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Fuente: Javier Yuste (elcultural.es) | Foto: Javier Barbancho

Adriana Ozores (Madrid, 1959) va a estar hasta el 12 de julio de inquilina en el Teatro La Latina con la obra Atchússs!!!, una compilación de textos humorísticos de Chéjov adaptados al escenario por Enric Benavent y Carles Alfaro. La obra muestra como el escritor ruso tuvo la capacidad ya en su juventud, periodo en el que concibió estas piezas, de convertir en protagonistas a unos pobres diablos que hasta entonces solo habían servido de paisaje de fondo. Acompañan a la actriz sobre las tablas Fernando Tejero, Ernesto Alterio, Malena Alterio y Enric Benavent, todos ellos en la piel de varios personajes. 

¿Qué tal han funcionado las primeras representaciones?
Por ahora la verdad es que muy bien. A la gente le está gustando y se ríen muchísimo. Para un actor siempre es un placer y una satisfacción oír ese sonido cuando está sobre el escenario.

La obra es un compendio de los textos humorísticos de Chéjov. ¿Cuál cree que es la esencia del humor de estas piezas del autor ruso?
La clave está en la mirada. Chéjov tenía la capacidad de mirar a los demás de una manera muy humana y muy sabia. Además nunca juzga, simplemente muestra las miserias y virtudes del ser humano.

Estos textos no entraron a formar parte de las Obras Completas de Chéjov porque éste no las consideraba dignas de su reputación. Desde su punto de vista, ¿están tan alejados de las obras maestras del escritor ruso?
No lo creo pero sí que es otro tono. Estamos hablando de momentos distintos de su vida. Cuando toma la decisión de no incluirlas en sus Obras Completas ya había escrito sus grandes obras, había pasado su enfermedad... Creo que no pudo ser objetivo. Pero estos textos tienen la grandeza de Chejov, su chispa, su gracia, su frescura... Tienen un montón de elementos que los hacen interesantes.

¿Cómo se hilan en la obra estas historias?
Carles Alfaro y Enric Benavent han hecho un trabajo muy bonito para hilvanar los textos de Chéjov. Hay un personaje que al principio puede que sea menos duende y otro que definitivamente es como un duende del teatro. Ambos conducen la obra y se van tirando como pelotas de tenis para ir interpretando cada uno una de las piezas. Tiene algo de mágico, de espíritus que pasean por el escenario.

La obra se titula Atchússs!!! y todos los personajes están resfriados. ¿Cuál es la razón y que buscabais con ello?
Se eligió Atchússs!!! porque estornudar es un acto involuntario que te viene de repente... Puede ser una cosa tonta como un catarro o puede ser algo más. En todas estas historias, en un momento determinado, hay un giro de 180 grados, muy brusco. De alguna manera es un giro involuntario, un giro que no te propones, que no buscas. Además nos parecía que ponerle un título muy sonoro podía tener su gracia.

Los actores habéis estado muy involucrados desde el principio...
Sí, todos nos hemos implicado bastante y una mayoría de nosotros estamos incluso metidos en la producción. El hecho de que la obra adapte unos textos tan buenos, con un trabajo tan bonito de Enric Benavent y Carles Alfaro, que los compañeros sean tan maravillosos... Todo ello es una garantía que te lleva a meterte de cabeza en el proyecto. Podrá salir mejor o podrá salir peor pero el proyecto tiene los mimbres necesarios y eso es muy importante.

Todos los actores interpretáis a varios personajes...
Es un reto pero también es muy divertido. Todo el mundo te pregunta si interpretar a un varios personajes es un reto. Efectivamente lo es, porque cuando tienes un personaje formado pues ya está todo hecho. En este caso son todos personajes muy dispares y esto implica un esfuerzo adicional. Cada uno de los actores tenemos personajes antagónicos. Esto para un actor es muy divertido.

¿Cuál ha sido la apuesta en cuanto a la escenografía?
Tiene algo de vodevil decadente, con esa especie de luz que también tienen otros espectáculos, por ejemplo circos actuales. También está la influencia del Moulan Rouge, de los variettes... Por ahí va la cosa.

