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DRAMATURGIA y DIRECCIÓN: NAO ALBET y MARCEL BORRÀS
INTÉRPRETES: NAO ALBET, MARCEL BORRÀS, GIL BREBELÉS, ÒSCAR CASTELLVÍ, LAIA COSTA, ALINA FURMAN, ORIOL GENÍS, FRANCESCA PIÑÓN i DAVID VERT
DURADA: 1h 40min
PRODUCCIÓN: TEATRE NACIONAL DE CATALUNYA
SALA PETINA (TNC)

He tardado demasiado en ir, y he ido con todos los spoilers del mundo, sin ver la obra me la sabía de memoria, craso error para aquellos que no saben mantener su boca cerrada y nos fastidian la película. Con todas las opiniones escuchadas y los ojos bien preparados para esta gamberrada sin medida entramos en el último T6.

Sin esperar un teatro convencional, que nunca han practicado Nao Albet y Marcel Borràs si me esperaba una obra más elaborada de lo que me encontré. Salvo los últimos 15 minutos, la dramaturgia y su dirección dramática hacen aguas. Es obvio que estamos delante de una generación que ha crecido delante de una y mil pantallas y que ya todo esta inventado y a la hora de reinventar uno se puede quedar con pedazos de otras cosas y que al querer unirlos falte coherencia.

Hay momentos de toda índole, quizás porque tenga demasiado fresca la serie británica Utopia, hubo momentos en que el juego de rol se parecía aquel. El mítico Funny Games de Haneke también hacía su aparición, aunque lejos de tener un poder visual como él. Hay instantes en los que puede parecer divertido y otros el sopor de no entender nada y entenderlo todo hace presencia y uno se revuelve en el asiento pidiendo la hora.

Interesantes ciertos momentos en los que sólo aparece en escena Nao y Marcel. Aunque el interés asciende cuando aparece por primera vez el personaje de Laia Costa, aunque quizás se ha estirado demasiado la historia para que tuviera la duración pedida y hay momentos en que ni Laia puede salvar.

Claro interés de la dramaturgia por tender hacia una puesta en escena y una narrativa muy parecida a la alemana contemporánea. Pero ¿es ser moderno, hipster y muy cool poner cuatro lucecitas en la escenografía e introducir un personaje hablando en alemán? 

Nao Albet y Marcel Borràs han demostrado en otras ocasiones que su estilo de contar historias es interesante y toda una luz entre otras dramaturgias catalanas contemporáneas. Esta vez, creo que la diana se les ha hecho muy grande y no han sabido apuntar con precisión para llevarla a un terreno de lo próximo.

Muchos efectos especiales que no encubren una débil dramaturgia donde las pistolas y los tiros vuelven a tener demasiado protagonismo. Esperemos que eso sea algo generación, que en próximos montajes se preocupen de mostrar otras armas, no les vaya a salir el tiro por la cultata, como ha pasado en esta ocasión. Por cierto, Auf Wiedersehen, Belbel!

DRAMATÚRGIA i DIRECCIÓ: HELENA TORNERO
INTÈRPRETS: ÒSCAR CASTELLVÍ, ORIOL GENÍS, NÚRIA LEGARDA, MIREIA GUBIANAS, OLGA CERCÓS, MARIA CASELLAS, DAVID VERT i ÀNGELS POCH
DURADA: 1h 45min
PRODUCCIÓ: TEATRE NACIONAL DE CATALUNYA
SALA PETITA (TNC)

Primera víctima del tancament de la Sala Tallers. S'havia de representar un mes en la sala tancada, a la petita només uns pocs afortunats que van comprar l'entrada amb temps (100% d'ocupació) van poder gaudir d'una gran dramatúrgia, d'unes petites grans històries.

A toro passat és molt fàcil fer una crítica, ja que no l'importa a ningú. Ja no cal posar espectadors a les butaques, per això he decidit fer-la, però no com la resta. L'obra provaria l'examen, malgrat alguns girs en la dramatúrgia, el resultat ratlla l'excel·lent dels nivells de T6. Però m'agradaria centrar la meva atenció en dos fets: l'aparador de cares noves i aire fresc que aporta Helena Tornero i dos, el preu reduït de les entrades.

