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creación, interpretación y dirección DAVEL PUENTE
duración 55min
fotografías LUX NIEVE
producción COMPAÑÍA DONDAVEL
LA BADABADOC

Tras cuatro años de investigación la compañía Dondavel nos presenta Le Fumiste, un viaje a través de la memoria lleno de magia, humor y poesía. Un espectáculo apto para toda la familia donde el intérprete nos hace viajar a su infancia, nos presenta a su familia y nos descubre sus sueños. 

Su propuesta teatral se basa en el teatro de objetos, el teatro gestual y algunos simples trucos de magia. Por el nombre, esperaba encontrarme la sala llena de humo nada más entrar, y quizás hubiera sido un buen inicio, ya que los diez primeros minutos del espectáculo es donde más se resiente.

Una vez superados, la magia y la melancolía se apoderan de la sala y el público queda atrapado hasta el final. Grandes y pequeños entran en una especie de hipnosis y se dejan convencer por lo que les va mostrando el maestro de ceremonias, Davel Puente. La imaginación es poderosa y ya no vemos ni jarrones ni tarros cuando estos cobran vida y se convierten en los personajes humanos del cuento.



Le Fumiste demuestra que las cosas simples con las que más gustan. Da igual la edad del espectador, la magia y los malabares les atrapan por igual. Es un espectáculo lleno de sensibilidad y melancolía. Todo un homenaje a la importancia de los abuelos en la infancia, y, por ende, en nuestra vida.

La intimidad de la sala Badabadoc es el lugar ideal para crear la atmósfera más idónea para que se desarrolle la magia de Le Fumiste. Pavel Puente nos ha dejado embelesados durante casi una hora y nos ha hecho partícipes de todo su universo mágico. Todo un placer.  

LE FUMISTE

by on 18:44
creación, interpretación y dirección DAVEL PUENTE duración 55min fotografías LUX NIEVE producción COMPAÑÍA DONDAVEL LA BADABADOC...


Por Elisa Díez (Butaques i Somnis)

Fotos: Perejaume | Diari de Vilanova | Xavi Buxeda | Cristina Sánchez | Ros Ribas | Beigott |

Parece que fue ayer cuando estaba escribiendo el balance 15-16 y se ve que ya ha pasado un año y tenemos otra temporada en nuestras espaldas. Personalmente la temporada 16-17 se ha caracterizado por un drástico recorte en mi asistencia a las salas, debido a que me he centrado en otros intereses que requerían toda la atención posible. Cansada estaba de contar obras, como si ir al teatro fuera hacer maratones, esta temporada que dejamos atrás me he centrado en lo que realmente quería ver, el tiempo apremiaba y de agendas mensuales de hasta veinte obras, he pasado a cuatro o cinco. Pero, a pesar del cambio considero que no me he perdido ninguna de las maravillas que se han visto en la cartelera barcelonesa. Ahora lo descubriremos…

Todas las temporadas empiezan igual con un nombre propio Fira Tàrrega, en esta ocasión volvimos a disfrutar de teatro de aquí y allá, pero uno de los nombres propios fue el tándem Roberto G. Alonso / Marc Rosich y que después de pasar por algunos espacios convencionales parece ser que la temporada que viene recalarán a la renovada La Seca Espai Brossa. Expectante por ver el recibimiento que otorgará el público barcelonés a A mi no me escribió Tennesse Williams.

A la vuelta de Tàrrega esperaba con ánsias a la Agrupación Señor Serrano, que por fin conseguían entrar en el teatro público, Teatre Lliure, donde presentaron en formato trilogía Katastrophe, A house in Asia y Brickman Brando Bubble Boom, una de las tardes-noches más interesantes que recuerdo esta temporada. Aún me queda por atrapar Birdie, se me escapó en el Festival Grec de 2016 y parece ser que en Barcelona fuera de festival les cuesta entrar. Wait and see.

