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Fuente: Javier Yuste (elcultural.es)

Para ver Hanky Panky, la pieza de microteatro que ha creado Daniel Sánchez Arévalo para la segunda edición del Tanqueray Stage (la primera edición corrió a cargo de Nancho Novo y sus Confesiones de un bartender), hay que ir hasta la Plaza de Santa Ana por la Calle Príncipe y, en vez de detenerse en el Teatro Español, hay que seguir hasta el n° 7. El edificio, en el que José Canalejas vivió su carrera política, acoge en su interior el Club Privado Argo, un exclusivo espacio reservado para socios que desborda lujo y flema británica en cada detalle (la sospecha de que los clientes en una tarde normal llevan bombín y paraguas es más que razonable). Allí, en la cuarta planta, esperan Hugo Silva, Inma Cuesta y Melania Deocal para poner en movimiento la peculiar historia pergeñada por el director de La gran familia española. “Con este escenario buscábamos que se enriqueciera la experiencia para el público al romper las convenciones de la sala de teatro sustituyéndola por un lugar al que la gente normalmente no puede acceder”, explica Sánchez Arévalo.

Hanky Panky, que se estrena este viernes y estará abierta al público durante tres fines de semana hasta el 6 de diciembre, es una comedia romántica que narra la historia de un involuntario viajero en el tiempo, interpretado por Hugo Silva, que tras 33 años dando vueltas por distintas épocas trata de volver infructuosamente a su tiempo para reencontrarse con la mujer de la que está enamorado. Por su parte, Inma Cuesta da vida a una Barmaid que sirve al personaje de Hugo Silva un Hanky Punky, una bebida creada por Ada Coleman, un mito de la coctelería femenina que ha inspirado el rol que interpreta la actriz. Este proyecto supone por tanto la primera incursión en la ciencia-ficción de Sánchez Arévalo que opina que“el teatro permite este tipo de juegos incluso con escasez de medios, mientras que en el cine esta historia tendría que haber sido una superproducción”.

El director de Primos, consolidado en la industria cinematográfica española con cuatro películas en su haber, debuta en una disciplina que se le presentaba no tanto como una ambición sino como un destino inevitable. “Los aspectos que más cuido en mis películas son el guion y la dirección de actores”, explica. “El teatro es la máxima expresión de ambos por lo que sabía que, de manera natural, iba a acabar dirigiendo teatro y estoy seguro de que volveré a hacerlo”. De hecho, Hanky Panky, una pieza de tan solo 15 minutos, parece una toma de contacto de su director con el medio escénico con vistas a acometer una obra más convencional.

Otro de los aspectos que el director repite respecto a anteriores trabajos es la apuesta por jóvenes talentos sin apenas experiencia en la interpretación. En esta ocasión, a través de un casting online al que se han presentado 300 aspirantes, la actriz Melania Docal ha conseguido hacerse con el tercer papel de la obra. “Melania tiene algo especial”, explica el director de Azuloscurocasinegro“Tiene una vis cómica maravillosa y es muy peculiar de por sí, en el buen sentido de la palabra. Te llama la atención solo de verla. Al final se trata de quién lo hace mejor y de quién es la persona mas adecuada para ese papel y ella era sin duda la más adecuada”.

Daniel Sánchez Arévalo se ha dado hasta final de año para decidirse por alguno de los tres proyectos que se encuentra en este momento desarrollando para volver a la pantalla grande. Mientras, asiste como espectador al gran año del cine español, que va acabar con una cuota de público cercana al 25 %, pero se muestra cauto a la hora de valorarlo. “Estos resultados vienen arrastrados por el fenómeno social de 8 apellidos vascos y un caso como este ocurre cada 20 años”. Su mayor preocupación es que el público pierda la costumbre de ir a las salas. “Es un serio problema que ir al cine se convierta en algo extraordinario porque es algo que puede calar en las nuevas generaciones y que estas lo vean algo tan raro como comprar un vinilo". La respuesta a iniciativas como la Fiesta del cine, sin embargo, le devuelven la esperanza en que el tema no es tanto de interés como del precio de las entradas. Pero, ya que el tema es la ciencia-ficción, si el cine español pasara definitivamente a mejor vida siempre le quedaría a Sánchez-Arévalo una prometodora carrera en el teatro. 

