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Fuente: Julio Bravo (abc.es)
«To be or not to be». Esta frase –sin duda la más célebre de la historia del teatro– se escuchará la semana que viene en los teatros del Canal. El Globe Theatre presenta «Hamlet» en Madrid, dentro de una ambiciosa gira de dos años por todo el mundo –«Globe to Globe»–, que arrancó hace justamente un año, el 23 de abril de 2014, fecha del 450 aniversario de la muerte de William Shakespeare. Durante dos años, «Hamlet» visitará noventa y cuatro países y recorrerá 126.272 kilómetros por los cinco continentes. A Madrid llega desde Namibia, y las siguientes actuaciones serán en Sri Lanka, las Maldivas y Malasia. Dominic Dromgoole, director artístico del Globe Theatre, es también el responsable de este espectáculo, en el que dos actores, Ladi Emeruwa y Naeem Hayat, se alternan en el papel titular.
¿Por qué, dentro de las obras de Shakespeare, eligió «Hamlet» como producción propia en el proyecto Globe to Globe?
«Hamlet» es… bueno, «Hamlet». Creo que «Hamlet», tan bello y tan perfecto en sus formas, ha sido una experiencia muy enriquecedora para la compañía. En el camino, ha madurado y se ha desarrollado: los actores la han hecho crecer, y su significado sigue haciendo reflexionar allá por donde viaja en el mundo. «Hamlet» es también una obra tan cambiante, que puede obtener respuestas muy diferentes en distintos lugares. En algunos sitios ha resultado retadora, en algunos ha servido de inspiración, en otros de consuelo. Sus temas, que incluyen la relación entre padres e hijos, la rebelión y la depresión son, además, casi universales. 
¿Qué tiene de especial esta obra dentro de la producción de Shakespeare?
Obviamente este proyecto es una forma de conmemorar dos aniversarios importantes, pero también de celebrar el hecho de que Shakespeare es un increíble artista que ha llegado a más territorios geográficos que, según creo, cualquier otro escritor en la historia de la humanidad. Nosotros queremos extender ese conocimiento aún más. Por supuesto, en muchos de los lugares adonde hemos ido o vamos a ir, el público conoce en profundidad el trabajo de Shakespeare, pero en otros sitios ha habido gente que nunca había oído hablar de él. Dicho esto, de momento todo el público que hemos tenido conoce la cita «Ser o no ser» e incluso hemos tenido a algunos miembros diciéndolo en alto a la vez que los actores. El hacer doblete y triplete ha dado a los actores un conocimiento muy profundo de la obra, así que las representaciones han sido un proceso mutuo de aprendizaje. 
Nos encanta el trabajo que hacemos de manera local y nuestra relación con el barrio londinense de Southwark ha sido inmensamente fructífero. Pero con esta gira también celebramos que el Globe ha desarrollado una red considerable de relaciones y amistades internacionales. Y ésa es la manera en que se mueve el mundo. 
Este «Hamlet» también tiene un elenco internacional verdaderamente placentero, mucha gente de diferentes culturas y tradiciones teatrales poniéndose de acuerdo, aportando diferentes ideas. Es un equipo de doce actores y cuatro regidores que viajan a todas partes. Todos comparten personajes, para poder tomarse un descanso y refrescarse. Rawiri Paratene (que protagonizaba la película «Whale Rider») es el rey de la escena maorí en Nueva Zelanda. Él interpreta a Claudio y Polonio. Uno de nuestros Hamlet, Ladi Emeruwa, es de Nigeria; el otro, Naeem Hayat, es de una familia musulmana del este de Londres y Jennifer Leong, una de nuestras Ofelias, es una «protegida» de la compañía de Hong-Kong Tang Shu-wing, quienes trajeron «Titus Andronicus» al Globe to Globe en 2012, y quienes vuelven este año con «Macbeth». 
Además de reponer las obras de Shakespeare y presentarlas con el «sabor» de la época, ¿qué otros objetivos tiene el Globe Theatre? 
Intentamos principalmente mirar el texto original y mantenernos tan fieles a las palabras de Shakespeare como nos sea posible. Después de eso, nuestro objetivo es conectar con el público tanto como podamos. Cuando estás en el Globe compartes una luz con el público, es una experiencia compartida. Cuando llevamos «Hamlet» de gira, queremos llevar el espíritu del Globe y la cercanía de los actores con el público a cada teatro que vamos. 
¿Cree que los textos clásicos deben presentarse al público de hoy sin tocar, o es partidario de las adaptaciones?
Nosotros usamos un texto que es una mezcla del texto de «Hamlet» del Folio y del Primer Cuarto. La versión del Primer Cuarto es prácticamente una adaptación para una gira, apenas dura la mitad de la del Segundo Cuarto. Eso conlleva que tenga mucha energía, con una claridad y narrativa de acciones muy rápidas. Se mantiene fresca gracias a que cada miembro de la compañía puede hacer doblete o triplete e interpretar muchos personajes diferentes. 
¿Cuál es el secreto para que Shakespeare nos siga hablando con tanta clarividencia? ¿O es una pregunta que no tiene respuesta?
Es en cierta manera impresionante lo poderoso, relevante y pertinente que Shakespeare sigue siendo. Ha estado ganado fuerza durante los últimos veinte años, parece que casi de forma exponencial. Y creo que esa tendencia no va a hacer sino crecer durante los próximos cien años más o menos, porque ahora hay un entusiasmo muy grande por Shakespeare en China, por ejemplo, y está creciendo en La India. Está muy vivo. Puedes oír referencias a sus textos en todos los culebrones, los políticos le citan y los teatros siguen estrenando sus obras.


