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MÀTRIA | TEATRO | 70min | CAT
Dirección y dramaturgia: Carla Rovira Pitarch | Intérpretes: Marc Naya Diaz, Àngela Pitarch Isart, Carla Rovira Pitarch | Ayudante de dirección: Ramon Bonvehí Rosich |

Carla Rovira vuelve a Tàrrega para buscar sus raíces. Como titular funcionaría, y en cierto modo es así, porque la memoria histórica que los nietos y biznietos de aquellos que sufrieron la guerra está más que presente hoy en día. El silencio de otras décadas se ha roto y toca poner las cartas sobre la mesa para saber, para que no se olvide.

Màtria es un espectáculo documentado, muy bien documentado. Nada de fascímiles de poca monta, aquí hay un proceso de investigación previo y propio, de la familia de la Carla, que daría para más de una obra. Una historia particular la de Enrique Isart, tío-abuelo de Carla, fusilado por los franquistas con 23 años. Partiendo de este caso concreto, la historia pasa a ser general. Las reflexiones entorno a su vida y muerte nos hacen reflexionar sobre que no fue un caso único.

Los espectáculos de Carla Rovira tienden a congujar la realida más seria con el humor. Por eso tras un inicio más parecido al teatro documental, que se irá percibiendo a lo largo de la obra, la obra gira hacía un tono más casual y humorístico con la parte del Skype. El contraste entre el mundo de entonces, representado en forma de las cartas de Enrique, con el de ahora vía vídeoconferencia pone al espectador en la tesitura de que no será el mismo 'cuento' de siempre.

Otro acierto, que al principio puede resultar extraño, es convertirnos todo en femenino genérico. Un toque de frescura y naturalidad, humor y reivindicación a partes iguales. Porque Màtria es una historia de mujeres. Las de tres generaciones pasadas, algunas ya muertas otras vivas, que cargan el peso del silencio. De callar lo que saben. Dos de ellas en escena. Magnífica la incorporación de la figura materna dentro de la obra. La naturalidad del momento es tan aplastante, que te llegas a preguntar si siguen un guión o si es lo que les sale en ese momento.

A pesar de todo ello y de que el punto de partida sea el adecuado y sorprenda, el final no es el adecuado. Una vez destapadas las cartas. Las dos últimas escenas finales quedan como un pegote con respecto al resto de la obra. La historia de Genoveva, más allá del valor sentimental, no sería conveniente que pasara del mero titular, ya que no aporta nada al conjunto de la historia.

El espacio escénico en forma circular, donde al entrar parece que se va a celebrar un ritual, es ideal para que tu atención sólo se fije en la escena. Durante 80 minutos sólo existe la historia de Enrique, la historia de la familia de Carla. Màtria es un dramaturgia de memoria, feminista, un diálogo intergeneracional lleno de preguntas sin respuestas y lo malo es que el tiempo no pasa en balde y los testimonios caerán en el silencio para siempre. De momento ya tenemos una historia, la de Enrique Isart Alonso, ¿quién es el siguiente?




MY BABY IS A QUEEN | DANSA | 40min | CAT
Autoría y dirección artística: Eva Vilamitjana y Albert Vilà | Dramaturgia: Albert Vilà | Interpretación: Miquel Fiol, María Hernando / Eva Vilamitjana, Raquel Gualtero y Guido Lucas (Bailarines); Asier Suberbiola, Nil Villà, Nico Sánchez (Músicos) | Compañía La petita Malumaluga |

Aunque hace tiempo que dejé de ser un bebé, tenía ganas de descubrir qué era eso de espectáculos para personas de 0 a 3 años. Con música en directo la compañía La Petita Malumaga intentan que estos pequeños seres se sientan libres de vagar por su escenario. Música, danza, luces y acción.

Quizás no fue su mejor función, o que no eran demasiado atrevidos, pero los bebés de mi función se resistieron a participar en el acto. Desconozco las habilidades que un artista/actor/bailarín tiene que tener para ser capaz de motivarles de tal manera que cooperen en el espectáculo. En este sin duda disfrutamos más los adultos que los niños.

