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Fuente: Clara Morales Fernández (elpais.com) | Foto: Javier Naval
No hay grandes favoritos, ni grandes estrellas. Al espectador medio no le sonarán los nombres de los finalistas a mejor dirección y quizás no haya oído hablar de las obras candidatas a mejor espectáculo. La 18ª edición de los Premios Max (organizados por la Fundación Autor de la SGAE) será un galardón a ese otro teatro, ocurra lo que ocurra en la ceremonia de entrega este lunes y que se emitirá a las 20.00 en La 2 de Televisión Española. Es el teatro que investiga en nuevos lenguajes y trabaja con frecuencia de manera subterránea. El off que intenta dejar de serlo (al menos en la producción) y los profesionales que abandonan su hueco en la industria para lanzarse sin red.
Entre los candidatos al premio grande, el de mejor espectáculo teatral, hay un texto de un autor australiano desconocido (Cuando deje de llover, de Andrew Bovell) dirigido por el hasta ahora anónimo Julián Fuentes Reta. En la categoría de Mejor espectáculo revelación se han colado propuestas como Los nadadores nocturnos, una obra fragmentaria que aúna teatro textual, danza y música en directo. El Premio Nacional de Danza Chevi Muraday llega a los galardones con una pieza para espacios no convencionales, y en la categoría de Espectáculo Juvenil o Familiar se cuela La Joven Compañía, un proyecto de educación escénica integrado por menores de 25 años.
"Creo que esto evidencia un relevo. Y relevo no significa borrón y cuenta nueva, no nos pongamos tremendos. Significa que hay mas gente llegando, y ya está", valora Julián Fuentes. Una tendencia que ya comenzó a apreciarse el año pasado con la coronación de Un trozo invisible de este mundo (cuatro premios), de Juan Diego Botto y dirigida por Sergio Peris-Mencheta, pero que dista mucho de la edición de 2013, cuando Follies, de Mario Gas, se hizo con seis estatuillas luchando contra Alfredo Sanzol, Miguel del Arco y Juan Mayorga.
El relevo consiste también en una renovación del lenguaje. El triángulo azul, nominada a mejor espectáculo, narra a ritmo de vodevil y pasodoble la historia de los republicanos españoles apresados en los campos de concentración nazis. Cuando deje de llover viaja por una saga familiar a lo largo de un siglo, superponiendo épocas y lugares, en un inmenso espacio vacío y con recursos sonoros y de iluminación innovadores. Bosque Ardora, de Rocío Molina (el año pasado nominada en Espectáculo Revelación, este año en la categoría grande de danza) es una vuelta de tuerca más en la renovación del flamenco que construye la bailaora. "Han querido seleccionar espectáculos que no sean lo de siempre. Es ley de vida, dentro de cuatro años estarán haciendo hueco a los siguientes", señala la directora de escena de Los nadadores nocturnos, Carlota Ferrer.
El cambio de tendencia se explica, además, por un nuevo reglamento estrenado en 2014. Hasta entonces, eran los profesionales socios de la SGAE los que votaban, mientras que ahora lo hacen cinco tribunales. "Por lo menos, sabemos que han visto los espectáculos. Llegó un momento en que las votaciones eran un descrédito, no se votaba al mejor sino al más cercano", opina la dramaturga y directora Laila Ripoll, candidata a mejor dirección y autoría. Así, la elección no depende tanto de la capacidad de promoción de una obra entre los votantes. Espectáculos como El triángulo azul, que firma Ripoll (producido por el Centro Dramático Nacional pero estrenado en una de las salas más pequeñas del mismo), han podido abrirse paso gracias, entre otras cosas, a esta medida.
Aun así, ninguna de las obras mencionadas pertenece a ese teatro offque estrena en microsalas de Madrid o Barcelona. Cuando deje de llover contó con la producción del Teatro Español (como Un trozo invisible de este mundo el año pasado), Los nadadores nocturnos se programó también en una de sus naves. Además, todas ellas cuentan con grandes repartos (el de Cuando deje de llover triunfó en los Premios de la Unión de Actores), poco frecuentes durante los años de la crisis. Carlota Ferrer niega pertenecer al off en lo que refiere a los medios de producción. Y Fuentes le apoya: "Nuestros gastos de escenografía fueron bajos, pero eso no significa que un espectáculo no cueste dinero. Para poder pagar a un grupo de profesionales por su entrega, hace falta presupuesto".
Recibir un Max quizás facilite eso último. En plena preparación de giras para la próxima temporada y bolos de verano, todos consideran que un galardón facilitaría el trabajo. Ripoll (cuya obra está de gira sin ayuda del CDN) apunta que nada más conocerse la nominación ya recibieron alguna llamada, y Ferrer espera que los programadores "se atrevan". Que el cambio de tercio que indican los galardones llegue también a las salas.