Si comencem pel principi, tot T6 compta amb uns actors fixos, la companyia T6 i altres que cada director/dramaturg incorpora en cada muntatge. Pel que portem d'història poques vegades havien coincidit tantes cares "desconegudes" en una mateixa obra: Núria Legarda, Mireia Gubianes, Olga Cercós i Maria Casellas. Aire nou, a un TNC que en el darrers anys ha descobert poques promeses i s'ha dedicat a enaltir a vells coneguts. Per això, l'Helena Tornero té el més sonor dels meus aplaudiments.

D'altra banda, bona part de l'èxit de l'obra, sense menysprear en qualsevol cas a la dramatúrgia i a la interpretació radica en el preu de les entrades. Acostumats a pagar a la Sala Petita una mitjana de 20-25€. No parlis amb estranys ha optat pels 9-15€ com preu. Resultat, sala a vessar. 

Nova dramatúrgia, noves cares, preus assequibles = sala plena. Acabo de veure que per Barcelona, propera estrena a la Sala Gran, d'un altre dramaturg català contemporani, Pere Riera. Preus de 15-38€. Omplirà? Continuarà...

NO PARLIS AMB ESTRANYS

by on 18:12
DRAMATÚRGIA i DIRECCIÓ: HELENA TORNERO INTÈRPRETS: ÒSCAR CASTELLVÍ, ORIOL GENÍS, NÚRIA LEGARDA, MIREIA GUBIANAS, OLGA CERCÓS, MARIA CA...

TEXT i DIRECCIÓ: MARILIA SAMPER
TRADUCCIÓ: MARC ARTIGAU
INTÈRPRETS: ANNA MOLINER, CRISTINA PLAZAS, ÀLEX CASANOVAS, DAVID VERT, ÒSCAR CASTELLVÍ, ORIOL GENÍS, ÀNGELS POCH i ALBERT PRAT
PRODUCCIÓ: TEATRE NACIONAL DE CATALUNYA
SALA TALLERS (TNC)

Història d'una absència, una història d'amor en majúscules i com superar la tragèdia, tot això barrejat és L'ombra al meu costat. Deu minuts de felicitat que sembla fictícia ens endinsa en un món de cop ple d'angoixa. Una família ídil·lica que es veu sacsejada per un fet horrible, i com cadascú dels seus membres aconsegueix o no superar-la.

Marilia Samper torna a construir un món màgic, amb una forma d'escriure única i una mica d'esperança fent veure que la salvació és possible. Realitats, somnis i ombres es donen cita en una escenografia que de l'Enric Planas i la il·luminació de l'Elisenda Rodríguez que compleixen fill per randa amb els desitjos de l'autora de barrejar la realitat i la ficció en un mateix espai. 

Meravellosa tornada als escenaris de la Cristina Plazas fent una mare que no entenc el que li han fet a la seva filla i perquè i és incapaç d'assumir tot aquell dolor. La Cristina Plazas torna a demostrar la seva força escènica que el seu partenaire l'Àlex Casanovas sap aprofitar i convertir la seva interpretació en una representació mesurada del dolor. I juntament amb la parella un altre dels papers estel·lars, l'interpreta el David Vert, que després dels T6 d'aquest any queda provada la seva versatilitat tant pel drama com per la comèdia.

Marilia Samper ha aconseguit amb la seva forma poètica d'escriure regalar-nos el millor T6 de la temporada i un dels millors que han passat per la Sala Tallers. Sense dubte aquesta temporada portarà gravat el seu nom i espero que no sigui l'única. Bravo.

L'OMBRA AL MEU COSTAT

by on 12:13
TEXT i DIRECCIÓ: MARILIA SAMPER TRADUCCIÓ: MARC ARTIGAU INTÈRPRETS: ANNA MOLINER, CRISTINA PLAZAS, ÀLEX CASANOVAS, DAVID VERT, ÒSCAR...


Desde que ví Fedra (Sala Beckett) a inicios de la temporada, tenía ganas de entrevistar a esta dramaturga. Después de aquel montaje, vino Dos punkis y un vespino al Teatre Gaudí y ahora recala en la Sala Tallers del TNC con su T6, L’ombra al meu costat, un texto sorprendente, lleno de juegos teatrales, de tensión dramática y con una gran poética. Esta temporada lleva grabada su nombre y esperemos que a partir de aquí, vengan muchas más. Marilia Samper, recordad su nombre.