La música y la danza se complementan a la perfección, pero no acompañan los efectos lumínicos demasiado acentuados para la percepción de un bebé, que más que invitarles a entrar les hacen llorar o querer marchar y ni falta de elementos dramatúrgicos para animarlos a participar.




a X amor o Mujeres áureas | TEATRO | 60min | CAT
Dirección: Txell Roda | Intérpretes: Pilar Martínez, Mònica Lucchetti, Laura López, Manuel Veiga | Dramaturgia: creación colectiva a partir de una propuesta dramaturgica de Jonay Roda sobre los textos de las autoras del Siglo de Oro: María de Zayas y Sotomayor, Feliciana Enríquez de Guzmán, Anna Caro de Mallen, Lope de Vega y Carpio | mvmproduccions |

Encontrarse con el Siglo de Oro en medio de los espectáculos de Fira Tàrrega resulta curioso. Quizás por eso de ser una propuesta que no encajaba del todo con lo que estamos acostumbrados a encontrar la marcamos con un imperdible. La realidad no estuvo esta vez de nuestro lado.

En escena Lope de Vega, pero él no será el protagonista sino la víctima de la dialéctica de las mujeres, a las que hasta ahora han acallado por motivos de género las que llevarán las riendas de la obra. Entre los clásicos de la literatura española, por querer darle un toque 'moderno', se cuelan un sinfín de anacronismos. Debe ser que el 1600 nos queda lejos y necesitamos una cercanía.

Uno de sus principales problemas está en la dramaturgia, dispersa, que busca una complicidad con el público que no encuentra, pobres de ellos sumidos en un aburrimiento que no recordábamos desde los años de algunas lecciones de la escuela. En búsqueda de hacer pedagogia, que sí, que está bien, nos perdemos en una malgama de nombres, de ellas, que no sabemos si son reales o inventados, y que deberían ser una raiografía de la situación de la mujer de la época, pero se quedan en simples trozos de obras, más anecdóticos que otra cosa.

La dirección de Txell Roda ha optado por unas interpretaciones con más que una brizna de pretenciosidad, que si cabe alejan más aún al espectador. Es verdad que existe la tendencia a hacer grandilocuentes las palabras de los clásicos, pero hoy en día tal dicción y entonación es demasiado impostada, al menos para el ámbito catalán.

La decisión más acertada fue el encuadre del espectáculo, que más bien es una felicitación para la organización de la Fira Tàrrega. El enclave de la plaza dels Albers le caía que ni pintada al espectáculo. Una verdadera lástima que el resto no fuera a juego.




NINGÚ VA ALS ANIVERSARIS A L'ESTIU | TEATRO | 70min | ILLES BALEARS
Dramaturgia: Lluki Portas | Intérpretes: Diego Ingold y Lluki Portas | Assessor de dirección: Ernesto Collado | Hermanos Picohueso |

Estamos invitados a un aniversario muy especial. Lluki lleva más de tres meses esperándonos, desde aquel día que no invitó por primera vez y nadie se presentó a su fiesta de cumpleaños. Decepción absoluta que prevemos que nos hará pagar de una manera u otra.

La terraza del Museu Comarcal es el lugar elegido para el evento. Fresca noche en Tàrrega. Esto se avisa, no estaba especificado en ninguna parte. Es el día de Lluki y por ella, espectadores activos y los más tímidos se esconden, porque no hay huída.

Un espectáculo basado en la pura anécdota, llevada a situaciones a veces demasiado surrealistas, otras más comunes e incluso alguna de patio de colegio, aguanta lo que el público esté dispuesto a dejarle. Era viernes, es Tàrrega y quién no se apunta a una fiesta. Más allá de que hay montajes 'made in Tàrrega' como éste, una servidora no tenía el cuerpo para aniversarios. La consistencia de la obra pierde la gracia a la media hora, donde todavía no ha llegado ni la tarta.

Algunos intrépidos que consiguieron empatizar con la propuesta, quizás vivieron la fiesta de su vida. Los que buscan algo más que la pura anécdota nos quedamos con la experiencia y poco más.




D-CONSTRUCTION | DANZA | 35min | FRANCIA
Dirección artística: Souhail Marchiche y Mehdi Meghari | Coreografía: Menhdi Meghari | Intérpretes: Elias Ardoin, Evan Greenaway, Samir El Fatoumi, Yohann Daher, Vanessa Petit, Émile Tarpin-Lyonnet | Compañía Dyptik

Finalizo la segunda jornada con un toque de danza urbana donde la estructura metálica representa el poder, aquel que les atrapa, les condena a vivir encerrados en su propia prisión, y al mismo tiempo, les espone a los ojos de un mundo cruel. 