Fuente: Ana Mellado (abc.es)
Las emociones nunca estuvieron supeditadas a la palabra, ni mucho menos al idioma. Más allá del texto, el teatro posee esa majestuosa capacidad de transmitir a través de una cuidada puesta en escena. Disfrutar de una obra en una lengua desconocida requiere una diligencia y una entrega similar a la de dos enamorados que hablan distinto idioma.
Los actores de la compañía española RAKATá lograron el pasado lunes acercar al hermético público británico las palabras, obviamente, en castellano, del dramaturgo Lope de Vega, en el gran templo shakesperiano de Londres.
Por primera vez, las tablas del emblemático teatro The Globe se ponían a los pies de un escritor español. La apuesta era muy arriesgada y las condiciones climatológicas no jugaron a su favor. Aún así pusieron en pie a todo el público con su interpretación de «Castigo sin venganza», una obra que Lope compuso en 1631, ya con 68 años.
El cielo londinense se desahogó con furia durante la primera de las seis representaciones. Algo que no dejaría de resultar insustancial si no fuera porque buena parte de la audiencia seguía la obra de pie, al raso, en un amplio patio central. La lluvia no pudo con un estoico público, refugiado en chubasqueros, completamente entregado a la interpretación. Eso sí, en ese momento, más de uno aprovechó para trepar a uno de los bancos de madera a cubierto. El teatro es una réplica del original del siglo XVII, en el que el bardo estrenó alguna de sus creaciones y por tanto se mantiene fiel al estilo de la época.
«Fue fascinante ver cómo caían toneladas de agua y la gente continuaba allí, atenta a la historia. Imagino que en Reino Unido están acostumbrados, de alguna manera, a la lluvia», relató elcofundador de la compañía RAKATá, Rodrigo Arribas, quien subrayó que la tormenta estalló en el momento más adecuado para el desarrollo de la obra, cuando la tragedia se acercaba a su desenlace.

