Fuente: Julio Bravo (abc.es)
Al cruzar el portal de su casa, Concha Velasco se encuentra con un vecino. «¿Qué tal estamos?», le pregunta él. «Muy bien, estupendamente», contesta la actriz. «¡Así me gusta! ¡Siempre adelante! ¡Tú eres una mujer muy vitalista!» Y es que, aunque no pueda ocultar una inevitable sombra de cansancio en el rostro y en el gesto, Concha Velasco tiene la mirada luminosamente positiva y la voz optimista. «Tengo que ser ejemplo de alegría», se apresura a decir después de confirmar que se encuentra bien de salud. «Estoy muy bien, muy bien. Tengo que hacerme revisiones y analíticas mensuales hasta enero, pero estoy muy bien». Son las huellas de la enfermedad que la obligó a pasar cuatro veces por el quirófano -«la operación más grave fue la peritonitis, estuve a punto de morirme»-.
Lo ha pasado mal, confiesa, pero asegura que lo que le dolió, sobre todo, fue tener que dejar de trabajar: «tuvimos que parar la gira de Hécuba y se interrumpió una serie que iba a grabar». Pero ella prefiere fijarse en lo positivo, que es mucho: «He estado muy bien cuidada y he recibido mucho cariño; no solo por parte de mi familia y mis compañeros de profesión, sino por todo el mundo. No puedo estar triste de ninguna de las maneras, aunque es verdad que la enfermedad, y su tratamiento, dejan su huella anímica. Pero es natural, todo lo que me pasa es natural».

La vuelta al escenario

«Estoy viva, me siento muy querida, tengo trabajo», repite Concha como un estribillo, antes de hablar de Olivia y Eugenio, la obra con la que el viernes 26, la próxima semana, volverá a los escenarios en elteatro Principal de Zaragoza. Escrita por el autor peruano Herbert Morote, es la confesión de una mujer a la que se le ha diagnosticado un cáncer terminal y la relación con su hijo, que tiene síndrome de down. «Yo había pensado en esta obra antes de la enfermedad; después, en los ensayos, fui encontrando paralelismos que me hacían muy difícil interpretar el papel. Gracias a José Carlos Plaza, el director, que me conoce tan bien, he podido ir superando las dificultades. Mi situación es diferente de la de Olivia, pero el texto me removía. Hay frases que no puedo decir todavía sin echarme a llorar. Todos los seres humanos, con enfermedad o sin ella, echamos la vista atrás cuando llegamos a una edad como la mía -voy a cumplir 75 años-, y culpamos a los demás de nuestros propios errores. Eso es lo que hace Olivia, mi personaje, y yo no quiero hacerlo». La obra, añade, «es una historia de amor entrañable y muy esperanzada, en la que Eugenio consigue transformar a su madre».
Ya tenía previsto estrenar esta obra antes de caer enferma, ¿pero no pensó en dejarla para más adelante, en que no era la obra que más le convenía en este momento?
Sí, claro. Cuando empecé a estudiar el texto con José Carlos en casa. Le dije a él y a Jesús Cimarro, el productor, que no podía, que no me sentía capaz. Y pensé en una comedia. Pero eso fue hace tres meses, después de la última operación; me encontraba mal. Ellos me dijeron que esperara, que me tomara mi tiempo. Y la verdad es que me he ido enamorando del personaje, de los dos chicos que se alternan en el papel de Eugenio -Rodrigo Raimondi y Hugo Aritmendiz-; son totalmente diferentes, pero igual de adorables y cariñosos. ¡Y les quiero tanto...! ¡Son tan inteligentes y están tan preparados! Al principio fue complicado, porque Olivia entra en escena amargada y lo paga con Eugenio. La reacción de los chicos era de rechazo hacia mí, y había que explicarles que en ese momento no era Concha, sino el personaje. Pero el trabajo con ellos es maravilloso. Podía haber hecho el papel un actor, pero no sería igual. Hay un momento en que Olivia le dice a Eugenio: “Ya no puedo más. No tengo otra salida”. Y él responde: “Haz un esfuerzo”. Lloro al acordarme. Nadie podría decir esa frase como ellos la dicen.
Y usted lo está haciendo.
Todos lo hacemos. El martes fue el primer día que llegué contenta a casa y dormí bien. He pasado noches muy difíciles, porque yo sé que no puedo fallar. Todos los días me levanto muy temprano a estudiar, porque esta obra es prácticamente un monólogo.
¿Cómo se sintió la primera vez que volvió a entrar en un teatro, aunque fuera como espectadora?
Fui a ver En el estanque dorado, con Lola Herrera y Héctor Alterio, que me encantó. Y sentí varias cosas. Me dio la sensación, en primer lugar, de que había elegido muy bien; a mí se me había pasado la cabeza dejarlo, no volver a actuar, pero salí de ese espectáculo reconfortada. «Yo quiero ser como ellos dos», me dije. Fui después a ver El nombre, con Amparito Larrañaga, y hace poco vi True west, de Sam Sheppard...¡ Se está haciendo muy buen teatro en España! Y creo que estamos incurriendo en un error, porque una cosa es protestar por la subida del IVA, que es muy injusta, pero no tenemos que dar la sensación de que eso nos lleva a hacer mal las cosas; no es así, y eso hay que resaltarlo. Yo voy al teatro y veo que se están haciendo cosas muy buenas.