Vibrante ejercicio corporal con público en los dos bandos de la valla, mirando se las caras. La cuarta pared no existe en un pieza donde bailarines entran y salen de 'escena'. Caminan entre un público que sólo mira. La Plaza de las Naciones vuelve hacer honor a su nombre y se vuelve reivindicativa, en un alegato al no-mundo, donde las fronteras no existen.
Por Elisa Díez (Butaques i Somnis)

Cuando los focos se apagan, las plateas se vuelven desiertas y las persianas anuncian un "Cerrado por Vacaciones" es hora de hacer balance de la temporada teatral que ya ha terminado. Este año por circunstancias personales y laborales no he podido asistir con tanta regularidad a las salas, tan sólo en poco más de 100 ocasiones, contando la maratón que con mucho gusto me he pegado con el Festival Grec.

Esta ha sido una temporada floja, se presentó como la temporada de la recuperación y hemos acabado con ocupaciones tras la Semana Santa que a penas alcanzaban al 40%, es verdad que cuando sale el sol, la playa tira más que las salas teatrales, pero son números preocupantes para un sector ya de por sí afectado por diversas políticas culturales.

Pese a todo hay vencedores que se han llevado el gato al agua y que han visto sus plateas a rebosar. Comencemos con dos nombres y apellidos que por una u otra razón han destacado esta temporada. Ernesto Collado, que parecía que tenía vetado la exhibición de sus espectáculos en Barcelona, esta temporada ha conseguido que deseemos ver más tras Montaldo (La Seca) y Constructivo (Hiroshima). Nuevos lenguajes escénicos, una apuesta clara por incluir al público en la pieza escénica y una experiencia muy recomendable para aquellos que no se conforman con sentarse en una butaca y disfrutar. Volviendo al teatro más clásico y convencional, esta ha sido la temporada de Lluís Homar que ha maravillado con su Terra Baixa (que volverá al Borràs del 23 de septiembre al 25 de octubre tras agotar localidades en su primera temporada) y con la dirección de L'art de la comèdia de Eduardo de Filippo en la Sala Gran del TNC y que después pudimos ver "paso a paso" en el programa Teatral del Canal 33.

De los nombres y apellidos pasamos a las salas. Destacaré tres, una por su nacimiento, la otra porque aunque llevaba ya un tiempo entre nosotros, este año ha consolidado su presencia, quizás no tanto para el gran público que busca un teatro más comercial, pero sí para los teatreros que buscamos otro tipo de emociones y por último la consagración de una sala/compañía que el año pasado dejó el listón muy alto y éste ha vuelto a superarlo. 
Hace apenas cuatro meses nacía la Sala Hiroshima, venía a ocupar una parcela poco explorada en Barcelona como es el teatro experimental, la performance, la danza, los géneros híbridos... Pegadita al Paral·lel, cuna de los grandes teatros comerciales, este proyecto huía de los neones para mostrarnos otro tipo de propuestas, que poco a poco van ganando adeptos entre el público teatral. He podido asistir en dos ocasiones y tengo ganas de más. En unos días os explicaré una avanzadilla de su nueva temporada. Estad atentos! 
Y siguiendo en Poble Sec, en lo alto de la Montaña de Montjuïc nos encontramos con La Vilella, hervidero de pequeñas propuestas. En ella se horneó una de las joyitas de la temporada, Et vindré a tapar, que más tarde, ya en verano ha recalado en La Seca. Tanto una como otra han conseguido participar en el Festival Grec de este año, una buena señal de que dejan el anonimato para entrar en el circuito. 
Finalizamos en el centro, sorteando guiris, para refugiarnos en el anteriormente conocido como Círcol Maldà, que a partir de esta nueva temporada se llamará El Maldà. Entre los múltiples estrenos de esta temporada, dos montajes me han sorprendido. La producción de esta temporada de la compañía, Els Pirates Teatre, que han versionado con su estilo, Nit de Reis de Shakespeare. Disfrutada de obra donde la música volvió a tener protagonismo y El llarg dinar de Nadal, que agotó entradas y volvió fuera de Navidad, para regalarnos una ambiente cuidado con una puesta en escena sublime y unas interpretaciones que dejan la boca abierta. Esta Navidad vuelven. No se la pierdan.