Fuente: Adriano Luciani (elpais.com)
Federico García Lorca dijo una vez en su Charla sobre teatro que un pueblo que no ayuda y no fomenta su teatro, si no está muerto, está moribundo. Contribuir a que se reavive el interés por el teatro en estos tiempos de crisis y acercar la dramaturgia catalana al público son los objetivos de la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) con la colaboración de la Asociación de Empresas de Teatro en Catalunya (Adetca). Conscientes del momento delicado del sector, ambas entidades lanzan la campaña Día del Autor SGAE. El objetivo primario del proyecto en su primera edición es de impulsar la producción dramática de autor en varios teatros barceloneses y al mismo tiempo asegurar que las obras originales catalanas sigan estando presentes en las carteleras.
“Considerando todos los problemas que las salas actualmente encuentran para llevar adelante sus proyectos, queremos estimular la presencia del público. Sobre todo, es importante que la gente entienda que hay mucha competencia y que el trabajo cuesta y también que la autoría propia catalana es cada vez más interesante y significativa”, afirmó ayer el director de la SGAE en Cataluña y Baleares, Ramon Muntaner, quien explicó las bases y el procedimiento de la iniciativa. Ocho obras, con un total de 13 autores dramáticos y nueve compositores, componen la propuesta, que pretende llenar las butacas de siete teatros barceloneses durante todos los jueves comprendidos entre el próximo sábado y el 31 de diciembre, a excepción del 25 de diciembre. Todo esto por un precio absolutamente anticrisis: 1,5 euros.
La iniciativa se desarrollará en los teatros: Sala Muntaner, La Seca-Espai Brossa, Jove Teatre Regina, Sala Beckett, Teatre del Raval, Porta4 y Sala Fènix.
De hecho, con el propósito de promover la producción de autor en los escenarios de la ciudad condal, la Fundación SGAE y Adetca, tras una convocatoria dirigida a todos aquellos teatros que desearan participar en el Día del Autor y cuyos espectáculos fueran originales y de autoría de los socios de la SGAE, han prefijado un precio de coste de la entrada en 15 euros. Así que la misma fundación compra cada jueves 100 entradas para cada teatro con aforo superior a 100 butacas y 50 entradas de aquellos que tengan una capacidad inferior. Partiendo de aquí, los mismos autores socios de la SGAE se encargarán del 90% del gasto de cada una de las entradas para que el espectador solo tenga que pagar un simbólico 10%, o sea esos 1,5 euros, que corresponden al derecho de autor. “Es como si el autor invitara al espectador a ver su espectáculo. Lo importante es esta relación que se va creando entre los dos”, explicó el presidente de Adetca, Xavier Marcé.
Los interesados tendrán que consultar le programación de los teatros que se han inscrito para participar en la iniciativa "porque cada sala tiene su propio particular sistema de reserva y ventas de entradas”, según declaró Muntaner.
“Estamos con los autores de teatro porque nos enteramos de que hay una necesidad prioritaria y por esto pretendemos invertir en el producto autóctono, crear un espacio donde el dramaturgo catalán pueda expresarse. Sabemos que el proyecto puede tener errores pero el que no hace cosas, no se equivoca y nosotros decidimos hacerlas”, puntualizó el presidente del Consejo de la SGAE en Cataluña, Eduard Iniesta. La campaña en su estreno cuenta con un presupuesto de 42.000 euros, lo que incluye también la promoción radiofónica y audiovisual que a partir de este sábado se realizará en TV-3 y Catalunya Radio.

Teatro a 1,5 euros

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Fuente: Adriano Luciani ( elpais.com ) Federico García Lorca dijo una vez en su  Charla sobre teatro  que un pueblo que no ayuda y no ...
Fuente: Clara Morales (elpais.com)
“Vienes a Madrid en unas condiciones que, bueno, te puedes imaginar… Pero apuestas. Que por nosotros no quede. Aunque tampoco podemos apostar siempre, porque los recursos se acaban”. Habla el dramaturgo y actor Juli Disla, el ceño fruncido bajo el sol del patio de la sala Mirador. Junto a él, Jaume Pérez, director. Este no es el hábitat natural de los creadores de La gente,obra finalista en los últimos Premios Max en la categoría de autoría revelación. La pareja creativa ha abandonado Valencia, su centro de operaciones, junto a sus seis actores durante unos días para venderse en Madrid. La capital es una plaza disputada, difícil de ganar. El sacrificio para llegar hasta aquí es grande, y el riesgo de fracasar es alto. ¿Por qué las compañías de otras comunidades se empeñan, entonces, en plantar su pica junto al madroño? El premio es jugoso, nada desdeñable en tiempos de crisis: más público, más funciones, más visibilidad.
La cantidad de personas dispuestas a pagar una entrada, en otras comunidades (excluyendo Cataluña), es relativamente escasa. Mientras en Madrid acudieron al teatro más de 3,5 millones de espectadores en 2012 según la SGAE, un 31% del total, en la Comunidad Valenciana lo hicieron 1,1 millones. Para un espectáculo como La gente, una reflexión sobre las dinámicas asamblearias y la posibilidad de una democracia directa, esto es vital. “La obra pertenece a unos circuitos concretos que se agotan en las ciudades de origen”, explica Disla. Estos “espectáculos minoritarios” siguen siéndolo, aclara, en la capital. Pero ahí el número juega a su favor: “Aquí, esta minoría es suficientemente amplia como para mantenerse”. El resultado es que en un mismo fin de semana (el del 24 al 27 de septiembre) coincidían en la cartelera tres compañías levantinas (Bambalina, Los que quedan y Pérez&Disla) en tres escenarios distintos de Madrid.
Pero recorrer los 360 kilómetros que separan la ciudad mediterránea de la Puerta del Sol no es sencillo, ni siquiera cuando una pieza ha sido destacada entre lo mejor del panorama teatral español de 2013, como también ha comprobado TeatrodeCERCA con Que vaya bonito, finalistas en los Max en la categoría de espectáculo revelación que ahora para en el Teatro Lara. Ambos equipos aseguran que la candidatura no ha hecho que suenen los teléfonos. Si Pérez y Disla han vuelto a pisar Madrid es porque ya lo hicieron en junio, en la sala Cuarta Pared. “Cuando la gente ve el espectáculo, es más fácil que te lo compre… Que nos dieran un hueco sin conocernos fue una apuesta de la sala, y estamos muy agradecidos”, recuerda Disla.
No basta con conseguir sala: también hace falta dinero. En el caso de La gente, la compañía ha recibido este año por primera vez las ayudas a giras otorgadas por el Ministerio de Cultura. Las subvenciones, que se han reducido en un millón de euros desde el año pasado (de 7,3 a 6,3 millones de euros), aportan entre 3.800 y 30.000 euros a casi 200 compañías en todo el territorio español. A los valencianos les han concedido 10.000 euros para sufragar una gira presupuestada en 25.000, que son los costes de trasladar a ocho personas desde la ciudad de origen a Cádiz, Madrid y Leganés (las actuaciones previstas en el plan de gira), más alojamiento y dietas, sueldos y otros gastos como cartelería o comunicación. De la ayuda del INAEM, 6.000 euros se han ido solo en su viaje de cinco días a Madrid.
“La ayuda es un complemento. ¿Están cobrando lo suficiente los actores? Si no hubiera ayuda, no cobrarían nada, pero, ¿es lo necesario, lo justo? Ella”, dice Disla señalando a la actriz Lorena López, que se sienta a su lado mientras apura un café, “se tiene que quedar en casa de una amiga. Somos compañeros y nos buscamos la vida… Pero si yo no la conociera de nada, me diría, ‘Oye, que estoy trabajando para ti”. Con todo, las cuentas no salen. Un mes después de sus cinco funciones en la Mirador, desde Valencia, el dramaturgo confiesa que lo recaudado en taquilla no ha sido suficiente para cubrir gastos. “No hemos alcanzado ni la mitad de lo que suponíamos que íbamos a ganar. Y eso en nuestras peores previsiones”.
Para las salas, apostar por espectáculos foráneos tampoco es rentable. “El problema es que para que haya gente que pague por una función, se necesita tiempo. El boca a boca es lo que funciona. Si programas cuatro días a una compañía, no viene nadie, porque nadie la conoce”, explica Antonio Fuentes, gerente del Teatro Lara, una de las salas más veteranas de Madrid. Por eso Fuentes, como ocurre en otros teatros, ha optado por programar cada función un día de la semana. Los espectáculos se alargan, y da tiempo a que el público acuda. Pero tiempo es, justamente, lo que no tienen estas compañías, que pierden dinero cada día que pasan en gira. Fuentes señala que, de todas formas, “no es un tema solo de que haya más gastos, sino de que viene menos público”. Conclusión: de sus 14 espectáculos en cartel, solo dos provienen de fuera de Madrid.
Entre ellas, TeatrodeCERCA, que ha logrado hacerse un hueco todos los viernes en la sala off del teatro. No lo han conseguido, juzga Yorge-Yamam Serrano, autor de Que vaya bonito, por haber estado nominados a los Max en la categoría de mejor espectáculo revelación, ni por haber realizado más de 70 funciones en Cataluña. “Lo que más llama la atención es el formato. Nos decían que al público madrileño le gustaría”, sentencia. La compañía sitúa su obra en una fiesta de despedida que tiene como asistentes al propio público. Su escenografía consiste, básicamente, en los adornos de la celebración y un proyector. “Nos movemos en tren con tres maletas, y eso ayuda”, admite Serrano. Para los desplazamientos cuentan con una ayuda del Instituto Ramon Llull, que sufraga sus desplazamientos durante dos meses, y han participado en el programa PLATEA del Ministerio, que nació el año pasado con un presupuesto de seis millones de euros destinado a los Ayuntamientos para tratar de reactivar la desfallecida programación municipal. Un apoyo que Serrano considera “vital”.
Aun así, ante la perspectiva de una programación semanal, el grupo de tres actores ha optado por establecerse, al menos en parte, en Madrid. Uno de ellos tenía piso en la capital, y Serrano vive con un pie en cada ciudad. No todos pueden permitírselo, como explica Jaume Pérez: “Nos propusieron estar más tiempo, pero nosotros no podemos. La única manera de hacer que esta obra estuviera en cartel es representarla con gente de aquí”.
La compañía vasca Kulunka Teatro creía haberse hecho un nombre gracias a los festivales internacionales. Han pasado por 22 países en los últimos cuatro años con su obra André y Dorine, y consiguieron hacerse un hueco en el Centro Cultural Fernán Gómez, propiedad del Ayuntamiento. Llenaron desde la segunda semana y tuvieron buenas críticas, pero económicamente el saldo fue negativo: “Con una sala de solo 100 butacas, y quitando el 21% de IVA, lo que se lleva el teatro y la publicidad, que en Madrid nos sale por 5.000 euros... Si volvemos, no nos planteamos ni ganar dinero. Con no perderle nos conformamos”, cuenta Garbiñe Insausti, cofundadora de la compañía.
Aun así, quieren volver. Han probado a colarse en los teatros privados, sin éxito, y también en los públicos, un circuito que creían tener abierto tras pasar por el Fernán Gómez. Nada. En los últimos meses han viajado hasta México y han girado por Cataluña y Comunidad Valenciana. Pero la capital se resiste. ¿Por qué, entonces, tanto empeño? Insausti lo tiene claro, la razón no es monetaria: “Estamos preparando otro espectáculo y es importante estar presentes en la vida cultural, que no nos olviden. Eso supone pasar por Madrid”.
Fuente: EFE vía lavanguardia.com 