El teatro

La conversación deriva hacia la cartelera teatral. Pregunta Concha por El loco de los balcones, de Vargas Llosa, que ha estrenado su amigo José Sacristán en el Teatro Español. «¡Qué historia más bonita!», exclama al conocer la aventura de un profesor italiano que, como un Quijote moderno, se empeñó en salvar de la piqueta todos los balcones coloniales de Lima. «¡Me encanta Vargas Llosa! ¡Escribe tan bien, igual que García Márquez! Tienen un lenguaje tan poderoso, que nuestra imaginación se vuelve también poderosa, gracias a ellos!» Se le abren los ojos al mencionarle La señorita de Tacná, otra obra de Vargas Llosa que, tal vez, podría protagonizar un día. «Ahora -asienta los pies en el suelo- me centro en Olivia. Yo no creo que pueda hacer otra cosa... Ya me gustaría... Siempre me hubiera gustado tener una compañía de repertorio, como tuvieron muchas grandes actrices. Pero ahora soy consciente... Ahora no puedo hacer más que una función diaria. Mis hijos me recuerdan que debo ir poco a poco. Sé que hay gente que comenta que por qué no lo dejo, con lo mayor que soy y lo que he debido ganar en la vida. ¡Ésta es mi pasión! No solo es mi medio de vida, que también lo es. Yo en este momento renunciaría a todo, salvo a mi familia, para hacer bien Olivia y EugenioHacerlo bien significa vivirlo, sentirlo, emocionarme... Es mi pasión.
¿En qué le ha cambiado la enfermedad?
Me ha cambiado las prioridades. Yo soy más cigarra que hormiga, soy de las de «carpe diem»... Y me he dado cuenta de que eso es muy bonito para decirlo como frase, pero que hay que cuidar no solamente los bienes materiales para no terminar en la calle, sino que hay que cuidar la salud. No quiero más «carpe diem», quiero cuidarme un poco más. He renunciado a tantas cosas por ir deprisa y querer hacer tanto a la vez... No he descuidado, creo, a mi familia, pero sí he depositado mis prioridades en otros. Y ahora no... Tengo ganas de estrenar, de estar más tranquila, para disfrutar de esas pequeñas cosas de las que no he podido disfrutar. Hay una frase en la obra que todavía no puedo decir sin ponerme a llorar: «Nunca he tenido tiempo de hacer lo que me hubiera gustado hacer». Se para y continúa. «¿Y qué es lo que me hubiera gustado hacer?» Y yo me pregunto lo mismo. He hecho lo que quería: trabajo en la profesión que me gusta, siempre he tenido éxito, estoy muy considerada por el público y por mis compañeros de profesión... ¿Pero realmente era eso lo que quería hacer? No lo sé...
Con los ojos humedecidos, Concha aprieta la mano de su entrevistador. Suspira antes de seguir. «Cuando estrene la función y salga bien, porque el que hayan vuelto a confiar en mí después de todo lo que ha pasado me tiene un poco... tensa. Tengo un gran sentido de la responsabilidad; como estrictamente lo que me dicen, no tomo nada que me pueda perjudicar, y no me puedo permitir ponerme mala, acatarrarme, toser. Me han prohibido tomar ningún medicamento. Se me están rompiendo las uñas, y ahora sí que se me está cayendo el pelo, porque no puedo tomar ninguna pastilla hasta el día 29. Ni aspirinas. Creo que la preocupación la estoy llevando a un límite excesivo. Pero yo me automedicaba mucho, y eso se acabó.
La vida es un aprendizaje contínuo.
¿No cree que ya es un poquito tarde para aprender?
¿Y usted? ¿De verdad lo cree?
No. Nunca es tarde, esa es la verdad... Yo soy muy protagonista de la vida. Me encanta que me traten como una estrella, claro, pero quiero ser un poco menos protagonista para ayudarme a mí.
Siempre se ha confesado religiosa. ¿Ha sido la fe un refugio para usted?
Siempre ayuda, y con esto no quiero molestar a nadie... Para mí ha sido una ayuda fundamental. Pero no solo ahora; siempre. Yo tuve una educación estupenda por parte de mi madre: ella me inculcó la idea de Dios como consuelo. Yo entro en mi casa todos los días y me santiguo dando gracias a Dios por todo lo que tengo: mi casa, que no la he perdido; mis hijos, que me quieren; tengo trabajo. Doy gracias por eso. Habrá gente que piense que soy tonta; pues no lo soy. No lo soy. Me han educado en el respeto y yo respeto a todo el mundo, pero a mí me ha ayudado muchísimo; entraba en el quirófano rezando, y lo primero que hacía al despertarme era rezar. A mí me ayuda, y se lo recomiendo a los demás como consuelo. Hay gente que me reprocha que, con mis ideas socialistas, crea en Dios. Pero pido respeto. Cada uno es como es.
Y usted es optimista.
A veces. No tanto como a mí me gustaría. Lo que pasa es que mis vecinos, mis amigos, mis compañeros... Me ven como «la optimista por naturaleza». Es la imagen que yo doy. Pero me ha costado, creí que iba a reaccionar mejor, y me da rabia. Yo me he roto en el escenario un pie, un dedo, una mano. Aguanto el dolor... Pero cuando te dicen que tienes que vas a pasar por el quirófano y vamos a ver qué encontramos. Reaccioné muy mal... Pero estoy contagiándome del espíritu de la obra, que, insisto, es un canto de amor, de alegría y esperanza. Lo repito: tengo que ser ejemplo de alegría.

