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dramaturgia y dirección CONCHA MILLA
intérpretes ALEJANDRO BORDANOVE, MUGUET FRANC, JOSÉ PEDRO GARCÍA BALADA y PATRÍCIA MENDOZA
duración 70min
fotografía DOS PUNTOS FOTOGRAFÍA
TEATRE LA GLEVA

Quién más quien menos ha vivido una o más rupturas sentimentales en su vida. Aunque todas tengan aspectos en común, cada persona es un mundo y lo sobrelleva de una manera diferente. En este caso la historia la narra la Sara, Muguet Franc, una mujer a la que parece que la vida le ha llevado a conformarse, a no querer aspirar a más, pero los que se conforman son, a menudo, los que más pierden.

En toda historia de ruptura siempre hay culpables, en este caso la repentina aparición de una ex pareja en el lugar de descanso de Sara y Hugo, José Pedro García Balada, desbarata su aparente tranquilidad y pone la casa patas arriba. Àgata, Patrícia Mendoza y Simó, Alejandro Bordanove, representan una pareja poco convencional. Él acaba de entrar en la veintena y ella casi le dobla la edad. La tranquilidad de unos  choca de frente con las ganas de Àgata por seguir disfrutando, seguir sintiéndose viva.

La dramaturgia está planteada desde la tranquilidad y el reposo que desprende la Sara. Un conjunto de escenas dialogadas en pareja o en cuarteto, pero que acaban en la soledad de los pensamientos en voz alta de la propia Sara, casi a oscuras y directos a una platea apagada.

De entre los intérpretes, siendo más de acción que de reposo, me atrapa la inocencia y las ganas vitales de Simó que queda perfectamente dibujado por Alejandro Bornanove. Y la locura y la persona veleta que representa Àgata, con una precisa Patrícia Mendoza.

Interiors hace honor a su nombre, si bien es cierto que cada uno con lo suyo. En este caso el recogimiento es más presente, y la cadencia se tiene que adecuar a él. Personalmente eché de menos un poco más de ritmo entre tanto silencio de palabras no dichas. Quedárselo todo dentro no siempre es la mejor opción, ¿o sí?

INTERIORS

by on 18:20
dramaturgia y dirección CONCHA MILLA intérpretes ALEJANDRO BORDANOVE, MUGUET FRANC, JOSÉ PEDRO GARCÍA BALADA y PATRÍCIA MENDOZA dura...


DRAMATURGIA y DIRECCIÓN: RAIMON MOLINS (basada en La señorita Julia de August Strindberg)
INTÉRPRETES: PATRICIA MENDOZA, JORDI LLORDELLA y MIREIA TRIAS
DURACIÓN: 1h 10min
FOTOGRAFÍA: CRISTINA SÁNCHEZ
PRODUCCIÓN: SALA ATRIUM
SALA ATRIUM

Fantástica, de momento, la Trilogía de la Imperfección que nos está regalando la Sala Atrium. Si entre diciembre y enero disfrutamos con una sensacional Nora, ahora es el turno para Júlia. Los que no somos muy fans del original, tenemos que aplaudir esta nueva versión, punto de vista, limpio de todos los convencionalismos de la época y centrada en descubrir la psiquis que un personaje mucho más poliédrico que el que escribió Strindberg. 

En su versión original el poder entre sexos y la relación amorosa entre las diferentes clases sociales está más en el centro de atención, en la dramaturgia de Molins Júlia está por encima de todas las cosas y su dibujo de niña rica y malcriada nos hace olvidar la inocencia, pero no tanto su maldad, de la visión de Strindberg. El juego continuo entre Jean y Júlia, deja en un secundario plano a Kristina y su amor por Jean, el tête a tête es a dos bandas y en un juego perverso entre quien domina a quien.

Patricia Mendoza dibuja una Júlia llena de matices, desde los ojos vidriosos de la felicidad de la primera noche de un verano caluroso, de una joven desesperada por comerse el mundo. Una seductora manera de mirar al mundo que acabará atrapada en un juego enfermizo. Su solvencia interpretativa la llevará a desarrollar el personaje hasta el final donde la risa entrecortada dejará paso a la locura, la fragilidad de una muñeca rota.