La obra se representa en el teatro La Latina que tiene un publico muy especial, al que le gusta mucho la comedia popular...
El Teatro la Latina está enclavado en este momento en la zona donde va más gente joven. El sábado por la tarde viene un tipo de público, el sábado por la noche otro diferente... . Sin embargo, en el Teatro La Latina ya se empieza a ver otro tipo de cosas. Es cierto que tradicionalmente va un público que le gusta más la comedia. Todavía no se ha representado un gran drama aquí pero igual llega el día en que esto ocurra.

¿Cómo se van compenetrando los actores?
Es un placer trabajar con compañeros tan sumamente buenos. Ademas hay un entendimiento a nivel personal. Es muy triste cuando trabajas con un compañero que es fabuloso en el escenario pero tremendo en su vida diaria.

¿Cuál es su opinión sobre la situación que atraviesa el teatro en la actualidad?
No hay recursos, como ya sabemos, para poder hacer producciones y se están haciendo las cosas un poco como se puede. Esto sin embargo agudiza el ingenio de la gente del teatro. Por otro lado, como la gente ya empieza a tener el audiovisual tan sumamente incorporado, se está produciendo una vuelta al teatro, una vuelta a lo vivo y en directo. Este momento histórico del teatro tiene una parte buena y una parte mala, pero desde luego tiene una parte buena.

Fuente: Sergio C. Fanjul (elpais.com)
Durante las próximas semanas se celebran en Madrid dos festivales teatrales con filosofías casi opuestas, pero complementarios. Uno es la primera extensión en la capital del longevo Festival de Teatro Clásico de Mérida (este año celebra su edición número 61) que trae cinco de sus últimas coproducciones a los escenarios madrileños entre el 18 y el 29 de marzo. El segundo es la nueva edición de la muestra de creación escénica Surge Madrid, que presenta estrenos de compañías madrileñas dentro de la nutrida red de salas alternativas de la ciudad. Será del 8 al 26 de abril.
La idea de la extensión del festival de Mérida nace de la voluntad de que sus producciones tengan vida más allá del festival, que el año pasado contó con 123.000 espectadores. “Pretendemos ayudar en concreto a las coproducciones que se hacen con compañías extremeñas, que suelen tener menos facilidades”, dice Jesús Cimarro, director del festival, “Madrid, en plena temporada teatral, es el foco ideal para que vengan programadores y nuevos públicos”.
Aunque el festival ha tenido otras extensiones, como en Regina o en Medellín, Badajoz, donde se realizó en un teatro romano que llevaba la friolera de 18 siglos sin acoger representaciones), es la primera vez que se prueba la experiencia fuera de Extremadura.
La representaciones tendrán lugar en el Teatro de La Latina y en el Teatro Bellas Artes (ambos gestionados por el propio Cimarro) e incluirán montajes que han sido vistos en Mérida durante las dos últimas ediciones. Son el Coriolano de Arán Dramática, el Edipo reyde Teatro del Noctámbulo, Los gemelos adaptada por Florián Recio y dirigida por Paco Carrillo, Pluto, en versión de Emilio Hernández y dirigida por Magüi Mira y El eunuco, en versión de Jordi Sánchez y Pep Anton Gómez, con Pepón Nieto, Anabel Alonso y Alejo Sauras.
Surge Madrid nació el año pasado (tuvo un 60% de ocupación) para poner en valor el efervescente ecosistema creativo de la capital tanto en cuestión de espacios como de compañías.
Bajo la coordinación de Alberto García y Natalia Ortega, dentro de sus 199 actividades incluye 49 estrenos en 20 salas y la novedad de las actividades transversas de curioso nombre como son las tertulias clandestinas, las verbenas espontáneas, los paseos dominicales o las performances irreverentes. “Queremos visibilizar este fenómeno único que es seña de identidad de la ciudad y muestra de su talento, pujanza y agitación”, dice Amado Ignacio Giménez, director general de Artes Escénicas, Música y Audiovisual de la Comunidad de Madrid, que organiza la muestra.
Algunos espectáculos destacados son Ternura negra (La pasión de María Estuardo) de Denise Despeyroux, Yo, Bukowski, de Miguel Morillo, La mirada del otro, de Proyecto 43-2, Reflexiones de una disléxica, de Inés Narváez Arróspide o Simplemente camina, de Provisional Danza, entre muchos otros.
En su primer año la muestra fue objeto de polémica. Algunas salas —como Kubik Fabrik, Pradillo, Cuarta Pared o La Casa de la Portera— denunciaron aspectos como el intento por parte de la Comunidad de capitalizar la escena alternativa, el interés en la cantidad más que en la calidad o la institucionalización de la precariedad en el mundo del teatro.
A este respecto, el presupuesto para salas y cachés ha subido este año hasta los 200.000 euros y el reparto de la asignaciones económicas ha cambiado: además de tener en cuenta las butacas por sala, se han introducido correctores que liman las diferencias entre salas con mayor y menor aforo, que premian a las obras creadas en residencia o a los géneros poco programados como la danza o la música.
El número de espectáculos también se ha restringido, se programará solo de jueves a domingo (con la excepción de las salas que habitualmente lo hagan los miércoles) y el festival tendrá lugar en abril en vez de en mayo, con el fin de atraer al mayor número de espectadores.

