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Fuente: Enrique Müller (elpais.com)
El exquisito mundo de la danza en Alemania ha vivido este jueves en Berlín un breve y significativo paréntesis español, cuando el Staatsballet, el grupo más importante del país ha presentado al coreógrafo español Nacho Duato como su nuevo director. Aunque la designación de Duato había sido hecha pública en febrero del año pasado, la llegada del coreógrafo a Berlín ha despertado la curiosidad y el interés de la crítica, interesada en conocer los planes del exbailarín de 57 años.
“Este podría llegar a ser el mejor lugar para mi carrera. Para mí, es un sueño estar en Berlín, porque el Staatsballet es una gran compañía”, ha dicho Duato durante una concurrida rueda de prensa realizada en las dependencias que tiene el Ballet en la Deutsche Oper. “Después de haber trabajado durante tres años en Rusia [en el Mijailovski de San Petersburgo], estoy preparado para dirigir este ballet”, ha añadido.
Duato, que reemplaza en el cargo al bailarín Vladímir Malájov, quien dirigió el ballet en los últimos 10 años, ha admitido que su trabajo no sería superar la labor realizada por el ucranio, quien cosechó grandes éxitos y también muchas críticas negativas, y ha destacado que su meta era otra. “Yo soy coreógrafo y, como tal, tengo muchos admiradores, sobre todo entre los bailarines. Tengo la suerte de que mi trabajo llega al público y llena las salas. Eso es lo importante”, ha dicho Duato.
Aunque la presentación ha sido este jueves en la capital alemana, su trabajo como director se iniciará en el mes de agosto próximo y su primer estreno tendrá lugar en febrero de 2015 cuando presente el ballet La Bella Durmiente, cuya coreografía y escenificación fueron ideadas por el propio Duato.
Ante el desafío de dirigir uno de los ballets más importantes de Europa, Duato renunció al cargo que tenía en el Teatro Mijailovski de San Petersburgo, aunque tenía la oferta de combinar ambos trabajos. Optó por pulir su repertorio en la capital alemana donde tiene el desafío de dirigir una compañía integrada por 80 bailarines.
“La diferencia entre San Petersburgo y Berlín es muy simple. Aquí yo seré el director y también el coreógrafo, lo que implica grandes cambios”, ha asegurado Duato, quien ha hablado en inglés para dar a conocer sus planes y responder a las preguntas. “Los bailarines saben ahora desde un comienzo que el jefe de cocina está en la cocina”.
Hace un año, el coreógrafo valenciano fue presentado por el propio alcalde de Berlín, Klaus Wowereit, como el nuevo responsable del Staatsballet, quizás el conjunto de danza clásica más prestigioso de Alemania. "Es uno de los coreógrafos de mayor reconocimiento internacional”, ha señalado el político socialdemócrata, orgulloso de haber obtenido el consentimiento de Duato para dirigir el Ballet, una oferta que ya había rechazado en el año 2002. “Nunca pude imaginar que un día podría ocupar el cargo de director de una compañía tan maravillosa”, apuntó entonces el coreógrafo, feliz del nombramiento y encantado con la idea de vivir en Berlín.
A pesar de las palabras elogiosas de Klaus Wowereit y de un coro de reacciones positivas que saludaron el nombramiento de Duato, también hubo una agria polémica sobre el futuro del Staatsballet bajo su dirección. Un año después, el coreógrafo ya dejó de estar preocupado por esas críticas, aunque admitió que siempre le había acompañado un grado de hostilidad hacia su persona cuando iniciaba una nueva etapa.
“Yo no sé de donde viene la hostilidad, pero lo que sí sé, es que todo se va calmando cuando ven el trabajo que hago”, ha dicho Duato. Con respecto a su futuro al frente del Staatsballet, el coreógrafo ha añadido que desea enriquecer el repertorio de la compañía con ballet moderno. “Esta compañía baila muy bien los dos estilos, el moderno y el clásico”. El artista ha admitido asimismo durante una breve conversación con periodistas españoles que ya tiene digerida su amarga partida de Madrid.
“Me duele mucho lo que está pasando en España. El ballet español se ve como el desierto de Sáhara. Hay un parón considerable y en este momento nadie sabe lo que está haciendo la Compañía Nacional de Danza”, ha declarado. “Aún no logro entender porque siempre en España tienen que atacar a alguien que comienza a destacar. Puede que sea por envidia”.