Los Premios Max, los más importantes de las artes escénicas en España, distinguirán en su edición de 2015 el trabajo de mejor actor de reparto, mejor actriz de reparto y mejor elenco o intérprete solista de danza, ha informado hoy el comité organizador de los galardones.

En su interés por hacer "un permanente ejercicio de autocrítica", los Premios Max 2015 han adoptado "ligeras modificaciones en su reglamento", señala un comunicado del Comité Organizador, en el que se indica que hoy mismo se abre el plazo para la inscripción de espectáculos, que estará vigente hasta el próximo 30 de noviembre.

Además, la organización informa de que la categoría de mejor empresa o producción privada pasa a denominarse Mejor Producción Privada de Artes Escénicas y se reforma con el fin de "reconocer el esfuerzo y el riesgo que asumen las compañías y personas que producen espectáculos sin colaboración pública y alcanzan una repercusión en su ámbito".

Así, a partir de esta XVIII edición, en esta candidatura solo se admitirán producciones escénicas que reciban un máximo de un 30 % de ayuda económica pública.

También con el fin de dotar de "un mayor peso y promoción a las obras y profesionales que optan a los Max", se amplía el número de concursantes por categoría en la primera fase, pasando de 4 (en la pasada edición) a 5 candidatos en 2015.

De esta forma, un total de 330 espectáculos y profesionales podrán llegar a ser candidatos en 2015 frente a los 228 de la pasada edición, apunta el Comité Organizador, compuesto por los autores Ana Diosdado, Ramón Barea, Mariano Marín, Miguel Murillo, Carme Portaceli, Ricard Reguant, Juan Carlos Rubio, Manuel Segovia, Rosángeles Valls, y Antonio Onetti, presidente de la Fundación SGAE, organizadora de los galardones.




No sé si habéis sido capaces de olvidar la gala ya, creo que tendré pesadillas durante un tiempo. Hemos pasado del tongo en los anteriores a la pesadilla en forma de mosca cojonera andante y cantante. 
Os dejo los premiados, muchos de los cuáles también vivieron en vivo y en directo la pesadilla...