Crítica a los subtítulos

El turbulento triángulo amoroso entre el conde Federico, su padre y la prometida de éste, Casandra, ensimismó tanto a los españoles presentes en el público, como a los espectadores habituales de las obras de Shakespeare en inglés. Estos en muchos casos renunciaban a leer las explicaciones de la escena en inglés para dejarse llevar por los gritos, las expresiones faciales, las escenas de pasión y los cuchillos ensangrentados que hablaban por sí solos en una lengua internacional.
«Es muy raro que programemos a dramaturgos clásicos en lengua no inglesa. Es algo nuevo para nosotros, así que estamos encantados por ver cómo funciona Lope de Vega», apuntó el productor ejecutivo del Globe, Tom Bird.
Para los no hispanoparlantes se proyectó en inglés un resumen sobre la acción que estaba transcurriendo, pero nunca la traducción literal de los diálogos. «Resulta bastante frustrante que a uno le digan que un personaje está gastando una broma, pero no sepa qué broma», comenta Lyn Gardner, la crítica del «The Guardian».
Sí es cierto, que a veces esa ayuda para tratar de seguir la obra resultaba bastante contraproducente. Pero sin un mínimo soporte en inglésmuchos no se habrían atrevido a comprobar que el castigo, celos, el amor, la traición y la venganza suscitan el mismo tipo de sensaciones en cualquier cultura.
Para Gardner, la obra destaca por algunos momentos brillantes y principalmente por el papel de Aurora, interpretado por Alicia Garau. En cambio señala la ineficiencia de los comentarios y el uso excesivo de los violines para añadir una profundidad emocional que acaba resultando un tanto artificial.
El director de la obra, Ernesto Arias, tuvo que adaptar la puesta en escena a la singularidad del espacio londinense, que presenta un escenario vacío, con tres puertas y dos columnas, y que no posee iluminación artificial. Como novedad incluyó a músicos en directo(un trío de cuerda), que no han acabado de encajar del todo en el transcurso de la obra.
Pero lo que sin duda brilló fue la mano de Shakespeare tendida a Lope de Vega. Dos de los mayores genios de la historia del teatro universal unidos por una noche. «Ambos eran capaces de trazar retratos enormemente perfilados de la naturaleza humana, de lo mejor y peor del ser humano, a través de los conflictos que escribían en su obras», relató Arribas.

Fuente: Julio Bravo (abc.es)
Por primera vez, el Globe Theatre de Londres va a tener a un inquilino extranjero; concretamente, a Lope de Vega. Nunca, a lo largo de la historia del escenario en que vieron la luz varias de las obras de William Shakespeare, había entrado allí un autor no británico; no lo hizo en el siglo XVII ni tampoco en el actual Globe, un espacio abierto en 1997, que reproduce un teatro isabelino, que se encuentra a escasa distancia de donde se halló el original y que presenta una programación regular dominada, lógicamente, por la obra de Shakespeare.
