ¿las leyes se tienen que imponer o puede haber un diálogo con el ciudadano? Todas estas preguntas han atravesado las reflexiones de Manuela Paso, que confiesa que Antígona es el gran personaje de su carrera, uno de los papeles más desafiantes a los que se ha enfrentado nunca. “Tiene una fuerza extraordinaria. No es fácil encontrar papeles con el misterio, la garra y la fuerza de esos mitos del teatro griego. Es lo más potente que una actriz puede hacer sobre un escenario. Es una experiencia poderosísima”, asegura Paso, que sigue el consejo que le dio su profesor Juan Pastor: ‘a un actor entregado se le perdona todo’. Y ella se entrega con tal sentimiento que tiene la sensación de que aparca su vida como Manuela y entra literalmente en cada función a vivir la de Antígona.
Y en esto que llega el padre, Edipo rey, al que Antígona acompañó al exilio tras su expulsión de Tebas, tras matar accidentalmente a su padre y casarse con su madre. La tragedia de Edipo nunca deja de interesar. Ese mito con pies de barro es para su intérprete, Juan Antonio Lumbrera, un ejemplo de dignidad. Fue Alfredo Sanzol quien le aconsejó rebuscar en experiencias personales existencias trágicas. Y él la encontró en su bisabuela que perdió de manera violenta y terrible a casi todos sus hijos y que, sin embargo, nunca se vino abajo. “Esa dignidad y verticalidad es la que yo he intentado impregnar a Edipo, un personaje cuyo afán de saber y de conocer, pese a quien pese y cueste lo que cueste, le llevan a la desgracia. “Con Edipo uno descubre que muchas veces el conocimiento te hace muy desgraciado, como se puede ver hoy con los ejemplos de personas como Snowden, Falciani o Julian Assange y sus papeles de Wikileaks. Todos estos personajes demuestran que todavía sigue habiendo gente que quiere llegar al fondo de la verdad pese a las dificultades y desgracias que recaen sobre ellos”.
Analogías o no, las tres tragedias griegas son para sus directores una oportunidad de mirarse en el espejo para plantearse preguntas y no sentencias, para mostrar el lado más oscuro del ser humano, sin rehuir la mirada al conflicto. “Queremos meter el dedo en nuestras llagas y mirar de frente el dolor”.

Font: Belén Ginart (ara.cat)
Jordi Casanovas tenia clar que us volia a tu i al Ramon Madaula com a protagonistes d’ Idiota.
Quan m’ho van proposar, ja d’entrada, la meva predisposició era total justament perquè l’autor és el Jordi i tenia moltes ganes de treballar amb ell. M’agraden molt els seus espectacles i tenia moltes ganes de jugar a les seves propostes.
Què en destacaries?
La barreja de gèneres que fa em sembla un joc molt interessant. En el cas d’aquesta obra no saps si és un thriller o una comèdia. Quan vaig llegir Idiota em va interessar la història i em va atrapar la manera com està escrita.
Vau estrenar a Viladecans i ja heu fet una vintena de bolos. Ara que saps com treballa, repetiries amb el Jordi?
Sí, i tant! És algú molt proper, et posa les coses molt fàcils, si t’encalles en algun lloc intenta resoldre-ho amb tu. Té una gran sensibilitat a l’hora de tractar amb els actors, que som uns bitxets una mica especials.
Idiota parla d’un home endeutat en temps de crisi que es presta a un experiment psicològic molt ben remunerat. Com és la psicòloga que interpretes?
És un personatge interessant, inquietant, que es mou per l’interès professional que té per aconseguir el seu objectiu, el de confirmar una hipòtesi molt important sobre la conducta humana. És molt freda, professional, ambiciosa, i gens empàtica.
Ella dirigeix l’experiment, ¿això vol dir que porta les regnes de l’acció?
Sí, ella és la que mana, el meu personatge reparteix molt joc, és el que acciona els diferents passos per on passarà l’home que participa en l’experiment.
¿T’ha plantejat algun repte?
Més que pel personatge, un dels grans reptes que m’ha plantejat Idiota és interpretar una obra de dos, no ho havia fet mai, i a més és una obra en un sol acte en què no pots abandonar l’escena. Aquest duel, aquesta partida de ping-pong, m’ha exigit aguditzar la concentració a l’escenari.
En quin sentit?
Quan fas obres en què entres i surts, sempre tens l’ on i l’ off : saps que quan surts d’escena tens aquest moment de relax momentani. Aquí no. I hi ha molts factors biològics, com un esternut, que et piqui l’esquena o tenir set, que has d’aprendre a canalitzar allà mateix.
Quin tipus de company és el Ramon Madaula sobre l’escenari?
És molt generós, i això suposa un gran confort perquè sé que si ho necessito em donarà un cop de mà. També és molt exigent, no deixa passar res que no entengui, planteja molta discussió entorn del text. I és algú que juga molt, amb ganes de trobar coses noves cada dia, i això és molt gratificant. M’ho passo molt bé en escena.
Parlaves de barreges de gènere, però quin és el regust principal que deixa aquesta obra?
Al final tot té més regust de comèdia. El Jordi no pretenia que la gent sortís atemorida. Però és una comèdia que es va enfosquint en algun moment, i fins i tot els més predisposats a riure també van caient en l’abisme del personatge. Passes per una muntanya russa, però surts del túnel i veus el sol.
El thriller com el jugueu?
És un thriller psicològic. No hi ha efectes especials. L’obra es pot fer en qualsevol lloc sense necessitat de grans artefactes. L’únic element que utilitzem és una pantalla de fons on passen coses que inquieten, que formen part del vessant més de thriller de l’obra.
Idiota, la crisi és un teló de fons molt important. Tu com has viscut la crisi?
Des d’un lloc molt privilegiat, ho reconec, perquè tinc molts companys que s’ho estan passant malament. El principi de la crisi em va enganxar fent una sèrie de televisió amb el que això representa: un sou fix, una cosa bastant inaudita per a un actor. |
'Idiota'. Autor i director: Jordi Casanovas. Amb Ramon Madaula i Anna Sahun. Sala Muntaner (Barcelona). Més informació: www.salamuntaner.com Fins al 14 de juny