Te propusieron hacer un T6 y pensaste “Voy a hacer un dramón” o ¿cuál fue el proceso?

Me propusieron hacer un T6 y me entró un miedo atroz. Me cogió tan de sorpresa que me empecé a plantear primer porqué yo, cosa que le tengo que agradecer al Sergi (Belbel) porque ya desde el Institut del Teatre me animaba para que escribiese. Yo escribo poco porque escribo cuando me apetece contar algo, me cuesta trabajar por encargo. Por ejemplo Fedra de Q-arts de Teatre fue un encargo pero tardé un año en escribirla. No quiero escribir por escribir. Aquí era por encargo, con unos plazos y condiciones fijas, pero tuve que empezar a buscar qué cosas me motivaban. No sabía, tampoco qué género escoger, sí es verdad que me siento más afín al drama que a la comedia. Pensé varias cosas pero al final me decanté por esta historia sobre la desaparición que ya hacía tiempo que quería escribir pero que había dejado de lado porque no encontraba la forma. Quería escribir sobre cómo se vive en el seno de una familia una desaparición.

Dices que escribes sobre lo que te conmueve, sobre lo que te hace sufrir, pero que no escribes grandes historias, ¿ésta no es grande?

Realmente es la primera vez que he construido una trama un poco más compleja porque mis textos siempre son viajes personales, no pasan muchas cosas. Una de las críticas más duras que he recibido sobre L’ombra al meu costat es debido a que no queda resuelta la historia, pero para mí no era lo importante.

¿Es una historia real ficcionada o todo es ficción?

Son partes de diferentes noticias que yo había leído hacía tiempo. Quería reflejar cómo se dirigiere ya no sólo la desaparición sino además cuando se da el caso de tortura y ensañamiento con la víctima, cómo lo lleva su familia.  Me he arrepentido durante el proceso un montón de veces porque me ha costado bastante escribir el texto, tuve dificultades para encontrar una estructura válida, la imposición de un reparto fijo con sus características de edad también influyó. Incluso a mitad de proceso estuve a punto de dar marcha atrás, y no lo hice porque pensé que no tendría tiempo de empezar otra cosa. Sino lo hubiera hecho. Sé que es una apuesta arriesgada, pero era sobre lo que quería hablar. Creo que cuando conseguí desligarme sobre lo que estará bien y no lo que no, lo que la gente pensará, es cuando pude encarrilar el texto y terminarlo.

Has centrado la historia en dos personajes, la chica que desaparece (Anna Moliner) y uno de sus amigos (Òscar Castellví), sobre todo la segunda parte, dejando de lado el dolor de los padres, ante la nueva situación, ¿por qué?

Primero para no caer excesivamente en el dramatismo. Es un punto que discutí bastante con Cristina (Plazas) e incluso Sergi (Belbel) me sugirió que mencionara algo sobre la madre al final, pero me parecía una vulgaridad tener que incluir dos o tres frases que explicaran la situación de la madre. Prefería que la gente lo entendiera o no, o se preguntara porqué ese personaje toma la decisión que toma. Y esa decisión queda reflejada en Alba y en el personaje de Óscar durante el resto de la obra y vemos cómo les afecta.

El montaje está lleno de sorpresas que mantienen al espectador con la atención al 100%, ¿en el proceso de escritura ya piensas en la reacción que puede tener el espectador?

Sí y no. Quizás más en la puesta en escena, pero sin duda no me esperaba determinadas reacciones del público. Por ejemplo, me sorprende que hay gente que dice que es un texto muy duro y que sale bastante afectada. Este hecho me sorprende porque para mí nunca lo ha sido. De hecho, mi gran temor es que fuera un melodrama ñoño. Cuando acabé de escribir el texto, empecé a peinarlo porque pensé que sería un culebrón insufrible.
Con respecto a la sorpresa final, pretendía jugarlo así, dejando pistas pero no para que todo el público lo viera, simplemente como permitiendo que el que viera todos los niveles de la obra lo pudiera averiguar.

La obra empieza muy feliz, con una felicidad casi irreal, pero en menos de diez minutos comienza el sufrimiento y casi hasta el final dura el drama, pero has decidido acabarla con un final feliz, ¿por alguna razón en especial?