Fuente: Roger Salas (elpais.com)
Haciendo su 88ª temporada la compañía norteamericana de Martha Graham brindó anoche una memorable velada de gran altura estética, con el ingrediente añadido del estreno europeo de la coreografía Rust,encargo hecho a Nacho Duato y estrenada recientemente el pasado mes de abril en Norteamérica.
El programa se dividió en dos partes y lamentablemente comenzó con un inapropiado sermón didáctico de Janet Eilber, directora artística de la agrupación. Por suerte duró poco y luego el auditorio se sumergió en la grandeza de un estilo tan moderno como imperecedero. La primera parte tuvo en su centro Diversion of angels (1948), pieza cardinal del estilo y preocupaciones de la coreógrafa y había abierto programa una versión demasiado esquemática de la pieza Errand into the maze,cerrando unas estupendas variaciones sobre el original Lamentation,que fue donde los valores del estilo se impusieron absolutamente, un clásico sostenido con pulcritud y elegancia donde prevaleció una organización y dinámica contemporáneas a través de una rítmica erudita sobre músicas que iban desde Chopin a Mahler.
La segunda parte, que se abrió con la pieza de Duato tenía la connotación si se quiere política en dos aspectos; de un lado, Duato trata el manejo brutal de unos prisioneros que puede sugerir a Guantánamo, y de otra, era la primera vez que el público español veía una obra nueva del creador valenciano tras su expresa prohibición de que se representara su repertorio por la Compañía Nacional de Danza.
Siendo ateo hay que decirlo: Martha está con los bailarines, los ilumina y de alguna manera los guía a través del estilo, algo conmovedor que toca techo en Chronicle (1936), evocación de la guerra y otros fantasmas dramáticos en el que un coro sólo de mujeres sugiere tanto al coro griego como a una formación tenebrosamente militar.
Volviendo a Duato su pieza solemne a ratos y a medio camino de su etapa tenebrista aún alienta destellos formales que remiten a Remansos y a su elaboración a través del canon masculino.
Fuente: Roger Salas (elpais.com)

El coreógrafo valenciano Nacho Duato, exdirector de la Compañía Nacional de Danza de España \[CND\] y actual direcor artístico del Teatro Mijailovski de San Petersburgo, ha pasado velozmente por Madrid para presentar un documental del que es protagonista. Se trata de un relato más bien hagiográfico de su última gira a Rusia como cabeza de la CND, con laudatorios testimonios de sus bailarines y fragmentos de filmaciones, algunas históricas, como aquella del ballet Opus Piat donde el artista se restregaba la entrepierna con un inmaculado tutú blanco.
Ahora Nacho aparece sereno, pletórico por su reciente nombramiento como intendente del Stattballett de Berlín, puesto al que se incorporará en 2014 y que compaginará con el Mijailovski ruso.
Ahora que ha hecho las paces con Marius Petipa [el gran coreógrafo académico francés del siglo XIX], al desembarcar en Berlín, el compromiso con el repertorio clásico es mucho mayor.
No es que hubiera hecho las paces con Petipa. Nunca he estado enfadado con él. Lo que pasa es que lo que se me exigía aquí en la CND yo no lo podía hacer. Pero ha sido aterrizar en Rusia, en una compañía (y en un país) con la infraestructura necesaria que comporta un ballet clásico, y me he puesto manos a la obra enseguida. He hecho La bella durmiente y en diciembre estrenaré mi Cascanueces.
Grandes ballets de repertorio...
Y allí en San Petersburgo sigo los ensayos de Giselle y de Laurencia. Estoy en una compañía con orquesta propia, con un proyecto y medios que pueden pagar de su presupuesto estas grandes producciones clásicas.
Le gusta el clásico.
A mí me hubiera gustado ser un príncipe en escena, ser Albrecht [el protagonista masculino de Giselle], ser un bailarín clásico, pero en la España dictatorial eso era imposible y tuve que empezar a bailar demasiado tarde, a los 17 o 18 años, y ya se sabe que en ballet clásico hay que empezar más temprano. La suerte es que yo tenía un cuerpo dotado para bailar y me enganché al contemporáneo.
El panorama internacional cambia con directores más jóvenes en Viena, París y usted en Berlín.
Yo soy mayor que ellos.
Pero generacionalmente entra a dirigir en su ámbito, incluso es usted más contemporáneo o ajustado a los tiempos actuales que Manuel Legris [Viena] o Benjamin Millepied [París].
Sí, es un hecho global, es un cambio generacional y siempre ocurre todo a la vez, como con los directores de las casas de ópera. Pero debo decir que yo nunca he ido a buscar trabajo, salvo como bailarín al principio cuando fui a Maurice Béjart primero y al Cullberg Ballet de Estocolmo después. Luego siempre me han llamado, tanto como coreógrafo que como director.
Como ha sucedido ahora en el Ballet de Berlín.
Ya en Berlín me llamaron en 1992 y dije que no porque me venía a España, y me volvieron a llamar 10 años después antes que a Vladimir Malajov y volví a decir que no porque en España estaba muy contento con mis resultados. Esta es la tercera vez. Son gente muy seria, saben a quién llaman y por qué. Hemos estado hablando un año porque yo no quería dejar San Petersburgo.
¿Ya hablado de números con las autoridades alemanas?
Tengo allí 80 bailarines, pero me han dicho que si quiero puedo llegar a 100. He firmado un contrato por cinco años. En España se ha dado mal la noticia. A Sasha Waltz nunca se le pidió dirigir la compañía y Malajov sabía desde hace un año que se tenía que marchar. No estoy allí interinamente. Firmé hace tres meses y te mentí. Lo siento. No podía dar la noticia.
¿Qué pasa con el impedimento de poner sus coreografías en España?
En el Mijailovski les dejo todo el trabajo y me voy de una manera armónica, les dejo 10 coreografías y me mantengo como coreógrafo residente , pero de la manera que me despidieron aquí ¿cómo voy a dejar mi trabajo? Imposible. Hablé hasta de la posibilidad de un puesto como asesor artístico para mantenerme vinculado a la CND, pero no se me escuchó, la ministra [Ángeles González Sinde] no quiso. Pero claro, los rusos en danza saben un poquito más y son más inteligentes, aprecian mucho más el trabajo, saben que una coreografía bien hecha es un tesoro intangible que hay que cuidar como un patrimonio. Si en España quieren otra vez mi trabajo, que ellos empiecen a portarse bien y a pedírmelo, aunque no ha habido ningún contacto y todo fue muy feo. Cuando pido alguna información de mis obras, se me niega. Pero como soy tan tonto y no soy rencoroso...