Espectáculo de teatro: Un trozo invisible de este mundo. Producciones Cristina Rota S.A. y Teatro Español.
Espectáculo de teatro musical: La flauta mágica- Variaciones del Furbi. Compañía Dei Furbi / Baubo.
Espectáculo de danza: Lo real / Le réel / The real. Compañía Israel Galván.
Espectáculo infantil: El bosque de Grimm. La Maquiné.
Espectáculo revelación: The Funamviolistas. 8co80 Gestión Cultural S.L.
Autoría teatral: Pere Riera porBarcelona.
Autoría revelación: Juan Diego Botto por Un trozo invisible de este mundo
Adaptación o versión teatral:Carles Alfaro y Rodolf Sirera, por L’Estranger.
Composición musical para espectáculo escénico: Maika Makovski, por Forest.
Coreografía: Israel Galván, porLo real / Le réel / The real.
Dirección de escena: Carles Alfaro, por El lindo Don Diego.
Escenografía: Rebecca Ringst por Forest.
Figurinista: María Araujo porEl lindo Don Diego.
Diseño de iluminación:Valentín Álvarez, por Un trozo invisible de este mundo.
Actriz: Emma Vilarasau, porBarcelona.
Actor: Juan Diego Botto, porUn trozo invisible de este mundo.
Intérprete femenina de danza: Eva Yerbabuena, por¡Ay¡
Intérprete masculino de danza: Israel Galván, por Lo real / Le réel/ The real.
Empresa o producción privada de artes escénicas:Tanttaka Teatroa.
Font: Xavi Serra (ara.cat)
La cultura catalana ja té el mapa del seu quinquenni horribilis : el que va del 2008 al 2012. L'anuari SGAE 2013, que ahir va presentar els resultats per comunitats autònomes, reflecteix les funestes conseqüències de la crisi i les polítiques culturals en el consum cultural a Catalunya. Una data és prou eloqüent: en el període que va del 2008 al 2012, el nombre d'espectadors d'arts escèniques a Catalunya ha caigut un 28%, una xifra lleugerament inferior a la mitjana del 31,42% de l'Estat. Una situació que Ramon Muntaner, director de l'àrea metropolitana de la SGAE, ha qualificat d'"explosiva i insostenible".
La conclusió no canvia gaire si analitzem la caiguda de la recaptació (un 30,65% a Catalunya i un 20,18% a l'Estat). Tampoc si ens mirem els diferents àmbits de les arts escèniques: del 2008 al 2012 el teatre català cau un 25% en públic i un 21,38% en taquilla, la dansa un 36,87% en assistència i un 49,16% en recaptació, i la lírica un 37,52% en espectadors i un 49,24% a la taquilla. Cinc anys per oblidar, doncs, en què s'aïllen els efectes de la crisi. "D'un any a l'altre les dades no semblen terribles -admetia Muntaner-. Però si parlem de quatre o cinc anys, la cosa està ben clara".
La falsa salut de la música en viu
Una de les dades més contradictòries de l'estudi fa referència a la música popular. Segons l'anuari SGAE, tot i un descens del 8,7% en l'assistència del públic i un 4% en el nombre de concerts, en aquests cinc anys la recaptació de la música en viu ha crescut un 1,65%. "Els grans festivals i alguna gira puntual poden disfressar les dades -va matisar Agnela Domínguez, cap de comunicació de la SGAE-, però la música en el seu conjunt no va bé. No hi ha circuit ni programació estable. Els músics no tenen feina". A l'Estat es torna a repetir la tendència: tot i una caiguda del 23,6% en l'assistència a concerts, la taquilla només baixa un 6,6%. "En la música és on Catalunya aguanta millor, però les dades no registren l'abaratiment dels caixets en la contractació ni el descens d'activitat a les sales petites i mitjanes", va afegir Domínguez.
En la clàssica, les dades reflecteixen millor la crisi del sector: els concerts han caigut un 3,05%, el nombre d'espectadors un 8,73% i la recaptació un 13,79%. El descens és un pèl menys acusat que a l'Estat, on el públic s'ha reduït un 14,31% i la taquilla un 15,42%.
Immers en un procés d'adaptació als nous reptes tecnològics, el cinema no dóna bones notícies: des del 2008 els espectadors han disminuït un 18,24% i la taquilla un 9,21%. Si el descens de taquilla és menor que el del públic és conseqüència, segons el cap d'investigació de la SGAE, Rubén Gutiérrez, de "l'evolució a l'alça en el preu de les entrades i els nous suplements associats a les projeccions en 3D". Curiosament, tot i que el descens de públic és més alt a l'Estat (un 20,4%), la taquilla espanyola només cau un 1,82%, vuit punts menys que a Catalunya, un fenomen que els tècnics de la SGAE no han sabut explicar.
Centrant l'anàlisi en les dades generals, Gutiérrez va assenyalar tres factors polítics responsables en la davallada del consum: la feble llei de protecció intel·lectual, l'absència d'una llei de mecenatge per a la inversió privada i la "fiscalitat impossible" del sector cultural. "Les conseqüències es veuran encara més en l'estudi del 2013, en què es preveu que les tendències actuals s'aprofundeixin", opinava Martínez. Per acabar d'adobar-ho, Domínguez comenta que a la SGAE es percep que la pitjor caiguda és la del consum d'autoria catalana: "És un desastre total. El que menys consumeix la gent és la cultura pròpia".
Fuente: Iñigo López Palacios (elpais.com)
La situación que se describe es, para no dar rodeos eufemísticos, directamente desesperada. Según el último Anuario de las artes escénicas, musicales y audiovisuales confeccionado por la SGAE, España cuenta con un sector, el de los bienes y servicios culturales, que va a la deriva, en caída libre y global. En algunos casos, especialmente el de la danza, el descenso es en picado, hasta el punto de que se encuentra “en trance de desaparición”, en palabras de Francisco Galindo, secretario de la Fundación SGAE, entidad responsable del anuario. “La situación es complicada. Hablamos de un año en el que hay una bajada importante en todas las industrias relacionadas con la cultura, en muchos casos alrededor de un 10 % y que culmina un quinquenio terrible, en el que, hemos perdido un 30% en las artes escénicas”, dice Antonio Onetti, presidente de la Fundación.
El tono del informe es, desde su primera frase, revelador: “En 2012, un año más, los descensos se acusan en todos los ámbitos del sector cultural analizados”. Lo que sigue son 40 páginas de malas noticias desgranadas actividad por actividad. En teatro, comparando los datos de 2012 con los del año anterior, el descenso fue del 10,44 %; del 9,8 % en asistencia y del 8,32 % en recaudación. “El teatro ha bajado en todos los indicadores existentes”, dice Onetti, que ni siquiera confía en que el empujón que le ha dado el estado en los presupuestos para 2014 vaya a ser definitorio.
En cine, el número de sesiones cayó un 10,95 %, con una disminución del 13,51% en el número de espectadores, aunque la recaudación en taquilla desciende solo un 1,82 % debido al incremento del precio de las entradas. Música: durante el pasado año se celebraron 116.446 conciertos en España, un 4,3 % menos que en 2011, con 26 millones de espectadores y una recaudación de 171,7 millones de euros, en un sector al que le está afectando gravemente el descenso en la contratación por parte de las entidades públicas.
Ni siquiera la pujante industria del videojuego se libró de este sálvese quien pueda. En un año perdió un 16%, o lo que es lo mismo, 157 millones de euros menos.
Pero todas estas caídas, con ser notables, están muy lejos del trastazo sufrido por el mundo de la danza, que sufrió un bajón de hasta el 43,41% en su número de representaciones. “En el momento en que sectorializas actividades que ya de por sí son más minoritarias, la posibilidad de desaparecer es un horizonte real. En el caso de la danza, no se trata de una exageración”.
El informe destaca que en los últimos cinco años los descensos acumulados son de grandes dimensiones y que la tendencia negativa continúa: “los elementos coyunturales —que ya parecen estructurales—, como el descenso de los presupuestos públicos y las caídas en los niveles de renta de los ciudadanos, parecen indicar que tal tendencia no se modificará en los próximos años”.
El panorama que describe el anuario es una pescadilla que se muerde la cola: desciende la renta del público, al tiempo suben los precios de los bienes y servicios culturales, en gran parte por el aumento del IVA. Eso hace que disminuya la demanda, y la consecuencia es un descenso de la oferta... “con lo que ello supone para el tejido profesional de la cultura”, sostiene el estudio. Para sus autores, queda demostrado cómo el sector de la industria cultural en España “sobrevive en un estado de abandono, y necesita una política de Estado”.
Que la caída de consumo cultural se debe, básicamente, a que la ciudadanía ha perdido nivel adquisitivo resulta claro visto el aumento del consumo de las opciones gratuitas ya que, según el anuario, crece el consumo de televisión y radio: en 2012 se registró una media de 246 minutos diarios de televisión, por encima de los 239 minutos del año anterior, mientras que el tiempo medio de escucha de la audiencia radiofónica subió de 110 a 114 minutos.
Ayer, el presidente de la SGAE, José Luis Acosta, resaltaba “el deseo ciudadano de consumir cultura”, que se demuestra en hechos como “la respuesta masiva” que tuvo la Fiesta del cine, en la que las sesiones costaban 2,90 euros, y que llevaron a más de un millón y medio de espectadores a las salas en tres días. Aunque Onetti es escéptico: “La Fiesta del Cine es un elemento puntual, comparable a las rebajas. El público va detrás de una ganga, pero no significa que quiera consumir mas”.
En su opinión, la medida de la subida del IVA supone “la puntilla al sector”. Onetti apeló ayer “a la conciencia de un gobierno que, entre otras cosas, tiene que comprobar que el resultado a nivel de ingresos para Hacienda ha sido negativo. Se ha recaudado menos después del aumento. El problema del IVA es que es perjudicial para la industria y para los usuarios. Si se repercute en el precio de las entradas en un momento de crisis, paro, perdida de renta… el consumo se retrae. Si, como ha pasado, los empresarios absorben ese aumento, su margen de beneficios decrece y supone una menor cantidad de eventos porque hay muchas empresas que no lo pueden soportar”.