Quería presentar a una familia con una relación deliciosa, al principio para que luego también viéramos cómo se iba desintegrando esa relación. A mi me gustaba esa elipsis temporal de contar inmediatamente, de pasar de ese momento dulce al desasosiego de la desaparición de Alba. Porque en realidad, en la vida te pasa, en un segundo te cambia todo.

Una de las sorpresas es la introducción de un personaje extraño (Albert Prat), que nada tiene que ver con la familia, ni con Alba. ¿Qué papel representa?

En todo el proceso de documentación que hice para escribir la obra, totalmente anárquico, entre las cosas de prensa que utilicé, usé una historia que creo que sucedía por la zona de Tarragona hace unos años, un par de magrebíes fueron detenidos por unos asaltos con violación y más tarde se descubrió que eran inocentes. Estuvieron muchos años en la cárcel, todas las víctimas en ruedas de reconocimiento, los acusaron. Finalmente, los psicólogos explicaron que cuando una persona sufre un ataque así, sólo busca un culpable y si tiene algo parecido al de verdad dirá que es él por la necesidad de justicia. Es muy difícil culpar a una persona de tu propia familia o entorno, que suele ser los culpables que a uno de fuera. Este personaje es el cabeza de turco, pero a la vez es tan evidente que es inocente que hasta duele acusarlo.

¿Le acusan todos menos la madre?

Por eso también quería que existiese ese personaje. Cuando una persona lo ha perdido todo, como es el caso de la madre (Cristina Plazas), de pronto se crean vínculos inesperados con gente que se puede encontrar en la misma posición que tú. Es una historia de “amor” paralela, de dos seres que no tienen nada y que juntos se pueden ayudar de alguna manera. Para mí, son las escenas que fueron más fáciles de escribir y las que más me gustaron de montar. Además el trabajo que ha hecho Albert (Prat) es increíble, que después con la distancia del escenario no se visualiza del todo, pero en la sala de ensayo, la mirada de Albert era brutal.

A pesar de todo el sufrimiento has decidido que tenga un final feliz, por qué razón?

En el fondo cuando tu escribes algo, aunque no escribas sobre ti, de alguna manera lo haces o muestras la visión que tienes de la vida. El final feliz apareció sin querer, yo escribí el texto para hablar de otra cosa, quería hablar de la salvación, sobre la capacidad de rehacerse y por mi experiencia vital era necesario porque la capacidad de superación está en cada uno de nosotros y es necesario para seguir viviendo, aunque sea difícil de creer después de que te haya pasado una cosa así. El día de la primera lectura, llevé como referente el caso de Sabine Dardenne, una chica belga que fue secuestrada a los ocho años y sometida a abusos sexuales y que ha relatado su experiencia un libro cómo ha conseguido llevar una vida normal, incluso su familia fue la quien recibió atención psicológica, pero ella no.

Además de los actores que pertenecen a la compañía del T6 (Oriol Genís, Àngels Poch, Anna Moliner y Òscar Castellví), has escogido a dos pesos pesados como Álex Casanovas y Cristina Plazas, ¿por alguna razón especial ellos y no otros?

Cristina Plazas fue mi primera opción desde el principio. Además, recuerdo que cuando lo propuse desde el Nacional me dijeron que sería muy difícil porque estaba trabajando el televisión en Madrid y, para sorpresa de todos, fue que sí inmediatamente. Ella tuvo fe en el proyecto desde el principio, sin ni siquiera haber leído el texto, sólo con mis explicaciones de lo que quería escribir. Y a partir de ahí comenzamos a buscar su partenaire, el personaje masculino. Fue bastante difícil por el tipo de hombre que buscaba, la edad, están trabajando todos, y sobre todo tenía que ser un actor potente para estar al lado de Cristina porque es brutal, tenía que ser un actor que la acompañara, que ella no se lo comiera. Y fue el Nacional el que me propuso al Álex porque ya estaba haciendo El mercader de Venècia, le pasé el texto y aceptó. Y el caso de Albert Prat fue distinto, porque yo quería que su personaje lo interpretara un inmigrante frágil como los magrebíes que venden bolsos por las calles. Y un día ví a Albert y comencé a imaginarme que podría ser el ideal para interpretar a este personaje, y creo que ha sido un gran acierto por su dulzura y la extrema debilidad que ha aportado al personaje.

