Mariano José de Larra fue traductor y adaptador, dramaturgo y, sobre todo, crítico teatral en los más prestigiosos periódicos de su época, como La Revista Española o El Español. Se publica ahora, en Fundamentos, la crítica teatral completa de Larra, en edición, introducción y notas del profesor y filólogo Rafael Fuentes Mollá, que recoge, por vez primera, la práctica totalidad de las críticas que Larra dedicó a la escena. Asimismo, se rescatan de los diarios varias críticas teatrales larrianas, inéditas hasta el momento en libro. El volumen se ha presentado en el Ateneo de Madrid, del que Larra fue su primer socio admitido, en un acto en el que intervinieron Carlos García Álvarez, secretario primero de la institución; Santiago Castelo, Andrés Amorós, Juan Serraller y el autor.
Santiago Castelo, poeta y presidente del Comité Asesor de Contenidos Editoriales de ABC, glosó la figura de Larra como quien sentó las bases del periodismo contemporáneo. Andrés Amorós, autor del prólogo del volumen, recalcó la importancia de que se reúna y ponga al alcance del público tan rico material, y el autor, Rafael Fuentes Mollá, situó a Larra como prácticamente el primer crítico teatral moderno, al analizar en sus críticas todos los componentes del hecho escénico.
Fuente: www.abc.es

És costum que director i intèrprets parlin amb entusiasme d'un projecte d'estrena immediata. Però la forma com ho van fer ahir Sergi Belbel i els 13 intèrprets d'Agost invitava a sortir corrent a la recerca d'una entrada per a l'obra que s'estrenarà dijous vinent a la Sala Gran del Teatre Nacional de Catalunya. Saludada per la crítica dels Estats Units com «la gran tragicomèdia americana del segle XXI», la peça de Tracy Letts (Tulsa, Oklahoma, 1965) explora el costat fosc del somni americà, convertit en malson, i per extensió la crisi de valors d'aquest inquietant inici de segle. Letts ho fa a través d'una trama sobre la desintegració d'un clan familiar d'un poble d'Oklahoma.

«És una història enorme, però gran i petita a la vegada», va subratllar el director, Sergi Belbel. «No hi ha apocalipsi ni èpica. Tot s'explica a través d'una cèdula petita com és la família. Un focus de tensions, secrets, alegries, tristeses, pèrdua i abandonament, una cosa que senten tots els personatges i no saben com afrontar».

A l'Amèrica profunda, en plena canícula d'agost, es desenvolupa aquesta història contemporània que brota amb el retrobament dels membres de la família Weston. Es produeix arran de la desaparició misteriosa del patriarca, Beverly (Carles Velat), un vell escriptor alcoholitzat que viu del record d'un èxit que va tenir el 1964. Cosa que li retreu la seva dona, la volcànica Violet (Anna Lizaran), addicta a les pastilles des de fa 40 anys.

A la crida de Violet, acudeixen les seves tres filles: Barbara (Emma Vilarasau), Ivy (Rosa Renom) i Karen (Montse German). Violet i Barbara són les capitanes d'una família que és un matriarcat. La reunió obrirà la caixa dels trons amb situacions que es mouen entre el drama i la farsa. «És una obra llarguíssima, de gran intensitat, en què pots riure i plorar alhora», va comentar Belbel, que va explicar que la lectura d'Agost el va commocionar, «com poques vegades passa amb un text teatral».

Era un sentir unànime entre els implicats en la que és l'aposta del TNC per a aquest curs. «En teatre he fet coses bones, però poques d'excepcionals. És un dels millors textos que he llegit mai», va dir Abel Folk (Bill, marit de Barbara), una altra de les estrelles d'un gran elenc. L'actor va elogiar la singular escriptura de Letts. «Té alt nivell intel·lectual i a la vegada és un culebró: emociona i diverteix».

El culebró es prolonga durant quatre hores i quart (amb dos descansos), cosa que la converteix en la segona obra més llarga de Belbel al TNC, després de L'estiueig, de Goldoni, de 4,40 hores. Sí que és de rècord l'aclaparadora escenografia de Max Glaenzel que representa una casa de tres plantes. Una vistosa 13 Rue del Percebe en versió Oklahoma.