El Jean de Jordi Llordella es un seductor que se deja querer. Entra en el juego de una manera quizás más inocente e irresponsable que Júlia, pero se deja dominar por sus deseos. Una relación de amor y odio desde el principio, una relación tóxica en la que los personajes se auto-cierran en sus propias jaulas que la dominación busca mantenerlos encerrados y el juego e suna manera de entretenerse porque saben que de algún modo u otro nunca podrán quedar libres del todo.

Las proyecciones, la cámara, como ya pasaba en Nora, es la cuarta protagonista de la historia. Esta vez las proyecciones son más psicólogicas, dotándole a la pieza de un aire más de thriller, sacando a los personajes de su cotidianidad. Un ojo tecnológico que te muestra eso que el texto ha buscado omitir.

Clàudia Vila ha conseguido con pocos recursos construir tres escenografías en una, creando elementos diferenciadores para las tres piezas, pero que sólo el blanco de las paredes nos recuerde a ellas. Con la vista puesta en cómo nos llegará Nina en mayo, en cómo se cerrará esta trilogía, un titulo imperfecto que está rozando la perfección.

JÚLIA

by on 20:52
DRAMATURGIA y DIRECCIÓN: RAIMON MOLINS (basada en La señorita Julia de August Strindberg) INTÉRPRETES: PATRICIA MENDOZA, JORDI L...

AUTOR: JOSE SANCHIS SINISTERRA
TRADUCCIÓN: RAIMON MOLINS
DIRECCIÓN: RAIMON MOLINS
INTÈRPRETS: MARTA DOMINGO (OLGA), MIREIA TRIAS (MASHA) y PATRÍCIA MENDOZA (IRINA)
DURACIÓN: 1h 10min
FOTO: SALA ATRIUM
PRODUCCIÓN: ATRIUM PRODUCCIONS
SALA ATRIUM

Ay, Moscú, siempre tan lejano. Esa vuelta de tuerca que los humanos nos pasamos la vida buscando.  Reducción a la mínima expresión la que ha hecho Sanchís Sinisterra en esta adaptación del clásico de Chéjov, sólo la voz de las tres féminas, que mediante un juego (el de las charadas) nos apuntan entre bromas el resto de los personajes. No hace falta nada más, porque, y aunque nunca lo había pensado, los personajes masculinos de esta obra (que siempre había visto montada entera, la de Chéjov) son de lo más superfluo, meros floreros o comparsas que acompañan lo importante, las vidas de estas tres hermanas que impasiblemente esperan el devenir de la muerte.

El original de Chéjov es una obra lúgubre, llena de expectativas rotas, de amores imposibles y de deseos frustrados. Sin embargo, la adaptación de de Sanchís Sinisterra está llena de luz, incluso en los momentos donde el montaje ha optado por apagarla queda centelleando en los ojos de las protagonistas. Existe esa larga espera por un Moscú que no llega, pero mientras esperamos vemos que hay vida, no hay apatía, hay una lucha por desprenderse de lo que finalmente será, ese futuro que nadie desea, en medio de una soledad, de la nada.

El traje le sienta a la perfección a una Marta Domingo que últimamente se prodiga poco por los escenarios. Ha roto con las seriedad de un personaje y ha liberado de la coraza que Chéjov atribuye a Olga para mostrarse seductora y exquisita. Mireia Trias dibuja una Masha a la que siempre le costó volar, centrada en los convencionalismos, pero que poco a poco se desata y deja volar su imaginación. Como Irinia, Patricia Mendoza, que la descubrimos en la inocencia tardía de haber vivido siempre entre algodones, y que poco a poco descubre que la vida ha cortado su alas, y decrecen sus ansias de buscar la felicidad.

Raimon Molins demuestra una vez más ese gusto por dejar limpia la escena, por fijarse en los detalles que el mismo texto descubre y nos regala una precisa dirección, llena de simbolismo con un maravilloso ritmo en el que en poco más de una hora todas las piezas encajan sin costuras e incluso la lectura de las acotaciones es todo un placer para los sentidos.  