Font: ACN via ara.cat
El Mercat de les Flors dedicarà la nova temporada 2014-2015 a l'amor, a les històries d'amor i a l'enamorament, que es tradueix en les col·laboracions de diferents artistes, com per exemple Israel Galván & Akram Khan Company, que són els encarregats d'obrir temporada els dies 3 i 4 d'octubre amb el muntatge 'Torobaka'. El director del Mercat de les Flors, Francesc Casadeús, ha explicat aquest dilluns que és "una temporada plural" i que han volgut fer "una programació a base d'equilibris i de posar ingredients de diferents sabors en un plat". El que aplega tot això, el fil conductor, és l'amor. Una temporada en la qual destaquen noms com Wim Vandekeybus, Sol Picó, Thomas Noone i DV8 Physical Theatre.
Casadeús ha manifestat que és "un bon moment per parlar d'amor perquè és allò que és essencial i és el més important". "Hi ha diferents tipus d'amor, històries de sexe o d'amistat. També es volen provocar encontres i em volgut que es donessin històries d'amor", ha afegit. Aquest enamorament es tradueix en col·laboracions excepcionals entre artistes com Israel Galván i Akram Khan, Rocío Molina i Honji Wang, Antonio Ruz i Juan Cruz Díaz de Garaio Esnaola, Shantala Shivaligappa i Ferran Savall. Totes aquestes han estat impulsades i coproduïdes pel mateix Mercat de les Flors i algunes d'elles, com la que obrirà la temporada, es va assajar al Graner.
El director del Mercat de les Flors també ha recalcat com a punt fonamental el suport al talent i el suport a creadors d'aquí. També donaran un accent fort a la programació familiar. Hi haurà un espai dedicat al hip-hop com a dansa jove i fomentaran els projectes socials i de participació posant en contacte artistes amateurs amb altres de gran nivell.
Algunes companyies catalanes de la temporada són Sol Picó, que farà un solo amb un espectacle que barreja diferents espectacles seus; Christian Rizzo, que Casadesús ha presentat com un dels plats forts de la temporada; Thomas Noone amb una producció ambiciosa; Jordi Cortés & Damián Muñoz en el marc d'un projecte de col·laboració entre artistes, i Pere Faura. Així mateix, es mantindrà l'espai per al circ amb Manolo Alcántara i la Cacophonic Pictures Orkestar (les dues presents al Grec).
Història de la dansa
Casadesús ha ressaltat la relació de la temporada amb la història de la dansa: "Espectacles que per un procés de reflexió, selecció o oportunitat tenen alguna cosa a veure amb el passat per mirar cap al futur". El director del Mercat de les Flors ha apuntat que els va semblar molt interessant mostrar una "panoràmica de la creació sobre què es fa en diferents ciutats del món" "Vam decidir fer un recorregut per diferents ciutats i parlar amb programadors estrangers i estivals i veure quin artista era imprescindible per presentar al Mercat de les Flors", ha dit. Amsterdam, Berlín, París, Londres, Río de Janeiro i Madrid són les ciutats que van ser consultades. La temporada també farà una mirada especial a Brasil amb un projecte educatiu, Trocas, que té lloc al Brasil a l'octubre amb diverses companyies catalanes i una programació de companyies brasileres al Mercat el mes de març.
70 butaques més
Casadesús ha recalcat que mantindran els preus baixos amb promocions. Així mateix, ha manifestat que optimitzaran els espais i augmentaran les butaques de la sala gran amb 70 noves localitats i s'arribaran a les més de 500 butaques.
El Mercat de les Flors acabarà el projecte europeu mòdul-dance i n'iniciarà un altre a Europa liderant la xarxa EDN amb el suport d'Europa Creativa que durarà durant tres anys.