Font: José Carlos Sorribes (www.elperiodico.cat)

El malson americà

by on 15:09
És costum que director i intèrprets parlin amb entusiasme d'un projecte d'estrena immediata. Però la forma com ho van fer ahir Sergi...

Desde hace unos años, Amar en tiempos revueltos es una de las series de mayor éxito de la televisión española. Ahora, una de sus tramas se desgaja y se convierte en obra teatral; en ella, la actriz Estela del Val pone en pie, con muchas dificultades, El diablo sobre la cama. Cayetana Guillén Cuervo encarna a Estela del Val, el personaje que ya hiciera en televisión.
Debe de ser un poco extraño repetir en el teatro un papel que ya se ha hecho en televisión.
Podría parecerlo, pero hay que tener en cuenta que Benet i Jornet, Sirera y Onetti, los guionistas de la serie, son tres de los más importantes dramaturgos españoles vivos. Ellos querían desde el principio hacer una función teatral con el espíritu de la serie, y esta trama les ha parecido la más adecuada. Han hecho un homenaje al teatro, a los escritores que no tuvieron libertad para escribir durante el régimen de Franco, a la evolución del mundo de la mujer, que tenía que pedir la autorización de su marido para moverse por el mundo. No es un experimento comercial en el que se cogen tres cositas de la serie, se pone a tres o cuatro actores conocidos y adelante... No, es una función de teatro con una entidad propia, muy sólida.
Para usted, siendo de familia de actores, será especial...
Es especialmente emocionante, sí, porque me encuentro en escena diciendo cosas que he oído en mi casa toda la vida. A mis padres les pasaban cosas parecidas durante la dictadura, cuando tenían compañía, cuando hacían el espectáculo Sartre... El personaje se parece a mi madre...
¿Cómo es Estela del Val?
Es una mujer muy fuerte, que funcionaba como un hombre, porque en los años cincuenta no tener pareja, no tener familia, ser empresaria, construir tu vida llena de mentiras para que el régimen te permitiera sobrevivir... Imagínese lo que era eso. Estela es una mujer que acaba casándose con su íntimo amigo homosexual para acallar habladurías, que no le metan en una lista negra y le lleven a la cárcel, para que ella pueda parecer todo lo convencional que la sociedad pretende y siga trabajando... Es de una modernidad enorme.
Es inevitable que su madre sea su referencia más clara.
Claro, pero es que aunque no se parezca a mi personaje, mi madre ha sido una mujer muy fuerte, muy luchadora, obsesivamente trabajadora, perfeccionista, tiene muchas cosas en común con Estela del Val.
¿Es muy distinto un mismo personaje hecho para la televisión o hecho para el teatro?
Aquí hemos partido de cero. En el trabajo de mesa, Onetti nos dijo que nos olvidáramos por completo de la serie y de los personajes. Vamos a volver a construirlos y a dibujarlos. No tienen nada que ver. Es una función de teatro de una hora y tres cuartos con una evolución propia.
¿En el teatro, cualquier tiempo pasado fue peor?
Cada época tiene sus cosas. Ahora vivimos mejor. Antes eran dos funciones diarias, no había día de descanso... Hasta la huelga de actores de 1975 no existía el día de descanso y ahora hacemos dos funciones los viernes y los sábados, si es teatro privado; si es público se hace una. Viajamos en condiciones estupendas, vamos a buenos hoteles, tenemos dietas... Todo eso no existía...
Pero...
Pero también había... No sé cómo decirlo para no ser injusta con nuestra generación; iba a hablar de entrega, pero también hay entrega hoy en día; el hecho de hacer teatro entraña una entrega muy tremenda, y de los tres medios creo que es el más duro. Hacer esta obra ayuda a recordarnos por qué nos dedicamos a esto. Para mí está siendo muy gratificante esta función, aparte de por la respuesta del público, que es impagable, porque es una función muy tierna, un homenaje al teatro. Recordar quiénes somos sin olvidar quiénes fuimos.
¿Lo que le impulsó a ser actriz fue el teatro?
Al crecer en una familia de actores, o lo odias o lo amas. Yo crecí en las piernas de actores y directores de teatro y de cine, y para mí ése era el mundo de los adultos. Es lo que le pasa a mi hijo, que viene a los platós, que está conmigo en los camerinos...
¿Interpretar a una actriz tiene algo de dificultad añadida?
Estela del Val es absolutamente diferente a mí. Tiene mi misma profesión y por eso la entiendo quizá mejor que a otro personaje. Pero no tengo su carácter, no reaccionaría como ella ante determinadas cosas pero me da ternura, la sé querer y perdonar porque sé de qué está hablando. Esta función es doblemente emocionante porque la siento como un homenaje a mis padres.
Ha dicho que el teatro es el medio más difícil, ¿pero es también el más gratificante?
Tiene momentos muy álgidos de emoción que no existen en el cine o la televisión. Hay que buscar todos los días una verdad, un contacto con el público...
Fuente: Julio Bravo (www.abc.es)

