dramaturgia PAULA RIBÓ
dirección PAUL BERRONDO
pequeños fragmentos de texto de MARTA AGUILAR, ALAIN BADIOU, ANDRÉ GORZ, MAR PAWLOWSKY
intérpretes MARTA AGUILAR y MAR PAWLOWSKY
duración 65min
fotografías ALBA CROS
producción EL EJE
ÀTIC 22 (TANTARANTANA)

Tengo frío mucho frío, y no sólo por el evidente que hace en la sala. Que el amor te deje helado no es buena señal. Me quiero cabrear, quiero sentir, quiero empatizar con los personajes pero hay algo que no me permite hacerlo. Y no, no es que sea una historia de lesbianas, porque precisamente por eso tendría más sentido hacerlo. Pero siento más bien indiferencia.

No puedo analizar el espectáculo desde fuera, desde fuera del colectivo, no lo puedo mirar con ojos de heterosexual porque no son mis ojos, y quizás ese ha sido el fallo. Cuando estás dentro hay historias que ya has vivido, que ya te han contado o que incluso has visto con tus propios ojos (de ficción o verdaderos) y Amor no explica más que una historia normal, como hay miles. No ofrecer nada nuevo, es el mismo "bollo drama" de siempre. E incluso diría más, si cambias a uno de los personajes de sexo sería la típica historia de amor de dos personas que se enamoran y poco a poco van creciendo de manera separada.

Paula Ribó opta por ofrecernos la historia al revés, para así hacernos ver un final feliz impostado, para creer que la historia pudo haberse escrito de otra manera. Un final agridulce porque el espectador sabe que las historias felices no acaban cómo empezaron sino de la manera cómo crecieron. Aunque en realidad es ese continuo ir y venir de flashbacks los que hacen que una historia con poca chicha tenga algo de interés.



El frío de la sala y de la historia también se refleja en las interpretaciones, hace falta una química brutal que traspase el escenario para que los sentimientos se vean naturales, y desgraciadamente no la hay. El chute de melodrama es excesivo para un escenario tan pequeño y la falta de intimidad es palpable en un escenario tan cercano como el del Àtic22.

Y si bien es cierto que es necesario visibilizar el amor LGTBQI, no creo que sea conveniente hacerlo a cualquier precio. Con la cultura audiovisual que tenemos a nuestras espaldas, es necesario que se nos muestre ese algo más, que nos atrape en la historia, que lo simple funcione con toda su complejidad y no que la complejidad se vuelva simple.

AMOR

by on 20:27
dramaturgia PAULA RIBÓ dirección PAUL BERRONDO pequeños fragmentos de texto de MARTA AGUILAR, ALAIN BADIOU, ANDRÉ GORZ, MAR PAWLOWSK...

idea original, dramaturgia y dirección AINA HUGUET
dirección de movimiento ANDREU MARTÍNEZ
intérpretes ARIADNA FÍGOLS y AINA HUGUET
duración 70min
fotografía NÚRIA GÁMIZ
producción EL MALDÀ
EL MALDÀ

Recordar el pasado es imprescindible para evitar que se vuelva presente. Pero también es imprescindible tenerlo bien presente para no cometer los mismos errores que se conjugaron en pasado. Nos olvidamos de las víctimas con la misma facilidad que giramos la página. Vivimos en un mundo de acciones inmediatas y se nos olvida qué hemos desayunado esta misma mañana. Cuando tenemos más opciones que las que podemos alcanzar, lo superfluo se nos vuelve importante y lo que debería serlo se queda en el cajón de "algún día".

Aina Huguet ha decidido sacar del cajón del olvido las historias de los olvidados, aquellos que huyendo de la Guerra Civil Española se sumergieron en otra cloaca sin nombre y sin memoria. Después de 80 años, la playa de Argelers se ha convertido en un lugar turístico, ni rastro de la barbarie genocida que sufrieron los exiliados españoles durante años. Pero la memoria no olvida y la arena está a punto de destapar las mentiras.

Con la sala en forma de L nos encontramos un escenario aterrador, lleno de ropa amontonada. Unas prendas que algún día pertenecieron a alguien y que hoy frías y sin cuerpo al que guarecer yacen desparramadas por el suelo. No es verano, nuestras protagonistas tienen frío y hambre, mucha hambre. La esperanza de haber podido escapar de la guerra se va apagando según pasan los días encerradas en su propio miedo.

Rastres_Argelers es un montaje honesto, de los que piensas "lo que ves es lo que hay" pero no hace falta mucho más que una dramaturgia certera, una escenografía (de Elisenda Pérez) que te aplasta y una iluminación (de Adrià Aubert) que te hiela la sangre. Hay verdad en sus caras, sus expresiones no son baladí y sus silencios hieren más que la mayoría de balas. Hay montajes que se te quedan dentro y van hurgando hasta que poco a poco te rompen la carcasa de protección que, a mi, me impide llorar en público. Y son esas lágrimas que no limpian pero sí hacen que merezca la pena vivir la historia, una y otra vez, para que no se nos olvide jamás.