Fuente: C. David Carrón (larazon.es)
El 27 de abril de 2012, por fin, un nombre que no era el de Teddy Bautista salía de las urnas de los socios de la SGAE como presidente del Consejo de Dirección de la sociedad de los autores españoles. El nuevo equipo se enfrentaba a un reto todavía mayor que mejorar la imagen de la entidad peor valorada de España: airear una casa que, según muestran los sumarios judiciales, estuvo demasiado tiempo sometida al clientelismo y las decisiones autoritarias de un mesías de los derechos de autor. Julia Altares, actual portavoz de la entidad, habla con LA RAZÓN sobre el primer año del nuevo equipo.
Balance de la gestión. El nuevo equipo directivo insiste en que únicamente han podido tratar de encauzar una «situación heredada». «Hemos conseguido rebajar, los gastos al máximo». Esto no solo es importante por las deudas del pasado, sino porque la recaudación, con la crisis, no ha dejado de bajar. Acaban de conocer el dato definitivo de la recaudación de 2012: 268 millones, la que supone una caída del 16,1%. Hay que recordar que en 2011 el balance de la entidad fue negativo, con unas pérdidas de 13,5 millones, mientras que las de 2010 alcanzaron los 6,3 millones. Así que el presupuesto con que contaba la entidad para su funcionamiento, que en años anteriores estaba entre los 80 y 100 millones, se ha reducido por debajo de los 50. Para eso, entre otras medidas, se cerraron sus oficinas en Shanghái y Nueva York y se redujo el sueldo a sus directivos un 8%. La SGAE, además, recuerda que sufre un alto índice de morosidad, y fija en 130 millones la deuda que tienen contraída con la entidad televisiones, empresas e instituciones públicas. Sin embargo, algunos socios, como Fernández Sastrón aseguran que este descenso en las arcas se debe a «una débil, ingenua y timorata negociación» por parte de la cúpula de la sociedad.
Los derechos pendientes de identificar. Lo que más sorprende es que una sociedad que asegura tener semejantes pérdidas conservara una bolsa de 145 millones de euros en concepto de derechos de autor no indentificados pendientes de repartir. Como se explicó durante la campaña electoral, el motivo de tan abultada cifra fue el escaso interés de la cúpula anterior por solventar pequeños detalles en la identificación del repertorio (por ejemplo, que bailara alguna letra en el título de una canción), pues era de este fondo del que se alimentaba la red Arteria, que permitió construir y comprar teatros a Bautista. Reixa prometió que un equipo de 30 personas se pondría manos a la obra, y, aunque calculó que a final de 2012 se habría rebajado esa cifra en 60 millones, lo cierto es que, aunque el avance es significativo, resulta menor de lo esperado: 70 millones identificados hasta la semana pasada, muchos de los cuales se repartirán en la próxima liquidación de julio. «Los socios no han notado en la liquidación la disminución de actividad por la crisis y el aumento del IVA cultural porque se han podido identificar muchas obras», apostilla Altares.
Las complicadas ventas de Arteria. El pasado junio, tras tomar posesión y después de unas cuantas auditorías, Reixa fijó la inversión total en Arteria, la red de teatros de la SGAE en 250 millones, de los cuales 120 provenían de créditos «sobregarantizados con avales formulados en forma de bono». Por tanto, procedía un plan de desinversión, ya que si en algo estaban de acuerdo los nuevos gestores es que la SGAE no se había creado para forjar una red inmobiliaria: «Ya que la inversión fue tan bestial, lo que hemos vendido con mayor urgencia, aunque fuera por debajo del precio de mercado, era aquello que nos estaba ocasionando pérdidas, pues también los edificios hay que mantenerlos». Es decir, los de México, Buenos Aires y Nueva York. Lo cierto es que estas operaciones le han reportado a la entidad menos de 15 millones de euros, es decir, apenas un 6% de lo que se invirtió. Dada la situación del mercado, la junta directiva ha decidido mantener los teatros de Madrid en régimen de alquiler y lo mismo en otras ciudades españolas como Barcelona y Bilbao, por no hablar de la mastodóntica obra de Sevilla en la que aún no se ha encontrado, ni siquiera, inquilino de alquiler.
Aumentar la transparencia. Es cierto que la comunicación con la Prensa es más fluida y que es posible compartir cifras que en tiempos anteriores sólo estaban disponibles en la memoria anual y de forma bastante farragosa, pero el equipo directivo dice que ha ido más allá con la contratación de una nueva directora general (Natalia Garzón Pacheco) y un director financiero (Luis Felipe Palacios Alonso), ambos inspectores de Hacienda. Sí permanecen en el organigrama Pablo Antonio Hernández Arroyo, director de los servicios jurídicos durante la etapa anterior, y Francisco Galindo, secretario general.
Reciclaje de los inspectores. La red comercial de la SGAE fue otra de las claves de la mala imagen de la entidad. Los actos benéficos y su enfrentamiento crónico con las peluquerías pusieron a la sociedad de gestión en el punto de mira de la opinión pública. Altares asegura que se ha instaurado un Código de Buenas Prácticas y que sus 150 agentes han pasado por cursos de reciclaje. Pero aun así no entiende la controversia porque juzga las tarifas como «nada abusivas»: menos de un euro por comensal en las bodas o de 70 céntimos al día por hacerse con el repertorio SGAE en establecimientos como las peluquerías.
La Fundación Autor se llamará Fundación SGAE. Hablando de imagen, la casa de los autores considera que, para un elemento inequívocamente positivo que tiene, la labor asistencial a sus socios, no obtiene la rentabilidad social suficiente. pues se realiza bajo el paraguas de la Fundación Autor, por eso han decidido que pase a denominarse igual que la entidad. La reducción de los gastos de funcionamiento en esta partida es cercana al 80%, según Altares, a pesar de que apenas se invertían en la época anterior 300.000 euros anuales a esta actividad que parece esencial en una sociedad así.
Dar más peso al audiovisual en la junta directiva. La procedencia musical de Bautista hizo que el pequeño derecho estuviera sobredimensionado en la junta; ahora, un grupo de trabajo estudia la transformación de los estatutos, así como el sistema de reparto. Altares confirma que se han establecido conversaciones con DAMA, la entidad de gestión de los guionistas, que dejaron la entidad por este motivo.
Una moción de confianza en menos de un año. La junta directiva de la pasada semana albergó una votación para ratificar la confianza de la cúpula en el presidente Reixa. El resultado fue de 27 votos a favor, 10 en contra y 2 abstenciones, entre ellas la del propio afectado. Aunque tuvo que crearse esta figura, que no estaba contemplada en los estatutos, algunos socios han criticado que tuviera que celebrarse sin apenas haber transcurrido un año de mandato. La propia portavoz de la SGAE califica el motivo como «feo»: la Axencia Galega de Industrias Culturais (Agadic), que dirigía Juan Carlos Fernández Fasero, ahora responsable de la SGAE para Galicia, Asturias y Cantabria, aprobó una ayuda de 142.665 euros para la productora de Reixa. La entidad asegura que se trata de una «ayuda automática», es decir, que no estaba sometida a ningún tipo de comité previo y que, de todos los currículum que llegaron, el de Fasero era el mejor.
Fuente: lavanguardia.com