«Queda't aquí, homenet». Aquesta frase, aparentment banal, pronunciada per la mare de l'escriptor Jeroen Brouwers quan tots dos van ser confinats en un camp de concentració japonès durant la segona guerra mundial, es va convertir en un auguri del que seria la biografia sentimental del novel·lista holandès. Una ordre que no només va aturar els moviments del petit Jeroen, que tot just comptava 5 anys, sinó que, com va recordar anys més tard l'autor, també sembla haver afectat la seva capacitat d'estimar, de disfrutar de la bellesa i de gaudir de la vida. Aquesta és la imatge que ahir va fer servir l'actor belga Dirk Roofthooft per definir el monòleg Rojo reposado, que avui s'estrena a Catalunya de la mà del Temporada Alta. Una obra dirigida per l'innovador Guy Cassiers i que, en opinió del responsable artístic del festival, Salvador Sunyer, «serà la gran sorpresa d'aquesta edició».

Es tracta d'una adaptació teatral de la novel·la autobiogràfica de Brouwers, que va acabar odiant la seva mare després que ella decidís internar-lo en un col·legi religiós un cop van ser alliberats del camp de concentració japonès. «Ella creia que era necessari internar-lo perquè la vida al camp de concentració havia assilvestrat el nen. El menor, en canvi, va viure aquella decisió com una traïció de la seva pròpia mare i va sentir molt d'odi», va resumir Roofthooft.

Una tremenda història que va deixar marcat l'escriptor i que va tenir una incidència directa en les relacions del novel·lista amb la seva progenitora, amb les dones en general i amb la vida en particular. El llibre comença el dia del funeral de la mare de Brouwers, al qual, per descomptat, l'autor no va assistir. Comença com un text de comiat, encara que Roofthooft considera que en el rerefons de l'obra «també s'entreveu un homenatge i un gran amor per la mare».

Un text dur i bell al mateix temps, que transpira les contradiccions i dualitats de la vida: amor/odi, bellesa/decrepitud, melancolia/esperança. Una obra sobre les conseqüències d'uns successos tràgics, que reflecteix una insatisfacció, incapacitat de viure, un desassossec que són familiars per a l'actor. «No he viscut situacions tan tristes com Brouwers, però a vegades també sento que els meus sentiments s'han quedat ancorats en la meva joventut, quan tenia 18 anys. Per això m'esforço tant perquè les meves obres tinguin èxit; tinc la sensació que sempre parteixo de zero», va confessar Roofthooft.

El monòleg que representa aquest actor es veu amplificat per cinc càmeres i unes grans pantalles que recullen cadascun dels seus gestos i aporten al públic diferents punts de vista de l'actuació. «La tecnologia m'ajuda a interpretar de manera més suggerent i poètica mitjançant la creació d'imatges. El teatre no és com un quadro, només és art mentre s'executa. Per això és difícil i més quan intenta capturar les coses intangibles que té la vida», va destacar.

Font: Ferran Cosculluela (www.elperiodico.cat)


L'any 2006 el director polonès Krystian Lupa, que ja aleshores s'havia forjat un prestigi incontestable, va fer la seva primera aparició a Temporada Alta ambRitter, Dene, Voss (Un dinar a cals Wittgenstein), de Thomas Bernhard. Va ser una veritable commoció, que tindria la seva continuïtat amb El forn de calç, també de Bernhard, Les presidentes, de Werner Schwab, o aquest any amb Persona.Marilyn.