Fuente: Javier Molina (elpais.com)
Oyendo su voz afónica de recién despertado pocos pensarían que Asier Etxeandía es un actor y cantante superdotado. Pero cuando interpreta, este bilbaíno de 37 años, nariz torcida y casi 1´90 de estatura, desprende un brío que no deja indiferente a nadie. Ha actuado en nueve películas, en 15 series de televisión y en decenas de obras de teatro. Su papel en la obra La avería (dirigida por Blanca Portillo en 2012) le valió el Premio Max y el de la Unión de Actores como mejor actor protagonista. Actualmente está que no para y recorre el casco histórico madrileño cosechando aplausos allá donde va. A las 6 de la mañana se levanta para rodar la serie de Antena 3 Amar es para siempre, los lunes actúa en la obra Sagrado Corazón 45 en La Casa de la Portera de Lavapiés, de martes domingo representa La Chunga en el teatro Español en plena Plaza Santa Ana y hasta el 14 de junio dejó al público del Teatro La Latina a sus pies cantando y bailando a lo grande en El Interpretesu éxito musical que empieza la gira veraniega por España.
El crítico de teatro Marcos Ordoñez se pregunta en qué marmitako te caíste de pequeño para dar abasto. ¿Tienes tiempo para todo lo que estás haciendo?
Claro que sí. Acabo bastante cansado pero soy muy feliz, la recompensa es infinita. Aunque mucha gente no se dé cuenta, esto es un oficio duro, trabajas constantemente con tu cuerpo y con tu inteligencia emocional. Estar continuamente expuesto agota mucho y te deja los nervios destrozados, pero a cambio recibes algo impagable que es la respuesta del público.
¿Tanta experiencia no te hace sentirte menos nervioso en los escenarios?
Los nervios en el teatro son buenos. Significan que estás haciendo algo que te importa y que quieres sacar lo mejor de ti mismo. Creo que uno siempre está allí arriba apretando el culo para dar el máximo.
¿Qué te hace más feliz, actuar en un teatro, en televisión o cantar?
Yo soy un actor en constante búsqueda. Siempre trabajo de la misma forma, sea en un teatro o tras las cámaras. Disfruto mucho ambas cosas y las necesito. Rodar es muy gratificante, pero es cierto que el teatro tiene algo mágico, es un ritual que existe desde la antigüedad. Con la música me pasa lo mismo: es el sueño de mi vida, es la razón por la que hago todo lo que hago. Además, creo que tiene mucho en común con actuar, yo trabajo un texto como si fuera una canción y viceversa.
La Casa de la Portera es uno de los fenómenos teatrales del momento. ¿Qué siente un actor en ese escenario tan pequeño?
Actuar allí es una experiencia acojonante. No te deja tiempo para pensar. Sientes que es el público es el que te lleva. Es verdad que desde hace años existen las salas pequeñas, pero esa en particular tiene algo que la hace muy muy especial.
¿Sigues algún método de interpretación específico?
Ninguno fijo, ninguno concreto, nada que me limite en ningún sentido. La base de mi trabajo siempre es la misma. Para actuar tienes que tener un alto nivel de flipe. Y eso significa trabajar con vehemencia y con amor por lo que haces. Significa adorar tu trabajo y que éste te haga sentirte vivo. En resumen: fliparte por tu trabajo. (risas)
¿Qué es lo mejor que te da ser actor?
Creo firmemente que el teatro puede cambiar a mejor a las personas. Se, por experiencia propia, que una persona puede entrar a ver una función y salir siendo una persona distinta. El teatro puede cambiarnos para siempre. Además siendo actor adquieres un conocimiento del alma humana mucho más profundo. Aprendes a no juzgar a las personas, a analizarlas y a comprenderlas.
¿Y lo peor?
Lo peor de ser actor es que te das cuenta del nivel de envidia y de ignorancia de muchas personas. En este país somos muy envidiosos y no nos gusta que el de al lado triunfe. Cuanto más éxito tienes, más gente te mira con recelo y te juzga. Tienes que hacerte una coraza para que no te afecte. Te dicen que has cambiado cuando los que cambian son los de alrededor. Tú sigues siendo el mismo mindundi de siempre. Pero también te das cuenta de quiénes son tus verdaderos amigos.
¿Con qué actor y director te gustaría trabajar en el futuro?
He tenido suerte de trabajar con gente maravillosa, pero creo que hay muchos desconocidos que sorprenderían al público. Por supuesto que me gustaría trabajar con Medem o Almodóvar, pero no suelo pensar en eso. Me preocupo más por ser honesto en mi trabajo. Ahora hemos creado la Factoría Madre Constriktor para llevar a cabo nuestros propios proyectos con gente de todo tipo. Hemos producido Sagrado Corazón 45 y El Interprete. Esto es lo que más feliz me hace en este momento.


