Por Elisa Díez (Butaques i Somnis)

Quizás a más de uno le sorprenda la foto de portada de este post, pero creo que si algo define esta temporada que estamos a punto de cerrar es ese lazo amarillo, esas butacas libres porque quienes las tendrían que ocupar están injustamente y sin motivo alguno en la prisión, desde hace unos días más cerca de casa y otros en países europeos demostrando su inocencia. Pero este blog habla de teatro, aunque a veces es imposible separar la vida del teatro.

De hecho esta temporada se inició con la tristeza y los sentimientos a flor de piel debido a la brutalidad del atentando terrorista del pasado 17 de Agosto, que no sólo resonó y se hizo notar en Barcelona sino que su eco llegó a Fira Tàrrega con una edición un tanto extraña, a medio camino entre las decisiones políticas post atentando y previas al referéndum.

Pero en Tàrrega no nos podíamos ni imaginar lo que estaba a punto de suceder en unos días. Los meses de octubre y noviembre el horror de imágenes (reales) repetidas mil y una veces sin salir de nuestro asombro ocupó mentes, pensamientos y vació plateas. Un mal signo para los directores, compañías que no sabían qué hacer para devolver al público la esperanza y las ganas de volver a ocupar las butacas. Poco a poco el seny y las ganas de seguir luchando por la libertad volvió y la situación se "normalizó" en lo que a teatro se refiere. De todas maneras ya se habla de un 8% de desplome de las entradas vendidas con respeto a la temporada pasada que había subido entorno al 6%.

Si un tema ha marcado la temporada, que no deja de ser tan político como social también, es el papel de la mujer en el teatro. La falta de mujeres en las fichas artísticas es una asignatura pendiente desde hace demasiado tiempo. De momento, y a pesar de la presión de diversos colectivos y de recibir numerosos apoyos, los teatros públicos y privados siguen sin mostrar una actitud proactiva lo suficientemente creíble para dejar de poner palos en las ruedas y comprometerse de manera activa. Porque mejor no hablar del culebrón del verano...

Con todo y eso este balance se conjugará principalmente en femenino, porque ya me prometí la temporada pasada que trataría de evitar los montajes donde sus repartos sean todo hombres, no me interesan ni me representan, y creo que este año lo he cumplido bastante a rajatabla.



Y de mujeres hablamos, empezando por lo que sería la mejor sala de la temporada, con una temporada muy interesante, con una presencia femenina muy notable y que además este año era la primera que programaba en su totalidad la polifacética, Patricia Mendoza. Sí, hablo de la Sala Atrium. Sería muy complicado quedarse con un montaje de esta temporada, en nuestras retinas se han quedado: Habitat (doble penetración), La pell escrita, Goldilocks, Josefina, la gallina puso un huevo en la cocina... 

También en femenino esta temporada hemos dado la bienvenida a un nuevo espacio teatral, el Teatre La Gleva, de cuya dirección artística se encarga Júlia Simó Puyo y Bárbara Granados. Con una programación ecléctica en la que se puede ver desde un monólogo con Mario Gas a compañías jóvenes con una gran proyección. Uno de los montajes más destacados de esta primera temporada ha sido Hem vingut fins aquí per deixar les coses clares.

Y cerramos el apartado de salas destacando la programación del Tantarantana, que en su primera temporada como fábrica de creación ha consolidado una cartelera llena de compañías que esperan, y desesperan, dar el salto a salas de mayor capacidad. Algunos de los montajes más destacados: Los bancos regalan sandwiches y chorizos de la compañía José y sus hermanas, sin duda uno de los montajes de la temporada (vista en global); El mar no hi cap en una capsa de sabates de la Cia El Martell y L'hora blava del Col·lectiu La Santa.  



No dejamos las salas alternativas, para encontrar el montaje de la temporada, que se nos presentó en el Festival TNT y desde entonces no ha dejado de llenar salas de teatro, tanto de salas tan alternativas como el Antic Teatre como otras más institucionales como el Espai Lliure. Hablo de Rebota, rebota y en tu cara explota de Agnes Mateus y Quim Tarrida. Es uno de esos montajes que te dejan poso que dura y dura. Un espectáculo que no debería abandonar la cartelera en años.

Otra de las sorpresas de la temporada, y que por las fechas pasó un poco bastante desapercibido fue Yes, Potser de Marguerite Duras de la Cia A3 con unos magníficos Alícia González Laá, Anna Casas y Txabi Grass en el Teatre Akadèmia. Uno de los mejores textos que se han representado esta temporada y de esos montajes que se te quedan dentro durante días.