Con la llegada del otoño llegó la revolución que aún sigue y que este otoño dará mucho que hablar. Enric Cambray y Ricard Farré nos regalaban una versión libre de Les Dones Sàvies que provocó más colas y listas de espera que un concierto de la última diva del pop/rock. Y la verdad, por una vez la moda estaba más que merecida. Una servidora está deseando que llegue el otoño, no sólo para que se acabe el bochorno veraniego, sino para volver a desternillarme en el Maldà.

Antes del invierno todavía nos deparaba una sorpresa en pequeño formato. Abandonamos la cartelera barcelonesa, a la que parece que el espectáculo se resiste, para irnos de gira al Atrium de Viladecans donde descubrimos una pequeña joya llena de magia,  Pluja. El espectáculo que une en el escenario los títeres de Guillem Albà y la música de Clara Peya. Espero que no sólo haya bolos sino que pronto se puedan dar las condiciones para que el público de Barcelona disfrute de este momento mágico.

Antes de las Navidades una servidora se marcó un viaje a Nueva York y pude disfrutar de una pequeñísima parte de la vida teatral de Nueva York. En primera parte, las experiencias tradicionales, y en la segunda entrega la mayor experiencia de lo que llevo de vida teatral, Sleep no more.

Con la llegada del nuevo año, empezó la gran trilogía del año, la Sala Atrium nos regaló tres de los personajes femeninos más importantes de la historia teatral contemporánea: Nora de Ibsen, Júlia de Strindberg y Nina de Chéjov. Todas ellas adaptadas a la realidad actual por Raimon Molins. Algunas más acertadas que otras, yo la última me la ahorré, después de escuchar comentarios de todo tipo. Júlia, interpretada por Patricia Mendoza, me dejó tan impresionada, después de llevar años sin mostrar un gusto excesivo por este personaje en versión original, tanto la interpretación de Mendoza como la versión de Molins es sobresaliente.

En esta temporada también ha habido momento para recuperar algunos de aquellos montajes que parece que vas persiguiendo pero nunca atrapas. Es el caso de Iaia, memòria històrica que pude recuperar en la Sala Fènix. Un montaje que me dejó sin palabras, de una belleza impresionante y con una protagonista, Alba Valldaura, magistral. De esos que si vuelve a la cartelera, es imprescindible.

Durante una semana en el mes de febrero sólo se escuchaba hablar de La Sala Roja, un montaje de pequeño formato de teatro argentino que se representaba en, una desconocida hasta el momento, La Badabadoc. El montaje nos descubrió un espacio pequeño pero exquisito y donde el trato con el espectador es de aquellos que apenas se recuerdan, una pequeña familia. La pequeña de sala ya se ha convertido, para una servidora, en un espacio muy a tener en cuenta en la agenda mensual. Y la próxima temporada ya apunta maneras.

Sin abandonar febrero, el Teatre Auditori de Sant Cugat nos regaló un The Winter Tale dirigida por Declan Donellan, teniendo en cuenta que una servidora se había saltado el Temporada Alta, supuso poder ver teatro internacional en temporada, una ocasión entre pocas. Esperemos que no sea la última y los viajes a Sant Cugat sean más regulares. 

A principios de marzo la cartelera explotó literalmente, en menos de diez días nos maravillamos con L’ànec salvatge (Teatre Lliure), Firefly (Tantarantana), Yerma (Teatre Akadèmia) y La filla del seu pare (Espai Lliure). Cuatro de los mejores montajes de la temporada. En abril, y tras algunos fracasos sonados que mejor ni mencionar, el Lliure de Gràcia nos sorprendió con un combo de obras de Shakespeare, Complete Works: Table Top Shakespeare, interpretados por unos ‘actores’ poco convencionales. He de decir que sólo escogí 4 piezas, pero una vez superado el miedo inicial, me hubiera quedado a vivir en el Lliure.

El mes de mayo tuvo tres nombres propios en formato tàndem: Rigola/Chéjov y su maravillosa adaptación de Ivànov, Prat i Coll / Rebekka Kricheldorf y su hilarante versión de Las tres hermanas de Chéjov en Els Tres Aniversaris y Els Pirates Teatre / Shakespeare, que firman la mejor versión en mucho tiempo de Somni d’una nit d’estiu.