Fuente: Sergio Delgado Salmador (elpais.com)
El drama camuflado por pequeñas pinceladas de comedia Mitad y mitadcuenta la historia de dos hermanos que se pelean por la herencia de una madre moribunda. Juan, interpretado por Fernando Tejero (Córdoba, 1967), y Carlos, encarnado por Pepón Nieto (Málaga, 1967), se abren y descubren que ambos están dispuestos a dar un pequeño empujón a su madre y acabar con todo para poder repartirse un dinero jugoso.
"En toda comedia hay una parte de drama. En este país nos reímos de todo. Fíjate, la situación que vivimos es para llorar y nos reímos", opina Nieto. La obra, estrenada ayer y que se representa miércoles, jueves, viernes y sábados hasta el 31 en el teatro de La Latina, enfrenta al público con una situación dura pero factible. "Está y estará lamentablemente de actualidad. Cuenta lo miserable que puede ser un ser humano por dinero", añade su compañero.
Parte del dilema que plantea Mitad y mitad gira en torno a la complejidad de las relaciones familiares, que no siempre son llevaderas. "Existe un tabú para decir que un padre o madre ha sido malo porque abandone a sus hijos. A mí no me sucede, yo crecí en un pueblo y no tenemos ni un cacho de tierra, ni un duro que repartir", comenta entre risas el actor de la serie Periodistas. Esta tensión entre miembros de una misma familia pone al público en la incómoda situación de si debe reirse o no ante una realidad tan cruda. "La gente se ríe. Lo mismo hacía Berlanga, te contaba un tema como la pena de muerte de tal forma que te mete en ese mundo desde el humor y de repente dices, '¿de qué me río?", argumenta Tejero.
Mitad y mitad llega a Madrid tras una gira por distintas ciudades y unas cifras que la respaldan. "Estamos felices. La venta anticipada va como un tiro. Tal y como esta la situación llenar el teatro con 900 butacas y que la gente te dé las gracias por pasar un buen rato... No se puede pedir más", afirma Tejero. La función supone, además, la primera vez que ambos actores y amigos se suben juntos a un escenario, tras el intento fallido por motivos de agenda para hacer Una extraña pareja. Con la experiencia de haber trabajado en cine, televisión y teatro, ambos se muestran agusto de nuevo en el origen de la interpretación. "Para mí el teatro es mi vida. Cuando se levanta el telón ya no hay director ni nada, tú eres el dueño", explica Nieto. "Es especial porque hay una conversación con el público y te permite trabajar a diario la función. El personaje mejora, crece", según el portero televisivo más simpático, "el teatro es inmediato: es el orgasmo o el gatillazo", confiesa con una rápida carcajada.
Si bien el sueño de los hermanos de la obra teatral es romper con esa madre y una casa opresiva para encontrar la libertad, Nieto y Tejero tienen también sus propios sueños."Pues lo principal es que deje de haber corruptos y que dejen de tomarnos el pelo q esta impotencia y que esta impotenicia se convierta en esperanza", dice Tejero tras una pausa para pensárselo. "A mí me gustaría decidir lo que quiero hacer y tener mucho tiempo para mí y mi gente", complementa Nieto.