RASTRES_ARGELERS

by on 19:39
idea original, dramaturgia y dirección AINA HUGUET dirección de movimiento ANDREU MARTÍNEZ intérpretes ARIADNA FÍGOLS y AINA HUGUET ...

de DUNCAN MACMILLAN
traducción ADRIANA NADAL
dirección SIXTO PAZ PRODUCCIONS
intéprete PAU ROCA
duración 60min
diseño del cartel EDU BUCH
producción SIXTO PAZ PRODUCCIONS i EL TERRAT
SALA LA PLANETA (TEMPORADA ALTA) / CLUB CAPITOL

Escribo esto con la memoria puesta en el vídeo más viral del momento, un anuncio de una marca que nos llega al corazón haciendo uso de aquello que a menudo nos olvidamos, nuestros seres queridos. Y es precisamente de eso de lo que habla Les coses excepcionals, de aquellas cosas que nos gustan hacer, aquellas personas con las que nos gusta estar y que por un motivo u otro no hacemos o no estamos o ni siquiera nos paramos a pensar porqué no.

El enigma empieza desde que el espectador entra en la sala, cuando se le acerca el intérprete y le explica que él será uno de los elegidos para tener un papel más o menos importante dentro del espectáculo. Los espectadores de mi función en la Sala La Planeta no opusieron resistencia, entraron en el juego y disfrutaron de él. La comunión que se establece entre miradas y respiraciones de los espectadores de esta obra supera con creces a los que se pueda producir en un montaje convencional. Aquí quien más o quien menos es excepcional.



La lista puede verse como un simple hecho anecdótico, una serie de frases repetidas, un sinfín de palabras que nadie puede recordar en qué orden se pronunciaron para llevarnos al gran problema de fondo descubrir porqué alguien se quita la vida con la cantidad de cosas excepcionales que se pueden hacer en esta vida. Resolver el enigma de un suicidio nunca es fácil, pero aquí al menos el dolor de la pérdida puede parecer más liviano si se le contempla desde el punto de vista de los buenos recuerdos.

Pau Roca ha diseñado el espectáculo a su medida, una cara amable que va deshilachando los recuerdos, las anécdotas, que te hace empatizar de una manera increíble (quizás en mayor medida a los que compartimos su generación) y que se hable de la muerte es un hecho para celebrar la vida, para recordar qué nos gusta, qué nos hace felices y disfrutarlo juntos. Olvidarnos por una hora de nuestras obligaciones con las que nos reencontraremos una vez que salgamos por la puerta y jugar a ser aquellos niños que hacían listas de sus cosas favoritas. ¡Id a descubrir una hora excepcional!

LES COSES EXCEPCIONALS

by on 20:58
de DUNCAN MACMILLAN traducción ADRIANA NADAL dirección SIXTO PAZ PRODUCCIONS intéprete PAU ROCA duración 60min diseño del cart...

texto y dirección SERGIO BLANCO
intérpretes GUSTAVO SAFFORES, WALTER REY y SOLEDAD FRUGONE
video arte MIGUEL GROMPONE
duración 1h 40min
fotografías NARÍ AHARONIÁN
EL CANAL (TEMPORADA ALTA)

Y ésta es la obra que cierra el otoño más Blanco de nuestras vidas. Echaremos de menos sumergirnos una semana tras otra en la auto-ficción tan característica de Sergio Blanco. Quizás sea ésta la pieza que completa el círculo, la más próxima a La ira de Narciso, que abrió nuestras mentes a un mundo que hemos ido poco a poco desgranando.

Estos cinco bramidos en los que esta dividido el texto vuelve a la idea de matar al padre, una patología más antigua que el mundo pero que no deja de intrigarnos, de preguntarnos constantemente porqué, qué esconde esa figura para tener la fijación con ella. A diferencia de La ira de Narciso, en El Bramido de Düsseldorf la simbología está mucho más presente. Simbología presente a nivel visual con una estética extremadamente fría, intérpretes encerrados en una caja blanca con apenas instrumentos. El lenguaje hiere y los gestos denotan lejanía, falta de afecto. Los personajes se hablan pero más allá de las palabras ni se tocan.



La música, tan presente en la obras de Blanco, aquí es una especie de terapia que sana que (des)conecta toda esa frialdad y nos devuelve escenas más amables. Al mismo tiempo que es quizás la parte simbólica que más fuerza da al relato. También ayuda al público a rebajar la tensión, a meterle dentro de la acción en los constantes giros, a pesar de que la dramaturgia ya tiene continuos guiños que le invitan a no apartar la mirada. Esos guiños son protagonizados por momentos cargados de ironía, una descarga irónica que dura más bien poco, en segundos nos vuelve a sumergir en los episodios más macabros de nuestra humanidad.