En una escenografía llena de relojes, que son los que marcan el ritmo de la obra, que más da si ha pasado una hora o años delante de nuestros ojos, el piano sigue sin sonar y Moscú nunca se encontró más lejos. Pero el sueño sigue llenando nuestros pensamientos, aquellos que en poco tiempo han visto cómo dejaban de sonar sus cuerdas. Se encienden las luces, y los aplausos, nos devuelven a la realidad de una tarde de domingo y pienso hoy estoy más cerca de Moscú. Bravo!

Font: Jordi Bordes (elpuntavui.cat)
Què passaria si un voluntari de la Creu Roja internacional aconseguís entrar en un camp de concentració per denunciar la situació deplorable dels jueus que hi ha internats i es troba amb una salutació cordial d'un comandant alemany culte (convençut que Europa és la seva literatura universal), uns nens que juguen i es barallen per una baldufa o s'assisteix, de lluny, a una conversa íntima entre una jove parella? Doncs que, contrariat, caldrà redactar un informe favorable i desfer els rumors de trens que carreguen homes, dones i nens amb pijama de ratlles i que desapareixen (tant els trens com les persones). Què fa que tot sigui mentida si l'observador internacional no rep cap ni un avís d'advertència dels veïns del camp? Qui és més culpable de la situació, l'informador que és llec en veure la farsa o els mateixos jueus que no donen peu a imaginar res? I fins a quin punt la perversitat humana pot actuar amb tanta fredor per amagar un extermini en massa de jueus, gitanos o homosexuals de mig Europa? La sala Atrium planteja aquestes preguntes, fins al 15 de desembre, amb el Himmelweg, de Juan Mayorga.
El quadre que exposa el delegat de la Creu Roja en el seu informe és d'imatge de gran angular. En canvi, la direcció de Raimon Molins planteja que tot succeeix en l'estret escenari de l'Atrium i que ho interpreten només tres actors (Guillem Gefaell, Patrícia Mendoza i el mateix Molins, que és el comandant nazi). En realitat, ells també donen veu i ànima als altres personatges però, enganyats per a l'escena plantejada com una operació de propaganda nazi més, esdevenen uns veritables titelles de la situació, es desdoblen gràcies a la manipulació de titelles. El joc és un bon reflex de la situació i una solució dramatúrgica que permet la seva viabilitat en les estretors (d'una intimitat indiscutible) de la sala.
Raimon Molins va experimentar, en el seu darrer espectacle (Litoral, 2013, Romea) els canvis d'ubicacions de l'epopeia del jove que busca on enterrar el seu pare. Ho va fer amb dos cubs que es transformaven amb eficàcia i màgia per possibilitar múltiples espais, unes localitzacions que també evocaven a escenes exteriors i llenguatge cinematogràfic. Molins ara aventura amb un text molt més pervers perquè amaga la crueltat en una acció molt educada aparentment, gens violenta, però que escup bilis per tots cantons. És fàcil imaginar que els universos de Molins i el de Mayorga coincidirien, tard o d'hora, perquè a tots dos els agrada treballar amb un teatre que diu més per dins que per fora. Que sense voler adoctrinar dóna elements per a la reflexió. Tant de caire personal com de tota la societat en general. Veient amb atenció més Mayorga i Molins tothom seria una mica menys malvat.
El cunyat perfecte
El dramaturg Juan Mayorga és el cunyat que tothom voldria tenir. Perquè és d'una tolerància inabastable. Sap escoltar, valorar els problemes. Posar-los en la taula d'operacions d'un espai escènic i anar eliminant tots aquells elements d'odi, por i rancúnia que genera el conflicte. Construeix amb una aparent senzillesa, amb un llenguatge net, que demana més modulació de la veu que no pas crit. No insulta.La pugna es trasllada al cor i al cervell de cada espectador: perquè amb una escriptura blanca, en realitat, desperta fantasmes i monstres de tot humà amb un mínim d'oïda emocional. Autor sensible i intel·ligent, coneix i segueix de fa anys el teatre català, amb Belbel i Benet i Jornet de còmplices.
I és que Mayorga (Premio Nacional de Literatura Dramática)gasta una teatralitat que és compatible amb fer versions per al Teatro Clásico però que, alhora, respira una turbulència interior. Què passaria si un policia perseguís un pederasta i els fills el temessin pel mateix? Clau de Hamelin. O què ha de pensar el Floquet de Neu, fart que el creuïn per aconseguir una carambola genètica amb un altre primat albí. Algú va pensar que aquesta icona de Barcelona no va pensar mai que volia morir amb calma i sense tanta pressió i plor de la ciutat en pes? Sí, tot plegat un informe dolorós.