Font: Carmen R. Santos (www.abc.es)

Cuando ¿Quién teme a Virginia Woolf? se representó en el Teatro Romea de Barcelona tuvo una espectadora de excepción: Carmen Machi. La actriz confiesa que le encantó. En ese momento, todavía no sabía que poco después daría vida a Martha, en el montaje que ahora llega a Madrid, desde el 11 de septiembre al 12 de octubre en La Latina, en un montaje dirigido por Daniel Veronese.
¿Cómo definiría a su personaje?
Me fascina. Martha es en apariencia una cosa y en la capa de abajo otra. Tiene más de 50 años y está llena de frustraciones en todos los sentidos. Es alcohólica, soez y vulgar. Pero también es ingeniosa, maneja a la perfección la ironía y tiene un gran sentido del humor, como demuestra en este combate feroz. Mantiene una relación de amor-odio, no sólo con su marido, sino en general con los hombres. En esto se refleja el mismo tipo de relación que Albee tenía con las mujeres, muy compleja, empezando por su madre adoptiva.
¿Cree que en Martha hay ecos de Lady Macbeth?
Sin duda. Albee bebe de los clásicos. La ambición es seña de identidad de Martha, pero quiere conseguir todo a través de otros. Aspira a ser la hija del mejor, la mujer del mejor, la madre del mejor. Le reprocha a su marido que no sea tan ambicioso como ella, que no tenga agallas, que no sea capaz hasta de matar por un ascenso.
¿Por qué Martha y George no se divorcian?
-No podrían. Tienen a sus espaldas una convivencia de más de 25 años. Se conocen muy bien, se quieren y se admiran, sobre todo en su capacidad de sufrir, de recuperarse, de volver a sufrir. El espectáculo que montan ante el matrimonio que va a visitarles -que son espectadores de su pelea, como los que están en el patio de butacas- lo hacen cada sábado. Luego, el domingo se acuestan juntos y seguirán así el resto de su vida. Además, les aterra la soledad y prefieren estar mal acompañados que solos.
¿Ha visto la película con Elizabeth Taylor en el papel de Martha?
Sí, pero hace tiempo. Creo, no obstante, que el filme de Mike Nichols y la obra teatral tienen diferencias. Sobre todo en cuanto a que el primero se centra más en la parcela del dolor y en la furia, mientras que la obra acentúa, sin olvidar lo anterior, la parte de pelea intelectual, de juego, con no poco de cruel, en el que los dos, en realidad, se lo pasan bien. Claro que el problema es que se les escapa de las manos. En este sentido, pienso que la pieza de Albee tiene más matices que la película, que Veronese mantiene, e incluso acentúa, en esta puesta en escena.
¿Cómo ha sido su experiencia con Veronese?
Estupenda. Hasta ahora no había tenido ocasión de trabajar con él, pero espero que podamos repetir. Es muy respetuoso con los actores, te deja libertad pero, a la vez, sientes que se está muy conectado. Su estilo de no querer que se note que se está haciendo teatro me parece magnífico, con los personajes que se pisan mutuamente cuando hablan, como en la vida. Creo que ha conseguido una partitura perfecta.
¿Dónde se siente más cómoda en el drama o en la comedia?
Bueno, me da igual. Lo importante es que la obra y el personaje sean potentes y tengan verdad. La comedia es más difícil. Al espectador le cuesta menos reírse que llorar. No obstante, yo me lo paso muy bien haciendo drama, hasta el punto de que abordo la comedia desde el drama.