Y otra de las salas que tiene una de las programaciones más eclécticas que te puedes encontrar en la cartelera barcelonesa es La Seca Espai Brossa donde además del bombón de A mi no me escribió Tennesse Williams, también pudimos deleitarnos con el sentido homenaje de Manuel Veiga a Lola Flores en Siempre a la verita tuya y nos partimos literalmente la caja con Requiem For Evita.  



Y dejando atrás el mundo alternativo, el siguiente refugio natural seria el Teatre Lliure pero pasaremos de pantalla porque esta no ha sido su mejor temporada y reconozco, para mi total sorpresa, que he disfrutado mucho más de algunos montajes del TNC. Y aunque tardó en llegar fue a partir de Sol, Solet dirigido por Carlota Subirós cuando la temporada empezó a despuntar. Le seguiría una sorpresa en la Sala Tallers y un nombre que no dejará de sonar en los próximos años, Gabriel Calderón con Que rebentin els actors. Para cerrar la temporada con todo un nuevo fenómeno made in La Brutal, entradas agotadas antes de estrenar, lo que ya viene siendo marca de la casa y con temporada en el Poliorama. Sin duda, La importància de ser Frank es uno de los greatest-hits de la temporada con una Laura Conejero sensacional.



Y como siempre cierro temporada, esta vez más exhausta que en otras ocasiones, en el Festival Grec, el primero 100% Cesc Casadesús, que ha reducido las propuesta y claramente ha apostado por la calidad. Grandes nombres internacionales encabezados por Jan Fabre y Katie Mitchell que ha hecho llenar la platea de la Sala Puigserver del Teatre Lliure. Pero sinceramente este Grec2018 será recordado por Una gossa en un descampat, con ella empecé esta edición y aún hoy es escribir el nombre del espectáculo y volver a recordar las sensaciones que creí dejar abandonadas en la platea de la Sala Beckett.

Y aunque los fuegos artificiales y las maravillas escénicas de las propuestas internacionales, que siguen estando a años luz de lo que es capaz de llegar, quiero llegar a pensar que más con el presupuesto que con la capacidad de los creadores de casa nostra, me sigue llegando más las propuestas con nombre de casa, dirigidas y/o creadas por dos mujeres: Muda de Pablo Messiez dirigida por Mercè Vila Godoy y Només una vegada de (y dirigida por) Marta Buchaca (que se podrá ver a principios de temporada al TNC).



Y hablando de la próxima temporada, volveré a empezarla en Fira Tàrrega, en la última edición de Jordi Duran y en lo que ya es mi oasis teatral preferido para comenzar non-stop con las pilas bien cargadas la rueda teatral. Durante el mes de agosto seguiremos descubriendo qué nos espera en septiembre. Las críticas descansan y dan paso a posts más informativos. Y como siempre nos vemos en las redes sociales.

¡Felices vacaciones!


autoría JOSE SARAMAGO
versión /adaptación JUMON ERRA
dramaturgia JUMON ERRA y ROGER JULIÀ
dirección ROGER JULIÀ
intérpretes ELENA FORTUNY, XAVIER FRAU, ÒSCAR INTENTE, MARIA RIBERA y JACOB TORRES
duración 80min
fotografías CIA LA DANESA y TEATRE LLIURE
producción CIA LA DANESA
LLIURE DE MONTJUÏC (ESPAI LLIURE, GREC2018)

No creo en las coincidencias pero sí que la humanidad avanza a pasitos muy pequeños. Jose Saramago escribía en 2004, Assaig sobre la lucidesa, una fábula política sobre como ganaba el voto en blanco en repetidas ocasiones en unas elecciones lo cual provocaba el caos institucional y social. Y aunque de momento es un hecho que no se ha acabado por cumplir, en otro orden de cosas, los hechos representados sí que poco a poco se han hecho habituales en nuestra sociedad.

La prosa de José Saramago no es fácil ni de ser leída y mucho menos de ser representada. La tarea de Jumon Erra ha sido magnánima y delante de tanta complejidad se agradece que el montaje fluya. Tanto la dramaturgia como la dirección añade un ritmo muy necesario en este tipo de montajes plagado de hechos, acciones (alguna de ellas repetitivas). El que quizás no acaba de entrar como debería es la caricatura de ciertos personajes que al público le resultarán excesivamente familiares, hubiera preferido un distanciamiento mayor de la política autóctona.



La puesta en escena es de aquellas que sorprende, ya que a la entrada del público nos encontramos con un escenario del todo vacío que los intérpretes van llenando. El dinamismo escénico le tiene mucho que agradecer al diseño de iluminación de Sylvia Kuchinow (impresionante para el Espai Lliure) y también del espacio sonoro creado por Enric Momfort y Roger Julià.