En aquesta peça de Bernhard, que es podrà veure avui i demà (21 h) dues germanes, actrius sense feina, preparen l'arribada del seu germà, Voss, un filòsof que ha estat un temps intern en un psiquiàtric. És precisament en aquest personatge que Bernhard s'hi emmiralla. Monologuista empedreït, és aquest personatge que destrueix l'ordre, que orquestra una crítica ferotge en contra de les convencions i l'ordre del món burgès que Bernhard odiava, especialment el de la seva Àustria natal, per anar cap el caos. L'acció està situada a final del segle XIX, tot està en ordre, fins que apareix Voss, la malaltia mental del qual és com un símbol, perquè és el món de les antigues convencions el que diagnostica que està malalt. Bernhard i el filòsof Ludwig Wittgenstein compartien l'obsessió pel llenguatge i el refús cap a la seva pròpia pàtria. Lupa, quan va fer aquesta obra per primera vegada a Salt, va explicar que “en el teatre de Bernhard la matèria realista no és el més important, sinó que el fonamental és la creació d'energia provocadora en els impulsos dels actors en dues direccions; vers l'altre actor i, el més important, vers l'espectador. A través d'aquest impuls cal tocar de manera íntima el públic. S'entra en una regió perillosa, però el que interessa és que l'espectador no estigui únicament còmode, sinó que s'involucri en la matèria”.


Font: Dani Chicano (www.elpunt.cat)

Lupa, segona part

by on 17:12
L'any 2006 el director polonès Krystian Lupa, que ja aleshores s'havia forjat un prestigi incontestable, va fer la seva primera apar...

El director del Centre d'Arts Escèniques de Terrassa (CAET), Pep Pla, vol fer evident el gir del centre de producció cap als nous llenguatges escènics amb la producció Anthropos. El muntatge multidisciplinari, que s'estrena aquest vespre al Teatre Alegria, parteix de La disputa de Marivaux per desembocar en una seqüència d'accions en què s'evidencia l'inexorable pas del temps. “És un crit de ràbia”, apunta Pla, perquè no es pot frenar l'arribada de la mort. Però el muntatge, lluny de voler quedar-se amb la lamentació, recomana “aprofitar la vida que tenim” al màxim. La funció es presenta avui i demà al Teatre Alegria.

El punt de partida era el text de Marivaux. Però la intenció era anar aprimant el text fins a deixar-lo en l'essència, per reconstruir-lo després amb noves formes d'expressió com ara la dansa, el gest, el vídeo o un text nascut de les improvisacions.

L'obra mateix viu els diferents passatges d'una vida: la joventut, la maduresa, la vellesa i la mort. En un espai despullat, l'obra arrenca amb una llum blanca. A mesura que avança la peça arriba la foscor, cosa que significa la mort: un personatge desapareix quan surt de fora del feix de llum.

L'obra té també música en directe, que s'alterna amb d'altra d'enllaunada. Sonaran dues peces compostes per a l'ocasió per Daniel Pino, del grup Ulysses Notienefans: per una banda, han fet una peça musical amb el mateix títol de l'espectacle, Anthropos, i per l'altra, han musicat el poema de Gil de Biedma Que la vida iba en serio.


Amb l'Institut del Teatre

En el repartiment, tres dels quatre actors provenen de les aules de l'Institut del Teatre de Terrassa, de les especialitats de text i també de gest (Bruna Cusí, Jaume Sangrà i Ireneu Tranis). La quarta component, Isis Martín, és una actriu i directora autodidacta.

Per Pla, és bona la relació entre Institut del Teatre i el CAET, “perquè ens retroalimentem”. El director ha trobat en el càsting, fet mesos enrere, uns actors amb un cos molt preparat per a l'escena, amb molt bona predisposició i “amb capacitat per improvisar”.

Les seqüències (una recull un sopar familiar en què els membres aniran creixent segons dicta la veu en offfins a desaparèixer i cedir espai a nouvinguts) es reforcen amb videoprojeccions impactants d'Ian Gehlhaar.


Font: J.B (www.elpunt.cat)

Cant teatral a la vida

by on 17:09
El director del Centre d'Arts Escèniques de Terrassa (CAET), Pep Pla, vol fer evident el gir del centre de producció cap als nous llengu...