Dolorós informe

by on 16:33
Font: Jordi Bordes ( elpuntavui.cat ) Què passaria si un voluntari de la Creu Roja internacional aconseguís entrar en un camp de conce...

Font: Jordi Bordes (elpuntavui.cat)

El Teatre Romea confia amb la regla de tres: si va agradar al públic Incendis, també ha de funcionar Litoral, que pertany a la mateixa trilogia sobre la identitat de l'autor libanès i quebequès Wajdi Mouawad. L'obra, dirigida ara per Raimon Molins en la primera producció d'Atrium fora de la seva sala de l'Eixample, coincideix a buscar la veritat dels personatges i donar-los profunditat. L'obra s'estrena aquest dilluns que ve i estarà en cartell fins al 9 de juny.

Set actors es desdoblen en uns 32 personatges. Lluís Marco és el pare mort, que viatja acompanyant el fill (Marc Rodríguez) al costat del cavaller imaginari (Xavier Ruano). El jove protagonista fa un viatge iniciàtic al seu país d'infància per poder enterrar el pare, resoldre els enigmes familiars i, en definitiva, saber qui és ell mateix. David Verdaguer, Mireia Trias, Patrícia Mendoza i Pepo Blasco completen el cartell. Marco s'ha reconciliat amb el teatre comprovant l'energia que posen aquests joves actors en els seus personatges (“mai havia vist plorar tant en uns assajos”). Però no per això la peça té un fort component còmic. I és que la notícia de la mort del pare la rep per telèfon el noi en un moment d'extrema intimitat amb la seva parella. Càustic.

Raimon Molins admet que aquesta obra exigeix ser interpretada des d'un compromís humà, des d'una veritat que fereix i allibera alhora. És la fórmula per aconseguir que s'activin els ressorts emocionals amb què poder desenvolupar la riquesa de temes i de mirades poètiques.

‘Incendis' ‘vs'. ‘Litoral'

Les comparacions són possibles amb Incendis? Té por el director Raimon Molins de presentar Litoraldesprés de l'èxit, durant dues temporades? Ell creu que, al contrari, té tots els avantatges. Marc Rodríguez celebra que s'ampliï l'exposició de la trilogia. Marco opina que “el teatre pot ser fet des de l'honradesa o des de la vanitat, però que mai es pot comparar”. Xavier Ruano (que ha participat en tots dos títols) està orgullós de tots dos treballs, de veure “com dos talents aixequen l'obra: té el mateix traç, el mateix color, però és una peça més de la mateixa sèrie”. I és que el director artístic del Romea, Julio Manrique (que també és protagonista a Incendis) entén que s'ha de mirar tota la trilogia de La sang de les promeses com si fos una retrospectiva d'un pintor.

Poètica, tràgica i còmica

En aquest sentit,Litoral manté la mateixa poètica i inquietud per descobrir-se a un mateix. És la constant de la trilogia La sang de les promeses (que, posteriorment, tancaria amb una quarta peça). Molins opina que és la més autobiogràfica de totes, en ser la primera de la sèrie. Aporta un punt còmic en la primera part (amb temes com ara la burocràcia de la mort a Occident) però excessivament tràgica en la segona (que transcorre al seu Líban natal.