De entrada, el reparto es muy heterogéneo pero el trabajo de dirección ha ayudado a homogeneizarlo y la combinación funciona. Pese a algún descontrol de réplicas, típicas de los nervios del estreno, el casting de actores es muy acertado. Y aunque la obra es bastante coral, una "defecto" profesional me hace fijarme fijarme siempre en la complejidad de los personajes femeninos, cosa que me hace reivindicar más presencia en las carteleras barcelonesas de Elena Fortuny y Maria Ribera.

Assaig sobre la lucidesa pone luz a las tinieblas y acerca a Saramago, a los que como una servidora, le teníamos olvidado en un rincón. Un montaje honesto y que espero que salte a la cartelera regular de temporada aunque ver sea demasiado peligroso

idea y dirección artística MARCOS MORAU
coreografía MARCOS MORAU con la colaboración de los intérpretes
asesoramiento artístico y dramatúrgico ROBERTO FRATINI y CELSO GIMÉNEZ
intérpretes ÀNGELA BOIX, JON LÓPEZ, ARIADNA MONTFORT, NÚRIA NAVARRA, LORENA NOGAL, SHAY PARTUSH, MARINA RODRÍGUEZ, SAU CHING WONG
duración 75min
fotografías ÀLEX FONT
producción GREC 2018 FESTIVAL DE BARCELONA, TEMPORADA ALTA, TEATROS DEL CANAL, THÉÂTRE NATIONAL DE CHAILLOT, LES THÉÂTRES DE LA VILLE DE LUXEMBOURG, SADLER'S WELLS, TANZ IM AUGUST / HAU HEBBEL AM UFER, ORIENTE OCCIDENTE DANCE FESTIVAL y MERCAT DE LES FLORS
LLIURE DE MONTJUÏC (SALA PUIGSERVER, GREC2018)

La Veronal nos propone mirarnos al espejo pero desde la lejanía. Nos sumerge en un planeta inventado llamado Pasionaria, donde habitan seres como los que podemos encontrar en el planeta Tierra actual pero que han perdido todo rastro de humanidad. Seres con formato humano pero que se mueven y actuar como meros robots, sin rastro de sentimiento alguno, pero tan individualistas como los humanos reales.

Lo más significativo del montaje es el cambio de rumbo en cuanto a movimiento (que desde la distancia podría recordar a Peeping Tom). Sí, La Veronal abandona su zona de comfort y se atreve a proponer una dramaturgia más compleja que las que había desarrollado hasta la fecha. Y aunque a la salida de la sala algunos no veían la conexión, no observaban una historia completa, el espectáculo nos lleva por caminos llenos de crítica a la sociedad actual y acaba con una profunda reflexión muy humana a la par que terrorífica.



Pasionaria se une a la moda por los mundos distópicos llenos de sci-fi que inundan las pantallas de las principales plataformas de series actuales. Se agradece el paso adelante de la compañía por avanzar fuera de sus zonas ya conocidas, y aunque la idea que se desarrolla en la pieza sea suficientemente interesante para ser desarrollada, el montaje según avanza se va diluyendo y cae en una peligrosa repetición de conceptos.

La escenografía de Max Graenzel juega una mala pasada al montaje, da la sensación de cuadro pintado y frustra el movimiento y el ritmo del montaje.  Todo lo contrario que uno de los puntos donde Pasionaria sale reforzada, el diseño de sonido de Juan Cristobal Saavedra que ayuda a romper con ciertas partes excesivamente monótonas de la pieza.



Aplausos más que merecidos a los que se arriesgan y buscan nuevos caminos sin abandonar (Del todo) aquello que les han caracterizado. Conformarse es siempre el drama más apocalíptico que sufren las artes escénicas actuales. Y que alguien se salga de la norma es para gritar, ¡salvados!

PASIONARIA

by on 19:11
idea y dirección artística MARCOS MORAU coreografía MARCOS MORAU con la colaboración de los intérpretes asesoramiento artístico y dr...

autoría e interpretación SACHLI GHOLAMALIZAD
duración 75min
fotografías LUCILA GUICHON
producción KVS, KUNSTZ, ROYAL THEATRE PLYMOUTH y RICHARD JORDAN PRODUCTIONS LTD.
MERCAT DE LES FLORS (PB, GREC 2018)

A nadie le sorprende ya una historia basada en una retahíla de problemas entre una hija y su madre. Podríamos decir sin miedo a equivocarnos que llevamos con el mismo rollo desde el principio de los tiempos. Pero, aún así nos atraen este tipo de historias y además si el problema subyace de una historia de inmigración más.