Particularmente me encanta la escenografía, sobre todo la metáfora del bosque, ¿Cómo se te ocurrió esta puesta en escena?

Tenía la idea desde el principio de que el bosque invadiera la casa. Pero claro sabia que quería tener esa presencia allí, pero a la hora de montarla no sabía cómo conseguirla. Y al escribir la escena del sueño, ya menciono como de repente aparece un bosque. Entonces Enric Planas, el escenógrafo, empezó a sufrir para intentar llevarlo a cabo porque en la Sala Tallers no lo puedes hacer todo por las condiciones técnicas que hay, no puedes subir y bajar cosas, se tiene que montar. Me hubiera gustado que el techo también desapareciera, pero no era viable. Pero Enric encontró una solución, con los mismos pilares de la casa se construye la idea del bosque. Además, me ayuda a crear el juego de luces y sombras, ese punto tenebrista que adquiere la obra, como si estuviera entre la pesadilla y la realidad. Porque es un espectáculo básicamente emocional y sensorial, es decir, la función del tiempo y la acción está guiada por el recorrido emocional de los personajes.

Escribes en castellano y después te lo traducen al catalán (Marc Artigau), ¿pero no se pierde nada por el camino? ¿No te has planteado montarlas en castellano o es porque tendrías un circuito más cerrado?

No es necesario. Aquí el teatro se hace en catalán y está bien. No tengo ninguna necesidad de cambiarlo, a no ser que algún día me dé por escribir en verso, que no es el caso. No me lo he planteado. Con Dos punkis i un vespino si hay la opción de hacer bolos fuera, por supuesto la haríamos en castellano, pero aquí es necesario hacerlas en catalán. De hecho me encanta como las traducciones que hace Marc Artigau, que es también poeta y sabe interpretar perfectamente mis textos.

Hace dos meses entrevistaba a Llàtzer García y le decía que esta era su temporada y él me respondía que era la temporada de Marilia Samper. ¿Te queda algún proyecto o después del T6 coges vacaciones?

Estoy escribiendo unos textos para Q-Arts de Teatre para el Grec, que se representará dos días al Espai Lliure, Udol, el título viene de un poema de Alan Greenberg Howl. Es un espectáculo muy visual dirigido por el Joan Maria Segura de Egos Teatre, básicamente de movimiento y música y hay algunos textos que yo les he escrito para que les sirvan de camino. Es un espectáculo que trata sobre el arte, la visión que tenemos de él o como nos gustaría, cómo se vive desde dentro un proceso creativo. Son textos de diferente índole, hay textos que son de humor, otros más poéticos. Y además dirijo a Parking Shakespeare Trabajos de amor perdidos. Éste será mi año pero el que viene no lo es porque de momento no tengo nada. Pero bueno, todo viene cuando viene.