Fuente: EP vía larazon.es
El bailarín valenciano Nacho Duato ha asegurado este miércoles sentirse "muy contento" por su fichaje al frente de Staatsballet (Ballet Estatal) de Berlín, cargo que compaginará con su labor como coreógrafo en el Teatro Mijailovski de San Petersburgo.
"Berlín es otra de las grandes ciudades culturales y sin duda voy a encontrar lo mismo que en Rusia. Estoy muy contento de ir ahora allí, he firmado por cinco años y si la cosa va bien firmaré por otros cinco", ha planteado en rueda de prensa para presentar el documental 'Nacho Duato, Danse la Danse'.
En esta línea, ha admitido que "era la tercera vez" que se lo proponían, por lo que ya "no podía decir que no". "Pero no quiero perder el contacto con Rusia porque es muy enriquecedor para mi", ha recalcado, para después elogiar la intensa actividad cultural de la sociedad moscovita.
"En Rusia la afición por la danza es increíble y estoy encantadísimo con ellos. El amor por la danza en ese país es mucho mayor que en España, es otra cultura, otra forma de ver las cosas, se trata de un pueblo que todavía cree en el arte, en el poder de la música y la danza, no se puede comparar", ha destacado.
El fotógrafo francés Alain Deymier dirige el documental 'Nacho Duato, Danse la Danse', que narra la última función del bailarín y coreógrafo español en su despedida de la Compañía Nacional de Danza, tras 20 años en la dirección artística, que tuvo lugar en el Teatro Bolshoi de Moscú.
Sobre esta cinta, con estreno previsto para el 15 de marzo, Duato ha afirmado sentirse "reflejado", y ha agregado que "el espectador entra rápido en lo que es una compañía de danza".
"Al final nos despedimos después de 20 años con el menor melodrama posible, pero el documental se centra en la vida de una compañía y es muy interesante desde el punto de vista didáctico", ha resaltado.