Font: ACN via www.ara.cat
L'actriu Carmen Machi serà la parella de l'actor Pere Arquillué a la versió castellana de 'Qui té por de Virginia Woolf?', d'Edward Albee, que s'estrena l'11 de setembre a La Latina de Madrid i que es podrà veure fins el 12 d'octubre. Carmen Machi substituirà a Emma Vilarasau en aquesta producció del Teatre Romea que va aconseguir molt bones crítiques aquesta temporada a Barcelona. L'obra seguirà sent dirigida per l'argentí Daniel Veronese. També actuaran en el muntatge Mireia Aixalà i Ivan Benet, que ja van estar a l'espectacle inicial que es va estrenar el 24 d'octubre al Teatre Romea.



El teatro Goya de Barcelona luce un cartel donde reconocemos a Josep Maria Pou y a Roser Camí sobre unas letras rojas que rezan: "Celobert, de David Hare". No es un déjà vu, sino una nueva aventura de Pou, quien retoma una obra con la que tuvo muchísimo éxito en 2003. El actor y director no quiere hablar de reposición porque no lo es. "En este montaje yo dirijo la obra, un dato decisivo para entender que es otro punto de vista. Un ejemplo de reposición es Agost, que vuelve al Teatro Nacional de Cataluña con el mismo equipo".
Una vez aclarado esto, Pou reconoce que "llevaba tiempo buscando un personaje con peso y no encontraba ninguna obra…". De esta forma llegó a Celobert. "Sí que es verdad que también coincide que Roser Camí fue muy compañera de reparto en buena parte de la gira del primer montaje de la obra, pero nueve años después los dos hemos cambiado considerablemente".
El personaje de Tom Sergeant tiene sesenta años, que son precisamente los que tiene ahora Pou. "Me siento más cerca de este empresario malhumorado que intenta recuperar a un amor perdido. Le entiendo muy bien y puedo acercarme más a su sensación de derrotaporque a lo largo de estos años yo también he vivido desamor y derrota". En la obra de David Hare uno de los temas clave es si existen las segundas oportunidades, y Pou tiene claro que no existen.

Pendiente de los bancos y sin dormir

Hare, principal heredero de la generación de Harold Pinter, dio en el clavo con este personaje. "La obra se estrenó en Londres en 1995 y es alucinante comprobar que está de rabiosa actualidad, porque este adinerado sesentón vive la misma crisis en la que estamos sumergidos, pendiente de los bancos y sin dormir por las noches", concreta Pou. Un único escenario, el piso donde vive Kyra (Roser Camí), da la bienvenida a una historia entre una pareja a la que la separan muchos kilómetros. "Cuando la hice en 2003 mi personaje estaba lleno de violencia, y ahora está lleno de dolor; Tom lo que hace es defenderse del dolor que siente".
Uno de los puntos clave de volver a poner en marcha la maquinaria de Celobert fue que no se había estrenado en Madrid. "Me hacía mucha ilusión hacerla primero en el Goya, teatro que dirijo desde hace unos años, y después en La Latina, donde también soy el director".
Él se ocupará de la versión castellana y será el responsable de que también triunfe en Madrid. "Tengo mucho aprecio a esta obra porque con ella empecé mi relación con la empresa Focus, y además fue la función por la que decidí quedarme a vivir en Barcelona". Si todo va bien, A cielo abierto se estrenará en febrero en La Latina y después viajará de gira por España. Y es que, tras meses de doblete entre el Goya y La Latina, el actor catalán reconoce que se ha creado "puente aéreo entre Madrid y Barcelona muy potente". Y avanza que la temporada que viene La Latina abrirá con el montaje de Quién teme a Virgina Woolf, que se pudo ver en el teatro Romea de Barcelona.
Fuente: Maria Güell (www.abc.es)