En el último tramo de temporada nos aguardaba una de las sorpresas que nos ha tenido en vilo durante dos meses y con la que hemos disfrutado enormemente, tanto que nos hemos quedado con ganas de más. La responsable es la compañía La Brutal con David Selvas y Julio Manrique a la cabeza que han creado una especie de teatro seriado y con su ciclo Tot pels diners ha conseguido llenar el Espai Lliure de mentes despiertas con ganas de ver una serie de montajes diferentes. Mammon, CleopatraL'onzena plaga nos ha convencido y hecho adictos a montajes que no acaban en los aplausos.

Y acabamos con fuegos artificiales, para el que es sin duda el montaje de la temporada. Y aunque algunos digan que es un melodrama (si Shakespeare levantara la cabeza...), lo cierto es que tuvo las entradas agotadas antes de estrenarse y nos hizo soñar con lo que puede conseguir un director, Julio Manrique, con los recursos limitados, con algo más de imaginación. Sí, estoy hablando de El Curiós Incident del Gos a mitjanit que se pudo ver al Lliure de Gràcia y que la temporada que viene se podrá ver al Lliure de Montjuïc. Después de ver el de Barcelona fui a Londres, y vale que allá tienen más dinero y escenográficamente es espectacular pero les falta Pol López, inconmensurable la interpretación de unos de los grandes de la escena catalana actual. Las entradas volarán, de eso tampoco hay duda.

Y claro que hay cosas negativas, espectáculos que me han decepcionado, ha sido una temporada como muchas otras, donde sales corriendo de una sala porque si alguien te pregunta qué te ha parecido se te va a notar que no te ha gustado demasiado tirando para nada, pero eso en agosto se te olvida nada más poner un pie en la arena, ni te acuerdas de las listas que has podido hacer en una platea por estar aburrida o no conectar con el mensaje. En septiembre vuelves descansada, con un montón de kilos de más... en la maleta y con ganas de sumergirte en más historias, con nuevos personajes, mientras la página en blanco te sigue esperando para que la rellenes con una y mil reflexiones. Este agosto, el blog sigue, te esperan una serie de artículos para que la vuelta a la rutina sea más liviana porque estés deseoso de iniciar la temporada teatral con una y mil propuestas. Esto es tan sólo un punto y seguido... Continuará.


CONSTRUCTIVO (acción demoledora para inversores utópicos)
CREACIÓN E INTERPRETACIÓN: LUIGGI MAESTRINI Y RAFAEL LANZA
DRAMATURGIA: ERNESTO COLLADO / PIERO STEINER
DURACIÓN: 60 min
PRODUCCIÓN: PIERO STEINER & ERNESTO COLLADO/FUNDACIÓN COLLADO-VAN HOESTENBERGHE
SALA HIROSHIMA

Transmitir. Bonita y deseada palabra. Entrar por primera vez en una sala, expectativas altas, pero sobre todo ganas de dejarte sorprender. Espectáculo de pie, ni cuarta ni tercera pared, nada absolutamente nada te separa de la escena, simplemente tu propio miedo a ser más o menos partícipe.

Una vez situada en escena comienza el viaje, Rafael (Ernesto Collado) y Luigi (Piero Steiner) son dos albañiles que nos llevarán desde el humor, pasando por la ternura, la emoción, hasta el cabreo por saber que somos víctimas y verdugos de muchas de sus historias. Se me escapa la lagrimita mientras escucho las historias familiares de Luigi, aquello que en directo no captamos pero que luego te deja un gran sentimiento de oportunidad perdida. Sin embargo, Rafael es más directo, y muchas veces sus palabras son contrarias a sus sueños, la demolición versus la construcción de grandes edificios.

Si bien es cierto que por momentos me vi sumergida en una película de Buñuel con un Don Quijote y un Sancho, otros con el personaje de Luigi parecía salida de una peli de Alfredo Landa, su mirada tierna y un humor parecido aunque con diferente trasfondo. Ernesto Collado y Piero Steiner crean un universo muy particular. Durante una hora te olvidas que estás en una sala viendo teatro, la conexión es tan directa, real e impactante que desde los primeros minutos sabes que te creerás todo lo que te expliquen, que da igual lo que te cuenten porque ya te tienen ganada. 