Sachli Gholamalizad narra toda su historia sentada de espaldas al público rodeada de pantallas, dos ordenadores y tres supletorias más grandes. Explica a través del teclado cómo se sintió, cómo se siente y hasta podemos averiguar cómo se sentirá. Cómo del miedo pasa a la culpa, sin acabar de dejar el primero y cómo las preguntas que la van atemorizando nunca obtienen respuestas.



A nivel dramatúrgico el relato es lento, demasiado lento. Las proyecciones y los vídeos tardan en aparecer y los pensamientos, aunque enmarañados en un ovillo desecho, no acaban de fluir como deberían. No nos engañemos la historia no es nueva y casi todos sabemos qué es lo que separa a esta madre de su hija o al revés, ya que la historia la explica la hija, qué separa a la hija de la madre. La huída nunca explicada de Irán, de una madre con sus dos hijos, para que vivieran en libertad en Europa, en Bélgica. Lo que se dejó atrás y la vuelta a empezar en un país lejano, en otra cultura, con otra lengua.  

La madre conserva todos los recuerdos de su vida en Irán, y aunque sabe que no puede volver no se permite echar raíces en su nueva tierra. Pero su hija sí, desde pequeña quiso ser igual que sus compañeros de pupitre, sentirse de allí donde había ido a parar, pero de bien es sabido que a veces el ADN tira más que el corazón o los pies. A reason to talk explica esta lucha por pertencer a un sitio, por descubrir y aceptar la identidad pero siempre sabiendo de dónde vienes para de alguna manera saber porqué hoy estás donde estás.



El montaje pone desde el inicio al público muy favorable al relato de la hija, culpabiliza de todo a una madre, de la que apenas sabemos nada. Cuando nos adentramos en la dramatúrgia es la misma madre la que nos (casi) obliga a odiarla, a seguir sintiéndonos más cerca de la hija. No es hasta casi al final que nos podemos sentir libres de juzgar a ambas por igual y a decidir por nosotros mismos que postura adoptar.

No niego que la tecnología sea uno de los puntos claves del montaje y que la puesta en escena de la historia lo requiera, pero me hubiera gustado sentir algo más de piel, de una mirada final donde la protagonista se levantara de la silla y se dirigiera al público, para algo más que para recibir su aplauso.

A REASON TO TALK

by on 19:35
autoría e interpretación SACHLI GHOLAMALIZAD duración 75min fotografías LUCILA GUICHON producción KVS, KUNSTZ, ROYAL THEATRE PLYMO...

dramaturgia y dirección ROGER TORNS
intérpretes ANNA HEREBIA, LAURA DAZA y ROGER TORNS
duración 60min
fotografías: H.I.I.T
producción H.I.I.T con la ayuda de LA SECA ESPAI BROSSA y el INSTITUT DEL TEATRE
LA SECA ESPAI BROSSA

Salgo de la burbuja del Festival Grec para ver una de las piezas que forma parte del nuevo ciclo Abrossa'm de La Seca Espai Brossa, una especie de becas a la creación de espectáculos en torno a la figura del poema que da nombre a la sala. Después de ver hace unos meses Habitat (doble penetración) a la Sala Atrium tenía ganas de volverme a sumergir en el universo de Roger Torns.

Estrip-tesi coge algunos de los rasgos de Brossa como son los juegos del lenguaje, la falta de significado concreto de algunas acciones, el juego, el surrealismo para criticar las políticas culturales que se han dado en los últimos tiempos. Aquello de construir una gran equipamiento para tenerlo vacío y cerrado al público. La metáfora funciona con las generalidad de las políticas culturales pero también es llevada a la especificidad de querer encerrar la poesía porque da miedo y no queremos que la gente la descubra.



Roger Torns crea, dirige e interpreta parte (lleva la voz cantante) de la función, ejemplo inequívoco de que las políticas culturales no dan para tener una ficha artística muy amplia. A pesar de ello, se desenvuelve bastante bien. No alcanza la volada de su anterior trabajo, para que nos vamos a engañar. Sobre todo para no acabar cayendo en aquello que a la vez estás criticando de ser mujer florero. Quizás hubiera sido conveniente reducir el reparto a lo femenino sin necesidad de tener una voz masculina dirigiendo in situ.

Estrip-tesi conjuga texto, música, voz, proyecciones, vídeo, teatro de objetos... en una sala Palau i Fabre dispuesta a dos bandas con escenario central, donde el público que sólo mira, oye y ve se siente como dentro de una misión secreta. El final sólo dependerá de lo alto que sea capaz de dejar volar su imaginación.