Y en este espacio se colará a partir del lunes próximo Lope de Vega. La Fundación Siglo de Oro (Rakatá) presentará entre el 1 y el 6 de septiembre su producción de «El castigo sin venganza». La historia de estas representaciones arranca en 2010. Aquel año, Dominic Dromgoole, director del Globe Theatre, estaba preparando un ciclo que se iba a incluir en la Olimpiada Cultural paralela a los Juegos Olímpicos de Londres; la idea era presentar las 36 obras de Shakespeare por otras tantas compañías de distintos países. Droomgole visitó España, vio el trabajo de Rakatá y le encargó la puesta en escena de «Enrique VIII» para dicho ciclo.
«Ya en aquella visita -recuerda Rodrigo Arribas, actor y presidente de la fundación-, Dominic se quedó fascinado por el texto, que ha sido escasamente traducido en Gran Bretaña, y le gustó nuestra propuesta artística; por eso nos escogió para “Enrique VIII”. Hace año y medio se puso en contacto con nosotros para ver si podríamos presentarlo en el Globe».
Coincide este acontecimiento con la celebración del décimo aniversario de Rakatá, y Arribas dice sentirse a la par feliz y asustado. «En la compañía estamos, lógicamente, muy contentos e ilusionados, pero la responsabilidad es grande». «El castigo sin venganza» es una producción dirigida por Ernesto Arias, con un reparto integrado por Elena González, Rodrigo Arribas, Jesús Fuente, Alejandra Mayo, Alejandro Saá, Julio Hidalgo, Daniel Acebes, Alicia Garau, Andrés Bernal, Silvia Nieva, Pablo Cabrera y Diego Santos.
Ha habido, explica, que adaptar la puesta en escena a la singularidad del espacio londinense, que presenta un espacio vacío, con tres puertas y dos columnas, y que no posee iluminación artificial(las representaciones se llevan a cabo durante el día). «Ya cuando repusimos la obra hace unos meses la adecuamos a las características del Globe. Renunciamos a los efectos de iluminación y a los elementos escenográficos, pero es un montaje que está basado en el texto y la palabra. Como novedad vamos a contar con músicos en directo (un trío de cuerda), y también vamos a aprovechar el patio, donde la mayor parte del público, de pie, sigue la obra. Nos permite una interrelación con los espectadores muy peculiar».
«El castigo sin venganza» se ofrece en español. «Se proyectarán sobretítulos en inglés -dice Arribas-, pero no de los diálogos completos;se resumirá la acción, para que el público pueda seguir la trama».
Espera Arribas que éste sea «el comienzo de una buena amistad» entre el Globe y Rakatá. «Hay conversaciones para llevar nuestro trabajo a otro teatro de Londres, y estamos estudiando también la posibilidad de llevar a cabo una coproducción con el Globe». También, revela, la visita servirá para avanzar en las negociaciones para una futura visitade la compañía británica a España.