Performance, teatro gestual, humor, simbolismo… y un sinfín de técnicas pero donde la honestidad manda. No hay artificios, es lo que es, hay humo pero no te lo venden. Y sales de la sala tocada, pensando, construyendo y demoliendo los muros de los que dicen que otro mundo no es posible, porque lo acabas de ver, lo has tenido delante. Y necesitas ver más espectáculos como éste. De aquellos que te iluminen, te hagan reír, que te entretengan, pero sobre todo que te dejen un poso que te haga pensar durante días.

Luigi y Rafael volverán en formato road movie (“Demoledor”), no será lo mismo, las emociones del directo son irrepetibles, pero buscaré la manera de poder verla. Lo que ya es un hecho es que Ernesto Collado ha encontrado sala, después de mucho esperar, creo que la Sala Hiroshima es el lugar adecuado para instalarse. Feliz construcción!

CONSTRUCTIVO

by on 15:52
CONSTRUCTIVO (acción demoledora para inversores utópicos) CREACIÓN E INTERPRETACIÓN: LUIGGI MAESTRINI Y RAFAEL LANZA DRAMATURGIA: ERNEST...

Font: Belén Ginart (ara.cat)
Constructivo fas simbiosi artística amb Piero Steiner. Què us aporteu l’un a l’altre?
Admiro el Piero des que vaig començar a estudiar teatre, i després ell també ha anat seguint la meva trajectòria. Ens hem trobat en un moment en què ens necessitàvem l’un a l’altre. Els meus espectacles eren cada cop més discursius i necessitava l’emoció, mentre que el Piero ha fet un recorregut a la inversa. Tenim una mateixa visió del món, i hem connectat al 100%.
Com vau treballar l’espectacle?
El punt de partida van ser les lectures, l’estudi dels arquitectes que no ens interessen o volíem criticar, i la dels arquitectes i urbanistes que més ens emocionen. Però teníem clar que no volíem ser teòrics, sinó dos tipus que viuen allò de què estan parlant.
Qui són aquests dos tipus?
De seguida ens vam inventar dos personatges, el Luigi Maestrini i el Rafael Lanza, dos obrers que van estar set anys treballant a Suïssa en una cosa que no entenien, l’accelerador d’hadrons del CERN. Set anys treballant en una cosa que no entenien.
Quina és la visió de l’arquitectura que tenen els vostres alter ego escènics?
Ells defensen que cal construir per habitar. Diuen que l’arquitectura que no dóna aixopluc és esteril. El seu lema és: “ Edificio que no cobije, abajo”. Ens passem la vida construint, no només amb totxos sinó també amb paraules, idees, pensaments, i no els omplim de contingut, no els habitem.
O sigui que l’arquitectura és només un pretext.
Parlem de l’arquitectura, però també de la vida, de la societat i del món en què volem viure. Hi ha una crítica molt dura, però també una proposta sobre com volem habitar. Per això vam decidir que, en comptes de Demoledor, el títol inicial s’havia de dir Constructivo.
Quina traducció escènica té la sintonia entre el Piero i tu?
La connexió que tenim és molt important perquè a Constructivo no hi ha un text fixat. Però no improvisem tota l’estona, el discurs és sempre el mateix.
Com són les representacions?
Tenim diverses consignes, del tipus: “Tu em deixes fer fins que jo digui bellesa, i després tu fas tal cosa”. Una altra de les consignes és que ens hem de sorprendre mútuament com a mínim un cop en cada representació. Això ens porta a un estat d’alerta i de vivacitat que és genial. Nosaltres ens ho passem bé, el públic ho rep i se n’encomana.
Demaneu una implicació especial del públic.
Aquí el públic està dins del joc dels dos personatges. No és un espectacle participatiu, però el fet d’estar dins de l’escena, drets i movent-se físicament, fa que a l’espectador no li arribin només paraules, sinó que ell també construeixi les escenes amb la seva presència física.
A Tàrrega vau presentar l’espectacle en una antiga farinera mig derruïda. Com s’adapta Constructivo a un espai com l’Hiroshima?
Com a espai teatral que ha guanyat Barcelona, l’Hiroshima és una meravella. I Constructivo és una estructura que s’adapta bé a qualsevol espai.
Quina vida tindrà l’espectacle?
Tenim l’esperança que sigui un espectacle necessari que no mori mai. Hem fet gira per l’Argentina i l’Uruguai, a l’estiu anirem a París, Les, Bilbao, Olot, Terrassa, i el que sorgeixi. A més, ja estem treballant en la versió cinematogràfica.
Com serà?
Ivó Vinuesa va venir a veure l’espectacle i va decidir que el volia portar al cinema. Serà una road movie delirant amb dos obrers que creuen l’Espanya devastada, postbombolla, des del País Basc fins a València, per acabar amb les construccions absurdes. La consigna de derruir qualsevol edifici que no aixoplugui els porta a voler enderrocar la Ciutat de les Arts. |
'Constructivo. Performance demoledora para inversores utópicos' Creació i interpretació: Piero Steiner i Ernesto Collado. Sala Hiroshima (Barcelona). Fins al 16 de maig