Font: ara.cat
El director Pep Tosar ha explicat aquesta tarda al programa 'La tarda' de La Xarxa que té la intenció d'obrir una nova sala de teatre, després de deslligar-se del Círcol Maldà el 2013, forçat perquè els llogaters de la sala no li renovaven el contracte –malgrat que després s'hi va seguir oferint teatre amb uns altres gestors.
"Només tinc dues opcions: obrir una sala o marxar fora. Si em quedo aquí és per fer aquesta feina, i per fer-la amb garanties necessito un espai per poder exhibir", explica, amb l'experiència de no haver trobat sala per estrenar 'Allò de què parlem roman inexplorat' "ni de genolls". "Ningú aguanta un sentiment d'inutilitat com aquest", diu. Per això, optarà per obrir una sala. "Esperem que al gener pugui estar oberta", ha afirmat. 
Tosar va obrir el Maldà el 2008 i, en tancar-lo cinc temporades després, ja va dir que buscaria un nou destí per programar els espectacles de teatre d'arrel poètica que havien singularitzat l'espai. També va demanar ajut a les institucions perquè els cedissin un espai. 
L'artista està a punt d'estrenar 'Con la claridad aumenta el frío' al Teatro La Abadía de Madrid (versió d''Allò de què parlem...') i el gener que ve protagonitzarà 'Solo / Pep Tosar' a partir d'August Strindberg al Teatre Akadèmia
Fuente: Elisa Díez (Butaques i Somnis)

Creo que es la peor temporada para no tener tiempo de ir al teatro. Si en semanas anteriores ya lo habíamos podido comprobar esta ya nos lo ha confirmado. Entre la Sala Muntaner y el Teatre Akademia no hay horas para ver tantos montajes que prometen dejarnos la agenda rebosante de teatro.

El pasado miércoles la Sala Muntaner dio el pistoletazo de salida a su nueva temporada. Con una línea difusa entre espectáculos, la mezcla es tal que no sé muy bien cuál es el proceso de selección, lo que sí sé es que algunos de sus montajes estarán entre los más vistos y comentados de la temporada. Y como muestra destacaré mis 4 imprescindibles:

PENSAMENTS SECRETS de David Lodge. Del 17 de septembre al 26 de octubre. Dirigida por Lluís Soler y protagonizada por Àlex Casanovas y Mercè Pons. Una comedia romántica entre una novelista y un científico, con mundos y mentalidades opuestas: ¿Ciencia o humanidades? ¿Cerebro o alma? ¿Razón o sexo? ¿O un poco de todo?