El juez de la Audiencia Nacional Pablo Ruz, que investiga un supuesto desvío de fondos en la Sociedad General de Autores y Editories (SGAE) en el que están imputados varios exdirectivos, ha levantado el secreto de la parte del sumario relativa a la red de adquisición de teatros, Arteria.

El magistrado ha dictado hoy un auto en el que ordena el levantamiento del secreto de la parte que quedaba por conocer del sumario que instruye sobre la operación Saga, por lo que las partes personadas podrán acceder a ella, según han informado hoy a Efe fuentes de la Audiencia Nacional.

Diez personas están imputadas en este sumario, entre ellas el expresidente del Consejo de Dirección de la SGAE, Eduardo Bautista, todas ellas detenidas el 30 de junio del pasado año por la Guardia Civil.

En septiembre de 2011, el juez levantó el secreto de la mayor parte del sumario, aunque dejó pendiente la relativa a la adquisición de inmuebles que llevó a cabo la SGAE durante el mandato de Eduardo Bautista.

Según una auditoría realizada por Ernst&Young para la comisión rectora que se hizo cargo de la SGAE tras las detenciones, Bautista fue "el líder e impulsor" de la Red Arteria de compra de teatros por un importe de 252,5 millones de euros, operaciones para las que propició una "red de clientelismo".

De la cantidad invertida en la red, un total de 157,4 millones procedía de préstamos bancarios, aseguraba la auditoría, que fue entregada en la Audiencia Nacional.

La inversión de Arteria se dirigió a seis proyectos en España (por 181,3 millones de euros), en los Teatros Coliseum y Lope de Vega de Madrid; Al Andalus, en Sevilla; Teatro Paralel en Barcelona; Campos Elíseos en Bilbao y la Sala Berlanga, también en Madrid.
Otros 36,5 millones de euros fueron para las inversiones inmobiliarias en Latinoamérica, en los teatros Cervantes, Lírico y La Casona, en México; la sede en Buenos Aires; y el Metropolitan y ABC Bogotá, en Colombia.

Además, se invirtieron 8,7 millones en proyectos "fallidos": el Palacio del Infante Don Luis en Boadilla (Madrid) y el Teatro Príncipe Pío (Madrid), y en los teatros Berklee y Fleta, en Valencia y Zaragoza, respectivamente.

Asimismo, se dirigieron a la red Arteria 25,8 millones de euros para los proyectos del Centro de Arte y Tecnología aplicada (CATA), entidad que la auditoría consideraba inviable financieramente, así como al edificio Fundación Autor y al Teatro Calderón.

El actual presidente de la SGAE, Antón Reixa, anunció en mayo que denunciaría ante los tribunales las irregularidades que se detectaran en la adquisición de teatros que llevó a cabo la entidad durante los últimos años de mandato de Bautista.