Fuente: Elisa Díez (Butaques i Somnis) Fotos: David Ruano


L'ombra al meu costat podria ser el conte de La caputxeta vermella , però en una versió sinistra en què el llop es poleix la nena directament al bosc. Per això Marilia Samper ha situat a l'escenari de la Sala Tallers del TNC una casa amb columnes de fusta que es va transformant en bosc inhòspit a mesura que l'absència d'una filla es fa més dura i insuportable, i la seva ombra, més allargada.
L'Alba, filla única, viu en una família impol·lutament feliç. Fins que desapareix. No deixa cap senyal físic, però sí un rastre d'amargor, retrets i silenci entre els seus pares. Marilia Samper tracta des del dolor més íntim un cas dels que podrien aparèixer a les pàgines de successos dels diaris. De fet, la va inspirar el fet de llegir una notícia real d'una noia violada i morta, i va pensar: "¿Se'n pot dir vida del que et queda després d'una cosa així?" "Escric perquè m'agrada fer-me hipòtesis sobre coses. No escric sobre mi, tot i que sempre tingui un punt de vista personal, però m'agrada posar-me en un altre lloc, en una altra pell. És com jugar a les nines, una diversió". Només que en aquest cas es tracta d'un joc macabre. "És un drama amb pinzellades de poesia importants, entre David Lynch i García Lorca", deia el director del Nacional, Sergi Belbel.
El tema és l'absència, però Samper s'hi acosta des de tres històries que s'acaben trobant: la de la família que perd la filla (interpretada per Àlex Casanovas, Cristina Plazas i Anna Moliner), la relació tirànica d'un pare amb el seu fill en absència de la mare (David Vert i Òscar Castellví) i la relació optimista d'una parella de vellets (Oriol Genís i Àngels Poch), els únics a aportar llum i un missatge vitalista a L'ombra al meu costat , un bosc per on també es passeja un estrany (Albert Prat). El paper dels dos vells, que gaudeixen de la petitesa de tenir-se, malgrat les desgràcies viscudes, és el quid de l'obra, la catarsi final, segons Samper: "La superació és possible. Però viure ancorat en el passat i en els nostres dolors i ferides obertes impedeix arribar a la felicitat", diu. Però aquesta és la seva lectura. Sobre l'escenari, el drama és implacable.
Cristina Plazas reconeix que des de la primera lectura la pena se li va ficar als ossos. "T'has de tirar a la piscina. Jo encara no entenc del tot el meu personatge, perquè la parella és molt animal, molt poc reflexiva. No tothom pot superar el dolor", opina l'actriu. Casanovas ho veu com una baixada als inferns en una hora i quaranta minuts. "Cada personatge funciona d'una manera diferent a l'hora d'encarar el dolor", destaca Àngels Poch.
Una companyia que creix
Aquesta és la tercera temporada -i encara en vindrà una quarta- que el cicle T6 compta amb un equip d'actors fix per a totes les obres de nova autoria. En certa manera, és una companyia estable de facto , una idea que Sergi Belbel va voler provar per demostrar que seria rendible econòmicament i estèticament d'aplicar, en format gran, al Nacional. Ja ho farà el seu successor, si pot i vol.
Font: Laura Serra (www.ara.cat)


DRAMATÚRGIA i DIRECCIÓ: MARC ANGELET
INTÈRPRETS: DAVID VERT, ORIOL GENÍS, ÒSCAR CASTELLVÍ, REG WILSON, SANDRA MOSCLÚS, ANNA MOLINER, ÀNGELS POCH, PAUL BERRONDO, ALBERTO DÍAZ i TIMOTHY FERRYS
PRODUCCIÓ: TEATRE NACIONAL DE CATALUNYA
SALA TALLERS (TNC)


Després de la caiguda en picat del primer T6 de la temporada, Marc Angelet ha decidit pujar-nos a l'espai amb el seu, i l'experiment funciona. El muntatge en l'aventura que va significar l'enviament de les naus Voyager a l'espai en 1977 que contenien un resum de què és la Terra i de qui l'habita. A partir d'aquest fet comencem a teixir la història de les relacions humanes i la dificultat que en la major part dels casos existeix per a comunicar-se. Com volem comunicar-nos amb altres planetes o éssers si a la Terra som incapaços de comunicar-nos entre nosaltres.

Amb una escenografia gairebé buida, on els mobles entren i surten i amb el fons negre per recrear un espai estavellat un sense fi de personatges es donen cita i ens expliquen una part de la seva vida, les seves pors i com els agradaria ser recordats. Les interpretacions força convincents, però al muntatge li sobren personatges, és una obra massa coral per la història que intenta explicar.

El text ple de simbologia pels amants de l'astronomia, li manca una mica de tensió dramàtica, és massa lineal, no hi ha sorpreses, tot es força esperat i la col·laboració històrica del Timothy Ferrys com narrador en anglès és massa llarga i en certs moments es fa pesada.

Aquest T6, millora notablement el T-error del Jordi Oriol, però ens fa desitjar el que sembla que serà el millor de tota la temporada, L'ombra al meu costat de la Marilia Samper. Esperem que puguem salvar el vaixell dels T6 d'aquesta temporada.


VOYAGER

by on 13:09
DRAMATÚRGIA i DIRECCIÓ: MARC ANGELET INTÈRPRETS: DAVID VERT, ORIOL GENÍS, ÒSCAR CASTELLVÍ, REG WILSON, SANDRA MOSCLÚS, ANNA MOLINER, À...

Ciència i teatre es donen la mà a Voyager, la nova obra de Marc Angelet que arriba a la Sala Tallers del Teatre Nacional Catalunya dins del projecte T-6 de suport a nous dramaturgs. La peça es basa en un fet científic real, l'enviament de les sondes Voyager 1 i Voyager 2 a l'espai el 1977 per encàrrec de la NASA. A l'interior portaven dos discos amb informació que pretenien ser una carta de presentació de la Terra. En aquells anys, la presència de vida extraterrestre suscitava interès, en especial després d'haver-se rebut l'única comunicació de l'espai que podia tenir origen alienígena, el conegut senyal WOW!