ESTRIP-TESI

by on 18:18
dramaturgia y dirección ROGER TORNS intérpretes ANNA HEREBIA, LAURA DAZA y ROGER TORNS duración 60min fotografías: H.I.I.T produ...

concepto y creación JAN FABRE
autoría JOHAN DE BOOSE
dramaturgia MIET MARTENS
intérpretes LORE BORREMANS, ANNABELLE CHAMBON, CÉDRIC CHARRON, ANNY CZUPPER, CONOR THOMAS DOHERTY, STELLA HÖTTLER, IVANA JOZIC, GUSTAV KOENINGS, CHIARA MONTEVERDE, MARIATERESA NOTARANGELO, ÇIGDEM POLAT, ANNABEL REID, URSEL TILK, IRENE URCIUOLI, KASPER VANDENBERGHE y ANDREW JAMES VAN OSTADE
duración 3h 45min
fotografías WONGE BERGMANN
producción TROUBLEYN / JAN FABRE
TEATRE LLIURE (SALA FABIÀ PUIGSERVER, GREC 2018)

El ritual teatral a menudo conlleva que te dejes llevar por esa voz mayoritaria que estipula que es imprescindible y que no. Tenía miedo a tener las expectativas muy elevadas con todo lo que había circulado y circula de Jan Fabre, a veces los adjetivos grandilocuentes echan hacia atrás más que te convencen de algo. Esta vez, sin que sirva de precedente me dejé llevar y compré la entrada antes de el "sold out" colgara de la taquilla, como ha pasado.

Inicio cómico de las casi cuatro horas de función. Qué mejor que comenzar riéndose de uno mismo, de lo ves, de lo que escuchas, de lo que te muestran. Si habías entrado en la sala no del todo convencido, en menos de cinco minutos se ha disipado toda duda, ¡Qué empiece el espectáculo!



La verdad es que no he estado nunca en Bélgica y lo poco que sabía, y que sigo sabiendo, son sus tópicos y sus tradiciones: su orígenes, su afición por las palomas y por el ciclismo, su famoso chocolate y sus cervezas, su carnaval, su lista interminable de pintores, etc. 

Ficciones, realidad, humor y autocrítica se mezclan en sus casi 4 horas de duración con una puesta en escena muy plástica que deja boca abiertos a los presentes. Un sinfín de explosiones visuales que dejan poco espacio para el descanso visual hasta llegar a las tres horas de duración. A partir de las cuales el espectáculo cae en una repetición forzada de elementos ya visitados y se vuelve más efectista que sorprendente.



El espectáculo es irreverente, una de las imágenes más impactantes es aquella donde se muestra el incensario humeante atrapado entre las piernas de los actores. Ese baile, ese movimiento es una de las imágenes más impactantes de la noche. Porque de plumas y de cuerpos desnudos ya vamos bien servidos.

Fuera del teatro, de los tipos de teatro que pueblan la dramaturgia en formato textual y visual, el discurso subyacente es que Bélgica es un país como cualquier otro, con sus usos y costumbres  cuestionables y, a veces, difícilmente comprensibles, multicultural, multilingüístico y al que le gusta divertirse y la fiesta en cualquiera de sus múltiples estados.



Los intérpretes de Jan Fabre son resistentes y polifacéticos, sin miedo a nada. Las cuatro horas (non-stop) de desgaste encima del escenario no sólo les afectan a ellos. El espectador también ha de resistir el embite visual, de sobretítulos (de aquellos idiomas de no entiendes) y de quietud (nunca había tenido un "rigor mortis" en el cuello tan agudo). 

Siempre me he quejado que los entreactos, muchas veces, te cortan en seco el espectáculo ye te obligan a hacer después un sobre esfuerzo de recuperación de la concentración. En este caso (y aunque el espectador es libre de salir y entrar cuando quiera, con la molestia para los que no salen, of course) eché de menos un entreacto que me obligara a moverme



La sensación del día después de Belgium Rules fue de resaca (seca), de cuerpo entumecido y doloroso, como si me hubieran dado una paliza (al gimnasio). Nunca había tenido una sensación así post-teatro. No me quiero ni imaginar las 24h del Mount Olympus. De todas maneras ha valido la pena, pocas veces vemos tal explosión teatral en la cartelera y se agradece que una vez al año, podamos ser capaces de dinamitar nuestros esquemas.

BELGIUM RULES

by on 14:47
concepto y creación JAN FABRE autoría JOHAN DE BOOSE dramaturgia MIET MARTENS intérpretes LORE BORREMANS, ANNABELLE CHAMBON, CÉDRI...