Font: Patricia Tubella (elpais.com)
El público que se reparte entre los tres niveles de galerías sabe que los pilares que las sostienen oscurecerán en algún punto la visibilidad de la acción, o que la ausencia de calefacción puede exponerles a los caprichos del clima de Londres incluso en primavera o el verano. Al menos está resguardado bajo el techo de paja, no como aquellos que han pagado una cantidad casi simbólica por una entrada para apretujarse al borde del mismo escenario, en el que los actores sirven el drama o la comedia al aire libre. La recompensa para todos es revivir la maravillosa experiencia del teatro al modo de los tiempos isabelinos, en un espacio que hoy aparece casi idéntico a aquel mítico Globe donde William Shakespeare estrenó algunas de sus grandes obras y participó como un actor más en su puesta en escena.
El Shakespeare’s Globe es en el siglo XXI un bonito edificio de forma poligonal que tiene como vecina la moderna estructura del museo Tate Modern en la orilla sur del Támesis, frente a frente con el conjunto creciente de rascacielos de la City del otro lado del río. Una réplica del pasado construida apenas a 200 metros del emplazamiento que tuvo el original. Su antecesor no fue el primer teatro de Londres en el que recaló el hijo de un comerciante de provincias nacido en Stratford-upon-Avon en 1564, pero sí el escenario en el que afloró todo su potencial creador. William Shakespeare empezó a bregarse en el oficio de las tablas junto a la compañía creada por James Burbage en The Theatre, el primer teatro comercial levantado en una ciudad cuyo alcalde consideraba las artes escénicas una actividad de depravados. Enaquella sede de Shoreditch (barrio del nordeste) sometería el Bardo sus primeros trabajos a la prueba del público y, tras una disputa del dueño por la renovación del alquiler, también allí ayudaría unos años después a desmontar el teatro tabla a tabla para trasladarlo a una nueva parcela en el sur del río. Los hijos de Burbage —entonces ya muerto— afrontaron el coste ofreciendo a otros miembros de la troupe participar en la nueva empresa. Shakespeare fue uno de los cuatro actores que aceptaron: así nacía el Globe en 1599, que prosperó durante los siguientes tres lustros de la mano de muchas de las obras firmadas por quien hoy es considerado el mejor dramaturgo de todos los tiempos.
Durante una representación de su Enrique VIII en 1613, una tela de escenario prendió y el fuego acabó extendiéndose al techo de paja, reduciendo a escombros el teatro. Fue rápidamente reconstruido y, tras la muerte de Shakespeare tres años después, siguió siendo la casa de su compañía hasta que la administración puritana decidió clausurar todos los teatros en 1642. El Globe fue derribado dos años más tarde para construir en su lugar nuevas viviendas.
Tres siglos después, un actor procedente de la otra orilla del Atlántico que se había estrenado en las tablas con la obra shakespiriana, acariciaba la idea de reconstruir el antiguo Globe a raíz de su primera visita a Londres en 1949. Ya instalado en el Reino Unido, el intérprete y director Sam Wanamaker acabaría creando una fundación destinada a captar fondos e ideas para llevar adelante un proyecto en el que se volcó durante más de dos décadas. ¿Cómo era el Globe original? Nadie lo sabía con certeza. Las imágenes del recinto que legaron los mapas de Londres dibujados por los cartógrafos de la época, o los relatos escritos que han sobrevivido sobre aquel espacio, procuraban una cierta idea. Pero fueron las excavaciones arqueológicas realizadas en 1989 en el antiguo recinto del Globe y en el de su rival, el Rose Theatre, las que confirmaron que los teatros isabelinos no eran estructuras circulares, sino poligonales, y en el caso del primero revelaron el perfil de un edificio de veinte lados con un diámetro de 100 pies.
El sueño de Wanamaker se hizo realidad utilizando las mismas técnicas de corte y trabajo de las maderas de roble que en el siglo XVI. Sus responsable admiten que el escenario es el espacio que más obedece a la conjetura, porque apenas existen datos que sugieran cuál era su apariencia, pero aun así se ha conseguido en conjunto la reconstrucción lo más fiel posible al Globe de 1599 con las evidencias disponibles. Cuando la reina lo inauguró en 1997, Sam Wanamaker ya había muerto tres años y medio antes. Con su nombre se ha bautizado un teatro adjunto estrenado el pasado enero y que emula los espacios de la época jacobina donde se representaban las obras puertas adentro y a la luz de las velas durante el invierno.
Las visitas guiadas a todo el complejo del Globe constituyen hoy uno de los atractivos turísticos del Londres perenne. Pero la verdadera experiencia pasa por apuntarse a una de las representaciones que, desde mayo hasta octubre, consiguen transportarnos a los tiempos en los que Shakespeare hizo de este teatro su casa y pudo dar rienda suelta a todo su genio.