Antes de entrar en modo Grec, la Sala FlyHard, en la que hacía tiempo que no ponía los pies, nos devolvió su esencia con #LifeSpoiler, un thriller futurístico con unas brillantes Vicky Luengo (que ya nos maravilló en Ivànov de Rigola) y para la que ha sido una gran temporada y Bruna Cusí. En septiembre vuelve a la FlyHard.

Primer Grec de Cesc Casadesús pero todavía con una clara injerencia de Ramon Simó, su antecesor que le traspasó el testigo a finales de noviembre. Poco tiempo para hacer una programación completa. Menos espectáculos y una sensación más de calma entre los que, como una servidora, se dedican a hacer maratones en julio, la que no hice durante la temporada, a recuperar el tiempo perdido. 

El 75% de ocupación, el primer Grec de Casadesús ha sido todo un éxito (teniendo en cuenta de dónde veníamos). Personalmente, tengo claro mi top five (entre las 22 propuestas que he disfrutado): 1- La Grenouille aviat raison (James Thierrée); 2- Utopia (Cia Ignífuga); 3- Perra de Nadie (Marta Carrasco); 4- Aüc. El so de les esquerdes (Les Impuxibles+Carla Rovira); 5- We love Arabs (Hillel Kogan). 
Todas las críticas de la edición 2017 del Grec las puedes recuperar AQUÍ.


Con la agenda de Fira Tàrrega 2017 preparada, el Festival TNT en el horizonte, las programaciones de Maldà, Lliure y TNC presentadas, con otras por presentar como Temporada Alta, cierro la maleta teatral de la temporada 16-17. Como siempre a finales de agosto, con las programaciones adelantadas de algunas salas abriré la temporada 17-18, un aperitivo al primer maratón de la temporada, el soñado oasis de Tàrrega.


PS: Y aunque la maleta teatral esté cerrada, la actividad del blog seguirá, será un agosto de anuncios y de novedades teatrales de cara al otoño, el telón nunca acaba de caer del todo. Y por supuesto te animo a seguir nuestro Instagram, Twitter y Facebook. ¡Qué el ritmo no pare!

AUTORES y DRAMATURGIA: MARIANO CLEMENTE y VICTORIA CASELLAS
DIRECCIÓN: GONZALO FACUNDO LÓPEZ
INTÉRPRETES: VICTORIA CASELLAS y ATILIO OTERO
BAILARINES: LUCAS MARIÑO, LEANDRO ZANARDI, PABLO GABRIEL y GABRIEL MIRANDA
DURACIÓN: 60min
LA BADABADOC


No sólo de Grec vivimos los teatreros, cada vez son menos, pero hay salas que se atreven a programar en pleno mes de julio, como es el caso de que La Badabadoc, que durante los últimos dos fines de semanas nos ha vuelto a acerca el teatro argentino de pequeño formato. La sala de Gràcia que hemos descubierto esta temporada, con otra obra argentina La Sala Roja, se está convirtiendo en una sala imperdible para descubrir compañías autóctonas y argentinas.

Diario de una orientadora de sala nos sumerge en el mundo de los trabajos basura, aquellos que aceptamos mientras no sale otro mejor y que desmotivan al más paciente. En este caso la protagonista, Victoria acepta ser orientadora de sala en un museo, ocho horas de pie, sin apenas moverse, y con nada para hacer más allá de evitar que los visitantes traspasen la línea a la hora de ver el cuadro.

Victoria, mientras tanto, sueña con ser actriz y comparte su experiencia en una especie de diario de 140 caracteres vía Twitter. A través de sus acciones y sus tuits descubrimos la personalidad de la protagonista, muy argentina ella, en esta ocasión la red social será su terapeuta. La acompaña en escena el vigilante de la sala, que sirve para un roto y para un descosido de la poderosísima imaginación que despliega Victoria.