«L'obra parla de la construcció d'un missatge», comenta Angelet. «Es nodreix un 80% de material real i un 20% és imaginari». Comèdia, drama i ciència-ficció es combinen en una trama amb aire de documental. Mostra al públic el que va passar a la sala on es va gestar aquest missatge interestel·lar amb un equip científic liderat per l'astrònom Carl Sagan. «L'obra incideix en la manera com circumstàncies personals afecten les decisions que es van prendre, i en les tensions que va generar la selecció d'informació», explica Angelet. La relació entre Carl Sagan (David Vert), la seva dona Linda i la que seria la seva amant i després la seva dona, Ann Druyan (Sandra Monclús), és un dels eixos del muntatge.
Viatge al passat
Aquell any, el 1977, encara existia el mur de Berlín, es mantenia la guerra espacial entre Rússia i els EUA, un país que sortia del Vietnam.... Tot allò va influir a l'hora d'elaborar el missatge que transportaria el Voyager. «Hi ha un gran paral·lelisme entre aquell equip de científics i la gent del teatre com nosaltres: per a tots dos és vital comunicar i comprendre'ns per viure una mica millor», diu David Vert, que ha vist la sèrie Cosmos per encarnar el seu creador, Carl Sagan. «M'he amarat de la seva gestualitat i la seva cadència al parlar», destaca, «però no he intentat fer una interpretació mimètica».
La trama transcorre a la Univerditat de Cornell. S'estructura a base de flashbacks amb els records de Tim Ferrys (Òscar Castellví de jove i Reg Wilson, d'adult), un estudiant que es va entregar amb passió a aquella excitant aventura. Oriol Genís (Frank Drake, astrònom) i Paul Berrondo (Jon Lomberg) i Alberto Díaz (Mr. Crawford, censor enviat per Washington), entre altres, completen el repartiment.
Font: Marta Cervera (www.elperiodico.cat)


La Sala Tallers del Teatre Nacional de Catalunya acollirà de l'1 al 25 de març l'obra 'Voyager' del director Marc Angelet. A l'escenari, concebut com un planetari amb tres taules, nou cadires i amb un espai per a projeccions, les escenes se succeeixen amb rapidesa i es barreja la historia real del 1977 amb el present, amb un to cinematogràfic.
L'any 1977, la NASA va encarregar a l'astrònom Carl Sagan la creació d'un missatge interestel·lar per comunicar a possibles cultures alienígenes l'existència de vida i cultura a la Terra. Dos discs d'or, plens d'imatges i música, adherits a la sonda Voyager, és el procés de creació del missatge dins l'ampolla que la humanitat va llançar a l'oceà còsmic. L'obra està inspirada en la sonda Voyager 1 i explica quin va ser el procés per escollir la música, les fotografies, els sons i tota la informació que des d'aleshores es troba a l'espai. 
La posada en escena és de la companyia T6 –el projecte de promoció de la dramatúrgia catalana del TNC– L'actor David Vert dóna la vida a Carl Sagan. L'actriu Anna Moliner és Linda Sagan, Sandra Monclus interpreta Ann Druyna, l'amant i col·laboradora de Sagan. També hi participen Oscar Castellví, Reg Wilson, Àngels Poch, Paul Berrondo i Alberto Díaz, que interpreten de científics. 
Font: EFE vía www.ara.cat

TEXT i DIRECCIÓ: JORDI ORIOL
INTÈRPRETS: ÀNGELS POCH, ORIOL GENÍS, DAVID VERT, ANNA MOLINER, ÒSCAR CASTELLVÍ, CARLES PEDRAGOSA i JORDI SANTANACH
PRODUCCIÓ: TEATRE NACIONAL DE CATALUNYA
SALA TALLERS (TNC)

Partint de la base de que el projecte T6 és un laboratori escènic, aquest experiment anomenat T-ERROR ha fallat. Jordi Oriol ha volgut reflectir el que ell mateix va patir quan se li va encarregar el text i es va encallar davant del full en blanc. A partir d'aquí ha vestit la trama amb tintes vampírics, ja sabem que aquest tema està de moda, envoltant al dramaturg d'una família un tant peculiar.