DESDEMONA de Paula Vogel. Del 12 de noviembre al 14 de septiembre. Helena Tonero y la compañía la Mandona con Sara Espígul, Alba Florejachs y Carmela Poch. Inspirada en Otelo de Shakespeare, sus protagonistas: Desdemona, Emilia y Bianca. Vogel ha querido mirar más allá y muestra a los personajes como realmente son, como si en la obra de Shakespeare solo mostraran una pequeña parte de sí mismas.

L'ALÈ DE VIDA de David Hare. Del 28 de enero al 8 de marzo. Q-ars de Teatre homanajeará a Mercè Anglès en su último proyecto que no podrá ver finalizado. Dos mujeres, la mujer y la amante se encuentran cara a cara para retraerse asuntos pendientes. Un combate con cuchillos, ironía y ternura.

IDIOTA de Jordi Casanovas. Del 15 de abril al 14 de junio. "¡Cómo somos de idiotas!", afirmaba Ramon Madaula, uno de los dos protagonistas de este thriller, junto a Anna Sahun, del que sabemos bien poco, simplemente que un hombre se presenta a unas remuneradas pruebas psicológicas, lo que en principio una manera fácil de conseguir dinero para resolver sus problemas económicos se convertirá en un auténtica trampa.



TEATRE AKADEMIA

Estamos de enhorabuena, el Akademia ha logrado un 80% de ocupación, 8.000 espectadores, casi el doble que la temporada anterior. Si ya se comprobó en los resultados de ADETCA, las nuevas salas alternativas salen victoriosas de la batalla de público, ¿por qué será? El secreto es una buena programación, basada en la mezcla de riesgo y valores seguros. 

16 espectáculos conformarán la nueva temporada del Akademia: 4 reposiciones, 4 nuevas producciones y 11 espectáculos invitados. Una de las reposiciones es un infantil "Els tres llops i el porc ferotge", una actualización del clásico, será el único espectáculo familiar de la temporada, según la Mercè Managuerra, "hay demasiada oferta y la gente se ha acostumbrado ya a ir a unas salas determinadas". El Boom del Teatro Familiar este año no pasa por el Akademia.

Una de las novedades son las funciones de tarde. Debido al éxito que tuvo con el montaje "No por l'oblidat regnar sobre aquests mots" (que volverá el 24 y 25 de septiembre y el 1 y 2 de octubre). algunos de sus espectáculos como el que dirige Imma Colomer "La màgia d'en Calders", con dos actores y un acordeonista.

Como hablar de 16 espectáculos serían alargar demasiado el artículo, simplemente destacaré algunos espectáculos con los que se me ha hecho la boca agua:

COM VULGUEU (Al Vostre Gust). Del 18 de desembre al 18 de gener. Dugald Bruce-Lockhart vuelve a dirigir a una compañía que no es la suya (Propeller Theatre) con un Shakespeare (como ya hizo la temporada pasada con "Romeo y Julieta) que como el bien afirma "no sé de qué va, eso lo iré descubriendo en los ensayos con los actores".

A LA BURGESA. Del 5 al 29 de marzo. David Pinto y David Campos dirigen este musical que será una opereta cómica de época a partir de una historieta de Arthur Schnitzler.

99%. Del 12 al 22 de febrero. Una producción Italiano-Luxemburgo-Cataluña con la colaboración de Teatro de l'Enjòlit que habla sobre las minorías.

A LA VORA DE L'AIGUA. Del 11 de octubre al 2 de noviembre. De Ève Bonfanti y Yves Hunstand con dirección de Emilià Carilla que habla sobre el respeto a la creatividad.

Los pequeños cada vez ganan más terreno a las grandes salas, y la batalla de esta temporada promete ser una de las más difíciles, ¿quién ganará? Seguro, que él, el TEATRO. 

Fuente: Saioa Camarzana (elcultural.es)

Cuenta Helena Pimenta (Salamanca, 1955) que "le va la marcha". Después de haber pasado por las tablas del festival de Almagro este verano, repone ahora en el Teatro Pavón la obra Donde hay agravios no hay celos de Franciso de Rojas Zorrilla. La directora de la Compañía Nacional de Teatro Clásico y dramaturga se pone al frente de un elenco a la altura para narrar una historia de segundas oportunidades en una sociedad donde el sentido del honor lo copa todo. Una comedia amarga que camina entre la risa y la angustia.