Diario de una orientadora de sala nos presenta a Victoria Casellas, una actriz todoterreno que literalmente se deja la piel en el escenario. Obra hecha por ella y para ella, sus 60 minutos son un auténtico terremoto escénico, mayoritariamente en forma de monólogo. Pero, la realidad también está llena de momentos surreales, y el montaje tiene unos cuantos porque, ¿a quién no le gusta soñar despierta?

Al contrario de lo que le pasa a la orientadora de sala, se aburre como una otra, el público de Diario de una orientadora de sala, empatiza con la protagonista y pasa una hora de risas, interrumpidas por algunas cuestiones, que quizás no sean tan cómicas. Aunque en esta vida se pueda una reír de casi todo.

Seguro que como yo, muchos estarán deseando descubrir la nueva temporada de La Badabadoc, a ver qué nos depara el otoño. Ganas de descubrir otras pequeñas joyas del teatro argentino actual.


DRAMATURGIA y DIRECCIÓN: VICTORIA HLADILO
INTÉRPRETES: MANUEL VIGNAU, JULIETA PETRUCHI, DANIELA RICO ARTIGAS, VICTORIA MARROQUIN, AXEL JOSWING, VICTORIA HLADILO
DURACIÓN: 75min
PRODUCCIÓN: COMPAÑÍA VICTORIA HLADILO
LA BADABADOC

Por lo pelos. De chiripa. De esas veces que te dejas llevar por los impulsos que te hacen salir del sofá aunque la vida no te dé para más y porque una voz no para de decir no te lo puedes perder. Así llegué a la Badabadoc, un espacio precioso que acogió durante dos semanas una gran maravilla teatral llamada La sala roja, un espectáculo casero argentino que por unos minutos nos hizo volver a la infancia.

Una reunión de padres a primera hora de la mañana convocada por Whatsapp. La espera a una directora que no aparece. Actividades a la cuál más surrealista que la anterior. Decisiones por tomar. Una nueva invitada a las reuniones. Dos bandos enfrentados. Los que sufren los grupos de whatsapp del cole, los cumpleaños conjuntos y otra serie de situaciones materna/paterno comunes, se pueden desternillar con las situaciones propuestas en la obra. Las personas que vivimos ajenas a tales dramas, también soltamos la carcajada y de repente se nos quitan las ganas, si es que las teníamos, de vivirlas en vivo y en directo.

Naturalidad, como viene siendo habitual en las producciones argentinas y más de este tamaño, como si estuviéramos en el salón de casa, entramos en una de las aulas de esta guardería, jardín de infancia y observamos curiosos el drama que se vive. Diferentes tipo de padres: desde la madre hiperprotectora y enloquecida por su hijo, la madre bio-ecologista-vegana, el padre molón o la madre soltera y que consiente a su hijo por encima de los normal. En medio de la jauría, una maestra, mano derecha de la directora, a la que esperan los padres.

Brillante la dramaturgia de Victoria Hladillo, que también signa la dirección y actúa, cómo de la simple anécdota de la reunión de padres se desarrolla una lucha de poder individual y se muestra a través de pequeños juego "inocentes" la verdadera personalidad de los protagonistas. Una dirección que no da tregua, con un ritmo trepidante, al más puro estilo argentino, donde las réplicas pisadas y el turno de palabra es un mero invento europeo.

Se pasó la oportunidad, espero que alguíen pueda volver la a recuperar, es de esas obras que merece más tiempo de cartel, una temporada entera, una magnífica terapia de risa y unas ganas locals de dejar de repoblar el planeta, ya no porque no nos gusten los niños sino por no tener que soportar a los padres.

LA SALA ROJA

by on 20:56
DRAMATURGIA y DIRECCIÓN: VICTORIA HLADILO INTÉRPRETES: MANUEL VIGNAU, JULIETA PETRUCHI, DANIELA RICO ARTIGAS, VICTORIA MARROQUIN,...