Font: Ramon Esteban (elpuntavui.cat)
Un cop consolidat com a espai de formació i d'elaboració de noves produccions, la Factoria de les Arts Escèniques de Banyoles s'estrena aquest divendres com a sala d'exhibició. Fins ara ja s'hi havien fet algunes representacions, però no hi havia una programació estable. És la “tercera pota” –com els agrada definir-ho als seus responsables– de l'ambiciós projecte de la Factoria, iniciat tot just fa tres anys. La línia de les peces que s'hi aniran programant –batejada com a Formats Factoria– serà la creació contemporània en formats no habituals. “Però que la gent no s'espanti, seran obres a l'abast de tothom”, puntualitzen el regidor de Cultura, Jordi Bosch Batlle; la tècnica de cultura municipal Ingrid Calpe, i el programador de la Factoria, Joan Gómez. Quan es disposi d'un públic habituat a aquests muntatges, aleshores sí que es mirarà d'arriscar més, han anunciat.
La responsabilitat d'obrir Formats Factoria recau en Ernesto Collado i el seu espectacle més recent,Montaldo, inèdit a les comarques de Girona. Atès l'enfocament que es vol donar a la Factoria com a espai d'exhibició, Collado sembla l'artista ideal per trencar el gel. “Miro d'apropar les noves dramatúrgies a nous públics –ens explica aquest barceloní, veí de Pontós– i faig uns muntatges que són un pont entre les obres de més risc i el teatre més convencional.” Aquesta posició intermèdia el converteix en un autor difícil de classificar, i admet: “Estic en una frontera estranya: no sóc prou modernillo i tampoc prou comercial; per als primers jo sóc el clàssic i per als segons, el rar.” Montaldo és una reflexió sobre el lliure pensament, les utopies i els límits entre els interessos personals i els de la comunitat. El fil conductor és un personatge que segueix les passes de les comunes d'icarians esteses pels EUA en la segona meitat del segle XIX, atiades pel moviment dels anomenats utòpics francesos. El viatge serà un desastre, però el missatge que vol enviar Collado és positiu: ara més que mai cal tenir utopies, no és veritat que no hi hagi alternatives al capitalisme salvatge.
La primera programació estable de la Factoria es completa amb Jo mai, d'Ivan Morales i interpretada per la companyia Prisamata (7 de març);Ultra inocencia, de Los Corderos (28 de març), i El poble entre copes, de Teatre Essela (12 d'abril).