Según explicó Reixa a Efe, se trataba de "un territorio muy propicio para que se haya generado una trama corrupta de proveedores", por lo que la actual directiva estaba realizando una "radiografía" de estas operaciones de la red Arteria, investigación en la que se habían encontrado "cosas que no tienen sentido".

En estas actividades estarían presuntamente implicados algunos de los ya imputados por la Audiencia Nacional y otras personas relacionadas con "gestiones y sobreprecios", indicó el presidente de la SGAE, que alertó de la existencia de una "trama muy compleja de contratación de proveedores".


Font: EFE vía www.ara.cat
Les arts escèniques, la música i el sector audiovisual van confirmar durant l'any passat la seva tendència de decreixement tant en nombre d'espectadors com de representacions i ingressos de taquilla, una situació que pot agreujar el 2012 per la aplicació del 21% de l'IVA. Així ho ha indicat avui el president de la Societat General d'Autors i Editors (SGAE), Antón Reixa, durant la presentació de l'Anuari SGAE 2012, una radiografia dels hàbits culturals dels espanyols.
Les arts escèniques han patit des del 2008 (any en què van arribar al seu màxim creixement) un descens del 18,7 per cent en el nombre de representacions, mentre que els espectadors han caigut un 24,3 per cent i la recaptació en un 13,24 per cent.
La música popular en viu ha vist reduïda també la seva taxa d'espectadors en un 23,2 per cent, el nombre de concerts en un 12,2 per cent i del 11,3 per cent de la recaptació mentre que la música gravada, ha experimentat un descens de més del 41 per cent en les seves vendes.
El cinema pateix una "caiguda suau però permanent" de manera que des de 2008 els espectadors han caigut un 9 per cent però la recaptació en taquilla ha experimentat fins i tot un augment del 2,2 per cent pel major preu de les entrades.
Durant la presentació d'aquestes dades, el director general de l'Institut Nacional de les Arts Escèniques i Música (INAEM), Miguel Ángel Recio, ha insistit que l'augment de l'IVA en 13 punts per al sector cultural ha estat una mesura necessària per la situació econòmica i ha assegurat que tot i que "tindrà un efecte essencial", no es pot predir i caldrà esperar a veure com es va implantant.


La SGAE, d'acord amb l'Ajuntament de Barcelona, rellogarà el teatre Artèria Paral·lel per convertir-lo en “un espai alternatiu per als autors catalans i els usuaris de la cultura” a la capital catalana, en paraules del nou president de l'entitat, Antón Reixa. Concretament, en una entrevista a Catalunya Ràdio, ha assegurat que l'Artèria “no pot ser un teatre més del Paral·lel perquè ja n'hi ha uns quants” i no es pot convertir “en una competència de la pròpia indústria cultural” a la qual pertany la SGAE. Segons Reixa, el fet que fins ara hagi estat així “ha desvirtuat absolutament el que hagués pogut ser un objectiu sa d'una entitat de gestió, potenciar el repertori i generar nou talent”.
Antón Reixa ha assegurat que la SGAE està revistant la gestió del teatre Artèria Paral·lel, part de la xarxa de locals dels quals disposa l'entitat, també a Madrid, Bilbao, Sevilla, Nova York, Buenos Aires i Mèxic. “Aquests teatres no han suposat un espai alternatiu ni per als creadors ni per als usuaris de la cultura”, ha assegurat.
Reixa ha explicat que aquests espais haurien de ser alternatius i no competència dels teatres comercials. Per exemplificar-ho, ha dit que no té sentit que al seu espai a Madrid actualment s'estigui representant el musical El Rey León de Disney.
“Ens desprendrem d'ells al més aviat possible”, ha dit Reixa sobre la xarxa de teatres de la SGAE, quan ha recordat que ha costat 250 milions d'euros, 130 dels quals estan finançats per crèdits “manifestament irregulars”, avalats per les recaptacions futures dels autors.
Font: ACN via www.elpuntavui.cat