El Globe del siglo XXI

by on 16:37
Font: Patricia Tubella ( elpais.com ) El público que se reparte entre los tres niveles de galerías sabe que los pilares que las sostie...

Fuente: Patricia Tubella (elpais.com)
To be or not to be (Ser o no ser), “las seis palabras más sencillas en la lengua inglesa” según el legendario director Peter Brook, van a resonar en todos y cada uno de los países del planeta gracias a una aventura teatral sin precedentes en la que se embarcará la compañía del Globe a partir del 23 de abril. Esa fecha en la que se conmemora el nacimiento de William Shakespeare marca el arranque de una gira que, con la obra Hamlet en cartel, persigue recalar en 205 naciones —la visita a España está programada para 2015— a lo largo de dos años.
En ese recorrido por todos los continentes, en avión, en tren, en barco o en autobús —sin descartarse otros medios de transporte menos convencionales— un equipo de doce actores y cuatro técnicos trasladará su escenario portátil a pueblos y palacios, a lugares tan diversos como el ultramoderno Centro Nacional de las Artes Escénicas de Pekín, anfiteatros romanos, la plaza central de Marrakesh o un escenario en el bosque tropical de Santa Lucía. El intérprete de origen nigeriano Ladi Emeruwa y el londinense Naeem Hayat se turnarán para dar voz al trágico príncipe de Dinamarca, mientras que el resto del elenco irá asumiendo de forma rotatoria la rica galería de personajes masculinos y femeninos que concibió la pluma del Bardo.
Una producción pequeña aunque de grandes ambiciones que encarna la continua vocación del Globe de “internacionalizar la obra de Shakespeare”, en palabras de su director artístico, Dominic Dromgoole. “En 1608, solo cinco años después de que fuera escrita, Hamlet fue representada en un barco en la costa de Yemen (el Red Dragon). Y diez años más tarde salía de gira por el norte de Europa”, subraya sobre una pieza “maravillosa, icónica y variopinta” cuyo espíritu que traspasa fronteras siempre fue central en la producción del dramaturgo inglés.
El proyecto bautizado como Globe to Globe Hamlet entronca con otra reciente experiencia que hace dos veranos consiguió arrastrar a 110.000 espectadores hacia su sede de Londres durante seis semanas para asistir a alguna de las representaciones de las 37 obras teatrales shakespearianas en otras tantas lenguas. Este teatro de la orilla sur del Támesis —una réplica moderna del escenario donde Shakespeare estrenó sus principales títulos— se abrió entonces a un ramillete de compañías procedentes de diversos rincones del mundo para aportar su particular visión del universo del Bardo. Ya fuera en maorí, árabe, español o serbocroata sus artífices apelaron con éxito a seguir aquellas propuestas a través de las emociones y sin permitir que el idioma se erigiera en una barrera.
En un sentido inverso, es ahora ese Hamlet en su lengua original inglesa y dos horas y cuarenta minutos de duración el que sale al mundo de la mano del Globe, con una gira que concluirá el 23 de abril de 2016, cuando se cumple el 400 aniversario de la muerte del dramaturgo y poeta universal. “Incuso aquellos que no hablan inglés reconocerán al momento el sonido y exclamarán ¡Shakespeare!”, ha vaticinado Peter Brook en un mensaje de apoyo a la compañía, dispuesta a conquistar toda suerte de territorios y nuevas audiencias.

Fuente: abc.es
El Globe Theatre, réplica del escenario donde William Shakespeare (1564-1616) estrenó sus obras, realizará una gira mundial con Hamlet, que le llevará por todo el planeta, incluidas algunas en las 0.que nunca se ha visto antes una producción profesional del genial escritor británico.
Este ambicioso tour, que durará dos años, servirá para celebrar dos aniversarios: el 23 de abril de 2016 se cumplen 400 años de la muerte Shakespeare y el mismo mes de 2014 se conmemora el 450 aniversario de su nacimiento.
La gira visitará doscientos cinco países por los cinco continentes y terminará el 23 de abril de 2016. En ella se representará un Hamlet en dos horas y media. «Ya sabemos que esta producción funciona en todo tipo de lugar -.. tanto si se trata de un imponente teatro nacional como si es un simple mercado o un campo», ha afirmado el director artístico de The Globe Dominic Dromgoole.

Por primera vez

Algunas de las localizaciones de la gira incluyen Elsinore, la ciudad portuaria danesa donde se sitúa la trama de «Hamlet», así como el Gran Valle del Rift en Kenia, donde el autor inglés afirmó que se hallaba «la cuna de la vida».
Dromgoole ha asegurado que han elegido esta obra porque «es increíblemente rica y variada. Puede provocar o desafiar o consolar o inspirar y es más divertida de lo que parece. Algunos países conocerán bien la obra, pero lo verdaderamente emocionante será contemplar las reacciones de la gente que la ve por primera vez», ha puntualizado.
«Quizás hace cuatro siglos Shakespeare, como nosotros, pensó que no importa si la audiencia no conoce bien el inglés, puesto que la gentesuele comprender la psicología de los personajes con bastante facilidad» ha remachado el director artístico de The Globe».