AUTOR: GERONIMO STILTON
GUIÓN: ENRIC LLORT
COMPOSITOR y DIRECCIÓN MUSICAL: MANU GUIX
DIRECCIÓN: ÀNGEL LLÀCER
INTÉRPRETES: MARC POCIELLO, ENRIC CAMBRAY, BELINDA WASHINGTON, ANNA FERRAN, MARC AYALA, MARINA PASTOR, MARIA CIRICI, ANA CERDEIRIÑA, OSCAR JARQUE
PRODUCCIÓN: FOCUS, GRUP62
TEATRO LA LATINA

Sin un gusto excesivo por los musicales, acudo al Teatro La Latina a pasármelo bien y a viajar al pasado en busca de aquella niña que todos tenemos dentro. La sala llena de padres y niños, a los que va dirigido el espectáculo. Según dicen parte de su equipo artístico, después de los primeros días ya se nota la diferencia entre el público madrileño con el catalán, el primer menos dado a participar. 

Todos los principales personajes del éxito infantil están en escena, con cortina a doble capa para que los efectos "especiales" nos lleven a viajar a todos los lugares por los que Gerónimo tiene que pasar para cumplir su objetivo final y liberar a la princesa Floridiana. Más tecnología que en los cuentos clásicos pero el musical de Gerónimo Stilton es un cuento de héroes y princesas, que poco cambian las historias infantiles con los años.

Prácticamente el mismo reparto de la versión catalana, un clara ausencia la de Lloll Beltran, sustituida por Belinda Washigton, que no acaba de encajar ni en voz ni en actuación con su papel de brujaza, mala, malísima, que intentará que Gerónimo no consiga su objetivo. Pero a Belinda no le llega la voz y más que cantar habla en tonos graves, un fallo, pero es el que pasa con ciertos personajes mediáticos, que no todos dan el tono.

Por lo demás, el montaje funciona y entreteniene a los niños que casi llenan función tras función las butacas de La Latina. Dejar obnuvilados, boquiabiertos, callados y casi sin moverse durante dos horas a tantos niños ya es casi todo un prodigio. Una buena forma de pasar la tarde de los fines de semana, entre diversión y cultura. 

GERÓNIMO STILTON

by on 17:45
AUTOR: GERONIMO STILTON GUIÓN: ENRIC LLORT COMPOSITOR y DIRECCIÓN MUSICAL: MANU GUIX DIRECCIÓN: ÀNGEL LLÀCER INTÉRPRETES: MARC P...


«Gerónimo Stilton, el musical del reino de la fantasía» se estrena en Madrid el 30 de marzo. El «bestseller» editorial más vendido en todo el mundo (con más de 46 millones de ejemplares) cambia las letras por las tablas con este espectácul0.
Después de su exitoso paso por Barcelona (con más de 100.00 espectadores) y avalado por sus dos recientes nominaciones a los MAX en las categorías de Mejor Espectáculo Infantil y Mejor Director Musical (Manu Guix), este musical aterriza en el Teatro la Latina hasta el próximo 6 de mayo.
Los libros de Geronimo Stilton destacan, además de por sus desorbitantes ventas, porque tienen olores y su versión sobre las tablas no iba a ser menos. Su adaptación teatral también huele diferente según según las emociones y las acciones que se desarrollan sobre la escena (chuches, rosas, azufre...).