El text fa aigües des del principi però s'enfonsa en un mar d'anades i vingudes sense sentit abans de la mitja hora de funció. La metratealitat de convertir els personatges en actors és un recurs fàcil però que no aconsegueix arrodonir una obra que sobrada de peròs. Jordi Oriol presenta el muntatge com un joc de personatges condemnats al fracàs i allí és on viuran l'hora i mitja de representació.

Entre els actors, d'una direcció erràtica i insegura, destaca el protagonista David Vert, que aprofita els moments de comèdia (singlot inclòs) per despertar un públic submergit en un somni gens plàcid. La posada en escena com si entressin en la cova del terror és la millor part de l'espectacle.

No hi ha dubte de que Jordi Oriol volia arriscar-se i ell mateix admet que no li importa fracassar. Obrirem la porta del darrera perquè la seva sortida no serà el més recordat d'aquest projecte de dramatúrgia. Què li farem! Una altra vegada serà.

T-ERROR

by on 22:13
TEXT i DIRECCIÓ: JORDI ORIOL INTÈRPRETS: ÀNGELS POCH, ORIOL GENÍS, DAVID VERT, ANNA MOLINER, ÒSCAR CASTELLVÍ, CARLES PEDRAGOSA i JORDI...


TEXT i DIRECCIÓ: JORDI CASANOVAS
INTÈRPRETS: ROSA BOLADERAS, ÒSCAR CASTELLVÍ, PEP CRUZ, BORJA ESPINOSA, ANDRÉS HERRERA, MÍRIAM ISCLA, ANNA MOLINER, ÀNGELS POCH i DAVID VERT.
PRODUCCIÓ: TEATRE NACIONAL DE CATALUNYA
SALA TALLERS (TNC)


No hi ha repte que se li resisteixi a Jordi Casanovas, no importa que sigui al seu petit espai, la SALAFlyHard o la Sala Tallers del TNC, tot sembla que se li quedi petit davant de la seva gran versatilitat i originalitat. Aquesta vegada li toca reflexionar sobre què significa ser català, partint des de l'època de la postguerra.

Dues històries, una situada al Pallars on els veïns que volen vendre'ns mitja muntanya a un promotor de pistes d'esquí es troben a l'oposició de Maria i Núria Farràs, mare i filla que aconseguiran el seu propòsit, amagant-se darrera de la seva llegenda de bruixes. D'un altra banda, la segona història ens porta a la Mina, el barri més violent de la Barcelona dels setanta on Luis Martínez Calanda, El Cala i Pedro Sánchez "El moro" intenten aconseguir sortir-se de la vida que porten, entre atracaments i narcotràfic, aprofitant el boom immobiliari pre-olímpic.

A l'equip habitual del T-6 aquest cop se li afegix un majestuós i arrollador Andres Herrera (El Cala), que juntament amb Míriam Iscla (Núria Farràs) són els dos pesos pesats de la funció. Pep Cruz deixa la seva faceta irònica i ens sorprèn a la segona part amb un punt de pistoler macarra tendre. Àngels Poch signa una altra brillant actuació fent de mare tradicional, que Maria Farràs, que defensa per damunt de tot a la seva família. L'únic però del repartiment són els crits histèrics dels personatges de la Rosa Boladeras, Marta Verdeny i Mercedes Amat.

Dramatúrgicament impecable gairebé fins al final on entra en una espècie d'absurda màquina del temps, on el ritme es para i els minuts es converteixen en interminables. Malgrat això aconsegueix portar totes dues històries al gènere del western, no massa utilitzat en teatre i el conjunt aprovi amb nota.

Un mes ha estat poc recorregut per Una historia catalana, que fa dies que va penjar el cartell de "entrades esgotades" i que ha demostrat que es mereix un segon assalt a la cartellera barcelonina. Ho estarem esperant.

UNA HISTÒRIA CATALANA

by on 19:45
TEXT i DIRECCIÓ: JORDI CASANOVAS INTÈRPRETS: ROSA BOLADERAS, ÒSCAR CASTELLVÍ, PEP CRUZ, BORJA ESPINOSA, ANDRÉS HERRERA, MÍRIAM ISCL...