Fuente: Julio Bravo (abc.es)

El Globe Theatre de Londres dará el nombre de Sam Wanamaker al nuevo teatro jacobino que se construye en el recinto, y que se espera que se inaugure en los primeros meses del año 2014. Sam Wanamaker, un actor y director estadounidense, fue el impulsor del proyecto del Globe Theatre, que no pudo ver terminado, ya que murió unos años antes de su inauguración.

La estructura del nuevo teatro ya existía desde la construcción del complejo, pero se había dejado vacía y se utilizaba para talleres y ensayos. Los responsables del Globe Theatre anunciaron a principios de 2011 su intención de emprender en ese lugar un teatro jacobino que sirviera para albergar espectáculos en invierno (el actual escenario del Globe,, una reproducción del lugar donde se estrenaron muchas de las obras de Shakespeare, solo se abre de abril a octubre, ya que está al aire libre).

Iluminación con velas

El nuevo teatro tendrá capacidad para 340 espectadores, y será la reproducción más fiel existente de un teatro jacobino. Según Dominic Dromgoole, director artístico del Globe, «la fidelidad de la recreación del Globe hace catorce años revolucionó la idea del público acerca de lo que un teatro así puede y debe ser. La recreación de este nuevo espacio, un teatro de sala al estilo de la época, tendrá el mismo efecto, y será unarevelación de igual magnitud». Las funciones, por ejemplo, se iluminarán con velas, como en la época de Shakespeare. Karim Farah-Cooper, que preside el Grupo de Investigación de Arquitectura de Globe, dijo: «Nuestra meta es construir un teatro que Shakespeare podría reconocer».

El nuevo teatro se ha basado sobre todo en los diseños originalespara un teatro cubierto de la época que fueron descubiertos en la Biblioteca del Worcester College de Oxford en los años sesenta. Los diseños muestran un pequeño teatro de sala del siglo XVII, similar en forma y diseño al teatro Blackfriars, en el que trabajó Shakespeare: una sala con la galería en forma de U con el público abrazando al escenario. El estudio de arqutectura Allies & Morrison es el encargado de buscar la más fiel reproducción.

Repertorio

El teatro contará con un foso donde estarán los espectadores de pie, y una galería con dos filas de asientos. También tendrá un local de ensayos en el ático. Según Dromgoole, «queremos explorar esa práctica de actuar tanto en invierno como en verano, y tanto en el interior como en el exterior para aumentar el repertorio de obras, e investigar la práctica teatral de la época: el vestuario y el maquillaje, y cómo todas esas cosas afectaron la forma en que se hizo teatro en esos días».