Julio Manrique no amaga el desig de poder presentar el tercer treball, Boscos, la temporada vinent. Entén que és un autor molt ric que ha connectat amb el públic de Barcelona. Però caldrà comprovar la fidelitat de l'audiència en aquests temps d'apatia i de crisi (agreujada amb l'increment de l'IVA, des de setembre).

Per Molins, Litoral és la més utòpica i coincideix amb un públic militant, enèrgic, adolescent. Marco ho relativitza, perquè l'adolescència occidental d'avui va “dels 12 als 35 anys”. És una peça en què hi ha molts emmirallaments amb la joventut. Litoral també fa disfrutar del viatge, que dura tres hores, amb l'entreacte.

Marea d'emocions

by on 16:01
Font: Jordi Bordes ( elpuntavui.cat ) El Teatre Romea confia amb la regla de tres: si va agradar al públic Incendis, també ha de fun...


Font: Laura Serra (ara.cat)
El Teatre Romea estrena demà 'Litoral', una obra de Wajdi Mowawad que és la primera peça de la tetralogia 'La sang de les promeses', en la qual s'inscriu 'Incendis' –que va dirigir al mateix teatre Oriol Broggi l'any passat–. La companyia insisteix que no són comparables, però 'Litoral' té una forta connexió amb 'Incendis'. En primer lloc, perquè l'èxit de la primera ha fet que es pogués aixecar aquesta segona amb bones perspectives quant a la recepció del públic. I en segon lloc, perquè formen part d'una mateixa temàtica que vertebra la tetralogia de Mowawad –la recerca dels orígens, la necessitat d'explicar històries, la mirada a la mort–. I en tercer lloc, comparteixen "l'emoció", "la transcendència", diu Raimon Molins, director del muntatge. 
'Litoral' és la primera, "més jove i lluminosa", diu Julio Manrique, director de la sala. L'argument també parteix de la mort del pare, que obliga a un adolescent a mirar enrere, buscar d'on ve "i a partir d'aquí poder reconstruir-se", diu Molins. El protagonista és Marc Rodríguez, però l'acompanyen en l'odissea el pare mort (Lluís Marco) i un heroi imaginari (Xavier Ruano). El viatge del noi va d'occident a orient, del Quebec al Líban, suposa la companyia, resseguint el periple personal de l'autor. "És autobiogràfica", asseguren.
L'equip es completa amb Pepo Blasco, David Verdaguer, Mireia Trias i Patrícia Mendoza. Aquesta és una producció de la Sala Atrium, un petit teatre de l'Eixample que Julio Manrique ha convidat a créixer a l'escenari del Romea. 


Des d'avui i fins al 26 de febrer, el públic de l'Atrium entrarà a casa de la família Pròzorov. Les tres germanes, de Txèkhov –famosa pel desig irrealitzable de les protagonistes de tornar a Moscou–, han experimentat un canvi notable amb la reescriptura de José Sanchis Sinisterra. L'obra, de tres hores, s'ha reduït a 75 minuts, i només habiten l'espai les germanes, interpretades per Patricia Mendoza, Mireia Trias i Tilda Espluga. Segons el dramaturg, en l'obra el 80% és Txèkhov.
Txèkhov denuncia en aquest text la immobilitat de la seva societat, incapaç de corregir els seus vicis. Pel director, Raimon Molins, aquesta és una lectura optimista que crida a mobilitzar-se, a viure el present en plenitud, a no enrocar-se en un mític passat, ni un ambiciós futur. La dramatúrgia de Sanchis fa que els tres personatges alternin la primera persona amb un paper de narradora, de personatge que recorda el que van dir o fer els altres personatges. Els rellotges dominen l'escena, tots a una hora diferent. L'acció té lloc per tots els racons de la sala, fins i tot a sota de la grada dels espectadors. Una experimentació en escena que se suma a la de Sanchis Sinisterra (un dels millors autors de l'Estat, per Molins) per transportar amb la màxima fidelitat aquest Txèkhov al dia d'avui.
Font: J.B. (www.elpuntavui.cat)