Quizás en grado sea la obra más obscena de las que llevamos vistas de Blanco. El grado de provocación, a veces, se le va de las manos, o quizás yo tenga mitificado a Bambi y la comparación con el régimen nazi me haya parecido una broma de mal gusto, más aún cuando, anteriormente en otra escena, la monstruosidad de la ironía me hubiera provocado arcadas. Dice Blanco que la muerte es más obscena que el sexo, después de cinco obras, ambas dos comparte el mismo grado de obscenidad en sus obras. Descartamos indiferencia.

Sea como fuere volvemos a ser los espectadores los que nos preguntamos dónde acaba la realidad y dónde empieza la ficción, si es que hay algo de realidad en todo lo que nos han explicado, más allá de los datos verídicos sacados de la Wikipedia y de que el padre de Sergio Blanco sigue vivo. Düsseldorf existe pero, ¿quién brama allí?

autor, dirección e intérprete SERGIO BLANCO
duración 1h 10min
producción TNC e ICUB
SALA PETITA (TNC)

Cuarta y penúltima dramaturgia del otoño Blanco que llevamos en nuestras espaldas. Vuelta a la auto-ficción y a los paisajes ya transitados en otras obras. Volvemos a tener al autor presente en su propio texto. Un autor que busca escribir sobre Joan Brossa y se traslada a Barcelona para conocerle y reconocerle en cada una de sus calles, volver a reproducir sus pasos.

A modo de lectura dramatizada, con toques de conferencia especializada, es el mismo autor quien nos presenta su obra. Una tabla de trabajo con un flexo, una pila de libros y los folios de su obra que va pasando a medida que los va leyendo. De fondo, las olas de mar proyectadas, un mar que bien podía ser el Mar de la Plata o el mismo Mediterráneo.

Junto con La ira de Narciso es el texto que más me ha atrapado de Sergio Blanco, quizás por compartir universos, esa aproximación a una Barcelona imaginaria, y porque es el que más recurre a la memoria universal y no tanto a la del propio autor, que aunque presente se traslada a un segundo plano.

En este papel secundario también se queda esta vez dos de las obsesiones del autor, esta búsqueda incesante por cierta sordidez, obscenidad o provocación en sus obras. Se nota una ligera pátina cuando vuelve a hacer visible la homosexualidad y el gusto por las drogas.

Brossa aparece y desaparece, pero es bien presente, tanto que a la salida no sólo quieres releer el texto de Blanco, que también, sino coger su poesía completa y sumergirte en ella. Dejaré que pasen unos meses antes de releerme el texto de la obra, cuando el otoño haya pasado y Blanco sólo habite en el recuerdo.

creación 1927
escritura y dirección SUZANNE ANDRADE
película, animación y diseño PAUL BARRITT
música LILLIAN HENLEY
intérpretes ROWENA LENNON, GENEVIEVE DUNNE y FELICITY SARKS
voz del vigilante JAMES ADDIE
producción 1927
EL CANAL (TEMPORADA ALTA)

Visita(s) anual(es) obligada(s) a Temporada Alta y después de que 1927 nos dejará con la boca abierta la edición pasada, éste era un título imprescindible en la agenda teatral de este otoño. 

Nos trasladamos a Le Bayou, la parte más temida de la ciudad, donde vive la gente que no puede vivir en otro lado, donde los servicios son mínimos y quién nace allí tiene asegurado que morirá allí. De repente una luz de esperanza inunda sus calles, una visita inesperada, Agnes Eaves y su hija quieren cambiar las cosas, ¿pero una sola persona puede cambiar el devenir de un pueblo?



Con una dramaturgia más compleja que Golem y con la parte de película, animación y diseño más compleja, esta revuelta infantil nos atrapa la mente y el corazón a partes iguales. La narrativa tiene formato de cuento, aunque poco a poco se convierte en toda una pesadilla, donde parece ser que los finales felices no son posibles. Los cuentos infantiles con toda su delicadeza y ternura poco a poco deja paso al mundo de los adultos donde las cosas no son tan fáciles como podrían parecer. Es en esa transición donde parece que el público le cueste hacer el clic, donde elige quedarse en un mundo idealizado, en el que todo es posible.




La maquinaria de 1927 es perfecta, si bien es cierto que se trata de un espectáculo estrenado en 2011 y con muchas representaciones a sus espaldas, aprenderse todas las marcas que pueblan el suelo parece un trabajo de chinos. Mientras nos recreamos en su estética, en sus dibujos, en sus acciones, el tiempo nos lleva inexorablemente a pensar en cómo de cerca tenemos un lugar como Le Bayou y cómo miramos para otro lado.

PS: Y para acabar una propuesta/petición a Salvador Sunyer, director de Temporada Alta, queremos más 1927, que una vez al año no hace daño, nos hace bien.