Belinda Washington, como Brujaxa

Asimismo «Geronimo Stilton, el musical del reino de la fantasía» cuenta con un nuevo concepto 3D, en el que hay personajes virtuales que se proyectan en una pantalla e interactúan con los personajes en escena.
La actriz Belinda Washington será quien interprete a la maligna bruja Brujaxa, que quiere acabar con Mr. Stilton (Marc Pociello). El «show», de dos horas de duración, cuenta con libreto de Enric Llort basado en el habitante más famoso de Ratonia. La música es original de Manu Guix, también director musical; y Àngel Llàcer es el director.
Fuente: Celia Freire (www.abc.es)


El actor Juan Echanove y el director Calixto Bieito reinciden con nocturnidad en un encuentro escénico con sede en el teatro de La Latina. Ya se tomaron el pulso en Plataforma, una provocadora obra de Michael Houellevecq. Y ahora se lanzan con la reina del underground, la pianista, cantante y compositora Maika Makovski, al inquietante territorio de la literatura de Edgar Allan Poe con Desaparecer.
El actor es capaz de decirle a Bieito y a Lluís Pasqual un sí sin saber qué le van a pedir. “Es hacer algo a cambio de riesgo, hay determinados directores con los que se pueden hacer saltos mortales”. Con Bieito estrenó ayer. Con Pasqual hizo una intensa inmersión en García Lorca en varias ocasiones.
“Con Desaparecer se me ha hecho el regalo más grande que se le puede hacer a un actor, que es acceder a la belleza, algo que nunca pensé que ocurriría, porque lo imaginé como un espectáculo negro, pero estoy en un espectáculo blanco y enormemente bello en el que se habla de cosas terribles”, comenta Echanove.
Lo difícil es determinar cuándo y cómo ha tenido tiempo este ecléctico actor para poner en pie Desaparecer: “Lo he hecho levantándome a las cuatro de la mañana a estudiar, porque todo esto del escenario, de la serie en la que descubro la gastronomía española con mi amigo Imanol, de mi trabajo en Cuéntame…, todo es muy bonito, pero para hacerlo hay que ponerse el mono y subirse al andamio a currar. En muchos hoteles me levantaba a las cuatro de la madrugada, me subía una jarra con café y a estudiar”. Como él cuenta, lo ha hecho palabra por palabra, poema por poema, todo con una constancia necesaria e imprescindible: “Pero todo me ha empujado a pensar que estaba ante algo excepcional y tenía que darme caña y darle todo a este trabajo”.
Un trabajo en el que transita por textos como El cuervoEl gato negro,El demonio de la perversidadManuscrito hallado en una botella, poemas varios y fragmentos tomados de aquí y allá entre los textos de Poe. “Estamos ante un poema-concierto en la niebla sobre la atracción del abismo”, dice. “He llegado a la conclusión de que Poe no es un autor del terror, es un autor del miedo, del miedo a lo que podemos hacer, a lo que podemos sentir, muestra el vértigo que se puede tener por cruzar o no al otro lado”. Echanove pasa de la excitación, al hablar de su trabajo, a un susurro introspectivo: “En el ser humano hay una atracción a hacer las cosas mal, a traicionar, a violentar, a matar, y todo eso es el mundo de este tío, que era un enfermo autodestructivo, pero que lo utilizaba para escribir y vender libros”.
Lo que no se quita de la cabeza es esa extraña sensación inmaterial que vive cuando interpreta este montaje en medio de una densa niebla: “Es como si nadaras en la bruma, como si estuvieras muerto, y eso es mejor que un polvo y que dos, es una sensación sexual de un placer infinito… Es la atracción del abismo”.
Echanove es de los que no tiran la toalla ni por equivocación, aunque reconoce que el momento actual le desconcierta mucho: “Vivo en un mundo que no entiendo, tengo la sensación de que vamos en un tren que se dirige a un sitio chungo, que ha descarrilado y nos empeñamos en ponerlo en la vía para seguir a nuestro destino chungo; nos hemos metido en un túnel, y además estamos empeñados en cambiar nuestro destino al tiempo que queremos arreglar las cosas para seguir como siempre, y eso nos va a pasar factura”, sentencia.
“Mi misión en la vida es hacer teatro, lo que requiere un compromiso, una preparación, una manera de estar y de ser. Viviría muy cómodo no haciendo teatro, pero debo subir al escenario y arriesgar, yo voy a muerte, no puedo desmerecer. Mientras esté arriba nadie me va a decir que estoy por casualidad, sino porque es donde tengo que estar y donde estaré siempre”.
Fuente: Rosana Torres (www.elpais.com)