Font: Jordi Bordes (elpuntavui.cat)
El bon teatre es genera a partir d'un conflicte entre dos personatges. I esdevé art quan un tercer se l'escolta i interpreta les raons de cada ànima a l'escena. En aquesta edició del Festival Grec, que ha ajuntat un reguitzell de propostes teatrals de nous dramaturgs de casa (posant-los al costat de direccions contrastades a Catalunya i també propostes internacionals que li donen prestigi i aporten noves mirades transversals a l'escenari), l'engany és un dels ressorts més utilitzats com a motor de la trama. Són peces, generalment, desacomplexades que diuen i insinuen sense manies, desinhibides. Fem-ne un repàs:
Brickman Brando Bubble Boom narra una faula que dóna a conèixer el creador de les hipoteques modernes per a patrimoni (un nen pobre que aconsegueix reunir una gran fortuna al llarg de la seva vida) i el relaciona amb l'actor Marlon Brando (un artista popular, amb molt patrimoni propi però que cap se'l considera la seva llar). L'actor Diego Anido dobla Brando en alguns dels seus passatges de la filmografia, que cusen com si es tractés d'una peça dedicada al mític Brickman. Treball incessant de projecció a pantalla d'elements captats al moment. Minimalista, juganer, amb sensació d'espontaneïtat. Els Serrano no persegueixen el preciosisme, sinó que juguen a fer versemblant un conte. I expressen opinions a partir d'una poesia naïf. Un dubte a veus: és real aquest tal senyor Brickman (l'home totxo) de nom ben sospitós?
Ernesto Collado signa Montaldo. És un encantador de serps. Té la capacitat d'atrapar l'espectador explicant el que sigui. No ho fa només amb l'oralitat, sinó reforçant-se amb aparells i jocs que obliguen el públic a trobar punts de contacte amb l'escenari i el que proposa la companyia. En realitat, Montaldoparteix d'una història tan atractiva com increïble, una road movie singular. Juga a fer de biopic trencant totes les convencions. Tot el que presenta, finalment, és la cerca de l'investigador (ell mateix) i els seus fracassos. Abandona de seguida l'aventura d'aquella societat utòpica en la qual va voler participar aquest català, Ignasi Montaldo, que presenta Collado. L'actor se serveix d'elements màgics, que són els que fan treballar el cervell; de l'humor d'estar per casa; i també de la sorpresa. La seva desimboltura és el que permet mantenir atent el públic. El seu compromís, el que marca la seva voluntat artística. Potser en aquest treball ha triomfat la forma, però, al final, el punt de lluita ha quedat desdibuixat, convertit en una dansa mítica hipnòtica però allunyada del bategar del públic d'avui. I no és perquè no sigui temps de perseguir o creure utopies, sinó perquè el pobre Montaldo queda oblidat en una cuneta d'aquell Scalextric escènic.
La nau dels bojos és l'últim treball de La Calòrica. Aquesta formació, que només té quatre espectacles al seu repertori, ja és una veu que es fa sentir en la nova generació d'autors. L'equip d'Israel Solà i Joan Yago són un conjunt inquiet, juganer, que no es conforma amb una peça cridanera, sinó que també li busquen altres ressons. A Editto bulgaro van participar en format de lectura al Juliol a la Cuina. Després el van transformar en espectacle i els va resultar un treball brillant, de paròdia a Berlusconi sense una mofa massa despietada (que acaba donant un aire de víctima al personatge que es pretén criticar). El treball d'ara es pot veure avui i demà encara i va ser el guanyador del projecte escènic d'exalumnes de l'Institut del Teatre Adrià Gual. Ells situen els personatges del quadre homònim del Bosch en ple segle XXI. Davant l'abisme es pregunten “I ara, què hem de fer?” La resposta, o les reflexions dels joves de La Calòrica, a la Sala Pina Bausch.
Més desolació és la que imprimeix Lluís Danés a Wasteland: construeix com pot ser la vida en un abocador convertit en ciutat de desheretats. Es podrà veure encara avui i demà a la Sala Maria Aurèlia Capmany del Mercat de les Flors.
Jo, mai és el darrer treball d'Ivan Morales. Es presenta del 25 al 28 de juliol al teatre del CCCB. Una colla d'amics s'apleguen per tirar endavant un bar, mig abandonat, i transformar-lo en la família que no van tenir. És una peça de gènere negre amb tocs de realisme i una notable influència del fatalisme als temes de 3 minuts i 40 segons de rock and roll. Al costat d'aquesta estrena, una nova peça que és fruit de la col·laboració del festival amb els Premis Quim Masó. El text de Sandra Simó situa dos personatges en una tragèdia contemporània que és un cant (i un ball) al risc de viure. El títol és prou explícit Victoria Falls(Victòria cau). Es podrà veure a partir de la setmana vinent, del 25 al 27, a la Sala Pina Bausch del Mercat de les Flors.