Fuente: EFE vía elmundo.es
El coreógrafo español Nacho Duato, de 56 años, podría suceder al ruso Vladimir Malakhov, de 45 años, al frente del Staatsballet (Ballet Estatal) de Berlín, el conjunto de danza clásica más relevante de Alemania. El tabloide 'Bild' informa este miércoles de que Duato, antiguo director artístico de la Compañía Nacional de Danza (CND) y actual responsable del ballet del Teatro Mijáilovski de San Petersburgo, es barajado como el más probable sucesor de Malakhov, que recientemente presentó su renuncia a renovar en el cargo.
La apuesta por el artista español se produce después de que la prestigiosa coreógrafa alemana Sasha Waltz, de 49 años, anunciara que no tiene interés por trabajar en la capital alemana y asumir la responsabilidad del Staatsballet, para el que las autoridades culturales de Berlín buscan con urgencia un nuevo responsable.
El rechazo al cargo por parte de Sasha Waltz se produjo tras una conversación con el secretario de Estado de Cultura de Berlín, André Schmitz, a quien anunció que, tras 20 años de trabajo en la capital alemana, prefiere buscar otros horizontes profesionales en el extranjero, revela el diario. 'Bild' comenta que Nacho Duato sería una solución de compromiso para resolver la vacante y destaca que sus grandes éxitos profesionales pertenecen al pasado.


Nacho Duato acaba de ser nombrado Personaje Popular del Año por los lectores de la revista rusa Sabaka. El antiguo director de la Compañía Nacional de Danza de España, Nacho Duato, está cosechando un éxito sin precedentes como emigrante de lujo en San Petersburgo, la meca del ballet clásico, donde dirige el renovado Teatro Mihailovski. Su último espectáculo, Multiplicidad. Formas de silencio y vacío, ha causado sensación en la antigua capital del imperio, ya entregada sin reservas a su talento innovador, hasta el punto de que por aquí se habla de un antes y un después de su llegada. "Les encantan mis innovaciones, aunque al principio las recibían con cierto recelo porque les rompían los esquemas de tantos años de ballet clásico puro".
Tras año y medio de trabajo y 40 millones de euros invertidos por el magnate ruso/judío Vladimir Kehman, el Mihailovski, un teatro de segunda fila, siempre a la sombra del poderoso Marianski, ha pasado a disputarle a éste, de la mano del artista español, la primacía de los espectáculos de ópera y ballet en la ciudad de los zares. Nacho Duato se muestra tan cómodo y tranquilo en Rusia que ni siquiera considera volver a España a corte plazo. "Sólo volvería si alguien me ofreciera un teatro con una orquesta de 200 músicos, un coro de 80 voces, un cuerpo de baile de 160 bailarines y una programación de 120 espectáculos de baile y 180 óperas cada temporada, que es lo que tengo aquí".

Sin entradas de regalo

En un día muy ajetreado para él, Nacho recibe a elmundo.es en un palco del propio teatro, minutos después de haber finalizado el ensayo general y poco antes de que se levante el telón para el estreno de Multiplicidad... con todas las localidades vendidas. "Aquí no se regala ni una sola entrada. Esto no es como España, donde la mitad del aforo se va en protocolo y compromisos".
Durante el ensayo, se mueve entre los bailarines con total naturalidad, les habla (en inglés) en susurros, sin levantar jamás la voz y no pierde ocasión de corregirles, ejecutando él mismo en el escenario lo que quiere que hagan. "Son muy trabajadores y están totalmente centrados en el baile. Se pasan la vida en el teatro. Yo querría que salieran más a la calle y se mezclaran con la gente. Sin duda, les ayudaría a bailar mejor, pero no lo entienden"
Sobre su vida en San Petersburgo, confiesa que es muy sencilla. "Aquí es muy difícil hacer amigos. De un lado, está la barrera del idioma y, de otro, el clima y la cultura que hacen que la gente viva siempre en el interior de sus casas y de sus cosas. Si tratas con cercanía a los bailarines no te lo pagan con amistad, sino con un respeto reverencial, así que vivo totalmente entregado a mi trabajo y sólo descanso un día a la semana"
Le espera un canal cultural de la televisión estatal llegado desde Moscú. En Rusia todos quieren conocer la vida y milagros de este artista español que ha irrumpido con fuerza y personalidad en el cerrado mundo del ballet clásico ruso. Como despedida, asegura que no echa nada de menos de España. "Voy de vez en cuando de vacaciones y lo disfruto mucho, pero estoy muy contento en San Petersburgo"
En la Avenida Moskowski, camino del aeropuerto, una imagen gigantesca del artista cubre por completo las dos fachadas de un viejo edificio de la época comunista. Si el tamaño del anuncio fuera la medida del éxito, éste sería de proporciones descomunales. Ni siquiera el propio Putin tuvo jamás tanto cartel en Rusia.
Fuente: Francisco López-Seivane (www.elmundo.es)