Las conclusiones que perfila una auditoría de Ernst and Young sobre el proyecto Arteria de compra y construcción de una red de teatros, uno de los principales agujeros por los que se escaparon los fondos de la SGAE durante el mandato de Eduardo Bautista, resultan demoledoras: “La viabilidad del Proyecto Arteria no es clara. Por el contexto de crisis económica, la inversión voluminosa en proyectos de envergadura, las necesidades de recursos para acabar inversiones en curso, el alto grado de endeudamiento, el escaso retorno a corto plazo, la pérdida de valor de los inmuebles”. Solo a corto plazo se precisaría una liquidez de 20 millones de euros para afrontar préstamos contraídos. Y caben únicamente dos caminos, según el informe: pedir mayores préstamos garantizados con el patrimonio de la SGAE o desinvertir, aunque sin que esté seguro el retorno del capital gastado.
Pero… ¿cómo se llegó hasta aquí? ¿Cómo se pudo acometer una empresa de 250 millones de euros que acarreó un endeudamiento de 157 millones?
Si bien la auditoría no llega a perfilar conclusiones perseguibles penalmente (aunque será entregada al juzgado que investiga el saqueo), sí describe claramente el irregular sistema de gestión, a medio camino entre el despotismo y el nepotismo.
Por un lado, se señala el poder ilimitado que poseía Teddy Bautista, presidente de la SGAE y presidente del consejo de administración de Arteria y sus filiales. La auditoría explica que tenía “capacidad para adquirir inmuebles por sí solo”. Decidió “inversiones en teatros e inmuebles y propició una red de clientelismo y fidelidades personales”. Para ello, usó a dos personas de su total confianza y amistad: Emilio Cabrera y Ángel Quintanilla. Con el primero mantenía una “relación familiar”. Como director de obras de Arteria hacía las propuestas de compra por “delegación de Bautista” y Quintanilla, director técnico de Arteria y “asesor de Bautista en la localización de espacios y negociación con vendedores (tasaciones e informes)”.
Bautista usó a arquitectos de su total confianza para tales proyectos que, en algunos casos, le hicieron las obras de ampliación de su vivienda privada. Pero si “recurrentes” eran los arquitectos que hacían todas sus obras, no lo eran menos sus proveedores, a cuya cabeza se hallaba Cornic-Tanase, que facturó 14 millones.
Otras firmas habitualmente contratadas fueron Stonex, Gala, Monlux, Snap Roll, García Diéguez Consulting, De Santi Proyectos, Dangar, Euroseating, Cofely, Gerriets España y Arquitect, Interiorismo Associa....
La auditoría revela extraños entresijos en algunas de esas inversiones. En el caso de la compra de los teatros Coliseum y Lope de Vega, en Madrid, Bautista utilizó tres valoraciones del mismo arquitecto, que iban de 73 a 116 millones. “No informó a los órganos de gobierno de SGAE de cualquier valor de mercado inferior al precio pagado”. Hubo un “conflicto de intereses del notario otorgante con los vendedores, eran miembros del consejo de administración de Bami Newco”; “voluntarismo inusual del Banco de Valencia por la premura del tiempo y la influencia de la familia Soler”.
Todo esto para llegar aquí: “la situación económica actual ha provocado una reducción del valor de la inversión y precio excesivo”. Si se habla de la inversión en el teatro Al-Andalus de Sevilla, se aprecia un desvío de casi 3,6 millones entre la tasación oficial de la obra realizada y el precio pagado. “Causa: gestión de Quintanilla”. También se critica “la falta de implicación de la dirección técnica de la obra en el control de costes y en la coordinación del seguimeinto de obra y contratistas” en el teatro de Bilbao, donde más del 75% de la inversión se concentra en tres proveedores Construcciones Olabarri, Stonex y Fundación Labein, contratada por el Ayuntamiento de Bilbao para la dirección de obra.
En el caso de las inversiones en Argentina, se resolvió cl contrato del arquitecto por “la toma unilateral de decisiones, la deficiente información suministrada sobre las contingencias de la obra, el incumplimiento de las obligaciones de supervisión del proceso de construcción y el reiterado retraso en el cumplimiento de sus obligaciones”. Casualmente, el teatro Metropolitan fue adquirido por 5, 4 millones. El precio tasado era 400.000 euros inferior.
El palacio del infante don Luis en Boadilla no fue ajeno al sistema habitual de reparto: las obras de rehabilitación costaron 2,7 millones. Más de un millón de euros fue al arquitecto de cabecera y otros 500.000 euros a Tanase.
Fuente: Francisco Mercado (www.elpais.com)
L'Artèria Paral·lel va néixer amb mal d'ull el setembre del 2010. És un fet contrastat. Va trigar molt temps a aixecar el teló i, quan ho ha fet, no ha aconseguit sempre complir els objectius que hi havia fixats. Ho admeten tots els implicats. Ara, amb el nou rumb de la Societat General d'Autors i Editors (SGAE), ja ha quedat clar que es desmembrarà el projecte de teatres Artèria que aquesta entitat de gestió de drets d'autor tenia arreu. També el de Barcelona. Tots eren de propietat, tret dels de Bilbao i el del Paral·lel, dels quals l'SGAE només disposa de la gestió.
A Barcelona, l'Ajuntament va concedir la sala fins al 2016 i es podria prorrogar fins a finals del 2021. La SGAE es va fer càrrec de la restauració (calcula que hi va invertir uns 12 milions d'euros, que ja només espera recuperar en part i sempre partint del fet que el projecte triat ha de ser engrescador). El daltabaix a la cúpula de l'SGAE (en junta rectora des del juliol i fins a les pròximes eleccions del 26 d'abril) no ha canviat les condicions de contracte entre aquesta entitat i l'Ajuntament. Sí que ha quedat clar que, per complir la intenció de la SGAE d'apartar-se de la gestió, es busca un nou còmplice que lideri aquesta segona època, tot i que oficialment la gestió no deixarà de ser de la SGAE. El calendari d'aquesta entitat preveu que la junta guanyadora de les eleccions ja pugui triar company de viatge a l'Artèria a finals de maig o principi de juny. Per aquestes dates, ja s'haurà deliberat quin dels cinc projectes presentat és més vàlid. Tot es farà de comú acord amb l'Ajuntament, de Barcelona garanteixen fonts de la SGAE.
Quins són els candidats per a reflotar l'Artèria? Focus, que ja té quatre sales a la ciutat (Romea, Condal, Villarroel i Goya) i, recentment, ha adquirit La Latina, a Madrid amb la complicitat de Pentación; Tr3sx3 (del Tricicle, Dagoll Dagom i Anexa), que també governa els teatres Victòria i Poliorama a Barcelona, o la productora musical The Project amb l'escènica de Bitò (podria ser una estratègia per facilitar produccions de Temporada Alta a Barcelona, tot i que ja n'hi ha moltes qua arriben gràcies a la potència de les coproduccions amb sales com ara el Lliure, el TNC o el Mercat de les Flors). Finalment, també s'hi han interessat dues productores estatals: Summum i Letsgo Company.
Ara tot just fa un any, l'Ajuntament va adquirir el Teatre Arnau, després d'estira-i-arronses per determinar qui n'era el propietari i quines activitats s'hi pensaven encabir. La voluntat era que, un cop superades les eleccions municipals del mes de maig, l'equip de govern redactés les bases per triar una nova gestió de l'equipament. No és clar si el possible equip que el dirigeixi també hauria d'assumir-ne la rehabilitació o ho podria fer l'Institut de Cultura de Barcelona mateix. Aquest any, Jordi Martí ha vist com la seva entrada a la llista del PSC implicava una dolorosa derrota i ara és el cap de cartell d'uns socialistes que emprenen el camí a la recuperació de l'Ajuntament. Per la seva banda, el primer consistori convergent està ultimant encara les bases. No hi ha data per a la presentació d'aquest concurs d'idees, tot i que s'estima que serà en un període breu. L'òptim seria que, tenint en compte la proximitat amb l'Artèria Paral·lel, es garantís que la complementarietat entre aquests dos equipaments municipals de gestió privada fos absoluta. L'oportunitat del canvi a l'SGAE és immillorable. Sembla, però, que no acabaran de quadrar els calendaris.
L'eix cultural de la rambla del Raval, amb una seu de la Filmoteca acabada d'inaugurar, ha de sumar la labor del conservatori del Liceu, de l'Artèria, de l'Arnau, però també d'El Molino, l'Almazén o el Teatre del Raval. Tothom té clar que tots els impulsors d'activitat artística han de formar part de la mateixa banda musical. Pot ser una simfonia d'èxit. El que no hi ha manera d'aclarir és quina serà la partitura. Com trobar un director, sense que es titlli l'Ajuntament de dirigista? Aquest és el dilema. Mentre, caldrà confiar que l'Arnau s'adapti al projecte de l'Artèria, o viceversa.
Font: Jordi Bordes (www.elpuntavui.cat)

De l'Artèria a l'Arnau

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L'Artèria Paral·lel va néixer amb mal d'ull el setembre del 2010. És un fet contrastat. Va trigar molt temps a aixecar el teló i, q...