Tras la representación en Almagro de Donde hay agravios no hay celos, ¿ha habido algún cambio en la puesta en escena?

La verdad que en Almagro fue una sorpresa extraordinaria ver que el público lo acogía maravillosamente y se convertía cada noche en una fiesta. Quizá la diferencia de Almagro con el Teatro Pavón es, por un lado, que el espacio era más grande y que el hecho de estar al aire libre en verano se prestaba a esa festividad. Cuando íbamos a hacerlo ahora tenía miedo que se perdiera ese toque pero no se ha perdido el tono festivo. Lo que sí es cierto es que los espectáculos ganan, y sobre todo cuando son comedias y con actores disciplinados como estos, con el paso de las actuaciones. El público te va dando pistas porque es quien completa el espectáculo. Hemos reflexionado de nuevo y lo hemos adaptado al espacio. La comedia es muy divertida y hemos podido profundizar en el carácter de los personajes, son más complejos y tenemos una comedia con un humor muy popular pero también fino cuyos personajes son profundos. 

Felipe Pedraza calificó esta obra como "la comedia olvidada", ¿cuál es la importancia de recuperar esta pieza?

He hablado de ello con mucha gente, con hispanistas y especialistas en el Siglo de Oro y desde luego hay momento en el que Lope y Calderón ocupan y se comen todo el mercado de la época, porque verdaderamente son muy brillantes pero eso no quiere decir que este no lo sea. Curiosamente los extranjeros lo entendieron muy bien y copiaron la obra. Esa ironía que se gasta el autor, ese parodiar el sentido del honor exacerbado quizá no fue bien visto en algunos momentos y apenas fue retomada por cierta prudencia respecto a los espectadores, yo creo. Es muy coral y son nueve actores, se hace todo en un tiempo muy limitado y ese aspecto coral es muy novedoso para el Siglo de Oro. Por fortuna, a veces resultó difícil, nos enamoramos de ella y conseguimos reírnos y llorar con ella. Y a día de hoy creo que está servida con mucha pasión y los actores son increíbles. 

El elenco está a la altura

Lo está y tienen este desdoblamiento de ser capaces de trabajar muy en serio para que ese personaje que es cómico pero le está sucediendo una tragedia llegue al espectador se ría de su mal. Si lo subrayaran demasiado no sería creíble pero lo hacen en serio. Viaja con mucha facilidad de un tono a otro y hablan muy bien. En la comedia son muy importantes los colores, que un verso vaya de un tono, el siguiente pase a un tono medio y el siguiente sea de tono grave. No está tan igualado como una tragedia porque requiere mucha habilidad con los colores. 

Estamos ante una comedia que habla de cosas serias, de segundas oportunidades, por ejemplo. 

Lo bueno de las buenas comedias es que tocan temas serios y lo hacen con humor pero por momentos es amargo. A mí me encanta el cine mudo y nos reímos de la caída de una persona. Nos reímos del error del otro. En esta función todos han cometido errores, están metiendo la pata y el espectador lo sigue pero podemos reírnos de ello porque está muy bien construido por parte del autor. Y para mí es fundamental sin que la obra tenga que tener ese peso... sino al revés, tiene que ser ligera. Pero se ve la profundidad. La segunda oportunidad en la vida, por qué vamos a estar atados por unas reglas y unos agravios, cada vez se hace más abstracto y más incapacitados están los personajes a vivir la vida que les ha tocado. 

¿Qué otros temas aborda la obra? 

El tema de la libertad, de la mujer y su lucha por elegir su propio camino hacia la felicidad está presente. La diferencia entre las clases sociales y las contradicciones que supone tener el mando o estar sometido y los intercambios aparte de la comicidad. Luego está el tema del perdón, el momento en el que el agravio se vuelve abstracto y te ves capaz de formular con palabras, con razones, con ternura lo que pasa. Esos temas me parecen fundamentales y en una comedia el público lo recibe muy bien y se queda pensando. 

Además está escrita en un momento en el que el sentido del honor rige la sociedad.