Fuente: Isabel Cuesta (elpais.com)
Daniel Sánchez Arévalo, director de cine y guionista, hace su debut en el teatro con la microobra Hanky Panky que se presentará por tres fines de semana a partir del próximo 21 de noviembre hasta el 6 de diciembre en el Microteatro de Madrid. El elenco de la comedia romántica está compuesto por los actores Inma CuestaHugo Silva y Melania Deocal, ganadora del concurso para formar parte del reparto. Más de 300 candidatos se presentaron al certamén cuya selección final se realizó este martes entre 10 finalistas, poco antes de la presentación oficial del proyecto financiado por la empresa fabricante de ginebra Tanqueray.
El título Hanky Panky viene del cóctel del mismo nombre creado por la británica Ada Coleman, primera mujer coctelera en el mundo. El término en inglés es una alusión a un encuentro sexual de tipo casual. Sin embargo la obra trata de otro tipo de azar. El personaje principal, interpretado por Silva, es un hombre que lleva 33 años viajando en el tiempo en contra de su voluntad. La travesía a través de mundos paralelos inicia una noche en la que tomaba un Hanky Panky con su chica que, como Coleman, también es coctelera. De un momento a otro él empieza a sentirse mal y, sin saber cómo, desaparece, se evapora del lugar e instante en el que se encuentra para hallarse repentinamente en otro sitio y otra época. Su recorrido sin césar a través del espacio-tiempo está lleno de momentos interrumpidos; cada odisea termina abruptamente. El personaje vive esto como una experiencia traumática, su ansia es volver al aquí y ahora del momento en el que estaba con su novia de quien estaba profundamente enamorado y que conocía tan solo recientemente. El anhelo constante por volver a estar con quien considera el amor de su vida, le impide volver a enamorarse o disfrutar de ningún momento presente.
Sánchez Arévalo (Madrid,1970) explica que, sin ser una metáfora, la obra habla de lo que nos pasa a todos en la vida. "En algún momento te desvías, tomas otro camino y no sabes por qué dejaste una historia inconclusa, que hubiera podido ser el germen de algo mucho más bonito". Las oportunidades desperdiciadas tienen que ver para el director con los miedos, las inseguridades. En el caso del personaje de Hanky Panky la decisión de permanecer en una situación cualquiera no depende de él, sino que sin previo aviso es sustraído de toda situación en la que se encuentra.
"En resumen, creo que el tema de los viajes en el tiempo tienen que ver con pensar sobre aquello que hubiéramos podido cambiar. Nuestro deseo de echar para atrás y hacer algo mejor, por ejemplo incluso esta misma conversación", apunta Sánchez Arévalo. El personaje en Hanky Panky no logra reconocer la singularidad de cada momento y lo que representa "el disfrutar el aquí y ahora", abrevia en una frase el director.
En contraste, Inma Cuesta encarna la otra cara de la moneda de lo que es ser un viajero en el tiempo. Ella muestra "el lado lúdico, divertido de ir sin mochila, de ir sin equipaje", explica el autor.
De sí mismo el director comparte: "tengo mucha mochila, cargo muchas cosas". En el video que realizó este periódico sobre Sánchez Arévalo hace unos meses, el artista relata que su proceso creativo es "una búsqueda que puede ser incluso angustiosa". El director añade: "Nunca sabes si vas a encontrar lo que estás buscando” y compara su manera de crear como un “viaje al interior de uno mismo”.
El desenlace sobre los viajes en el tiempo que realiza el protagonista en Hanky Panky será revelado sobre la escena a partir del 21 de noviembre. El director destaca: “Esto es una obra de teatro y no el cine, no puedes hacer flash backs. Así que he pensado de qué manera hacer que lo que relata el personaje principal sea creíble, sin que se lo tache de loco. Estamos hablando de una obra de ciencia ficción pero en ese universo que he concebido quiero que el público se lo crea”.