Londres celebra la universalidad de William Shakespeare con el festival Globe to Globe, en el que se representarán en un mismo escenario, a partir de este lunes, las 37 obras teatrales del dramaturgo inglés en 37 idiomas diferentes.
Coincidiendo con la celebración del cumpleaños del autor de Hamlet, arrancó oficialmente este lunes una cita teatral que traerá hasta esta capital a compañías de todos los puntos del globo, desde Argentina a Japón, pasando por Sudán del Sur, Afganistán o China.
Gracias a ello, el londinense teatro Globe se convertirá hasta el 9 de junio en una Torre de Babel dedicada a las pasiones, las guerras, el amor y las luchas de poder descritas por el dramaturgo.
En la réplica junto al río Támesis del teatro original donde Shakespeare estrenó sus obras hace 400 años, hubo este lunes una ceremonia maorí haku, en la que un grupo de hombres semidesnudos y el cuerpo tatuado han bailado y han lanzado gritos de guerra.
Han sido los miembros de la compañía de Nueva Zelanda Ngakau Toa, que han interpretado en la lengua maorí Troilo y Crésida, una obra inspirada en la guerra de Troya.
El director de la compañía de Nueva Zelanda, Rawiri Paratere, explicó en el escenario del mítico teatro al aire libre que adaptar a Shakespeare ha sido siempre un reto, pero que hacerlo al maorí tiene sus ventajas.
"Nosotros usamos el maorí clásico, que contiene todas las formas del lenguaje que Shakespeare utilizaba. Además, es una oportunidad para recuperar muchas de las palabras y expresiones antiguas de nuestro idioma", señala Paratere.
Tras la ceremonia haku, pero en una versión mucho más silenciosa, se presentó este lunes -en el lenguaje de los signos- Trabajos de amor perdido (Love's Labour Lost), por la compañía Deafinitely.
Es la primera obra completa de Shakespeare que se representa en el idioma de los sordomudos y que afronta el reto de adaptar el inglés clásico al moderno y éste al lenguaje de los signos británico.
El español estará representado por la Compañía Nacional de Teatro de México, que subirá a escena Enrique IV (Parte I) y la argentina Elkafka Espacio Teatral se encargará de la segunda parte de la obra histórica del bardo.
Desde España llega la compañía Rakatá para representar Enrique VIII, con acento castellano. El objetivo de este ambicioso festival es demostrar que Shakespeare es representado y conocido en cualquier rincón del mundo y forma parte de la cultura universal, según explicó su director, Tom Bird.
No cabe duda de que el evento ha sido un gran reto desde el punto de vista organizativo y diplomático. Además de conseguir los permisos y los visados, sus responsables y participantes han tenido que lidiar con los avatares de la política internacional.
En Afganistán, los ensayos fueron interrumpidos por atentados, y la compañía que viene de Bielorrusia, que llevará a escena Rey Lear (King Lear), ha tenido que ensayar fuera del país porque sus actividades están completamente prohibidas por el régimen de Minsk.
La variedad del programa muestra cómo Shakespeare puede unir a enemigos irreconciliables, y en este festival comparten cartel, por ejemplo, una compañía de Estambul (Turquía) y el Teatro Nacional de Armenia.
El caso del grupo israelí resulta paradójico, porque activistas propalestinos han pedido que se boicotee su presencia en Londres y al mismo tiempo ha tenido problemas en su país por representar en hebreo una obra, El mercader de Venecia (The Merchant of Venice), considerada por algunos antisemita.
Pero, según confiesa el director del festival, el mayor reto de todos ha sido traer a Londres la compañía de Sudán del Sur, el país más joven del mundo, que consiguió su independencia en 2011 y donde hay que resolver problemas como la falta de telefonía móvil o los combates que se están produciendo allí en este momento.
Bird ha confesado que no es capaz de elegir una de las obras de la amplia programación, pues sería como decir a qué hijo quieres más, pero tiene una recomendación: Cer al menos una producción por cada continente y hacerse así una idea de la increíble variedad de formas en las que se interpreta a Shakespeare en el mundo.
Fuente: EFE vía www.lavanguardia.es
El proper diumenge 22 d'abril, la companyia catalana Parking Shakespeare representarà la llengua catalana al teatre on Shakespeare va estrenar les seves obres. Serà dins del Sonnet Sunday, jornada en què es recitaran 154 sonets shakesperians en més de 20 llengües diferents. El Sonnet Sunday servirà de tret de sortida dels actes del festival Globe to Globe, que organitza el teatre londinenc.


El director artístic de Parking Shakespeare, Pep Garcia-Pascual, pronunciarà a l'escenari sonets del dramaturg anglès per primer cop en català, amb traducció de Salvador Oliva, al Shakespeare's Globe de Londres.
Parking Shakespeare és una companyia que cada estiu ofereix un Shakespeare gratuït a l'aire lliure, creada el 2009 amb la idea anglosaxona de representar les obres de William Shakespeare en parcs públics. L'últim espectacle de la companyia, 'El somni d'una nit d'estiu', es va estrenar el juliol del 2011 al parc de l'Estació del Nord de Barcelona i va formar part de la programació oficial de FiraTàrrega 2011. Actualment, la companyia està en procés de creació de la seva nova producció, que s'estrenarà aquest estiu a Barcelona.
Font: www.ara.cat