Claro y entonces predominaban las apariencias. Un armazón social que se hace para sentirse seguro, era el privilegio de los más nobles y eso no hay quien lo soporte. Ese plano tan rígido de normas, trasladado al plano actual es inhumano, se confunden los valores morales importantes con los rígidos que lo que hacen es anular al ser humano. En ese momento había un decaimiento de la riqueza y todo era muy forzado, las mujeres no pintaban nada, eran meros objetos. Y ellas dicen que su albedrío es suyo. Y es que tienes derecho de volver a empezar si te has equivocado, por qué ¿quien se atreve a juzgar tu vida?. 

Al ser una obra del Siglo de Oro, ¿ha habido partes que hayan tenido que reformular para traerla al presente?

Sí, desde el punto de vista del léxico pactamos muy pronto que el humor tenía que encontrar unas palabras más actuales sin perder la idea del pasado. El humor se desgasta muy pronto al estar descontextualizado. No podemos vulgarizar el humor, no podemos actualizarlo introduciendo un 'mola'. Y luego pequeños ajustes para para clarificar porque hay gente que dice que el título es raro. Cuando hay ofensas uno solo se ocupa de eso y no se puede ocupar de sentir, por tanto, de sentir celos. Más complicado fue, no en el texto sino en los actores, la verosimilitud. Imaginarnos una sociedad que tiene esos valores tan metidos que sientes una vergüenza y ganas de matar y sacar la espada porque sientes que han ofendido a tu dama. Eso fue lo más difícil, crear esa verosimilitud para luego parodiarla. Pero lo hemos consiguido y el público lo entiende. Usar un lenguaje complicado para el tema del honor en realidad colaba más. 

¿Cuál es el verdadero trasfondo de la pieza?

Hay muchos pero fundamentalmente el de la segunda oportunidad. El autor quería parodiar el sentido del honor, por eso los actores no son niños sino gente con una experiencia y madurez excepcional. El derecho a elegir el camino en el mundo femenino, el perdón, y la razón frente a la rigidez mental. Están enlazados los tres. Como es una comedia se mueve muy rápido. El derecho a la propia felicidad que a lo mejor hay que reencontrarla en la inocencia, porque tienes derecho a empezar de nuevo. La inocencia como una mirada frente al mundo.

Fuente: Julio Bravo (abc.es)
La actriz chilena María Canepa, enferma de alzheimer a sus ochenta y cinco años, tenía un sueño: casarse por la iglesia con Juan Cuevas, con el que llevaba viviendo casi treinta años. Lo consiguió. En su historia encontró la inspiración Juan José Campanella para su película «El hijo de la novia», cuyo guión escribió junto a Fernando Castets. Años después de su estreno, José Antonio Vitoria, guionista y dramaturgo español, coincidió con Castets en Suiza, en unos cursos en los que se proyectó el filme de Campanella. «Charlando después con Fernando -recuerda Vitoria-, le dije que sería magnífico llevar esahistoria al teatro; le gustó la idea, y me dijo que adelante... siempre que no le hiciera trabajar a él».
Éste es el germen de la versión teatral de «El hijo de la novia», que José Antonio Vitoria ha realizado junto a Garbi Losada. La función, que vio la luz la semana pasada en Bilbao, llega ahora al teatro Bellas Artes de Madrid, donde estará hasta el 2 de noviembre. La propia Garbi Losada dirige la obra, con un reparto integrado por Tina Sáinz, Álvaro de Luna, Juanjo Artero, Mikel Laskurain y Sara Cozar.
Tina Sainz no pisaba los escenarios desde hace más de cuatro años, cuando interpretó «La marquesa de O». «Me han ofrecido varias cosas desde entonces -dice la actriz-, pero tengo ya una edad y una situación que me permite embarcarme solo en proyectos que me gustan mucho». A esta función, claro, no podía decirle que no. «Imposible. Además, me llamó Jesús Cimarro, que es una de las dos personas -el otro es José Samano- a quien no puedo negarle nada. Me vino además con este proyecto tan bonito, y con estos compañeros tan maravillosos, y estoy feliz».
Tina Sainz interpreta en la película a Norma, una mujer con alzheimer que tiene un viejo sueño: casarse por la iglesia; su marido es Álvaro de Luna, con el que la actriz nunca había coincidido sobre un escenario. «Habíamos hecho cine juntos -dice-, pero nunca teatro. Pero somos amigos desde hace muchísimos años, nos admiramos y nos queremos; los dos éramos del círculo de amigos de Fernando Fernán Gómez, y la complicidad entre los dos ha sido inmediata. Álvaro tiene una naturalidad extraordinaria. A mí, siendo totalmente distintos, me recuerda en ese aspecto a Alberto Closas». ¿Ayuda la amistad personal a la hora de abordar la relación de los personajes

Historia de amor

La historia de amor que cuenta «El hijo de la novia» se entrecruza con la historia de Rafael Belvedere (Juanjo Artero), a sus cuarenta años inmerso en una crisis económica y de valores. Dedicado las veinticuatro horas al restaurante heredado de su padre, y que pasa por muchos apuros, está divorciado y tiene una hija a la que no ve; la relación con su actual novia (Sara Cozar) no atraviesa un buen momento y, además, no encuentra tiempo para visitar a su madre, enferma de alzheimer e internada en un geriátrico. Se suman entonces varios acontecimientos que terminan de desestabilizar a Rafael y le causan un ataque al corazón: una cadena internacional de restaurantes le propone comprar el negocio, su novia le plantea un ultimáum y su padre está empeñado en cumplir el sueño de su madre y casarse por la iglesia después de muchos años de convivencia. La llegada de un amigo de la infancia (Mikel Laskurain) le ayudará a rehacer su vida.
El recuerdo de la película de Juan José Campanella es inevitable. Confiesa Tina Sainz que al principio estaba un poco asustada. «El peronaje se llama Norma, como la actriz que lo interpretó en el cine. Pero cada actor tiene algo distinto que ofrecer y le da al personaje su propia vida. Lo importante es que los personajes estén. Además, esto es teatro, y la experiencia para los espectadores es muy diferente. Nuestra intención es que aquel que venga con la imagen de la películase olvide de ella al momento de levantarse el telón; y creo que lo conseguimos. Álvaro de Luna habló con Héctor Alterio -que interpretó su papel en la película, y le dijo que estaba preocupado por las comparaciones. Y Alterio, que estaba intepretando “En el estanque dorado”, le contestó: “Entonces yo, que tengo que enfrentarme al fantasma de Henry Fonda, ¿cómo debería estar?»

Difícil y peligroso

Interpretar a una enferma de alzheimer no debe de ser, evidentemente,tarea fácil. «Es además muy peligroso -completa Tina Sainz-, porque todo el tiempo estás en el filo de la exageración. Es difícil, y especialmente para mí: yo soy una persona con mucha energía, y debo trabajar para controlarla, porque el personaje está en un nivel diferente, tiene un modo distinto de percibir la realidad. Los enfermos de alzheimer viven en un territorio entre el presente y el pasado, y resultan absolutamente imprevisibles. Tienen una sensibilidad diferente. ¿Dónde están? En un lugar indeterminado».
Cuenta la actriz que durante la función no abandona en ningún momento el personaje, ni siquiera cuando sale del escenario. «Solo tengo cuatro escenas, pero entre cajas sigo trabajando. En ese momento estoy en la residencia; necesito hacer un vaciado de cabeza. Me siento y veo a mis compañeros, pero es como si estuviera viendo la televisión con la mente completamente en blanco. Si lo hiciera de otro modo, no podría trabajar este personaje. No me veo capaz de entrar y salir de él cada vez que entro y salgo de escena».
No ha recurrido Tina Sainz, para preparar el personaje, a otro tipo de preparación; no ha visitado ningún centro de enfermos ni ha consultado con médicos. «Mi madre padeció alzheimer, y hubiera sido meterme en un túnel muy doloroso». Asegura que ha sido más un trabajo «con la imaginación y la memoria emotiva». Entre los ejercicios que ha llevado a cabo para acercarse físicamente al personaje, cuenta que ha hecho muchos ensayos «con los ojos vendados, para conseguir reproducir la inseguridad que tienen los enfermos de alzheimer, la fragilidad y el miedo». Es al tiempo, reconoce, un personaje agradecido, «que mueve a la ternura, a la piedad, a la reflexión... Es una niña grande».
Si entrar en un personaje de estas características es complicado, también lo es, consecuentemente, salir de él. «Necesito más tiempo para salir del personaje; necesito actividad, distracción, tomar unas cervezas... Romper con él totalmente. Si no, sería horroroso».